Agustín Yáñez; la formación política

Frente a las elecciones del 2024, que serán históricas por lo que está en juego, el actual debate político es una miseria de ideas. Hoy, no se advierte en los partidos el peso de la discusión ideológica. Si bien las propuestas programáticas definen una manera de ver la realidad y, por la tanto, tienen una carga ideológica, no hay ideas políticas, no hay debate, hay verbosidad: descalificaciones y arrebatos. Nuestra política palidece; por ello, se extrañan figuras como la de Jesús Reyes Heroles, Horacio Labastida, Enrique González Pedrero, Vicente Fuentes Díaz, José Francisco Ruiz Massieu, Othón Salazar, Porfirio Muñoz Ledo, Heberto Castillo, Valentín Campa, Manuel Clouthier, Carlos Castillo Peraza, Alonso Lujambio, Juan Molinar Horcasitas… Ahora todo es pragmatismo o lo que se entienda por ello. La acción sin ideas suele crear más problemas de los que pretende resolver. El político, para ser eficaz, debe tener conocimiento para actuar: ideas en acción.
Por lo anterior en esta, y en sucesivas colaboraciones, presentaré a la consideración de los lectores –con mi agradecimiento a El Sur– notas sobre la política y su amplísimo entorno, con el propósito de contribuir a la orientación de tan importante e imprescindible tarea cívica; quizá algunos lectores se interesen en abrevar en sus fuentes y reflexionar sobre la importancia de salir de esta aridez, que al carecer de orientación y objetivos, va a contra corriente de lo que exige una democracia.
Las siguientes notas proceden del “librito extraordinario”, como lo llama Miguel González Avelar, La formación política de Agustín Yáñez*. Dan contenido al texto tres conferencias que el destacado novelista y político dictó en el PRI del DF en 1963. Más allá de sus destinarios, el entonces subsecretario de la Presidencia de la República establece un método pedagógico, que puede ser útil para cualquier partido en las tareas de capacitación política.

Nación. Hace referencia al nacimiento, y apunta a la existencia de un grupo humano, de una población, cuyos componentes tienen comunidad de origen y de cultura. Las naciones son grupos humanos con la misma lengua, con las mismas tradiciones, con el mismo estilo de vida; todo eso lo englobamos en la idea de comunidad cultural, conjunto de pensamientos, de sentimientos, de creencias, que a la vez determinan peculiares estilos de vida.
Estado. En la idea de Estado se unen los elementos de nación, los de un territorio sobre el que la comunidad constituida en el Estado ejerce soberanía, establece un gobierno y adopta leyes que dan forma definitiva a una nación. Estos elementos constitutivos de gobierno, legislación, territorio sobre el cual ejerce soberanía, trasciende el orden cultural de la nación al orden jurídico del Estado.
Democracia. Más que ningún otro sistema, exige que la conciencia cívica tenga una fuerte formación política que haga posible el ejercicio de los derechos y responsabilidades recíprocas; en primer lugar, el elegir y ser electo, función original de la soberanía en la democracia (…) abre las puertas para el ejercicio del poder a todos los individuos, sin distinción, pero que, por elementales razones, debe preferir a los más aptos y mejor preparados para el desempeño de la función pública.
Conciencia política. Mucho más concreta son las tareas del Partido en la educación cívica y policía de sus militantes y de sus cuadros dirigentes; a los primeros, en cuanto están ligados con el Partido por la aceptación de sus principios, por la disciplina que dentro del Partido deben mantener y la convicción del por qué soy miembro del Partido, se afirma en la medida que se hace más sólida la educación cívica y política de los afiliados, ya por medio de conferencias, de actividades políticas y de diversas circunstancias en que se ponga en práctica la teoría del civismo.
En víspera de elecciones. El Partido difunde instructivos precisos acerca de cada uno de los aspectos del proceso electoral: padrón, integración de casillas, incidentes legales, cómputos, etcétera, que sirven para normar el trabajo de los afiliados, en especial de los que han recibido comisiones. Igual cosa debe hacerse respecto a procedimientos que de modo permanente afectan a nuestros correligionarios en los varios campos de la actividad.
Civismo. Estriba fundamentalmente en la convicción de que la convivencia humana es una relación recíproca de derechos y obligaciones; que los derechos humanos son los derechos del hombre como persona individual, en concierto con los derechos del hombre como miembro de una colectividad o los derechos sociales, en que nuestra Constitución pone tanto énfasis.
Educación cívica y política. La debe impartir el Partido a sus dirigentes, para que estos la difundan en los grupos en que opera la organización, comprende dos aspectos: uno teórico, en el que con mayor claridad posible se trasmiten las nociones de civismo: qué es la sociedad, qué función política corresponde al individuo y a los distintos grupos sociales; qué son los ayuntamientos y como se insertan en el sistema político; cuál es la organización política de la República y cuáles son los preceptos básicos y tendencias de la Constitución general.
Espíritu cívico. Ni con mucho basta si falta el segundo aspecto de la educación cívica y política encaminada a convertir el espíritu cívico en conducta cívica, mediante la formación la de hábitos que hagan operante las nociones teóricas para la diestra marcha de nuestro organismo político, y a través de él, sirvan a los altos intereses de la Patria.
* Tuve oportunidad de recuperar este texto de su versión estenográfica y, después de haber procedido a elaborar la tabla de contenidos y corregir la sintaxis (Agustín Yáñez no escribió sus conferencias y tampoco las revisó), se publicó en 1966. Posteriormente, el mismo texto, ha sido reeditado por la Fundación Colosio y Miguel Ángel Porrúa.

 

Política para iniciados

 

Florencio Salazar

Compromiso con la esperanza,
el diálogo y la inclusión. Barack Obama.

1. La política es el arte de las decisiones oportunas.
2. La política es pasión, pero también es paciencia; hay que tener fe, devoción, hay que tener lumbre, pero hay que tener también paciencia. Hay que tener pasión para servir y paciencia para esperar.
3. Una política popular mira a la verdad como valor revolucionario, porque descubre la realidad social para transformarla y desecha la mentira populista que envilece al pueblo y lo engaña en el corto plazo para acabar por frustrarlo.
4. La nueva política no es la de los nuevos políticos. Sino la de aquellos que quieren renovar al mundo del poder y modernizar a la nación. La nueva política no es más que la política moderna, la que se mira a sí misma como instrumental, porque se sabe al servicio de la política popular.
5. Se espera que el nuevo político sea más calificado para defender al pueblo, porque la ignorancia nunca ha sido revolucionaria. Un nuevo tipo de político más honrado, con un lenguaje más llano, que diga lo que el pueblo espera escuchar; un político más sobrio, inclusive un político más simpático, porque el político, a veces, es muy aburrido.
6. El político de hoy, el político de los recursos escasos, ha de sujetarse con disciplina e imaginación al orden de prioridades que el pueblo defina porque si la disciplina a veces detiene, la imaginación siempre hace caminar.
7. El político, hoy más que nunca, debe tener el instinto de lo posible y manejar con destreza el difícil arte del equilibrio entre lo que nuestra ideología demanda y lo que limita la realidad. El político debe conocer los límites de la voluntad y también sus alcances.
8. La unidad es cada vez más un valor político. Un político es más valioso en la medida que sabe unir a la gente; desunir en política es muy fácil. Es casi instantáneo; pero unir, agrupar a la gente, es un problema de terquedad, de paciencia. Es un problema de buena fe.
9. La ruptura es un conflicto prescindible, es un conflicto en que caen los hombres que tienen más calor en la cabeza, que capacidad para resolver los problemas; el continuismo es en el que caen los hombres que no tienen carácter y carecen de ideas.
10. Seamos pacientes para esperar nuestro turno en la vida política y serenos cuando falte el dinero, los enemigos se multiplican o cuando las decisiones se tuercen.
11. Si la ética pondera la intención y la validez de las ideas, la política pone el acento en la eficacia para llevarlas al mundo arisco de los hechos. Hay que rechazar la política de intereses y pugnar por hacer una política de ideas, una política de ideas y de hechos.
12. La política, a diferencia de la ética en la que se califica a las personas según su intención, se mide por sus resultados.
13. Pocas veces una idea recluta, si no se hace acompañar de capacidad de concertación.
14. Aun cuando el líder y el dirigente cuentan con el carisma para desplegar su tarea, la diferencia es radical: el carisma del líder es personalísimo, y por ende, intransferible; y el del dirigente es institucional y se traspasa automáticamente al relevo.
15. Mientras las mujeres no aprendan a defender a las mujeres, los hombres tampoco las defenderán.

* Ideas de José Francisco Ruiz Massieu, reformas a fondo / selección y notas por Florencio Salazar Adame, México, Miguel Ángel Porrúa, 2018.

Golpe de dados

¿Estás salvado?
Todos están salvados
en la sangre del Cordero.
James Joyce.

El paisaje nubla las colinas
Iluminan tus ojos pulidos
como Nautilus
amor
tierna
arena sedienta
cae el sol en fulgores de incendio
con áspero sudor
de piedra volcánica
se van con el sonoro bronce
de Macario Luviano
las notas en la Escénica
con ritmos sesenteros
Quinta Raquel
los placeros iluminados
y la inocencia en el
barco vaginal
en una sola estrella
El Paradise llena la
fortuna de conchas
en el acantilado
bruñen las olas
y el mar manso
que no acaba
salto en La Quebrada
sumergidos
en un trago
de cómplices manglares
la fiesta del Armando’s
soltando sus senos
de las manos
Teddy ignorando
a los pobres barrios
de un López
que llena de bravura
la miseria
con el mismo fuego
de los artificios
los huracanes
viejos visitantes
muestran sus dientes pelones
su sonrisa plebeya
y miserable
y dejan caer inclementes
la daga extraída del
cofre bucanero
como un rito
y la bahía con su sonrisa
de loto
toca su caracol
llamándonos
al origen
células
medusas
anfibios
terrestres cuerpos
las olas flotan con
músculos perdidos
peces que ignoran la luz
también la sombra
ni agua ni reseca piedra
solo la resaca del viento
y de la lluvia
velero en el horizonte
hecho nube
como aventurero en
océanos planetarios
Ni siquiera está en los dados
tu suerte
tu suerte
tu suerte
océano de infinitos sueños
de pacíficas perlas
tu nombre es
un navegante herido
sangrando
sin venda ni consuelo
bahía de mi corazón
…Acapulco

 

Cifra, estadística, olvido

Y allí, a la vida, en aparienciaajeno/
el poder de la lluvia y el verano/
fecundará de gérmenes tu cieno. Manuel Acuña.

¿Qué significan los muertos? ¡Quién lo sabe! Los infartados, los aplastados por un sismo, los destrozados por una roca, los arrastrados por el agua, los desafortunados por una bala encontrada, los derrotados de la ciencia… La catrina de Posadas, las calaveras del 2 de noviembre, la burla del mexicano porque para morir nacimos.
La rigidez cadavérica, los cuerpos inflados, los rostros sorprendidos en el aliento –que sería el último– para desaparecer en cuentas burocráticas, sin identidad ni domicilio, pero heredando angustias. Sin tiempo para nada, polvo sacudido en la síntesis de la tragedia. ¿En dónde buscarlos? ¿cómo saber de ellos?
Las canciones, los poemas, la narrativa, son un panteón. ¿De dónde salen tantas historias trágicas? No salen de ninguna parte, siempre han estado con nosotros, nos acompañan. Son nuestra sombra y nuestro espejo. Se alimentan de lo que somos, de nuestras carnes, de nuestros huesos y de nuestros pensamientos.
El mexicano no tiene miedo a la muerte hasta que la ve de cerca, a veces ni de ese modo. Ocultamos los instintos, la sobredosis de riesgo, el ansia de guarecernos de la incertidumbre. Parece que vamos a ciegas. La muerte es una carta de la lotería, un volado. Un caminar sobre la cuerda floja para sobrevivir a la desgracia.
El Discurso por las flores de Carlos Pellicer reúne la suerte floral con un recorrido por la vida, sin obviar nuestra condición: “El pueblo mexicano tiene dos obsesiones/ el gusto por la muerte y el amor por las flores”. En los pueblos prehispánicos, danzan gloriosos los guerreros emplumados y luego exponen el corazón extraído con el ónix afilado; y en los ibéricos, las cámaras de la tortura. Pareciera que la antigua crueldad se volviera en contra nuestra.
Quizá nuestra vitalidad resida en el miedo y el rechazo al miedo. La alerta y la decisión. El saber que hay tantito y después la coladera humana que, a borbotones, deja la vida en esa vibración de motor descompasado. Nuestra inmortalidad descansa en el sueño y el despertar se bate con todas las luces y los enconos. Vulnerables a pesar de la caparazón protectora.
Número, cifra, estadística, somos menos que un lamento. Agradecidos por la suerte “de no haber sido tantos” los inmolados por el huracán. Sofocados por el lodo, ahogados, sepultados por la podredumbre, por las olas destrozando con su mazo de acero. La calma deshecha, la furia desbocada.
Manuel Acuña –suicida como José Asunción Silva– reflexiona ante un cadáver en la plancha de la autopsia. La autopsia de la sociedad es la imagen de los desaparecidos, así sea de uno solo, por causa del desinterés. Cada uno con su historia: ¿Qué fueron de niños, quiénes sus padres? ¿cuáles sus primeros amores, sus aspiraciones? ¿en qué momento se les quebró la escalera? ¿Y sus sueños? Sus sueños, su forma de mirar, su voz, su energía, sepultadas por el encono de la naturaleza.
Profético en su dolor, escribe Jaime Sabines Algo sobre la muerte del mayor Sabines: “Del mar, también del mar, / de la tela del mar que nos envuelve, / de los golpes del mar y de su boca, / de su vagina oscura. / de su vómito, / de su pureza tétrica y profunda, / vienen la muerte, Dios, el aguacero / golpeando las persianas, / la noche, el viento”.
El consuelo o el desconsuelo. Quién sabe.

 

El huracán del abandono

Ustedes sabrán si dejan suelto al tigre.
Andrés Manuel López Obrador.

Es irritante, desconsolador, frustrante, hablar de los estragos del huracán Otis. Enrique Krauze dice en su artículo de ayer domingo en Reforma: “Acapulco está destruido”. Las redes divulgan números: dos mil, tres mil muertos y desaparecidos. Por supuesto, deben ser muchos más de los consignados en los datos oficiales, si hay olores putrefactos. Los problemas se encadenan y amenazan con terminar en mayor pobreza, enfermedades y más violencia hasta llegar a la ingobernabilidad.
Especialistas calculan que los recursos necesarios para la reconstrucción oscilan entre los 250 y los 300 mil millones de pesos. Recursos que el gobierno federal no asignará y el sector privado tampoco. Los huracanes Paulina (1997) e Ingrid y Manuel (2013), de menores magnitudes respecto a Otis, tuvieron recursos para la reconstrucción bajo la supervisión de los entonces presidentes de la República Ernesto Zedillo y Enrique Peña Nieto.
No se requieren evidencias del abandono a los damnificados. La mayoría de Morena en la Cámara de Diputados rechazó la propuesta de crear un fondo de contingencia; y la designación de la secretaria de Gobernación María Luisa Alcalde, como coordinadora del programa de reconstrucción, reitera el mensaje: no habrá recursos. La titular de la ex poderosa Secretaría carece de recursos económicos, influencia política y se ignora si dispone de un equipo de expertos en planeación y desarrollo social.
Por su parte, el sector privado difícilmente contribuirá a la reconstrucción. Está fuera de su alcance así Carlos Slim se haya reunido con líderes empresariales para comprometer su participación. Las razones son obvias: el motor de la reconstrucción no puede ser otro que el gobierno federal. Sin él habrá –como hay– donativos para despensas, agua, conexión telefónica, mas no para acciones de mayor envergadura.
Nos quedamos con la idea de que quien ha sido el hombre más rico del mundo, con capitales de hasta 70 mil millones de dólares, podría empujar con fuerza la recuperación de Acapulco; pero tal cosa no es posible porque esa deslumbrante suma la administra el ingeniero Slim, pero no es su dueño. Él tiene que cuidar la inversión de socios y accionistas y asegurarles dividendos. Los empresarios tienen el corazón irremediablemente en la cartera. Para que el sector privado sea factor del crecimiento de la economía necesita que el gobierno cree las condiciones de certidumbre y seguridad. Es decir: el gobierno planea la reconstrucción y aporta los recursos y los empresarios se suman; al revés, imposible.
Llama la atención que el presidente de la República escatime, a los gobiernos estatales de su partido, los recursos necesarios para su buen desempeño. Por un tiempo, la gobernadora Evelyn Salgado podrá mitigar algunos problemas de subsistencia, pero no tardará el momento en que se harán más punzantes las urgencias de la población. Y ahí, ya no tendrá capacidad de respuesta. Hasta la fecha, no ha recibido una partida presupuestal extraordinaria para atender las ingentes necesidades de los porteños, comunidades y municipios afectados.
Otis nos ha colocado como una sociedad en vilo. De la respuesta que reciba la población y los territorios afectados, dependerá el futuro del estado. En un estado con una historia de violencia, los guerrerenses somos una sociedad con armas. Hasta la fecha no se ha construido una sociedad civil fuerte porque, entre nosotros, ha prevalecido el cacicazgo y sus funestas consecuencias. Habrá que agregar el atraso educativo y la falta de infraestructura para el desarrollo que nos mantiene, con Chiapas y Oaxaca, como uno de las tres entidades más atrasadas de México.
Guerrero debe asumirse como un asunto de seguridad nacional. Obsérvese un breve repaso de nuestra historia de conflictos: El movimiento popular de 1960, la matazón de copreros (1967), las guerrillas de Lucio Cabañas, Genaro Vázquez y Carmelo Cortés (1960-70) y la llamada guerra sucia, Aguas Blancas (1995), los 43 de Ayotzinapa (2014)… La inestabilidad política se refleja en periodos gubernamentales de dos años y ocho meses promedio, a partir del régimen de la Revolución Mexicana.
Somos una sociedad subsidiada. Abandonarla a su suerte será tan grave como el propio Otis. La irritación social puede ir más allá de las elecciones. El gobernador José Francisco Ruíz Massieu expresó en alguno de sus informes de gobierno: “Sería una temeridad de la federación abandonar a Guerrero”.
No hay necesidad de poner los oídos en la tierra para advertirlo.

 

Acuérdate de Acapulco

Acapulco en el puño del huracán, puerto de singular belleza, de nostalgias y aventuras. Por sus paisajes, sus playas, sus hoteles, restaurantes, sus discotecas, su gente pícara y juguetona. Acapulco de titanes y de tragedias. Su bahía de mitos y leyendas, hazañas e historia. De sirenas y tritones.
Acapulco, motivo de canciones, poesía, crónicas, novelas, poesía. Ombligo del turismo mundial, citas de Frank Sinatra, Liz Taylor, Bob Hope, Agustín Lara, Tin Tan, Cantinflas, Diego Rivera, Silvia Pinal,  Sophia Loren… en el puerto La Doña sigue inspirando.
Donde José Agustín Ramírez, Rubén Mora,  Cheque Cisneros, Arturo Neri, Tadeo Arredondo, el Acapulco Tropical son voces recreadas en la sombra lunar y en el jolgorio. O en las crónicas y novelas de Ricardo Garibay y José Agustín.
El Festival de Cine y las rutilantes estrellas de la cinematografía mundial, jet set satisfecho por el esplendor; y la sorpresa de Perro Largo enseñando a flotar a Jaquelín Kennedy en la bahía.
Terrazas para mirar al sol en su horizonte azul dorado.
Hamaca de fatigadas estrellas, Juan Gabriel y Luis Miguel.
Refugio del Sha de Irán.
Territorio de cruentas luchas políticas y sociales: el ensangrentado enfrentamiento de los copreros; el surgimiento de la colonia La Laja, donde un modesto reportero se erige como un inequívoco líder de los sin tierra; el trópica que cobriza el temple de los que lo habitan. Y Pipo carga de energía con sus cócteles.
Acapulco del amor y la nostalgia. Ahí la vida se mecía en el suave calor de las caricias y en la magia de los sueños; mientras  se oía el sordo clamor de las alturas ocupadas por la pobreza.
¿Recuerdas al anfiteatro descendiendo su iluminación como una mansa ola hacia la bahía? ¿A la multiplicación de los sonidos, de los fuegos de artificio y del neón de los colores?
Los audaces clavadistas de La Quebrada, esperando el descenso de la marea para caer en el preciso momento de su retorno. Gaviotas  en picada salen de la espuma para subir ligeros sobre los afilados cortes del acantilado.
Los torrenciales, los vendavales, fueron agarrando confianza en sus ensayos demoledores, hasta que llegaron Paulina, Ingrid y Manuel y Otis dejando caer sus colosales cubetadas sobre los techos y llenar  de mar a los pulmones.
¡Cuánta furia, qué destrozos!
El hombre tiene en el hombre sus manos salvadoras, su genialidad constructiva, su imaginación para florecer.
Al hombre colectivo hay que salvarle sus vidas y enterrarle a sus muertos. Hay que poner en sus ojos, otra vez, la luz de Acapulco.
Se está haciendo tarde, pero aún hay tiempo.

 

La Luna en la bahía

A Silvia Zapata y Guadalupe Chávez.

1

Acapulco se arrastra en el barro de sus cerros.
La honda ha golpeado las pobres casas,
Astillas arrastradas hacia el mar,
Por ese mar invasor de las alturas
Que ocupa todos los espacios:
La tierra
Y el aire,
La tierra y el aire que son de nadie,
Navaja en la llaga del pobre,
En la vanidad del condominio,
en nuestra lastimera humanidad.

2

Con silbidos avisó su llegada
Y luego huracanó su nombre.
Sobre la Quebrada,
la Costera,
la punta refulgente,
las colonias de las rocas altas,
Se deshizo un planeta de agua,
Destrozando ventanas y jaulas,
Muros y celosías, cristales y adobes.
Como avioncitos de papel volaron los techos,
Las mansas palmeras, los pinos serenos,
Volaron los nidos de la casa y del árbol,
La pasión del amor convertida en ascuas.

3

La sombra sombría al trópico enloquece
Y revienta a los muelles con su ola artillera.

4

Insepultos en soledad y abandono,
Sin puentes, sin refugios, sin lazos
Para mantener la mojada esperanza,
La divagación de los sueños,
la nostalgia de la bahía lunar.

5

Solos,
Solos,
Solos,
Como un ahogado con la panza inflada,
un pez sacado del agua,
la saeta de una rama,
las manos saqueando los destrozos…
Solos,
Solos,
Solos,
Hasta que se junten otros corajes,
Hasta que irrumpan más fuertes que Otis:
El desaliento,
El hambre,
La furia,
De los golpeados por la pandemia,
De los sumisos creyentes,
De los callados insumisos,
Y el brazo fuerte
De los guerreros.

Chilpancingo, Gro., 28 de octubre de 2023.

 

Tener miedo

Solo hay que tenerle
temor al miedo.
Winston Churchill.

Según un principio periodístico las buenas noticias no son noticias. Las noticias rondan como moscas: molestan por incómodas unas, trágicas otras. Dice Juan-Paul Sartre: “Si existe, entre nosotros, o en cualquier otro país, cualquier forma de opresión racial o económica, consideramos responsable a todo aquel que no lo denuncia. Y si actualmente, con tantos medios de comunicación y de información entre las naciones, se comete alguna injusticia, en cualquier lugar de la tierra, nosotros mismos empezamos a participar de la responsabilidad de esa injusticia”. El filósofo francés no deja vía de escape: de las injusticias de nuestro tiempo somos corresponsables.
La sociedad sólo es posible en la convivencia, en el respeto que nos merecemos unos y otros. Esa es la esencia de la civilización y contra ella pugna la violencia. A pesar del extraordinario desarrollo tecnológico, la sociedad global se vuelve más primitiva. Cuando Sartre habló de los tantos medios de información y comunicación, en la primera sesión de la UNESCO en 1946, no tenía idea de las plataformas digitales y de los algoritmos.
Se viralizó el asesinato de una adolescente por una compañera, mientras otros jóvenes filmaban la golpiza en una escuela de la Cdmx; asesinan a seis jóvenes mujeres en Celaya; a cinco los obligan a matarse unos a otros en Los Altos de Jalisco; el Tribunal de La Haya ordena la detención del presidente de Rusia Vladimir Putin por crímenes de guerra en Ucrania; Donald Trump declara que puede ser detenido y recibe una alud de apoyos del Partido Republicano, sin importar los graves delitos que se le imputan; se reúnen los líderes de Corea del Sur y Japón ante la amenaza nuclear de Corea del Norte. Ante el terrorismo de Hamas, Israel exige la salida perentoria de la población civil de Gaza, que son millones e igualmente víctimas. Hoy, minuto por minuto, estamos enterados de lo que ocurre en cualquier parte del mundo.
Parece un contrasentido que la información esté acabando con el asombro al hacer del horror parte de la vida cotidiana Desde lo próximo hasta lo lejano, vemos pasar los días con sobresalto y decidimos hacernos los desentendidos. La realidad es que nuestra sociedad tiene miedo. Se ha perdido la tranquilidad para llegar tarde a casa, prácticamente se han cancelado las salidas nocturnas y se evita usar vehículos del servicio público. Hemos estrechado nuestra libertad.
Afirma el filósofo español José Antonio Marina que el miedo es una emoción paralizante, pero también de alerta. Por el miedo se puede perecer o sobrevivir. El miedo personal es una manifestación principalmente psicológica; en lo social el conflicto individual se potencia con lo externo. Por el miedo, el cobarde acaba con el valiente, pero también se somete a los violentos. El poder destructivo es brutal porque acaba con lo único irreparable, la vida.
Cuando el Estado se niega a ejercer el monopolio de la violencia abandona a la población a su suerte. Son visibles las variables de su descomposición: Estado indolente, desinteresado en el cumplimiento de su deber; Estado ineficiente, incapaz de cumplir su misión; Estado corrupto, violador de la ley; y Estado fallido, todo lo anterior. El temor generalizado podría provocar que la población se abrazara a un gobierno autoritario como tabla de salvación. Tabla que, en rigor, sería la muestra elocuente del naufragio.
Pocos motivos tenemos para ser optimistas y, sin embargo, debemos serlo. Como dice la sabiduría popular: la esperanza muere al último.

 

Aforismos políticos de José Francisco Ruiz Massieu

Hace 29 años mataron a un hombre, no a sus ideas.

1. El secreto en política no es más que una noticia diferida.
2. En política cuenta la biografía, pero más la circunstancia.
3. La adolescencia política se manifiesta en las malas maneras políticas.
4. Capacidad y ambición hacen al político; nunca sólo capacidad.
5. la democracia se ponen ideas, en las dictaduras se imponen.
6. La democracia es sin remedio controversia.
7. El gobernante no es más que un ciudadano con mando.
8. La modernización política empieza con el saneamiento del lenguaje político.
9. El presidente que registra una injuria se autodenigra.
10. Un político sin ideas está en riesgo de no tener ideología.
11. El partido único está tan solo que sólo puede aspirar a que lo acompañe el eco.
12. Hay una regla elemental: no hay que pelear con todos, por todo y al mismo tiempo.
13. La política es precaria: el amigo de hoy es el enemigo de mañana y viceversa.
14. Creer en todo es tan malo en la política como creer en todos.
15. En política todos son traidores, la diferencia es que unos no saben que lo son.
16. No es que la realidad sea más terca, es que es más terca que los gobernantes.
17. La política es como el futbol: se juega en equipo pero hay estrellas.
18. La política es como el jogging: lo que interesa es el ritmo y la resistencia, no la velocidad.
19.Un político sabio es el que sólo tiene adversarios y nunca enemigos.
20. En política no hay jubilación, pero sí retiro.
21. La política puede asquear, pero no aburrir.
22. Tener autoridad política es mejor que tener poder.
23. Político rico, pobre político, porque lo debilita su patrimonio.
24. El silencio es elocuente en política, pero menos peligroso que la palabra.
25. El político sin ideas es un ingenuo del poder.
26. Retracemos el sistema, pero no lo retrasemos: no lo hagamos ir hacia atrás.
27. La política es arte por lo que tiene de irrepetible.
28. En la crisis política el periodista reemplaza al intelectual.
29. En política se admite más el éxito que el mérito.
30. A veces es vanidad que el hombre de influencia crea que tiene poder.
31. Se olvidan que un régimen está en el umbral de su caída cuando se pierde la batalla de las ideas.
32. Se puede monopolizar el poder, pero no es posible monopolizar la política.
33. Hay quien cree tener poder y sólo tiene influencia; y quien cree tener autoridad y sólo posee poder.
34. El político exitoso es tan vanidoso que confunde notoriedad con popularidad.
35. A muchos políticos les interesa más llegar al poder, que ejercerlo.
36. El gobierno es un proceso de acumulación de agravios.
37. El gobernante que piensa en el corto plazo se preocupa de los periodistas, el que lo hace en el largo plazo se ocupa de los intelectuales.
38. El político debe ser apasionado, no pasional.
39. En política la circunstancia es el destino por azar.
40. En política la ingenuidad hace más daño que la malicia.
41. Es más fácil enfrentar al lobo si se presenta como lobo.
42. Para muchos es mejor callar, no hacer que hacer, y sobre todo, es mejor carecer de ideas y, si es posible, de ideología.
43. No sé que es peor: la soledad del poder o el poder de la soledad.
44. Un líder al que se recuerda por sus buenas maneras, y no por sus ideas o sus acciones, es un pobre líder.
45. Los principios son primero; las ideas vienen después.
46. La envidia es una admiración perversa.
47. Callo porque sé.
48. Si sobresalta lo que declaro, alarmaría si callara.
49. No temo al péndulo sino a la balanza.
50. No puedo morir, porque tengo cosas pendientes.

Nota: Tomados de Aforismos de José Francisco Ruíz Massieu. Ed. Libro Abierto. 2003.

Por no dejar

Lo minúsculo hace significativo
lo que importa. Polen.

1.- Leo en la edición de El Sur del día 12 del mes en curso, que la Secretaría General de Gobierno, a mi cargo durante la administración del gobernador Héctor Astudillo, recibió de la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las mujeres (Conavim) –según nuestra información– diversas cantidades: 6.8 millones de pesos en 2018, distribuidos por la Secretaría de Finanzas a la Secretaría de la Mujer, Secretaría de Salud, Secretaría de Asuntos Indígenas y Fiscalía; de la cifra anterior la SGG ejerció 800 mil pesos. En 2019 fueron 1.8 millones de pesos ejercidos por la Sefina. En 2020 la Sefina ejerció 5 millones de pesos para el pago de modelos de atención y protocolos del Programa a cargo de la SSG. Por lo que corresponde a la Secretaría General de Gobierno los 800 mil pesos fueron debidamente comprobados.
2.- Xóchitl Gálvez estuvo en Acapulco el 31 de agosto. En los hechos fue su primer acto como virtual candidata a la presidencia de la República del Frente Amplio por México. Xóchitl y yo fuimos colaboradores del presidente Fox y conté con su apoyo para resolver un problema agrario en Oaxaca; ayudó con obras de la Comisión para el desarrollo de pueblos indígenas. En su discurso en Acapulco, Xóchitl dijo que se le venían ataques muy fuertes pero que ella podía ver a todos a los ojos, “como le consta a Florencio”, y me señaló. Al día siguiente Miguel Ángel Mata escribió que alguien gritó que ella sí era honrada pero yo no. Eso es falso. Quisiera conocer la grabación. A mí mis timbres. Yo nunca he hecho negocios como servidor público, a nadie he recomendado para que le den contratos, concesiones, o compras, no he inflado nóminas ni he colocado aviadores mochándoles una quincena, como es práctica de algunos. En 40 años que tiene Miguel Ángel Mata de periodista ¿cuándo ha sabido de actos de corrupción de mi parte? Fui alcalde de Chilpancingo; pagué las deudas recibidas y no contraje un peso de débito. No conozco de MAM notas de periodismo de investigación sobre los miles de millones de deuda que han dejado varias administraciones en Acapulco. Estoy fuera de la política profesional, no aspiro a nada. Tranquilos.
3.- El Zoochilpan –Zoológico de Chilpancingo– padece, sufre. Las jirafas están anémicas, igual los leones, que tiene un espacio insuficiente. Un bebé hipopótamo está a punto de morir; no se levanta y su madre no se separa de él. En el zoológico de Colima murieron dos jirafas de hambre. En redes se divulgan fotografías de elefantes a punto de la inanición. Gracias al Partido Verde se prohibieron animales en los circos, en donde presentaban espectáculos pero eran cuidados. Hoy, se quedan en huesos. Ojalá el DIF Guerrero, del cual depende Zoochilpan, intervenga con urgencia. Es verdad que el acceso es casi gratuito, 10 pesos por persona. Así pasa en los museos del país. El sindicato del INAH se niega a que se incremente el costo del acceso. Igual que los zoológicos, nuestros museos muestran graves deterioros, no hay presupuesto para atenderlos. En Europa y Estados Unidos son modelo de atención, pero el público paga de 20 a 50 dólares por persona y son ríos de visitantes. Los museos se van a volver polvo. ¿Cuándo se comprenderá que lo gratis sale caro? ¿Qué cultura se va a preservar?
4.- Los adultos mayores tenemos problemas con los servicios bancarios; la mayor parte –y van incrementando– son digitales. De nada sirve acudir a una ventanilla si el monto de la operación no es de la cantidad establecida. La mayoría de los usuarios no sabemos usar la banca electrónica. Los resultados son bloqueos de cuentas, cobro de intereses por falta de pagos y abusos de los vivales que se ofrecen a ayudar. La autoridad correspondiente debe establecer la obligación de que cada sucursal bancaria tenga una ventanilla para atención de adultos mayores con los servicios tradicionales.
5.- Por lo que se ve es una práctica generalizada el plagio de tesis. Ahora la premiada es Claudia Sheinbaum quien, según otros datos, casi íntegra, copió una tesis en inglés. Yo te copio, tú me copias, nosotros nos copiamos, ellos se copian. Como dice el pueblo sabio: no se hagan bolas. Hace años, con ese inusual conocimiento, Jorge Luis Borges escribió: “Después de los griegos todo es plagio”.