Benita Galeana, mujer indómita

 

Benita ha escrito su vida
y con ella ha escrito una vida colectiva.
José Revueltas.

Justo reconocimiento de la LXIII Legislatura del Estado otorgar post mortem la Presea Sentimientos de la Nación a Benita Galeana. La única vez que la vi fue cuando el gobierno de Francisco Ruíz Massieu le otorgó la Medalla al Mérito Civil Antonia Nava de Catalán (1987). La descubro ahora con la lectura del texto de Rosa Icela Ojeda Benita Galeana, mujer indómita. Sabía que era de izquierda; ignoraba su historia de luchas como militante del Partido Comunista. Feminista con tesón y sin estridencia, estuvo al lado de las luchas campesinas, obreras y democráticas. 58 veces fue detenida por la policía; de dos golpizas, una le rompió las costillas por lo que tuvo que usar un corsé metálico. Nació en San Jerónimo el 10 de septiembre de 1903 y murió el 17 de abril de 1995.
Rosa Icela escribió el libro con prisa, tal vez por la urgencia de su distribución en la ceremonia del pasado 13 de septiembre. Así se observa en la reiteración de párrafos con distintas redacciones y repetición de datos. Sin embargo, el libro (62 p.) es de mérito. Aporta lo significativo de la personaje, sus destacadas relaciones con líderes comunistas como Valentín Campa, Hernán Laborde, Miguel Aroche Parra, Miguel Ángel Velasco, Francisco Gomezjara, Juan de la Cabada y David Alfaro Siqueiros, entre otros; las condiciones de la lucha política clandestina y la marca en la vida familiar de dicha clandestinidad. También aporta testimonios de Elena Poniatowska, Alaíde Foppa, Carlos Monsiváis, Marta Lamas, Sara Lovera y Elsa Estrada. La bibliografía sobre ella es amplia.
Benita Galeana Lacunza no era Lacunza ni Galeana. Su padre fue Genaro Neri Flores, hijo fuera de matrimonio, del general Canuto A. Neri, medio hermano del ex gobernador Rodolfo Neri Lacunza, por lo tanto, su sobrina; prima hermana del héroe civil Eduardo Neri y del astronauta Rodolfo Neri Vela, tía del jurista Eduardo Neri Acevedo. Su padre decidió cambiarse los apellidos por Galeana Lacunza, sin parentesco con don Hermenegildo Galeana. Estuvo casada con Mario Gil durante 37 años. Al enviudar nada tuvo que envidiar a María Félix: “A sus 88 años un enamorado de 37 la visitaba, la atendía, la mimaba y confortaba, ella se dejaba amar, decía cerrando un ojo, que aceptaba ese amor quizá como el último tributo, para resarcir una niñez poco afortunada, una adolescencia cargada de penurias; fue hasta la edad adulta que el amor la acompañó sin separase ya nunca más se fue de ella”.
Escribe Rosa Icela Ojeda:
No sabía leer. Fue en la cárcel donde sentí realmente y entendí lo que pasaba con los obreros y con la gente que estaba presa, eso me hizo entender que era necesario luchar. Luego empecé a asistir a reuniones, mítines. No sabía leer y eso me desesperaba, porque de repente no entendía muchas cosas. La práctica me fue haciendo, yo no podía entender que sólo por hablar, el gobierno nos mandaba matar. Sólo por hablar nos mandaba la policía; la policía llegaba a herir, a golpear. Escribió sus memorias y un libro de cuentos El peso mocho.
La clandestinidad. Las juntas del partido hacían que yo me fuera de la casa a veces a media noche y llegaba al otro día, si es que llegaba, sin poder decir nada; no podía explicar dónde había estado, ya que las juntas eran secretas, porque el Partido Comunista Mexicano era ilegal, y como era ilegal tomaban medidas de seguridad, trabajábamos en la clandestinidad, quien entraba a una reunión no podía salir, se cerraban las puertas con llave para que nadie pudiera salir, teníamos que evitar la posibilidad de que algún compañero saliendo delatara la reunión y llegara la policía a detenernos, a reprimirnos. En esas reuniones casi no había mujeres, ya que en muchas ocasiones las reuniones duraban tres o cuatro días con sus noches. (Después del Comunista formó parte del Partido Socialista Unificado de México y luego de lo que sería el PRD).
El liderazgo de Benita. Ejerció un liderazgo que no puede definirse desde el poder como dominación. Ejerció su liderazgo desde una concepción más igualitaria y universalista, desde la perspectiva que le dio la militancia desde la base, sin cargos ni jerarquías. Si de algún liderazgo podemos hablar sería desde el de la ciudadanía. Su liderazgo fue despegado de los bienes y del poder. Su inspiración provino desde la experiencia vivida. Su humanismo brotó de haber vivido en carne propia la desigualdad y las exclusiones. Cita a Elena Poniatowska: “Ninguna mujer más indómita, más limpia, con esa sabiduría popular que dan los trancazos, el enfrentamiento a la dura realidad cotidiana de la vida en las fábricas, en el campo, en los talleres, en la lucha política”.
La reproducción del machismo. A pesar de que mi compañero tenía ideales revolucionarios, al igual que todos los hombres quería llegar a su casa y encontrar a su mujer; algo injusto; algo injusto porque no va a pasar el tiempo esperando que venga el marido para atenderlo, aunque yo creo que nosotras mismas los acostumbramos a servirles, cuando nos recién casamos ellos nos dicen qué les vamos a dar de comer, si les vamos a lavar y a planchar la ropa, etcétera. ¡Nosotras los acostumbramos! Solas vamos agarrando la obligación, nos vamos a la cocina, lavamos; al final terminamos haciendo todo.
Frida Varinia dice en el prólogo de Benita Galeana, Mujer indómita: “Quien siendo apenas una niña es capaz de montarse sobre el lomo de un lagarto, es capaz de todo; quien desde temprana edad se enfrenta a los procesos de la vida más difíciles como la orfandad y la propia muerte; quien aprende en sus primeros años a matar puercos, a ordeñar vacas, a hacer jabón y queso, a sembrar y levantar cosechas es sin duda, una mujer indómita”. El reconocimiento del Congreso a Benita Galeana es un reconocimiento a la pluralidad, a la tolerancia, a la democracia. Demuestra que se puede honrar al modelo de honradez política y congruencia, se compartan o no sus ideales.
Ese es el México que debemos preservar.

 

Aterrizar la popularidad

La conciliación es el arte de llevar el zapato derecho en el pie izquierdo. Guy Mollet.

Como estaba previsto desde hace cuatro años, la ex jefa de Gobierno de la Ciuddad de México resultó la corcholata escogida para ser virtual candidata de la 4t a la Presidencia de la República. Críticos oficiosos rompieron en llanto al suspenderse la votación del Frente Amplio por México. Xóchitl Gálvez “no tiene legitimidad”, dijeron unos; “es una imposición”, otros; y López Obrador, muy orondo, recordando su capacidad anticipatoria. Entre la grosera imposición de Morena y la elección democrática de Xóchitl hay un abismo. La hidalguense entró al proceso en el último momento, sin apoyo de los partidos del FAM. El PAN a todo vapor en favor de Santiago Creel; y el PRI, por Beatriz Paredes. Creel fue oportuno y generoso en su retirada; y Beatriz reconoció que ya no podía avanzar. No hay que buscarle protuberancias a las culebras: que el mánager tire la toalla no significa que el encuentro boxístico haya sido simulado.
Hasta antes del surgimiento de la otomí AMLO daba por descontado que la elección de la corcholata preferida sería un paseo dominical en la alameda. Pero, a diferencia de la aritmética, en política no siempre dos más dos son cuatro; tiene una carga de surrealismo que deja corto al más imaginativo de los escritores. El presidente pasea por los corredores de Palacio Nacional, mira con desafecto los retratos de sus antecesores pensando que el suyo será el más destacado. ¿Cómo será ese retrato? ¿Con anillo al dedo por la llegada del Covid? ¿Señalando a los malosos acusándolos con sus mamás y abuelitas? ¿Acariciando la cabeza rapada de un niño moribundo por falta de medicinas para el cáncer? ¿Con algunas madres sin guarderías para sus hijos? ¿O mirando las cifras del crecimiento poblacional en los cementerios? Hombre lleno de fervor patriótico, no lo veo descansando en su rancho de bonito nombre y menos en la casita que tiene su hijo más allá del Pedregal. No, su temperamento es para hacer historia y la historia no se hace en seis años.
Todo marchaba como el Tren Maya. Pero Xóchitl sale de la nada y pone en riesgo sus planes. ¿Pues quién se cree esta atrevida para tratar de estropearle el futuro? Su retrato no puede estar en otro muro que no sea el mismo donde se encuentren los de Hidalgo, Juárez y Madero. Conociendo como conoce la historia patria al presidente le cayó la luz del entendimiento: seis años son insuficientes para hacer que México sea feliz, feliz, feliz. A diferencia del aprendiz de brujo él encontró la fórmula mágica: una vez electa la corcholata preferida –aún presidente–, con mayoría en las cámaras de diputados y senadores, enviará iniciativas de reformas constitucionales para cambiar a la propia Constitución y desaparecer a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (jueces, magistrados y ministros serán electos por el pueblo sabio). Por eso escogió a la menos carismática y políticamente más débil de las corcholatas. Asume que a ella le podrá decir “con permisito” y apoltronarse en la Silla del Águila por el tiempo que su dios se lo permita. Aunque no debería olvidar algunas minucias de la historia: el obediente Lázaro Cárdenas mandó a volar a su mentor Plutarco Elías Calles.
Después de electa Xóchitl, viene lo bueno. Su enorme popularidad debe configurarse en las estructuras necesarias para aterrizar las simpatías en intención de voto. Tiene el control aéreo y ahí los misiles más potentes no podrán vencerla. Sin embargo, como dice el poeta guerrerense Rubén Mora: “Pero nunca falta un pero / que haga un cuatro tan cuatrero / de una cosa tan sencilla”. Y esa cosa tan sencilla significa hacer que la artillería y la infantería tomen posesión del territorio. Sin organización en el territorio no hay victoria posible, pues al final del día lo que cuenta son los votos. Ahí es donde Xóchitl necesita operadores para concertar, acordar, sobar, despejar, apoyar el entusiasmo anónimo, tender puentes, de tal manera que los tres partidos no disputen en los municipios, distritos y entidades federativas. Al contrario, con la misma madurez del proceso interno, atiendan la prioridad unitaria.
Por su parte, el músculo ciudadano, mostrado en la concentraciones realizadas en la Ciudad de México y en las capitales de los estados, debe volverse voluntad que toque puertas, haga llamadas, dialogue en los cafés, en las oficinas, en la calle, en la comida, en el deporte y convenza de la importancia de votar por Xóchitl. En las redes hay una cantidad de entrevistas y discursos donde ella sustenta sus críticas con argumentos, con dramáticos números, con hechos incuestionables. Nuestro problema es no ser suficientemente ciudadanos. Acudimos a concentraciones masivas, participamos en clubes, demolemos con las palabras y luego, tranquilamente, volvemos al trabajo o a la casa sin mover un dedo. Como dijo don Jesús Reyes Heroles: “Hay que hacer política en todas partes, a todas horas”. Esta lucha democrática que representa Xóchitl tiene en contra a la maquinaria oficial con el uso abusivo del presupuesto. Los ciudadanos tenemos la fuerza necesaria para detener esa maquinaria antes de ser aplastados. Es cosa de querer, de decidirse.
Todos debemos representar lo que representa Xóchitl. Aunque sea a golpes de martillazos hay que meternos esto en la cabeza: se trata de defender nuestras libertades y el futuro de las nuevas generaciones. Hay que defender al país. No es grilla, no es rollo. Observen cómo se vive en Cuba, Venezuela y Nicaragua. Hagamos el esfuerzo por experimentar en cabeza ajena.
Ahora estamos a tiempo.

 

Chinga y chinga

Por eso les digo a todos: debemos mantenernos firmes. Maria Ressa.

Los últimos tres discursos de Xóchitl son los de una figura presidenciable. En Acapulco, en el Congreso –el día del Informe de AMLO– y el de ayer domingo en el Ángel de la Independencia se le escuchó enterada de los problemas, las causas de esos problemas y las formas de resolverlos. Su lenguaje fue claro. Ahora no solo conecta con la población que se identifica con su narrativa, también con segmentos más analíticos y reflexivos.
Algunos bien intencionados cuestionan que se haya suspendido la consulta a realizar el 3 de septiembre. Las encuestas ponían por encima a Xóchitl y, en mi opinión, hay varías razones que justifican esa decisión. Primera, en el FAM no hay suficientes recursos, en comparación a los públicos usados por Morena; absurdo tirar dinero. Segunda, se cerró la infiltración de la 4T en el proceso. Y tercera, al evitar un desgaste innecesario se consolida la Alianza. La democracia ganó a diferencia de lo que está pasando en la acera de enfrente.
Hay que evadir el Castillo de la pureza y entender el pragmatismo de la política. La lucha superior de los ciudadanos, militantes políticos o no, es el triunfo electoral en 2024. El bien superior justifica la cancelación de la consulta. No está en duda su legítimo liderazgo. Xóchitl representa lo que dijimos quienes estuvimos “chinga y chinga” para que abrazara el proyecto presidencial. Ha desenfocado la mentira mañanera, no la han mellado los intentos de difamación y calumnia y sí ha logrado incrementar el ánimo. Se crece ante los ataques del dueño de las corcholatas. La adhesión del gobernador de Jalisco Enrique Alfaro (MC), dice mucho.
En política se debe luchar por causas, no por cosas. Es demasiado temprano para las ambiciones personales. El riesgo de Xóchitl es que la empiecen a cercar como si ya fuera presidenta electa. Su popularidad crea la idea del triunfo inevitable. Y no es así. Como he comentado en varias ocasiones, el candidato a vencer es el propio López Obrador, llámese como se llame la corcholata escogida. El FAM se va a enfrentar a una elección de Estado, a todo el aparato gubernamental y organismos que pueda alinear.
Se advierte en las dirigencias del PAN, PRI y PRD un entendimiento en la candidatura de Xóchitl. Ella ha sido un factor de concordia. El propio Dante Delgado de Movimiento Ciudadano, expresó simpatías por ella. Es decir, además del proyecto se coincide con la persona y qué importante es esto. Por ello, se deben evitar fisuras, confrontaciones, abrir frentes. Estamos en la emergencia de una revolución ciudadana. Lo que importa es la claridad del objetivo: Xóchitl Gálvez, presidenta de la República.
Quienes luchamos por causas queremos la restauración plena de la democracia, la división de poderes, el mantenimiento de las libertades públicas, la política social y la libre empresa. Menos pobres y más aspiracionistas; menos aspiracionistas y más talento consagrado en este vértigo de la robótica y la inteligencia artificial, que Xóchitl entiende muy bien. Un país con menos desigualdad y más oportunidades. Recuperar todo lo mucho que ha destruido Morena.
López Obrador es un tipo de cuidado. El enorme poder que ha concentrado y que usa arbitraria, abusivamente, no es para ignorarlo. La figura del mundo de Juan Villoro, dice: “En 2006, mi padre –el filósofo Luis Villoro– pertenecía al grupo de seis asesores de López Obrador. Desde un principio se quejó de su renuencia a escuchar cualquier crítica”. En el mismo texto se cita al subcomandante zapatista Isidro López, quien declaró a La Jornada: “López Obrador nos va a partir la madre”.
Roger Bartra, en Regreso a la jaula, refiere que López Obrador sostiene que en la oposición no hay más que alternativas neoliberales y conservadoras. El propio Bartra, a quien no se podrá calificar de derecha ni neoliberal, afirma: “López Obrador ni su movimiento son de izquierda”. En Morena carecen de ideología y tienen abundancia de oportunismo. En esa mezcla gravita la peor amenaza para la paz, el desarrollo y el crecimiento de México.
Morena nos ha quitado todo menos la esperanza, dice Xóchitl. Cómo luchar contra la dictadura de la Premio Nobel de la Paz Maria Ressa, advierte de las cuentas falsas que pueden desarrollar ejércitos de bots y explorar la vulnerabilidad de las redes sociales para engañar a personas reales. “Descubrimos tácticas de guerra de la información que no tardarían en desplegarse por todo el mundo”. Y AMLO lo sabe.
En esta campaña, quienes acompañen a Xóchitl en la estructura de la campaña, deben meter, con la mayor frecuencia posible, la cabeza en una cubeta de agua helada. Ella tiene claro lo que le espera: una andanada de infamias. La FAM y los ciudadanos tienen mucho trabajo por delante, muchos frentes que cubrir, ser asertivos y consonantes con un pensamiento de reivindicación social. Es momento de sumar, oír, atender, de avanzar, de tener la mente fresca y abierta.
Soy de los que estuvieron “chinga y chinga” para que Xóchitl Gálvez se decidiera a competir por la presidencia. Como ciudadano haré lo que corresponda. Es la hora de la esperanza.

 

Lo que nos une

Mediante una imagen potente, capaz de movilizar no solo la racionalidad sino las emociones. Ramón Alcoberro.

Unos críticos de la Alianza Vamos por México dicen que lo único que une a los opositores es ir en contra de AMLO. Genios, ¿cómo lo adivinaron? Por supuesto, ese es el motivo que une a partidos y ciudadanos. ¿O hay que esperar a ser sepultados por el desastre de este gobierno? Otros dicen que la 4T la tiene ganada. Con el presidente de la República violando la ley, el uso indiscriminado de recursos públicos, los programas sociales al servicio de Morena y los 22 gobernadores de ese movimiento, no será fácil. Pero Vicente Fox ganó contra todos los pronósticos.
Los arbitrarios no son queridos ni por sus próximos. Los rodea un grupo temeroso, que actúa radicalmente para dejar constancia de su lealtad al jefe. Hay emociones en sus actos, pero no razón. Temen ser los próximos expulsados a las frías estepas. Por ello aplauden al ser ofendidos y elogian la ineptitud. Nerón tocaba la lira mientras Roma se incendiaba. Los neronistas de hoy hacen lo mismo. Justifican la barbarie de la violencia, cierran los ojos ante la maldad de los nuevos libros de texto, elogian nuestro sistema de salud como el de Dinamarca. Son los Epigmenio Ibarra, los Hernán Gómez, los Lorenzo Meyer…
Stefan Zweig relata en la biografía de Fouché el crucial episodio del Periodo del Terror (1793-94), cuando se ejecutó a los considerados enemigos de la Revolución Francesa por el Comité de Salvación dirigido por Maximiliano Robespierre. Cientos fueron enviados a la guillotina sólo por ser mencionados de una posible traición. Bastaba el dedo acusador para que rodaran las cabezas. La Asamblea Nacional Constituyente de Francia llegó a tener mil 200 miembros; varió el número porque varios fueron ejecutados. El diputado José Fouché temía por su vida. Una noche, embozado en las sombras, sigiloso, toca casi rozando las puertas para evitar el eco del golpe. Un solo mensaje susurra a los visitados: “Tú sigues”. Al día siguiente, Robespierre llega al pleno. Es recibido con silbatinas y abucheos. De los diferentes asientos se levantan dedos acusadores. El poderoso y temible Robespierre es destituido y sentenciado a la guillotina. Se cumple la profecía de Dantón: “¡Robespierre: tú me sigues!”.
Enrique Serna habla del México disperso, somnoliento y levantisco dominado por la figura de Antonio López de Santa Anna. Amo y señor a lo largo de 30 años del periodo de la anarquía. Era electo presidente, dejaba a sus paniaguados y marchaba hacia su hacienda de Manga de Clavo en Veracruz. Las mujeres, los gallos, la fiesta era lo suyo. Volvía a la Ciudad de México ponía a otro vicepresidente y otra vez hacia el Golfo. El seductor de la patria es una novela histórica que refleja lo que ocurre en un país bajo la voluntad de un hombre carismático cuyas convicciones son concentrar el poder. Atractiva personalidad la de Santa Anna. Enrique González Pedrero dedicó parte de su vida a la investigación y escritura de voluminosos tomos sobre su Alteza Serenísima, País de un solo hombre, el México de Santa Anna. El tunco fue consecuencia del cansancio y causa del desastre. Parece que fue ayer.
La bibliografía abunda sobre nuestro conflictivo siglo XIX y el populismo: la degradación de la democracia y el mesianismo político. Se rompe el pacto con el Soberano, se desmoronan las instituciones, se liquidan los derechos ciudadanos, se prohíben los partidos políticos y los medios; se apropian de la economía y se expande la pobreza para que el Estado, unipersonal y despótico, disponga ayudas económicas para tener bases de apoyo de los necesitados.
La desgracia que vive el país es evidente. Sin embargo, ahí están los adictos a la 4T defendiendo la ineptitud, haciéndose de la vista gorda ante la tragedia de millones de mexicanos. A los mexicanos de hoy nos ha tocado vivir libres. Ignoramos lo que significa tener alimentos racionados, perder la libertad de tránsito y del libre mercado y ser constantemente vigilados por los vecinos y hasta por miembros de la familia. A Cuba, Nicaragua, Venezuela los aplaudidores del régimen los ven como modelos. ¿Qué necesitamos para comprender plenamente lo que significa ser libres?
Por supuesto, la razón principal de apoyar a Xóchitl es salvar la democracia, la libertad de pensamiento, el derecho ciudadano a decidir. México no es un país tropical aunque lo parezca. Cuidado de seguir tentando la paciencia nacional.

 

Urgen demócratas

Y sin embargo nuestro es el amanecer antes / de lo esperado. Amanda Gorman.

Xóchitl está a la vuelta de la esquina de la candidatura a la presidencia por el Frente Amplio por México. Facilitaría que Santiago Creel, a quien ya no le dan los números, se bajara de la campaña para evitar la división del voto panista y favorecer a la otomí para competir por la Banda Presidencial.
Ella está haciendo su parte y la está haciendo bien. Es un fenómeno político. En solo tres meses ha logrado lo que las corcholatas en cuatros años. Sin dinero, con equipo formado en las prisas, su recorrido por el país ha sido de un crecimiento que no para. Hablar de su origen y de los desafíos de su formación es la narrativa de la mayoría de los mexicanos. Este país es de pobres y aspiracionistas. Unos más y otros menos, pero casi todos somos hijos del esfuerzo. De ahí la fortaleza de su identidad.
Las elecciones del 2024 no serán unas elecciones más. Son las elecciones de la recuperación de la República o su hundimiento. Lo que está en juego es el sistema democrático, las libertades públicas, los derechos ciudadanos. Algunos no toman en serio las advertencias. Se está llenando de agua el barco pero creen –o quieren creer– que es la natural humedad. Intelectuales con un pasado de izquierda, obra crítica, ahora son orgánicos; forman la corriente de Los Neronistas: aplauden el incendio de la nación.
Con Xóchitl se acabó el triunfalismo de las mañaneras. La sucesión presidencial ha pasado del protocolo a la competencia. Cosa de ver al presidente López Obrador cada más errático e irritado. La graciosa huida ya no le sale. Xóchitl se ha convertido en su dolor de cabeza; por si fuera poco, Marcelo Ebrard y más de 100 diputados morenistas le están llenando de piedritas los calcetines. Han denunciado el uso de recursos públicos a favor de Claudia Sheinbaum. Más que reclamo, exigencia de piso parejo.
El enorme poder concentrado por el presidente de la República se le desborda porque es muy difícil que un solo hombre controle tanto. Golpeada y todo, afortunadamente México tiene todavía una importante franja de clase media; los medios de comunicación comprometidos por el régimen han perdido credibilidad y son las redes y los programas alternativos los que informan e influyen en la opinión pública; hay una sociedad civil insuficiente pero en crecimiento; el entorno internacional desfavorable a la 4T; y, cumpliendo con su deber, la Suprema Corte de Justicia de la Nación es hoy el poder constitucional que detiene los abusos del poder.
Con la postulación de la candidata del Frente Amplio por México terminará la primera etapa electoral, pero aún quedará la cuesta de 10 meses para la elección presidencial. El candidato a vencer no será la corcholata escogida, será al propio Andrés Manuel López Obrador, que tiene tanto apego por la silla del águila que no se separa de ella ni para dormir.
La comentocracia refiere que Marcelo Ebrard rechazará las cartas marcadas y podría ser candidato de Movimiento Ciudadano. Por otra parte, Beatriz Paredes, que hubiera sido una candidata excepcional hace algunos años, hoy no es favorecida por las circunstancias. Mujer inteligente, culta, demócrata, política de Estado, debería renunciar a su aspiración para que Xóchitl llegue con toda la fuerza popular a las urnas del 2024.
Qué bueno que el presidente López Obrados no sepa controlar sus emociones y le cueste trabajo disimular sus deseos. Hace algunas semanas dijo –palabras más, palabras menos– que después de las elecciones presidenciales, instaladas las cámaras legislativas, aún tendrá dos meses en el cargo y, como espera tener mayoría, podrá reformar a la Constitución y desparecer a la Corte. Xóchitl debe llegar fuerte porque se trata de ir por todos los puestos de elección popular.
Engañándonos con la verdad, López Obrador nos está alertando.

Los riesgos de Xóchitl

 

Nadie quiere ver lo que tiene delante
si ello va contra sus deseos. Alfonso Guerra.

Llevada por la ola ciudadana Xóchitl Gálvez salió primera entre los aspirantes a la candidatura presidencial del Frente Amplio por México. Obtuvo votos ciudadanos y algunos de los partidos, que dirigieron sus baterías para apoyar a sus preferidos: el PAN a Santiago Creel y el PRI a Beatriz Paredes. Ignoro como se coló Enrique de la Madrid, pero es buen perfil. El PRD con Silvano Aureoles y Miguel Ángel Mancera no alcanzaron la segunda etapa.
La oposición agarró color y entusiasmo con la aparición de Xóchitl. La estrategia de AMLO con sus corcholatas era cubrir el requisito dándoles una paseadita por aquí y por allá para después ungir al señalado y retener el poder. Apareció Xóchitl y le cambió la narrativa. La otomí hidalguense es disruptiva, aguda, de fácil conexión popular. Se presentó a la mitad del foro y López Obrador ha sido errático sobre cómo enfocarla. Cada vez que trata de pegarle la fortalece más. Es un pez enjabonado.
Pasada la primera etapa la segunda va a ser la del descarte y saldrá quien vaya a ser el o la candidata a la Presidencia de la República. Los 554 mil apoyos recibidos por Xóchitl dicen más que la cifra misma. Indican del apoyo popular, de la historia que identifica, del lenguaje claro y sin tapujos. Desde luego, que en un proceso democrático –inédito como este– debe cuidarse el procedimiento. No obstante, hay elementos que deben ser considerados por quienes integran el grupo organizador.
No alcanzaron los votos a los aspirantes del PRD en cuanto a la distribución por estados; no obstante convenía su calificación por razones de mayor importancia, como mostrar la pluralidad política-ideológica; además, esa izquierda pudo atraer votos de los desencantados de Morena y contener a perredistas que podrían apoyar la 4T. La política no se hace solamente con números, sobre todo con visión de escenarios.
Sobre los siguientes pasos Xóchitl ha expresado su legítima preocupación. Ella no tiene el apoyo de ninguna estructura partidista, lo cual puede dificultar que emerja con la candidatura. Esa debilidad debería analizarse en busca de solución. Ella se ha mostrado amigable con todos y con respeto a Creel. A pesar de ello, no debe olvidar que puede haber cuchillas giratorias para hacerla pedazos. La lucha por el poder siempre ha sido y será feroz.
Por desgracia, es difícil suponer que alguno de los aspirantes vaya a renunciar a su proyecto.
Si en el centro del interés y la preocupación de la Alianza está México, los aspirantes deberían declinar por Xóchitl. La razón es evidente, ninguno gana. Creel sería el mejor candidato fifí, Beatriz Paredes no está en su mejor momento y a Enrique de la Madrid le falta fuerza popular. No se debe confundir un proceso de consulta con una carrera de caballos, en el que gana el más veloz.
El tema es la sensibilidad política y la percepción social. Estamos hablando de elementos subjetivos, no obstante medibles. Los actos de Xóchitl, su presencia mediática, la constante referencia en la redes de sus actividades, los miles de voluntarios son prueba de la amplia aceptación de su posible candidatura. La oposición estaba agónica; Xóchitl le vino a dar oxígeno, respiración de boca a boca.
Si las nomenclaturas de los partidos, con inflación de votos, dieran de baja a Xóchitl la Presidencia estará perdida para regocijo del habitante de Palacio Nacional. No hay que exagerar, sólo advertir riesgos nada imposibles. El retorno del PRD a la alianza es bastante plausible; su separación se prestaba a especular su posible adhesión a Morena. El PRD se comporta con responsabilidad democrática.
No obstante, hay elementos que no se prestan al optimismo: Alito, presidente del PRI, parece tener un acuerdo oculto con AMLO. Desde que llegó Layda Sansores al gobierno de Campeche, todos los días mostraba las propiedades de Alito acusándolo de corrupción multimillonaria; mostraba fotografías de propiedades, cuadras de caballos de alto registro y reiteraba que la Fiscalía del estado estaba en proceso de actuar contra su antecesor. De pronto, los mariachis callaron. ¿Por qué? ¿Así nomas?
López Obrador se quiere quedar en el poder como Fidel y Hugo Chávez. A nadie está engañando en ese propósito. Ha creado las condiciones para tener el apoyo radical de sus seguidores, ampliar el voto duro y, a la vista de todos, se acuerpa para asegurarse lealtades. Si la oposición no lee los mensajes evidentes, poco se podrá hacer. Queda mostrar el músculo ciudadano y animar a los demócratas del país. Comprometer, una y otra vez, a los partidos políticos, y dejar en claro que si pierde Xóchitl nadie gana.

 

El plan “B”

Hay que vivir sembrando, siempre sembrando. Rafael Blanco Belmonte.

Profesionalmente me he dedicado a la política, aunque desde muy joven también he participado en la promoción de actividades culturales. En mi paso por diferentes cargos públicos he promovido la publicación de libros y la realización de conferencias y exposiciones. La cultura es necesaria para la política, pues ella nutre de sentido estético el ejercicio del poder. Es decir, de la armonía que dialoga con la ética. La cultura hace al poder moralmente viable.
Antes de terminar mi cargo como secretario general de Gobierno en el sexenio del gobernador Héctor Astudillo (2015-2021), tenía ya considerado mi plan “B”. El plan “A” es la tarea sustantiva a la que se dedican nuestros esfuerzos para alcanzar la meta fijada. Sin embargo, hay que tener planes alternativos para cuando los avatares de la vida se opongan a nuestros deseos y también para evitar el retiro ocioso.
Puede ocurrir que, después de que se alcanzan objetivos, quede un vacío existencial. Los procesos tienen lapsos de ejecución. Dicho coloquialmente: nada es para siempre. La política es una actividad absorbente, de tiemplo completo; y el poder político es totalizador. Por ello, el político debe darse espacios para la reflexión e identificar, de acuerdo con sus fortalezas e inclinaciones, a qué dedicar sus actividades posteriores al cese de su vida profesional. Significa elaborar el plan “B”.
La idea del plan “B” la tuve en 1975. El 15 de enero de ese año, desaparecieron los poderes del Estado de Guerrero, faltando dos meses para que concluyera el periodo del gobernador Israel Nogueda Otero. En ese entonces –tenía 26 años– yo era secretario general de la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP). De acuerdo con las reglas no escritas me tocaba ser candidato a diputado local –diputado, pues– por el llamado Sector Popular del PRI. Me entrevisté con el dirigente nacional Oscar Flores Tapia, a quien le hice saber mi decisión de renunciar a esa posibilidad. Tenía previsto trasladarme al Distrito Federal, en donde radicaría el Lic. Nogueda Otero en espera del destape del secretario de Gobernación Mario Moya Palencia, como sucesor del presidente Luis Echeverría.
Todo lo impensado ocurrió: cayó el gobernador Nogueda, Moya Palencia no fue candidato a la presidencia, ni yo miembro del Comité Nacional de la CNOP, como estaba convenido. Transcurrían las horas en el restaurante María Isabel de la capital guerrerense. A partir de las 11, a jugar ajedrez; en la tarde, dominó.
Sin actividad productiva alguna se acabaron mis modestos ahorros. Cortaron el teléfono de la casa, vendí parte de mis libros, el equipo de sonido y se acumularon meses de renta. El propietario de la casa era don Humberto Valle, dueño de la empresa calera Pet-Cal. Un día tocan a la puerta, abro y me encuentro con don Humberto. Me llevo las manos a la cabeza y cierro los ojos con fuerza esperando escuchar su enojo. Aún oigo sus palabras: “Le vine a decir que no se preocupe por la renta, yo sé que me va a pagar, todo junto, cuando pueda”. Tiempo después le cubrí no sé cuántos meses. Recuerdo con gratitud la calidad humana de don Humberto.
En aquellos días empecé a escribir con regularidad en el Diario de Guerrero. Sin embargo, la necesidad muerde y tuve que aceptar un interinato en la Comisión Federal de Electricidad por recomendación de mi hermano Jaime. Ya me había desempeñado como director juvenil y secretario general del Comité Directivo Estatal del PRI y, como ya mencioné, dirigente de la CNOP. Además, era diputado federal suplente. Nada de eso tuvo significado frente a una pesada máquina de teclas, llenando en el mostrador recibitos para el cobro de la luz en Zumpango del Río. Mi situación cambió cuando don Héctor García Cantú, propietario y director del Diario de Guerrero, me ofreció la dirección por un año y un sueldo decoroso. Dijo que nunca había tenido vacaciones y quería tener un año sabático.
El término del año en El Diario coincidió con la invitación de mi amigo Abraham Talavera para trabajar con él. El regente del Distrito Federal, Carlos Hank, lo había nombrado delegado en Venustiano Carranza. Todo se volvía a engranar. Reanudé mi actividad política y regresé a Guerrero como coordinador de la campaña electoral del candidato del PRI a gobernador, José Francisco Ruiz Massieu, en 1986.
Ese episodio de la desaparición de poderes me hizo comprender la naturaleza de los intereses personales, los conflictos políticos y las ambiciones por el poder. Cuando se acaba la influencia también se acaba la lealtad. A los que ayudaste te evaden; los amigos te niegan. Pero tuve la suerte de que el pasmo, el quebranto emocional, me haya ocurrido a los 26 años. ¿Hubiera soportado una situación así a los 50 o más? Aprendí a tener claridad sobre proyectos vitales, puertas de emergencia y saber decir no a lo que trastoca o desvía del objetivo propuesto.
Mi plan “B” consistió en ejecutar el proyecto Arcadia Centro Cultural que, instalado en la plazuela de san Francisco de Chilpancingo, cumple su primer año. Ahí se promueve la presentación de textos literarios y exposiciones de arte; el programa de fomento a la lectura Libro Viajero ha entregado más de mil libros; los domingos se exhibe Cine de Arte; y se divulga la revista digital de literatura AvispaRoja. Todo gratuito, de libre acceso. Y se ha publicado el primer libro de poesía.
Chilpancingo merece alternativas, sobre todo en este ambiente de descomposición social. La cultura puede hacer la diferencia. Alejado de la actividad política profesional, me anima haber concretado mi plan “B” y escuchar el viejo eco de mis inquietudes culturales juveniles.

 

Víctor Manuel Contreras

La muerte es el comienzo de la inmortalidad. Robespierre.

El 25 de mayo falleció, en Cuernavaca, a los 82 años de edad, el escultor y pintor Víctor Manuel Contreras. Nacido en Atoyac, Jalisco, pasó su vida en Cuernavaca. Tuvimos la fortuna de que radicara en Chilpancingo algunos años de su vida. El rector de la Universidad Autónoma de Guerrero, Lic. Ramiro González Casales, lo designó jefe de Extensión Universitaria. En ese cargo realizó la actividad cultural más intensa e importante de que se tenga memoria.
González Casales sucedió al Dr. Virgilio Gómez Moharro. Su rectorado fue a finales de los 60 y principios de los 70. Durante ese periodo Víctor Manuel Contreras fue un activo promotor de la cultura y legó a Chilpancingo una obra escultórica monumental. En la Plaza Cívica se encuentra El canto al trabajo y Hombre al futuro; en la Alameda Granados Maldonado su laureada por la UNESCO, La madre y su hijo y el monumento a Los Niños Héroes.
“Recordó que fueron dos años y medio que trabajó durante el gobierno de Nogueda Otero para que las piezas quedaran concluidas: por ello no cobré ni un peso, sólo compraron el material y ni siquiera hubo dinero para comprar bronce por eso se hicieron de hierro”. La obra ha pasado por el sismo del 85 y por el descuido de los gobernantes. Posteriormente recuperada, forma parte de nuestro patrimonio cultural.
Declaró a El Sol de Acapulco que la única escultura realizada en bronce fue un escudo del estado de Guerrero, que se colocó en el vestíbulo del entonces Palacio de Gobierno, ahora sede del ayuntamiento. “Durante el gobierno de Alejandro Cervantes Delgado la obra se retiró del lugar por una remodelación del inmueble y nunca más se volvió a saber de ella”. Agrega el maestro Contreras: “Se la robaron, es puro bronce y no está, además de que era una obra bellísima toda elaborada a mano”.
“Al recordar el escudo, que él hizo exactamente como decía el decreto con 12 plumas en la parte superior porque aseguró que Diego Rivera también hizo una obra pero solo con seis plumas. Yo la hice con las 12 que debe tener”. Señaló que el escudo del estado “nunca apareció y coincidió en que ese escudo seguramente no fue destruido, su belleza era tal que seguramente se encuentra en alguna residencia de algún ex funcionario”.
En la entonces Rectoría universitaria creó la primera pinacoteca con obras que solicitó a sus amigos creadores y a algunos potentados. Cuando fui a ver la exposición él me mostró obras de Rojo, Macotela, Cuevas, Leopoldo Estrada, Arnold Belkin, Vlady y del propio Contreras, entre otros. Se detuvo frente a un cuadro: “Le pedí una obra al ex presidente Miguel Alemán; mandó esto”, dijo con desencanto.
Alberto Gironella pintó el mural La marcha de la humanidad a solicitud del maestro Contreras; sólo se le proporcionaron los materiales pues no cobró por su trabajo. Al arribo del Dr. Rosalío Wences Reza a la Rectoría, la pinacoteca desapareció, pero algunas obras han sido recuperadas, pero La marcha de la humanidad fue destruida. Al parecer era arte burgués, nada que ver con “la universidad-Pueblo” del wencismo.
En la época de Víctor Manuel Contreras, a lo largo de dos meses, cada año, se realizaban jornadas culturales. Él gestionó con la Secretaría de Relaciones Exteriores que expresiones culturales de diferentes países vinieran a Guerrero. Llegaban a Chilpancingo, con extensiones en Taxco y Acapulco, ballets, orquestas de cámara, concertistas, grupos de teatro clásico, cine soviético con obras de Shakespeare, procedentes de Chile, Uruguay, Argentina, Estados Unidos, Perú y otras naciones.
En una de esas jornadas pudimos escuchar a Carlos Pellicer. Fue toda una experiencia oír de su potente voz la célebre poesía Discurso por las flores, por ejemplo. El Auditorio de la Cámara de Diputados, el Cine Colonial y el Lienzo del Charro fueron los foros de aquellas magnificas presentaciones. Oportunamente -entonces en la secundaria– comprábamos nuestro abono para los dos meses del festival de cultura. Por supuesto, aquellas actividades influyeron en muchos de nosotros y nos acercaron a las diversas manifestaciones de la cultura.
Guerrero debe hacer un homenaje al desaparecido maestro Víctor Manuel Contreras, que bien podría concretarse en la recuperación de La madre y su hijo, ahora casi hundida en la Alameda de Chilpancingo. También que los responsables de la cultura siguieran sus huellas. Hay que entender al pasado como raíz que florece y sostiene; no arraigo que impide el crecimiento y ata. Conservar tradiciones, pero también abrir los espacios a las manifestaciones contemporáneas del arte y la cultura.
“Mi amor por Guerrero no va a terminar nunca, son una gran gente, y tiene una comida deliciosa, son un pueblo de grandeza, de mucha fortaleza, un pueblo al que siempre amaré”, declaró el maestro Contreras en una de sus última entrevistas al reportero Abel Miranda. Él recibió innumerables reconocimientos nacionales e internacionales; hay obra suya en 25 países.
Ojalá los guerrerenses sepamos responder a su generosidad.

México en un volado

 

 

El sacrificio de la voluntad para garantizar
la vida democrática.
Alfonso Guerra.

Lo más fácil es escribir de Xóchitl; lo más difícil es escribir de Xóchitl. Se podrían publicar varios tomos de artículos, entrevistas y reportajes sobre a ella, la mayoría favorable. Los han escrito periodistas reconocidos, intelectuales sobresalientes, en influyentes medios nacionales y extranjero; además de entrevistas en los electrónicos y digitales. Al hablar de ella se corre el riesgo de caer en el lugar común; y decir algo novedoso parece complicado.
Pues por fácil y difícil que sea hay que hablar de Xóchitl. Conocemos su personalidad, trayectoria y forma de pensar. Cuando todo parecía perdido apareció como agua en el desierto. Con ella tenemos la oportunidad de recuperar a México. Sé que es usual invocar el nombre del país para tratar de conseguir propósitos políticos. Pero esta vez nos estamos jugando a México en un volado: autoritarismo o democracia, hacia atrás o hacia adelante, López Obrador o Xóchitl.
Para la mayoría de los mexicanos es muy fácil identificarse con ella porque representa lo que queremos para todos. No forma parte de la élite económica; no procede de una familia de las que las pueden; ganó a pulso lo que tiene pero tuvo que partirse el alma, tener coraje. Ganar con Xóchitl no está fácil. Llámese como se llame la corcholata escogida el verdadero candidato es el propio AMLO y toda la maquinaria del Estado. A pesar de todo, en peores condiciones triunfaron sobre las dictaduras Mario Soares en Portugal (1989), Vaclev Havel en Checoslovaquia (1989), Lech Walesa en Polonia (1990) y Vicente Fox derrotó al PRI (2000). Cuando se decide el ciudadano es pura proteína.
Xóchitl tiene todo para que los mexicanos ganemos con ella. Es empática, irreverente, honrada, inteligente, responsable y formal cuando se debe. Responde a bote pronto, no se deja. Tiene conocimientos, tiene argumentos. Se andaba haciendo que la virgen le habla, no quería aspirar a la presidencia. Dijo tener cuatro años preparándose para ser Jefa de Gobierno de la Ciudad de México. No obstante, la profesión política exige preparación constante para actuar de acuerdo a las circunstancias.
Antes de Xóchitl no había tanto entusiasmo. Afortunadamente, en momentos de crisis surgen los líderes en forma providencial. Ese es el caso de la otomí güera. Está al tú por tú con la corcholata puntera. Por eso la atacan de manera ruin. Le dicen tamalera, vendedora de gelatinas, corrupta, botarga, inflada, ¡hasta fifí!… En ese rosario de infundios y majaderías está la prueba de su calidad y fortaleza. Si no fuera así ¿por qué un día si y otro también es objeto de la rudeza presidencial? ¿Quién se ocupa de lo que no importa?
Lo bueno es que Xóchitl es disruptiva y a quienes, desde el poder, quieren destruirla se les escapa como pez enjabonado. La difamación tiene respuesta contundente. Ella se formó en la áspera vida y se ilustró en la UNAM. No la intimidan los poderosos ni niega la pobreza de su origen. No olvidemos que Xóchitl fue la primera mexicana declarada líder mundial por el Foro de Davos.
Muchos de lo que votaron por AMLO afirmaban que “no nos podía ir peor”. Olvidaron que a la realidad le gusta llevarse pesado. Con la 4t experimentamos, en carne propia, que no se alcanzan a conocer los máximos del infortunio. Con Xóchitl nos va a ir mejor, se va a recuperar al país. Pero con todas sus virtudes, poco podrá hacer si la dejamos sola. Es evidente el grave daño que se ha hecho a la nación. No pongamos en duda el túnel sin salida que nos espera si vuelve a ganar la 4t. Bravucón como era Aquiles murió por una flecha en el talón. Todo lo trágico tiene algo de heroico.
El pensador inglés Edmund Burke dice que “no se debe permitir el último de los males: que estén investidos de poderes hombres sin confianza pública”. El que carece de confianza carece de virtudes. Los aspirantes de Morena son lo que los nombra, corcholatas. ¿Y qué son las corcholatas? Tapas de latón que se van a la basura. Al usar las tapas como un término político el presidente reunió dos elementos: asignó el nombre que merecen a quienes aspiran a sucederlo; y ellos –las corcholatas– se reconocen en esa condición. ¿Es estrategia de las corcholatas aguantar tal desprecio o es servilismo?
La realidad a todos nos muerde. Lo que se está cocinando es el continuismo autoritario; necesitamos cambio de rumbo. ¿Ésta es la vida que queremos seguir viviendo? Hagamos recuento de los últimos cinco años. Xóchitl va a gobernar con criterios de honradez, productividad y eficacia: “Sin ratas, huevones ni pendejos”.
La 4t nos está arrebatando libertad y democracia. Hay que decidirse, estamos a tiempo.

Urge dar a los militares más facultades en el combate al crimen, dice Astudillo en televisión

 

Entrevistado en Mileno Televisión por Fernando del Collado, el gobernador Héctor Astudillo Flores opinó que es necesario y urgente aprobar la ley de seguridad interior, para que los militares cuenten con mayores facultades en el combate contra la delincuencia.
Asimismo, a diferencia de lo que declaró el año pasado al periodista Carlos Loret de Mola de Televisa, cuando se fijó un plazo de un año para disminuir los índices de violencia en la entidad, esta vez dijo que la lucha contra el crimen será larga, pero que su gobierno ha avanzado en el combate a la violencia, aunque “no como quisiera”.
–La violencia no llegó, pero tampoco se ha ido –le dijo el entrevistador.
–Hay que luchar, no es sencillo.
–¿El Tequilero?
–Es urgente detenerlo.
–¿Los Rojos?
–Hay que combatirlos.
–¿Guerreros Unidos?
–Hay que, por supuesto, enfrentarlos.
–¿Cincuenta grupos criminales en su entidad?
–Son muchos, creo que son menos.
El entrevistador le preguntó que a quien le conviene que siga en el gobierno y respondió que a la federación y al pueblo de Guerrero, mientras que a la pregunta de a quien no le conviene, dijo que a quienes ha afectado, que son los carteles “y a los que les gane la elección”.
–¿El gobernador de ahora es el que necesita Guerrero?
–Estoy convencido que sí.
–¿Ya negoció con el crimen?
–No, de ninguna manera.
–¿Tierra Caliente ya es un Estado fallido?
–Es una región compleja.
Otra pregunta fue si los sembradíos de amapola son la solución en Guerrero y el gobernador contestó que sí, para la ruta medicinal, igual que la mariguana.
–¿Cuántos alcaldes están coludidos con el crimen?
–Pregunta difícil de contestar, porque no estoy metido en sus oficinas –respondió.
–¿Pero los hay?
–Puede haberlos.
En otro de los temas, le preguntaron que qué hizo la madrugada del 27 de septiembre del 2014, cuando ocurrieron los ataques a los estudiantes de la Normal de Ayotzinapa, y aseguró que estuvo pendiente de Iguala, “hablé por teléfono con el secretario de Salud, Lázaro Mazón, para que ayudara a atender a los heridos”, dijo.
–¿Cuántos muertos más valen su gobierno?
–No es un asunto de muertos.
–¿Le importan?
–Sí, claro, me duelen.
–¿Como los 43?
–Por supuesto, marcó a los guerrerenses.
–¿Cuántos desaparecidos valen su renuncia?
–No es un asunto de número, es de firmeza.
–¿Ayotzinapa?
–Una escuela que merece estar mejor y jóvenes que ojalá regresaran.
–¿Vivos o muertos?
–Me encantaría que fuera vivos.
–¿Investigar a militares que estuvieron en Ayotzinapa?
–Todo se puede investigar.
–¿En su entidad, el Ejército le ayuda o le estorba?
–Ayuda, y mucho.
–¿AMLO (Andrés Manuel López Obrador) ha ofendido al Ejército?
–AMLO tiene su estilo especial.
–¿AMLO demostrará que Ayot-zinapa fue un crimen de Estado?
–Lo que debe demostrar es que no se anduvo abrazando con Abarca. (José Luis Abarca Velázquez).
–¿Dónde está Catalino Duarte?
–No lo sé.
–¿Quién lo tendrá secuestrado?
–No lo sé, está en investigación.
–¿Quién asesinó a Demetrio Saldívar?
–La delincuencia organizada, de acuerdo con las investigaciones que hay.
–¿El crimen coludido con su gobierno?
–Si lo detecto, actúo y lo separo inmediatamente.
–¿Resiste Javier Olea?
–Hasta donde sea posible.
–¿Florencio Salazar?
–También, buen funcionario.