La Caniem responde

La Caniem responde

A propósito del debate originado por los nuevos libros de texto gratuito, la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (Caniem) informa que “desde hace más de 25 años el Estado Mexicano contrata distintas editoriales” (en este 2023 ya no) para crear contenidos de calidad para los textos gratuitos de secundaria, de acuerdo con los programas académicos desarrollados por la SEP. Esos libros se distribuían en más de 30 mil escuelas y beneficiaban a más cinco millones y medio de alumnos, “con ediciones reconocidas a nivel nacional e internacional por su rigor pedagógico y científico, así como por su actualización constante y alta calidad gráfica”, las que eran elaboradas por “más de seis mil especialistas, que incluyen a autores, editores, investigadores, ilustradores, iconógrafos, fotógrafos, correctores y diseñadores” (suponemos que ahora sin ese empleo), libros que garantizaban la bibliodiversidad y eran libremente seleccionados por 314 mil profesores. El Estado adquiría tales ejemplares a un precio hasta 10 veces menor que el de librería. La CANIEM aclara que sus afiliados no tienen participación alguna en el texto gratuito de primaria.

El reverso de la medalla

Reproducido en lo sustancial el comunicado de la Caniem, cabe hacer algunas precisiones. Dice su documento que esa cámara agrupa a más de 220 empresas, “todas mexicanas, independientemente de donde está su casa matriz”. Lo anterior, desde luego, es tramposón, porque actualmente son dos trasnacionales las que controlan la Caniem y el mercado librero en el mundo y en México. Agrega el boletín que “la industria editorial es un pilar fundamental del desarrollo cultural y educativo de nuestro país”, lo que está lejos de ajustarse a la verdad, porque las trasnacionales hacen de sus filiales de cada país meras vendedoras de su basura “de superación personal” y diversas supercherías, de los saldos en bodega de su casa matriz o de sus best-sellers producidos con inteligencia artificial y con falta de inteligencia literaria, pero con buen ojo para explotar la ignorancia de un público al que le han degradado el gusto, lo que no contribuye “al desarrollo cultural y educativo” del que llaman “nuestro país”, aunque el suyo esté en Europa.

30 años sin Cube Bonifant

El 16 de agosto de 1993, hace 30 años, falleció la poeta, actriz, crítica y cronista Antonia Bonifant López, nacida en El Rosario, Sinaloa, en 1904. Conocida por su nombre profesional de Cube Bonifant, firmó también como Luz Alba y empleó otros seudónimos. Se inició publicando poesía a los 17 años y poco después se convirtió en asidua colaboradora de El Universal Ilustrado, que dirigía Carlos Noriega Hope, quien en 1922 se lanzó como realizador de la película La gran noticia, de la cual la joven Cube fue la “estrella”, según la publicidad del filme. Entre 1921 y 1949 escribió unos dos mil artículos, siempre punzantes, para El Ilustrado, El Mundo, El Demócrata y otras publicaciones. Participó como extra en cintas mexicanas como Santa y La Perla (sí, la dirigida por El Indio Fernández), y en Hollywood apareció también en Sofía y La hija del oeste. “No soy feminista ni antifeminista, no me gusta la revolución, pero tampoco la placidez sosa del hogar. ¿Saben lo que soy? Pues un término medio entre los toros y la ópera”, dijo al autodefinirse. Inexplicablemente, ya como pareja del economista y hombre de prensa Francisco Zamora (“el único cubista de México”, lo llamó El Chango Cabral), se retiró de la vida pública a mediados de siglo, lo que ha contribuido a un injusto olvido.

Los murales de la SCOP

Iniciadas las tareas de rescate de la obra artística del Centro SCOP, Renato González Mello, ex director del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, demanda que se realice una amplia “discusión técnica y científica para adoptar, con los ojos abiertos, soluciones realistas”, sin caer en falsificaciones históricas. Los murales (16 sobre una superficie de 6 mil 500 metros cuadrados) son obra de Juan O’Gorman, José Chávez Morado, Arturo Estrada, Guillermo Monroy, Jorge Best Berganzo, José Gordillo, Luis García Robledo y Rosendo Soto, en tanto que la escultura de Cuauhtémoc, que al parecer fue destruida irreparablemente por los sismos, fue creada por Rodrigo Arenas Betancur (no Betancurt ni Betancourt). Se espera en fecha próxima la aparición de un libro sobre tan importante trabajo artístico, el que será editado por la UNAM, esperemos que en buen papel, a todo color y con impresión digna.

Protege AMLO lugares sagrados

El pasado miércoles, Día Internacional de los Pueblos Indígenas, el presidente Andrés Manuel López Obrador firmó un decreto mediante el cual quedan protegidos, hasta donde eso es posible, lugares y sitios sagrados, lo mismo que las rutas de peregrinación de huicholes, coras, tepehuanos y mexicaneros de Jalisco, Nayarit y Durango hasta Wiricuta (o Huiricuta), lugar situado en la sierra de Catorce, en San Luis Potosí. La marcha, cuyo origen se remonta a varios siglos, en las últimas décadas han tratado de impedirla las empresas mineras, que han cometido múltiples abusos contra los peregrinos.

 

Presentan ópera en serbio

 

 

Presentan ópera en serbio

Por primera vez en México se presenta una ópera en serbio, lo que ocurrirá en el Teatro de la Ciudad los días jueves y viernes de la presente semana. Otra novedad es que la interpretación correrá a cargo exclusivamente de mujeres, las integrantes del grupo Túumben Paax, que tiene 17 años de trabajo en escenarios de Estados Unidos, China, España, Italia, Japón, Corea y varios países latinoamericanos. La obra se llama Svadba (La boda), de la compositora Ana Sokolovic, y relata lo que ocurre un día antes del enlace matrimonial. El director musical es Rodrigo Cadet y la actriz María Inés Pintado es la directora escénica. Las intérpretes son las sopranos Lucía Olmos (fundadora del grupo vocal), Lorena Barranco y Carmen Contreras, y las mezzosopranos Itzel Servín, Julietta Beas y Mitzy Chávez. Escenografía e iluminación son obra de Carolina Jiménez, el vestuario es de Josefina Echeverría y el maquillaje de Yanel Rodríguez, con Frida Chacón como productora ejecutiva. Como puede verse, salvo la dirección musical, el resto del elenco lo integran mujeres.

Más críticas a libros de texto

Se supone que a partir de hoy se realizarán, al modo de las mañaneras, pero en la tarde, comparecencias de expertos en defensa de los muy discutibles libros de texto gratuito. Frente a eso, se han levantado voces respetabilísimas, como la de Julieta Fierro, que recomiendan una buena revisión de tales obras, en tanto que la también científica Alma Maldonado, señaló la desorganización del texto, la baja calidad de los contenidos científicos, las abundantes reiteraciones, mitos, sesgos ideológicos y gráficas deficientes, lo que incluye una mano con seis dedos, propia –agrega este republicano– de las personas que en el sur llaman chicoasenas. Por su parte, la diputada América Rangel, del PAN, señala que hay información equivocada, faltas de ortografía y diseños tomados de internet que no ilustran lo que expone el texto.
Como era esperable, la oposición política no dejará pasar la ocasión de sonarle al gobierno por sus errores ni la derecha ultramontana perdonará que los libros contengan algo de educación sexual, lo que le permite revivir sus añejas campañas contra el texto gratuito, cosa que agradecen los editores más lerdos, los que no entienden que a mayor educación habrá más compradores de sus impresos. Lo cierto es que el debate es resultado de pedir a los funcionarios del gobierno 10 por ciento de eficiencia y 90 por ciento de fidelidad. Y ahí seguimos.

Otra promesa de Frausto

Por promesas no paramos. Ahora es la señora Alejandra Frausto, quien asegura que en este año concluirá la reconstrucción de los templos dañados por el temblor de 2017. Ojalá, pero todo indica que se trata de una volada, como suele decirse en el argot periodístico. Con la cultura convertida en territorio miserable, gracias a los presupuestos paupérrimos del gobierno federal y al desprecio cuatroteísta por el arte, difícilmente veremos la conclusión de las reparaciones en este 2023, pues de los 781 templos dañados por el sismo de hace seis años, han sido rehabilitados 591, esto es, falta rehabilitar 190 (187, dijo la secretaria de Cultura), algo así como la cuarta parte. Con la eficiencia que le conocemos a la señora Frausto, lo más probable es que deje incluso el proceso no para el año próximo, sino para el siguiente sexenio.

Rodrigo Landa-Romero, genio

Con apenas 17 años de edad, el mexicano Rodrigo Landa-Romero sigue coleccionando premios internacionales. Entre marzo y julio obtuvo el primer lugar en tres certámenes de composición celebrados en Europa: la International Music Competition Grand Prize Virtuoso Salzburg, el Gustav Mahler Prize Piano Competition 2023, de Praga; y el Secondo Concorso Internazionale Lios Valle dell’ Etna, de Catania, Italia. A lo anterior se agrega el segundo lugar en el New York Classical Music Competition 2023. Landa-Romero inició sus estudios de violín a los dos años, y a los seis comenzó a tocar el piano y a componer. Se ha presentado en escenarios de Europa y en el Carnegie Hall de Nueva York, en el que ha estado ya en dos ocasiones, una en 2019 y otra en 2022. La razón: ensaya entre 8 a 12 horas cada día.

La Librería Retes
es decana en AL

Dice Miguel Pineda (La Jornada, 1/VIII/23) que la Librería Retes, de Tepic, Nayarit, es la más antigua en el ámbito de habla española, pues fue fundada en 1821. En ella, a fines del siglo XIX, trabajó el entonces joven Amado Nervo como linotipista, pues el negocio también funcionaba como editorial. Sin embargo, es dudoso que existiera una librería en fecha tan temprana como la que aporta Pineda, pues para el historiador nayarita Pedro López González, “el nacimiento de la vida cultural en Tepic coincide con la llegada a esta ciudad del poeta, escritor y periodista Antonio Zaragoza”, quien arribó de Guadalajara a la capital nayarita en 1880. Por otra parte, la imprenta llegó a Tepic en 1843 y, por añadidura, hace apenas 15 años, las pocas librerías que existían en la capital nayarita distaban de contar un surtido aceptable y no había en ellas nada que permitiera suponerles dos siglos de edad.

¿Y la política Marcelo?

La guerra, dejó dicho Carl von Clausewitz, es la continuación de la política por otros medios. Un bando poderoso recurre a la guerra cuando la política no le favorece; y, por el contrario, cuando un contendiente no puede doblegar al enemigo, recurre a la política para salir del trance. Eso deberían tenerlo claro los aspirantes a la Presidencia de la República.
Marcelo Ebrard es un hombre de sólida formación, pero ya se le olvidó lo aprendido en la escuela, o bien, para evitarse problemas con el Supremo Destapador, evita mencionar lo que bien sabe. Lo anterior viene al caso porque el pasado lunes, como parte de su actividad como precandidato de Morena, el ex canciller expuso su programa de seguridad al que denominó Plan Ángel, consistente en una lista de medidas tecnológicas… y nada más.
Resulta plausible que Ebrard dé un paso adelante para exponer lo que a su juicio es parte de un programa de gobierno y se aparte, aunque sea un poco, de repetir las ideas (o falta de ellas) que le llegan de arriba. La delincuencia está feliz con la política de “abrazos, no balazos”, uno de los más grandes errores, y muy probablemente el principal del gobierno de AMLO.
Lo que se puede constatar es que el país arde, mientras que corcholatas y otros tapones discuten sobre personas, dedazo, candidaturas, despensas, anuncios espectaculares, los inmensos gastos de los aspirantes y otros aspectos de las precampañas, pero entretanto los hechos resultan contundentes: las autoridades no han podido contener el auge criminal, como lo muestran los amplios territorios en manos de la delincuencia, carreteras vecinales y autopistas convertidas en tierra de nadie, cobros de piso y venta de protección a comerciantes e industriales, desapariciones, asesinatos e incluso, como lo vimos en Chilpancingo, una verdadera insurrección popular en defensa de reales o presuntos delincuentes encarcelados.
Se dice que la multitud que participó en los hechos de la capital guerrerense la integraron acarreados. Tal vez, pero no puede ignorarse que en algunas regiones prácticamente no hay familia que no tenga al padre, un hermano, un tío u otro pariente, amigo o vecino ligado a la criminalidad. La delincuencia no es un grupo que esté fuera de la sociedad, mientras los buenos ciudadanos viven y trabajan enfrente.
No, la delincuencia, la de cuello blanco o la de metralleta, forma parte del tejido social, y para más señas, es una muy activa creadora de empleos, legales e ilegales, es una eficiente generadora de riqueza y en varios sentidos benefactora de numerosas comunidades, como se constata con la participación de vecinos aparentemente pacíficos en el tráfico de huachicol, los asaltos a camiones cargados de mercancías o, para no ir más lejos, con la insurrección de Chilpancingo, que mostró la impotencia, ineptitud o pasividad cómplice de los cuerpos policiacos locales y federales.
En ese marco, las propuestas de Marcelo Ebrard muestran que el precandidato sólo mira un aspecto del problema. Tecnología de reconocimiento facial o morfológico, detectores de armas, identificadores de disparo por arma de fuego, rastreadores de vehículos, así como drones y cámaras con inteligencia artificial, pese su innegable utilidad, de adquirirse y aplicarse serán insuficientes para contener o siquiera disminuir la criminalidad.
Lo que parece olvidar Marcelo Ebrard es que violencia y política son parte de un círculo donde las cosas giran en ambos sentidos y que a menor política más criminalidad. Lo que está ausente del proyecto ebrardista es precisamente la política, la promoción y aplicación de medidas tales como la legalización reglamentada de las drogas, una o varias amnistías, pactos con los capos para que adquieran respetabilidad y una vida menos azarosa para sus familias, no con las armas y sus pistoleros, sino invirtiendo en México sus inmensos capitales y creando empleos legales para sus ejércitos, en suma, contribuyendo a levantar al país que hundieron en complicidad con políticos timoratos, demagógicos o cómplices.
Por supuesto, habrá quienes se opongan o por lo menos se escandalicen, pero no podemos olvidar que fue precisamente Marcelo Ebrard el que promovió la despenalización del aborto. Las decisiones audaces definen a los estadistas.

Martí ganó la rifa del tigre

 

Humberto Musacchio

Martí Batres Guadarrama recibió el nombramiento de jefe de Gobierno sustituto de la Ciudad de México, lo que resulta explicable porque la urbe necesita un político probadamente honesto, con experiencia y demostrada capacidad, pues son grandes y muy complicados lo retos que recibe en herencia y los que se vienen, pues todo fin de sexenio es en gran medida un ajuste de cuentas con quienes se van.
Martí ha sido líder estudiantil en la Preparatoria Siete, destacado activista en el movimiento del CEU en 1986-87, fundador de la Unión de Vecinos de la Colonia Doctores, cofundador en 1989 del PRD, partido en el que fue consejero nacional e integrante del comité ejecutivo del DF; miembro de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal y líder de ese órgano; así como miembro y líder de la mayoría en la Cámara de Diputados; subsecretario de Gobierno cuando AMLO fue jefe de Gobierno; secretario de Desarrollo Social con Marcelo Ebrard; primer presidente de Morena, hoy senador de la República con licencia y desde junio de 2021 secretario de Gobierno de la Ciudad de México.
Como es obvio, Batres tiene credenciales suficientes para el cargo que ahora ocupa y para otros más, pero en política, como bien se sabe, no basta con la capacidad probada, sino que han de enfrentarse muchos otros factores, habituales unos, imprevisibles otros, producto de las circunstancias la mayoría y, no pocos, fabricados por los infaltables adversarios de todo personaje público.
Para empezar, Batres Guadarrama –abogado, maestro en Trabajo Social y doctorante en Estudios Latinoamericanos– tendrá que hacerse de un equipo propio, lo que augura conflicto, pues Sheinbaum anunció que “se mantienen todos los secretarios y secretarias del Gobierno de la ciudad”, en especial Luz Elena González, que se mantendrá como secretaria de Financias y “estará a cargo de todas las tareas técnicas del gobierno”, y Omar García Harfuch, secretario de Seguridad Ciudadana, quien “estará coordinando todos los trabajos de seguridad ciudadana y el Gabinete de Seguridad y Justicia”.
La jefa de Gobierno saliente presentó lo anterior como un acuerdo con su sucesor, pero jurídicamente tal acuerdo, si existió, carece de validez. Por lo anterior –o más bien por eso–, Martí, tres días después de ser investido como jefe de Gobierno por el Congreso capitalino, informó que “hay algunos compañeros o algunas compañeras que van a acompañar a la doctora Claudia Sheinbaum en su nueva ruta, en sus nuevas tareas”. Fue una forma elegante de anunciar que sí habrá cambios.
Los asuntos pendientes para el gobierno de la ciudad son la rehabilitación de la línea 12 del Metro y evitar que continúen incidentes y accidentes en el Sistema de Transporte Colectivo; en lo que respecta a la Secretaría de Seguridad Ciudadana, si bien es reconocida la eficaz labor desempeñada por García Harfuch en el combate a la delincuencia, están pendientes de solución los inmensos problemas del tráfico citadino, sin que se vea por ningún lado a los policías y patrullas de tránsito, que buena falta hacen, ni la indispensable planeación del movimiento de vehículos.
Un problema acuciante es la escasez de agua, pero eso requiere mucho más que mes y medio para resolverse. Quedan por terminarse el tren interurbano México-Toluca, que depende de inversión federal, o las líneas de cablebús de Chapulte-pec y Santa Martha-Chalco, que se emprendieron sin medir posibilidades.
Más difícil será evitar que sigan las corruptelas de la llamada Comisión de Reconstrucción, ahora sustituida por el INVI, donde hay dinero insuficiente, muchos pendientes e innumerables damnificados durmiendo en la calle, mientras que funcionarios corruptos siguen ofreciendo dinero en beneficio de las empresas presuntamente reconstructoras, cinco de las cuales tienen como domicilio una casa particular vacía.
Sí, Martí Batres es un funcionario experimentado, entrón y honesto, pero es el típico ganador en la rifa del tigre. Veremos hasta dónde llegan sus dotes de domador. Por lo pronto, anunció que procurará llevar la fiesta en paz con los alcaldes de la oposición, contra los cuales, en lo que va del sexenio hemos visto una animadversión que debe cesar. Ojalá sea correspondido.

Murió Elena Urrutia

Capitalina nacida en 1932, María Elena Lazo de Mendizábal decidió adoptar el apellido de su esposo y quedó para las prensas y los amigos como Elena Urrutia. Licenciada en Psicología por la UIA y licenciada en Letras Francesas por la Universidad Libre de Bruselas, se dedicó inicialmente al cine y en diversos aspectos participó en películas como Raíces, de Benito Alazraki, y Torero, de Carlos Velo, entre otras. Feminista, dirigió Foro de la mujer en Radio Universidad (1967-86). Trabajó en la Casa del Lago, dirigió el Museo del Chopo y fue subdirectora de Difusión Cultural de la Secretaría de Relaciones Exteriores. En el Colegio de México fundó, coordinó y fue profesora del Pro-grama Interdisciplinario de Estudios de la Mujer. Cofunda-dora de la revista Fem y de los diarios Uno Más Uno y La Jornada, para los que escribió. Es coautora de Evocación de mujeres ilustres (1980), Bor-dando sobre la escritura y la cocina (1984), Nuestros mayores (1984), Las mujeres frente a la crisis de América Latina y el Caribe (1985), Diego Rivera hoy (1986), Antología tributaria (1986) y Fem. 10 años de periodismo feminista (1988). Coordinadora de Mujer y literatura mexicana y chicana: culturas en contacto (1988), Mujer y sida (1992) y Estudios sobre las mujeres y las relaciones de género en México (2002). La recordaremos como firme feminista, como una inteligencia serena y una presencia siempre grata.
“La ley mordaza, ¿necesaria?”

Crece el debate por la propuesta del priista Omar Fayad, presidente de la Comisión de Seguridad Pública de la Cámara de Senadores, quien pretende establecer la censura en internet e imponer fuertes sanciones, incluso con penas de cárcel, a quienes usen los medios electrónicos para cometer delitos contra niños, jóvenes y empresarios, lo que no suena mal. En redes sociales se dice que el proyecto atenta contra la libertad de expresión y criminaliza a los internautas. También se acusa a Fayad de apadrinar una iniciativa redactada por Enrique Ceballos, comisionado (director) de la Policía Federal, lo que negó el legislador, quien declaró que debe reglamentarse el comercio electrónico, el periodismo digital, la publicidad y las opiniones, mensajes y elementos que vertidos en las redes sociales “pueden derivar en menoscabo del patrimonio, la reputación, el honor o la actividad profesional de alguien”. Pues sí, pero valdría la pena realizar una amplísima consulta ante de llevar al pleno una ley de esos alcances.

Hugo Gutiérrez Vega

El año pasado, en la Feria Internacional del Libro de la capital tapatía, el poeta, maestro, diplomático, actor y periodista Hugo Gutiérrez Vega recibió el doctorado honoris causa de la Universidad de Guadalajara, a propósito de lo cual apareció un libro de colección –folleto dicen otros–, en el que Hugo aparece en portada de frac, con el sombrero de copa en la mano, muy joven, patilludo, pero sin barbas, caminando por la calle de alguna ciudad donde fue un cumplido representante de México. En esta edición hallamos textos de Fernando del Paso, de Tonatiuh Bravo Padilla, rector de la UdeG; de la muy querida Lucinda Ruiz Posada, su ahora viuda; de Carmen Villoro, Gabriel Gómez López, Roberto Castelán Rueda, Juan Domingo Argüelles, Marco Antonio Campos, Jorge Souza Jauffred, Víktor Voga e Iván Trejo. El coordinador de ese bello libro es Alejandro Sánchez Cortés, director de la Cátedra Hugo Gutiérrez Vega de la citada Universidad.

Ayatero, palabra en desuso

Todavía andan por las ciudades, pero ya nadie los llama ayateros. Son esos hombres –no recuerdo mujeres porque la carga no es poca–, que llevan una o dos grandes canastas con loza y utensilios de cocina que cambian generalmente por ropa usada, aunque también aceptan otros objetos. Es de suponerse que su antiguo nombre lo recibieron porque portaban ayate, esa prenda de Juan Diego en la que aparecieron las rosas del milagro guadalupano (no confundir con la tilma, que es de algodón y se emplea a modo de capa). El mamotreto de la Real Academia no registra ayatero, pero sí ayate, que describe como “tela rala de hilo de maguey”, aunque en ediciones recientes agrega que puede ser de palma, henequén o algodón. El Diccionario de mejicanismos de Francisco J. Santamaría tampoco recoge ayatero, pero se extiende en ayate: “tela rala y basta, tejida con hilo de fibra de maguey por los indios, y que usan a modo de bolsa para cargar frutas o cosas diversas, y aun para otros menesteres”. El ayate –dice–, se usa a manera de mecapal, para llevar la carga. También como rebozo para cargar al bebé, como manta o tilma y hasta para frotar a los caballos. Pero de ayatero, nada.

Breviario…

Mañana, a las 19 horas, en el salón de usos múltiples de la librería Elena Garro, de Educal, se rendirá homenaje a Luz María Chapela, pedagoga y autora de cuentos infantiles que falleció en agosto pasado. Participarán Benjamín Briseño, Giovanna Cavasola, María Eleva Durán, María Morfín, Lourdes Morán, Marcela Romero, Luis Téllez y Vivianne Thirion. @@@ La Asociación Mexicana de Derecho a la Infor-mación eligió como presidente para los dos próximos años a Jorge Fernando Negrete Pacheco.

Morena paga caro el noviciado

Morena se quedó (casi) sin nada en el reparto de comisiones de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal. Pese a tener mayoría relativa con 20 curules de un total de 66, únicamente tendrá la presidencia de tres comisiones, una de ellas en proceso de extinción.
Para doblegar a la tropa de López Obrador, el líder de la bancada perredista, Leonel Luna, acudió a un recurso inventado en el principio de los tiempos: la transa. Sí, ofreció a los otros partidos una transacción: a cambio de sacar del camino a los morenistas, los ganones se repartirían el botín. Curiosamente todos los involucrados en la jugada terminaron muy contentos, pues por decir algo, partidos de ínfima presencia en la ALDF, como el Verde o el Movimiento Ciudadano, que sólo tienen tres diputados, encabezan otras tantas comisiones cada uno, lo mismo que la coalición PT-Panal-Humanista.
El colmo fue que para darle boleto a todos los participantes en el cochupo, en una cámara de 66 diputados hoy existen otras tantas comisiones, lo que aumenta el gasto de la Asamblea, pues cada presidente recibe coche, chofer, oficina, secretarias, ayudantes, celular, gastos de representación y otras canonjías, como un estipendio que mejora sustancialmente el ingreso de cada legislador.
Para ilustrar el dispendio que significa la citada maniobra, baste decir que cada asambleísta cobra una dieta mensual de 69 mil pesos y que recibe 106 mil más como “apoyo a la gestión legislativa”. No conformes con eso, los ocho coordinadores de grupo parlamentario –¿también el de Morena?– se meterán en los bolsillos otros 300 mil pesos mensuales sólo por ser miembros de la Comisión de Gobierno donde hay otros once integrantes que  “nada más” se embolsarán 200 mil del águila, dinero que no está sujeto a comprobación.
Por supuesto, para Leonel Luna y su jefe –el que despacha en la acera sur del Zócalo– lo importante era quedarse con las comisiones que tratan lo referente al presupuesto, y a cambio de onerosas concesiones los amarillos no sólo lo consiguieron, sino que llevaron mucho más lejos su alianza con los partidos afines, PAN y PRI, con los que ya existe acuerdo para aprobar diversas iniciativas.
Desde luego, alguna responsabilidad cabe a la bancada de Morena y a su líder, pues mostraron falta de habilidad y de flexibilidad, como si no estuvieran inmersos en un juego donde importan muy poco los principios, si es que el PRD todavía tiene algunos.
Por si algo faltara, los jefes delegacionales no perredistas elegidos el pasado mes de julio se han encontrado con nóminas plagadas de aviadores, gastos sin documentación que los respalde, desaparición de mobiliario, fuertes organizaciones de empleados dedicados al productivo negocio de la mordida y otros problemas.
El sindicato charro del gobierno capitalino será otra piedra en el camino de los morenistas. Ya desde la campaña, el líder de ese negociazo tronó contra la gente de López Obrador y en estos días ha aprovechado la irritación de los trabajadores que no han cobrado guardias y horas extra para embestir contra varios delegados, entre ellos dos o tres de Morena, quienes heredaron un cochinero de los perredistas.
De la novatez de los morenistas habla elocuentemente la destitución de Aleida Alavez, quien estaba en la Comisión de Gobierno al dejar el PRD para incorporarse a la bancada lopezobradorista. No parece aconsejable menospreciar a los compañeros cuando se tiene enfrente a enemigos capaces de cualquier trapacería.
Para citar algunos casos, es diputado por el PAN el señor Rafael Medina Pederzini, uno de los porros que durante el mundial de Brasil agredieron sexualmente a una mujer y golpearon al marido. No más recomendable es el perredista Mauricio Toledo, sobre el que llovieron numerosas denuncias por diversos abusos durante su infausta gestión en la delegación Coyoacán. Menos todavía puede serlo el priista Adrián Rubalcava, al que la prensa ligó siempre con la banda de Los Claudios, delincuentes que se encargaban de someter con violencia a los adversarios y críticos de Rubalcava, entonces delegado en Cuajimalpa y protector de su hermanito, Juan Manuel, quien le arrebató a su hija a María Fernanda Fosado Bracho mediante un proceso plagado de irregularidad y apestoso a corrupción.
El asunto ya no es Morena ni sus asambleístas, sino la caterva de sinvergüenzas que dizque representan a la sociedad capitalina. Ése es el problema.

Policía, para mejor gobierno

 

Los hechos de Atenco sirvieron para demostrar, si hacía falta, que no contamos con los cuerpos policiacos que necesita una sociedad tan compleja y demandante como la mexicana. La penosa exhibición de incompetencia y miedo de un día se convirtió a la mañana siguiente en una feria de cobardía, salvajismo e ignorancia de la ley.
Salvo excepción por conocer, las corporaciones policiacas son, antes que nada, redes altamente organizadas de corrupción, donde la tropa se dedica a la extorsión y otras formas de delincuencia a favor de sus superiores. Eso lo sabemos los ciudadanos desde siempre, pero ahora lo ha dicho el ex director del Cisen, Jorge Tello Peón, que algo debe saber del asunto.
Tello Peón participó en la presentación del libro Contra el crimen. ¿Por qué 1,661 corporaciones de policía no bastan?, de Genaro García Luna, director de la AFI, quien señala que en los últimos 30 años estas fuerzas dejaron de evolucionar, con elementos mal pagados, sin recursos ni técnicas para hacerle frente a la delincuencia y ancladas en la vieja idea de que “el combate al crimen se daba cuerpo a cuerpo”, cuando que hoy, con fuerzas criminales opulentas y altamente organizadas, hace falta “técnica e inteligencia”.
Ante esa lamentable situación, el ex director del Cisen comentó que todas las policías están infiltradas por delincuentes y que ni siquiera son corporaciones de policía ni de nada, además que en México “ya somos enemigos de la policía y, en general, la despreciamos, (pues) nadie querrá que su hijo sea policía”.
Cabe mencionar lo dicho en la presentación del libro de García Luna porque esta misma semana, Felipe Calderón, el candidato de la derecha, hizo público un plan contra la delincuencia que comprende la autonomía del Ministerio Público respecto del Poder Ejecutivo, la unificación de algunas corporaciones federales y medidas como el establecimiento del servicio policial de carrera, dotar de armamento e instrucción adecuada, salarios dignos, estímulos y prestaciones a los miembros de las fuerzas del orden.
La propuesta panista no toca un punto indicado por Tellón Peón, que es la visión negativa que tiene la sociedad de sus policías, lo que alcanza a los funcionarios públicos, que no confían en los vigilantes e investigadores, y aun a éstos mismos, que se ven a sí mismos sin el indispensable orgullo de casta que debe privar entre quienes afrontan una labor tan peligrosa.
La función policiaca suele ser un poliedro de aristas muy filosas. Para los problemas que presenta no hay soluciones únicas ni fáciles. Es indispensable hacer una selección más rigurosa de aspirantes para evitar el ingreso de elementos sin las indispensables aptitudes físicas e intelectuales (hace algunas semanas, la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal sancionó a tres sicólogas por denunciar que algunos uniformados no contaban con el coeficiente intelectual mínimo para cumplir con su trabajo. Lo que hicieron esas tres valientes fue un favor a la sociedad, que está en manos de personal que lejos de mostrarse capaz de protegerla constituye una amenaza al patrimonio y la integridad física de los ciudadanos).
El año pasado, después de la gran marcha de blanco, los organizadores incluyeron entre las medidas que consideraban indispensables, una que tiene que ver con la revaloración de la función policiaca y de los propios policías ante la sociedad y ante sí mismos, lo que no se podrá conseguir sin un trabajo sistemático de concientización dentro y fuera de las corporaciones.
Las policías son cuerpos militarizados, pero no por eso pueden violarse los derechos laborales. Las jornadas de 24 por 24 horas son ilegales y, peor aún, son absurdas, pues los policías se dedican a dormir en su turno de trabajo y si no lo hacen carecen de aptitud física y mental para cumplir con su tarea.
Para contar con una policía con espíritu de cuerpo será necesario mejorar sus condiciones laborales, no tanto los sueldos como las prestaciones, incluidos becas y apoyos para los estudios de todo nivel de los hijos de los policías y un amplísimo plan de vivienda en alquiler –nunca en propiedad– que puede pagarse con ayuda de renta u otro concepto que se englobe en el rubro de prestaciones.
El gobierno federal y los estatales tienen capacidad para construir conjuntos habitacionales, exclusivos para policías, que cuenten con instalaciones deportivas, gimnasio, videoteca y biblioteca con préstamo domiciliario, cine club, teatro y un centro de actividades sociales y culturales que propicien la convivencia, el aprendizaje de artes y oficios y una fundada revaloración de los policías y sus familias, las que incluso podrían contar con lavanderías y comedores comunes.
Parece un sueño, pero no cuesta tanto. De esa manera tendríamos mejores policías, bien nutridos, orgullosos de su función social, protegidos ellos y sus familias de las venganzas de los criminales y de las tentaciones de la realidad, pues el policía que cediera a la corrupción llevaría a su familia a perderlo todo.

LA REPÚBLICA DE LAS LETRAS

 

Menos delitos con policías que leen
En 2004, en Nezahualcóyotl se puso en práctica en la policía municipal un programa de lectura. La finalidad era familiarizar a los uniformados con el libro y aun ponerlos a escribir si mostraban vocación. Un primer resultado fue la redacción del Quijote en clave policiaca, hecho que recibió amplia difusión. Más importante para la comunidad de Neza es que en el trienio 2004-2006 la criminalidad ha bajado 43 por ciento, pues hoy, gracias a la lectura y otros programas, se cuenta con una policía más consciente de sus deberes y de su función social, lo que le ha permitido ser revalorada por la comunidad. Precisamente por ese éxito es que de Scotland Yard, de Bogotá, Buenos Aires y Boston han pedido mayor información sobre un programa que no tiene más secreto que las ganas de mejorar las cosas en beneficio de todos, empezando por los mismos uniformados. Junto a la voluntad política, ha sido determinante el trabajo de un equipo de jóvenes intelectuales, encabezado por Juan Hernández Luna, quienes trabajan con grupos de 20 personas en talleres de lectura. Como parte del proyecto de reunir a los autores con los nuevos lectores, Juan Villoro y este republicano fuimos a Neza a platicar de futbol y literatura. Referimos ahí nuestra admiración por Ángel Fernández, que unió la magia del futbol con la gracia de las palabras y Juan se llevó el aplauso del día cuando recordó la vez en que el cronista inolvidable dijo que CCCP, la sigla de la URSS en caracteres cirílicos que portaba en la camiseta la selección soviética, quería decir “Cucurrucucú Paloma”. Como merecido premio, Juan tuvo que firmar un montón de ejemplares de su reciente y muy disfrutable Dios es redondo (Planeta, 2006), libro que reúne los textos que ha dedicado a la esférica deidad, sus templos y feligresías.
El Estanquillo de Monsiváis
En presencia de Alejandro Encinas y Juan Ramón de la Fuente, Carlos Monsiváis recibió el pasado jueves el bello edificio de La Esmeralda, situado en Madero e Isabel la Católica. El inmueble, obra de Eleuterio Méndez levantado entre 1890 y 1892, es una de las construcciones más bellas del centro histórico. Ahí se instalará El Estanquillo, que originalmente se llamaría Museo Carlos Monsiváis, pues albergará algunas de las colecciones de gráfica, títeres y artesanías del autor de Amor perdido. Valga decir que el filósofo de Portales es, desde muy joven, un empedernido coleccionista de cosas tan peculiares como figurillas de luchadores, las que ojalá sean incluidas como el homenaje monsivaíta a una pasión que mueve y conmueve multitudes. Por lo publicado en Excélsior (26/mayo/06) y por lo que ya sabíamos, El Estanquillo será una especie de recinto de homenaje a la cultura urbana, de ahí que en su discurso dijera Monsiváis que “vale la pena que este proyecto sea el principio de un museo de la ciudad de México”. Tal vez, pero ocurre que, por lo menos de nombre, oficialmente todavía existe un Museo de la Ciudad de México, el mismo que ocupa la casona de los Condes de Santiago de Calimaya y que está en Pino Suárez 30. Lamentablemente, durante tres décadas los gobiernos del PRI mandaron al olvido la institución y luego lo hicieron los perredistas. Pero el museo existe y hay que rescatarlo.
El libro de los sonetos
En bellísima edición, circula en México El libro de los sonetos en lengua española (Editorial Turner, Madrid, 2005), con selección, prólogo y notas de Luis Antonio de Villena, quien señala que durante tres centurias y pico el soneto fue español y a partir de la mitad del siglo XIX ha sido “en español”, con lo que justifica la abierta discriminación de los soneteros hispanoamericanos de la dominación colonial, aunque andan por ahí Sor Juana, Gutierre de Cetina, al que contabilizamos como nuestro, y el novohispano Francisco de Terrazas, a quien este republicano no tenía el gusto de conocer. Como ocurre con otras antologías paridas en la antigua metrópoli, por cada tres españoles hay apenas dos poetas de este lado del Atlántico. México, con 20 sonetistas, resulta de los países mejor librados. Figuran ahí Díaz Mirón, Urbina, Nervo, Othón, Tablada, González Martínez, Reyes, Rebolledo, Gorostiza, Villaurrutia y Novo; Paz, la Castellanos, Sabines, Lizalde y Pacheco. Tiene un lugar el mexicano Francisco A. de Icaza, más estimado en España que aquí. Aparecen también forasteros mexicanizados o que hicieron una porción importante de su obra en estas tierras, como Heredia, Martí, Santos Chocano y Barba Jacob, así como Bergamín y Gil Albert, españoles del exilio republicano entre los cuales cabe incluir al también peninsular Tomás Segovia.
Breviario…
Elena Poniatowska, que ha recibido numerosas distinciones, es ahora candidata al Premio Príncipe de Asturias. ¿El facho Manuel Espino la llamará todavía “pobre señora”? *** Perdido en la ineptitud, sin política cultural, el gobierno del Distrito Federal quiso compensar su desastrosa actuación en este rubro abriendo, durante la veda electoral, “la primera etapa” de su Faro de Tláhuac, mientras que al resto de las actividades culturales les regatean presupuesto y otros recursos. Es una vergüenza. *** El Fondo Nacional para la Cultura y las Artes volvió a incluir a perfectos desconocidos en la lista de becarios y, como en estos años de desastre, desechó las solicitudes de personajes como María Luisa La China Mendoza, Geles Cabrera, René Avilés Fabila y el tocayo Humberto Guzmán, todos ellos de larga y provechosa carrera en el ámbito artístico-intelectual. *** Rafael Cruz Arvea dice que el sólo extiende “constancias de registro de obra”. Lo que no explica es qué hace constar, a qué registro se refiere y por qué no aclara que las obras puestas a su consideración resultan con frecuencia más falsas que un billete de tres pesos. Se pasa de vivo. *** El maestrazo Carlos Martínez Rentería, director de la revista Generación, imparte el curso Contracultura en México, un recorrido contemporáneo, en 12 sesiones que terminarán el 8 de agosto.
Las sesiones son los martes de 18:30 a 20:30 horas en la Galería El Estudio, de Álvaro Obregón 73, a donde pueden ocurrir los interesados, o bien llamar al 55-25-13-39 o comunicarse al correo electrónico [email protected].

El IFE, árbitro abúlico

 

Cierto fatalismo alimenta la idea de que cuando las cosas andan bien, algo viene a arruinarlo todo. Se reitera así la idea de que los pocos días que contamos con carne resultan ser los de vigilia. Un ilustrativo botón de muestra es el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, más conocido como el Trife.
Se trata de una institución que con fallos invariablemente apegados a derecho, con interpretaciones doctas de la ley y con una firmeza que le permite asestar sus resoluciones a derecha e izquierda, ha ganado una credibilidad en la que no han hecho mella resoluciones polémicas, que las ha habido, ni algunas ligerezas administrativas que conoce la opinión pública.
Los mexicanos tenemos, pues, un Tribunal Electoral respetable y por eso debiéramos felicitarnos. Pero ocurre que, precisamente por ser una instancia confiable, ha venido aumentando su trabajo, al extremo de que en estos días tenía pendientes de solución más de 980 casos, lo que ha obligado a quienes trabajan en ese órgano a laborar jornadas extenuantes que frecuentemente los obligan a dormir en el domicilio del mismo Tribunal.
La mayoría de los casos están promovidos por militantes que rechazan la actuación de sus comités locales y de los dirigentes nacionales o demandan modificaciones en las listas de candidatos. Lo anterior significa que sólo una parte de los litigios se derivan de conflictos entre partidos, pero con la carga de trabajo que tiene el Trife, bien harían todos los actores políticos en quitarle chamba.
Una manera de aligerar la carga del Tribunal sería, quizá, que los consejos de la judicatura estuvieran más atentos a la actuación de los tribunales locales, para que resolvieran con más acierto los casos que se les presentan y evitar que lleguen a la esfera federal. Otra es que el Instituto Federal Electoral se decida a trabajar fuerte y con decisión para legitimarse, pues con frecuencia opta por dejarle a la siguiente y última instancia, el Trife, la solución de muchos asuntos que debieran hallar remedio en la sala de sesiones del Consejo General del IFE.
En medio de una campaña tan intensa como la que estamos viviendo, son muchos los asuntos que el Consejo General del IFE debe atender y resolver, y no sólo para quitarle trabajo al Tribunal, sino para evitar que el daño de unos a otros se prolongue más de lo indispensable.
Por ejemplo, el ala ultraderechista del PAN está empeñada en hacer de la campaña un estercolero y en ese afán ha contratado asesores que vienen del fascismo español, quienes elaboran y proyectan anuncios en los que insultan, difaman y mienten. El Consejo General se encoge de hombres o resuelve mal y el asunto se va casi automáticamente al Tribunal, donde semanas después se toma una resolución para impedir que la contienda se siga convirtiendo en un fangal y se ordena retirar los anuncios de marras. Pero el daño está hecho y se cumple sin problemas el cometido de los asesores fascistas de Acción Nacional. Difama, que algo queda.
Es tan evidente la abulia del Consejo General del IFE, que el martes, al exponer el dictamen que condenó al PAN a retirar tres anuncios en los que dentro del más rancio estilo de Joseph Goebbels se tilda a uno de los contendientes de “peligro para México”, el magistrado Alejandro Luna Ramos le recordó al IFE que dispone de facultades para implantar un procedimiento abreviado cuando surja la queja de un partido o coalición.
Los anuncios objeto de la sentencia ya no están al aire, pero ni falta que hace. Ya cumplieron su cometido de confundir a muchos ciudadanos y de envilecer el proceso. Tan lo cumplieron, que el presidente del citado tribunal, Leonel Castillo, dijo que esa propaganda sin información seria ni real obra contra la participación ciudadana en el proceso electoral, pues, como dice el fallo, “las expresiones contenidas en los mensajes no son aptas ni idóneas para fomentar el voto razonado de los electores.
De continuar la indolencia del IFE o su disimulo ante las tropelías de la derecha, es previsible que tanto Acción Nacional como otros partidos insistan en recurrir a ese tipo de mensajes, pues la prohibición del Tribunal para difundirlos llega tarde. De ahí que quepa esperar un despabilamiento de los consejeros electorales, urgidos como están de legitimación, pues no se olvide que fueron impuestos de manera pandilleril por el PAN y los diputados del PRI que entonces encabezaba Elba Esther Gordillo, ahora retirada de su partido y muy cercana al presidente Fox.
Ante la opinión pública, los consejeros del IFE están en entredicho. Si mantienen su reticencia a intervenir en el proceso y detener la guerra sucia, corremos el riesgo, todos los mexicanos, de que se convierta en verdad una metáfora –de Jorge Alcocer– según la cual, con un árbitro que no saca a tiempo las tarjetas amarillas se corre el riesgo de que el juego se salga de control y, lo peor, que el público se meta a la cancha. Y adiós democracia.

LA REPÚBLICA DE LAS LETRAS

 

Los candidatos, ajenos a la cultura
En un documento titulado “No hay democracia sin cultura”, un grupo de artistas señala que “ninguno de los candidatos se interesa de manera concreta en la cultura, valor decisivo de nuestra sociedad”, y “no parecen interesados en garantizar la formación integral de los ciudadanos”. Entre los firmantes están el escritor Juan Villoro, la fotógrafa Maya Goded y los actores Leticia Egurrola, Gael García Bernal, Daniel Giménez Cacho, Diego Luna, Dolores Heredia, Leticia Huijara y Jesús Ochoa, para quienes México, “tantas veces promovido a través de la creatividad de sus artistas y artesanos, tiene candidatos ajenos a la cultura”, a quienes les recuerdan que “los pueblos que se han desarrollado de manera satisfactoria han sabido invertir en (…) la formación integral de los ciudadanos, (de la) que en buena medida depende el acceso a la educación, las redes de información y las expresiones del arte”. El texto lo firman también los cineastas Carlos Cuarón y Fernando Embcke; los caricaturistas Jis y Trino, los músicos Tito Fuentes y Francisco Ayala de Molotov, Emmanuel del Real, Enrique Rangel y Tito Fuentes de Café Tacuba y Julieta Venegas; el guionista Alejandro Lubezki; el locutor Rulo; los productores Lynn Fainchtein, Cristian Valdeliebre y Federico Gonzalez Compeán; y la artista visual Laureana Toledo, quienes se manifiestan contra “la publicidad negativa que ha introducido la discriminación y la calumnia en donde debería haber debate público”, y exhortan a que “las campañas pasen del ataque a los adversarios a la discusión de ideas y propuestas de las que depende el verdadero juego democrático”.
Tres mexicanos, finalistas en Gijón
El próximo mes de julio, durante la XIX Semana Negra de Gijón, que se celebrará en esa ciudad balneario de Asturias, la Asociación Internacional de Escritores Policiacos, la AIEP, entregará cuatro premios. Entre los finalistas del Premio Memorial Silverio Cañada, mismo que se otorga a la mejor novela negra escrita originalmente en español, figuran los escritores mexicanos Eduardo Monteverde, por Las cenizas de Almagro (Ediciones B), y Bef (así se firma) por Tiempo de alacranes (Ed. Joaquín Mortiz); en la disputa por el Premio Espartaco a la Mejor Novela Histórica aparecida en español está Victoria, del prolífico Eugenio Aguirre (Ed. Mortiz). Lamentablemente este año no hay mexicanos entre los aspirantes al prestigioso Premio Internacional de Novela Dashiell Hammett, que se pelean tres españoles (José Ovejero, José Ángel Mañas y Lorenzo Silva) y el cubano Leonardo Padura, bien conocido por aquí. Tampoco hay paisanos nuestros que puedan ganar Premio Internacional Rodolfo Walsh para obra de no ficción de tema criminal, mismo que el año pasado se le otorgó al citado Monteverde por Lo peor del horror.
Carballo: los textos de Excélsior
En el extinto suplemento Diorama de la Cultura de Excélsior, Emmanuel Carballo publicó su Diario público, una columna que era referencia indispensable en el medio intelectual. Ahora, afortunadamente, la Dirección General de Publicaciones del Conaculta acaba de publicar esos textos reunidos como Diario público 1966-1968, lo que constituye un inmejorable retrato de la vida literaria de aquellos años. Implacable, agudo, certero, Emmanuel da cuenta de obras y nombres, de libros y hechos que delinearon el perfil cultural de la década prodigiosa. “El fundador de nuestra crítica”, como le llama el escritor Víctor Manuel Camposeco, repasa la pequeña feria de grandes vanidades, los chispazos que iluminaron una época, el ambiente exultante, el ansia de renovación que sacudía la vida mexicana en todos los órdenes y a la que el criminal Gustavo Díaz Ordaz cerró el paso la tarde del 2 de octubre en Tlatelolco, donde estuvo Carballo con su entonces esposa Neus Espresate. El autor narra su terrible experiencia humana y ciudadana, pero el crítico se sobrepone para decirnos, en una de las muchas notas que aporta para situar los hechos en contexto, que “es muy pronto todavía para juzgar artísticamente” el cúmulo de textos que tomaron como tema la noche ominosa. En fin, que con su periodismo de los sesenta, hizo Emmanuel un libro de esos que dialogan con la inteligencia y el corazón de los lectores. Espléndido.
Censura contra Fernández Ponte
Para cerrar la primera Semana de la Libertad de Expresión, celebrada en la Universidad Autónoma de Querétaro, estaba programa la conferencia magistral “De los retos de registrar y transmitir la realidad: la falacia de la inocencia de la información”, del muy ameritado Fausto Fernández Ponte, reporterazo que ha forjado una genuina leyenda en el periodismo mexicano, sobre todo en sus muchos años en la casa Excélsior. El título debió alarmar al señor Raúl Iturralde, rector de esa sufrida institución, quien oyó “falacia” y creyó que se trata de una grosería con referencias genitales. Santiguándose y para no perder el favor del gobierno panista al que sirve, este Millán Astray (aquel del grito lanzado frente a Unamuno: ¡Muera la inteligencia, viva la muerte!) decidió suspender la conferencia y el acto de clausura, lo que habla elocuentemente de cómo entiende la libertad de expresión.
Breviario…
Con sus muchas horas de vuelo, su cultura y su calidez, Javier Solórzano llegó a TV Azteca y renovó el noticiero matutino del canal 13 al respetar la inteligencia del espectador para hacerlo parte de la información y no el receptor pasivo del caos dizque noticioso tan malamente editorializado que se le ofrece todos los dìas. Luego de un mes en el noticiero De 7 a 9 Solórzano se despidió. TV Azteca y el público se lo pierden. *** Murió el actor Abel Woolrich, por lo que enviamos un abrazo solidario a su hermana, la también actriz Paloma Woolrich, y a la madre de ambos, la pintora Fanny Rabel. *** Llegaron a esta república tres libros –bellos, bien impresos y de elegante forro– de Rodolfo Naró (Tequila, Jal., 1967), Los días inútiles, Año de gracia y El antiguo olvido. Los dos primeros son reediciones y el tercero permite apreciar los avances del autor, de quien Máximo Simpson dice que es “un poeta en que la experiencia se transfigura en imágenes memorables, en poesía”.