Será más irregular el suministro de agua en colonias por trabajos de la Capaseg

Daniel Velázquez

Desde ayer y hasta el 15 de octubre, casi tres meses el servicio de agua potable en las colonias populares de Acapulco será más irregular que lo acostumbrado debido a los trabajos que empezó Comisión de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento del Estado de Guerrero, (Capaseg) en las líneas de conducción Papagayo I y II.
Este lunes, el director de la Capaseg, Francisco Gastelum Félix, anunció el arranque de trabajos en la línea de conducción Papagayo I, los cuales dijo, serán de manera alternada, una semana se suspenderá el servicio para la intervención en la tubería y otra semana se dará el servicio de agua potable al municipio.
En Acapulco, el servicio de agua es irregular, algunas colonias reciben el servicio una vez a la semana, cada 15 días o al mes y otras aunque tengan red de tubería no reciben el servicio de agua potable y el agua que se recibe en las casas es turbia.
Los trabajos de la CAPASEG iniciaron justamente luego de una semana en que el servicio de agua está suspendido en las colonias de la zona suburbana del municipio como el valle de La Sabana, Ciudad Renacimiento, Polígono D, Lomas Verdes, 24 de Octubre, Vicente Guerrero, Lázaro Cárdenas, 1º de Mayo, Las Playas, Las Américas, así como partes medias y altas del anfiteatro y zona poniente.
El pasado jueves, se suspendió el servicio por una fuga en la línea del sistema de captación Papagayo II, un tubo de 48 pulgadas, la cual se ofreció repararla en seis horas, pero el servicio no se ha restablecido.
Los trabajos de la Capaseg se hacen en plena temporada de lluvias, cuando la CAPAMA suspende de manera constante la dotación del servicio de agua potable por la turbiedad del río Papagayo.
En declaraciones a reporteros, el director de la CAPASEG Francisco Gastelum, explicó que el gobierno del estado hará la rehabilitación de los acueductos Papagayo I y Papagayo II, cada uno con una longitud de 32 kilómetros, en los que se invertirán 139.25 millones de pesos.
Esta semana iniciaron con el acueducto Papagayo I, explicó que el mecanismo para evitar afectar a la población será trabajar una semana en la tubería de lunes a domingo y dejar otra semana libre el tubo para que la CAPAMA suministre el agua. “La idea es avanzar lo más rápido que se pueda”.
Explicó que se tiene que hacer una supervisión física de la tubería, que tabajadores capacitados entrarán a la red de 48 pulgadas para verificar en qué condiciones está el tubo en su interior, porque desde el exterior se ve “sano”, pero la red data de 1975.
“Los 32 kilómetros de cada acueducto serán revisados, se instalarán válvulas de admisión y expulsión de aire, que es una pieza especial que todos los conductos cerrados requieren para que puedan operar de manera satisfactoria. Nos dimos cuenta al hacer este análisis hidráulico que carecía de estas piezas especiales denominadas baeas. Bueno, pues en estas acciones tenemos considerado colocar solamente en este acueducto Papagayo unas 35 baeas de cuatro pulgadas, 29 de 6 pulgadas y 12 de desfogues, lo cual nos va a permitir, ante una futura fuga, poder hacer la intervención más rápida, en el menor tiempo posible”.
“Tenemos considerado realizar más de mil 230 pruebas físicas en la unión de tubo a tubo y también la colocación de 401 sellos para atender una longitud mínima de este acueducto de 3 kilómetros”.
Gastelum Félix dijo que el trabajo en las dos líneas afectará “la totalidad” de las colonias en el municipio, pero será la CAPAMA quien comunique los cortes y garantice el abasto mediante el tandeo del servicio, sólo la zona turística que recibe agua de Lomas de Chapultepec no se verá afectada.

Revisará el STAUAG las denuncias de claves dadas ilegalmente por la Rectoría, dice Ofelio

Karina Contreras

El secretario general del Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad Autónoma de Guerrero (STAUAG), Ofelio Martínez Llanes, señaló que pedirá a la administración central la nómina para revisar los casos de supuesta asignación de nuevas categorías por parte del ex secretario general de la universidad, Armando Guzmán Zavala.
Martínez Llanes aseguró que desconoce si las acusaciones hechas por un grupo de trabajadores sean ciertas, pero en caso de haber una irregularidad, hará cumplir el contrato colectivo de trabajo.
En declaraciones telefónicas, el dirigente sindical dijo que todos los procesos tienen que ser de manera bilateral y depositado en la junta de conciliación. Indicó que son con base en los criterios del contrato colectivo, que se marcan en la discusión del emplazamiento a huelga y dijo que lo que se ha mencionado del ex funcionario, de que dio 23 categorías nuevas a gente cercana a su corriente política Unidad Democrática (UD), “no le consta”.
“Yo necesito ir a la fuente, en términos de nómina. Si realmente pasó eso, cuándo y la motivación, por lo que no puedo emitir una opinión en el sentido si es verídico o no. Son notas periodísticas, no las estoy descalificando, sino simplemente es de mucha responsabilidad emitir una opinión. Si yo tengo la posibilidad y reviso las nóminas, y veo que fue fuera de lo que nosotros tenemos en arqueo, de todos los emplazamientos a huelga, pues sería cuestión de dar un seguimiento y saber el motivo”, dijo el dirigente sindical.
Señaló que lo que sí podía decir, de manera contundente, es que en las diferentes negociaciones de cada emplazamiento se dan a partir de los criterios y una negociación bilateral, entre la comisión de la administración de la UAG con la del sindicato y eso es público, que quienes han estado en la comisión lo saben.
Martínez Llanes reiteró que no podía emitir una opinión de si es verdad o mentira la entrega de esas categorías, porque necesita revisar, “si no está en el emplazamiento, aunque no necesariamente tiene que estar en el emplazamiento”.
Al dirigente se le preguntó si, una vez que se revisen y si hay irregularidades, pueden darse de baja, el dirigente respondió que sí, “si hay irregularidades se plantea ante quien esté representado a la UAG. Se plantearía en el contexto, pero sería de una revisión y plantearla como una violación al contrato colectivo.