Le notifican a madre buscadora que restos hallados son de su hijo; no los recibirá, anuncia

La madre buscadora Socorro Gil Guzmán, en la conferencia de prensa junto con integrantes del colectivo Memoria, Verdad y Justicia, donde informó que después de más de siete años de búsqueda de su hijo Jonathan Guadalupe Romero Gil, fue notificada por la Fiscalía General del Estado que los restos que fueron encontrados en la colonia Panorámica de Acapulco y que estaban en el Semefo desde 2022 son compatibles genéticamente con ella Foto: Carlos Carbajal

Aurora Harrison

La representante de la colectiva Memoria Verdad y Justicia, Socorro Gil Guzmán, informó ayer que la Fiscalía General del Estado (FGE), le notificó el pasado viernes que el cráneo que fue hallado en la colonia Panorámica, y que se encontraba en el Servicio Médico Forense (Semefo) desde 2022, corresponden a su hijo, Jonathan Guadalupe Romero Gil, detenido-desaparecidos, el 5 de diciembre del 2018, en playa Tlacopanocha.
En conferencia de prensa en el Museo Naval, acompañada de madres buscadoras de otros colectivos, defensores de derechos humanos, y compañeros de la colectiva, contó que el pasado viernes por la noche autoridades de la Fiscalía General del Estado (FGE), “tristemente” le notificaron que los restos que se encontraban en el Servicio Médico Forense eran “compatibles conmigo”; pero que firmó una minuta con autoridades que no va a recibir los restos, “porque no es ni la mitad del cuerpo de mi hijo”.
“Vamos a seguir exigiendo investigaciones, y exigimos a la FGE que se declare incopetente y que le deje los trabajos de confronta a la Fiscalía General de la República”, dijo.
Aunque mencionó que no quería hacer público tan pronto la noticia, porque quería los resultados de la Fiscalía General de la República (FGR), el como se dieron las cosas decidió dar la conferencia y decir “no voy a recibir ese fragmento, esa parte, porque mi hijo salió completo y quiero que la Fiscalía que no lo buscó, que no ha hecho las investigaciones para llevar a la cárcel a los policías, que esta vez se hagan cargo y me entreguen los restos completos, porque no les voy aceptar nada más una parte de lo que fue mi hijo”
Recordó que el pasado viernes a las 9:30 de la noche recibió una llamada de “mal gusto”, porque el fiscal me llamó para decirme “que los restos habían sido compatibles, que los restos sí eran los de mi hijo, entonces ya se imaginaran lo que pasamos como familia, creemos que no debió haber sido así la manera en como me notificaron”.
“Encontré a mi hijo, esta lucha que he llevado durante siete años y medio no han sido en balde, logré encontrar a mi hijo, sus restos, y vamos a seguir exigiendo justicia, y seguir exigiendo búsquedas y las confrontas también, nos entregaron las pruebas de ADN, la FGE, la Fiscalía de Desaparecidos y nos dijo que los restultados salieron al 99.9 por ciento conmigo, cuando sabemos que no podía ser, porque no hay pruebas de su papá, y nada más lo compararon conmigo, y sabemos que no puede una mamá, a la mejor si fuera una hija mujer, pero es un hijo hombre y no puede ser los resultados al 99.9 por ciento”, dijo.
La activista dijo que como madre de Jhonatan, va a exigir que haya una confronta con la FGR y aparte con laboratorios privados, porque no confía en la Fiscalía, porque dicha dependencia “desapareció las pruebas, todas las pruebas que teníamos en las carpetas, y obvio no confío en ellos”.
“Si yo estaba segura desde el principio que era mi hijo, fue por las características que él tenía en su cabeza, eso me hizo reconocer los restos, eso me hizo pensar y sentir desde el principio que era mi hijo, no tengo duda de que sea; sin embargo tenemos que seguir con las pruebas, porque necesito que la FGR las haga”, enfatizó.
Abundó que conoce “el cochinero que es la Fiscalía” y tiene incertidumbre de que “hayan hecho a propósito unos restos que le hayan hecho una fractura para que pareciera que es mi hijo, no lo dudo que lo pudieron hacer, para que yo como mamá, desesperada, quisiera creer que fuera mi hija, no se que más decir, no he estado bien todos estos días”.
La madre buscadora que desde hace más de siete años lleva acciones de visibilización de las desapariciones, reconoció que desde que le notificaron de la compatibilidad no ha estado emocionalmente bien, “me siento nerviosa, incompleta, rara, de verdad es algo que ya lo esperaba, porque si lo buscaba en fosas es porque estaba segura que mi hijo no estaba con vida, que albergaba la esperanza, tenía la esperanza… juro que deseaba que mi hijo me llamara y me dijera ‘mamá estoy vivo, estoy bien’, pero eso no pasó”.
Enfatizó que por el momento se va a quedar con las pruebas de la FGE, pero advirtió que va a esperar las otras que haga la FGR. Recordó que los restos de su hijo fueron hallados en la colonia Panorámica, y que se encontraban en el Semefo desde el 2022.
La activista aseguró que la FGR se hará cargo de las confrontas, porque enfatizó que ella ya había ido a Semefo y buscaba en los libros y no había encontrado a su hijo, “no se si ese libro lo tenían en algún lugar y de repente apareció entre los libros que yo fui a buscar en ese mes (del 2025) y yo fue que lo encontré y en abril de este año pido otra búsqueda para revisar los libros para estar segura, porque no era que yo aceptara de la noche a la mañana”.
Sostuvo que las familias que se dedican a buscar restos y encuentran se los llevan al Semefo y “ahí no se encargan de darle seguimiento, nunca le hicieron confrontas de esos restos, cuando debieron hacerlas desde el principio, fueron encontrados en septiembre del 2022 y ya tenía cuatro años de que mi hijo había sido desaparecido cuando encontraron esos restos y la característica que mi hijo tenía en la cabeza, era para que ellos debieron hecho las confrontas desde ese entonces, y compararlas con las mías y eso es una prueba más de que la Fiscalía no hace su trabajo”.
Socorro Gil informó que durante estos años de búsqueda “pague extorsiones, rescate, nunca nada me venció porque decía que tenía que encontrar a mi hijo, y que no podía ir de este mundo sin encontrarlo”.

Más empatía de las autoridades

Consideró que muchos de los hijos que las madres andan buscando seguramente están en los semefos, pero como no hacen las comparaciones, por ello pidió que se sigan haciendo búsquedas de todos aquellos que están desaparecidos.
Socorro Gil dijo que hasta que esté completo le dará a su hijo una cristiana sepultura y tener un lugar donde poder “llorar”; aseguró que el movimiento no concluye, “el dolor sigue siendo el mismo, tal vez no viviré en la incertidumbre, porque ya se que mi hijo no está con vida, pero vamos a seguir exigiendo búsquedas”.
Exigió que sigan las investigaciones del caso de su hijo y el de su amigo Carlos, quienes estaban juntos cuando fueron detenidos desaparecidos por policías municipales, porque “no hay nigún detenido, no hay nada en las investigaciones”.
“Es una experiencia muy difícil, muy dura, la verdad no hemos logrado sensibilizar, yo creo que ni al 1 por ciento de los policías, a las autoridades que deben tener más empatía para tratar a las familias, para no revictimizarnos, y lo único que me queda es seguir exigiendo y de no quedarme callada, de que hoy fue mi hijo, mañana quién sabe quién podría ser y que todos los días desaparecen 40 personas alrededor del país y que el gobierno no está haciendo nada para frenar las desapariciones”, sostuvo.
Advirtió que seguirá levantando la voz exigiendo justicia, reparación del daño, memoria y restitución digna de su hijo Jhonatan Guadalupe y de todos los desaparecidos.

Critican omisión de las autoridades de la FGE

El representante de la organización Siuat Yoltechikatli por los Derechos Humanos, Raymundo Díaz Taboada, criticó que la Fiscalía no haga las dos tareas que tiene como responsabilidad, que es investigación para dar con los responsables y búsqueda para saber dónde están los restos; y consideró que la FGR y la FGE son cómplices por omisión.
Recordó que la madre de Jhonatan, la señora Socorro, encuentra en los libros del Semefo fotografías del cráneo que le da indicios de que puede ser de su hijo, y “sabemos que esa certeza puede ser del 50 por ciento”, pero además no se sabe quién encontró en el terreno el cráneo, porque es otra carpeta y no se tiene acceso y ante esas omisiones es que se busca otra opinión. Además, dijo que hasta este momento no hay una línea “que pueda conducir a que los policías que se llevaron a estos dos muchachos sean investigados, lo que sí hay certeza es que la Fiscalía desapareció pruebas”.
En tanto Julio Mata Montiel, compañero de la colectiva, recordó que hace cuatro años que se formó dicha agrupación, y lo que vemos es que en México se sigue aplicando la desaprición forzada, si antes era para eliminar a opositores ahora continua “para control de territorio y de la población”. Por ello las 130 mil personas desaparecidas en México, según cifras oficiales, esas pueden aumentar al doble, al triple, por aquellos que no denuncian.
Sostuvo que el caso del Jhonatan Guadalupe, “nos ejemplifica como el Estado Mexicano intenta esconder todos los elementos, para que mientras no haya cuerpo del delito no haya delito y el Estado Mexicano se encubre y a todos sus agentes, nosotros tenemos la certeza de que las policías municipales son los principales perpetradores de las desaparicióne en todo el país, porque es el primer contacto con la población”.
Mata Montiel dijo que con el apoyo de las colectivas se pudo “acorralar” a las autoridades para que reconocieran que en la carpeta de investigación del caso de Jhonatan “hubo muchos errores, y pensamos que los 72 mil cuerpos que están sin identificar en los semefos del país, ahí están muchas de las personas desaparecidas que se están buscando”.
La madre buscadora Tranquilina Hernández, de la Unión de Familias Resilientes Buscando a sus Corazones Desaparecidos Morelos, dijo que observó que hay muchos “atropellamientos” de las autoridades de la FGE, porque “no tienen todas las pruebas, ni diligencias en donde digan que realmente es el hijo de doña Socorro y esa es una revictimización muy grande”, porque son notificaciones a medias.
“Yo lo ví como colgarse una medalla y nuestros hijos no son medallas, y yo así lo vi con este personaje, que yo así lo vi al llamarle por teléfono y decirle dio positivo y venga para que le notifiquemos no habiendo un perito en criminalística ni en antropología, que explicaran los pasos que se siguieron para llegar a ese positivo”, dijo la madre buscadora de Morelos.
Afirmó que van a seguir buscando, porque “no parimos hijos incompletos y la búsqueda sigue hasta encontrar el último resto”.

Terminan familiares cinco días de búsqueda de desaparecidos en Chilpancingo, sin hallazgos

Integrantes del Colectivo Memoria Verdad y Justicia de Acapulco y Chilpancingo, realizaron la búsqueda de sus familiares desparecidos en el Cerrito Rico, al Norte de la capital Foto: Jessica Torres Barrera

Zacarías Cervantes

Chilpancingo

Familiares de desaparecidos del Colectivo Memoria Verdad y Justicia terminaron ayer una jornada de cinco días de búsqueda en varios lugares cercanos a Chilpancingo, sin encontrar indicios de las personas desaparecidas que buscan.
Este viernes recorrieron la parte alta de la colonia Norberto Flores Baños y Nueva Esperanza, ubicadas al noreste de la capital, así como en las faldas del Cerrito Rico, al norte de la ciudad, sin éxito alguno.
La presidenta del Colectivo, Socorro Gil Guzmán, quien busca a su hijo, Jonathan Guadalupe Romero Gil, detenido-desaparecido el 5 de diciembre de 2018 en Acapulco, declaró por la tarde, al término de la búsqueda, que a pesar de que no encontraron indicios de sus familiares desaparecidos, esta búsqueda fue una buena experiencia, “porque cada día se aprende de cada una de las compañeras y compañeros”.
Dijo que no pueden decir que no tuvieron éxito en esta jornada “porque conocer a más compañeros que tienen el mismo dolor y cuentan con sus propias experiencias que las comparten con los demás, ya es un éxito y ese nuevo aprendizaje nos anima a seguir adelante”.
Sin embargo, se dijo decepcionada de las autoridades por el hecho de no haberles garantizado el libre tránsito a todos los lugares que quisieron buscar, en referencia al impedimento que se encontraron para entrar a Petaquillas el jueves.
“Para mí es una vergüenza que las autoridades no puedan entrar a todos los lugares, cuando es una de sus obligaciones constitucionales garantizar el derecho al libre tránsito de los ciudadanos por todo el territorio mexicano, pero no lo hacen”.
Dijo: “Nos sentimos decepcionadas de las autoridades”.
Reiteró que personalmente escuchó cuando por teléfono alguien del gobierno les dijo a quienes los resguardaban que si entraban (a Petaquillas) sería bajo su propio riesgo porque los soldados y los policías estatales no pueden entrar a esa zona.
Declaró que eso demuestra que quien gobierna en Guerrero y en México es la delincuencia; “hay un narco-estado, cómo es posible que siendo autoridades no tengan permiso para entrar donde ellas quieran, es una vergüenza, deberían renunciar si no pueden garantizar a los ciudadanos seguridad y el libre paso en todos los lugares”.
Hizo un llamado a los ciudadanos e incluso a los grupos delictivos a que les informen de manera anónima en qué lugares pueden encontrar a sus familiares desaparecidos.
Insistió: “Nosotros no buscamos culpables, buscamos a nuestros familiares para llevárnoslos con nosotros, darles cristiana sepultura y saber dónde podemos ir a llorarles y llevarles flores”.
La búsqueda comenzó el lunes cuando recorrieron un cerro cercano al Parador del Marqués, al sur de la ciudad, y el martes recorrieron a orillas de la carretera que lleva al pueblo de San Vicente, adelante de la colonia Cuernavaca, así como cerca de la población de Coapango, al poniente de la ciudad.
El miércoles se les impidió entrar a Petaquillas y este viernes recorrieron un cerro cerca de las colonias Norberto Flores Baños y Nueva Esperanza, al noreste de Chilpancingo, así como el Cerrito Rico, al norte de la ciudad.
El Colectivo Memoria Verdad y Justicia tiene aglutinadas a 30 familias de Acapulco y Chilpancingo, de las cuales siete buscaron esta semana a sus desaparecidos en los alrededores de la capital del estado.

Pide la madre del joven Jonathan que abran una calle de concreto; su hijo podría estar ahí

Integrantes del Colectivo Memoria, Verdad y Justicia en el operativo de búsqueda en la colonia Panorámica Foto:?Argenis Salmerón

Argenis Salmerón

La mamá de del joven desaparecido Jonathan Guadalupe Romero Gil desaparecido el 5 de diciembre de 2018 en la cancha de la CROM, Socorro Gil Guzman, pidió que se retiren 50 metros de concreto de una calle para buscar a su hijo para descartar la posibilidad que este ahí enterrado.
Ayer en el tercer día de búsqueda en la colonia Panorámica, integrantes del Colectivo Memoria, Verdad y Justicia, además trabajadores de la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas (CEBP), excavaron en las inmediaciones de una cancha deportiva.
Esta vez, los trabajos se llevaron cerca de las casas construidas de material. También la unidad canina de la Fiscalía General del Estado ayudó en la búsqueda.
Al menos en unos 50 metros cuadrados buscaron indicios entre la tierra, rocas, árboles y maleza al frente a la cancha deportiva.
El trabajo consistió en excavar en los lugares de terracería, no movieron las rocas y árboles, y después taparon los hoyos al no encontrar indicios.
El lugar estuvo resguardado por miembros de la Guardia Nacional, soldados, policías del estado y agentes ministeriales. Además de dos trabajadores de la Comisión Estatal de Derechos Humanos.
En declaraciones a este reportero, Gil Guzmán reclamó que el titular de la CEBP, Arturo Solís Felipe, le dijo que no tenía dinero para retirar 50 metros de concreto con un costo de 500 mil pesos, “por eso no se presentó la máquina, ni el lunes, ni martes”.
Añadió que el titular dio a conocer en los medios de comunicación que tiene presupuesto para los trabajos de búsqueda, “se contradice y no está apoyando como debería ser”.
“Se tiene que abrir la calle, se tiene que descartar la posibilidad, no me voy a ir y no voy a estar tranquila, hasta saber que mi hijo no está aquí”, manifestó.
Criticó que la CEBP quiere que tengamos los puntos exactos, “a mi solamente me hicieron una llamada anónima y me dijeron cómo llegar y más o menos; no me trajeron al cerro, y me dijeron, aquí esta su hijo”.
“Usted cree que yo iba a buscar a las autoridades para desenterrar a mi hijo, yo ya lo habría hecho, no hubiera necesitado la ayuda, pero no fue así”, acotó.
Declaró que hay construcciones nuevas de casas y la calle, que tiene menos de dos años: “hay bardas donde quería buscar, pero ya no se puede”.
“A mi me interesa encontrar a mi hijo para no vivir esta situación, que de por sí es muy dolorosa y hacerla más difícil con las negligencia de las autoridades, nos manda y que nosotros hagamos el trabajo como si fuera nuestra obligación”, puntualizó.
Aclaró que Solís Felipe le manifestó que las mujeres del colectivo de otros estados vienen a entorpecer la búsqueda, “son personas preparadas, yo ya me estoy capacitando para diferenciar los restos, si son de humano o animal”.
Aseguró que las mujeres integrantes del colectivo están más preparadas, mejor que las autoridades, “ellas son de Colima, Tijuana y Sonora, somos unidas, si podemos vamos todas a las jornadas de búsqueda”.
Gil Guzman reclamó que el gobierno federal no apoya con los viáticos como alimentos, transporte y hospedaje, porque el Ministerio Público no ayuda en hacer los oficios.
Pidió a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda y a la presidenta municipal Abelina López Rodríguez ayudar con los viáticos, porque el colectivo lo conforman 30 mujeres y estarán una semana en Acapulco en los trabajos de búsqueda.
Precisó que el lunes pasado empezaron los trabajos y rastrearon el lugar y el martes todo el día se llevaron a cabo los trabajos de búsqueda.
Reclamó que ayer comenzaron tarde la búsqueda, porque los efectivos de la Guardia Nacional llegaron hasta las 10 de la mañana.
Indicó que lunes se suspendieron los trabajos, debido a que la CEBP solamente llevaron tres varillas, palas y picos, “no fueron suficientes porque nosotros somos 30 y el responsable CEBP justificó que las mujeres no saben usar las herramientas y no suben a buscar”.
Consideró que la CEBP debe tener trabajadores expertos y determinar los puntos a buscar, pero “nosotros hacemos todo”.
Reiteró que los responsables de la detención y desaparición de su hijo el 5 de diciembre de 2018, fue la policía municipal, en la administración de la ex alcaldesa Adela Román Ocampo.

Sin avance desde hace 4 años, la pesquisa de joven desaparecido por policías municipales

La madre de Jonathan Guadalupe Romero Gil, joven supuestamente desaparecido por policías municipales, Socorro Gil Guzmán, señaló que no hay avances en las indagatorias y que no hay un solo nombre de los elementos implicados.
Dijo que su hijo fue detenido y desaparecido por policías municipales luego de ir a jugar a las canchas ubicadas en el malecón el 5 de diciembre de 2018.
Informó que este viernes fue atendida por autoridades en la Fiscalía Regional en Acapulco, donde se le informó que continúan las indagatorias de la carpeta de investigación, sin embargo dijo que no hay nada nuevo, no hay avances porque siguen sin saber las autoridades qué elementos participaron en la desaparición de su hijo.
Informó que se acordó otra reunión la próxima semana y confió en que para entonces haya algo, porque a poco más de cuatro años de la detención y desaparición de su hijo no hay nadie detenido y consignado. (Jacob Morales Antonio).

Mantiene la esperanza de que regrese su hijo, desaparecido por policías en 2018

Misa por el cumpleaños 30 del joven desparecido en 2018, Jonathan Guadalupe Romero Gil en la parroquia del Tambuco del fraccionamiento Las Playas Foto: Jesús Trigo

Jacob Morales Antonio

La madre de Jonathan Guadalupe Romero Gil, desaparecido por policías municipales de Acapulco, aún le compra ropa a su hijo, quien este jueves cumplió 30 años, y en su honor celebró una misa en la iglesia de San Judas Tadeo, en el barrio Tambuco.
Para la señora Socorro Gil Guzman, la última vez que pasó una cena con su hijo fue el 24 de diciembre de 2017. Jonathan fue detenido y desaparecido por policías municipales de Acapulco, el 5 de diciembre de 2018, en los alrededores de la cancha ubicada en el malecón.
Doña Socorro dice que cada diciembre, como antes de 2018, le compra ropa a su hijo con la esperanza de que vuelva y se la ponga, para ir a casa de su mamá en Coamazac, Taxco. Este jueves celebró una misa en su cumpleaños 30, y frente al altar de la iglesia colocó la imagen de Jonathan, junto a una veladora y flores blancas.
Recuerda que a su hijo le encanta ir al río y a la cascada del pueblo, cada que llegaba diciembre estaba ansioso, junto con sus hermanas, para irse y pasar allá la cena de navidad y comer pozole con su abuela.
Antes de ser desaparecido, Jonathan tenía 26 años y ya había acordado con su familia ir de vacaciones a Taxco y en poco tiempo mudarse a vivir allá, porque ya había concluido su carrera de abogado.
La señora Socorro también recordó que luego de la desaparición de su hijo, los días 23, 24 y 25 salió a las búsquedas que se realizaron con policías ministeriales en la colonia La Mira, y después en el Kilómetro 21, donde le tocó una balacera, porque tirotearon la caravana de policías ministeriales.
Desde esa fecha “no hay cena” en casa. Porque no ha pensado en ello, sino en su hijo, además de que fue desplazada por las amenazas que ha recibido, por exigir la presentación con vida de Jonathan.
“Esta navidad será igual que las otras: triste. Pero con un poco de alegría”, porque en casa una de sus hijas parió a dos gemelos y con ellos, ahora, colocaron un árbol de navidad y luces navideñas, “para mí es un rayito de luz entre la oscuridad”.
Llorando dijo que en el árbol colocó la fotografía de su hijo, “me da mucha tristeza pensar que vamos a pasar la navidad sin él, otro año más”.
A pesar de que se ha cambiado de casa, la señora aún guarda la ropa de su hijo, la lava y la cuelga para que esté lista en el momento en que regrese. Dijo que hace algunos días lavó los tenis de Jonathan, porque ya olían mal.

 

No teme ser asesinada, dice la madre de Jonathan Romero a cuatro años de su desaparición

La señora Socorro Gil, madre del joven Jonathan Guadalupe Romero Gil, acompañada de otros familiares de desaparecidos, pidió la presentación de su hijo al cumplirse 4 años de su desaparición frente a la playa Tlacopanocha Foto: Carlos Carbajal

Jacob Morales Antonio

A cuatro años de la detención y desaparición de Jonathan Guadalupe Romero Gil, por policías municipales de Acapulco, su madre Socorro Gil Guzmán dice que no tiene miedo de ser asesinada, como otras cinco madres buscadoras en México.
“Yo jamas he tenido miedo, y yo he dicho que si me van a matar buscando a mi hijo, pues ni modo, no puedo hacer otra cosa. A lo mejor ya muerta me reuniré con mi hijo”, dijo la mujer en un acto en frente de playa Tlacopanocha, lugar donde fue detenido su hijo el 5 de diciembre de 2018, por policías municipales.
La tarde de este lunes se realizó un acto para exigir la presentación con vida de Jonathan, en el mural que su familia pintó el año pasado, frente a playa Tlacopanocha, donde se ofreció una misa. En el lugar la mujer colocó los rostros de otros jóvenes, hombres y mujeres desaparecidos, y cuyas familias se han unificado en el Colectivo Memoria, Verdad y Justicia.
Gil Guzmán informó que no hay avances en el caso y que las investigaciones han comenzado de cero por parte de la Fiscalía General del Estado, luego de que el ex fiscal encargado del caso, David García Muñoz, desapareció un video donde se aprecia el momento de la detención de su hijo.
“Están comenzando desde cero las investigaciones. Tengo confianza en que encuentren a mi hijo”. Indicó que la alcaldesa Abelina López Rodríguez intervino sólo para que la fiscal Sandra Luz Valdovinos Salmerón la atendiera.
Indicó que cambiaron muchas cosas en la carpeta de investigación y que es un trabajo complicado, porque no hay nada “partiendo de que se encargaron de borrar las evidencias”.
La mujer recordó que pidió que se investigara al dueño del bar donde trabajaba el amigo de su hijo, quien apareció muerto, pero el fiscal de ese momento no quiso que se le indagara y a ella no se le permitió declarar.
La mujer dijo que ha vivido un infierno de amenazas, extorsiones y desplazamientos, ahora viene de entrada por salida a Acapulco. Se divorció de su pareja, “es parecido al infierno vivir así

Podrían salir los cuatro detenidos por la desaparición de Vicente Suástegui, advierten familiares

Familiares de Vicente Suástegui Muñoz, quien cumplió este lunes un año y cuatro meses de haber desaparecido, denunciaron que no hay avances de las indagatorias y que los cuatro detenidos podrían salir libres.
Por la tarde, la esposa de Suástegui Muñoz, Samantha Colón Morales, acudió a la celebración de una misa, así como a un acto de exigencia de justicia y presentación con vida del joven Jonathan Guadalupe Romero Gil, frente a playa Tlacopanocha.
En declaraciones, Colón Morales recordó que su esposo cumplió 16 meses de desaparecido. Indicó que la exigencia a la Fiscalía es que ejecute una orden de aprehensión pendiente, porque esta persona es, según uno de los cuatro detenidos, quien tuvo el último contacto con Vicente.
La esposa del también integrante del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la Presa La parota (Cecop) informó que se han mantenido las búsquedas. El 19 de septiembre visitaron un corralón de autos en Metlapil, pero no localizaron nada; luego fueron a la comunidad El Bejuco y ahora está pendiente ir a la comunidad San Antonio, para el 10 de diciembre.
Por su parte, el hermano de Vicente, Marco Antonio Suástegui Muñoz, recriminó que “hasta la fecha no sabemos a ciencia cierta qué es lo que pasó. No hay un resultados favorables para dar con su paradero”.
Agregó que “lo lamentable es que la fiscal (Sandra Luz Valdovinos Diego) no ha me dado audiencia, ni acceso a la investigación y las cuatro personas que están detenidas, van a poder salir libres en caso de que no encuentren responsabilidades y esto agrava la situación”. (Jacob Morales Antonio).

 

Sin resultados, la búsqueda de uno de los desaparecidos en la cancha de la CROM

Redacción

La hermana de Jonathan Guadalupe Romero Gil, desparecido el 5 de diciembre del año pasado en la cancha de la CROM, Nadia, informó que han ido a operativos de búsqueda con policías ministeriales pero no logran hallar a su familiar.
Indicó que el Ministerio Público mostró un segundo video de la pollería Pollo Feliz, ubicada en la Costera y cerca de la cancha de la CROM, pero no hay pruebas porque sólo se ve la entrada del establecimiento.
En declaraciones por teléfono, la hermana del egresado de la escuela de Derecho de la UAG señaló que siguen repartiendo volantes con fotografía de su familiar en la zona rural, para dar con su paradero.
Insistió que los policías municipales son los responsables de la desaparición de su hermano, porque aseguró que fueron los últimos en hacerle una revisión antes de llegar a la cancha de la CROM.
Nadia contó que su mamá todos los días acude a la Agencia del MP a preguntar si hay avances en las investigaciones sobre ek paradero de su hijo, pero “le dicen que están investigando y que hay cosas que no puede saber, porque es un caso muy delicado”.
Indicó que el miércoles, junto con policías ministeriales, acudieron a un operativo de búsqueda en la comunidad de Tres Palos, en la zona rural, pero “no hay pistas, nadie lo ha visto”.
Pidió a las autoridades seguir buscando a su hermano: “no queremos que se olviden del caso, nosotros estamos haciendo la lucha para localizarlo, no nos vamos a cansar”.
Los familiares han bloqueado la avenida Costera en varias ocasiones para exigir la aparición con vida de Jonathan. La última fue el 28 de diciembre, donde pidieron operativos de búsqueda.
El 23 de diciembre, la mamá de Jonathan, Socorro Gil Guzmán, informó que el MP de Barrios Históricos mostró un video privado del club de yates Bonanza de lo que ocurrió en ese día, pero que se tenía poca visibilidad.
El 18 de diciembre, cinco policías municipales acudieron a declarar a la Agencia del MP por el caso de los tres jóvenes que fueron levantados en la cancha de la CROM.
El 5 de diciembre, tres jóvenes fueron levantados por supuestos policías municipales en la cancha de la CROM, cerca del Zócalo, y un día después uno de ellos apareció muerto.