Aurora Harrison
El arquitecto Manuel Ruz Vargas consideró que primero se debió actualizar el Plan Municipal de Desarrollo Urbano, que se encuentra en revisión, y después los planes parciales del Centro-Histórico de Acapulco y el de Desarrollo Urbano de Pie de la Cuesta- Barra Vieja, para que sean homogéneos.
Ayer en declaraciones, a pregunta expresa de que los planes parciales ya fueron turnados a Comisiones en Cabildo para su revisión, respondió que, aunque los proyectos cumplen con las normas técnicas porque se hicieron las consultas públicas, dijo que primero se debió actualizar el Plan Municipal de Desarrollo Urbano.
Consideró que primero debieron aprobar el Plan Municipal, “pero muchas veces hay recursos etiquetados y hay periodo de entrega, origina que se trabaje con premura”, en cambio actualizado el plan, se hacen la propuesta de los planes parciales, y se incorpora a lo que hace Fonatur, “sería lo ideal”.
Dijo que debe haber continuidad “porque ese es el gran fracaso, no hay continuidad, la planeación es una cuestión de poca visión y ese seguimiento debió haber estado a cargo del Instituto Municipal de Planeación o del observatorio ciudadano, pero no sabemos si funciona o no el Implan”.
Recordó que el Plan Municipal se sigue actualizando, porque se están haciendo adecuaciones tras los fenómenos naturales de Otis y John, porque el que se encuentra vigente “se aprobó en el 2020 en fastrack porque habría cambio de gobierno, si no se aprobaba no habría recursos para el estado y esa fue la amenaza”.
De los planes del Centro Histórico y el de Desarrollo Urbano de Pie de la Cuesta-Barra Vieja, “cumple con los requisitos porque cubrieron las normas técnicas que tiene que ser consulta pública y cubrir con lo que establece la Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano (Sedatu) y todos los planes parciales deben cumplir con un formato oficial”.
Explicó que los planes toman en cuenta las zonas de riesgo, los estudios de impacto ambiental, no como antes que se manejaba de manera dispersa, ahora tiene que ser una visión integral del espacio, para saber cuál es habitable y cuál no.
“Estos planes están respondiendo para lo que fueron contratados, la preocupación es cómo se vinculan esos planes con los que existen actualmente y los que desarrolla Fonatur, porque se supone que todos deben seguir la misma línea normativa”, dijo, y advirtió que se puede encontrar que en uno tenga un tipo de suelo y en el otro pueda ser contrario cuando lo correcto debería ser que haya una “homogeniedad”.
Lamentó que “se comete el error de siempre de nada más ver el litoral, la zona turística, y se deja relegada la zona rural, la zona urbana, y seguimos degenerando todas las fuentes de empleo, en lo que es el litoral, en el anfiteatro, y zona Diamante”, cuando los planes parciales deben poner enfasis en una ciudad policéntrica, como lo establece el Plan Metropolitano o el Plan Municipal.
Por otra parte consideró que se debe rehacer una ley de costas, para considerar los efectos del cambio climático, y la recurrencia del mar de fondo, los ciclones. “Tenemos que ampliar la zona federal, en España lo hicieron a 100 metros, aquí tenemos 20 metros que es ridículo la verdad, se tiene que ampliar por norma y por instinto común”, finalizó.

