No reinicia la construcción del Hospital General de Chilapa que se anunció para el 4 de junio

La construcción del hospital general de Chilapa permanece abandonada, a pesar de que la Secretaria de Salud (Ssa) de Guerrero licitó la obra y anunció su inició para el 4 de junio pasado.
El director del hospital, Luis Gutiérrez Almeida informó que desconoce qué empresa ganó la licitación, pero que ya hay presupuesta para reiniciar los trabajos del nosocomio con 30 camas, como funcionaba en el anterior hospital, que estaba ubicado en el Centro de la ciudad y que fue trasladado a una clínica privada luego de los daños que provocó el sismo del 19 de septiembre de 2017.
El pasado sábado 9 de junio, durante un acto de candidatos del PRI en esta ciudad, encabezados por el ex alcalde de Acapulco, Manuel Añorve Baños, el director general del hospital, Luis Gutiérrez Almeida manifestó su respaldo a los candidatos priistas e informó que la obra para la conclusión del nosocomio ya había sido licitada, además de que ya se contaba con equipo completo para su funcionamiento.
Este anuncio lo hizo a dos días de que el candidato presidencial de la coalición Juntos Haremos Historia, Andrés Manuel López Obrador, en un mitin en el Zócalo, se comprometió a concluir la obra a petición de los presentes.
Consultado en el edificio de la clínica privada Unidad Médica Guerrero, que la Ssa renta desde mediados de octubre para la operación del hospital, y cuyo costo no han querido hacer público, el director Luis Gutiérrez Almeida informó que el secretario de Salud en el estado, Carlos de la Peña Pintos anunció la convocatoria pública de la licitación para reiniciar los trabajos de construcción del hospital.
La convocatoria fue publicada el pasado 18 de mayo, con el número de licitación 41058002-001-18; ahí se indica que la fecha límite para adquirir las bases es el 22 de mayo, y que la visita al lugar de los trabajos, en la carretera Chilapa-Zitlala en el entronque Ayahualulco, sería el 21 de mayo, y que la presentación de proposiciones sería el 29 de mayo, el inicio de la obra el 4 de junio, con 175 días de plazo para la ejecución y que el capital contable requerido es de 30 millones de pesos.
“Desconozco qué empresa haya ganado esa licitación, ya con presupuesto para reiniciar los trabajos y tener activas las 30 camas que teníamos en el anterior hospital para que se sigan proporcionando los servicios básicos… Tengo conocimiento, y puedo dar información palpable, que el equipamiento se tenía en almacenes de la Ciudad de México y ahora se tiene en la ciudad de Chilpancingo. Se surtió ya todo el equipamiento al 100 por ciento, únicamente estamos en espera que se concluya el inmueble, sobre todo los servicios se oxígeno, gases medicinales”, insistió.
“Mientras esté el nuevo hospital, vamos a estar aquí (en la Unidad Médica Guerrero); en cuanto a la cantidad de meses y la cantidad de pago que se está dando mensualmente, fue un convenio que se hizo con la Secretaria de Salud del estado; desconozco cuántos meses se hayan pagado (de renta)”.
No obstante, durante una visita la mañana de ayer a la obra inconclusa, se constató que la construcción permanece abandonada.
El pasado 19 de septiembre, después del sismo, trabajadores del hospital acordaron declararlo zona de emergencia ante los severos daños que sufrió su infraestructura y sólo brindaron servicios básicos de urgencias, laboratorio y partos urgentes.
Ese edificio, de acuerdo con personal médico, fue inaugurado en noviembre de 1964, hace casi 54 años, pero fue construido para ser un centro de salud.
En 1996, 32 años después, la edificación fue divida para hacer funcionar ahí mismo el Hospital General, durante la visita del entonces presidente de la República, Ernesto Zedillo.
En ese año, Verónica Muñoz Parra –que recientemente renunció a su diputación federal, donde fungía como secretaria de la Comisión de Salud en la Cámara de Diputados para asegurar una diputación local plurinominal–, como alcaldesa de Chilapa recibió al entonces presidente Zedillo, quien, aseguraron las fuentes, se fue molesto porque le informaron que el hospital que inauguró no era nuevo.
En 2011, el entonces gobernador, Ángel Aguirre, y su secretario de Salud, Lázaro Mazón, colocaron la primera piedra del nuevo hospital de especialidades y de 60 camas que, dijeron, sería concluido en un año, pero hasta la fecha no se ha concluido.
A mediados de octubre de 2017, tras la protesta de trabajadores por los daños del sismo, el titular de la Ssa, Carlos de la Peña informó que los servicios del hospital se trasladarían a una clínica privada ubicada en el boulevard de la ciudad, en la colonia 5 de Mayo, en lo que concluían la nueva construcción.
En el edificio de la clínica privada, el Hospital General ofrece sólo servicios básicos; sigue sin brindarse desde hace dos años estudios de Rayos X, a pesar de que en septiembre pasado la Ssa envió equipo nuevo.

 

Incumplen pago de viáticos a trabajadores de vectores; exigen que renuncie el administrador

En Acapulco, por segundo día, los 60 trabajadores basificados de vectores pararon labores para exigir el pago de viáticos al administrador de la Jurisdicción Sanitaria 07, Gerardo Vázquez, y demandaron su renuncia.
Un día antes, los trabajadores habían protestado afuera de las instalaciones de la Jurisdicción Sanitaria 07 y habían pactado con el administrador que a partir de las 4 de la tarde del miércoles se les depositarían sus viáticos, lo que incumplió.
Ayer los trabajadores se concentraron en las oficinas del sector uno del programa de vectores, ubicado en el fraccionamiento Club Deportivo.
El trabajador, Miguel Ortiz Guzmán reclamó que el administrador sólo los engaña diciendo que en una hora, dos o hasta tres, se les depositaría el pago. Denunció que algunos trabajadores han sido asaltados en las colonias de la Zapata, Renacimiento y Sector 6 cuando están en las jornadas de fumigación.
Los trabajadores, que comenzaron a reclamar el pago de sus viáticos el viernes pasado, demandaron la renuncia del administrador y solicitaron al gobernador su intervención, recordando que son los funcionarios públicos los que “se paran el cuello” con las estadísticas a la baja de casos de dengue y chikungunya. (Jacob Morales Antonio).

 

Termina el paro de los trabajadores de Salud; esperan que hoy les paguen el bono que exigen

Este miércoles en el tercer día de paro laboral, los trabajadores agremiados a la Sección 36 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (Sntsa) liberaron las oficinas centrales, luego de que el gobierno estatal transfirió el dinero del bono anual, y les informaron que hoy les pagarán los 4 mil pesos a los 21 mil trabajadores.
Consultado vía telefónica, uno de los trabajadores paritas, Roberto Urías informó que en el transcurso de la tarde, una comisión de trabajadores acudió al área de tesorería, verificaron que el gobierno estatal y el secretario de Salud, Carlos de la Peña Pintos, hicieron la transferencia del dinero para el pago de los bonos que exigían.
Precisó que a las 2:45 de la tarde reanudaron labores y liberaron las oficinas centrales, afirmó que “lo único que quedará pendiente es verificar que el bono le llegue a los 21 mil trabajadores, eso se comprobará este jueves”.
Aseguró que cuando se confirmó la transferencia del pago, los trabajadores consensaron terminar el paro, y entregaron formalmente las oficinas centrales a Javier Ayala Vélez, representante del secretario de Salud del estado, Carlos de la Peña Pintos.

No es cierto que trabajadores de Salud pidieron cambios ante la inseguridad, dice De la Peña

El secretario de Salud en el estado, Carlos de la Peña Pintos negó que trabajadores del sector hayan pedido cambios de adscripción ante la inseguridad en la actual administración estatal.
Consultado al finalizar la sesión inaugural de la Asociación de Médicos Familiares de Guerrero, en el hotel Krystal Beach, el funcionario expuso asimismo que no hay techo presupuestal para casi 4 mil trabajadores que no entraron al proceso de entrega de bases de la Secretaría de Salud federal.
La secretaria general del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Secretaría de Salud (Sntsa), Beatriz Vélez Núñez declaró el viernes que desde octubre se han registrado 46 cambios de adscripción en centros de salud de las regiones Norte y Montaña, ante amenazas o extorsiones; ayer el funcionario estatal dijo que, “esto ya se venía arrastrando, estos cambios de adscripción no se han realizado en esta administración, estos ya se habían realizado previamente”.
Sobre los trabajadores que no entrarán en la formalización o regularización de sus plazas, dijo que se tienen por contrato a cerca de cuatro mil empleados, y para ellos “no hay techo presupuestal”.
Dijo que la sobre contratación que arrastra el sector Salud se dio en gobiernos anteriores, aunque se refleja en una carga administrativa. En esos periodos, hubo cambios de adscripción que afectaron a los hospitales comunitarios que quedaron, en algunos casos incluso sin médicos, y ahora se contrata a ginecólogos, anestesiólogos, cirujanos y pediatras.
Reconoció que hay falta de médicos, a quienes se sigue contratando, “en los hospitales comunitarios donde no tenemos especialistas, estamos ya contratando a médicos especialistas”, puntualizó que se justifica a la federación la contratación de los médicos para que continúe llegando presupuesto.
Dijo que están en la tercera etapa de formalización o entrega de plazas a trabajadores del sector Salud, darán mil 900 bases para médicos, enfermeros y trabajadores administrativos, en la última entrega de la federación. Detalló que el presupuesto que dio la federación para la próxima formalización de mil 900 trabajadores y que se hará en julio, es de 304 millones de pesos.
Expuso que son unos 4 mil trabajadores de contrato a los que les paga la secretaría de Salud estatal.

Pide el secretario de Salud auditorías a todas las áreas por el boquete financiero

El titular de la Secretaría de Salud del estado, Carlos de la Peña Pintos declaró ayer en Iguala que está solicitando auditorías a cada una de las áreas de esta dependencia para hacer los deslindes necesarios, y que la Contraloría y la Auditoría del estado y la Auditoría Superior de la Federación (ASF) tomen las medidas necesarias para determinar la responsabilidad del boquete financiero de casi 5 mil millones de pesos.
Señaló que la “contratación desmedida” de personal administrativo que cobra sin trabajar, y de administrativos que cobra como médicos, químicos o enfermaras, es parte del problema financieros que generó el enorme boquete, del que dijo que, “es más grande que el que haya dejado un meteorito”.
En declaraciones a reporteros la tarde de ayer en el salón Sala San Luis, del Centro de esta ciudad, en la primera Reunión Regional de Coordinación de la Secretaría de Salud con presidentes municipales de la zona Norte, a la que asistieron 13 de los 16 munícipes, De la Peña Pintos declaró que por el boquete financiero que recibió en esa dependencia y por la inseguridad, unos 30 centros de Salud en el estado están cerrados.
Informó que se hará un estudio “minucioso” del recurso humano en cuanto al perfil profesional de cada trabajador de Salud, principalmente de los tres mil 500 empleados que están sin techo presupuestal, entre los que dijo que hay trabajadores administrativos que cobran como médicos especialistas, sin precisar cuantos casos han detectado.
Dijo que a mitad de 2016, en coordinación con el gobernador Héctor Astudillo y la secretaria del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (SNTSSA), Beatriz Vélez, se hará la formalización de trabajadores, que incluye a algunos de esos 3 mil 500 sin techo presupuestal, para contratar a más médicos y enfermeras, y que “el área administrativa no esté tan abultada”.
Dijo que al término de ese diagnóstico, se analizará lo que procederá con esos trabajadores, de acuerdo con su condición laboral, sin descartar que sean reasignados a otras áreas, “porque nos hemos encontrado administrativos que no tienen el perfil y ganan como químicos, médicos o enfermeras, sin tener el título correspondientes. Además de que hemos encontrado gente que está como personal contratado, pero que no trabaja (aviadores)”, de los que aún desconocen cuántos son.
Insistió que el boquete financiero de cerca de 5 mil millones de pesos en la Ssa que recibió esta administración afecta directamente a la contratación de médicos y a algunos programas de salud, como vacunación, planificación familiar, de atención a problemas crónico-degenerativos como diabetes, hipertensión e insuficiencia renal y lo que corresponde al programa epidemiológico estatal.
Señaló que las investigaciones “ya están en manos de las autoridades correspondientes”, y precisó que entraron a un proceso de entrega-recepción dentro del que encontraron todas las irregularidades señaladas, “por lo que estamos solicitando que el siguiente paso es hacer auditorías en cada una de las áreas de Salud, en recursos humanos y finanzas, y después hacer los deslindes necesarios para que, a través de la contraloría y la auditoría del estado y la Auditoría Superior de la Federación (ASF), tomen las medidas correspondientes para cada uno de esos aspectos, que se encuentren, y se determine quién es el responsable”.
Declaró que, por el boquete financiero que recibió este gobierno en la Secretaría de Salud y la inseguridad que ha afectado a diferentes regiones de la entidad, 30 centros de salud están cerrados en Tierra Caliente, la Montaña y parte de la sierra, específicamente los hospitales de Tlacotepec y Filo de Caballos.
Dijo que, para 2016 el presupuesto de la Secretaría de Salud se incrementó en 10.7 por ciento “gracias a las gestiones del gobernador”, lo que se destinará a la contratación de más personal y a los programas de Salud. Detalló que el incremento es de cerca de 400 millones de pesos, es decir que la dependencia recibiría unos cuatro mil 500 millones de pesos el próximo año.
Por su parte, el subsecretario de Administración y Finanzas de la Secretaría de Salud, Juan Manuel Santamaría Ramírez, que acompañó en la reunión a Carlos de la Peña, reafirmó que el quebranto financiero de la Secretaría de Salud es de unos 5 mil millones de pesos.
Detalló que, entre estos, “existen adeudos de impuestos, pago de miles de trabajadores sin techo financiero, adeudos a proveedores y obras paradas, etcétera”.
“Creo que la Secretaría, como muchas otras áreas de gobierno, tuvo un manejo discrecional en cuanto a los recursos, lo que genera esta discrecionalidad, abuso y corrupción”.