Trabajadores del hospital Donato G. Alarcón, ubicado en la colonia Ciudad Renacimiento, adheridos a la subsección 04 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Salud (Sntsa) tomaron el área de gobierno para exigir la salida del jefe de Recursos Humanos, Ariel Terrazas Téllez, a quien acusan de crear un clima de hostigamiento.
Además, de tener la plaza de auxiliar de Enfermería sin cubrir el perfil porque las carreras que tiene es de licenciado en Trabajo Social y otra en Derecho por lo que dijeron los manifestantes con ninguna carrera justifica el código que ostenta y tampoco que tenga el puesto de Recursos Humanos.
Al funcionario lo señalan de poner en la lista a gente no no va a trabajar, pero en diciembre reciben los estímulos económicos que se otorgan. Además, señalaron que otros nada más van a checar sin trabajar, por lo que exigen la intervención de las autoriades de Salud porque eso afecta a los pacientes porque en ocasiones una enfermera tiene que atender la salud de 10, a veces en estado crítico.
Desde las 7 de la mañana los manifestantes cerraron con candados el acceso a dichas oficinas, donde se encuentra la dirección y otras áreas administrativas, para denunciar hostigamiento laboral del funcionario, a quien señalan de ser allegado a la ex delegada sindical Raquel Estrada Villaseñor, quien el año pasado fue destituida del cargo tras los mismos señalamientos de acoso a los trabajadores.
La enfermera jefa de piso, Marlene Delgado Velasco, dijo que estaban en el movimiento para pedir la destitución del jefe de Recursos Humanos, Ariel Terrazas Téllez, a quien señalan de hostigamiento y favoritismo a personas que nada más vienen, checan y se van y “ese personal son acreedores a todos los estímulos que se dan en el hospital”.
Dijo que la petición de destitución del funcionario ya se hizo de manera verbal y escrita a la dirección del hospital y también han pedido la intervención del sindicato que encabeza Beatriz Vélez.
Añadió que el documento entregado está respaldado con más de 280 firmas de trabajadores que piden la destitución del funcionario.
Los inconformes colocaron pancartas donde se leía: “No más hostigamiento laboral. Basta de corrupción. Fuera Ariel Terrazas” y “Fuera el jefe de Recursos Humanos”.
Durante la protesta no fue afectada ninguna de las áreas de atención hospitalaria y urgencias, sólo las áreas de gobierno.
Trabajadores del Laboratorio Estatal de Salud Pública, ubicado en la colonia Ciudad Renacimiento, denunciaron ante la secretaria general de la Sección 36 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Salud (Sntsa), Beatriz Vélez Nuñez, la falta de insumos para llevar a cabo su trabajo y que desde hace un año no reciben ni un peso para mejorar sus instalaciones.
Los laboratorios estatales no fueron transferidos al IMSS Bienestar y siguen dependiendo de la Secretaría de Salud y es donde se hacen las pruebas del dengue, Covid, tosferina, VIH, sarampión y los análisis alimenticios, entre otros servicios.
Señalaron los trabajadores que hasta para comprar jabón la dirección tuvo que vender los mangos de los árboles que están dentro de las instalaciones.
El delegado sindical, Joel Valencia Villa, dijo a la líder sindical que tienen muchas carencias como la falta de insumos como reactivos para hacer las pruebas de las diversas enfermedades, no tienen agua para tomar, a veces tienen vigilancia, no tienen trabajadores de intendencia, es decir, no se atienden esas necesidades.
Dijo que espera que los regresen a ver porque los trabajadores están ya pensando en tomar otras medidas para exigir que los provean de los que les falta.
El laboratorio fue visitado por la secretaria general de la sección 36 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Salud (Sntsa), Beatriz Vélez Nuñez, la tarde del martes, en donde denunció en una transmisión en Facebook, las malas condiciones del laboratorio en donde manifestó que “hoy lamentablemente no tiene reactivos, no tienen material, desde hace un año no se les ha depositado un fondo revolvente para que se maneje el laboratorio estatal”.
Indicó que hay mucho material que ya tiene que estar dado de bajo y mostró el almacén lleno de desechos de muebles y materiales. Hizo un llamado al área de Activos Fijos para que haga su trabajo porque es una fuente de infección y más cuando llueve porque se transmina el agua y mostró las pozas dentro. Además, dijo que la basura no se tira y en el lugar mostró muchas bolsas negras de basura que también son un foco de infección.
Dijo la líder sindical que hacía un llamado a las autoridades de Salud porque son preocupante las condiciones en las que estaban laborando los trabajadores en el laboratorio.
Indicó que ahora no hay para nada, por lo que los trabajadores tienen que cooperar para el agua, para el Internet y “se tienen que cooperar para todo prácticamente y es lamentable la situación. Nunca había visto así el laboratorio”.
En una visita al Laboratorio Estatal se supo que la directiva del hospital y el representante de los trabajadores fueron citados para una reunión en la Secretaría de Salud en Chilpancingo para ver la situación que fue denunciada.
Trabajadores fue la sección 36 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salu en la marcha del Primero de Mayo Foto: Jessica Torres Barrera
Emiliano Tizapa Lucena
Chilpancingo
La secretaria general de la sección 36 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (SNTSA), Beatriz Vélez Núñez, informó que ninguna conquista laboral de sus agremiados será afectada por la centralización del sistema de salud al Organismo Público Descentralizado (OPD) de los Servicios de Salud del Instituto Mexicano del Seguro Social para el Bienestar (IMSS-Bienestar).
Afirmó que los directivos del servicio estatal de Salud intentaron aplicar el modelo a los trabajadores sindicalizados, especialmente al cambiar los horarios de las guardias, pero aclararon que el modelo sólo se aplicará a los nuevos trabajadores contratados que entrarán al OPD.
Aceptó no obstante que el sistema de salud en el país se integrará de manera híbrida; es decir, con trabajadores con diferentes condiciones generales de trabajo, “pero lo importante y que está garantizando el IMSS Bienestar es tener abasto de medicamentos de un 95 por ciento, que es lo que desean los guerrerenses”.
Las reformas
Además, ayer se publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto por el que se reforman, adicionan y derogan diversas disposiciones de la Ley General de Salud, para regular el Sistema de Salud para el Bienestar, que hoy entre en vigor con el que desaparece el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi) y tendrá el Poder Ejecutivo federal, 180 días hábiles para expedir las disposiciones reglamentarias y administrativas necesarias para la aplicación del IMSS Bienestar en el país.
Ayer, en entrevista con la líder sindical de Salud, Beatriz Vélez Núñez, comentó que el IMSS Bienestar es una OPD que fue construida para la atención médica de todos los ciudadanos que no tengan seguridad social.
Vía telefónica, dijo que en el caso de los trabajadores de la Secretaría de Salud, ahora dependerán directamente de la OPD federal, rumbo a una centralización de los servicios de salud, que contó entre 1996 y 1997, se descentralizaron operativamente, y tardó 14 años para que se concretaran todos los trabajos a los estados y estos controlaran los recursos.
“Hoy lo que está sucediendo es al revés, es regresar otra vez a la centralización de los recursos a nivel federal y van a estar manejados en lo que tiene que ver con la atención médica por el nuevo OPD IMSS Bienestar, que por cierto, hoy (ayer) fue publicado en el Diario Oficial de la Federación su nuevo esquema en el que le dice adiós al Insabi y ahora entra el IMSS Bienestar”, manifestó.
Y es que ayer el Diario Oficial de la Federación publicó el decreto por el que se reforman, adicionan y derogan diversas disposiciones de la Ley General de Salud, para regular el Sistema de Salud para el Bienestar.
En su artículo primero transitorio indica que entrará en vigor el día siguiente al de su publicación, es decir, hoy; en el segundo, sostiene que el Poder Ejecutivo Federal contará con 180 días hábiles a partir de su publicación para expedir las disposiciones reglamentarias y administrativas necesarias para la aplicación del decreto.
Destaca, en el artículo cuarto transitorio, que la Secretaría de Salud, en un plazo no mayor a 180 días naturales contados a partir de la entrada en vigor del decreto, emitirá las disposiciones que establezcan los términos, plazos y condiciones para llevar a cabo la transferencia de los recursos humanos, presupuestarios, financieros y materiales, así como de los inmuebles, derechos y obligaciones del Insabi al IMSS-Bienestar o la Secretaría de Salud, según corresponda.
Añade que los derechos laborales del personal del Insabi que sea transferido a IMSS-Bienestar o a la Secretaría de Salud, se respetarán conforme a la ley, las condiciones generales de trabajo y la demás normatividad aplicable, y que “la Secretaría de Salud realizará las gestiones que resulten necesarias para llevar a cabo la extinción” del Insabi.
El cambio y los trabajadores de contrato y no sindicalizados
Vélez Núñez aseveró que el cambio no impactará los derechos y obligaciones de los sindicalizados, porque siguen perteneciendo a OPD Servicios Estatales de Salud todos los trabajadores de base, regularizados, formalizados u homologados, con las mismas condiciones Generales de Trabajo y su propio tabulador.
Precisó que la modificación es para los de nuevo ingreso, que actualmente son de contrato y que próximamente serán de base, y dependerán de sus propias condiciones generales que ya fueron aprobadas, pero distintas a las de los sindicalizados.
Ejemplificó que los nuevos tendrán un tabulador con 30 códigos para otorgarles en calidad de médicos, enfermeras, químicos, psicólogos, nutriólogos, etcétera, pero el tabulador de los sindicalizados tiene 221 códigos.
Expuso que tampoco el cambio modificará el escalafón, y la responsabilidad que tienen es que trabajarán de manera híbrida en los hospitales, es decir, habrá trabajadores con condiciones generales de trabajo que dependan del OPD IMSS Bienestar y otros con condiciones generales de trabajo que dependan de los Servicios Estatales de Salud.
Aseveró que en una segunda etapa tendrán que desaparecer los Servicios Estatales de Salud para centralizar completamente la salud en el país. Sin embargo, indicó que ante el fracaso del Insabi, se espera que se cumpla con los objetivos, que son surtir a más del 95 por ciento de las recetas que se dan en las unidades de salud y en los hospitales, y tener una plantilla completa de especialistas, médicos y enfermeras.
“Ha sido muy difícil encontrar especialistas, por eso hay cubanos, pero también hemos obtenido problemas con algunos cubanos en algunos estados, en donde han dejado negligencias médicas porque no son los especialistas que se hicieron pasar y que desgraciadamente eso está aconteciendo en algunos lugares”, sostuvo.
Vélez manifestó que con el arranque del IMSS Bienestar en 25 estados del país, entre ellos Guerrero, los gobiernos estatales firmarán los convenios para el traslado de los servicios de salud en centros de salud y hospitales, pero las oficinas y las siete jurisdicciones sanitarias, el Labora-torio Estatal, el Centro Estatal de Medicina Transfunsional, Vecto-res, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sani-tarios (Cofepris) y Unidades de Especialidades Médicas (UNEMES) se quedan en la Secretaría de Salud.
“Tengo entendido que el gobierno del estado inscribió al Hospital del Niño y la Madre de Chilpancingo y de Tlapa, sin embargo, parece ser que todavía no han sido afectados por el nuevo OPD, están en veremos, pero todo lo que son hospitales generales que manejaban la Secretaría de Salud se van a OPD de IMSS Bienestar, centros de salud también se van”, comentó.
Sostuvo que han dejado claro a la gobernadora, Evelyn Salgado, que necesitan que les garanticen los derechos laborales de los trabajadores sindicalizados, además, “durante muchos años hemos obtenido conquistas sindicales como son el bono de la gobernadora, los cinco días de aguinaldo extraordinarios, los días otorgados, lo de los vehículos, de tal manera, que eso ya se lo dejamos escrito para que cuando ella firme el convenio, vayan inscritos en dicho convenio, porque si no entonces, sí sería un problema de carácter social-laboral en donde saldríamos a la calle a exigir esos beneficios”.
Remarcó que los directivos siguen sin tener muy claro el modelo de IMSS Bienestar, porque querían aplicarles a los trabajadores sindicalizados el nuevo modelo, pero que son “para los nuevos contratos o las nuevas plazas que se van a otorgar”.
Argumentó que los directivos querían imponer las guardias con nuevos horarios, que traen el IMSS Bienestar, pero el sindicato tiene otros horarios, “ellos querían aplicarlos y ahí fue donde les dijimos que no confundieran el modelo de los horarios y condiciones generales nuevas, que solo es para los nuevos que van a entrar al OPD”.
Destacó que la salud en el país será de manera híbrida, es decir, con trabajadores con diferentes condiciones generales de trabajo, pero lo importante y que está garantizando el IMSS Bienestar es tener abasto de medicamentos de un 95 por ciento, que es lo que desean los guerrerenses.
“Toda la gente necesita buen material, equipo, medicamentos que sirva, los quirófanos, que haya comida en los hospitales, como es el caso del Hospital General de Acapulco donde tenemos un conflicto muy fuerte porque no están surtiendo la comida para los pacientes ni quienes están haciendo internados, los que trabajan en las jornadas acumuladas, o están en el turno nocturno y que está dentro de la ley”, aseveró.
Mencionó que espera que después de los 180 días que da el decreto al Insabi para entregar todo al IMSS Bienestar, se diga que hay medicamento, que hay una plantilla completas en los centros de salud y hospitales, que ya se otorgaron las plazas de base a los trabajadores de contrato, que hay condiciones en las unidades, los quirófanos y que todas las áreas están funcionando.
“Sigo pensando que hay que inyectarle más recursos a la Secretaría de Salud en el país, porque solo se destina el 6.4 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) y mientras no se le entreguen más recursos a la Secretaría de Salud y al IMSS Bienestar quién sabe si se vaya a garantizar el servicio al 100 por ciento”, comentó.
Indicó que en Guerrero aproximadamente se habla de 14 mil trabajadores que entrarán al programa IMSS Bienestar de manera híbrida.
Las cartulinas que paristas del Hospital General de Tlapa colocaron ante la falta de respuesta del cambio de director y administrador a 50 días de protesta Fotos: Carmen González Benicio
Carmen González Benicio
Tlapa
Los trabajadores sindicalizados del hospital general de Tlapa cumplieron 50 días de protesta, para exigir la destitución del director, Javier Blanco Martínez, y del director administrativo, Gregorio Ramírez Maldonado, así como para que se mejore la infraestructura, se cuente con medicamentos y personal suficientes.
Sin embargo, se prevé que este jueves 13 de abril se designe a los nuevos directivos, para atender el paro administrativo que inició el 23 de febrero, de acuerdo con el dirigente de la subsección 13 de la Sección 36, del Sindicato Nacional de Trabajadores de Salud (Sntsa), Jesús Basurto Torres.
Basurto Torres recordó que su movimiento es porque el director no atendió las exigencias de atender la infraestructura, como la falta de aire acondicionado, el drenaje averiado del quirófano de cirugías y de la lavandería; así como la energía eléctrica de varias áreas.
También la carencia de medicamentos básicos como para el dolor, curaciones y el requerir el personal médico y de enfermería necesario.
El dirigente sindical, consultado por teléfono, comentó que a más de 50 días de su paro laboral administrativo, este miércoles se comentó que para el jueves llegaban las nuevas autoridades al hospital general: el director, el administrador y el director de recursos humanos.
Agregó que de manera extraoficial sería a las 11:30 de la mañana, pero que a él no le habían confirmado nada.
En la Jurisdicción Sanitaria 4 Región Montaña, de la Secretaría de Salud en Guerrero, la noche del miércoles le tomaron protesta al nuevo jefe jurisdiccional, Julián Rosales Flores, y al administrador Othón Bazán González.
Sobre estos nombramientos, Basurto Torres comentó que la designación de Rosales Flores le parece acertada, que es médico, que se ha desempeñado en cargos administrativos como coordinador de los servicios de salud. Rosales Flores es esposo de la ex directora del Instituto Tecnológico Superior de la Montaña (ITSM), Fredislinda Vázquez Paz.
Pero no así la del administrador, Othón Bazán González, quien es hermano del delegado de Gobernación, José Bazán, que refuerza su nepotismo y la idea de que coloca a personas allegadas en los puestos, sin que tengan el perfil.
Por lo que estarían viendo quienes serán las nuevas autoridades administrativas del hospital, que ya era necesario que resolvieran.
El administrador de la jurisdicción es ingeniero y estuvo como delegado regional de la Secretaría de Planeación y Desarrollo Regional (Seplader) y también daba clases en el ITSM, vivía fuera de la región y regresó cuando entró en funciones la gobernadora Evelyn Salgado Pineda.
La secretaria de Salud, Aidé Ibarez Castro dijo que la gobernadora, Evelyn Salgado Pineda es la única facultada para destituir a los directivos del hospital general de Tlapa como lo piden los trabajadores sindicalizados de la sección 36 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Salud (Sntsa) e informó que ya hay una demanda contra los paristas aunque no especificó de qué tipo.
Como informó El Sur, el 23 de febrero de este año los trabajadores del hospital general de Tlapa iniciaron un paro de labores para exigir la salida del director, Javier Blanco Martínez y del administrador, Gregorio Ramírez Maldonado porque no gestionan medicamentos, material y equipo de calidad ni mejoran la infraestructura de áreas como pediatría y quirófano.
En declaraciones en Acapulco al acudir al Instituto Estatal de Oftalmología, a Ibarez Castro se le preguntó cuándo será resuelto el problema que hay en el hospital de Tlapa que depende de la Secretaría que dirige, la funcionaria respondió: “Tenemos entendido que ya está la solución del problema porque solicitaron medicamentos y se les envió desde el viernes pasado todo el medicamento. Se mandó a la empresa para que hiciera la revisión y mantenimiento de los aires acondicionados”.
También dijo la funcionaria que en cuanto a la petición de arreglar la luz y el drenaje, ese un “problema que se está investigando, ya se pasó a las instancias adecuadas para que investiguen, puede que alguien ajeno al hospital esté metiendo sabanas, toallas, es un problema creado”.
Ibarez Castro añadió que la Secretaría está contratando el personal que se necesita en ese nosocomio y ya se envió hasta “especialistas cubanos”.
Manifestó que todo es un proceso y cuando se le preguntó sobre si se destituirán a los directivos como lo pide el sindicato, la secretaria respondió: “deben de saber quién pone a los responsables, quién dirige a las instituciones de salud”.
Luego preguntó al director del Oftamología, Mario de la O, que estaba a su lado “¿quién lo puso a usted?” y él repondió que obviamente la gobernadora. “¿Quién me puso a mi? La gobernadora, quién pone a los órganos directivos, le corresponde a nuestro gobierno; por lo tanto el sindicato tiene que ver la productividad, el trabajo, que lo que necesitan se lo estamos proveyendo”.
Al insitir en que eso significaba que no serán destituidos los directivos, Ibarez Castro manifestó: “no lo sé, ellos (el sindicato) tienen que mostrar con evidencias que haya roto la norma el director al que están pidiendo salida. No porque les exija trabajo, no porque haya apoyado el ordenamiento con el IMSS-Bienestar en el hospital para mejorar el funcionamiento sea una razón para quitarlo”.
Sobre qué va pasar si no se abre el hospital, la secretaría subrayó que se tiene que abrir. Y respecto a si habrá sanciones respondió: “claro, ya hay una demanda”.
Respecto al de luz que hizo la Comisión Federal de Electricidad al Centro de Salud de San Isidro Labrador durante seis días, Ibarez Castro aseguró que ya se resolvió el problema, pero dijo que los responsables de los pagos tienen que notificar a tiempo y “no esperar a que se genere el problema”.
El secretario general de la subsección 13 de la sección 36 del Sindicato de Nacional Trabajadores de la Secretaría de Salud (Sntsa) en el hospital general de Tlapa, Jesús Basurto Torres, informó que el paro de labores en el nosocomio, que comenzó con el cierre de oficinas administrativas el 23 de febrero tiene origen en el incumplimiento de una minuta firmada en octubre de 2022.
Este jueves, la secretaria de Salud, Aidé Ibarez Castro, llamó al personal del hospital de Tlapa a ser más responsables, humanos y profesionales, tras informar que 90 por cierto no labora en este momento de transición del sector Salud al IMSS-Bienestar.
En consulta telefónica, el dirigente sindical respondió que trabajadores de base están en asamblea permanente desde el 23 de febrero, pero cuando ocurre una emergencia sí atienden a los pacientes.
Ejemplificó que tras un accidente ocurrido la semana pasada en Xalpatláhuac, los heridos fueron trasladados en ambulancias al hospital de Tlapa y los trabajadores inmediatamente se incorporaron a la atención de urgencias y después regresaron a la protesta.
Sobre el conflicto laboral Basurto Torres explicó que después de la firma de la minuta de acuerdos con el director del hospital, Javier Blanco Martínez hubo varias reuniones para recibir respuesta a las demandas de los trabajadores, que también afectan a los usuarios.
Por ejemplo, mencionó un problema de electricidad en el área de lavandería, además de la falta de personal de enfermería, de medicina y especialistas.
Aclaró que no querían respuestas inmediatas, pero al menos alguna información en los plazos que marca la ley, y el director “sólo decía que revisará en un rato o mañana, ese momento nunca llegaba”.
Dijo que renunciaron a sus puestos los directores de áreas de Archivos, de Epidemiología y Recursos Materiales, y la subdirectora Médica de fin de semana.
Aseguró que la titular de Trabajo Social, también iba a renunciar al puesto por la incompetencia del director, pero recibió una llamada de autoridades federales, para solicitarle que se mantuviera en la función, mientras avanza la transición del IMSS-Bienestar del hospital de Tlapa.
Basurto Torres aseguró que el hospital de Tlapa ya aparece en la lista de las clínicas del IMSS Bienestar, pero sólo los de contrato entrarán a la nómina del sistema de salud federal.
Dado que ninguna autoridad estatal se acerca al hospital de Tlapa para hablar con los sindicalizados del sector estatal, opinó que parece “un problema personal entre Ibarez Castro y la dirigente de la Sección 36 del Sntsa, Beatriz Vélez Núñez, que nos deja en medio, porque no atienden ni los asuntos que sí pueden resolver”.
Señaló entre éstas se encuentran las solicitudes de noviembre de cambio de horarios y de turno de dos sindicalizados que el director atendió hasta enero, porque llegaron más peticiones.
Asimismo, denunció que el delegado regional de la Secretaría de Salud, José Bazán, hizo un recorrido la semana pasada en la Montaña, y omitió el hospital general de Tlapa.
Aseguró que el hospital de Tlapa que está catalogado de segundo nivel, sí atiende urgencias y consulta externa, también realiza cirugías, “no paramos el servicio”.
También informó que el 4 de marzo, Vélez Núñez fue a Tlapa a reunirse con los trabajadores, el jueves pasado en una llamada le informó que tuvo una reunión con el secretario General de gobierno Marcial Ludwing Reynoso Núñez, con quien acordó que esta semana habrá nuevos nombramientos de directivos en el hospital
Precisó que los trabajadores enviaron sus propuestas a los puestos de dirección, para que fueran tomadas en cuenta, sin embargo, reconoció que la decisión no está en sus manos, sólo esperan que las nuevas designaciones sean de personas capaces.
Unos 20 trabajadores del sector Salud estatal protestaron afuera del salón Teotihuacán del Centro de Convenciones en el Acapulco Dorado, durante el foro de consulta para trazar la ruta hacia el Pacto de Reconciliación Nacional, propuesto por Andrés Manuel López Obrador.
Los inconformes exigieron la salida de la secretaria general de la sección 36 del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Secretaría de Salud (Sntsa), Beatriz Vélez Núñez, y la acusaron de represiva por el cobijo y cercanía con el gobernador, Héctor Astudillo Flores.
Exigieron la renuncia de la dirigente sindical, a quien acusaron de reprimirlos porque no la apoyaron en la elección pasada, cuando contendió por la alcaldía de Chilpancingo, pero perdió ante Antonio Gaspar, candidato del PRD y el Frente por México.
Denunciaron también que el pago de un fondo de ahorro debió ser entregado los primeros días del mes, pues en otras secciones sindicales ya se depositó el dinero, no sólo a los sindicalizados, sino también a los homologados y de contrato.
“Las autoridades generan, desarrollan, operan una gran violencia administrativa contra los trabajadores del estado. Por otro lado, el comité nacional del sindicato nos informó que, hace aproximadamente dos meses depositaron el dinero de este concepto y que fue enviado a la entidad para su pago correspondiente”, acusaron los manifestantes.
Unos 10 agremiados a la sección 76 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (Sntsa), pararon labores y tomaron las oficinas de Vectores en la capital, para exigir al secretario general del sector, José Lagunas Barrios, uniformes de 2016 y 2017, porque no han podido abatizar y fumigar ante la desconfianza de vecinos que piden que usen esas prendas; además, los trabajadores se han intoxicado porque no tienen guantes ni cubrebocas.
En las oficinas de Vectores, ubicadas en la colonia Zona Industrial, el delegado de la zona Centro, Mario Héctor Lara Guzmán informó que tomaron y suspendieron labores desde hace cinco días ante la falta de entrega de los uniformes 2016 complementaria y 2017 en su totalidad.
Indicó que los uniformes son para unos 250 trabajadores de la Montaña, Iguala, Chilapa, Eduardo Neri (Zumpango) y Chilpancingo. En la capital pararon unos 35 trabajadores.
Lara Guzmán detalló que las autoridades les han dicho a los trabajadores que esperen a que lleguen los camiones a Iguala para que se les proporcione el uniforme, pero desde hace un mes lo han hecho, por lo que ante la falta de respuesta pararon labores.
¿Cómo afecta en su labor no tener uniformes?, se le preguntó, y respondió que por la violencia en Guerrero, los vecinos tienen desconfianza, y cuando un trabajador de Vectores llega a una casa para abatizar o para fumigar, no les dan permiso porque no visten el uniforme, que es como su identificación, “ese es el peligro que corren los trabajadores”.
Exigió que se les entreguen los uniformes como lo marcan las condiciones generales de trabajo, “los compañeros, al tocar la puerta de un domicilio no los dejan pasar porque no tienen el uniforme, los han corrido de colonias enteras, por lo que no cumplen con la abatizacion”.
El delegado de la zona Centro aseveró que, sin abatizacion y fumigación no se pude prevenir el zika, dengue y chikungunya.
Los trabajadores desde hace casi dos años han tenido que comprar sus uniformes, que les cuesta hasta 3 mil pesos, porque los que tienen están desgastados y dan mala imagen.
El uniforme incluye camisola, casco, pantalón, botas, guantes y cubre bocas. Recriminó que todos los trabajadores laboran con insecticidas, pero sin protección, por lo que algunos se han intoxicado.
Mario Héctor Lara Guzmán informó que este lunes las autoridades no solucionaron su petición. Destacó que el paro de labores y la toma de las instalaciones de Vectores continuarán hasta que no haya una solución.(María Avilez Rodríguez / Chilpancingo).
Integrantes de la sección 36 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (Sntsa) se confrontaron a gritos y empujones con militantes de Morena que acudieron a las oficinas a apoyar a un médico citado por la comisión de Honor y Justicia de la asociación; ahí los morenistas afirmaron que hay dependencias estatales y federales que sancionan a trabajadores que apoyaron a ese partido en la elección pasada.
A las 10 de la mañana, más de 30 morenistas llegaron a las oficinas del sindicato en apoyo al médico Hilario Zúñiga Escamilla, a quien citaron sin explicarle el motivo; y ahí se confrontaron con sindicalizados que les impidieron la entrada a las instalaciones.
Los militantes de Morena acusaron que el citatorio es una represión de la líder sindical y ex candidata del PRI a la alcaldía de Chilpancingo, Beatriz Vélez Núñez, porque el médico citado fue representante de casilla de Morena.
Mujeres que pudieron acompañar al médico, salieron minutos después, y fue cuando un representante sindical jaló del brazo a una de ellas y empujó a las otras, lo que ocasionó intercambio de agresiones físicas y verbales.
El encargado de enlace del distrito 07 de Morena, Iván Hernández Díaz dijo que acudieron para acompañar a Hilario Zúñiga Escamilla, ya que la notificación que enviaron a los integrantes de la comisión de Honor y Justicia, llevaba adjunta una hoja que indicaba que era representante de Morena.
Informó que hay otro caso semejante en el Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe), y más en otras dependencias federales y estatales, pero los trabajadores no quieren denunciar.
Agregó que, “pareciera que los integrantes del sindicato están buscando venganza contra los trabajadores que ayudaron como representantes generales de Morena, por lo que estaremos atentos a apoyarlos con la presencia y solidaridad, y de manera jurídica”.
Estas acciones se han presentado en el Instituto Estatal de Educación para Jóvenes y Adultos en Guerrero (IEEJAG), en el Conafe y de la selección 36 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (Sntsa).
Por su parte, un trabajador del IEEJAG afiliado al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación para Adultos, Octavio Higuera Vargas denunció que la Comisión de Honor y Justicia sindical exigió las prestaciones salariales de cuatro trabajadores y militantes de Morena, por lo que ya interpusieron una denuncia laboral.
Indicó que la Comisión de Honor y Justicia del Sntsa, adherido a la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE), que representa la también dirigente de la sección 36 del Sntsa, Beatriz Vélez Núñez, lo sancionó el 1 de junio, con un año de retención de sus prestaciones salariales.
Octavio Higuera Vargas recriminó que pese a argumentar jurídicamente, el director del IEEJAG, Miguel Mayren desoyó su petición. Detalló que antes ganaba quincenalmente 2 mil 900 pesos, y ahora su sueldo es de poco más de mil pesos.
El trabajador aseveró que, “es una revancha política, porque siendo representantes generales de Morena nosotros trabajamos por este grupo político fuera de nuestro horario de labores, porque también conocemos nuestra responsabilidad”.
Después de las 12 del mediodía, Hilario Zúñiga Escamilla salió de las oficinas, explicó que el comité de Honor y Justicia lo cuestionó sobre la toma del edificio sindical el pasado 27 de junio, en una protesta para exigir mejoras laborales y la destitución de la dirigente y ex candidata a la alcaldía de Chilpancingo, Beatriz Vélez Núñez.
Reconoció que ese día acudió a un acto de protesta para pedir el cumplimiento de un pliego petitorio, “pero lo que nos dieron fue puros palos, y están los videos donde nos sacaron a golpes un grupo de simpatizantes de Vélez Núñez, incluso rompieron cristales y puertas”.
Afuera del Sindicato, donde estaban los militantes de Morena, dio a conocer que se le preguntó sobre la protesta y de su pertenencia al Frente Democrático de Trabajadores de Salud.
“Les respondí que sí, que siempre pugnaré por el bienestar de los trabajadores, para que haya abasto de medicinas y personal suficiente para atender las necesidades de quienes lo requieran”, agregó.
Dentro del sindicato, los trabajadores gravaban y tomaban fotos con sus teléfonos celulares a los manifestantes que estaban afuera. Mientras que los militantes gritaban, “no estás solo, no estás solo” o “Hilario, Hilario”.
Después de que Hilario Zúñiga Escamilla dio la información, los inconformes se retiraron del lugar.
Trabajadores de la Secretaría de Salud (Ssa) estatal tomaron las oficinas de la Sección 36 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (Sntsa) para exigir la renuncia de la secretaria general y candidata a alcaldesa de la capital, Beatriz Vélez Núñez, quien, de acuerdo con los estatutos no puede ejercer un cargo y buscar otro, pero fueron desalojados a empujones por simpatizantes de la dirigente.
A las 5 de la mañana, ocho integrantes del Frente Democrático de Trabajadores de la Salud tomaron la oficina ubicada junto a la Alameda, que cerraron con cadenas y candados, y colocaron pancartas para exigir la destitución de Vélez Núñez, quien es candidata del PRI-PVEM.
A las 8 de la mañana, en respuesta a la protesta, unos 50 trabajadores que están a favor de Vélez Núñez rompieron cristales de la puerta principal, dañaron un portón para entrar a la fuerza y colocaron pancartas a favor de la dirigente.
Mientras que dentro del inmueble los integrantes del Frente colocaron escritorios y muebles pesados para evitar que los simpatizantes entraran; sin embargo pudieron entrar, pues eran más.
“Trae el martillo y las pinzas del centro de salud para abrir… hay que romper los cristales no importa pero hay que entrar… mira con ese palo hay que romper… entre todos hay que jalar la puerta para abrirla”, manifestaron algunos trabajadores vestidos con batas y otros que llegaron del centro de salud de la Alameda.
En el lugar había un joven de unos 30 años, quien ayudó a los simpatizantes a doblar el portón del estacionamiento y entrar, vestía camiseta blanca y pantalón de mezclilla, una gorra roja con la leyenda, “Ricardo Moreno”, y una mochila del Partido Verde (PVEM), y tenía los brazos tatuados.
Al ingresar al centro de salud, los trabajadores le dijeron al joven que ya no podía entrar hasta donde estaban los integrantes del Frente, que se retirara.
Una vez adentro, confrontaron a los inconformes que estaban ahí, les gritaron y comenzaron a empujarlos mientras coreaban, “¡Bety, Bety, Bety!”, un integrante del Frente, el médico Hilario Zúñiga Escamilla cayó de rodillas ante los empujones.
Una simpatizante de Vélez Núñez expresó, “ya no hay que golpearlos, déjenlos porque si seguimos empujándolos van a denunciar que los agredimos físicamente, ¡que se larguen!”.
Cuando los sacaron del edificio, Hilario Zúñiga Escamilla y el ginecobstetra del Hospital General de Chilpancingo, Francisco Ramírez Adame exigieron la renuncia de Beatriz Vélez porque, de acuerdo con los estatutos no puede ejercer un cargo y buscar otro, y una nueva convocatoria para elegir a un líder sindical que realmente respalde a los trabajadores.
Comentaron que la líder sindical viola el artículo 62 de la Constitución, porque tiene un cargo y busca ocupar otro a la vez. También pidieron un alto al acoso laboral y la reinstalación de los cinco médicos que fueron despedidos del Hospital Donato G. Alarcón, de Ciudad Renacimiento, Acapulco.
Zúñiga Escamilla manifestó que, “un grupo de choque, desde la mañana que tomamos nos ha estado molestando”, y responsabilizó a Vélez Núñez de cualquier atentado en su contra, y de las agresiones sufridas.