Trabajadores del Laboratorio Estatal de Salud Pública, ubicado en la colonia Ciudad Renacimiento, denunciaron ante la secretaria general de la Sección 36 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Salud (Sntsa), Beatriz Vélez Nuñez, la falta de insumos para llevar a cabo su trabajo y que desde hace un año no reciben ni un peso para mejorar sus instalaciones.
Los laboratorios estatales no fueron transferidos al IMSS Bienestar y siguen dependiendo de la Secretaría de Salud y es donde se hacen las pruebas del dengue, Covid, tosferina, VIH, sarampión y los análisis alimenticios, entre otros servicios.
Señalaron los trabajadores que hasta para comprar jabón la dirección tuvo que vender los mangos de los árboles que están dentro de las instalaciones.
El delegado sindical, Joel Valencia Villa, dijo a la líder sindical que tienen muchas carencias como la falta de insumos como reactivos para hacer las pruebas de las diversas enfermedades, no tienen agua para tomar, a veces tienen vigilancia, no tienen trabajadores de intendencia, es decir, no se atienden esas necesidades.
Dijo que espera que los regresen a ver porque los trabajadores están ya pensando en tomar otras medidas para exigir que los provean de los que les falta.
El laboratorio fue visitado por la secretaria general de la sección 36 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Salud (Sntsa), Beatriz Vélez Nuñez, la tarde del martes, en donde denunció en una transmisión en Facebook, las malas condiciones del laboratorio en donde manifestó que “hoy lamentablemente no tiene reactivos, no tienen material, desde hace un año no se les ha depositado un fondo revolvente para que se maneje el laboratorio estatal”.
Indicó que hay mucho material que ya tiene que estar dado de bajo y mostró el almacén lleno de desechos de muebles y materiales. Hizo un llamado al área de Activos Fijos para que haga su trabajo porque es una fuente de infección y más cuando llueve porque se transmina el agua y mostró las pozas dentro. Además, dijo que la basura no se tira y en el lugar mostró muchas bolsas negras de basura que también son un foco de infección.
Dijo la líder sindical que hacía un llamado a las autoridades de Salud porque son preocupante las condiciones en las que estaban laborando los trabajadores en el laboratorio.
Indicó que ahora no hay para nada, por lo que los trabajadores tienen que cooperar para el agua, para el Internet y “se tienen que cooperar para todo prácticamente y es lamentable la situación. Nunca había visto así el laboratorio”.
En una visita al Laboratorio Estatal se supo que la directiva del hospital y el representante de los trabajadores fueron citados para una reunión en la Secretaría de Salud en Chilpancingo para ver la situación que fue denunciada.
Trabajadores fue la sección 36 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salu en la marcha del Primero de Mayo Foto: Jessica Torres Barrera
Emiliano Tizapa Lucena
Chilpancingo
La secretaria general de la sección 36 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (SNTSA), Beatriz Vélez Núñez, informó que ninguna conquista laboral de sus agremiados será afectada por la centralización del sistema de salud al Organismo Público Descentralizado (OPD) de los Servicios de Salud del Instituto Mexicano del Seguro Social para el Bienestar (IMSS-Bienestar).
Afirmó que los directivos del servicio estatal de Salud intentaron aplicar el modelo a los trabajadores sindicalizados, especialmente al cambiar los horarios de las guardias, pero aclararon que el modelo sólo se aplicará a los nuevos trabajadores contratados que entrarán al OPD.
Aceptó no obstante que el sistema de salud en el país se integrará de manera híbrida; es decir, con trabajadores con diferentes condiciones generales de trabajo, “pero lo importante y que está garantizando el IMSS Bienestar es tener abasto de medicamentos de un 95 por ciento, que es lo que desean los guerrerenses”.
Las reformas
Además, ayer se publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto por el que se reforman, adicionan y derogan diversas disposiciones de la Ley General de Salud, para regular el Sistema de Salud para el Bienestar, que hoy entre en vigor con el que desaparece el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi) y tendrá el Poder Ejecutivo federal, 180 días hábiles para expedir las disposiciones reglamentarias y administrativas necesarias para la aplicación del IMSS Bienestar en el país.
Ayer, en entrevista con la líder sindical de Salud, Beatriz Vélez Núñez, comentó que el IMSS Bienestar es una OPD que fue construida para la atención médica de todos los ciudadanos que no tengan seguridad social.
Vía telefónica, dijo que en el caso de los trabajadores de la Secretaría de Salud, ahora dependerán directamente de la OPD federal, rumbo a una centralización de los servicios de salud, que contó entre 1996 y 1997, se descentralizaron operativamente, y tardó 14 años para que se concretaran todos los trabajos a los estados y estos controlaran los recursos.
“Hoy lo que está sucediendo es al revés, es regresar otra vez a la centralización de los recursos a nivel federal y van a estar manejados en lo que tiene que ver con la atención médica por el nuevo OPD IMSS Bienestar, que por cierto, hoy (ayer) fue publicado en el Diario Oficial de la Federación su nuevo esquema en el que le dice adiós al Insabi y ahora entra el IMSS Bienestar”, manifestó.
Y es que ayer el Diario Oficial de la Federación publicó el decreto por el que se reforman, adicionan y derogan diversas disposiciones de la Ley General de Salud, para regular el Sistema de Salud para el Bienestar.
En su artículo primero transitorio indica que entrará en vigor el día siguiente al de su publicación, es decir, hoy; en el segundo, sostiene que el Poder Ejecutivo Federal contará con 180 días hábiles a partir de su publicación para expedir las disposiciones reglamentarias y administrativas necesarias para la aplicación del decreto.
Destaca, en el artículo cuarto transitorio, que la Secretaría de Salud, en un plazo no mayor a 180 días naturales contados a partir de la entrada en vigor del decreto, emitirá las disposiciones que establezcan los términos, plazos y condiciones para llevar a cabo la transferencia de los recursos humanos, presupuestarios, financieros y materiales, así como de los inmuebles, derechos y obligaciones del Insabi al IMSS-Bienestar o la Secretaría de Salud, según corresponda.
Añade que los derechos laborales del personal del Insabi que sea transferido a IMSS-Bienestar o a la Secretaría de Salud, se respetarán conforme a la ley, las condiciones generales de trabajo y la demás normatividad aplicable, y que “la Secretaría de Salud realizará las gestiones que resulten necesarias para llevar a cabo la extinción” del Insabi.
El cambio y los trabajadores de contrato y no sindicalizados
Vélez Núñez aseveró que el cambio no impactará los derechos y obligaciones de los sindicalizados, porque siguen perteneciendo a OPD Servicios Estatales de Salud todos los trabajadores de base, regularizados, formalizados u homologados, con las mismas condiciones Generales de Trabajo y su propio tabulador.
Precisó que la modificación es para los de nuevo ingreso, que actualmente son de contrato y que próximamente serán de base, y dependerán de sus propias condiciones generales que ya fueron aprobadas, pero distintas a las de los sindicalizados.
Ejemplificó que los nuevos tendrán un tabulador con 30 códigos para otorgarles en calidad de médicos, enfermeras, químicos, psicólogos, nutriólogos, etcétera, pero el tabulador de los sindicalizados tiene 221 códigos.
Expuso que tampoco el cambio modificará el escalafón, y la responsabilidad que tienen es que trabajarán de manera híbrida en los hospitales, es decir, habrá trabajadores con condiciones generales de trabajo que dependan del OPD IMSS Bienestar y otros con condiciones generales de trabajo que dependan de los Servicios Estatales de Salud.
Aseveró que en una segunda etapa tendrán que desaparecer los Servicios Estatales de Salud para centralizar completamente la salud en el país. Sin embargo, indicó que ante el fracaso del Insabi, se espera que se cumpla con los objetivos, que son surtir a más del 95 por ciento de las recetas que se dan en las unidades de salud y en los hospitales, y tener una plantilla completa de especialistas, médicos y enfermeras.
“Ha sido muy difícil encontrar especialistas, por eso hay cubanos, pero también hemos obtenido problemas con algunos cubanos en algunos estados, en donde han dejado negligencias médicas porque no son los especialistas que se hicieron pasar y que desgraciadamente eso está aconteciendo en algunos lugares”, sostuvo.
Vélez manifestó que con el arranque del IMSS Bienestar en 25 estados del país, entre ellos Guerrero, los gobiernos estatales firmarán los convenios para el traslado de los servicios de salud en centros de salud y hospitales, pero las oficinas y las siete jurisdicciones sanitarias, el Labora-torio Estatal, el Centro Estatal de Medicina Transfunsional, Vecto-res, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sani-tarios (Cofepris) y Unidades de Especialidades Médicas (UNEMES) se quedan en la Secretaría de Salud.
“Tengo entendido que el gobierno del estado inscribió al Hospital del Niño y la Madre de Chilpancingo y de Tlapa, sin embargo, parece ser que todavía no han sido afectados por el nuevo OPD, están en veremos, pero todo lo que son hospitales generales que manejaban la Secretaría de Salud se van a OPD de IMSS Bienestar, centros de salud también se van”, comentó.
Sostuvo que han dejado claro a la gobernadora, Evelyn Salgado, que necesitan que les garanticen los derechos laborales de los trabajadores sindicalizados, además, “durante muchos años hemos obtenido conquistas sindicales como son el bono de la gobernadora, los cinco días de aguinaldo extraordinarios, los días otorgados, lo de los vehículos, de tal manera, que eso ya se lo dejamos escrito para que cuando ella firme el convenio, vayan inscritos en dicho convenio, porque si no entonces, sí sería un problema de carácter social-laboral en donde saldríamos a la calle a exigir esos beneficios”.
Remarcó que los directivos siguen sin tener muy claro el modelo de IMSS Bienestar, porque querían aplicarles a los trabajadores sindicalizados el nuevo modelo, pero que son “para los nuevos contratos o las nuevas plazas que se van a otorgar”.
Argumentó que los directivos querían imponer las guardias con nuevos horarios, que traen el IMSS Bienestar, pero el sindicato tiene otros horarios, “ellos querían aplicarlos y ahí fue donde les dijimos que no confundieran el modelo de los horarios y condiciones generales nuevas, que solo es para los nuevos que van a entrar al OPD”.
Destacó que la salud en el país será de manera híbrida, es decir, con trabajadores con diferentes condiciones generales de trabajo, pero lo importante y que está garantizando el IMSS Bienestar es tener abasto de medicamentos de un 95 por ciento, que es lo que desean los guerrerenses.
“Toda la gente necesita buen material, equipo, medicamentos que sirva, los quirófanos, que haya comida en los hospitales, como es el caso del Hospital General de Acapulco donde tenemos un conflicto muy fuerte porque no están surtiendo la comida para los pacientes ni quienes están haciendo internados, los que trabajan en las jornadas acumuladas, o están en el turno nocturno y que está dentro de la ley”, aseveró.
Mencionó que espera que después de los 180 días que da el decreto al Insabi para entregar todo al IMSS Bienestar, se diga que hay medicamento, que hay una plantilla completas en los centros de salud y hospitales, que ya se otorgaron las plazas de base a los trabajadores de contrato, que hay condiciones en las unidades, los quirófanos y que todas las áreas están funcionando.
“Sigo pensando que hay que inyectarle más recursos a la Secretaría de Salud en el país, porque solo se destina el 6.4 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) y mientras no se le entreguen más recursos a la Secretaría de Salud y al IMSS Bienestar quién sabe si se vaya a garantizar el servicio al 100 por ciento”, comentó.
Indicó que en Guerrero aproximadamente se habla de 14 mil trabajadores que entrarán al programa IMSS Bienestar de manera híbrida.
Las cartulinas que paristas del Hospital General de Tlapa colocaron ante la falta de respuesta del cambio de director y administrador a 50 días de protesta Fotos: Carmen González Benicio
Carmen González Benicio
Tlapa
Los trabajadores sindicalizados del hospital general de Tlapa cumplieron 50 días de protesta, para exigir la destitución del director, Javier Blanco Martínez, y del director administrativo, Gregorio Ramírez Maldonado, así como para que se mejore la infraestructura, se cuente con medicamentos y personal suficientes.
Sin embargo, se prevé que este jueves 13 de abril se designe a los nuevos directivos, para atender el paro administrativo que inició el 23 de febrero, de acuerdo con el dirigente de la subsección 13 de la Sección 36, del Sindicato Nacional de Trabajadores de Salud (Sntsa), Jesús Basurto Torres.
Basurto Torres recordó que su movimiento es porque el director no atendió las exigencias de atender la infraestructura, como la falta de aire acondicionado, el drenaje averiado del quirófano de cirugías y de la lavandería; así como la energía eléctrica de varias áreas.
También la carencia de medicamentos básicos como para el dolor, curaciones y el requerir el personal médico y de enfermería necesario.
El dirigente sindical, consultado por teléfono, comentó que a más de 50 días de su paro laboral administrativo, este miércoles se comentó que para el jueves llegaban las nuevas autoridades al hospital general: el director, el administrador y el director de recursos humanos.
Agregó que de manera extraoficial sería a las 11:30 de la mañana, pero que a él no le habían confirmado nada.
En la Jurisdicción Sanitaria 4 Región Montaña, de la Secretaría de Salud en Guerrero, la noche del miércoles le tomaron protesta al nuevo jefe jurisdiccional, Julián Rosales Flores, y al administrador Othón Bazán González.
Sobre estos nombramientos, Basurto Torres comentó que la designación de Rosales Flores le parece acertada, que es médico, que se ha desempeñado en cargos administrativos como coordinador de los servicios de salud. Rosales Flores es esposo de la ex directora del Instituto Tecnológico Superior de la Montaña (ITSM), Fredislinda Vázquez Paz.
Pero no así la del administrador, Othón Bazán González, quien es hermano del delegado de Gobernación, José Bazán, que refuerza su nepotismo y la idea de que coloca a personas allegadas en los puestos, sin que tengan el perfil.
Por lo que estarían viendo quienes serán las nuevas autoridades administrativas del hospital, que ya era necesario que resolvieran.
El administrador de la jurisdicción es ingeniero y estuvo como delegado regional de la Secretaría de Planeación y Desarrollo Regional (Seplader) y también daba clases en el ITSM, vivía fuera de la región y regresó cuando entró en funciones la gobernadora Evelyn Salgado Pineda.
Trabajadores sindicalizados del hospital General de Acapulco exigieron a la secretaria general de la sección 36, Beatriz Vélez Núñez, que convoque a elecciones debido a que desconocieron a la actual representante sindical de la subsección 07, Mayanin Zúñiga Leyva, quien se extendió tres años más en el cargo.
Los trabajadores expusieron que del comité que encabeza Zúñiga Leyva, que ganó la elección en 2010, la mayoría de los integrantes se han jubilado y otros se han ausentado.
En conferencia de prensa en un restaurante del Zócalo, Jonathan González Mendoza leyó el documento en el que expusieron que en 2010 se eligió a Mayanin Zúñiga como representante sindical por un periodo de 3 años, sin embargo ella no convocó a elecciones al terminar y continúo en el cargo “violando el estatuto general que rige la vida sindical”.
Explico que para ampliar el periodo se respaldó en firmas de trabajadores, lo cual “no son método o forma de elegir dirigentes”, por ello, según el documento, los trabajadores decidieron desconocer a la secretaria y señalaron que desde 2013 usurpa funciones.
González Mendoza exigió a nombre de los trabajadores que “se emita la convocatoria correspondiente para elegir, mediante voto secreto y directo, a la dirigencia sub seccional 07 como lo establece el estatuto general y el reglamento de elecciones vigentes”.
Advirtió a las autoridades de la Secretaría de Salud y del hospital General que “por carecer de nombramiento legal, toda gestión que realice ostentándose como secretaría general de la subsección 07 del SNTSA y todo documento que firme como tal, es y ha sido nulo de pleno derecho desde abril de 2013”.
Pidió, a nombre de los sindicalizados, que intervenga la secretaria general Beatriz Vélez porque temen que Mayanin Zúñiga se mantenga otros tres años en el mismo puesto.
Los inconformes enviaron a Vélez Núñez una petición firmada por 200 sindicalizados para pedirle que emita la convocatoria.
Jonathan González expuso que no se habían quejado porque había apatía de algunos, además de que manifestaron algunos de ellos estar interesados en participar para competir por la dirigencia de la subsección sindical.
Otro de los sindicalizados, Omar Moyao Bustamente, manifestó que confían en tener respuesta pronta a la petición que han hecho para la renovación del comité y se retome la legalidad en esa representación sindical.