Construye ONG viviendas tradicionales para damnificados del huracán Otis en Cacahuatepec

Arriba, una de las beneficiarias de las viviendas de adobe reforzado que construyó la organización Cooperación Comunitaria en Cruces de Cacahuatepec. Abajo, vista de una que ya está ya terminada Fotos: Karina Contreras

Karina Contreras

La organización Cooperación Comunitaria construye viviendas tradicionales en los Bienes Comunales de Cacahuatepec a personas que se vieron afectadas por el impacto del huracán Otis en octubre pasado, y para lo cual está utilizando materiales de la zona.
En una reunión en la cancha de la comunidad de Cruces de Cacahuatepec los integrantes de la ONG explicaron a los vecinos en qué cosiste el proyecto que tienen para algunas comunidades de los Bienes Comunales que consta de tres líneas, que es el acceso al agua y saneamiento, el cultivar maíz criollo y la vivienda tradicional.
La coordinadora de la organización Cooperación Comunitaria, Isadora Hastings García, manifestó que lo que se pretende en que las personas mejoren su salud y tengan mejor calidad de vida, pero también evitar el daño al medio ambiente. Precisó que son procesos participativos y con el consentimiento de la gente y explicó que en el caso de las dos primeras viviendas que se están haciendo fue porque en una asamblea las personas decidieron quiénes las necesitaban más.
Además, se busca generar una economía local y no dejar que el dinero se lo lleven las grandes empresas. Aseguró que las viviendas tradicionales que se están construyendo son resistentes a sismos y no fácilmente se van a caer, porque se está utilizando el adobe, pero con técnicas que lo haga resistente, que se hicieron por medio de un diagnóstico.
Explicó que la vivienda tiene cimientos de piedras que su función es evitar que el adobe se moje, tiene hiladas de adobe que hizo la comunidad con pasto; que entre cada hilada hay una malla gallinera que refuerza cada una contra los sismos porque hacen que se amarre. El adobe es resistente por opresión no por tensión cuando viene el sismo que hace que se separe, y se le puso esa malla para evitarlo.
Además, se hizo un cruce de muros en las esquinas y en la parte de arriba tiene un cerramiento de concreto armado que viene a reforzar ante los sismos y en eso hay unas anclas donde se amarran todos los barrotes de madera, que es la estructura del techo, para evitar que con los vientos fuertes o huracanes se pueda mover la estructura del techo y al final la teja, pero alrededor tiene una mezcla para evitar que se muevan con los vientos.
Explicó que Cooperación Comunitaria se han dedicado a construir y reconstruir la vivienda tradicional de cada región donde están. Sobre porqué invertir en Cruces de Cacahuatepec, respondió que llevan 10 años trabajando en la Montaña de Guerrero en proyectos con las comunidades y ya conocían los Bienes Comunales donde estuvieron en el 2015 para hacer un diagnóstico de vivienda que no se pudo hacer porque el contacto con la organización no los llamó.
Agregó que cuando supieron del huracán Otis contactaron a Marco Antonio Suástegui, dirigente del Cecop, porque ya había trabajo con otras organizaciones y “venimos a hacer un proceso de reconstrucción con las comunidades”. Precisó que en una primera etapa esperar construir 27 casas tradicionales hechas con material de la región y con ayuda de los vecinos en algunas comunidades.
Isadora Hastings informó que se trabaja de manera simultánea en las comunidades de Cruces de Cacahuatepec y El Cantón y que esas viviendas aproximadamente tienen una inversión de 230 mil pesos. En un recorrido por la zona las construcciones hechas de adobe, pero reforzadas para resistir un sismo, muestran que han sido edificadas con base en las necesidades de sus habitantes.
Una de las beneficiadas es Clarita Zenaida Antonio, quien con sus siete hijos vivían en una casa de madera y cartón de 48 metros cuadrados, cuyo techo de lámina voló Otis. Su vivienda quedó a punto de caerse. Ahora, ella vivirá en una casa de 110 metros cuadrados con tres cuarto, un patio y una cocina que se le construirá.
Clarita explicó que junto con sus hijos y la ayuda de sus vecinos acarrearon unos dos carros de grava, así como el barro para pegar el adobe. Dice que “ganó brazo”, es decir, que sus vecinos le ayudaron para acarrear el material y ahora que construyan ellos, ella acudirá ayudarles porque hay un compromiso y “yo estoy dispuesta para ayudarles a los que nos ayudaron”.
Se mostró feliz y dijo que nunca pensó tener una casa así de “bonita” y recordó que muchas veces ingresó documentos para ser beneficiada con el programa Un cuarto más del anterior gobierno federal, pero nunca lo logró.
Otras de las beneficiadas es la señora Maribel, quien su casa era de madera y cartón con techo de lámina en 19 metros cuadrados donde vivían tres personas.
Ahora, Maribel vivirá en una casa de 81 metros cuadrados con patio, con dos cuartos y ya está por concluirse y sólo le faltan detalles. Ella dijo que estaba contenta con el apoyo y espera que lleguen más proyectos para las comunidades porque en los Bienes Comunales “estamos abandonados y tenemos muchas necesidades”.
Las personas que acudieron a la reunión, que venían de comunidades como El Cam-panario, se mostraron admirados por los diseños de las casas y el material utilizado y unos manifestaron su interés de tener esas casas porque fueron afectados por el huracán Otis y no recibieron apoyo del gobierno federal ni estatal.

 

El dinero de la reconstrucción se va a la parte turística y no a donde más se necesita, cuestionan

Ramón Gracida Gómez

La asociación Cooperación Comunitaria plantea una reconstrucción de los Bienes Comunales de Cacahuatepec participativa, que involucre a los vecinos y recupere la vivienda y la producción agrícola tradicionales.
En entrevista con El Sur, la coordinadora de la organización, Isadora Hastings, indicó que el dinero de la reconstrucción del municipio se va a la parte turística y no se dirigen fondos “a donde más se necesita”.
Cooperación Comunitaria nació en 2012 con el fin del rescate de la vivienda tradicional ante los desastres naturales identificando las causas de las vulnerabilidades. Participó en la reconstrucción en la región Montaña tras los fenómenos meteorológicos de Ingrid y Manuel de septiembre de 2013, y en Oaxaca tras los sismos de 2017.
Durante la asamblea de ayer del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositores a la presa La Parota (Cecop) en Cacahuatepec, la coordinadora de Cooperación Comunitaria expuso los resultados del diagnóstico de las afectaciones en los Bienes Comunales de Cacahuatepec por el huracán Otis.
Isadora Hastings comentó después en la entrevista, que en las tres reconstrucciones que han participado han observado que “las ciudades más grandes jalan más la atención. ¿Por qué?, porque es como los lugares donde pueden llegar todas las organizaciones cómodamente, porque la prensa también se va a los lugares más grandes”.
Agregó que en los desastres socionaturales “siempre hay lugares de preferencia y claro, todo el dinero se va Acapulco turístico porque pues según esto, es lo que más genera, pero es una pena que no haya una política pública en donde se dirijan los fondos a donde más se necesita”.
Dijo que la reconstrucción que la asociación promueve es “participativa y la idea es trabajar mucho sobre el proceso, no sólo, ah, ya, terminó el objeto y ya me voy. No, el proceso que significa también reforzar los sistemas constructivos tradicionales, que es lo que trabajamos, no nos metemos con viviendas de materiales industrializados”.
La también arquitecta destacó la importancia del rescate de la “vivienda tradicional, recuperación de formas tradicionales de producir, de formas de relacionarse con los ecosistemas, que esas pérdidas también han ocasionado muchas vulnerabilidades”.
Comentó que el diagnóstico en los Bienes Comunales de Cacahuatepec empezó con un mapeo satelital de riesgos para identificar “las amenazas, las vulnerabilidades y que puedan ver en el territorio todo lo que está afectando”.
Luego vino el análisis de las causas del desastre para reflexionar los problemas del agua, la salud, el saneamiento, la vivienda y la producción agrícola, y después se llevaron a cabo los diagnósticos familiares.
Desde la primera entrega de ayuda en noviembre empezó el diagnóstico de las comunidades y hace un mes se efectuaron los mapeos y los diagnósticos en las localidades Rancho las Marías, Hilamos, Cacahuatepec, Apanhuac, Cruces de Cacahuatepec, El Cantón, Huamuchitos y Apalani, y en estas cuatro últimas van a empezar el trabajo “más integral”.
Expuso que este proyecto consiste en el acceso al agua y su saneamiento, y puso de ejemplo un espacio comunitario de Apalani donde las mujeres sacan agua de un pozo y donde va a intervenir Oxfam en la parte técnica y Cooperación Comunitaria con las usuarias, aunque sigue el diagnóstico.
Otra propuesta del proyecto es la instalación de baños secos porque “ante la inexistencia o la poca cantidad de agua, pues vendría no usar agua para el baño y si no tienen baños, además pues poder” construirlos.
Asimismo, la recuperación de la vivienda tradicional, “vemos que sí muchas están, sobre todo las de adobe, afectadas de los muros, entonces también está planteado una parte de reconstrucción de la vivienda reforzada tradicional, pero reforzada contra sismos y vientos”, ahondó.
También plantean el rescate de la milpa “orgánica con técnicas agroforestales para, uno, recuperar la milpa porque muchos ya tienen maizales, no tienen milpa, pero poderla recuperar con cultivos diversificados y con técnicas que requieren menos agua y que esa diversidad también las hace más resistente a plagas”.

Tiene menos pedidos y ha subido el costo de ingredientes, lamenta vendedora de tamales

Aurora Harrison

Este 2 de febrero se celebra el Día de la Candelaria, se acostumbra a comer tamales y llevar al niño Dios a la iglesia. La señora Guadalupe Campos lleva 30 años elaborando ese platillo, para ese día tiene pocos pedidos en comparación con otros años, dijo que sí le afecta el aumento en algunos productos de la canasta básica.
“Tenemos poquitos pedidos de tamales (aunque no precisó la cantidad) esperamos que vengan porque ya somos muy reconocidos aquí en Hogar Moderno, la gente sabe de nuestro sazón y aquí los vamos a estar esperando para que vengan a comer”, dijo.
Con ayuda de sus hijos, poco antes de las 7 de la mañana empieza a preparar los guisos de carne de cerdo y de pollo en verde y rojo, luego prepara la masa, calienta las hojas de plátano, porque las de maíz “está muy cara”, subió a 150 pesos cada manojo.
Pero no fue lo único que subió su precio, dijo, también el jitomate, la cebolla, la masa, la carne de puerto, el pollo y la manteca que es lo que más se ocupa para los tamales.
En la colonia Hogar Moderno, donde tiene su negocio, la señora Guadalupe ayer nos permitió ingresar a su local donde prepara los tamales, eran las 11 de la mañana y ya tenía varios preparados envueltos en las hojas, listos para ponerlos en las ollas para que se cosan, para que a las 3 de la tarde se empiecen a vender. Estaba por preparar los atoles.
“Ahorita los tamales que estamos haciendo son en hoja de plátano, rojos, verdes, rajas, de dulce, no los estamos haciendo en hoja de maíz porque está carísima”, dijo la señora Guadalupe.
Los tamales de dulce que prepara son los llamados heridos, que son de color rojo con queso filadelfia, piña y elote, “es cuestión de gustos de las personas cual quiere comprar”.
Recordó que en otros años la hoja de maíz la compraba en 50 pesos el manojo, ahora está al triple y por lo tanto es que no elabora con esa hoja para que no se eleven los costos, porque “todo ha estado subiendo mucho y nos ha perjudicado, no podemos bajarle el precio al tamal los gastos están un poco elevados”.
Dijo que sí le afecta el aumento en productos de la canasta básica, eso llevá a que el tamal ahora cueste 30 pesos la pieza, antes costaba 20 o hasta 25 pesos. El kilo de jitomate rojo está en 50 pesos, el verde que antes lo compraba en 20 pesos, ahora está en 30, y la cebolla su precio subió a 40, cuando costaba 20 o 25 pesos.
“Aquí vendemos de todo por la sabrosura en la preparación que le ponemos mucho amor al trabajo, otros de los tamales que preparamos es de chipil con queso, pero como la hoja de maíz esta carísima hemos dejado un poco de hacer”, puntualizó la señora que mencionó que en los pedidos depende de el gusto de las personas y para acompañar a los tamales también prepara atoles.