
Ramón Gracida Gómez
Fundaciones de algunas de las más grandes empresas del país invirtieron alrededor de 50 millones de pesos para restaurar el mercado de artesanías de La Diana tras los daños ocasionados por el huracán Otis, pero locatarios dijeron que falta todavía promoción oficial para recuperarse económicamente a dos años del paso del destructor meteoro.
La remodelación de este mercado ubicado en el cruce de las importantes avenidas Costera y Farallón estará concluida a finales de octubre próximo, consiste principalmente en la colocación de un nuevo techo, de un sistema de energía solar y de captación de agua de lluvia.
A 35 años de su fundación en 1990, la intención es darle una nueva imagen también para Acapulco tras el huracán Otis, que “vino a evidenciar más lo deteriorado que ya estaba este mercado, Otis lo vino a destruir y estaban en riesgo”, indicó el colaborador de Fomento Social Banamex, Sergio Moreno, durante el recorrido para El Sur.
El predio que alberga mil locales fue en un principio una donación de un banco para los vendedores ambulantes de la franja turística reubicados por el gobierno, que luego tuvieron que pagar por ser una expropiación gubernamental.
El cambio de vendedor ambulante a fijo “no nos lo ofrecieron, fue un plan de trabajo del gobierno federal que no quería ambulantaje en la playa”, dijo Luis Alberto Quiroz Millán, entonces un veinteañero que vendía en la franja que va de la playa Papagayo al hotel Continental, hoy Emporio.
Desde entonces, el mercado ha sufrido percances, por ejemplo, un incendio de 1994, pero por el Otis del 25 de octubre de 2023 “perdimos todo, se llevó completamente todo y arrancó la techumbre, fue un desastre natural muy fuerte para nosotros”, indicó la presidenta del mercado de artesanías La Diana, Guadalupe Jaimes Barrera.
“Nosotros pensamos que nos íbamos a ir de aquí porque no teníamos ni el dinero ni los medios para arreglar nuestra techumbre que estaba muy deteriorada, entonces digo, ‘nos van a cerrar al final de cuenta porque somos un mercado privado’”, lo que los dejó sin la posibilidad de obtener ayuda gubernamental salvo el apoyo federal generalizado.
Fomento Social Banamex lanzó el programa 1×1 para que las fundaciones de empresas juntaran dinero y Fomento Social Banamex pondría por su cuenta la misma cantidad de dinero para reconstruir el mercado a solicitud de los propios locatarios “con una imagen, que llame la atención, que den buenos servicios”, dijo Sergio Moreno.
Fundación Coppel, Coca Cola Fundación México, Fundación Gentera, Fundación Televisa y Fundación Cemex, además de aportaciones individuales, reunieron 18 millones de pesos para el mercado de artesanías de La Diana, y Fomento Social Banamex invirtió la misma cantidad, “ésos son los tangibles del proyecto, hay otros intangibles que implican gastos de traslados, de asesorías”.
Pero la remodelación más evidente es el enorme techo, su instalación empezó en agosto de 2024 y se prevé su conclusión a finales de octubre, “el tiempo se ha prolongado porque justo la situación que prevalece al interior del mercado pues ha hecho más complicado el trabajo, pero finalmente se está avanzando con el apoyo de los locatarios que tienen el interés de que su mercado se mejore”, afirmó el integrante de Fomento Social Banamex.
A un costado de la remodelación del kiosco ubicado dentro del mercado, su representante Jaimes Barrera explicó que el proyecto de remodelación “es un beneficio para todos los locatarios, creo yo, pero sí hemos tenido cierta resistencia con dos personas nada más”.
“Son personas que no aceptan la innovación, quieren quedarse en la prehistoria, son personas muy cerradas” que argumentan “que les van a quitar el mercado, que lo que están haciendo no es legal y que ellos no pidieron el apoyo”, incluso han presentado demandas legales con el fin de parar la obra.
Además, el panorama económico “ha mejorado un poco, pero no como esperamos, o sea, ahorita las ventas pues han estado muy bajas por lo mismo que no hay hoteles, o sea, no hay turismo”, dijo la presidenta del mercado en el recorrido del 27 de agosto pasado, aún temporada vacacional de verano.
Pocos turistas deambulaban en los pasillos del mercado con muestras de Otis, varias techumbres y restos de objetos que volaron durante la madrugada del 25 de octubre de 2023 están intactos aún.
“La Secretaría de Turismo debe darle mucha promoción a Acapulco para que vuelvan esos años de los 80, a mí me tocó parte de la colita de los 80 y era muy bueno, bastante americano, canadiense, inclusive aprendí a hablar un poquito de francés por la situación en la que estábamos, pero ahorita no viene ni uno”, dijo nostálgico el comerciante Pedro Céspedes Martínez, de 61 años.
Después de Otis, las ganancias de un fin de semana bajaron de 4 mil a 2 mil pesos y la mercancía china está abaratando productos como los llaveros, las playeras, los ceniceros, los floreros, “es muy baja la calidad a la que manejamos nosotros como guerrerenses”, apuntó Quiroz Millán.



