Hubo omisiones de los tres niveles de gobierno en el manejo del basurero de Chilpancingo

 

El problema de la basura pasó de un proceso legal para el alcalde de Chilpancingo, Marco Antonio Leyva Mena, a un problema de salud, pues la Secretaría de Salud Guerrero declaró el miércoles emergencia sanitaria ante los riesgos que existe por la basura acumulada y esparcida en las calles de la capital, y que el gobierno municipal ni el estatal han podido resolver.
De acuerdo al amparo indirecto 1021/2016-1 promovido por Miguel Duarte Ortuño a favor de 58 ciudadanos de Chilpancingo, que el 7 de octubre de 2016, la Jueza Séptima de Distrito en el estado de Guerrero, Iliana Contreras Perales les otorgó contra actos del alcalde Marco Antonio Leyva Mena, y otros funcionarios, y que ordena el cierre del relleno sanitario capitalino, mandamiento que el alcalde omitió, y que generó que ahora la ciudad se convierta en un foco de infección por la basura en las calles.
El documento menciona que algunos de los actos reclamados fueron al alcalde y al Cabildo por “el funcionamiento indebido e injustificado del relleno sanitario y/o botadero de basura a cielo abierto, ubicado al sur de esta ciudad, el cual violenta nuestro derecho colectivo  a un medio ambiente sano”.
También detalla que las autoridades omitieron “aplicar los principios de prevención, precaución, y de sensibilidad de medio ambiente establecidos en la ley del artículo cuarto constitucional, ya que con tales omisiones, mantienen abierto un relleno sanitario a cielo abierto, que está saturado y fuera de su vida útil, con lo cual se produce a diario una afectación a nuestro medio ambiente, que nos repercute en lo personal y en nuestras familias, incluidos niños”.
Otra omisión del gobierno municipal, que se lee en el documento, es que “no existe un plan elaborado o desarrollado de ordenamiento territorial, pues los gases que emanan  de relleno sanitario a diario, resultan insoportables, insalubres y peligrosos”.
Además de que el gobierno capitalino no vigiló “el cumplimiento de la norma oficial mexicana NOM-083-SEMARNAT-2003, relativa a las especificaciones de protección ambiental, para la selección del sitio, diseño, y construcción, operación, monitoreo, y clausura y obras complementarias, lo que se concretiza en la omisión de cerrar o clausurar el relleno sanitario de esta ciudad, el cual se encuentra injustificadamente en operación hasta este día (cuando se otorgó el amparo)”.
El documento menciona la omisión del gobierno estatal y de otras autoridades por no emitir ninguna recomendación a la autoridad municipal, para promover el cumplimiento de la legislación ambiental.
El amparo responsabiliza también al gobierno federal porque la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), no atendió el problema, y “omitió  prevenir y controlar la contaminación del suelo, omitió aplicar los principios de prevención, precaución y de sustentabilidad del medio ambiente establecido en la ley, ya que mantuvo abierto un relleno sanitario a cielo abierto que está saturado y fuera de su vida útil”.
La responsabilidad la comparten diversas dependencias del gobierno federal y estatal porque “al rendir sus informes previos negaron la existencia de los actos que les atribuyen los quejosos. Sin embargo del contenido de sus informes previos, se desprenden manifestaciones de las cuales se evidencia la existencia de los actos reclamados en cada una de ellas, por lo que se tienen como ciertos los mismos”.
En la página 47 del documento ordena “conceder la suspensión definitiva de los actos reclamados”, y al alcalde Marco Antonio Leyva, y al cabildo Constitucional “se abstengan de seguir depositando residuos sólidos en el relleno sanitario y/o botadero de basura a cielo abierto, ubicado al sur de Chilpancingo, en las (dos) celdas que no cumplan con las normas ambientales”.
El ordenamiento judicial fue omitido por las autoridades federales, estatales y municipales, la clausura ocurrió el viernes 27 de enero.

 

Llevan la basura de la capital al cerro de Las Antenas, zona de mantos acuíferos

Luego de tres días de que unas 70 camionetas recolectoras de basura independientes cargadas con más de 40 toneladas de desechos se estacionaron en la plaza cívica Primer Congreso de Anáhuac en Chilpancingo, y de varios conflictos de los recolectores con vecinos de colonias, comunidades e integrantes de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) que no permitieron que en predios cercanos tiraran los desechos, el alcalde capitalino Marco Antonio Leyva Mena prestó 80 hectáreas de un terreno propiedad de su papá, Ronaldo Leyva Adame, para que ahí se lleven los residuos.
La zona del cerro de Las Antenas es una cúspide en donde existen mantos acuíferos, ayer en la tarde se observó a decenas de camionetas ir al lugar, incluso cerraron medio carril de la carretera a Tixtla, a 3 kilómetros de la salida de Chilpancingo.
Los malos olores en el centro de la ciudad provocaron que algunos negocios como panaderías y fondas de comida cerraran temporalmente. El dueño de un hotel dijo que el mal olor ahuyentó a los huéspedes, en tanto, los boleros afirmaron que sus ganancias disminuyeron en un 70 por ciento.
En un recorrido en la plaza cívica se observó que algunos peatones al pasar por el lugar escupían y otros vomitaron por el olor que emitía la basura en las camionetas, que tenían gusanos y lixiviados (líquidos residuales).
Debido a la acomulación de basura en el centro de la ciudad, la Secretaría de Salud estatal informó a los vendedores de alimentos y al público en general que en la zona se debían tomar medidas de higiene.
También una brigada de la dependencia arrojó cal en la plaza cívica y en tiraderos clandestinos para que los lixiviados no contaminaran y no hubiera malos olores, sin embargo el olor se mantuvo.
Trabajadores de negocios cercanos y personas que transitaron por la plaza cívica portaron cubrebocas. Algunos pepenadores y recolectores pididieron dinero o alimentos a los vecinos y en los comercios cercanos, porque manifestaron que no tienen dinero para alimentar a sus familias ni para los gastos de la escuela de sus hijos, debido a que no pueden trabajar ante la falta de un tiradero.
Los recolectores mostraron pancartas en las que se leía: “Chilpancingo apóyenos para que nuestras calles estén limpias y no haiga infecciones. Apóyanos con una moneda voluntaria para pagar los víveres, muchas gracias”, y “Pedimos un apoyo voluntarios a la ciudadanía para nuestros compañeros pepenadores y camioneteros para poder sacar la basura de sus colonias que seguimos en pie de lucha, Apóyanos con una monedita para comprar víveres. Muchas gracias”.
Uno de los pepenadores, Juan Valente informó que, “el alcalde nos quiso sobornar, nos dijo que si nos retirábamos de la plaza nos daría dinero, los pepenadores dijimos que no, porque sería dinero pasajero, lo que necesitamos en un basurero de Chilpancingo, porque en otros lugares no nos dejan (depositar los desechos)”.
Algunas vecinos les regalaron comida a los 200 pepenadores y 150 recolectores que estacionaron sus camionetas en la plaza cívica, quienes afirmaron que de las despensas que les dio el alcalde hicieron comida para todos, y que un carnicero les regaló un marrano para alimentarse.
Vecinos que pasaban por el lugar recriminaron que el alcalde Marco Antonio Leyva Mena no hiciera algo para solucionar lo más pronto posible el problema de la basura. Una señora manifestó a los recolectores: “Deberían de tirar la basura en la casa del presidente municipal a ver si iba a soportar el olor”.
Ante la falta de un basurero, las calles del centro de la capital y las banquetas están invadidas con bolsas de basura, lo que ocasiona que los peatones caminen por la vía vehicular.
Consultado en la plaza cívica, uno de los recolectores, Jaime Peralta informó que el alcalde ya no los recibió, ahora fueron atendidos por funcionarios municipales, y afirmó, “Leyva Mena ya no quiere dar la cara porque nos ha engañado en reiteradas ocasiones”.
Agregó que varias veces intentaron depositar los desechos en algún tiradero, y que incluso sus compañeros recolectores fueron “secuestrados y liberados”, por pobladores e integrantes de la UPOEG en Palo Blanco.
Una recolectora de basura, Audencia Sánchez manifestó: “El alcalde nos dio un botecito de aceite medio kilo de azúcar, arroz y frijoles, maseca y papel higiénico, desde el jueves estamos sin recibir dinero, el poco que teníamos ya los gastamos, tengo nueve hijos y necesitamos un basurero para tener ingresos”.
El viernes 27, al alcalde Marco Antonio Leyva Mena anunció el cierre definitivo del basurero capitalino, luego de que firmó un acuerdo con el gobernador y el alcalde de Eduardo Neri (Zumpango), para que este último reciba la basura de la capital.
Sin embargo, aun no está listo el relleno sanitario de El Platanal, y Leyva Mena dialogó con comisarios, comuneros y vecinos de Zumpango, Palo Blanco, Mazatlán, Buenavista de la Salud y en terrenos de Servicios Públicos municipal para depositar los desechos en predios de esas localidades, pero todos se negaron y no permitieron que las recolectores descargaran la basura.
Ante la presión de los recolectores de basura y de los vecinos de la capital, y la falta de un predio provisional para depositar la basura, Leyva Mena autorizó un predio de 80 hectáreas propiedad de su padre, Rolando Leyva Adame.
A las 6 de la tarde, las camionetas recolectoras se retiraron de la plaza cívica luego de que el secretario de Servicios Públicos municipal, Sergio del Moral Benítez informó que podían descargar la basura en el predio ubicado en un cerro en el lugar conocido como Las Antenas.
Vía telefónica, Del Moral Benítez dijo que el terreno es propiedad del padre del alcalde y que son 80 hectáreas de tierra, que los desechos serán depositados ahí hasta el próximo lunes, mientras se rehabilita el basurero de Eduardo Neri (Zumpango).
“Está muy bien ese terreno, porque no hay casas cerca, es algo temporal, hasta que se tenga habilitado el basurero de Zumpango, (después) el terreno será saneado”, precisó el secretario.
Cuando se retiraron las camionetas recolectoras, trabajadores de Servicio Públicos municipal realizaron labores la limpieza en la plaza cívica.

Ordena Salud al Ayuntamiento de Chilpancingo el cierre de negocios de comida ante la basura

Debido a la acumulación de la basura en las calles de Chilpancingo, la Secretaría de Salud estatal emitió una emergencia sanitaria ante los riesgos de daños a la salud de la ciudadanía.
Por medio de un comunicado la dependencia estatal informó que se ordena a la autoridad municipal -que encabeza el alcalde priista Marco Antonio Leyva Mena-, cierre de manera temporal los comercios fijos y semifijos que venden alimentos y bebidas de ingesta humana, hasta que existan las condiciones sanitarias favorables para la salud de la población.
En el documento la dependencia pide que las autoridades sanitarias y ambientales trabajen en conjunto para proteger la salud de la ciudadanía capitalina a la que también le exhorta depositar su basura en los lugares indicados para hacerlo.
Agregó que la declaratoria de emergencia sanitaria se emitió en cumplimiento de las disposiciones jurídicas de la Ley General de Salud y la Ley Número 1212 de Salud del Estado de Guerrero, debido al deteriorio ambiental que provocó la acumulación de la basura en las calles.
El viernes 27 de enero, el alcalde priista Marco Antonio Leyva Mena anunció el cierre definitivo del tiradero de Chilpancingo. Luego de no tener un lugar dónde tirar la basura, durante tres días unas 70 camionetas cargadas con más de 40 toneladas de basura se estacionaron en la plaza cívica Primer Congreso de Anáhuac en la capital, lo que ocasionó malos olores, moscas y gusanos en el lugar.

Pide el PRD la renuncia de Leyva Mena por el problema de la basura

 

 

Integrantes del Comité Ejecutivo Municipal (CEM) del PRD exigieron al alcalde de Chilpancingo, Marco Antonio Leyva Mena, que se separe del cargo por su “incompetencia” para resolver los problemas de la capital, como la falta de recolección y tratamiento de la basura y la falta de agua, además de la inseguridad que prevalece en la ciudad.
Ayer en conferencia, el presidente del PRD municipal, Asunción Martínez Ortiz, manifestó que la población de Chilpancingo está molesta porque aún no existe una solución al problema de la falta de un espacio para depositar la basura de la ciudad.
Acompañado de integrantes de la dirigencia municipal perredista, el dirigente llamó a los diputados del PRD y de otros partidos para que llamen al alcalde capitalino Marco Antonio Leyva Mena a comparecer ante el Poder Legislativo, para que informe sobre el problema de la basura en Chilpancingo y se establezcan plazos para solucionarlo.
Comentó que han platicado con los recolectores de desechos, conocidos como “la basura jefa”, quienes son afectados en sus ingresos diarios, a quienes les manifestaron su respaldo.
Ahí informaron que ya buscaron vía telefónica al alcalde de Eduardo Neri (Zumpango), Pablo Higuera Fuentes, para que ayude a la solución del problema de la basura.
Por su parte el secretario general del PRD municipal, Alberto Catalán Bastida, lamentó que a casi año y medio de los gobiernos estatal y municipal de los priistas Héctor Astudillo Flores y Marco Antonio Leyva Mena no tengan alternativas para la recolección y tratamiento de la basura en el municipio.
Además de la solidaridad que manifestó con los recolectores particulares de basura, cuestionó que el gobierno municipal priista no está cumpliendo con el servicio de recolección de la basura que le corresponde.
“Tenemos que pagar por el servicio de recolección de basura que debería ser gratuito, y ahora ni pagando podemos tirar nuestra basura”, reprochó Alberto Catalán.
A la pregunta de un reportero, el dirigente municipal del PRD dijo que no sólo el partido del sol Azteca sino gran parte de los capitalinos coinciden en la exigencia de que Leyva Mena se separe de su cargo, por su incompetencia para resolver diferentes problemas como la recolección y tratamiento de la basura, la falta de servicios como el agua potable y la inseguridad.
“No sabe tomar las decisiones que beneficiarían a la ciudadanía que lo eligió”, reclamó el dirigente municipal.
El lunes, por lo menos 50 camionetas de basura pernoctaron en la plaza cívica Primer Congreso de Anáhuac porque no tenían un lugar donde tirar los desechos, ya que en Mazatlán, Buenavista y la colonia Industrial, a donde los mandó el alcalde, no pudieron descargar porque los vecinos lo impidieron.

Bloquean 3 horas con basura comerciantes del mercado Benito Juárez de la capital una calle

Comerciantes del mercado Benito Juárez de esta ciudad se quejaron porque frente a las instalaciones hay un tiradero de basura que está repleto, y como protesta extendieron la basura sobre la calle 18 de Julio para bloquear el paso, luego de que el alcalde Marco Antonio Leyva Mena clausuró el basurero municipal sin encontrar un nuevo lugar para depositar los desechos.
Luego de que ningún funcionario del Ayuntamiento de Chilpancingo acudió para retirar la basura, los comerciantes la hicieron a un lado porque bloqueaba el paso de los compradores al mercado.
En un recorrido por avenidas y calles de la ciudad se vieron tiraderos de basura que emitían malos olores, en algunos había perros merodeando y cientos de moscas las cubrían.
A las 10 de la mañana los comerciantes protestaron ante la gran cantidad de basura regada en las banquetas y la calle frente al mercado, la esparcieron en la calle 18 de Julio para bloquear el paso pero después de 3 horas no acudió ninguna autoridad a liberar la vía y ellos lo hicieron.
Un comerciante manifestó que a pesar de las protestas de la población contra el gobierno municipal, éste no atendió urgentemente el problema de la basura, que se agravó desde hace dos años, el mismo tiempo en que debieron cerrar el basurero y tener otro disponible.
Con palas y manos, los comerciantes quitaron la basura, pues los clientes no podían acceder al mercado.
Desde que se llega al mercado se percibe el mal olor que emite la basura, además se observa moscas.
El viernes 27 de enero, el alcalde priista Marco Antonio Leyva Mena acudió a la colonia La Cinca, ubicada a un lado del tiradero municipal, para informar al comité de desarrollo del lugar -que en varias ocasiones exigieron el cierre del relleno-, que fue cerrado el basurero definitivamente.
Desde ese día no hay un lugar para depositar la basura, lo que ha provocado que en las calles de la capital se observe montones de basura.
En un recorrido en las avenidas Juan Ruíz de Alarcón, Insurgentes, Benito Juárez e Ignacio Ramírez, se observó que en las banquetas y en las esquinas hay bolsas con basura de diferentes tamaños, algunas rotas y con la basura esparcida.
En las calles del centro de la ciudad, como la Ignacio Zaragoza, 5 de Mayo esquina con 16 de Septiembre y Miguel Hidalgo fueron lugares donde los vecinos dejaron sus desechos para que los camiones del Ayuntamiento las recogieran, pero también provocó que los montones de basura emitieran malos olores, que hubiera perros y moscas en la basura.
A pesar de los montones de basura y el riesgo a la salud que puede provocar por la mala higiene, los comerciantes fijos y ambulantes que venden comida, aguas frescas y fruta continuaron sus actividades.
Mientras, en la Alameda Granados Maldonado y el parque del barrio de San Mateo, los botes de basura se saturaron de desechos, pues los vecinos dejaron sus bolsas con basura en el piso a un lado de los botes.
Debido al cierre del tiradero municipal, el alcalde capitalino autorizó que durante tres días se depositara la basura en un predio de la colonia Industrial, pero los vecinos de las colonias Amate, Lucía Alcocer, San Rafael Norte e Industrial protestaron y cerraron con cadenas, y ya no se tiró la basura en ese lugar.
La basura que fue descargada en el predio continua ahí, al igual que los vecinos siguen con su bloqueo. Afuera del lugar se observó cinco carros del Ayuntamiento repletos de basura, y en el estacionamiento de las oficinas de Servicios Públicos también permanecen camiones llenos de desechos, y basura amontonada sobre el piso.

Leyva Mena: hay “gran movilidad de los grupos delictivos en la capital”; no es un problema fácil

El presidente municipal de Chilpancingo, Marco Antonio Leyva Mena, expresó que ante “la gran movilidad de los grupos delictivos” en la capital los tres niveles de gobierno trabajan coordinados para atender el problema de la violencia.
Dijo que “no es un tema fácil, no es un tema que lo podamos resolver con dinero” sino de “mucha coordinación que deben traer los tres niveles de gobierno”.
Del problema de la basura aseguró que en máximo dos días los caminos que conducen a una celda en Zumpango estarán habilitados para que Chilpancingo deposite ahí sus deshechos.
El alcalde capitalino acompañó ayer en su gira de trabajo al gobernador, Héctor Astudillo Flores, quien inauguró el techado de un jardín de niños de la colonia Ampliación Lázaro Cárdenas y asistió al inicio de la construcción del distribuidor vial Chichihualco, obra que fue presentada en la cancha de futbol de la colonia Capellanía.
Al concluir la segunda actividad, Leyva Mena opinó sobre los hechos de violencia que ocurrieron ayer en la capital hasta antes del medio día.
“Créanme que estamos trabajando en este tipo de cosas, y también es cierto que hay una gran actividad de los grupos delincuenciales, no podemos dejar de reconocerlo en ese ámbito pero bueno tendremos que seguir coordinados, como lo dijo el señor gobernador, no podemos nosotros despegarnos de la base y estar de manera coordinados y de manera permanente”.
—¿Se les está haciendo complicado atender este tema?, preguntó un reportero.
—Claro, no es un tema fácil, no es un tema que lo podamos resolver con dinero, es un tema inclusive de mucha coordinación que deben traer los tres niveles de gobierno y también tampoco es un secreto el hecho de lo que ha ocurrido a nivel nacional donde este tipo de corporaciones (la delincuencia) también tiene entre sus estrategias corromper con el dinero que ellos obtienen.
En cuanto a la inconformidad que ha generado la apertura de un tiradero provisional  en un predio en la avenida Llano Largo frente a la aeropista, en tanto se habilita la celda de Zumpango, el presidente municipal pidió a los vecinos que sean solidarios con el municipio.
Explicó que la basura que ahí se acumule será recogida para que en dos días máximo se traslade a Zumpango, donde serán depositados los desechos que se generen en esta ciudad.
De la postura del secretario de Servicios Públicos municipales, Sergio del Moral Benítez, quien informó que a Chilpancingo le costará más dinero llevar la basura a Zumpango, que no hay recursos para ello y que el alcalde debe resolver esa situación, Leyva Mena dijo no estar de acuerdo.
El presidente municipal informó que el dinero que requiere el municipio para trasladar la basura a Zumpango lo obtendrá a partir de recortes que se aplicarán en otras áreas como Protección Civil (PC), medida con la que se garantizará el servicio de recolección de basura.

 

Recolectores y pepenadores de la capital no trabajan desde el sábado; se cerró el basurero y no hay dónde tirar desechos

Choferes y permisionarios que operan camionetas recolectoras de basura independientes se unieron con los pepenadores y desde el sábado no trabajan, porque manifestaron que no hay dónde  depositar los desechos, luego de que fue cerrado el tiradero de Chilpancingo, el cual estaba saturado, además de que vecinos de las colonias Industrial, Amate, Lucía Alcocer y San Rafael Norte impidieron que descargaran la basura en un predio provisional que autorizó el alcalde capitalino Marco Antonio Leyva Mena, en la avenida Llano Largo frente a la aeropista.
En un recorrido por la ciudad, en calles de la colonia Centro y de el barrio de San Mateo, se observó que en las esquinas de las calles, los vecinos amontonaron sus bolsas de basura.
A las 10 de la mañana unos 150 recolectores de basura se reunieron en las canchas de la colonia Galeana, y discutieron dónde descargar más de 300 toneladas de basura que se genera diariamente en la capital.
Uno de los recolectores, Jaime Peralta informó que las cinco organizaciones de las camionetas recolectoras que se denominan como “la basura jefa” decidieron unirse y desconocer a sus líderes, uno de ellos es el titular de Imagen Urbana, Carlos Ramírez, quien también es concesionario.
Ciento 58 trasportistas y 300 pepenadores se unieron, y eran parte de la Organización de Recolectores de Basura de Chilpancingo (Orbach), la Confederación de Organizaciones y Sitios de Transportistas del Estado de Guerrero (COSTEG), Choferes Unidos del Transporte Urbano de Guerrero (Chutug), la Unión de Transportes Independientes de la Región Centro (UTIRC) y el Frente Amplio de Choferes y Permisionarios del Estado de Guerrero (FACPEG).
El año pasado integrantes de la Orbach, COSTEG, Chutug y UTIRC protestaron varias ocasiones para exigir al Ayuntamiento capitalino que impidiera que las camionetas del FACPEG continuaran circulando, pues las acusaban de ser piratas, sin embargo en noviembre les dieron ocho concesiones.
Jaime Peralta dijo: “De alguna manera queremos el apoyo directo de nuestro señor presidente municipal (Marco Antonio Leyva Mena), del Ayuntamiento en general para que con todos nuestros compañeros y sus familias, podamos ya trabajar de una manera derecha o de una manera amplia”.
Afirmó que desconocieron a sus líderes porque no quisieron seguir dependiendo de ellos, que decidieron formar una sola organización donde no los haya, y apoyarse entre todos, sin excepción.
Agregó que invitaron a su ex líderes a unirse, pero ahora como permisionarios, para dialogar y llegar “a buenos términos y buenos arreglos”.
El viernes, el acalde priista Marco Antonio Leyva Mena, acudió a la colonia La Cinca, ubicada a un lado del tiradero municipal, al sur de la ciudad, para informar a los integrantes del comité de desarrollo de dicho lugar -que en diversas ocasiones habían exigido el cierre del relleno-, que el basurero fue cerrado de manera definitiva.
En tanto, el alcalde autorizó que en un terreno en la avenida Llano Largo en la colonia Industrial y en las instalaciones de Servicios Públicos, por dos o tres días podían depositar las camionetas recolectoras su basura, pero los vecinos se quejaron y cerraron el acceso.
“Tenemos el problema del tiradero, no estamos tirando la basura, nuestras camionetas están cargadas, un día tuvimos que tirar a un ladito de Servicios Público, a lo cual los vecinos de alguna manera se quejaron y bloquearon, nosotros fuimos respetuosos solamente nos retiramos, no hicimos ninguna índole que ofendiera a ellos. De hecho era por tres días pero sólo tiramos uno”, informó Jaime Peralta.
Dijo que a pesar de que los alcaldes de Chilpancingo, Marco Antonio Leyva Mena, y de Eduardo Neri (Zumpango), Pablo Higuera Fuentes, firmaron un convenio para que el relleno sanitario del último reciba los residuos sólidos de la capital, aun no pueden llevar la basura porque no ha llegado la empresa que se contrató para el saneamiento de la celda de dicho tiradero.
Aseguró que al no trabajar, las más de 600 colonias de la ciudad donde tienen presencia están “invadidas” de basura. También pidió una disculpa a la población por no pasar a recoger sus desechos y agregó que hoy se reunirán en el zócalo capitalino con el alcalde de la capital.

Acuerda el gobernador con los alcaldes que Zumpango recibirá la basura de la capital

El gobernador, Héctor Astudillo Flores firmó un acuerdo con los alcaldes de los municipios de Chilpancingo y Eduardo Neri (Zumpango), para que el basurero de este último reciba los desechos que se generan en la capital, luego de la saturación del tiradero.
Por la mañana de ayer, el gobernador encabezó la firma del convenio entre los municipios para que comience el saneamiento, clausura y rehabilitación de una celda del relleno sanitario de Zumpango, para poder recibir los desechos de Chilpancingo.
“El gobernador encabezó todo esto, es un asunto que está caminando, es un asunto que requiere pocos días para empezar los trabajos”, afirmó Astudillo Flores.
El convenio se firmó en una reunión privada en Casa Guerrero, los alcaldes de Eduardo Neri (Zumpango), Pablo Higuera Fuentes, el alcalde de Chilpancingo, Marco Antonio Leyva Mena, y la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semaren), Karina Castrejón Trujillo.
Consultado tras concluir la entrega de nombramientos en Casa Guerrero, el gobernador informó que logró avanzar en el tema de la basura en la capital, gracias a su intervención.
“Yo intervine, el problema está arreglado, en la mañana firmamos el convenio y se va a preparar celdas en el municipio de Eduardo Neri”, agregó Astudillo Flores.
Por medio de un boletín de prensa, se informó que la nueva celda recibirá más de 400 toneladas de basura diariamente entre los dos municipios, y para su construcción, el gobierno estatal 6 millones de pesos, y el ayuntamiento capitalino aportará la misma cantidad, para el saneamiento y clausura de este deposito.

El basurero capitalino

En septiembre de 2012, el gobierno municipal que encabezado por Tulio Pérez Calvo, planeó la compra de un terreno ubicado al norte de la ciudad, para sustituir el relleno sanitario.
Cuando el actual gobernador Héctor Astudillo Flores, fue alcalde de Chilpancingo, prolongó la vida útil del relleno, con anuncios constantes de que quedaban dos de vida útil al tiradero, hasta que se convirtió en un problema de salud público, denunciado por 14 presidentes de colonias, que demandaron oficialmente la intervención de Procuraduría de Ecología, la cual multó con 200 mil pesos por la contaminación de las corrientes pluviales por los lixiviados (líquidos residuales tóxicos) generados en el relleno sanitario.
Durante la administración del priista Mario Moreno Arcos, se intentó construir el relleno sanitario en el terreno conocido como Los Amates, rumbo a la sierra de Chilpancingo, pero habitantes de esta región se  movilizaron y se detuvo el proyecto, y el gobierno municipal determinó convertir el terreno en un pulmón verde.
En 2013, el basurero a cielo abierto sufrió los estragos de la tormenta tropical Manuel, cuyo impacto provocó el aumento considerable de los desechos recogidos por toda la ciudad, saturando aun más su capacidad.
Aun en el periodo de Mario Moreno Arcos, se informó sobre el acuerdo de la construcción de un relleno sanitario intermunicipal, en el que se beneficiarían Tixtla, Eduardo Neri (Zumpango) y Chilpancingo, y durante el último periodo se firmó el convenio en el que se establecía la construcción. Se iniciaron las obras pero debido a la falta de permisos adecuados y la depredación de área protegida, y la Semarnat detuvo el proyecto.
También se planteó la construcción de una planta tratadora de residuos en la comunidad de Metlalapa, pero los vecino impidieron su construcción, además el municipio de Tixtla salió del proyecto.
En 2016 se dieron diversas protestas por el problema de la basura, como los vecinos de la colonia La Cinca que el 13 de agosto, bloquearon la entrada a las camionetas particulares de recolección de basura.

Van camionetas recolectoras de Chilpancingo a tirar su basura a Tixtla, denuncia el alcalde

Beatriz García

Chilpancingo

Unas cinco camionetas independientes recolectoras de basura de Chilpancingo fueron a Tixtla a depositar los desechos en el basurero de ese lugar, a dos de ellas la Dirección de Tránsito municipal les ordenó que se retiraran.
Las camionetas no fueron multadas porque no se les sorprendió depositando la basura, sin embargo se interpondrá una denuncia penal, anunció el alcalde perredista Hossein Nabor Guillén.
Líderes transportistas negaron que las camionetas fueran de alguna de sus organizaciones, y no les han proporcionado los números que tenían para identificarlas.
Vía telefónica el alcalde de Tixtla relató que se percataron que cerca de tres camionetas acudieron como a las 5 de la mañana del martes al basurero a dejar desechos, dijo que eso lo dedujeron por la cantidad de basura que dejaron afuera pues el tiradero estaba cerrado.
Este viernes fueron sorprendidas dos camionetas más, una no contaba con número económico, informó el área de Comunicación del Ayuntamiento de Tixtla.
Posteriormente, el alcalde dijo que otra camioneta con el logotipo de Protección Civil fue encontrada, sin embargo aceptó que desconocía si era estatal o municipal.
Dijo que la Dirección de Tránsito municipal mantiene operativos en las carreteras federales que conducen a Chilpancingo para impedir que alguna camioneta acuda a tirar basura.
“Es un tema al que el presidente municipal de Chilpancingo (el priista Marco Antonio Leyva Mena) no los ha inducido, yo creo que el producto que resulta de la desesperación de que no hay donde ellos tiren su basura, en todo caso es algo que se le está saliendo de control al presidente municipal”, expuso Nabor Guillén.
Consultado vía telefónica, el líder del Frente Amplio de Choferes y Permisionarios del Estado de Guerrero (FACPEG), Mario Neyrot Mendoza señaló que las camionetas que acudieron al basurero de Tixtla no tienen identificadas que sean de su organización.
Expresó que ha ido a hacer recorridos para ver si identifica a alguna de las camionetas, pero que hasta el momento sólo se ha percatado que hay camionetas particulares que acuden a ese basurero a dejar sus desechos.
Contó que incluso acudieron a hablar con el alcalde de ese municipio para externarle que en cuanto sorprendan a una de las camionetas las detengan y sean multadas, y que la multa corresponderá a 2 mil 500 pesos y que pagará el chofer de la unidad.
Añadió que en el caso de FACPEG todos los choferes llevan una credencial con sus datos personales para ser identificados de inmediato, y que está al pendiente de lo que suceda con los transportistas de su organización. En el caso del líder transportista de Choferes Unidos del Transporte Urbano de Guerrero (Chutug), Joaquín Moreno Sánchez, quien se coordina con la Confederación de Organizaciones de Transportistas del Estado de Guerrero (COSTEG), con la Unión de Transportes Independientes de la Región Centro, (UTIRC) y Organización de Recolectores de Basura de Chilpancingo (Orbach), aseguró que tampoco tiene identificadas que se traten de algunas de las camionetas de sus organizaciones.
Dijo que ya hablaron con los choferes para decirles que no pueden ir a tirar basura a Tixtla, ni en otro sitio que no sea el basurero de Chilpancingo.

Hoyos, basura y lámparas inservibles en la avenida El Quemado, que abarcará el Acabús

 

Hoyos por obras de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA), basura y lámparas inservibles, es el panorama de la avenida El Quemado, que comunica a 26 colonias de la zona suburbana y por donde pasarán los camiones de ruta alimentadora Sector 6 del Acabús.
La avenida El Quemado comunica a colonias con el bulevar Vicente Guerrero, principal entrada de turistas que llegan en automóvil al puerto. Fue pavimentada y rehabilitada entre 2002 y 2005, durante el periodo como alcalde del ahora coordinador de asesores del presidente municipal Evodio Velázquez Aguirre, Alberto López Rosas, dijeron vecinos.
El vecino de la colonia Sector 6, José Antonio López, señaló que debido al desinterés de los colonos de organizarse y exigir a la CAPAMA que repare los daños que ha dejado por arreglar las fugas, la avenida luce destrozada.
En un recorrido por la avenida que más adelante retoma los nombres de Canaán, Sinaí y Betania, se observaron 15 aberturas en el concreto hidráulico, las que ha hecho la CAPAMA desde hace ocho años y todas para reparar fugas de agua, señalaron los vecinos que exigieron la renovación de la tubería.
En esa avenida, de acuerdo con el mapa del Acabús, están los paraderos Olivos, Calle 10, Calle 15, Andador Fábricas, Clavel y Tulipanes.
Los 15 hoyos, de más de dos metros, están cubiertos con tierra, lo que ocasiona una gran cantidad de polvo al paso de los automóviles y del transporte público.
Al entrar a la avenida hay dos hoyos, uno ubicado del lado derecho justo en la esquina del bulevar Vicente Guerrero, y otro a unos 10 metros a un lado del camellón de la avenida El Quemado, frente a la Central de Abasto.
Otro socavón se encuentra frente a la planta de bombeo de la CAPAMA, y desde diciembre fue abierto para introducir nueva tubería pero los trabajos no se han terminado. Hay basura en los camellones que despide mal olor.
Las aberturas más grandes se ubican en la esquina de la avenida El Quemado y la calle Clavel, donde estará una de las paradas del Acabús. Ahí hay 50 metros de calle dañada y cubierta sólo con tierra que se vuelve lodo cuando hay fugas de agua o llueve.
Otra parte dañada de la avenida está entre las calles Las Rosas y Andén J. Ahí son unos 35 metros de largo con hoyos luego de que la CAPAMA abriera para reparar una fuga.
Unos pasos adelante, 12 metros de pavimento dañado justo en la terminal del Maxitúnel, donde será ahora la terminal de la ruta alimentadora del Acabús.
Donde termina la avenida El Quemado e inicia la calle Canaán se encuentra una abertura (tapado con tierra) de 10 metros de largo y, de acuerdo con Rosas González, hace cinco años fue arreglada una fuga.
Pasos adelante, donde la calle retoma el nombre de Betania, hay 15 metros dañados por otra abertura que hizo la CAPAMA para reparar otra fuga de agua hace tres años.
Por las noches entrar a la avenida El Quemado es caminar en penumbras pues las primeras 14 lámparas ubicadas en el camellón no funcionan, y la poca iluminación viene de las viviendas.
Entre las calles 15 y 17 A hay cuatro lámparas que no funcionan.
Más adelante, frente a la central de la Comisión Federal de Electricidad y la calle Las Rosas hay otros cuatro focos que no prenden en las noches.
En calle Canaan hay dos lámparas que no sirven, y otras tres frente al Aurrera express en calle Betania.
La avenida sirve al transporte público que se dirige a las colonias Arboledas, Postal, Sector 6, Ricardo Flores Magón, Graciano Sánchez, Ampliación Emiliano Zapata, Sinaí, Tierra y Libertad, CNC, Alborada, Alta Sinaí, ampliación Sinaí, Unidos por Guerrero, Industrial, Tecnológica, Vacacional, Jacarandas, Izazaga, Nabor Ojeda, Narciso Mendoza, CNDP, Las Torres, San Miguel, Tierra Blanca, Voz de la Montaña y Ampliación Unidos por Guerrero.