Su informe no tiene consideraciones políticas ni legitima la “verdad histórica”, responde la CNDH

 

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) rechazó que la recomendación por las violaciones graves cometidas en la investigación del caso Ayotzinapa tenga alguna consideración política, y aseguró que su contenido no legitima la versión de que los estudiantes fueron incinerados en Cocula, como dice la “verdad histórica”.
En un comunicado emitido este lunes la CNDH argumentó que su investigación “estuvo determinada por la falta de información confiable con la que contaban las autoridades, así como una serie de negativas y obstáculos para el desarrollo de sus labores”.
Insistió en que “la extensión, alcance y duración del trabajo desarrollado por este organismo nacional no atendió a cálculo o consideración política de ninguna índole”.
Por tanto, se dijo comprometida “con las víctimas y la obtención de la verdad”.
Dice que su investigación “estuvo determinada por la falta de información confiable con la que contaban las autoridades que en ámbitos diversos desarrollaban la investigación del caso, así como una serie de negativas y obstáculos que enfrentó para el desarrollo de sus labores”.
“Para determinar la existencia de violaciones a los derechos humanos la CNDH se vio forzada a realizar, en el ámbito de sus atribuciones, la investigación que otras instancias no pudieron o no quisieron llevar a cabo en forma pertinente y debida”, justificó.
Reiteró también que no avala la “teoría de la verdad histórica”, pero las críticas y cuestionamientos en contra de ésta y otras hipótesis “no pueden implicar que las posteriores investigaciones partan de un sesgo inicial o premisa de descartar cualquier elemento vinculado con las mismas”.
Explicó que ha sido su prioridad básica determinar el paradero y destino de los normalistas desaparecidos, y por eso llamó la atención “sobre la necesidad de que se revisen los más de 63 mil fragmentos óseos que habrían sido recuperados en el basurero de Cocula y en el río San Juan, y que obran en resguardo de la Procuraduría General de la República”.
Respecto a las irregularidades u omisiones que pudieran servir para corroborar que se cometieron durante la obtención de los fragmentos óseos aludidos, consideró que implicarían “la comisión de delitos o la apertura de nuevas líneas de investigación, que necesariamente tendrían que ser desahogadas con independencia de que se determine si los restos óseos hallados corresponden a los normalistas desaparecidos”.
Pidió dejar que “la ciencia hable” sobre los resultados de su investigación. “Si bien aún no se ha podido llegar a la verdad en este caso, el trabajo que desarrolle cualquier instancia u organismo de seguimiento e investigación al caso tendrá en el trabajo desarrollado por la CNDH una guía y orientación”.

Revictimización de los padres

La recomendación de la CNDH presentada el 29 de noviembre fue criticada por Ángela Buitrago, integrante del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
En entrevista con Aristegui Noticias la abogada dijo que la información sobre los restos óseos encontrados en el basurero de Cocula –que retoma en su informe la CNDH como una posible evidencia de que en el sitio fueron asesinados, quemados y tirados al río los normalistas– “puede llevar a equívocos”.
Buitrago detalló que esta versión recuperada por la CNDH en su informe podría “seguir revictimizando a los padres con la historia del basurero de Cocula”.
Este lunes tras la firma del convenio para crear una comisión investigadora del caso Ayotzinapa, una de las madres de los jóvenes desaparecidos desestimó el informe presentado por la CNDH, pues no tiene nada nuevo y retoma líneas ya descartadas.
“No nos aferramos a una visión, pero queremos todo demostrado científicamente”, exigió.

La PGR y PF se confundieron y está preso un inocente por la desaparición de los 43: CNDH

La Policía Federal y la Procuraduría General de la República (PGR) se confundieron al detener y procesar a Erick Uriel Sandoval Rodríguez, La Rana, implicado en la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa, determinó la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).
Desde el 17 de marzo Grupo Reforma publicó que Sandoval Rodríguez alegó en su declaración preparatoria que lo confundieron con Édgar Albarán Sandoval, a quien apodan de la misma manera.
La CNDH confirmó que en los testimonios que existen en el expediente oficial sólo hacen referencia a los apodos de La Rana o El Güereque y ninguno da un nombre o apellido específico, mucho menos se refieren a Erick Uriel Sandoval Rodríguez.
“Este nombre aparece por primera vez en el expediente, de la nada, en el primer pliego de consignación”, advierte la CNDH.
“En ninguna actuación consta cómo se determinó el nombre de la persona a la que los perpetradores identificaron como La Rana o El Güereque”.
Según el expediente, Patrio Reyes Landa, El Pato, declaró que por órdenes de Felipe Rodríguez Salgado, El Cepillo y Gildardo López Astudillo, El Gil, La Rana intervino en la ejecución de los estudiantes y hasta él mismo levantó sus cenizas.
Mientras que Jonathan Orozco Cortés, El Jona describió que La Rana tiene un tatuaje de una flama y una rana en la parte izquierda de la espalda, y Salvador Reza Jacobo, Lucas, lo describió como un hombre gordo de 1.70 metros de altura.
“Las características personales y señas particulares referidas por los acusados para identificar a El Güereque no corresponden con las de Erick Uriel Sandoval Rodríguez”, expuso la CNDH.
“Ante la duda del juez de que el detenido pudiera haberse borrado los tatuajes, la CNDH practicó examen médico pericial al detenido y determinó que no existe indicio alguno que indique que la persona haya modificado o eliminado algún tatuaje en su cuerpo”, agrega.
La detención de Erick Uriel Sandoval Rodríguez fue informada el 12 de marzo en una conferencia conjunta entre la PF y la PGR, en la que lo vincularon con los ataques contra los estudiantes de Ayotzinapa en Iguala, la noche del 26 de septiembre de 2014.

Hace CNDH labor de PGR

La CNDH aseguró que tiene información de que el verdadero nombre del implicado en la desaparición de los normalistas es Édgar.
El dato es coincidente con lo que Sandoval Rodríguez declaró el 15 de marzo al referir que la persona a la que buscaban las autoridades es Édgar Albarrán Sandoval y vive al lado del Centro de Salud en Cocula.
Para llegar a esa conclusión la CNDH realizó 13 entrevistas en las que todos los testigos identificaron fotográficamente a Édgar a quien señalaron como parte de Guerreros Unidos.
“La CNDH logró ubicar a una persona cercana a Édgar, quien constató dos cuestiones: una, que Édgar tiene el referido tatuaje de una figura de rana, dos, que Édgar era parte del grupo de amigos de los ahora coacusados y desvinculó de ellos al profesor Erick Uriel”, indicó el organismo.
También contactó a quien hizo el tatuaje a Édgar y reprodujo en una hoja la figura de rana que tatuó en la espalda a El Güereque.
“De la misma forma la CNDH realizó una diligencia de inspección en la que ubicó y fijó fotográficamente la casa en la que habitó Édgar al día en que ocurrió la desaparición de los estudiantes”, agregó.
Desde el 23 de mayo la CNDH entregó a la PGR una carpeta confidencial con copias certificadas de todas las evidencias que obtuvo, por lo que lamentó que la instancia ministerial haya dado respuesta 15 días después y se haya negado a aceptarlas.
“Agentes de la autoridad se negaron a emitir las medidas precautorias solicitadas, aduciendo irracionalmente que dichas medidas debían ser planteadas ante el juez que sigue el caso del ilegalmente detenido Erick Uriel Sandoval Rodríguez”, señala. (Agencia Reforma / Ciudad de México).

 

 

Claman ayuda a la CNDH en la sierra de Totolapan; están entre los tequileros y la autodefensa

Vecinos de Laguna de Heyanalco, pueblo en la sierra de San Miguel Totolapan, pidieron la intervención de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) para que los rescate, pues se encuentran atrapados en un enfrentamiento entre el grupo criminal Los Tequileros y la autodefensa de Heliodoro Castillo (Tlacotepec).
En un video difundido ayer se ve a los pobladores alrededor de un edificio (al parecer una escuela), un hombre lee una carta, en referencia a una balacera de la noche del viernes de 4 horas entre la autodefensa y el grupo que dirige Raybel Jacobo de Almonte, El Tequilero, exponen:
“Preocupados por los hechos de este fin de semana, solicitamos a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos nos ayude a encontrar una salida, ya que estamos atrapados, rodeados por comunitarios armados con cuernos (rifles de asalto AK-47), y otras armas de grueso calibre”.
Exigen también “que se investigue a las autodefensas comunitarias y que se haga un recorrido en todo nuestro alrededor, ya que las salidas todas están cubiertas”.
Informan que se les está acabando la comida, “carecemos de alimentación, no tenemos a dónde ir a comprar alimentos, y mucho menos medicinas”.
En el noticiero Milenio tv con Azucena Uresti, la presentadora dice que los vecinos urgieron al gobierno federal acuda al lugar.
El reportero, Rogelio Agustín, dijo que la Policía Ministerial reportó cuatro muertos en el enfrentamiento del viernes, pero que podría haber más porque Los Tequileros se llevaron a sus muertos.

 

Intervendrá la CNDH en el caso de los policías despedidos ante omisión del titular de la SSP

Policías estatales dados de baja en mayo denunciaron al secretario de Seguridad Pública estatal, Pedro Almazán Cervantes, por negarse a dar respuesta a la recomendación de la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos del Estado de Guerrero (Codehum) por abuso de autoridad y despido injustificado de 176 agentes, y ante la omisión del funcionario estatal intervendrá la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).
En conferencia de prensa en la explanada de la Codehum el policía despedido José Muñoz Franco comentó que el 27 de octubre el organismo emitió una recomendación en contra de Almazán Cervantes, en la que tenía un plazo de 15 días que concluyó el 10 de noviembre, para dar una respuesta a la situación laboral de los agentes despedidos, pero no atendió la petición.
Dijo que ante la omisión la Codehum dará seguimiento para que el caso lo atienda la CNDH, “para que tomen cartas en el asunto a la falta de respuesta del Almazán Cervantes”.
Comentó que el martes Almazán Cervantes compareció ante los diputados en el Congreso del Estado para rendir cuentas de su trabajo, pero “no están acatando lo que realmente es dar seguridad a la población guerrerense, y violenta los derechos humanos de los policías estatales”.
Muñoz Franco señaló 57 agentes despedidos recibieron el pago su finiquito, pero el resto continúa el proceso laboral para que sean reinstalados en la corporación, o para ser liquidados conforme a la ley.
“Nosotros no vamos a desistir, no vamos a dejar esto hasta que llegue a las últimas instancias gubernamentales e internacionales para que tomen cartas en el asunto, es violatorio porque nos han dejado vulnerables a todos y a nuestras familias”, declaró.
Después de la conferencia de prensa una comisión de policías estatales despedidos entró a la Codehum en donde entregó un documento para que se envíe a la CNDH para que intervenga.
El 29 de mayo 600 policías estatales del Centro, Chilapa y Mártir de Cuilapan (Apango) pararon labores en el cuartel en Chilpancingo, para exigir al gobernador y al secretario de la SSP, una jornada laboral de tres días de descanso por tres de trabajo, y un bono de riesgo de 3 mil 500 a 12 mil pesos.
Dos días después levantaron el paro y el 31 de mayo la Secretaría de Seguridad Pública informó en un boletín de prensa que había separado del cargo y dio de baja definitiva de su corporación a 176 policías, porque incurrieron en una conducta violatoria de la ley. (Luis Blancas / Chilpancingo).