Tras la agresión de fotógrafo del rector se le revictimiza, denuncia fotorreportera

Jessica Torres Barrera flanqueada por el reportero Jesús Saavedra y el fotógrafo Eric Chavelas en la entrevista en Radio UAG Foto: El Sur

Zacarías Cervantes

Chilpancingo

La fotorreportera de El Sur, Jessica Torres Barrera, exigió ayer el cese de una campaña de revictimización y linchamiento en su contra mediante las redes sociales, derivada de la defensa que asumió ante el hostigamiento, agresión y la vulneración de que fue objeto como mujer por un fotógrafo del rector de la UAG, Javier Saldaña Almazán, durante la celebración del cumpleaños del senador Félix Salgado Macedonio, el martes pasado.
En una entrevista en Radio Universidad a las 3 de la tarde, la periodista explicó que no fue uno sino varios los empujones y golpes que recibió en su seno de René Ramírez, fotógrafo personal del rector, antes de que ella reaccionara asestándole un golpe con su cámara en la cabeza, “sólo como para decirle, ‘ya, estate quieto’”.
Sin embargo, en las últimas horas se ha viralizado, sobre todo en Facebook, la fracción de un video editado, en el que sólo aparece la parte en donde ella golpea con su cámara la cabeza de su agresor, lo que ha desatado una campaña en su contra, en la que se le señala como la agresora y hay quienes han escrito mensajes de odio, lo que dijo, la ponen en una situación de riesgo y teme por su seguridad.
Jessica acudió ayer con el secretario de la delegación 17 del Sindicato Nacional de Redactores de la Prensa (SNRP), Jesús Saavedra, y el exsecretario Eric Chavelas, al noticiero de las 3 de la tarde de Radio Universidad que dirige su colega de El Sur Lenin Ocampo para dar su versión de lo que pasó, ante la tergiversación que se está haciendo del caso.
Torres Barrera explicó que la tarde del martes llegó casi al mismo tiempo que René Ramírez y un camarógrafo del rector a Perritos Felices donde se celebraba el cumpleaños de Félx Salgado.
“Se amontonó mucha gente a saludarlo; yo, para evitar problemas, me adelanté y me ubiqué a un lado, justamente para no estorbar, para evitar que me dijeran: ‘oye hazte a un lado, estorbas’”.
Dijo que René Ramírez se fue a colocar a un lado de ella: “en eso el rector le comenzó a entregar regalos al senador”.
Agregó que cuando ella comenzó a tomar sus imágenes, el fotógrafo del rector la empujó por primera vez, buscando desplazarla de su sitio y ella se hizo a un lado, pero enseguida la volvió a em-pujar, esta vez tocándole el seno.
“Oye, cálmate”, exigió Jessica al trabajador de Rectoría.
Aclaró: “Si me hubiera dicho dame chance, yo le doy, porque para mí lo importante es el respeto entre todos los compañeros”, indicó la fotorreportera con 13 años de trabajo en El Sur.
Añadió que cuando el rector le entregaba un pastel al senador, y ella enfocaba su cámara para capturar el momento, René Ramírez la volvió a golpear con fuerza con el codo en el seno.
Jessica mide 1.53 de estatura, en tanto que su agresor es mucho más alto y de complexión robusta.
Explicó que las repetidas agresiones que sufrió ocurrieron frente a decenas de seguidores del senador Salgado Macedonio y del rector Saldaña Almazán, pero que nadie intervino para defenderla, “ni siquiera para pedirnos a ambos, ‘ya cálmense’”, reprochó.
Argumentó que fue entonces, que se sintió indefensa y vulnerable por lo que reaccionó golpeando con su cámara la cabeza de su agresor.
“Pero no lo golpee fuerte, fue nomás como para decirle ‘ya, estate quieto’”.
Jessica contó que después, René volteó y le dijo: “Te voy a golpear”. “Y yo le dije pégame, y pensé, ahora sí, si me golpea le voy a pagar más fuerte con la cámara”.
Lamentó que la gente que la señala como la agresora y está opinando en su contra lo haga sin conocer cómo se desarrolló la situación. “Yo no fui a hacer vida social, fui a trabajar”, atajó.
Agregó que minutos después, cuando siguió trabajando, René Ramírez le dijo al camarógrafo del rector, “esta vieja me golpeó”.
Explicó que con el camarógrafo se conocen “y nos hemos respetado siempre”, pero le extrañó que esta vez apoyó a René Ramírez y ambos comenzaron a empujarla nuevamente.
Informó que una reportera que presenció las reiteradas agresiones la ayudó a salir del tumulto y la sacó hasta la entrada; “aquí ya no hay condiciones para que trabajemos”, le dijo la colega.
Jessica dijo que al principio decidió que hasta ahí quedara todo, pues lo tomó como “gajes del oficio”, y creyó que ya todo había pasado “y cada quien se quedaría con sus golpes”.
Sin embargo, añadió que horas después René Ramírez publicó en su perfil un muñeco con su cabeza golpeada, y a partir de ahí algunas personas comenzaron a hacer comentarios de odio en su contra y difundiendo memes, mofándose de ella.
En declaraciones después del noticiero de radio, Torres Barrera pidió que ya cese la campaña de revictimización en su contra. Dijo que muchas personas están escribiendo comentarios que la estigmatizan como violenta.
“Yo pido que ya terminen esos mensajes de odio porque me siento en riesgo, podría haber gente que conoce a René y que me agarre coraje y me haga algo”, recalcó.

Apoyo del SNRP

El secretario de la delegación 17 del SNRP, Jesús Savedra dijo que los videos muestran que el fotógrafo del rector intentaba desplazar de manera violenta a Jessica.
Criticó que se haya descon-textualizado lo que realmente pasó, “y han tratado de exhibir a la compañera, cuando lo que ella solamente hizo fue defenderse”.
El dirigente del SNRP, exigió al fotógrafo del rector que ofrezca una disculpa pública “a la compañera, que conocemos como responsable, tranquila y respetuosa con sus compañeros”.
“René es un varón y agredió a una mujer, no se vale, debería pedir disculpas”.
Indicó que lo grave es que la agresión ocurrió frente al senador Félix Salgado y el rector Javier Saldaña y decenas de sus seguidores, pero nadie intervino.
Añadió: “Vamos a esperar a que el rector tome cartas en el asunto y que esta persona pida disculpas. No pueden asumir este tipo de actitudes. Si no hay disculpas no nos vamos a quedar de brazos cruzados”.
Eric Chavelas denunció que están tratando de manchar la imagen de Jessica “desde todos lados”, y que lo grave es que en algunas páginas se está utilizando el rostro de la periodista “y la ponen como agresora, cuando se trató de una reacción a la agresión que sufrió”.
Lamentó que entre los que están criticando a la también secretaria del Interior del SNRP haya compañeros del mismo gremio. Entre ellos mencionó al locutor Gamaliel García Barrera, quien en una radio local “se dedicó a denostar a la compañera Jessica”.
Dijo que la que sufrió Torres Barrera no fue una agresión cualquiera, sino que podría tipificarse como sexual debido a que los golpes y empujones los recibió en el seno, “y aún así ahora la ponen en el banquillo de los acusados”.

 

En protestas separadas, maestros y alumnos de la normal urbana cierran oficinas de la SEG

 

 

Usuarios que acudían al edificio Juan Álvarez a realizar diversos trámites en la Dirección del Registro Civil y la Secretaria de Finanzas, empujan a estudiantes de la normal urbana federal Rafael Ramírez para romper la toma que mantenían de este edificio, que inició desde las 6 de la mañana. Abajo, maestros de la misma normal urbana cierran la Dirección de Registro y Control de Plazas de la SEG, ubicada en la calle Las Américas, en la colonia Residencial Bugambilias, para insistir en la continuidad de procesos de promoción y la salida de dos funcionarias de la dependencia Fotos: Jesús Eduardo Guerrero

María Avilez Rodríguez

Chilpancingo

Por separado, maestros y alumnos de la normal urbana federal Rafael Ramírez cerraron oficinas y el edificio Juan Álvarez, unos para pedir plazas y otros para que se continúe un proceso de promoción.
Unos 50 alumnos de la normal tomaron el edificio Juan Álvarez y dos oficinas de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG) para demandar plazas docentes, donde algunos usuarios los quitaron a empujones.
Los manifestantes, quienes desde hace tres semanas se han movilizado en la capital, cerraron a las 6 de la mañana el edificio donde están algunas oficinas estatales, entre ellas la de Finanzas.
Los estudiantes se negaron a dar información, pero en una lona se leía que exigen la apertura y asignación de plazas de telesecundaria, para la generación que va a egresar este año: 2019-2023.
La toma del edificio, ubicado en el centro de la capital, inició a las 6 de la mañana para evitar que los trabajadores y usuarios ingresaran, como medida de presión contra las autoridades educativas.
Los jóvenes también cerraron de manera simultánea la Dirección General de Administración de Personal y la Subsecretaría de Planeación Educativa de la SEG.

Usuarios los quitan a empujones

Tres horas y media después de que los alumnos tomaran el edificio, un grupo de usuarios empujaron a los jóvenes y les exigieron que se retiraran, porque tenían que realizar trámites.
Los inconformes manifestaron que venían de Ciudad de México y Acapulco, a realizar modificaciones en sus actas de nacimiento y otros a hacer sus pagos en Finanzas.
El edificio fue reabierto y los normalistas se retiraron para evitar algún percance. Horas después también se quitaron de las dos oficinas de la SEG.

Protesta de maestros: cierran una calle y dos oficinas

En su tercera semana de protestas, maestros de la normal urbana cerraron la Dirección de Registro y Control de Plazas de la SEG, para exigir que continúe el proceso de promoción de sus compañeros.
A las 11:30 de la mañana, los inconformes salieron en sus vehículos desde la escuela, ubicada en el fraccionamiento Villas del Sol, hasta llegar a las oficinas, donde bloquearon la calle Las Américas.
Unos 25 docentes desalojaron a los trabajadores y cerraron la vialidad, también para exigir la destitución de la titular de Control de Plazas, Silvia Guillermo Tecoapa, porque afirmaron que obstaculiza el proceso.
La delegada sindical, Josefina Hereosay Salinas, indicó que exigen que se continúe el proceso para el beneficio de 11 de sus compañeros: siete docentes que desde hace un año trabajan sin cobrar, porque se ha obstaculizado este proceso, y otros cuatro de nuevo ingreso.
Aseguró que el proceso que exigen es transparente, ya que incluso hubo una comisión dictaminadora que ya aprobó estos procesos de cambios, “pero, por no convenir a los intereses de las funcionarias que señalamos, este proceso ya se politizó”.
Hereosay Salinas indicó que los inconformes se han reunido constantemente con el subsecretario de Educación Media Superior y Superior, Marco Antonio Marbán Galván, pero éste no tiene capacidad para resolverles.
A la 1 de la tarde, los manifestantes acudieron a la Dirección de Operación de Servicios Escolares de Educación Media Superior y Superior, también para exigir la salida de la titular, Erika Lizeth Urióstegui Cuenca. Minutos antes de las 2 de la tarde se retiraron.

Se deslindan normales pertenecientes al FUNPEG

En un texto difundido se puede leer: “Por este medio damos a conocer a la comunidad normalista y al pueblo en general, que la normal urbana federal ya no forma parte de la organización del Frente Unido de Normales Publicas del Estado de Guerrero (FUNPEG)”.
En este comunicado, los integrantes del frente informaron que los alumnos de la urbana federal han buscado de manera individual reuniones, con autoridades que el FUNPEG había acordado no volver a tratar.
“Dejaron de asistir a las mesas de diálogo y de trabajo que como organización hemos conseguido. Han realizado actividades de lucha y protesta sin consultar a la organización, buscando el bien individual y no colectivo”, se lee.
Por ello, la normal preescolar Adolfo Viguri Viguri, Centenaria Escuela Normal del Estado Ignacio Manuel Altamirano, Escuela Superior de Educación Física, centro regional de educación normal Adolfo López Mateos, normal regional de la Montaña José Vasconcelos, normal regional de Tierra Caliente y normal Vicente Guerrero, se deslindaron de cualquier gestión, petición y actividad de lucha que la normal urbana federal haya realizado o esté por realizar.

 

Tras jaloneos, celebran misa por los 43 en la Basílica

Cierran policías de Cdmx el paso a la Basílica a padres de los 43, que tras jaloneos llegan a misa

Reportan golpeadas a tres madres de los estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos. En el templo guadalupano encabeza la homilía el obispo Raúl Vera. “Estamos hartos… es suficiente que a más de tres años siguen en la impunidad los hechos”, reprocha Melitón Ortega sobre la represión. “Lo que están haciendo los padres es por el bien de esta patria”, declara el religioso

Vania Pigeonutt y Agencia Proceso

Ciudad de México

La jornada de movilizaciones “43 Esperanzas de Verdad y Justicia” concluyó con una misa en la Basílica de Guadalupe, después de que policías intentaron cerrar el paso a padres de los desaparecidos, estudiantes y activistas, y se dio un intercambio de golpes y empujones.
En el atrio madres de dos de los 43 estudiantes desaparecidos denunciaron que “las autoridades nos han cerrado las puertas de la justicia, nos han engañado con conclusiones falsas como la ‘verdad histórica’” y pidieron que el Mecanismo Especial de Seguimiento sea un instrumento eficaz que obligue al gobierno a investigar a profundidad el paradero de los estudiantes.
Ante la falta de respuestas a 39 meses de la desaparición de 43 normalistas de Ayotzinapa, integrantes del movimiento trasladaron sus actividades a la máxima sede de la Iglesia Católica en México, como en los últimos tres años.
A las 4 de la tarde en el santuario, el obispo de Saltillo, Coahuila, Raúl Vera López ofició una misa en la que aseguró que los familiares de los normalistas se han convertido en los “embajadores de Cristo” para evidenciar las injusticias en México.
“Lo que están haciendo los padres es por el bien de esta Patria, para que esas cosas no se permitan, (porque los gobernantes) no están ahí para cubrir infamias, no están ahí para presentar ‘verdades históricas’, están ahí para proteger la vida de los mexicanos”, dijo.
En su mensaje, Vera expuso que “están equivocadas” las personas que pretenden “ocultar” que hay gente matándose en este país. “A ustedes (la Virgen) María los quiere muchísimo, así cual Juan Diego son sus embajadores, los llevarán ante jueces, ante los gobernantes. No se preocupen, ustedes darán testimonio de vida y el espíritu de Dios está hablando por ustedes”.
Al terminar su homilía también pidió por los desaparecidos del país, suplicó por fortaleza y valentía para las familias de las víctimas y para que las autoridades impartan justicia.
Después en las puertas del recinto –donde una hora antes de la misa integrantes del movimiento se enfrentaron con policías de la Ciudad de México porque les impidieron ingresar al lugar con una camioneta que sería utilizada en un mitin político– el padre Vera López acompañó a la comitiva de padres de familia.
En ese lugar donde los manifestantes se quedaron un rato más para comer, el prelado expresó que si se quiere salvar al país se debe acompañar a los grupos sociales como el del caso Ayotzinapa.
“Estos hermanos están luchando por la justicia, ellos son los que tienen la fuerza, ellos sí saben cómo se debe gobernar, ellos sí saben cómo se debe administrar la economía nacional, ellos sí saben cuál es la responsabilidad ciudadana”, afirmó.
“El país se va a salvar por los pequeños como ellos, porque tienen la fuerza moral, porque tienen la sabiduría”, dijo.

La marcha

Luego de partir en una marcha-procesión en la que además de las pancartas con la exigencia de la presentación con vida de los jóvenes, algunas madres portaron flores para regalarle a la Virgen de Guadalupe.
Metros antes de llegar a la villa policías mujeres de la Secretaría de Seguridad Pública de la Ciudad de México les impidieron el paso.
Fue el sexto día de actividades a 3 años y 3 meses de la desaparición forzada en Iguala. La semana pasada hubo cuatro posadas, una marcha con antorchas y una jornada político-cívico-cultural para exigir verdad y justicia de los ataques en los que también fueron asesinados tres ciudadanos que no eran de la escuela y tres normalistas, hubo al menos 20 heridos, uno de ellos el estudiante Aldo Gutiérrez quien está en coma desde entonces.
Casi a la 1 de la tarde de la glorieta de Peralvillo iniciaron la última marcha de esta etapa, con un recorrido en la avenida de Los Misterios.
Integrantes de la Brigada Marabunta, como en cada movilización, resguardaron el contingente de los padres apoyados por estudiantes de primer grado de Ayotzinapa.
A las 2:30 de la tarde cuando los contingentes de organizaciones y padres y madres del movimiento llegaban a la entrada de la Basílica por la calzada de Guadalupe, policías mujeres en valla evitaron el paso a los manifestantes, que les aseguraron harían un mitin político antes de ingresar al recinto, a la misa que ofició el obispo Raúl Vera López, quien dirige la Red Solidaria Década contra la Impunidad.
Mario González, padre del estudiante desaparecido César Manuel González, junto al abogado del Centro de Derechos de la Montaña, Tlachinollan, Vidulfo Rosales Sierra y el vocero del movimiento Felipe de la Cruz, dijeron a los agentes de Gobernación que les decían que no podían pasar con la camioneta de sonido a la entrada del recinto religioso que sólo harían un mitin, después ingresarían a la misa y se retirarían respetuosamente.
Después de varios jaloneos y empujones, varias madres pasaron juntas, apoyadas por los normalistas que les formaron una valla vertical contraria a la horizontal que mantuvieron por casi 10 minutos las policías. Una vez que ingresaron las madres, las policías se replegaron y el carro de sonido pasó y fue colocado frente a la entrada principal de la Basílica.
En la confrontación resultaron golpeadas al menos tres madres de Ayotzinapa, y el representante de los padres, Melitón Ortega, reprochó, “estamos hartos de que estas autoridades estén impidiendo el trabajo de protesta de los padres de familia… es suficiente que a más de tres años siguen en la impunidad los hechos”.
A las 2:44 comenzó el mitin con Cristina Bautista Salvador, madre del estudiante desaparecido Benjamín Ascencio Bautista, “queremos decirle al gobierno mexicano que desde 2014 que se llevó a nuestros hijos aquí estamos en pie de lucha, seguimos exigiendo que los presente con vida… y todavía hoy nos cierran el paso, nos mandan tránsitos, mujeres, me quitaron mi ramo de flores que le llevaba a la virgen, me arrancaron mi arete con el número 4 que como madre siempre cargo que nos faltan los 43”.
Dijo que desde hace tres años esperan avances, “tenemos pruebas científicas con los dos informes: de los peritos argentinos y del GIEI (Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes) de que lo normalistas fueron monitoreados por el Ejército, no fueron calcinados en Cocula como quiso decir en la falsa verdad histórica el ex procurador Jesús Murillo Karam”.
Denunció que siguen pendientes las líneas de investigación propuestas por el GIEI de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH): indagar al Ejército, las detenciones de policías de Huitzuco que se llevaron a al menos 25 de los 43, el trasiego de droga de Iguala a Chicago y el informe pormenorizado de las llamadas salientes y entrantes durante las horas en las que ocurrieron los hechos y después, cuando varios celulares de los jóvenes siguieron activos.

“La clase política se burla de nosotros. Los que están siendo investigados, sin rubor alguno, hoy se postulan para ocupar nuevos cargos, mientras que los poderosos se unen al silencio cómplice y criminal”, señaló.
También hablaron Emiliano Navarrete, Concepción Tlatempa, Melitón Ortega y Mario González.
Entre las pancartas había unas contra la Ley de Seguridad Interior, contra los feminicidos, exigiendo la presentación con vida de miles de desaparecidos en el país. Otras con las fotografías del ex guerrillero Genaro Vázquez y muchos mensajes contra actos autoritarios, sobre todo de este gobierno: “México huele a muerte, huele a Ley de Seguridad Interior, Ayotzinapa, nos faltan 43”.
Vera quien ha oficiado en Guerrero misas y apoyado varias causas sociales abiertamente, como la de exigencia de justicia a las víctimas la masacre de El Charco en Ayutla, dijo que los padres son un ejemplo de lucha y por eso estaba allí, en la máxima casa de la Virgen, e invitó a dos madres a pasar a leer un mensaje.
Hilda Hernández, madre de César Manuel González Hernández junto a Hilda Legideño, madre de Jorge Tizapa Legideño expresaron  su mensaje de exigencia de la presentación con vida de sus hijos.
“Venimos con la esperanza de que nuestro rezo sea escuchado y que nuestro clamor de justicia sea atendido. Nuestra fe en el Dios de la vida nos da la certeza de que nuestra lucha no será en vano. Que la madre de Jesús, que en este 24 de diciembre celebramos su nacimiento, nos ayudará, para dar con el paradero de nuestros hijos”.
Denunciaron a nombre del movimiento: “se niegan a indagar otras líneas de investigación. Privilegian sus intereses políticos electorales y pisotean nuestros anhelos de justicia  alargando el proceso de investigación con lo que hace más dolorosa nuestra incertidumbre. Instituciones poderosas como el Ejército Mexicano cuyos elementos participaron en la agresión a nuestros hijos lejos de acatar la Ley y castigar a quienes atentaron contra la libertad y vida de estudiantes pobres, encubre a sus miembros y lanza sus prepotentes amenazas contra nosotros”.
Los presentes aplaudieron a las madres y el movimiento adelantó que seguirá con su exigencia pese a la cerrazón gubernamental, y que este año que viene son elecciones ven que el gobierno pretende invisibilizar su exigencia de justicia.

Cambio de estrategia

En entrevista para Apro el abogado de los padres de los normalistas, Vidulfo Rosales adelantó que en los primeros meses de 2018 el grupo analizará su nueva forma de proceder para exigir justicia. Mencionó que emplazaron a las autoridades para que en febrero ya estén detenidos los policías federales y municipales de Huitzuco que participaron en la desaparición de los normalistas.
Denunció que las autoridades no avanzaron durante este año sobre las líneas de investigación que propuso el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes, “no se investigó a los soldados del 27 Batallón de Infantería, no hubo detención de policías federales, municipales y ministeriales que llevaron a los estudiantes a Huitzuco, no se tomaron en cuenta los resultados del análisis de geolocalización y contenido de las conversaciones en los celulares de los desaparecidos y (tampoco) se investigó el trasiego de la droga de Iguala a Chicago, como móvil de la agresión.
“(El gobierno) nos queda a deber una investigación profesional, exhaustiva e imparcial. No hay sanción a los responsables y, lo que es peor, no se sabe dónde están los estudiantes”, agregó.
Consideró que se ha consolidado el movimiento para localizar a los normalistas, pese a que sus mítines ya no son multitudinarios, “el movimiento ha creado comités en favor de los 43 en 15 estados”.
Agregó que para el próximo año insistirán en un nuevo encuentro con el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, para revisar la situación de caso.

Cierran policías de Cdmx el paso a la Basílica a padres de los 43, que tras jaloneos llegan a misa

La jornada de movilizaciones “43 Esperanzas de Verdad y Justicia” concluyó con una misa en la Basílica de Guadalupe, después de que policías intentaron cerrar el paso a padres de los desaparecidos, estudiantes y activistas, y se dio un intercambio de golpes y empujones.
En el atrio madres de dos de los 43 estudiantes desaparecidos denunciaron que “las autoridades nos han cerrado las puertas de la justicia, nos han engañado con conclusiones falsas como la ‘verdad histórica’” y pidieron que el Mecanismo Especial de Seguimiento sea un instrumento eficaz que obligue al gobierno a investigar a profundidad el paradero de los estudiantes.
Ante la falta de respuestas a 39 meses de la desaparición de 43 normalistas de Ayotzinapa, integrantes del movimiento trasladaron sus actividades a la máxima sede de la Iglesia Católica en México, como en los últimos tres años.
A las 4 de la tarde en el santuario, el obispo de Saltillo, Coahuila, Raúl Vera López ofició una misa en la que aseguró que los familiares de los normalistas se han convertido en los “embajadores de Cristo” para evidenciar las injusticias en México.
“Lo que están haciendo los padres es por el bien de esta Patria, para que esas cosas no se permitan, (porque los gobernantes) no están ahí para cubrir infamias, no están ahí para presentar ‘verdades históricas’, están ahí para proteger la vida de los mexicanos”, dijo.
En su mensaje, Vera expuso que “están equivocadas” las personas que pretenden “ocultar” que hay gente matándose en este país. “A ustedes (la Virgen) María los quiere muchísimo, así cual Juan Diego son sus embajadores, los llevarán ante jueces, ante los gobernantes. No se preocupen, ustedes darán testimonio de vida y el espíritu de Dios está hablando por ustedes”.
Al terminar su homilía también pidió por los desaparecidos del país, suplicó por fortaleza y valentía para las familias de las víctimas y para que las autoridades impartan justicia.
Después en las puertas del recinto –donde una hora antes de la misa integrantes del movimiento se enfrentaron con policías de la Ciudad de México porque les impidieron ingresar al lugar con una camioneta que sería utilizada en un mitin político– el padre Vera López acompañó a la comitiva de padres de familia.
En ese lugar donde los manifestantes se quedaron un rato más para comer, el prelado expresó que si se quiere salvar al país se debe acompañar a los grupos sociales como el del caso Ayotzinapa.
“Estos hermanos están luchando por la justicia, ellos son los que tienen la fuerza, ellos sí saben cómo se debe gobernar, ellos sí saben cómo se debe administrar la economía nacional, ellos sí saben cuál es la responsabilidad ciudadana”, afirmó.
“El país se va a salvar por los pequeños como ellos, porque tienen la fuerza moral, porque tienen la sabiduría”, dijo.

La marcha

Luego de partir en una marcha-procesión en la que además de las pancartas con la exigencia de la presentación con vida de los jóvenes, algunas madres portaron flores para regalarle a la Virgen de Guadalupe.
Metros antes de llegar a la villa policías mujeres de la Secretaría de Seguridad Pública de la Ciudad de México les impidieron el paso.
Fue el sexto día de actividades a 3 años y 3 meses de la desaparición forzada en Iguala. La semana pasada hubo cuatro posadas, una marcha con antorchas y una jornada político-cívico-cultural para exigir verdad y justicia de los ataques en los que también fueron asesinados tres ciudadanos que no eran de la escuela y tres normalistas, hubo al menos 20 heridos, uno de ellos el estudiante Aldo Gutiérrez quien está en coma desde entonces.
Casi a la 1 de la tarde de la glorieta de Peralvillo iniciaron la última marcha de esta etapa, con un recorrido en la avenida de Los Misterios.
Integrantes de la Brigada Marabunta, como en cada movilización, resguardaron el contingente de los padres apoyados por estudiantes de primer grado de Ayotzinapa.
A las 2:30 de la tarde cuando los contingentes de organizaciones y padres y madres del movimiento llegaban a la entrada de la Basílica por la calzada de Guadalupe, policías mujeres en valla evitaron el paso a los manifestantes, que les aseguraron harían un mitin político antes de ingresar al recinto, a la misa que ofició el obispo Raúl Vera López, quien dirige la Red Solidaria Década contra la Impunidad.
Mario González, padre del estudiante desaparecido César Manuel González, junto al abogado del Centro de Derechos de la Montaña, Tlachinollan, Vidulfo Rosales Sierra y el vocero del movimiento Felipe de la Cruz, dijeron a los agentes de Gobernación que les decían que no podían pasar con la camioneta de sonido a la entrada del recinto religioso que sólo harían un mitin, después ingresarían a la misa y se retirarían respetuosamente.
Después de varios jaloneos y empujones, varias madres pasaron juntas, apoyadas por los normalistas que les formaron una valla vertical contraria a la horizontal que mantuvieron por casi 10 minutos las policías. Una vez que ingresaron las madres, las policías se replegaron y el carro de sonido pasó y fue colocado frente a la entrada principal de la Basílica.
En la confrontación resultaron golpeadas al menos tres madres de Ayotzinapa, y el representante de los padres, Melitón Ortega, reprochó, “estamos hartos de que estas autoridades estén impidiendo el trabajo de protesta de los padres de familia… es suficiente que a más de tres años siguen en la impunidad los hechos”.
A las 2:44 comenzó el mitin con Cristina Bautista Salvador, madre del estudiante desaparecido Benjamín Ascencio Bautista, “queremos decirle al gobierno mexicano que desde 2014 que se llevó a nuestros hijos aquí estamos en pie de lucha, seguimos exigiendo que los presente con vida… y todavía hoy nos cierran el paso, nos mandan tránsitos, mujeres, me quitaron mi ramo de flores que le llevaba a la virgen, me arrancaron mi arete con el número 4 que como madre siempre cargo que nos faltan los 43”.
Dijo que desde hace tres años esperan avances, “tenemos pruebas científicas con los dos informes: de los peritos argentinos y del GIEI (Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes) de que lo normalistas fueron monitoreados por el Ejército, no fueron calcinados en Cocula como quiso decir en la falsa verdad histórica el ex procurador Jesús Murillo Karam”.
Denunció que siguen pendientes las líneas de investigación propuestas por el GIEI de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH): indagar al Ejército, las detenciones de policías de Huitzuco que se llevaron a al menos 25 de los 43, el trasiego de droga de Iguala a Chicago y el informe pormenorizado de las llamadas salientes y entrantes durante las horas en las que ocurrieron los hechos y después, cuando varios celulares de los jóvenes siguieron activos.

“La clase política se burla de nosotros. Los que están siendo investigados, sin rubor alguno, hoy se postulan para ocupar nuevos cargos, mientras que los poderosos se unen al silencio cómplice y criminal”, señaló.
También hablaron Emiliano Navarrete, Concepción Tlatempa, Melitón Ortega y Mario González.
Entre las pancartas había unas contra la Ley de Seguridad Interior, contra los feminicidos, exigiendo la presentación con vida de miles de desaparecidos en el país. Otras con las fotografías del ex guerrillero Genaro Vázquez y muchos mensajes contra actos autoritarios, sobre todo de este gobierno: “México huele a muerte, huele a Ley de Seguridad Interior, Ayotzinapa, nos faltan 43”.
Vera quien ha oficiado en Guerrero misas y apoyado varias causas sociales abiertamente, como la de exigencia de justicia a las víctimas la masacre de El Charco en Ayutla, dijo que los padres son un ejemplo de lucha y por eso estaba allí, en la máxima casa de la Virgen, e invitó a dos madres a pasar a leer un mensaje.
Hilda Hernández, madre de César Manuel González Hernández junto a Hilda Legideño, madre de Jorge Tizapa Legideño expresaron  su mensaje de exigencia de la presentación con vida de sus hijos.
“Venimos con la esperanza de que nuestro rezo sea escuchado y que nuestro clamor de justicia sea atendido. Nuestra fe en el Dios de la vida nos da la certeza de que nuestra lucha no será en vano. Que la madre de Jesús, que en este 24 de diciembre celebramos su nacimiento, nos ayudará, para dar con el paradero de nuestros hijos”.
Denunciaron a nombre del movimiento: “se niegan a indagar otras líneas de investigación. Privilegian sus intereses políticos electorales y pisotean nuestros anhelos de justicia  alargando el proceso de investigación con lo que hace más dolorosa nuestra incertidumbre. Instituciones poderosas como el Ejército Mexicano cuyos elementos participaron en la agresión a nuestros hijos lejos de acatar la Ley y castigar a quienes atentaron contra la libertad y vida de estudiantes pobres, encubre a sus miembros y lanza sus prepotentes amenazas contra nosotros”.
Los presentes aplaudieron a las madres y el movimiento adelantó que seguirá con su exigencia pese a la cerrazón gubernamental, y que este año que viene son elecciones ven que el gobierno pretende invisibilizar su exigencia de justicia.

Cambio de estrategia

En entrevista para Apro el abogado de los padres de los normalistas, Vidulfo Rosales adelantó que en los primeros meses de 2018 el grupo analizará su nueva forma de proceder para exigir justicia. Mencionó que emplazaron a las autoridades para que en febrero ya estén detenidos los policías federales y municipales de Huitzuco que participaron en la desaparición de los normalistas.
Denunció que las autoridades no avanzaron durante este año sobre las líneas de investigación que propuso el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes, “no se investigó a los soldados del 27 Batallón de Infantería, no hubo detención de policías federales, municipales y ministeriales que llevaron a los estudiantes a Huitzuco, no se tomaron en cuenta los resultados del análisis de geolocalización y contenido de las conversaciones en los celulares de los desaparecidos y (tampoco) se investigó el trasiego de la droga de Iguala a Chicago, como móvil de la agresión.
“(El gobierno) nos queda a deber una investigación profesional, exhaustiva e imparcial. No hay sanción a los responsables y, lo que es peor, no se sabe dónde están los estudiantes”, agregó.
Consideró que se ha consolidado el movimiento para localizar a los normalistas, pese a que sus mítines ya no son multitudinarios, “el movimiento ha creado comités en favor de los 43 en 15 estados”.
Agregó que para el próximo año insistirán en un nuevo encuentro con el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, para revisar la situación de caso.