En el primer cuatrimestre de este año hay 4% más asesinatos que en 2017, 10% más que en 2016 y 18 % más que en 2015

 

En el primer cuatrimestre del año se abrieron 770 carpetas de investigación o averiguaciones por homicidio doloso en Guerrero, de éstas 300 son de Acapulco, 78 de Chilpancingo, 55 de Zihuatanejo, 47 de Iguala y 40 de Chilapa, y18 casos de feminicidio que se reportan de forma independiente en la entidad.
Los homicidios denunciados en 2018 en la entidad se incrementaron en 4% respecto a los registros de 2017 en el mismo periodo, 10% más que en 2016 y 18% más que 2015, según la incidencia delictiva del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) de la Secretaría de Gobernación (Segob), hasta abril.
Baja California, Guanajuato, Jalisco, Estado de México y Guerrero suman 42 por ciento de los homicidios dolosos. La entidad sigue en segundo lugar nacional después de Baja California que registró 944 casos.
Es decir, de 8 mil 900 homicidios dolosos reportados en México de enero a abril, 3 mil 752 ocurrieron en cinco entidades federativas.
La tasa de homicidios dolosos en Guerrero actualizada es de 21.24 personas asesinadas por cada cien mil habitantes, sólo equivalente a la de Baja California, cuya tasa es de 22.95. A los dos estados sólo los supera Colima, con una tasa de 27.72 homicidios, pero la incidencia del delito es de 203 casos en el año.

Los municipios con estrategias especiales de seguridad

Según los datos oficiales en cuatro meses hubo 9 mil 124 demandas en la entidad, de las cuales mil 975 (47 por ciento) corresponden a delitos contra la integridad física y la vida (homicidios dolosos y culposos, feminicidios y lesiones).
De este tipo 39 por ciento son homicidios dolosos y la mayor parte, 515 casos, se cometieron con arma de fuego.
Asimismo indica que 42 por ciento del total de delitos (3 mil 898 casos) corresponde a robos de distintos tipos y delitos contra el patrimonio, más de 89 denuncias por delitos que atentan contra la libertad personal, entre estos 17 denuncias de secuestro con 20 víctimas, y 133 contra la libertad sexual (abusos y violaciones), entre otros delito del fuero común.
Además en enero se abrieron cuatro carpetas de investigación por feminicidios, seis en febrero, tres en marzo y cinco en abril.
Los municipios con estrategias especiales de seguridad: Acapulco, Chilpancingo, Chilapa, Iguala, Zihuatanejo, Coyuca de Benítez y Taxco concentran el 73 por ciento de la denuncias de homicidios dolosos en la entidad. Sólo Acapulco tiene el 39 por ciento de las demandas.
En Taxco la incidencia es de 26 homicidios en cuatro meses, 13 (la mitad) se registraron en abril. En Coyuca de Benítez incorporado a la estrategia de seguridad para reducir los homicidios en municipios del país hay 19 carpetas o averiguaciones previas, en promedio, 4.75 casos por mes.
En cuatro meses también se registraron mil 437 personas lesionadas, de las cuales en mil 86 fueron lesiones dolosas y 166 casos fueron heridas de bala. Asimismo se documentaron 65 víctimas de extorsión y una denuncia por corrupción de menores en marzo.

 

En cuatro meses de este año, 10 mil 395 víctimas de asesinatos en el país; 21% más que en 2017

La espiral de violencia que alcanzó niveles históricos en México el año pasado se está agravando: entre enero y abril de 2018 las autoridades reportaron 10 mil 395 víctimas de asesinato, un 21% superior a las registradas durante el mismo periodo de 2017.
Durante este lapso las procuradurías locales o fiscalías registraron 269 víctimas de feminicidio -un 20% más que el año pasado-, la mitad de las cuales fueron reportadas en apenas seis entidades: Veracruz, Nuevo León, Estado de México, Guerrero, Chihuahua y la Ciudad de México.
Guanajuato resultó la entidad con el mayor número de víctimas de asesinato en los primeros cuatro meses del año.
Las autoridades reportaron mil 4 víctimas de homicidio doloso en la entidad –un promedio de 8 por día-, más que en Baja California (938), Guerrero (879) o el Estado de México (802), de acuerdo con los datos actualizados del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).
Según estas cifras oficiales siete de cada 10 asesinatos registrados en México fueron perpetrados con armas de fuego, que también fueron utilizadas en los tres mil 787 casos de lesiones dolosas que registraron las autoridades entre enero y abril.
Tijuana que albergó el debate presidencial, sigue siendo la ciudad más homicida del país con cifras alarmantes: las autoridades abrieron 665 carpetas de investigación por homicidio doloso en cuatro meses, un incremento del 60% en comparación con el mismo periodo del año pasado.
Acapulco, Ciudad Juárez, Culiacán y Guadalajara resultaron las siguientes urbes más violentas del país -sufrieron más de un asesinato por día en promedio en 2018-, mientras que Cancún padeció un incremento brutal en sus índices de violencia: las autoridades iniciaron 119 carpetas de investigación en la ciudad turística, más del doble que en el mismo periodo del año pasado.
Las cifras del SESNSP muestran cómo la violencia afecta al centro-occidente del país: 10 de los 25 municipios con mayores cifras de homicidio doloso del país se concentran en Guanajuato –León, Irapuato, Celaya y Salamanca-, Jalisco –Guadalajara, San Pedro Tlaquepaque, Zapopan y Tlajomulco de Zúñiga-, Colima –Tecomán y Manzanillo- y Nararit –Tepic-. (Agencia Proceso / Ciudad de México).

 

En el primer trimestre de 2018, más asesinatos en Guerrero que en los últimos cuatro años

En el primer trimestre del año, se integraron 572 expedientes por homicidios dolosos, 22 casos más que los documentados en 2017, que había tenido la cifra más alta de cuatro años anteriores, según la incidencia delictiva del fuero común del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública de la Secretaría de Gobernación (Segob).
Los 572 expedientes de 2018 suma 651 víctimas de homicidio, además de 13 casos de feminicidios, con el mismo número de víctimas, que se contabilizan como delitos autónomos.
La tendencia ascendente de los homicidios en el periodo enero-marzo se ven en los datos: en 2015 fueron 433; en 2016, 464; en 2017 fueron 550 y en 2018 suman 572.
En la actualización de los datos mensuales, en marzo la entidad se coloca en el segundo lugar nacional de homicidios dolosos, junto con Baja California, con 205 casos cada uno, después de Guanajuato que reportó 224 averiguaciones previas o carpetas de investigación por homicidio doloso.
En Acapulco, la incidencia de homicidios este año va en aumento, con 74 casos en enero, (48 por arma de fuego, 6 con arma blanca y 20 con instrumento no identificado); 76 en febrero (51 con arma de fuego, siete con arma blanca y 18 no especificado), y 77 en marzo (55 con arma de fuego, cuatro con arma blanca, y otros 18 no especificados).
Sumado, los presuntos casos de homicidios en el municipio ascienden a 227, además, de tres feminicidios, uno por mes. El año pasado, el puerto contabilizó en tres meses 198 casos y ningún feminicidio.
Chilpancingo, en segundo lugar estatal de incidencia de homicidios, tiene un registro en el trimestre de 53 expedientes de investigación, 20 en enero, 17 en febrero y 16 en marzo, así como tres casos de feminicidio.
Hubo 30 homicidios por arma de fuego, uno por arma blanca y 22 donde no se especifica el modo del delito. La incidencia respecto a 2017 es menor en este periodo, entonces se reportaron 68 casos, y cero feminicidios.
En orden descendiente, Iguala tiene el tercer lugar con 38 casos, cuatro más que en 2017, cuando se registraron 34. El municipio no tiene en este momento casos de feminicidios, y es parte de la Alerta de Violencia de Género que se decretó en ocho municipios de la entidad el año pasado.
En cambio, Chilapa con 30 homicidios en lo que va de 2018, tiene dos casos menos que los registrados en 2017 en este periodo, cuando hubo 32, pero tiene este año un feminicidio, y ninguno el año pasado. Este año se solicitó su inclusión a la Alerta, y el trámite sigue en proceso.
El registro de homicidios del primer trimestre de 2018 en Zihuatanejo es de 37 casos, siete más que en 2017, cuando se reportaron 30.
En general, la tasa de homicidios dolosos en Guerrero, es de 15.78 homicidios por cada cien mil thabitantes, más de diez puntos que la media nacional, de 5.25 casos.
Con 13 casos de feminicidio en Guerrero, la tasa del delito es de 0.69 casos cada cien habitantes, el doble de la media nacional de 0.29.
La tasa de secuestros y extorsiones es equilibrada con la tasa nacional. En secuestros de.37 en el estado con 14 casos, y de 0.20 en el país. Con 45 denuncias la tasa de extorsiones en Guerrero, es de 1.24 casos por cada cien mil habitantes, y de 1.07 a nivel nacional.
El promedio de la tasa nacional del robo de autos en el país, es 30 menos en el estado, 28.63 casos en Guerrero, y 40.33 por ciento la nacional.
En números absolutos, se registraron mil 638 robos de vehículo automotor, en 187 casos con violencia, en tres meses.
En la clasificación de delitos contra la familia hay 913 denuncias en el primer trimestre, de las cuales 761 son por violencia familiar, 17 por violencia de género en todas sus modalidades, 107 por incumplimiento de obligaciones de asistencia familiar, y 33 por otros delitos no clasificados contra la familia.
Asimismo, existen 86 averiguaciones o carpetas de investigación por narcomenudeo, 420 por amenazas, 43 por allanamiento de morada, 51 por falsificación, 34 denuncias por delitos cometidos por servidores público, entre otros 685 delitos del fuero común sin clasificación.
En total, según los datos oficiales del primer trimestre del año, en Guerrero se han presentado 11 mil 701 denuncias del fuero común, de las que mil 772 ( 15 por ciento) corresponden a delitos contra la vida y la integridad personal: homicidios, dolosos, culposos, lesiones, feminicidio, algunos otros no clasificados; 467 contra la integridad personal (3.9 por ciento), secuestro, tráfico de personas, rapto, entre otros; 204 delitos contra la libertad sexual; 5 mil 456 contra el patrimonio (46 por ciento); mil 409 contra la familia, la mayoría por violencia familiar; 22 contra la sociedad, 14, casos de corrupción de menores, dos de trata y seis sin clasificación.
Existen 2 mil 294 expedientes por delitos contra los bienes jurídicos tutelados (19%) que comprenden principalmente amenazas, y narcomenudeo y falsificación, delitos ambientales y electorales. En marzo se registró la primera denuncia por un delito electoral.

 

Aumentaron homicidios en cuatro de seis municipios incluidos en plan nacional

Con el Plan Nacional para Reducir los Homicidios, en Guerrero los casos aumentaron en cuatro de los seis municipios incluidos

En Chilapa se duplicó el número de casos, de 85 en 2016 subió a 177 en 2017. En Chilpancingo pasó de 234 a 261. En Zihuatanejo la suma de 93 subió a 128. En Coyuca de Benítez aumentó de 83 a 99. En Acapulco se redujo de 918 a 834 y en Iguala de 161 a 117, según información oficial

Lourdes Chávez

Chilpancingo

En los seis municipios del estado integrados al Plan Nacional para Reducir los Homicidios Dolosos en 50 Municipios del País, que arrancó el 30 de agosto de 2016, no sólo se mantuvo el índice del delito, al cierre de 2017 se incrementó en Chilapa, Chilpancingo y Zihuatanejo.
Aunque en todas las cabeceras municipales, se instalaron Bases de Operaciones Mixtas (BOM), salvo en Zihuatanejo, según la información oficial, sólo Acapulco, Coyuca de Benítez, Chilapa, Chilpancingo, Iguala y Zihuatanejo, concentraron, en promedio, 70 por ciento de los asesinatos de los 81 municipios en los dos años, de acuerdo con las cifras que el gobierno estatal reporta al Sistema Nacional de Seguridad Pública de la Secretaría de Gobernación (Segob).
El 30 de agosto de 2016, durante la 40 sesión del Consejo de Seguridad, el presidente Enrique Peña Nieto anunció un plan que priorizaría los 50 municipios con más homicidios dolosos, los que concentraban el 42 por ciento de los casos registrados en el país.
Inicialmente, el plan mencionaba cinco municipios de Guerrero, en la entidad se incluyó a Coyuca de Benítez. Un año y medio después, los indicadores revelan que no hubo reducción, y la diferencia de los últimos dos años en los seis lugares es de 47 asesinatos más: mil 574 en 2016, y mil 616 en 2017, y corresponden a 71.1 por ciento de los homicidios ocurridos en la entidad en 2016 (2 mil 213), y 69.7 por ciento en 2017 (2 mil 318), según la estadística del Secretariado Ejecutivo del SNSP, que aparece en internet.
En una observación particular, hay una reducción en Acapulco, que en 2016 tuvo el 58 por ciento de los homicidios en el estado (918 casos), y en 2017, representó el 51.6 por ciento (834), pero se mantiene como el municipio con más asesinatos de la entidad, y entre los primeros en el país.
De enero a agosto de 2016 la tendencia de los asesinatos en Acapulco estaba a la alza: 65 en enero, 74 en febrero, 93 en marzo, 83 en abril, 72 en mayo, 79 en junio, 88 en julio y 100 en agosto, el mes con el mayor número de asesinatos de los dos años.
Tras el anuncio de la estrategia, Acapulco cerró 2016 con 68 asesinatos en septiembre y 68 en octubre, 64 en noviembre y 64 en diciembre.
El 2017, en Acapulco se contaron 46 homicidios en enero, 64 en febrero, 88 en marzo, 64 en abril, 78 en mayo, 72 en junio, 71 en julio, 70 en agosto, 58 en septiembre, 62 en octubre, 74 en noviembre y 87 en diciembre.
Chilpancingo, el segundo municipio con más homicidios en la entidad, antes de la estrategia tuvo en 2016, 21 asesinatos en enero, 17 en febrero, 13 en marzo, 11 abril, 15 en mayo, 22 junio, 26 en julio y 20 en agosto; un promedio mensual de 18.
Después de la intervención policiaco-militar del plan nacional, los homicidios aumentaron ese mismo año: 17 en septiembre, 26 octubre, 20 en noviembre y 26 en diciembre, es decir, un promedio de 22.2 asesinatos por mes.
En 2017, en promedio mensual de asesinatos en la capital quedó en 21.7, con 26 en enero y en febrero, 17 en marzo, 13 en abril, 25 en mayo, 30 en junio, 11 en julio, 25 en agosto y en septiembre, 21 en octubre, 22 en noviembre y 20 en diciembre. sí, en la capital la suma de homicidios subió de 234 en 2016 a 261 en 2017.
En Chilapa, en la zona Centro, ubicado en la Montaña Baja, el número de homicidios se duplicó, la incidencia se incrementó en 108 por ciento, con 85 casos en 2016 y 177 en 2017.
Antes de la estrategia de seguridad, el municipio tuvo un promedio mensual de ocho homicidios registrados en los primeros ocho meses de 2016; la cifra se duplicó en el mismo periodo del siguiente año, con 15.6 homicidios en promedio de enero a agosto.
En este municipio se registraron siete casos en enero y en febrero de 2016, ocho en marzo, dos en abril, tres en mayo, 11 en junio, 16 en julio, 20 en agosto, antes de la estrategia.
Con la aplicación del plan, tuvo cuatro casos en septiembre, cuatro en octubre, siete en noviembre y seis en diciembre.
En 2017, fue de siete muertes en enero y ocho en febrero, 17 en marzo, llegó a nueve en abril y a 24 en mayo, 23 en junio, 26 en julio, 11 en agosto, 21 en septiembre, 14 en octubre, nueve en noviembre y ocho en diciembre.
En Iguala, la incidencia de homicidios en 2017 fue menor respecto a 2016, tuvo 117 homicidios registrados el año pasado, y 161 el anterior, aunque la violencia aumenta los primeros meses de la intervención institucional.
Antes del plan, de enero a agosto de 2016, Iguala tuvo un promedio de 12 asesinatos al mes, y con la estrategia, de septiembre a diciembre del mismo año, subió a 16.2 casos.
En enero de 2016, el municipio de la zona Norte registró cuatro homicidios; seis en febrero, 11 en marzo, nueve en abril, 22 en mayo y 22 en junio, 12 en julio y 10 en agosto. Con el plan nacional, hubo 13 asesinatos en septiembre, 21 en octubre, cinco en noviembre y 26 en diciembre.
El promedio mensual de asesinatos en 2017, fue de 9.7 casos.
En tanto, Zihuatanejo, en la Costa Grande, subió de 93 casos en 2016, a 128 el año pasado.
Los primeros meses de 2016, antes del plan, este municipio tenía un promedio de 8.25 personas asesinadas por mes. En 2017, en el mismo periodo fue de 9.5 casos. Octubre del año pasado registró 21 homicidios, el más alto de los dos años. En 2016, agosto, con 16 casos, había sido el mes más violento.
Coyuca de Benítez, localizado junto al municipio de Acapulco, en la Costa Grande, tuvo en el registro oficial 83 asesinatos en 2016, y 99 en 2017.
Los asesinatos se incrementaron después del plan nacional. En enero de 2016 reportan ocho casos, en febrero tres, en marzo y en abril seis, en mayo y junio cinco, en julio seis, y en agosto ocho.
En septiembre, con el plan, hubo nueve asesinatos, en octubre 13, nueve en noviembre y cinco en diciembre de 2016.
Enero de 2017 tuvo diez homicidios, en febrero y marzo se reportaron nueve, en abril cinco, en mayo seis, en junio y julio ocho, diez en octubre, seis en noviembre y 11 en diciembre.

 

Van 81 asesinatos en los primeros 14 días de 2018; matan a una mujer cada día en promedio

En los primeros 14 días del año se han cometido 81 asesinatos en el estado, de los cuales 14 fueron contra mujeres, lo que significa una asesinada diaria.
En los 31 días de enero del año pasado se contabilizaron 14 mujeres asesinadas, entre ellas una niña de 13 años, según un recuento de lo publicado en El Sur.
Este año en Acapulco suman 38 homicidios, sigue Chilpancingo con ocho, Iguala, Atoyac de Álvarez, Petatlán, Teloloapan, Chilapa y San Miguel Totolapan con cuatro, Juan R. Escudero (Tierra Colorada) con tres, Zihuatanejo con dos, Copala, Taxco, Coyuca de Benítez, Ometepec, Tetipac, Coyuca de Catalán y Pilcaya llevaban ayer un asesinato en cada municipio.
En el recuento se contabilizaron todos los casos de asesinatos que se han registrado en los 14 días del año, ya sean a golpes, con arma blanca, por asfixia, a balazos, hallados en fosas clandestinas y desmembrados.
De las 81 víctimas en el estado 14 fueron mujeres, 13 jóvenes que tenían entre 15 y 28 años y un niño.
Las víctimas son un empresario, un chef, un taxista, un taquero, un policía municipal, una vecina de la Ciudad de México, un campesino, un vendedor de pollos, dos policías de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), una vecina de Acapulco, un cabo militar, un dueño de una taller eléctrico automotriz, una trabajadora de Aurrera, un chofer de camión y un mecánico.
Algunos caso de 17 municipios

El jueves 4 de enero dos vecinos de Chilpancingo que fueron detenidos por policías municipales el 30 de diciembre en las instalaciones de la Feria de Navidad y Año Nuevo fueron hallados asesinados y envueltos en bolsas de plástico, en un basurero cerca de Tierras Prietas, en el nuevo libramiento a Tixtla al norte de Chilpancingo.
Ese día el cuerpo desmembrado de un hombre fue encontrado en la colonia Capire en Iguala junto a un narcomensaje.
El 7 de enero un taquero fue ejecutado a balazos en su trabajo en la colonia Juan Álvarez, a una cuadra de donde se reúnen los familiares del colectivo Los Otros Desaparecidos de Iguala, una mujer de unos 35 años fue asesinada a balazos en la comunidad de San Francisco, municipio de Copala, y otra joven semidesnuda fue asesinada a pedradas y encontrada en un camino de terracería cerca de un motel en la orilla de la carretera Acapulco- Zihuatanejo, en Atoyac.
Un día después dos mujeres y un hombre integrantes de una familia y otro hombre fueron degollados adentro de una casa en la comunidad de San Jeronimito, municipio de Petatlán. Las víctimas fueron identificadas como María de 31 años, Elena de 16, Jaime de 28 y Alfredo de 18 años.
Ese día un hombre fue ejecutado a balazos y un joven resultó herido de bala luego de ser atacados adentro de su casa en la colonia 6 de Julio en Chilpancingo, y otro joven fue asesinado a balazos cerca de la delegación de la Policía Federal sector Caminos, en la comunidad Agua Correa, Zihuatanejo.
El martes un policía municipal y otros dos hombres fueron asesinados a balazos en distintos hechos en Atoyac, y un joven fue ejecutado en la comunidad de Acamixtla, municipio de Taxco de Alarcón.
El 10 de enero los cuerpos de tres hombres asesinados fueron encontrados en una barranca de unos 20 metros de profundidad a orilla de la carretera que comunica la cabecera municipal de Teloloapan con la comunidad de Acachahuatla.
Ese día un hombre perdió la vida mientras recibía atención médica luego de que fue atacado a balazos en la avenida Gobernadores, cerca de la escuela Liceo Infantil Británico, a tres cuadras de la residencia oficial del gobernador Héctor Astudillo Flores, Casa Guerrero, en Chilpancingo. Otro hombre de 35 años fue asesinado en la avenida Eucaria Apreza en Chilapa y otro más en Coyuca de Benítez.
Un día después una joven de 28 años vecina de la Ciudad de México fue encontrada sin vida adentro de una habitación en el hotel Monte Alegre en Petaquillas, municipio de Chilpancingo. Fuentes de la Fiscalía General del Estado informaron que la causa de muerte de la joven pudiera ser infarto pero que se harán las investigaciones.
La tarde del viernes pasado agentes de la Fiscalía encontraron en la comunidad de La Gavia, municipio de San Miguel Totolapan, una fosa clandestina con cuatro osamentas, entre ellas la de un niño.
Ese día una mujer de 58 años fue asesinada de dos balazos en la cabeza adentro de su casa en Chontalpan en Tetipac, por tres hombres que irrumpieron a su casa para robarle, un campesino fue asesinado a balazos en la comunidad Acatempa en Teloloapan y un vendedor de pollos fue ejecutado a balazos en Coyuca de Benítez.
Ese día una mujer que fue levantada la tarde del viernes en Acapulco fue encontrada asesinada en la colonia Temixco en Chilpancingo y un joven de 15 años fue asesinado a balazos frente a sus padres en la colonia Centro de Iguala.

Acapulco

El 4 de enero tres hombres, entre ellos el dueño de un taller eléctrico automotriz y una mujer fueron ejecutados a balazos en las colonias Progreso, La Mira, Vista Alegre y el poblado de Tunzingo.
El 7 de enero 11 personas muertas y un herido (además de 38 detenidos, entre ellos el vocero del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la presa La Parota (Cecop), Marco Antonio Suástegui y su hermano Vicente Suástegui) dejaron dos enfrentamientos en la comunidad de La Concepción, en los Bienes Comunales de Cacahuatepec.
El martes una trabajadora de la tienda Aurrerá de El Coloso, otra mujer y un hombre fueron ejecutados a balazos, además de dos hombres decapitados, hechos que ocurrieron en Las Cruces y El Rastro.
Un día después tres hombres fueron asesinados a balazos, tres más resultaron heridos y una mujer fue hallada en una fosa clandestina en distintos hechos.

 

En seis años el Poder Judicial sólo obtuvo 14 sentencias firmes, revela un diagnóstico de ONG

De 2011 a 2016 el poder Judicial de Guerrero obtuvo sólo 14 sentencias firmes (concluidas hasta el último fallo de tribunal que puede entender de la causa), en homicidios, robo y lesiones. En homicidios sólo cerraron tres casos, uno por cada año de 2013 a 2015.
Los datos son parte del diagnóstico sobre el impacto y la implementación de las reformas constitucionales en materia de derechos humanos (2011) y penal (2008), que elaboraron el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Centro Prodh), el Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia y la Universidad Iberoamericana de la Ciudad de México.
Una de las investigadoras del Centro Prodh, Sofía de Robina Castro aclaró que los expedientes que sirvieron de base para elaborar el informe Del papel a la práctica de la aplicación de las reformas constitucionales en el sistema de justicia penal 2011-2016, no fueron obtenidos de la fuente oficial, sino de asociaciones civiles de derechos humanos del estado.
El informe se presentó ayer en el auditorio del Tribunal Superior de Justicia, en el centro de Chilpancingo ante estudiantes de derecho, con el Centro de Derechos Humanos de la Montaña, Tlachinollan, y el Centro de Derechos Humanos José María Morelos y Pavón de Chilapa (Centro Morelos).
Del caso de Guerrero señalaron que a pesar de que la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública del estado dispone que el poder Judicial, “deberá poner a disposición del público y actualizar la lista de acuerdos, las sentencias con sus respectivos votos particulares si los hubiera, y las versiones públicas que sean de interés público”, el contenido de la mayoría de las sentencias fue insuficiente para los objetivos de su monitoreo.
Mediante una solicitud de información de todas sentencias efectuadas desde 2011, sólo pudieron obtener tres resoluciones que resultaron ilegibles.
Informó que para el diagnóstico se analizaron 100 resoluciones de sentencias de Chihuahua, Guerrero, Oaxaca, Estado de México y Ciudad de México, algunas del ámbito federal en cuatro grandes rubros: comparación con lo dispuesto en la Convención Americana de Derechos Humanos, igualdad ante la ley, presunción de inocencia y valoración de pruebas, y exclusión de pruebas obtenidas violando derechos humanos.
En lo general indicó que se obtuvieron patrones comunes en las cinco entidades, como el uso retórico de los tratados internacionales, la tortura, la destrucción de la presunción de inocencia sin argumentos, y que los jueces no toman en cuenta de la misma manera los medios de prueba, “le dan más valor a la prueba que aporta la policía”.
En particular señaló que en Guerrero y Oaxaca preocupa que dada la cantidad de población indígena, no se refleje en las sentencias una perspectiva de etnicidad, en la mayoría de los casos ni siquiera se menciona que alguna de las partes pertenece a un pueblo originario.
Estimó que sería un dato que saltaría en los expedientes de las dos entidades, pero “falta mucho más que se refleje ese principio de igualdad”.
Aclaró que los patrones hallados no indican una situación homogénea del país. Trata de señalar los puntos rojos que se deben observar en la formación y aplicación del Nuevo Sistema de Justicia Penal (NSJP).
En el documento hay una serie de recomendaciones al poder Judicial, la Defensoría de Oficio, congresos, institutos de transparencia, medios de comunicación, sociedad civil, incluso a la academia, para entender las reformas de manera integral y en conjunto.
Entre estas se encuentra reforzar el acceso a las versiones públicas de sentencias judiciales y otros datos que permitan el escrutinio público en asuntos de justicia.

Predomina el uso de la fuerza sobre las normas: Tlachinollan

El director de Tlachinollan, Abel Barrera Hernández destacó que entre los actos de tortura y detenciones arbitrarias prevalece la falta de preparación de los administradores de justicia, sobre el uso adecuado de las normas internacionales de derechos humanos, “Guerrero está en pañales, el uso de la fuerza está por encima de las normas”.
Opinó que como sociedad se pensó que la reformas serían en alguna medida la solución de la crisis de violencia e inseguridad, pero el poder Judicial de Guerrero, “ha sido demasiado politizado, demasiado manoseado, sabemos que quienes están dentro de estos tribunales no todos tienen carrera, este perfil profesional para aplicar adecuadamente estas normas”.
Eso derivó en el desprestigio del poder Judicial, mientras las personas que se han atrevido a denunciar, que se organizaron para exigir justicia, no tienen garantías de seguridad ni confianza en el sistema de justicia.
Denunció que en la Montaña el tema de justicia pasa necesariamente por la mercantilización, “por el precio de la libertad o el encarcelamiento de la personas indígenas”.
Señaló el trato discriminatorio en general y de maltrato a las mujeres, “si eres mujer indígena con mayor razón. No sólo se descarga en ellas la responsabilidad de las pruebas, también las usan contra ellas y las convierten en víctimas del escarnio, de la burla. Cargan el estigma que provoca más dolor, más sufrimiento a las víctimas para hacerlas parecer como personas que están en la barbarie, como para hacerlas responsables de su propia violencia”.
El director del Centro Morelos, Manuel Olivares Hernández consideró grave el resultado del análisis, pero estimó que en Guerrero hay asuntos más “urgentes, angustiantes”, como el acceso a la justicia.
Sólo en Chilapa señaló que en un lustro hay más de 100 desaparecidos, y al revisar los expedientes iniciados en el sistema tradicional y del NSJP, prácticamente no hay investigación. Lo que contiene son las solicitudes de información a la Cruz Roja, a las prisiones y hospitales. Con este esquema enfatizó que no hay garantías de acceder a la justicia. Cuestionó “¿qué hacen las autoridades ante más de 200 homicidios (que se registraron sólo en octubre pasado)?, ¿qué está haciendo la autoridad para procurar justicia a los familiares, de estos asesinados, de estos desaparecidos?”. (Lourdes Chávez / Chilpancingo).

Mil 919 ejecutados en lo que va de 2017; 101 más que el año pasado

Suman mil 919 ejecutados en lo que va de 2017, 101 más que en el mismo periodo del año pasado

De enero a octubre son en promedio diario 6.3 asesinatos que se atribuyen al crimen organizado. El último mes hubo 194 víctimas, seis son mujeres y 36 jóvenes. En su mayoría fueron asesinadas a balazos y en muchos casos desmembrados, embolsados, calcinados, decapitados y algunos con narcomensaje. Los municipios con más casos son Acapulco, Chilapa, Chilpancingo, Zihuatanejo y Coyuca de Benítez, según un recuento de la información publicada en El Sur

Luis Blancas

Chilpancingo

En lo que va del año se han cometido mil 919 homicidios en Guerrero en los que presuntamente participó la delincuencia organizada, 101 más que en el mismo periodo de 2016, lo que representa un incremento de 5.5 por ciento, según un recuento de la información publicada en El Sur.
De enero a octubre, es decir 304 días, el promedio de homicidios diarios en la entidad es de 6.3.
En octubre 194 personas fueron ejecutadas en el estado, 13 más que en septiembre cuando se registraron 181, mientras que en enero hubo 165, en febrero 163, en marzo 200, en abril 195, en mayo y junio 206 y en agosto 177.
En Acapulco se cometieron 71 asesinatos en octubre, lo que representa el 36.5 por ciento del total en la entidad y hubo 123 muertes en otros 30 municipios.
En los 31 días de octubre, de las 194 víctimas en el estado seis fueron mujeres y 36 jóvenes que tenían entre 19 y 29 años de edad.
Los 31 municipios con más casos de ejecutados fueron Acapulco con 71, Chilapa con 25, en Chilpancingo hubo 16, en Zihuatanejo 15, en Coyuca de Benítez 10, en Eduardo Neri (Zumpango), Ciudad Altamirano, Iguala, Atoyac de Álvarez y Zitlala cinco, en Tixtla cuatro, en Tecpan de Galeana y Juan R. Escudero (Tierra Colorada) tres, y en Ometepec, Taxco y Teloloapan dos.
En Petatlán, Tlapa, Zapotitlán Tablas, Atlixtac, Olinalá, Cochoapa el Grande, Cutzamala, Quechultenango, Ajuchitlán del Progreso, Atoyac, Zirándaro, Coyuca de Catalán, Cuajinicuilapa, Igualapa, Cocula y Mártir de Cuilapa se registró un homicidio en cada uno.
Las víctimas en su mayoría fueron ejecutadas a balazos y entre ellas hay casos de violencia extrema con desmembrados, embolsados, calcinados, asfixiados, decapitados y hallados en fosas clandestinas, en algunos casos les fue dejado un narcomensaje.
Las ocupaciones de las víctimas fueron 16 taxistas, cuatro choferes del transporte público, seis comerciantes, tres albañiles, cinco campesinos, dos vendedores de autos, un guardia de seguridad, un suboficial de custodios, un estudiante de gastronomía, un trabajador de vía pública, un estudiante de psicología, un dueño de una ferretería y un prestador de servicio.
Además un vecino de Atlixtac, un estudiante de preparatoria, un dueño de una repostería, un indígena na’savi, un paciente de un hospital, un vendedor de pollos, un líder transportista, un abogado, una ama de casa, el ex alcalde del PRD de Zitlala Francisco Tecuchillo Neri, el ex presidente del PRD estatal Ranferi Hernández Acevedo, su esposa, suegra y chofer, un vendedor de frutas, un dueño de un restaurante, un ganadero, el hijo del ex alcalde del PRI de Zumpango, un mecánico, un lava coches, un trabajador de una tienda de conveniencia y un checador de Urvan.

Los casos en 31 municipios

El 1 de octubre, en Chilapa,  un chofer de transporte publico y su acompañante fueron ejecutados en el centro y otro hombre fue asesinado en el camino de terracería del fraccionamiento Los Reyes en Chilapa, justo cuando el gobernador Héctor Astudillo Flores anunció una operación de seguridad en las carreteras de Chilapa, Tixtla y Chilpancingo, ante los constantes asesinatos de choferes de Urvan de esta ruta.
Un día después, un taxista fue ejecutado a balazos en la central de autobuses Estrella Blanca de Petatlán, y en Zihuatanejo asesinaron a dos hombres.
El 4 de octubre hombres armados irrumpieron en la comunidad de Xochipala, municipio de Eduardo Neri, atacaron a balazos a una patrulla de la Policía Rural que resguardaba las fiestas patronales de San Francisco de Asís, y asesinaron a dos campesinos e hirieron a una mujer.
Después de este hecho los agresores huyeron hacia la comunidad de Puentecillas y El Ranchito, municipio de Leonardo Bravo (Chichihualco), donde se enfrentaron a balazos con otro grupo delincuencial que dejó al menos dos hombres heridos.
Cinco días después el cuerpo incendiado adentro de un taxi y otros dos hombres ejecutados a balazos fueron hallados en Atzacoaloya y en la colonia Municipio Libre, en Chilapa. Ese día un paciente del hospital privado UCI Almater que está a una cuadra del Ayuntamiento de Iguala fue sacado del lugar y ejecutado de un balazo en la cabeza, en la unidad habitacional Hábitat en Iguala.
Un vecino de Quechultenango fue ejecutado adentro de su casa cuando veía el futbol junto con su familia, y en Ajuchitlán del Progreso un campesino fue asesinado a balazos afuera de su casa.
El 12 de octubre un taxista depositado en bolsas de plástico fue encontrado en la colonia Lomas de Xocomulco, en Chilpancingo, y un campesino asesinado con dos balazos en la cabeza fue encontrado en un predio en la comunidad El Troncón en Tixtla.
En Taxco un líder transportista fue ejecutado a balazos afuera de su casa en la colonia Centro.
Un día después un abogado de 40 años fue ejecutado a balazos cuando caminaba cerca de las canchas de futbol de la colonia Los Ángeles, de Chilpancingo, mientras que una ama de casa de 36 años fue asesinada a balazos en el fraccionamiento Benito Juárez atrás de la tienda Soriana en Iguala y un joven de 25 años asesinado a balazos fue encontrado en un camino de terracería cerca de un balneario de la playa La Majahua, en Zihuatanejo.
Ese día, hombres armados atacaron una patrulla de la Policía Comunitaria del Frente Unido para la Seguridad y Desarrollo del Estado de Guerrero (FUSDEG), donde murió un comandante, y un chofer de un camión en la comunidad de Omitlán en Tierra Colorada.

Ranferi Hernández Acevedo

El 13 de octubre el ex alcalde perredista de Zitlala, Francisco Tecuchillo Neri, quien fue privado de su libertad, murió en el hospital general del Chilapa, fue encontrado degollado en el barrio San Juan de esa ciudad.
Un día después autoridades municipales de Ahuacuotzingo confirmaron el homicidio del ex presidente estatal del PRD, ex diputado local e integrante de la coordinadora estatal del movimiento Pro-AMLO, Ranferi Hernández Acevedo.
Su cuerpo incendiado junto al de su esposa, su suegra y su chofer fueron encontrados dentro de su camioneta en la carretera Chilapa-Ahuacuotzingo, cerca de la desviación hacia Nejapa, municipio de Chilapa.
El 16 de octubre el cuerpo de un hombre desmembrado y dentro de tres bolsas de plástico fueron encontrados en el panteón nuevo de la colonia Lázaro Cárdenas, y otro hombre fue ejecutado en la colonia Sección Séptima en Chilpancingo.
Un día después un chofer del sitio de la Montaña de la ruta Chilpancingo–Chilapa fue asesinado a balazos en la carretera federal, en la comunidad Ojitos de Agua, municipio de Tixtla.
Dos días después nueve hombres entre ellos dos vendedores de autos, dos hermanos, un vendedor de frutas y un hombre incendiado adentro de un auto fueron asesinados en distintos hechos en Coyuca de Benítez, Xochipala, Zumpango, Zitlala, Chilapa y Zihuatanejo.
Al día siguiente el dueño de un restaurante y otro hombre fueron ejecutados a balazos adentro de un restaurante en Ciudad Altamirano, un hombre murió en el hospital general de Chilapa luego de ser atacado a balazos en el centro de esa cabecera municipal, y un chofer del transporte público fue ejecutado a balazos en Iguala.
Además doce personas fueron ejecutadas a balazos en ocho municipios y una más murió en un enfrentamiento armado entre dos grupos de la delincuencia organizada. Tres se cometieron en Atoyac, tres en Tecpan de Galeana, uno en Zumpango, Zihuatanejo, Tixtla, Chilapa, Zirándaro y Coyuca de Benítez. Entre las víctimas estaba el hijo del ex alcalde del PRI de Zumpango en el periodo 1999-2002, Francisco Nava Torres.

Siete asesinados en un solo día

El 24 de octubre en otra violenta jornada seis hombres fueron ejecutados a balazos y uno más incendiado, en Chilpancingo, Coyuca de Benítez, Zihuatanejo e Iguala.
Un día después dos decapitados, encajuelados con narcomensaje, un trabajador de una tienda de conveniencia y otro hombre fueron ejecutados a balazos en distintos hechos en Chilpancingo. Además en Zumpango fue ejecutado a balazos un hombre y otro más en el municipio de Igualapa.
Cuatro días después dos jóvenes y un hombre fueron ejecutados a balazos cuando veían un partido de futbol en las canchas en la colonia CNOP en Chilpancingo, además un chofer del transporte público fue asesinado a balazos y su Urvan fue incendiada por hombres armados en Pochahuizco, Zitlala, y dos hombres más fueron asesinados en la comunidad de Aguas Blancas en Coyuca de Benítez.
El 30 de octubre dos hombres fueron asesinado a balazos en Ciudad Altamirano en la región Tierra Caliente, dos jóvenes más degollados en las inmediaciones de Zitlala y un checador de Urvan en el fraccionamiento Casas Geo en Chilpancingo.
En Acapulco, 71 en octubre

En octubre en Acapulco ocurrieron 71 homicidios, un caso más que en septiembre cuando se cometieron 70. En los 10 meses suman 805.
Las colonias y poblados con más casos son  Libertad, Las Playas, Lomas de Magallanes, Las Cruces, Bella Vista, San Agustín, La Poza, Bellavista, Hogar Moderno, Miramar, colonia Amalia Solórzano, Altos del Mirador, Hornos, Sinaí, Emiliano Zapata, San Agustín, Playa El Morro, Llano Largo, Paso Texca, Generación 2000 y Puerto Marqués.
El 2 de octubre tres hombres entre ellos un desmembrado y una mujer, fueron asesinados a balazos en distintos hechos de violencia en la colonia Libertad, fraccionamiento Las Playas y la colonia Lomas de Magallanes.
Tres días después dos taxistas fueron asesinados a balazos tras un ataque armado contra un sitio de taxis de la ruta Marquelia-Acapulco en Las Cruces, y otro hombre asesinado a balazos y envuelto con una sábana fue encontrado en la colonia Bella Vista en Acapulco.
Un día después un suboficial de custodios, tres comerciantes, un taxista y dos hombres fueron ejecutados en la avenida Cuauhtémoc, San Agustín, el poblado La Poza, Bellavista y Hogar Moderno.
El 10 de octubre un estudiante de gastronomía, un taxista y dos hombres más fueron asesinados en el fraccionamiento Miramar, colonia Amalia Solórzano y Vacacional. Ese día inició su operación el grupo de élite de policías estatales con una persecución en esa ciudad.
Tres días después la dueña de una casa y dos hombres fueron encontrados en una fosa clandestina en una casa en la colonia Altos del Mirador, y el cuerpo de un hombre decapitado en el fraccionamiento Hornos.
El 22 de octubre los cuerpos de seis hombres fueron localizados en fosas clandestinas en la colonia Sinaí, en la parte alta de la colonia Emiliano Zapata de Acapulco.
Además cuatro hombres y una mujer fueron ejecutados a balazos en la colonia Fidel Velázquez, la unidad habitacional San Agustín, Playa El Morro, Llano Largo y Paso Texca.
Dos días después tres hombres fueron ejecutados en las colonia Generación 2000 y Puerto Marqués.

Suman mil 919 ejecutados en lo que va de 2017, 101 más que en el mismo periodo del año pasado

En lo que va del año se han cometido mil 919 homicidios en Guerrero en los que presuntamente participó la delincuencia organizada, 101 más que en el mismo periodo de 2016, lo que representa un incremento de 5.5 por ciento, según un recuento de la información publicada en El Sur.
De enero a octubre, es decir 304 días, el promedio de homicidios diarios en la entidad es de 6.3.
En octubre 194 personas fueron ejecutadas en el estado, 13 más que en septiembre cuando se registraron 181, mientras que en enero hubo 165, en febrero 163, en marzo 200, en abril 195, en mayo y junio 206 y en agosto 177.
En Acapulco se cometieron 71 asesinatos en octubre, lo que representa el 36.5 por ciento del total en la entidad y hubo 123 muertes en otros 30 municipios.
En los 31 días de octubre, de las 194 víctimas en el estado seis fueron mujeres y 36 jóvenes que tenían entre 19 y 29 años de edad.
Los 31 municipios con más casos de ejecutados fueron Acapulco con 71, Chilapa con 25, en Chilpancingo hubo 16, en Zihuatanejo 15, en Coyuca de Benítez 10, en Eduardo Neri (Zumpango), Ciudad Altamirano, Iguala, Atoyac de Álvarez y Zitlala cinco, en Tixtla cuatro, en Tecpan de Galeana y Juan R. Escudero (Tierra Colorada) tres, y en Ometepec, Taxco y Teloloapan dos.
En Petatlán, Tlapa, Zapotitlán Tablas, Atlixtac, Olinalá, Cochoapa el Grande, Cutzamala, Quechultenango, Ajuchitlán del Progreso, Atoyac, Zirándaro, Coyuca de Catalán, Cuajinicuilapa, Igualapa, Cocula y Mártir de Cuilapa se registró un homicidio en cada uno.
Las víctimas en su mayoría fueron ejecutadas a balazos y entre ellas hay casos de violencia extrema con desmembrados, embolsados, calcinados, asfixiados, decapitados y hallados en fosas clandestinas, en algunos casos les fue dejado un narcomensaje.
Las ocupaciones de las víctimas fueron 16 taxistas, cuatro choferes del transporte público, seis comerciantes, tres albañiles, cinco campesinos, dos vendedores de autos, un guardia de seguridad, un suboficial de custodios, un estudiante de gastronomía, un trabajador de vía pública, un estudiante de psicología, un dueño de una ferretería y un prestador de servicio.
Además un vecino de Atlixtac, un estudiante de preparatoria, un dueño de una repostería, un indígena na’savi, un paciente de un hospital, un vendedor de pollos, un líder transportista, un abogado, una ama de casa, el ex alcalde del PRD de Zitlala Francisco Tecuchillo Neri, el ex presidente del PRD estatal Ranferi Hernández Acevedo, su esposa, suegra y chofer, un vendedor de frutas, un dueño de un restaurante, un ganadero, el hijo del ex alcalde del PRI de Zumpango, un mecánico, un lava coches, un trabajador de una tienda de conveniencia y un checador de Urvan.

Los casos en 31 municipios

El 1 de octubre, en Chilapa,  un chofer de transporte publico y su acompañante fueron ejecutados en el centro y otro hombre fue asesinado en el camino de terracería del fraccionamiento Los Reyes en Chilapa, justo cuando el gobernador Héctor Astudillo Flores anunció una operación de seguridad en las carreteras de Chilapa, Tixtla y Chilpancingo, ante los constantes asesinatos de choferes de Urvan de esta ruta.
Un día después, un taxista fue ejecutado a balazos en la central de autobuses Estrella Blanca de Petatlán, y en Zihuatanejo asesinaron a dos hombres.
El 4 de octubre hombres armados irrumpieron en la comunidad de Xochipala, municipio de Eduardo Neri, atacaron a balazos a una patrulla de la Policía Rural que resguardaba las fiestas patronales de San Francisco de Asís, y asesinaron a dos campesinos e hirieron a una mujer.
Después de este hecho los agresores huyeron hacia la comunidad de Puentecillas y El Ranchito, municipio de Leonardo Bravo (Chichihualco), donde se enfrentaron a balazos con otro grupo delincuencial que dejó al menos dos hombres heridos.
Cinco días después el cuerpo incendiado adentro de un taxi y otros dos hombres ejecutados a balazos fueron hallados en Atzacoaloya y en la colonia Municipio Libre, en Chilapa. Ese día un paciente del hospital privado UCI Almater que está a una cuadra del Ayuntamiento de Iguala fue sacado del lugar y ejecutado de un balazo en la cabeza, en la unidad habitacional Hábitat en Iguala.
Un vecino de Quechultenango fue ejecutado adentro de su casa cuando veía el futbol junto con su familia, y en Ajuchitlán del Progreso un campesino fue asesinado a balazos afuera de su casa.
El 12 de octubre un taxista depositado en bolsas de plástico fue encontrado en la colonia Lomas de Xocomulco, en Chilpancingo, y un campesino asesinado con dos balazos en la cabeza fue encontrado en un predio en la comunidad El Troncón en Tixtla.
En Taxco un líder transportista fue ejecutado a balazos afuera de su casa en la colonia Centro.
Un día después un abogado de 40 años fue ejecutado a balazos cuando caminaba cerca de las canchas de futbol de la colonia Los Ángeles, de Chilpancingo, mientras que una ama de casa de 36 años fue asesinada a balazos en el fraccionamiento Benito Juárez atrás de la tienda Soriana en Iguala y un joven de 25 años asesinado a balazos fue encontrado en un camino de terracería cerca de un balneario de la playa La Majahua, en Zihuatanejo.
Ese día, hombres armados atacaron una patrulla de la Policía Comunitaria del Frente Unido para la Seguridad y Desarrollo del Estado de Guerrero (FUSDEG), donde murió un comandante, y un chofer de un camión en la comunidad de Omitlán en Tierra Colorada.

Ranferi Hernández Acevedo

El 13 de octubre el ex alcalde perredista de Zitlala, Francisco Tecuchillo Neri, quien fue privado de su libertad, murió en el hospital general del Chilapa, fue encontrado degollado en el barrio San Juan de esa ciudad.
Un día después autoridades municipales de Ahuacuotzingo confirmaron el homicidio del ex presidente estatal del PRD, ex diputado local e integrante de la coordinadora estatal del movimiento Pro-AMLO, Ranferi Hernández Acevedo.
Su cuerpo incendiado junto al de su esposa, su suegra y su chofer fueron encontrados dentro de su camioneta en la carretera Chilapa-Ahuacuotzingo, cerca de la desviación hacia Nejapa, municipio de Chilapa.
El 16 de octubre el cuerpo de un hombre desmembrado y dentro de tres bolsas de plástico fueron encontrados en el panteón nuevo de la colonia Lázaro Cárdenas, y otro hombre fue ejecutado en la colonia Sección Séptima en Chilpancingo.
Un día después un chofer del sitio de la Montaña de la ruta Chilpancingo–Chilapa fue asesinado a balazos en la carretera federal, en la comunidad Ojitos de Agua, municipio de Tixtla.
Dos días después nueve hombres entre ellos dos vendedores de autos, dos hermanos, un vendedor de frutas y un hombre incendiado adentro de un auto fueron asesinados en distintos hechos en Coyuca de Benítez, Xochipala, Zumpango, Zitlala, Chilapa y Zihuatanejo.
Al día siguiente el dueño de un restaurante y otro hombre fueron ejecutados a balazos adentro de un restaurante en Ciudad Altamirano, un hombre murió en el hospital general de Chilapa luego de ser atacado a balazos en el centro de esa cabecera municipal, y un chofer del transporte público fue ejecutado a balazos en Iguala.
Además doce personas fueron ejecutadas a balazos en ocho municipios y una más murió en un enfrentamiento armado entre dos grupos de la delincuencia organizada. Tres se cometieron en Atoyac, tres en Tecpan de Galeana, uno en Zumpango, Zihuatanejo, Tixtla, Chilapa, Zirándaro y Coyuca de Benítez. Entre las víctimas estaba el hijo del ex alcalde del PRI de Zumpango en el periodo 1999-2002, Francisco Nava Torres.

Siete asesinados en un solo día

El 24 de octubre en otra violenta jornada seis hombres fueron ejecutados a balazos y uno más incendiado, en Chilpancingo, Coyuca de Benítez, Zihuatanejo e Iguala.
Un día después dos decapitados, encajuelados con narcomensaje, un trabajador de una tienda de conveniencia y otro hombre fueron ejecutados a balazos en distintos hechos en Chilpancingo. Además en Zumpango fue ejecutado a balazos un hombre y otro más en el municipio de Igualapa.
Cuatro días después dos jóvenes y un hombre fueron ejecutados a balazos cuando veían un partido de futbol en las canchas en la colonia CNOP en Chilpancingo, además un chofer del transporte público fue asesinado a balazos y su Urvan fue incendiada por hombres armados en Pochahuizco, Zitlala, y dos hombres más fueron asesinados en la comunidad de Aguas Blancas en Coyuca de Benítez.
El 30 de octubre dos hombres fueron asesinado a balazos en Ciudad Altamirano en la región Tierra Caliente, dos jóvenes más degollados en las inmediaciones de Zitlala y un checador de Urvan en el fraccionamiento Casas Geo en Chilpancingo.
En Acapulco, 71 en octubre

En octubre en Acapulco ocurrieron 71 homicidios, un caso más que en septiembre cuando se cometieron 70. En los 10 meses suman 805.
Las colonias y poblados con más casos son  Libertad, Las Playas, Lomas de Magallanes, Las Cruces, Bella Vista, San Agustín, La Poza, Bellavista, Hogar Moderno, Miramar, colonia Amalia Solórzano, Altos del Mirador, Hornos, Sinaí, Emiliano Zapata, San Agustín, Playa El Morro, Llano Largo, Paso Texca, Generación 2000 y Puerto Marqués.
El 2 de octubre tres hombres entre ellos un desmembrado y una mujer, fueron asesinados a balazos en distintos hechos de violencia en la colonia Libertad, fraccionamiento Las Playas y la colonia Lomas de Magallanes.
Tres días después dos taxistas fueron asesinados a balazos tras un ataque armado contra un sitio de taxis de la ruta Marquelia-Acapulco en Las Cruces, y otro hombre asesinado a balazos y envuelto con una sábana fue encontrado en la colonia Bella Vista en Acapulco.
Un día después un suboficial de custodios, tres comerciantes, un taxista y dos hombres fueron ejecutados en la avenida Cuauhtémoc, San Agustín, el poblado La Poza, Bellavista y Hogar Moderno.
El 10 de octubre un estudiante de gastronomía, un taxista y dos hombres más fueron asesinados en el fraccionamiento Miramar, colonia Amalia Solórzano y Vacacional. Ese día inició su operación el grupo de élite de policías estatales con una persecución en esa ciudad.
Tres días después la dueña de una casa y dos hombres fueron encontrados en una fosa clandestina en una casa en la colonia Altos del Mirador, y el cuerpo de un hombre decapitado en el fraccionamiento Hornos.
El 22 de octubre los cuerpos de seis hombres fueron localizados en fosas clandestinas en la colonia Sinaí, en la parte alta de la colonia Emiliano Zapata de Acapulco.
Además cuatro hombres y una mujer fueron ejecutados a balazos en la colonia Fidel Velázquez, la unidad habitacional San Agustín, Playa El Morro, Llano Largo y Paso Texca.
Dos días después tres hombres fueron ejecutados en las colonia Generación 2000 y Puerto Marqués.

No son del crimen organizado los dos asesinados el domingo en Teloloapan: alcalde

El alcalde de Teloloapan, Robell Urióstegui Patiño dijo que los dos muertos del domingo “son temas aislados”, que no están relacionados con la delincuencia organizada “ni temas que antes solían pasar en el municipio”.
En declaraciones en Acapulco, Urióstegui aseguró que el homicidio de un mecánico y un taxista el pasado domingo fue un pleito “al calor de las copas”, que el segundo agredió al primero y nunca espero que le respondieran un arma de fuego, “pero son temas aislados”.
Dijo que Telolopan está en “relativa calma”, que no se está exento de hechos de violencia, pero sí menos que otros años, que la gente ha recobrado la tranquilidad y confianza, y se están haciendo acciones para resarcir el tejido social. Aprovechó para informar que en unos días iniciará la Expo Feria Telolopan, para darle a la ciudadanía un espacio de convivencia, “lo hacemos porque el municipio hoy está en unas condiciones distintas”.
Consideró que la disminución de la violencia es por los filtros de revisión de militares y policías estatales, y reconoció el trabajo de la Policía Comunitaria Tecampanera, “eso ha ayudado a que ya no sigan creciendo las estadísticas de incidentes dolosos que se vivían en Teloloapan anteriormente”.
Urióstegui Patiño expuso que, en relación con la seguridad no pueden estarse echando la bolita los tres niveles de gobierno, que es importante determinar la responsabilidad del municipio, del estado y de la federación.
Recordó que en Teloloapan sólo tienen 20 policías que son de proximidad, porque no están armados, “por eso yo soy de los que estamos a favor de que se pueda hacer una modificación y le entremos la mando único”, manifestó.
Agregó que debe de haber voluntad en el Congreso y de los alcaldes para el Mando Único, y que el dinero que se invierte en seguridad es lo “de menos”, porque se trata de darle garantías a la ciudadanía.
Recordó que el actualmente tiene medidas cautelares ante las amenazas que recibió, y aunque ya no ha sido amenazado, siguen las recomendaciones de seguridad que le dieron, “tuvimos que modificar algunos esquemas de trabajo, ya no podemos viajar de un lugar a otro como lo hacíamos antes, ya viajamos sobre ciertos protocolos”.

Pide el gobernador acciones inmediatas contra la delincuencia en el Grupo de Coordinación

Luego de la alerta emitida por Estados Unidos para que sus funcionarios no acudan a varios destinos de México, entre ellos todos los del estado de Guerrero por los bloqueos de autodefensas, aunado a la permanente incidencia de homicidios, ayer sesionó el Grupo de Coordinación Guerrero (GCG).
En un comunicado oficial se informó que el gobernador Héctor Astudillo Flores revisó la estrategia de seguridad con funcionarios federales y estatales, para “acciones conjuntas y fortalecer la protección de la población e inhibir el delito”.
Se menciona la preocupación de Astudillo Flores por la incidencia delictiva, y su solicitud a las instituciones federales y estatales para diseñar acciones conjuntas que operen de inmediato.
De igual manera solicitó a la Fiscalía General del Estado y a la Procuraduría General de la República que resuelvan las investigaciones pendientes, y fortalezcan las acciones de inteligencia contra objetivos prioritarios.
Anunció la construcción de un nuevo módulo para la población carcelaria en el penal de Acapulco, donde el 6 de junio ocurrió una masacre que dejó 28 muertos.
La inversión de 22 millones de pesos del Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública será para ampliar los dormitorios de la población carcelaria en Las Cruces, y reducir la situación de hacinamiento. Así se atenderá una de las recomendaciones de la Comisión Nacional de Derechos Humanos tras los hechos del 6 de junio.
Se indicó que el secretario de Seguridad Pública, el general Pedro Almazán Cervantes, presentó la incidencia delictiva en la entidad, de la que no se dio cuenta en el boletín.
Se informó que también acudieron el comandante de la Novena Región Militar, General Germán Javier Jiménez Mendoza, el comandante de la Octava Región Naval, almirante Juan Guillermo Fierro Rocha, el comandante de la 35 Zona Militar, general José Francisco Terán Valle, el delegado de la PGR Juan José Monroy García, el Fiscal General del Estado Javier Olea Peláez, y el secretario general gobierno Florencio Salazar Adame.