Buscarán 18 nuevos buzos a los marineros desaparecidos por el huracán Otis: FGE

Ramón Gracida Gómez

La Fiscalía General del Estado (FGE) informó que 18 nuevos buzos van a continuar la búsqueda de los marineros desaparecidos por el huracán Otis en la isla de La Roqueta, Marina Acapulco, Club de Yates y Condominio Cocos.
Mediante un boletín de prensa difundido ayer, la FGE indicó que continúa la búsqueda de personas reportadas como desaparecidas después del meteoro del 25 de octubre, en conjunto con la Secretaría de Marina (Semar).
Como cada martes, agentes de ambas instituciones se reunieron con familiares de los marineros desaparecidos en las instalaciones de la Doceava Región Naval, y estuvieron presentes el agente titular del Ministerio Público del Sector Costa Azul, Óscar David Hernández Velázquez, y agentes adscritos a la Fiscalía Especializada en Materia de Desaparición Forzada.
De acuerdo con el boletín de la FGE, la reunión del martes consistió en la exposición a las familias de “las operaciones de búsqueda y rescate marítimo realizadas en la última semana”.
“Asimismo, se les notificó sobre la llegada de 18 nuevos buzos, quienes continuarán con estas acciones en distintos puntos, entre ellos: La Roqueta, Marina Acapulco, Club de Yates y Condominio Cocos”, agrega el breve documento.
La Marina Acapulco, Club de Yates y Condominio Los Cocos conforman una zona de desastre, una de las más visibles a 106 días del meteoro que golpeó Acapulco, Coyuca de Benítez y San Marcos, porque siguen arrumbados en las playas de esta zona de Acapulco yates de grandes dimensiones, otros siguen hundidos y de unas cuantos flotan sus proas.
En la isla de La Roqueta se han encontrado partes de algunos de los barcos de los marineros desaparecidos, como Litos, del que están desaparecidos el capitán Ulises Díaz Salgado, el ingeniero Fernando Parra Morales, la hostess Abigail Andrade Rodríguez y el marinero Alejandro Sandoval Ugarte; y el yate Bacchus, del que están desaparecidos el capitán Andrés Cortés Salazar y el marinero Gustavo Hurtado Mendoza.
A más de tres meses del paso del huracán Otis, siguen sin ser localizadas 32 personas, de las cuales 27 se extraviaron en el mar y cinco en tierra. A finales de diciembre, el vicefiscal de Investigación de la Fiscalía General del Estado (FGE), Gabriel Alejandro Hernández Mendoza, indicó en entrevista con El Sur que todos los hombres y mujeres extraviados por el meteoro serían buscados en el mar porque ya se descartaron las zonas de tierra.
Las reuniones semanales entre familiares de marineros y autoridades se acordaron después de que los primeros protestaron, sobre todo en noviembre, para que se intensificaran las búsquedas.
El último hallazgo de un marinero desaparecido por Otis que se ha dado a conocer públicamente es el de Mauricio Adrián Bibiano Ochoa, capitán de la embarcación Vida, cuyos restos fueron encontrados en Punta Bruja el 3 de diciembre y entregados a sus familiares el día 12 del mismo mes.
Fue en Punta Bruja, que es el extremo oriente de la bahía, cerca de Las Brisas, donde la Semar efectuó una búsqueda de la hostess del yate Litos, Abigail Andrade Rodríguez, a principios de año, como lo informó El Sur en su edición del 6 de enero.

Decomisa la Marina una tonelada de cocaína, halla un muerto y detiene a 14 hombres en una embarcación en Acapulco

La Secretaría de Marina-Armada de México (Semar) informó que detuvo en dos embarcaciones a 14 presuntos delincuentes, decomisó casi una tonelada de cocaína, mil 750 litros de combustible y un cadáver humano en las costas de Acapulco. En un boletín de prensa la Semar informó que tras realizar trabajos de gabinete y campo el miércoles, se obtuvo información sobre actividades delictivas en la mar. Añadió que los marinos adscritos a la Octava Región Naval con sede en Acapulco establecieron una operación de vigilancia marítima que incluyó unidades de superficie y aéreas para inhibir la acción delincuencial. Puntualizó que “durante la operación una aeronave de la Armada de México avistó a dos embarcaciones sospechosas tipo Eduardoño, que informó una Patrulla Oceánica para su intercepción y aseguramiento correspondiente”. Informó que la primera embarcación detuvo al parecer a ocho delincuentes, cuatro mexicanos y cuatro ecuatorianos, así como un cadáver humano mexicano. Abundó que la segunda embarcación fue hallada al suroeste de Acapulco con seis presuntos delincuentes, tres mexicanos, dos ecuatorianos y otro colombiano, en posesión de 30 bultos de cocaína con un peso de al menos 900 kilogramos, así como de 35 bidones con mil 750 litros de combustible. Los 14 detenidos, la droga y el combustible fueron puestos a disposición del agente del Ministerio Público de la federación en Acapulco para la determinación ministerial, las pruebas correspondientes y la integración de la carpeta de investigación. El cuerpo fue entregado al Servicio Médico Forense de ese puerto para las diligencias pertinentes, agrega. La corporación destacó que estas acciones son parte de las operaciones de vigilancia marítimas, aéreas y terrestres de la Secretaría de Marina-Armada de México como autoridad marítima nacional y en funciones de guardia costera, para inhibir la acción delincuencial.

Exige el ayuntamiento de Azueta que la Marina le devuelva un terreno

* La Secretaría lo ocupó hace diez años, señala

 Exige el ayuntamiento de Azueta que la Marina le devuelva un terreno

Maricela Santos, corresponsal, Zihuatanejo * El ayuntamiento de Zihuatanejo exige la devolución de un terreno que se apropió la Secretaría de Marina Armada de México (Semar) desde hace aproximadamente 10 años en este puerto.

El terreno en disputa mide aproximadamente 4 mil 500 metros cuadrados y está reconocido como un área de equipamiento urbano que era utilizado como estacionamiento público pero que fue solicitado por la Semar para colocar una caseta de vigilancia en uno de los accesos al espacio que ocupan los marinos en este puerto cerca de la laguna de Las Salinas de Zihuatanejo.

Según declaraciones del alcalde de Zihuatanejo, Amador Campos Aburto, la Semar terminó por cerrar el área con una barda y tomarla como una propiedad privada por lo que hasta la fecha los marinos impiden que se estacionen vehículos frente a la calle 5 de Mayo, frente al Mercado de Artesanías.

Ambientalistas del puerto han dicho que el sitio que ocupa la Marina cerca de la laguna de Las Salinas alteró el cuerpo original del estero porque se rellenaron áreas de esta zona federal modificando la composición de esta área en la que se pretendía establecer el desarrollo turístico Porto Maris comercializado por la Promotora Turística de Guerrero (Protur) muy cerca de la zona.

El ayuntamiento de Azueta pretende recuperar el inmueble en posesión de la Marina como parte del proyecto de rescate de las áreas verdes y de equipamiento urbano que se encuentran invadidas en el puerto, pero de acuerdo a los informes más recientes del director de Desarrollo Urbano, Fernando Eligio Peñaloza Peñaloza, este proyecto ha encontrado obstáculos diversos que van desde la negativa del registro público de la propiedad para autorizar la revisión de los planos hasta la falta de información respecto a la comercialización de estas zonas por parte del Fideicomiso Bahía de Zihuatanejo.

Los reportes de contaminación en Azueta, desde los gobiernos del PRI

* Revisión de informes oficiales desde 1999

* Durante las administraciones de Eric Fernandez y Jorge Allec Galeana hubo advertencias sobre el vertimiento de aguas jabonosas en La Boquita y del aumento de coliformes fecales en el estero Las Salinas

Maricela Santos, corresponsal, Zihuatanejo * Reportes de los estudios de calidad de agua de la bahía de Zihuatanejo de los últimos cuatro años revelan que en anteriores gobiernos municipales la Subdirección de Contaminación Marina de la Secretaría de Marina (Semar) había alertado del incremento de los índices de contaminación.

El monitoreo más reciente de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), levantado el 25 de abril, indica que la calidad del agua se mantiene en los límites permisibles para uso recreativo, pero los registros de la calidad fisicoquímica y bacteriológica de la bahía, del Instituto Oceanográfico del Pacífico de la Semar, revelan que desde los gobiernos priístas de Eric Fernandez y Jorge Allec Galeana hubo advertencias constantes respecto al incremento en el vertimiento de aguas jabonosas al canal de La Boquita y del aumento de coliformes fecales en el estero de Las Salinas y otros puntos de la bahía, que hacían que la calidad del agua no fuera apta para la protección de la vida acuática en ambientes marinos.

El contenido de los informes varió, sin embargo, a partir de octubre del 2002, e incluso el tono del diagnóstico de los resultados fue más directo, pues para el 22 de noviembre indicaba simplemente que había “condiciones alteradas en las variables fisicoquímicas y bacteriológicas el agua en la boca del estero de La Salinas. Principalmente este cuerpo costero recibe aguas residuales sin tratamiento proveniente del casco urbano asentado a su alrededor”.

Los informes de 1999, todavía dentro del periodo del ex alcalde priísta Eric Fernández Gómez, observan que los coliformes fecales excedían los niveles marcados para aguas de uso recreativo en todas las estaciones costeras y que entonces los mayores índices estaban en la desembocadura del Canal La Boquita, frente al hotel La Casa que Canta y los esteros Las Salinas y La Ropa. Alertaba entonces que la calidad sanitaria “puede poner en cierto riesgo la salud de los bañistas y contaminar los productos que se extraen de sus aguas”.

Un reporte del 14 de octubre indica que “nuevamente” se encontraron “pocos cambios en el último año como para determinar alguna mejora en la calidad del agua”, y que las principales fuentes de ingreso de bacterias coliformes fecales, material orgánico y sólidos era la desembocadura de Las Salinas y el Canal La Boquita.

Entonces se indicaba que, “desde el punto de vista bacteriológico, ambos lugares son consideraros no aptos para uso recreativo ni para la pesca, debido a que ponen en riesgo la salud de las personas que utilicen sus aguas y subproductos”. Desde entonces conminaban a hacer reuniones interinstitucionales para resolver el problema y tomar “alternativas de solución y mitigación tendientes a mejorar la calidad ambiental, estética, de salud y calidad de vida de los lugareños”.

Informes de julio, agosto y septiembre del 2002, firmados en Manzanillo, Colima, por el subdirector de Contaminación Marina, Fausto Arce Duarte, y el subdirector de Oceanografía, Humberto Pérez Ortiz, del Instituto Oceanográfico del Pacífico, revelan que las estaciones estaban dentro de los límites para uso recreativo pero que excedían los límites para la vida acuática, no obstante que reportaban que “la presencia de bacterias coliformes fecales estaban fuera del límite permisible en el estero Las Salinas, el canal de desagüe (de La Boquita) y en el hotel La Casa que Canta”.

Pero los informes de la Semar de octubre y noviembre del 2002 revelaban que los coliformes fecales estaban fuera de norma para uso recreativo y que uno de los sitios donde se habían encontrado niveles aceptables era el morro de playa Las Gatas.

Observaba ya entonces que los resultados demostraban el ingreso de aguas residuales jabonosas y que “este exceso ocasiona alteraciones negativas y puede provocar el crecimiento descontrolado de microalgas y en consecuencia de la aparición de marea roja”.

Exhortaba ya a “canalizar las aguas residuales hacia la planta de tratamiento, tratarla y manejar un uso alterno (riego de áreas verdes), evitando liberarla en la bahía”.

Fue hasta el 16 de abril cuando se tomaron medidas luego de cuatro años de indicaciones de los reportes de la Semar y, hasta entonces, la Semarnat colocó una bandea roja de riesgo sanitario, que fue retirada los últimos días de mayo, luego de que un muestreo levantado el 25 de abril reveló una disminución de los índices de contaminación en las aguas para uso recreativo.