Este viernes comenzó la semana de la expo feria de Ciudad Altamirano, considerada la más importante de Tierra Caliente, en donde se estima que hubo unas 30 mil personas en las calles para poder observar el desfile de apertura y además participaron 120 contingentes.
El desfile de la expo feria de nuevo provocó gran expectación entre la población, al grado de que se estima, por parte de Seguridad Pública municipal, que unas mil personas durmieron en la calle para cuidar su lugar y apartarlo para verlo.
Esta actividad tuvo la participación de 120 contingentes, entre escuelas, empresas particulares y grupos culturales; también organismos enviados por varios ayuntamientos. El tradicional desfile duró alrededor de cuatro horas y media.
Desde hace años, el desfile es uno de los eventos más concurridos, de forma que también se convierte en un espacio atractivo para negocios e incluso para actos políticos.
En esta ocasión estuvo presente el senador Manuel Añorve Baños. Desfilo con el contingente inicial, acompañando a la presidenta Brenda Núñez Peñaloza, en un recorrido que comenzó en el zócalo de la ciudad y concluyó en las instalaciones de la feria.
Para este desfile llegaron contingentes del Estado de México, Michoacán y Guerrero, pues se busca que la feria sea regional y que integre a los municipios de la Tierra Caliente de los tres estados.
La feria este año será gratuita. Se anunció que la entrada no se va a cobrar y de igual forma serán gratuitos los jaripeos y los bailes.
Por ello, la expo sirve para reactivar la economía de la ciudad, pues además de los negocios que se instalan dentro de la feria, se crean unos 200 negocios diversos en los alrededores, los que a su vez contratan personal y se crean fuentes de empleo.
Esta feria tuvo la intención original de darles un espacio especial a los campesinos y ganaderos de Tierra Caliente, para exponer lo que se produce de manera regional. Pero ahora sólo se mantienen los expositores ganaderos, quienes a mitad de semana realizan un encuentro regional, para mostrar lo mejor de cada rancho.
En esta ocasión, además de los juegos mecánicos y negocios de alimentos, también participan 70 equipos de fútbol, que representan más de 700 jóvenes dedicados, durante una semana a jugar fútbol, lo que es el evento están atractivo, pues equipos de migrantes vienen solamente para esta temporada a participar desde los Estados Unidos.
Un joven ofrece mezcal a un danzante jaguar de Los Tlacololeros en el recorrido de danzas en Mochitlán en la fiesta de Santa Ana, el pasado viernes Foto: Rosendo Betancourt Radilla
Rosendo Betancourt Radilla
Mochitlán
Revientan los chirriones, hombres y mujeres andan apresurados en el patio de la casa porque sus parientes son danzantes y el recorrido en honor a Santa Ana está por llegar. Una cuadra afuera de esta casa se instalan sillas, se ofrecen mezcal e historias, y en entrevista el investigador originario de esta comunidad, Eduardo Sánchez Jiménez, advierte que el boom del mezcal, es también una crisis para la bebida porque se está tratando como una mercancía y se deforman las maneras de producción para satisfacer la demanda del mercado, como lo es la adulteración.
En cuanto a la certificación de la bebida, considera que el gobierno tiene que reconciliarse con los mezcaleros para poder diseñar una política de apoyo a los productores, porque los persiguió, asesinó y desapareció en la guerra sucia de la década de 1970, y aún hay quienes no perdonan que se desapareciera, asesinara y torturara a ellos o a sus familiares.
El también defensor del mezcal artesanal advirtió que esta bebida ha estado en constante crisis de manera histórica desde la época de la colonia, pero no como ahora que, “hay un tema histórico cultural que el gobierno está minimizando”:
“En la década de los 60 y 70 hubo un episodio lamentable en la historia política de nuestro país, en especial de Guerrero, con desapariciones y matanzas a diestra y siniestra”, dijo en referencia a la guerra sucia.
El productor de mezcal y fundador de cooperativas mezcaleras expuso: “no solamente se buscó eliminar a líderes sociales y campesinos, sino que también se persiguió a los mezcaleros, debido a ese episodio los maestros mezcaleros no confían en el gobierno, cómo confiar en alguien que hace 40 años te persiguió, que desapareció a tu padre, a tus abuelos a tus amigos, con qué rostro el gobierno podría proponer una política de productividad a diestra y siniestra del mezcal, si primero se tiene que hacer una reconciliación social con el mezcal”, preguntó cuando se le consultó a la 1 de la tarde en su casa.
El también consumidor y exportador de la bebida, agregó, “por eso decimos que el mezcal está en crisis, porque el gobierno del estado no ha sido lo suficientemente humano para hacer una política de reconciliación para después impulsar una política económica”, agregó.
Su demanda se enmarca en el contexto político social de constantes desapariciones de campesinos en el estado en la década de 1970, a manos del Ejército, con el pretexto de detener la guerrilla del maestro normalista Lucio Cabañas Barrientos.
Eso sería lo que se tiene que hacer: castigar a los agresores, ayudar a las víctimas “no sé qué tan efectivo es eso de pedir disculpas”, planteó.
Advirtió además, que en Mochitlán se vive la disgregación socioterritorial, un fenómeno que ocurre cuando elementos externos ocupan las poblaciones, y al controlar las plazas controlan las relaciones sociales, las relaciones afectivas e incluso la identidad.
Lo que tiene claro el también empresario, es que tiene que haber apoyo del gobierno para mantener la producción originaria del mezcal, ante lo que explica, según su cosmovisión, “el mezcal es un elemento que cohesiona el mundo terrenal y el mundo espiritual a partir de la práctica: lo profano y el mundo intangible, el sistema de creencias sobre mejores ciclos agrícolas, la mejora de la salud”.
–¿Por qué hay que mantener el mezcal?, se le preguntó, y contestó:
“En 1994 entró en vigor la denominación de origen para beneficiar a cinco estados, entre los que están Guerrero, con una intención mercantil o comercial, para llevar un producto que es propio de la identidad, de la cultura, de las relaciones humanas, del México profundo, entonces se ve a la producción del mezcal netamente como una mercancía, y se empezó a desvirtuar”.
“Del 94 para acá ha habido muchos intentos para homogeneizar, industrializar los procesos, aún hay mucha resistencia porque el mezcal es parte de nuestra cultura, de nuestra cotidianeidad, de nuestra vida ritual y social, y está impregnado en todas nuestras relaciones sociales, en las bodas los bautizos y las mayordomías, incluso si alguien nos visita en nuestra casa, tenemos, por uso, el compartir un mezcal. Es una parte social más que una mercancía”, explicó.
–El mercado dice que hay un boom del mezcal, se le planteó.
–Hay un boom del mezcal desde el 2014 al 2017 donde la venta del mezcal creció un 300 por ciento en producción a nivel nacional, se produjeron 2 millones de litros certificados. La certificación a nivel nacional es del 20 por ciento, entonces, ¿dónde está el 80 por ciento restante?, está en las fiestas patronales, en los rituales agrícolas de mayo, o en las fiestas patronales de gran importancia como San Juan, San Miguel, San Pedro, la Virgen de Guadalupe, la Santa Cruz.
Además, se consume en la plaza pública y los mercados según la temporada, pero es “en casa en donde más se consume el mezcal”.
“Ese consumo tiene más que ver con las relaciones humanas y culturales, porque es un elemento que está en la gastronomía, en la convivencia, en el día a día y esto muy difícilmente se puede ver en un estudio de mercadotecnia, por ejemplo. Es el compartir”.
La crisis del mezcal es a nivel cultural
Se le preguntó por qué considera que hay una crisis del mezcal y detalló, “para la producción, maguey hay bastante, hay sembrado y la disponibilidad de la planta no está en riesgo, está en riesgo la cultura, porque cada vez hay menos maestros mezcaleros, o porque cada vez más las grandes marcas están cooptando a los maestros, entonces ellos ya no son libres de ejercer con plenitud y con libertad producir un mezcal de tal calidad o de tal cantidad de alcoholes, les dan unos parámetros, hay una crisis cultural”.
–¿Eso rompe con la tradición?
–Por su puesto, porque hay lugares propiamente productivos culturalmente como Mochitlán, como Tixtla, como Apango, como Chilapa, Amojileca, son lugares en donde hay mezcaleros y el consumo es tan arraigado como el propio núcleo humano, pero el problema es que el mercado nos ha hecho migrar a otro tipo de estructuras, a mezcales de 32 grados, de 38 grados que no están a la altura del paladar que culturalmente tiene registrado el sabor, los aromas, esa riqueza organoléptica de los mezcales campesinos.
“Cuando decimos que el mezcal está en riesgo es porque hemos pasado de un mezcal tradicional o campesino, o de un mezcal arraigado al territorio, a otro.
La tradición es un concepto que puede estar dirigido, como el pendón en Chilpancingo que es una actividad política, más que cultural, que en un principio era cultural y de los barrios, pero las entidades de poder empezaron a apropiarse de ellas, para legitimarse y eso le está pasando al mezcal”.
“Hay un tema que hay que resaltar en cuanto a la adulteración: cuando el mezcal tradicional empieza a tener legitimidad lo promueven las empresas, las marcas, los consorcios mezcaleros o los restaurantes porque un elemento importante para detonar las mezcalerías son los restaurantes, y no las pozolerías tradicionales”.
“El mezcal viene adulterado culturalmente hablando, hay una mala práctica que estamos observando de poder rebajar la riqueza organoléptica del mezcal y utilizan agua destilada y otro tipo de alcoholes, como alcohol de caña o el vodka. El vodka es una bebida espirituosa que viene de la papa que es neutra, no tiene las notas organolépticas del mezcal, pero se combina con el mezcal y lo que tenemos es una riqueza alcohólica de buena consideración, y que mezclada con agua destilada podemos tener mezcales o bebidas espirituosas de 38, 40, 42 grados y que no sean mezcal 100 por ciento”, explicó.
Propuso que para saber qué se toma, se aplique una política pública del gobierno o del sector productivo como sello distintivo para saber dónde nace y cómo se mueve el mezcal, “que pueda haber una trazabilidad cultural, que se pueda decir: este es un mezcal del ejido de Mochitlán, viene de acá, estas son sus características y estos son sus autores”.
Advirtió que la certificación del gobierno del estado no garantiza que se cumpla la norma 070 de bebidas alcohólicas, “y lo vimos recientemente cuando la Cofepris detectó cinco marcas del mezcal de Oaxaca con certificación del Consejo Regulador del Mezcal, que estaban incurriendo en malas prácticas conocidas como huachicol”.
Se le preguntó si es difícil integrar a los maestros mezcaleros a la cadena de venta y contestó, “es difícil porque viene de un modelo exterior local, viene desde un modelo capitalista en el que hay estándares de calidad, criterios de Hacienda a los que culturalmente el mezcalero no está acostumbrado a seguir”.
Afuera, seguían tronando los chirriones, corriendo el mezcal y la comida, según el experto, es necesario mantener el uso social del mezcal.
Es ritual, fe y cotidianeidad
El maestro mezcalero José Morales Bello tiene más de 60 años produciendo mezcal, tiene 82 de vida, su papá le enseñó el oficio.
“A los 16 años me empezó a enseñar el trabajo, y de ahí para acá trabajo cada año.
Antes no era permitido, lo impedía Hacienda, ahora sí se puede trabajar”, relató.
Informó que ya tiene certificada su fábrica, “y mi hijo se encarga de la exportación, ya tiene sus pedidos, pero una parte se dona a la fiesta de Santa Ana, mi hijo tiene años que dona a La Abuelita, por la fe que tiene, dice que mientras haya maguey y se haga mezcal, seguirá dando el mezcal”.
El mezcal lo manda a Estados Unidos, la marca es Mayalén.
Además de ser un elemento importante en la parte ritual, el mezcal es indispensable en la cocina, se toma como aperitivo, como digestivo e incluso para cuando los alimentos de gran cantidad no se cuecen porque “les echaron ojo”, se lanza una copa de mezcal al fuego en forma de cruz, lo que acelera la cocción.
Así lo platica María del Carmen Jiménez Espinoza quien cuenta que la primera vez que probó el mezcal fue a los 12 años, se lo ofreció su padre, el maestro mezcalero Alejandro Jiménez Eugenio, quien comenzó a destilar la bebida a los 15 años.
“Además se usa como remedio casero, para algún dolor se moja sal con mezcal y nos curaban de vergüenza, untado, se usa como remedio para el espanto con ocotes y velas, se hace un ritual”.
Turistas caminan por la avenida Costera luego de pasar por la plaza comercial Galerías Diana cuya remo-delación no termina y sólo se encuentran algunos locales abiertos a seis meses de Otis Foto: Jesús Trigo
Jacob Morales Antonio
A seis meses del impacto del huracán Otis, la ciudad sigue desnuda, casi como la dejó el meteoro categoría 5, aquel 25 de octubre de 2023; hoteles y condominios que parecen abandonados, plazas comerciales con poca actividad, sin cines, con restaurantes cerrados y hasta edificios abandonados.
En un extenso recorrido este miércoles a la zona Tradicional, Dorada y la Diamante, se constató la gran movilidad de trabajadores hacia los complejos hoteleros y de condominios en la Costera Las Palmas.
La actividad comienza desde las 4 de la mañana, con el traslado de los trabajadores en camionetas con bateas, algunos hospedados en los pequeños hoteles de la zona Tradicional. Algunos paran en los puestos de comida en la avenida Costera y en el bulevar de Las Naciones, donde compran sus desayunos.
En la zona Diamante las plazas comerciales operan a medias, la Isla Shopping sigue cerrada y con trabajos de remodelación, en la plaza Las Palmas, el primer piso donde estaban las salas de Cinemex, fue desmantelado por completo y será reconstruido. Mientras la firma se ha ido y no volverá a reabrir en ese espacio, informaron trabajadores de la plaza.
En la plaza sólo la tienda Walmart opera en su totalidad, en el interior hay unos 30 locales que siguen cerrados y otros con trabajos de remodelación, la mayoría en la zona de comida, venta de accesorios de celulares, blancos, y accesorios de mujeres.
En la zona hay otras dos plazas, Cocos que opera con normalidad y donde hay pequeñas tiendas de diferentes servicios y oficinas. Cerca del lugar está el Centro Comercial Villa Las Palmas, donde está Protur, y donde hay al menos seis locales destruidos y sin trabajos de reconstrucción.
Mientras Plaza Diamante ubicada cerca de la Glorieta de Puerto Marqués sigue con trabajos de reconstrucción, en frente está la plaza Comercial Diamante donde los locales de comida y de las cadenas de comida rápida han abierto.
En la zona Diamante también se encuentran casi todas las agencias de autos, las únicas dos que continúan con trabajos de reconstrucción son, Hyundai, Chirrey, así como Kia. Toyota, Chevrolet, MG, Mazda, operan con todos los servicios. En esa zona también están abiertas las terminales de autobuses Estrella de Oro y del Grupo Estrella Blanca.
La plaza con mayor movimiento y casi operando al 100 por ciento es Plaza Patio antes Sendero, ubicado en la carretera Cayaco Puerto Marqués, y donde se informó que el complejo de Cinépolis podría abrir en la segunda semana de mayo, al igual el complejo que está en la colonia Emiliano Zapata.
La zona de condominios de Diamante
A diferencia de hace dos meses, en Costera Las Palmas, que es la principal avenida de la zona Diamante, ya no hay escombros tirados en la avenida, ahora está lleno de automóviles y camiones de volteo, algunos entran y salen de los complejos, donde es imposible que los administradores den una declaración, a pesar de las solicitudes hechas a los guardias de seguridad.
A pesar de la movilidad y los trabajos en el interior de los edificios, desde la avenida pareciera que están abandonados, algunos aparentan estar intactos como los dejó el huracán a pesar de que el escombro del interior han sido retirado como el caso de los condominios, Solar, B, y Marena, este último uno de los más afectados al igual que Las Olas.
En el hotel Princess, otro de los más afectados por el huracán, continúan los trabajos de retiro de escombro de las habitaciones. Desde los últimos pisos del complejo los trabajadores tiran a través de un tubo el material que es colocado en un camión de volteo.
De la reapertura del hotel no hay fecha precisa del Grupo Mundo Imperial.
Los campos de golf del Grupo Vidanta ya están operando, las extensas zonas de pasto se ven verdes, pero las palmas de cocos siguen sin recuperar sus palapas, algunas apenas comienzan a extenderse. En el campo de golf del Mundo Imperial aún hay extensas zonas de pasto seco y árboles caídos.
Más negocios en remodelación, otros cerraron y se rentan
En laavenida Costera, a seis meses de la destrucción, continúa la avenida sin semáforos, y hay largos tramos donde aún se aprecian postes de lámparas ladeadas y otras arrumbadas.
A lo largo de la avenida, pero sobre todo en la zona de bares y discotecas de La Condesa, se puede ver el avance que hay de la reconstrucción. En esa zona sólo el local del restaurante Mangos, y lo que queda del local del Bungy, así como el extinto restaurante Beto’s Condesa, son los que siguen intactos y la estructura metálica del Bungy ha sido retirada.
En la zona Dorada las plazas comerciales Galerías Acapulco y Galerías Diana, han abierto parcialmente con algunos locales ya en operación, pero la cantidad de personas que entra es muy baja, debido a que no hay lugares suficientes donde sentarse.
A diferencia de hace un mes, la fachada de Galerías Diana, lleva un 50 por ciento de avance, en algunas partes ahora las paredes son de tabicón. En ambas plazas el complejo de salas de Cinépolis sigue cerrado y en trabajos de reconstrucción.
En la zona de Costa Azul, a un costado de Starbucks, y donde fue alguna vez el Salón Q y ahora es una iglesia, los trabajos de reconstrucción de la fachada casi están terminados, casi en frente del local, pero del otro lado de la Costera está el restaurante El Fogón que ha cerrado y donde hay un letrero donde se indica que se renta.
No es el único espacio en renta, la tienda de afamada marca Tommy Hilfiger de la Condesa también cerró. En esa zona el gimnasio Condesa lleva un avance importante en la reconstrucción de su fachada y techo, a un costado la única sucursal de la cadena 100% Natural, también está en proceso de reconstrucción, al igual que el Office Max, y la discoteca VIP que está arriba del restaurante Forza Italia. La franquicia de La Mansión se fue de la ciudad, y el local donde estuvo a un costado del hotel Malibú permanece cerrado.
Otro espacio donde continúa los trabajos de reconstrucción en el centro de negocios y convenciones del hotel Copacabana, así como el bar Las Hamacas, mientras que a su costado desde hace dos semanas está operando el bar La Norteña, que abrió a escasos días del impacto del huracán, pero que fue cerrado el 13 de noviembre luego de una balacera ante las investigaciones de la Fiscalía del Estado.
Los hoteles de la zona Dorada siguen con los trabajos a marchas forzadas para las aperturas antes de las vacaciones de verano, el hotel Krystal ha concluido los trabajos en la zona del lobby, en el hotel Hotsson Smart los trabajos se centran en las habitaciones, gran parte de la fachada ha sido resanada, en el hotel Copacabana se están contratando a mujeres y hombres para hacer la limpieza general.
En el hotel El Presidente los trabajos de retiro de escombros siguen a un costado y donde no se ve actividad alguna es el Holiday Inn, en el hotel Fiesta Americana los trabajos se centran en las habitaciones.
En el hotel Elcano que fue vendido, han comenzado los trabajos de su remodelación, y ya fueron retiradas las jardineras de todos los pisos del inmueble donde aún está un destacamento de la Guardia Nacional, mientras en el hotel Dreams los trabajos de retiro de escombros han concluido.
En la zona Dorada hay dos restaurantes que siguen sin su reconstrucción total, el Copacabana Restaurant-Bar ubicada en playa Suave, y el restaurante El Chinchorro en playa Dominguillo, ambos siguen sin su techo de palapa, el resto de los restaurantes desde playa Papagayo hasta el Parque de La Reina han abierto luego de la remodelación total.
En la avenida Costera la única sucursal de los bancos que no ha abierto es HSBC que está a un costado de la Universidad Americana de Acapulco que cerró, y despidió a 60 trabajadores de su sistema de preparatoria y licenciaturas.
En esa área el edificio que alberga al Sistema Portuario Nacional sectorizado a la Secretaría de Marina, sigue con los vidrios rotos y en la paredes se observa aún los rastros del golpe del meteoro.
Los barcos y yates que se encuentran en la arena de la playa Manzanillo y sobre las piedras en la zona de la Marina, constatan para los visitantes la fuerza del huracán Otis, y el terror que muchos acapulqueños vivieron aquella madrugada del 25 de octubre.