Permanecen las huellas de Otis desde la zona Tradicional a la Diamante luego de seis meses

Turistas caminan por la avenida Costera luego de pasar por la plaza comercial Galerías Diana cuya remo-delación no termina y sólo se encuentran algunos locales abiertos a seis meses de Otis Foto: Jesús Trigo

Jacob Morales Antonio

A seis meses del impacto del huracán Otis, la ciudad sigue desnuda, casi como la dejó el meteoro categoría 5, aquel 25 de octubre de 2023; hoteles y condominios que parecen abandonados, plazas comerciales con poca actividad, sin cines, con restaurantes cerrados y hasta edificios abandonados.
En un extenso recorrido este miércoles a la zona Tradicional, Dorada y la Diamante, se constató la gran movilidad de trabajadores hacia los complejos hoteleros y de condominios en la Costera Las Palmas.
La actividad comienza desde las 4 de la mañana, con el traslado de los trabajadores en camionetas con bateas, algunos hospedados en los pequeños hoteles de la zona Tradicional. Algunos paran en los puestos de comida en la avenida Costera y en el bulevar de Las Naciones, donde compran sus desayunos.
En la zona Diamante las plazas comerciales operan a medias, la Isla Shopping sigue cerrada y con trabajos de remodelación, en la plaza Las Palmas, el primer piso donde estaban las salas de Cinemex, fue desmantelado por completo y será reconstruido. Mientras la firma se ha ido y no volverá a reabrir en ese espacio, informaron trabajadores de la plaza.
En la plaza sólo la tienda Walmart opera en su totalidad, en el interior hay unos 30 locales que siguen cerrados y otros con trabajos de remodelación, la mayoría en la zona de comida, venta de accesorios de celulares, blancos, y accesorios de mujeres.
En la zona hay otras dos plazas, Cocos que opera con normalidad y donde hay pequeñas tiendas de diferentes servicios y oficinas. Cerca del lugar está el Centro Comercial Villa Las Palmas, donde está Protur, y donde hay al menos seis locales destruidos y sin trabajos de reconstrucción.
Mientras Plaza Diamante ubicada cerca de la Glorieta de Puerto Marqués sigue con trabajos de reconstrucción, en frente está la plaza Comercial Diamante donde los locales de comida y de las cadenas de comida rápida han abierto.
En la zona Diamante también se encuentran casi todas las agencias de autos, las únicas dos que continúan con trabajos de reconstrucción son, Hyundai, Chirrey, así como Kia. Toyota, Chevrolet, MG, Mazda, operan con todos los servicios. En esa zona también están abiertas las terminales de autobuses Estrella de Oro y del Grupo Estrella Blanca.
La plaza con mayor movimiento y casi operando al 100 por ciento es Plaza Patio antes Sendero, ubicado en la carretera Cayaco Puerto Marqués, y donde se informó que el complejo de Cinépolis podría abrir en la segunda semana de mayo, al igual el complejo que está en la colonia Emiliano Zapata.

La zona de condominios de Diamante

A diferencia de hace dos meses, en Costera Las Palmas, que es la principal avenida de la zona Diamante, ya no hay escombros tirados en la avenida, ahora está lleno de automóviles y camiones de volteo, algunos entran y salen de los complejos, donde es imposible que los administradores den una declaración, a pesar de las solicitudes hechas a los guardias de seguridad.
A pesar de la movilidad y los trabajos en el interior de los edificios, desde la avenida pareciera que están abandonados, algunos aparentan estar intactos como los dejó el huracán a pesar de que el escombro del interior han sido retirado como el caso de los condominios, Solar, B, y Marena, este último uno de los más afectados al igual que Las Olas.
En el hotel Princess, otro de los más afectados por el huracán, continúan los trabajos de retiro de escombro de las habitaciones. Desde los últimos pisos del complejo los trabajadores tiran a través de un tubo el material que es colocado en un camión de volteo.
De la reapertura del hotel no hay fecha precisa del Grupo Mundo Imperial.
Los campos de golf del Grupo Vidanta ya están operando, las extensas zonas de pasto se ven verdes, pero las palmas de cocos siguen sin recuperar sus palapas, algunas apenas comienzan a extenderse. En el campo de golf del Mundo Imperial aún hay extensas zonas de pasto seco y árboles caídos.

Más negocios en remodelación, otros cerraron y se rentan

En laavenida Costera, a seis meses de la destrucción, continúa la avenida sin semáforos, y hay largos tramos donde aún se aprecian postes de lámparas ladeadas y otras arrumbadas.
A lo largo de la avenida, pero sobre todo en la zona de bares y discotecas de La Condesa, se puede ver el avance que hay de la reconstrucción. En esa zona sólo el local del restaurante Mangos, y lo que queda del local del Bungy, así como el extinto restaurante Beto’s Condesa, son los que siguen intactos y la estructura metálica del Bungy ha sido retirada.
En la zona Dorada las plazas comerciales Galerías Acapulco y Galerías Diana, han abierto parcialmente con algunos locales ya en operación, pero la cantidad de personas que entra es muy baja, debido a que no hay lugares suficientes donde sentarse.
A diferencia de hace un mes, la fachada de Galerías Diana, lleva un 50 por ciento de avance, en algunas partes ahora las paredes son de tabicón. En ambas plazas el complejo de salas de Cinépolis sigue cerrado y en trabajos de reconstrucción.
En la zona de Costa Azul, a un costado de Starbucks, y donde fue alguna vez el Salón Q y ahora es una iglesia, los trabajos de reconstrucción de la fachada casi están terminados, casi en frente del local, pero del otro lado de la Costera está el restaurante El Fogón que ha cerrado y donde hay un letrero donde se indica que se renta.
No es el único espacio en renta, la tienda de afamada marca Tommy Hilfiger de la Condesa también cerró. En esa zona el gimnasio Condesa lleva un avance importante en la reconstrucción de su fachada y techo, a un costado la única sucursal de la cadena 100% Natural, también está en proceso de reconstrucción, al igual que el Office Max, y la discoteca VIP que está arriba del restaurante Forza Italia. La franquicia de La Mansión se fue de la ciudad, y el local donde estuvo a un costado del hotel Malibú permanece cerrado.
Otro espacio donde continúa los trabajos de reconstrucción en el centro de negocios y convenciones del hotel Copacabana, así como el bar Las Hamacas, mientras que a su costado desde hace dos semanas está operando el bar La Norteña, que abrió a escasos días del impacto del huracán, pero que fue cerrado el 13 de noviembre luego de una balacera ante las investigaciones de la Fiscalía del Estado.
Los hoteles de la zona Dorada siguen con los trabajos a marchas forzadas para las aperturas antes de las vacaciones de verano, el hotel Krystal ha concluido los trabajos en la zona del lobby, en el hotel Hotsson Smart los trabajos se centran en las habitaciones, gran parte de la fachada ha sido resanada, en el hotel Copacabana se están contratando a mujeres y hombres para hacer la limpieza general.
En el hotel El Presidente los trabajos de retiro de escombros siguen a un costado y donde no se ve actividad alguna es el Holiday Inn, en el hotel Fiesta Americana los trabajos se centran en las habitaciones.
En el hotel Elcano que fue vendido, han comenzado los trabajos de su remodelación, y ya fueron retiradas las jardineras de todos los pisos del inmueble donde aún está un destacamento de la Guardia Nacional, mientras en el hotel Dreams los trabajos de retiro de escombros han concluido.
En la zona Dorada hay dos restaurantes que siguen sin su reconstrucción total, el Copacabana Restaurant-Bar ubicada en playa Suave, y el restaurante El Chinchorro en playa Dominguillo, ambos siguen sin su techo de palapa, el resto de los restaurantes desde playa Papagayo hasta el Parque de La Reina han abierto luego de la remodelación total.
En la avenida Costera la única sucursal de los bancos que no ha abierto es HSBC que está a un costado de la Universidad Americana de Acapulco que cerró, y despidió a 60 trabajadores de su sistema de preparatoria y licenciaturas.
En esa área el edificio que alberga al Sistema Portuario Nacional sectorizado a la Secretaría de Marina, sigue con los vidrios rotos y en la paredes se observa aún los rastros del golpe del meteoro.
Los barcos y yates que se encuentran en la arena de la playa Manzanillo y sobre las piedras en la zona de la Marina, constatan para los visitantes la fuerza del huracán Otis, y el terror que muchos acapulqueños vivieron aquella madrugada del 25 de octubre.

 

La Costera, escaparate que muestra a la vez la recuperación y los estragos de Otis

Imagen de la fachada de Galerías Diana, en la Costera Foto: Jesús Trigo

Ramón Gracida Gómez

A tres meses del paso del huracán Otis, algunos hoteles y restaurantes de la avenida Costera de Acapulco se recuperan de la devastación con una parcial reactivación de sus actividades, pero otros conocidos establecimientos siguen cerrados.
El Sur hizo un recorrido por la principal vía turística que puede ser la imagen de la recuperación del municipio y al mismo tiempo la proyección de los estragos que aún no han sido reparados, además, el tránsito vehicular es difícil en ciertas horas, porque los semáforos no sirven y los agentes de Tránsito son insuficientes para cubrir cada cruce de calles.
Un punto importante de la avenida Costera es el parque Papagayo, donde dos grupos de zumba bailaban en la mañana del miércoles en la escasa sombra que los pocos árboles pueden dar; a contra esquina se encuentra el hotel Kristal, uno de los más dañados y que por ello aún se encuentra en reparación sin que ofrezca algún cuarto disponible, a diferencia de otros hoteles de la avenida Costera como el Bali Hai.
Se avanzó rumbo a la base Naval y Galerías Acapulco, antes Gran Plaza, que está tapizada y busca reactivarse principalmente con las ventas de la tienda departamental Liverpool, y otros negocios más pequeños que se encuentran dentro de un pequeño espacio, donde venden sus productos que no fueron tomados durante el saqueo de los primeros días después del huracán Otis.
El bar La Norteña está clausurado y destaca el ruido en la noche del bar restaurante La Cita, pero el movimiento principal de esta parte de la avenida Costera lo otorgan los comensales de los restaurantes 100% Natural y el Sanborns Café; alrededor está la clausurada Universidad Americana de Acapulco y el edificio federal que albergaba distintas dependencias y que no ha sido reparado a tres meses del huracán que lo devastó.
En el centro comercial Costera 125 se mueve el comercio por algunos establecimientos abiertos, pero la tienda Señor Frog’s está cerrada; los negocios de enfrente de El Pueblito están abiertos, aunque algunos todavía se ven afectados por la fuerza del huracán categoría 5.
El hotel Hotsson sigue en reconstrucción y el colindante Playa Suites ya está abierto; las tiendas, que alguna vez fueron criticadas porque no correspondían al nivel económico que tendría que dar la avenida Costera, como son Coppel y Waldos, volvieron a abrir sus puertas, y ahora son los comercios que mueven la economía en esta parte de Acapulco.
Luego está el hotel Emporio, parcialmente abierto con una parte incendiada recientemente, y Texas Ribs con su gran manta para anunciar su reinaguración; enfrente se encuentra Galerías Diana, con una gran lona blanca para esconder su reconstrucción y una parte descubierta, abajo está una manta que anuncia los negocios abiertos: Sasha, Burger King, la Casa de los Abuelos, y Fisher’s, este último sólo con el servicio para llevar.
La sucursal de la cadena de la comida italiana Italianni’s está devastada; a un costado se encuentra Vips, de los primeros restaurantes que anunció su reinaguración y enfrente el condominio Las Palmas, cuya fachada sigue igual de dañada desde el golpe del huracán Otis que rompió los ventanales.
Después de la glorieta de La Diana, destacan los daños de la tienda de ropa señor Frog’s, una parte está tapizada de madera, a un lado se encuentra en el mismo estado la sucursal de Tommy Hilfiger, de las grandes marcas que aún se mantienen en Acapulco, también cerrada.
La zona de fiesta la Condesa se medio recupera, el restaurante Bambú ya ofrece sus servicios, pero Tacos & Beer está destruido; la terraza de Sunset ya está abierta para el público, pero la estructura del Bungy se sigue derrumbado y ensombrece la recuperación de otros establecimientos de la Condesa, como los históricos Barbarroja y Paradise, con sus foquitos que dan luz en la noche.
El restaurante La Mansión, frecuentado por la clase media de Acapulco, no da ninguna señal de una posible recuperación, a diferencia del cercano Jaguar, igualmente tradicional de un sector de Acapulco, que ya abrió y que hasta diciembre fue una de las sedes de la iniciativa World Central Kitchen que alimentó a miles de acapulqueños en las primeras semanas del desastre, las más cruentas.
En frente se encuentra un devastado Club de Golf, una de las reservas naturales más importantes de la zona urbana de Acapulco, cuyos grandes troncos derribados son observados a simple vista desde la avenida Costera.
No fue posible ingresar a un ya clausurado hotel Elcano, aún sigue una planta purificadora del Ejército que tapa el carril de entrada, y de fondo había varías camionetas de la Guardia Nacional con agentes vigilando la entrada.
Más adelante está una devastada sucursal del supermercado Soriana, y un casi olvidado restaurante Toks, donde no es notorio ningún intento de reconstrucción. En contraste, cientos de damnificados intentaban entregar documentos a funcionarios del gobierno federal y recibir los apoyos del censo, que también tiene bastante movimiento por la instalación del hospital móvil del ISSSTE y la construcción del nosocomio de especialidades.
La sucursal de la tienda La Europea, donde se venden ultramarinos finos y vinos y licores de alta gama anuncia con una gran manta, como otros negocios, que ya abrió sus puertas después del paso de Otis. El Suntory, de los restaurantes más reconocidos y exclusivos que se especializa en comida de Japón, tuvo cerradas sus puertas el miércoles y el jueves.
Luego se encuentra otra tienda Soriana, saturada por los damnificados que cobran la tarjeta que les da el gobierno federal para gastar en algunos productos que se pueden encontrar en la sucursal; efectivos de la Guardia Nacional fungen como agentes de tránsito.
En esa zona el Centro Cultural Acapulco –ya sin Guardia Nacional– está devastado ,y más adelante, el restaurante Sanborns de Oceanic 2000 ya está funcionando. En esa parte de la Costera ya se observa bastante tráfico vehicular, porque los semáforos no sirven y sólo en ciertas horas agentes de Tránsito auxilian en el cruce de de las calles que entran y salen de la colonia Costa Azul.
Al final de la avenida Costera, con ciertas aglomeraciones en las paradas de camiones, se encuentra el devastado hotel Dreams, el abierto Casino Life y otros negocios pequeños que ya iniciaron actividades después del huracán.

Están cerradas nueve secundarias de la Montaña Alta por la falta de maestros, informa un director

El director de la telesecundaria José Vasconcelos, ubicada en la comunidad Cuyuxtláhuac, municipio de Alcozauca, Federico Pineda Fuente, informó que nueve planteles de la zona escolar 67, de la Montaña Alta, están cerradas por falta de maestros.
En una llamada a la Redacción, Pineda Fuente dijo que por decisión de los padres de familia las nueve escuelas, telesecundarias, de los municipios Alcozauca, Tlalixtaquilla y Alpoyeca fueron cerradas desde el lunes, como medida de presión para que la Secretaría de Educación Guerrero (SEG) envíe a seis maestros que hacen falta.
Dijo que el déficit en la zona escolar 67 se debe a que los maestros solicitaron su cambio de centro de trabajo, “argumentando una supuesta inseguridad en la zona”. La SEG autorizó los procesos, pero no reemplazó a los docentes en los salones, lamentó.
Señaló que en la Montaña alta los salones son numerosos, por ello es necesario que estén completas las planillas laborales, de lo contrario los maestros tiene que atender a más de un grupo a la vez y esto perjudica el aprendizaje de los estudiantes.
Añadió que en noviembre pasado, el director de Planeación y Programación de la SEG, Carlos Klimek Salgado, firmó un documento en el que se comprometió a reponer a los maestros faltantes antes del periodo vacacional de diciembre, ya que algunos fueron solicitados hace más de un año, pero no cumplió con los acuerdos.
Puntualizó que son cerca de 900 los estudiantes que este lunes no se reincorporaron a las actividades de manera normal, por decisión de los padres de familia, quienes acordaron acudir a la capital para manifestarse mañana. (Alina Navarrete Fernández / Chilpancingo).

Hay 16 centros de salud cerrados por la inseguridad en el estado, dice el secretario De la Peña Pintos

El secretario de Salud estatal, Carlos de la Peña Pintos, dijo que en el estado hay 16 centros de salud cerrados debido a la inseguridad, además confirmó que la construcción del nuevo hospital de especialidades en Chilapa está abandonada y que no hay fecha para reiniciar su construcción.
La mañana de ayer, el secretario estatal de Salud visitó en la cabecera municipal de este municipio el hospital general, el centro de salud y la construcción inconclusa del hospital de especialidades desde 2011.
De la Peña Pintos entregó en el hospital general una ambulancia, una lavadora y una secadora, además se comprometió que en el transcurso de la semana llevará un equipo de ultrasonido y otro de rayos X, el lugar no cuenta con éste último equipo desde hace más de un año.
De las condiciones en que encontró el hospital general de Chilapa, el funcionario estatal dijo que hace 18 o 19 años a él, como secretario de Salud, le tocó inaugurar el lugar, “hoy regreso a este hospital comunitario y veo que verdaderamente requiere una sustitución”.
Afirmó que la infraestructura del lugar “ya no está acorde con lo que marca la normatividad actual”.
Del avance en los trabajos del nuevo hospital de especialidades, ubicado en la carretera que conduce al municipio de Zitlala, y que inició su construcción en julio de 2011 por el entonces gobernador Ángel Aguirre Rivero, el titular de Salud estatal comentó que hay un avance importante pero se deslindó, dijo que por razones ajenas a la administración se dejó abandonada la obra.
Justificó que el dinero destinado a la dependencia de Salud del gobierno federal se ha ido limitando y que en Guerrero se maneja el mismo presupuesto de 2012.
“Así nos la dejaron, una obra abandonada (…) Es interés del gobernador y de la ciudadanía que se termine y que funcione”, agregó.
Sin embargo, no dio una fecha para la conclusión del nuevo hospital ni de cuándo reiniciará su construcción, “el gobernador está gestionando ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público los recursos necesarios para terminar la obra”, manifestó.
De los centros de salud que han sido abandonados por el personal médico debido a la inseguridad y la violencia, el secretario informó que en todo el estado hay 16.
Detalló que en La Montaña baja, en las comunidades de El Jaguey y Xiloxuchicán, municipio de Chilapa, así como en Tlaltempanapa, municipio de Zitlala, han cerrado los centros de salud por la violencia.
Informó que implementarán brigadas o jornadas médicas para atender a la población, y analizará que sean más frecuentes.
Agregó que se trabajará con otras instituciones para tener una cobertura completa en zonas de difícil acceso, “tenemos 7 mil 500 localidades con menos de 2 mil habitantes, la dispersión dificulta tener acceso a todos los servicios de salud”.

Cien negocios de Zihuatanejo cumplen tres días cerrados y ninguna autoridad se ha acercado

 

El dirigente del Consejo Empresarial de Zihuatanejo-Ixtapa (CEZI), Ricardo Sotelo Luna dijo que a 72 horas de que 100 comercios de diversos giros cerraron sus puertas para protestar contra la inseguridad, ningún representante de la autoridad municipal o estatal los ha buscado para escucharlos, y manifestó que esperarán la reunión mensual con el gobernador Héctor Astudillo Flores, que “ojalá que la que viene, no sea una reunión light como las anteriores que hemos tenido”.
El viernes 28 de octubre empresarios de este puerto cerraron sus establecimientos y ofrecieron una conferencia de prensa en la que fueron enfáticos en manifestar que bajaron las cortinas de sus negocios porque están cansados de la inseguridad porque han sido víctimas de asaltos, secuestros, secuestros exprés, robo de vehículo, extorsiones y cobro de piso y cuotas de la delincuencia organizada.
Exigieron acciones contundentes para combatir la inseguridad y anunciaron que no pagarán un impuesto que cobra el gobierno estatal ni sus recibos de consumo de agua potable.
Este lunes Sotelo Luna dijo que de las autoridades en sus tres niveles, “nadie se ha acercado a nosotros para informarse sobre qué es lo que pasa en el sector comercio de este municipio, en cambio sí se han acercado más y más compañeros comerciantes para decirnos que también están cansados y que se suman a este movimiento de hastío que prevalece entre los empresarios y comerciantes de Zihuatanejo, porque simplemente ya estamos cansados de vivir así”.
Ricardo Sotelo también se dolió de la postura del gobierno municipal, “a través de los periódicos locales hemos visto las declaraciones de los funcionarios del Ayuntamiento que minimizan lo que está pasando, cuando lo que deben hacer es pedirle al estado y a la federación que garanticen la seguridad de quienes día a día trabajamos para generar la riqueza de este municipio”.
A pregunta expresa, el empresario ferretero manifestó que esperarán la próxima reunión con el gobernador para hablar de los asaltos, secuestros, secuestros exprés, robo de vehículo, extorsiones y de cobros de piso y cuotas de la delincuencia organizada, “lo que nosotros esperamos que sea verdaderamente una reunión seria, una reunión donde podamos hablar seriamente sobre esta situación, que no sea una reunión light como las anteriores, sino que se tome con toda la responsabilidad que se merece”.
“Sobre todo queremos que el gobernador nos escuche, que nos permita hablar y decirle lo que vive el sector empresarial y comercial de Zihuatanejo, que el gobernador escuche y tome en cuenta nuestras propuestas y principalmente que ofrezca resultados, que ya no diga que van a hacer y que van a hacer, porque en la realidad no están haciendo nada. Queremos trabajar tranquilos, queremos trabajar así como él lo prometió, en orden y paz”.

 

 

Cerraron los centros de salud de La Unión por falta de médicos, no por la violencia, dice el alcalde

El presidente municipal perredista de La Unión, en la Costa Grande, Aviud Rosas Ruiz aseveró que los centros de salud que están cerrados en ese municipio es por falta médicos y enfermeras, no por la violencia, como lo afirmó la diputada federal y secretaria del Sindicato de Trabajadores de la Secretaría de Salud en el estado, Beatriz Vélez Núñez.
Si fuera por la violencia “los centros de salud que opera el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en nuestro municipio también estuvieran cerrados, y esos siempre tienen doctores y enfermeras”, expuso.
Rosas Ruiz visitó el puerto de Zihuatanejo este martes y se le preguntó de las declaraciones de Vélez Núñez, a lo que contestó que los centros de salud que están cerrados en su municipio es por que hacen falta trabajadores, “no tenemos personal médico, no tenemos doctores y ese es el motivo por el que están cerrados algunos centros de salud, no es por la violencia”.
Comentó que en la comunidad de El Limón, en la sierra de La Unión, van a inaugurar un centro de salud completamente nuevo pero no hay doctores para que atiendan a la población de esa localidad, “en la propia cabecera municipal nos faltan doctores y equipamiento, y en El Tibor y Los Llanos nos faltan doctores, no tenemos”.
Indicó que hay 14 centros de salud pero sólo en cuatro se brinda servicio médico, pues los demás permanecen cerrados porque hacen falta médicos y enfermeras, “pero no porque la violencia sea la causa”, subrayó.
A pregunta expresa Aviud Rosas manifestó, “quién sabe qué argumentos tenga ella (Beatriz Vélez) para comentar el tema, yo creo que aquí falta disponibilidad de parte de la Secretaría de Salud (Ssa) para platicar sobre ese problema, ventilar las cosas y que se pueda tener un panorama muy claro del por qué no funcionan los centros de salud”.
Aseguró que está en coordinación permanente con doctores de la Ssa y que ese es el problema, “hay que solicitar médicos para poder cubrir los centros de salud que tenemos en el municipio”.
Dijo que le preocupan las declaraciones de Beatriz Vélez, y que “estaré al pendiente por si hay la necesidad de sentarnos a platicar con el sindicato de Salud”.