
Alina Navarrete Fernández
Chilpancingo
Egresados y asistentes guardaron un minuto de silencio en memoria de Yanqui Kothan Gómez Peralta, el estudiante de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa asesinado por policías estatales el 7 de marzo del 2024, durante la ceremonia de graduación de la generación 2022-2026, Aves que no duermen.
La familia Gómez Peralta no asistió a la que hubiera sido la graduación de Yanqui Kothan, pero sí visitó el mausoleo del Libra-miento a Tixtla, en Chilpancingo donde colocaron flores y un globo en forma de birrete para el joven que tenía 23 años cuando fue asesinado a balazos en ese mismo lugar.
A la ceremonia que se realizó en la explanada de la Normal de Ayotzinapa en Tixtla asistieron la mayoría de los 144 egresados, de los cuales 94 estudiaron la Licenciatura en Educación Primaria, 36 la Licenciatura en Educación Primaria Intercultural, Plurilingüe y Comu-nitaria, y 14 la Maestría en Edu-cación Rural, así como sus fami-liares, padrinos, trabajadores admi-nistrativos y académicos de la institución y funcionarios de la Secretaría de Educación Guerrero.
El ambiente fue totalmente festivo, los egresados bromeaban entre sí, se aplaudían y abrazaban, sin mencionar u homenajear de manera simbólica a su compañero asesinado; sólo el niño Alexander Mora Venancio Figueroa Núñez, activista y nombrado en honor a uno de los 43 normalistas desaparecidos, quien llegó acompañado de su abuela Marisa, llevó un retrato de Yanqui Kothan adornado con un birrete y una cadena de cempasúchil.
En su mensaje, Asiel Calleja Esteban, representante de los egresados de la Licenciatura en Educación Primaria, dijo que “somos la constancia, la perseverancia, la fortaleza por la lucha justa y la búsqueda de la verdad, somos el despertar de consciencia y somos el inicio de una lucha interminable, somos Ayotzinapa, Guerrero”.
Habló de la experiencia de los egresados que se prepararon para “convertirnos en maestros capaces de transformar realidades”; abundó que, durante 4 años, “imaginamos el momento de vestir este traje, escuchar nuestro nombre, recibir el documento que acredita nuestra formación y abrazarnos como generación”, pero “la realidad siempre supera los sueños”.
Recordó cuando los jóvenes llegaron a la institución, sin conocer “a quienes hoy llamamos hermanos”, sus días de prácticas y estudios, pero en ningún momento mencionó a Yanqui Kothan, tampoco se pronunció al respecto de su asesinato que permanece impune, ni habló de las protestas que realizaron los últimos dos años para exigir justicia.
Agradeció a las familias de los egresados, a los maestros y la Normal Rural de Ayotzinapa, por haberles cambiado la vida.
El maestro Celso Juárez Cruz fue el encargado del último pase lista del grupo C de la Licenciatura en Educación Primaria, al que pertenecía Yanqui Kothan, cuando anunció que procedería a nombrar a los egresados, todo el grupo se puso de pie y gritó al unísono “¡presente!”, tres veces, después pasaron uno a uno.
Celso Juárez omitió el nombre del normalista asesinado durante el pase de lista, pero cuando terminó de nombrar a los egresados, pidió a la generación y a los asistentes ponerse de pie “para guardar un minuto de silencio en memoria de Yanqui Kothan Gómez Peralta, compañero que, por circunstancias de la vida, hoy ya no está”.
Pasado el minuto de silencio, declaró que “Yanqui Kothan ya no nos acompaña, esperamos que sea como un lucero que está en el firmamento y que acompañe y dé luz a su práctica docente”, sin que hubiera alguna reacción de parte de los egresados.
A la ceremonia asistió el vocero de las madres y padres de los 43 normalistas desaparecidos, Melitón Ortega García, quien esperaba participar con un mensaje, pero no fue incluido en el presídium y para cuando los organizadores le cedieron públicamente la palabra, él ya se había retirado.
Después de la participación del grupo de baile y la rondalla de la institución, se llevó a cabo el acto de clausura, y sólo entonces los egresados corearon las consignas “Porque vivos se los llevaron, vivos los queremos”, “Ahora, ahora, se hace indispensable, presentación con vida y castigo a los culpables”, entre otras, para exigir justicia para los 43 normalistas desaparecidos.
En declaraciones, el director de la institución, Tomás Vargas Col-chero, dijo que Yanqui Kothan debió estar en la ceremonia, recibiendo sus documentos por haber terminado sus estudios, “lamentablemente, ante los hechos, seguimos en espera del esclarecimiento de qué fue lo que pasó”.
Aseguró que, a pesar del asesinato de Yanqui Kothan y la desaparición forzada de los 43 normalistas, la matrícula no ha disminuido, por el contrario, este año 200 aspirantes se quedaron en espera de que alguno de los jóvenes que pasó el proceso de admisión no se inscriba para poder incorporarse.
“Sí nos causó un dolor la pérdida de un alumno, pero la matrícula la seguimos manteniendo en su nivel académico”, subrayó.
Detalló que la Normal Rural de Ayotzinapa cuenta con una matrícula de 553 estudiantes, así como 160 trabajadores administrativos, maestros y personal por contrato; además, requiere de la reconstrucción del Comedor Estudiantil, pero “esos son temas que gestionamos junto con el alumnado”.
Sí se mencionó a Yanqui Kothan, normalistas
Por la tarde, en un comunicado, la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México aseguró que “sí se mencionó el nombre de nuestro compañero Yanqui Kothan Gómez Peralta, como parte del pase de lista y del reconocimiento a quienes forman parte de nuestra memoria y nuestra lucha. Asimismo, guardamos un minuto de silencio en su honor, en un acto de respeto y dignidad”.
Rechazaron categóricamente versiones en medios “que pretenden desinformar y generar división, mediante afirmaciones sin sustento”. Exigieron respeto a Yanqui Kothan, a su familia y a la comunidad estudiantil, también pidieron a los medios ejercer su oficio de manera ética y verificar la información, antes de difundirla.


