Ecuador bajo presión: inseguridad estructural y límites de la política de seguridad de Noboa

La crisis de inseguridad que atraviesa Ecuador se ha mantenido como uno de los fenómenos políticos más determinantes del país en la última década. Lo que comenzó como un deterioro progresivo del orden público se ha transformado en una crisis estructural del Estado, marcada por el avance del crimen organizado, la pérdida de control territorial y una creciente sensación de vulnerabilidad social. La llegada al poder del presidente Daniel Noboa en 2023 no inauguró esta crisis, pero sí redefinió la respuesta institucional frente a ella.
El origen del problema es multifactorial. Ecuador pasó en pocos años de ser un país relativamente estable en materia de seguridad a convertirse en un punto estratégico del narcotráfico regional. Su ubicación geográfica, entre Colombia y Perú –los mayores productores de cocaína del mundo–, y su infraestructura portuaria lo convirtieron en un corredor clave para el tráfico hacia Estados Unidos y Europa. A esto se suma la debilidad institucional acumulada, la corrupción en fuerzas de seguridad y el deterioro del sistema penitenciario, convertido en un epicentro de violencia y control criminal.
En este contexto, el gobierno de Noboa optó por un giro hacia la lucha contra el crimen organizado de alta intensidad. La declaración de “conflicto armado interno” y la movilización de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad pública marcaron un cambio significativo en la doctrina estatal. La estrategia buscaba recuperar el control territorial y enviar una señal de autoridad frente a organizaciones criminales cada vez más audaces. En el corto plazo, esta política generó un impacto visible: mayor presencia estatal en zonas críticas y una percepción inicial de control.
Sin embargo, los resultados estructurales son más ambiguos. Si bien algunas operaciones han debilitado a grupos específicos, la lógica del crimen organizado –basada en redes flexibles y economías ilegales diversificadas– dificulta una solución exclusivamente militar. La violencia no ha desaparecido, sino que se ha reconfigurado geográficamente, desplazándose hacia nuevas áreas o adaptándose a la presión estatal.
El principal desafío del enfoque de Noboa es su sostenibilidad política e institucional. La militarización de la seguridad puede generar resultados inmediatos, pero también plantea riesgos a mediano plazo: desgaste de las fuerzas armadas, tensiones con el sistema judicial y posibles vulneraciones de derechos humanos. En un contexto democrático, la expansión del poder coercitivo del Estado requiere mecanismos de control que aún no están plenamente consolidados.
Desde el punto de vista político, la inseguridad ha redefinido completamente la agenda nacional. El debate público se ha desplazado desde temas económicos y sociales hacia la urgencia del orden y la seguridad, favoreciendo discursos de mano dura y reduciendo el espacio para propuestas más complejas o estructurales. Noboa ha capitalizado esta dinámica, construyendo su legitimidad en torno a la idea de eficacia inmediata, pero también quedó atrapado en una lógica donde los resultados deben ser constantes y visibles.
La crisis también tiene implicaciones regionales. Ecuador se ha convertido en un eslabón crítico en las redes criminales que operan en América Latina, lo que lo conecta directamente con dinámicas de violencia en Colombia, Perú y otros países. La respuesta del gobierno ha reforzado la cooperación internacional, especialmente con Estados Unidos, en materia de inteligencia y lucha contra el narcotráfico, pero también ha evidenciado la necesidad de estrategias regionales coordinadas que vayan más allá de la acción nacional.
En el plano económico, la inseguridad afecta directamente la inversión, el comercio y la vida cotidiana. Sectores productivos enfrentan mayores costos operativos y riesgos, mientras la población experimenta una reducción en su calidad de vida. La seguridad deja de ser un tema sectorial para convertirse en un factor estructural de desarrollo.
En definitiva, la crisis de inseguridad en Ecuador no es solo un problema de orden público, sino una manifestación de debilidades profundas del Estado y de su inserción en economías ilícitas globales. El gobierno de Daniel Noboa ha respondido con determinación y un enfoque claro, pero enfrenta el desafío de complementar la acción coercitiva con reformas institucionales, políticas sociales y estrategias económicas que aborden las causas del fenómeno.
El futuro de Ecuador dependerá de su capacidad para transformar una respuesta de emergencia en una política de Estado sostenible, capaz de recuperar el control sin comprometer el equilibrio democrático. Porque en un contexto donde la seguridad define la política, el riesgo no es solo perder territorio, sino también perder legitimidad.

* Miembro de la Unidad del Sur Global de la London School of Economics

X: @Gaspard_Estrada

 

Las universidades: la reserva moral y el poder de la confianza ciudadana

En tiempos de incertidumbre global y de una evidente erosión en el tejido de las instituciones tradicionales, la confianza se ha convertido en el activo más escaso y, por ende, en el más valioso de la vida pública. No es un regalo de la historia ni un cheque en blanco; es un edificio que se construye ladrillo a ladrillo, con resultados y, sobre todo, con una cercanía inquebrantable hacia las aspiraciones del pueblo.
El pasado 25 de marzo, la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) celebró 76 años de existencia. Más que un aniversario burocrático, esta fecha conmemora la historia viva de generaciones de universitarios que apostaron por la autonomía y la excelencia académica.
En Guerrero, entendemos bien este legado: la ANUIES ha sido el escudo institucional que ha permitido a las universidades públicas navegar los vaivenes de la política coyuntural sin perder el rumbo de nuestra misión social.
Esta labor histórica tiene hoy un respaldo social contundente. Los resultados de la encuesta nacional México Elige, levantada entre el 4 y el 10 de marzo de 2026, arrojan datos que deben movernos a una profunda reflexión de Estado. En un país donde la credibilidad de muchas instituciones flaquea, las universidades nos ubicamos en el primer lugar del índice de confianza institucional con 62.4 puntos sobre 100.
No es un dato menor. Las universidades superamos en confianza a instituciones tradicionalmente respetadas como el Inegi (58.0) y el Banco de México (57.4). Incluso nos situamos por encima del Ejército Mexicano (53.4) –institución que, cabe destacar, ha realizado una labor extraordinaria en este periodo bajo el mando de nuestra presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, y la visión estratégica del secretario Omar García Harfuch– y de la Iglesia Católica (50.2).
La brecha se vuelve abismal cuando comparamos la confianza en las aulas frente a los partidos políticos (30.9) o las corporaciones policiales (26.9). ¿Por qué los mexicanos confían en sus universidades? La respuesta no está en los discursos, sino en los territorios. La ciudadanía nos otorga este primer lugar porque las universidades públicas no abandonamos a la gente cuando las circunstancias se vuelven críticas. Somos nosotros quienes, a través de la investigación, la extensión universitaria, los servicios de salud y la formación de profesionales, transformamos la realidad inmediata de las comunidades más vulnerables.
Sin embargo, este reconocimiento social contrasta dolorosamente con la evaluación de las instancias normativas. La misma encuesta señala que la Secretaría de Educación Pública (SEP) obtiene apenas 15.2 puntos en aprobación ciudadana, ubicándola en el último lugar del gabinete federal. Existe una distancia de más de 47 puntos entre la confianza que el pueblo tiene en sus universidades y la percepción que tiene de la autoridad que las coordina.
Como rector de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAGro), y como universitario de carrera, esta cifra me genera una genuina preocupación institucional. Este contraste es un mensaje político potente que el Estado mexicano debe escuchar: los ciudadanos confían cuatro veces más en el trabajo directo de sus universidades autónomas que en la gestión de la burocracia educativa federal.
Este escenario nos obliga a replantear nuestras relaciones. Las universidades autónomas no solicitamos privilegios ni canonjías; exigimos respeto irrestricto a la autonomía constitucional y un financiamiento suficiente que sea visto como una inversión en estabilidad social, no como una carga presupuestaria. Pedimos que la autoridad educativa comprenda que su función primordial es facilitar las condiciones para que la academia florezca y siga sirviendo de puente entre el desarrollo y la justicia social.
En Guerrero, la UAGro es la columna vertebral de la educación y el progreso. Con presencia en las ocho regiones y una matrícula que supera los 90 mil estudiantes, somos parte activa de ese sistema de universidades públicas que hoy goza del mayor respaldo popular en México.
Ese primer lugar nacional en confianza ciudadana lo sentimos propio, porque sabemos que en cada rincón de Guerrero, la “Universidad del Pueblo” es una puerta abierta hacia un futuro distinto.
La ANUIES nació hace 76 años para que las universidades tuviéramos una voz propia y firme ante el gobierno federal. Hoy, esa voz es más necesaria que nunca para recordar que la educación superior es la reserva moral de la nación. Mientras sigamos siendo espacios de pensamiento crítico, de rigor científico y de servicio a los que menos tienen, la confianza ciudadana seguirá siendo nuestro mayor escudo. Es nuestra fortaleza, pero sobre todo, es nuestra responsabilidad más sagrada con el futuro de Guerrero y de México.

Los “precriterios” de Hacienda: buenos propósitos, ¿pobres resultados?

 

 

Hace unos días la Secretaría de Hacienda entregó al Congreso el documento llamado “precriterios” el cual, según la oficina gubernamental, ofrece “el marco preliminar de las perspectivas macroeconómicas y fiscales del Gobierno de México, que servirán de base para la elaboración del Paquete Económico correspondiente al ejercicio fiscal 2027.” No se trata, entonces, de los proyectos definitivos que se entregarán al Congreso para aprobar el Presupuesto y la Ley de Ingresos de 2027. Son propósitos y cifras iniciales, que deben ser interpretadas como señales de lo que se propone hacer el gobierno y la visión que sostiene en materia de política económica. Su importancia no es menor, aunque los lineamientos planteados pueden sufrir modificaciones importantes.
El documento analiza la situación internacional subrayando su “volatilidad” por los conflictos geopolíticos, las disrupciones del comercio global y los cambios en la política comercial de Estados Unidos en momentos en que se negocia la revisión del T-MEC.
Frente a estos retos, dice Hacienda, el país cuenta “con fundamentos sólidos gracias a una deuda pública baja y sostenible, un sistema financiero resiliente, niveles de inversión extranjera históricamente altos” y, sobre todo, subrayamos nosotros, a “una posición estratégica dentro de las cadenas de valor de América del Norte”.
No obstante, Hacienda va más allá y afirma que “el modelo de desarrollo con bienestar” se sostiene en tres pilares: el primero, el fortalecimiento de los ingresos de los hogares mediante el aumento del salario mínimo y las “trasferencias directas y políticas”. El segundo, la “inversión en infraestructura estratégica” la cual servirá para aumentar el crecimiento y elevar la capacidad productiva, cerrar brechas regionales y detonar la inversión privada. El tercer pilar es “la responsabilidad fiscal” para preservar la estabilidad.
El modelo expuesto en el documento tiene varias virtudes: se propone redistribuir el ingreso; acelerar el crecimiento mediante la inversión pública; mantener la estabilidad de precios y evitar una posible crisis por la magnitud de la deuda pública y un empeoramiento de los conflictos mundiales.
Hay que destacar la importancia que le otorga a la inversión ya que ha sido, desde hace décadas, una falla estructural. El año pasado, ésta se desplomó. El documento reconoce que la inversión pública disminuyó en 19 por ciento y la privada en 4. Hay que destacar que la inversión en maquinaria y equipo cayó 8.1 por ciento, lo que indica que la capacidad productiva se achicó y por lo tanto también las fuentes de empleos en el sector industrial.
Hacienda parece reconocer este problema y afirma que “el Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar y el Plan de Fortalecimiento y Expansión del Sistema Eléctrico Nacional 2025-2030 permitirán acelerar proyectos prioritarios en transporte, energía, puertos, agua y salud”.
El documento da cuenta, asimismo, de los problemas del empleo. Señala que, al cierre de 2025, el número de puestos de trabajo registrados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ascendió a 22 millones 517 mil, lo que representó un incremento de 279 mil plazas respecto al cierre de 2024.
No obstante, precisa que esa cifra incluye los 217 mil trabajadores que forman parte del programa piloto de trabajadores en plataformas digitales. Excluyendo estos registros, ya que se trata de empleos que ya existían, el año pasado sólo se crearon 72 mil nuevos puestos de trabajo formales. En cambio, agrega, hubo un aumento de 630 mil personas en el sector informal, lo que implicó un incremento en la tasa correspondiente, la cual llegó hasta el 54.9 por ciento de la ocupación total.
Aumentar la inversión, particularmente la púbica, es indispensable para mejorar los niveles de bienestar, alentar el crecimiento y el empleo. Como subraya el documento, “la meta no es únicamente crecer más, sino crecer mejor”.
Sin embargo, estos propósitos no se ven reflejados en los números: según el documento, el gasto público se verá de nueva cuenta afectado. Calcula que, para 2027, el gasto neto presupuestario tendrá una reducción real de 4.1 por ciento respecto al de 2026 y el gasto programable pagado sufrirá una disminución real de 6.8 puntos porcentuales.
No se logra apreciar cómo se lograrán los propósitos señalados, sobre todo en materia de inversión, si se seguirá ajustando el gastó del gobierno
La caída del gasto que vislumbra Hacienda se explica porque los ingresos presupuestarios del gobierno federal serán menores en 2027 en comparación con lo estimado para 2026. Al mismo tiempo, se propone disminuir el déficit público y mantener los niveles actuales de la deuda pública. Entonces, la rebaja del presupuesto es la única opción, es decir, más austeridad.
Las reducciones del gasto que el documento prevé para 2027 se ven reflejados en lo que Hacienda llama “programas prioritarios”. Por ejemplo, la pensión de adultos mayores, la pensión para mujeres y las becas Rita Cetina tendrán incrementos moderados de alrededor del 4 por ciento. Más importante aún: los incrementos previstos para salud serán menores, 3.4 por ciento, y los servicios educación media 3.3.
Por su lado las inversiones, por ejemplo, en vivienda social aumentarán apenas en 3.9 por ciento: las carreteras y caminos 3.2, la infraestructura ferroviaria 3.4 y el rubro operación y mantenimiento energía eléctrica 3.3 por ciento.
Es difícil pensar, con estos aumentos, en una expansión de la inversión pública de acuerdo con la importancia y el papel que les asigna el modelo anunciado. Tampoco se pueden imaginar los beneficios para incrementar la producción.
Hacienda calcula que en 2027 se alcanzará un crecimiento del orden de 1.9-2.9 por ciento, superior al previsto para 2026 –entre 1.8-2.8 por ciento–, y muy por encima del que ocurrió en 2025, apenas del 0.8 por ciento, pero la reducción del gasto público apuntada deja en duda estos números.
Más bien, parecería que el objetivo principal sigue siendo reducir la inflación: el documento calcula que ésta disminuirá a un nivel inferior al previsto para 2026, 3.7 popr ciento; para 2027 sería de 3 por ciento.
De esta manera, el optimismo de Hacienda para calcular un mayor crecimiento económico se basa en la inversión extranjera: El documento presume que: “a pesar del entorno de incertidumbre, en 2025 México registró un máximo histórico en IED de 40 mil 871 millones de dólares, con un incremento anual de 10.8 por ciento, de acuerdo con cifras preliminares.”
Aunque reconoce que las actividades industriales disminuyeron el año pasado en 1.3 por ciento anual, y que la producción de equipo de transporte, fundamentalmente destinada a la exportación, registró una contracción de 5.6 puntos porcentuales, destaca los crecimientos en la fabricación de equipo médico no electrónico, productos derivados del petróleo y equipo de cómputo. Este último, agrega Hacienda,” fue impulsado por niveles elevados de exportaciones hacia Estados Unidos, asociados con la expansión de tecnologías vinculadas a la inteligencia artificial”.
El documento de Hacienda admite que las exportaciones de manufacturas han sido el principal motor de crecimiento de la economía mexicana. Expone que, el año pasado, las exportaciones crecieron en 7 por ciento y el consumo interno en 1.1.
Sin una expansión sustantiva del gasto y la inversión pública, Hacienda sigue confiando en que las exportaciones a Estados Unidos, ahora principalmente de productos de cómputo y ya no tanto de las automotrices, será la fuente más importante de la aceleración de la economía mexicana.
No obstante, la experiencia de las últimas décadas ha demostrado que ese impulso aporta un crecimiento muy bajo, debido a que no se producen en el país muchos componentes del bien final. El valor agregado de nuestras exportaciones es reducido: México ensambla los bienes que adquiere el consumidor final, en un alto porcentaje, con piezas y refacciones importados de Estados Unidos. Lo anterior afecta el consumo interno: aunque los salarios aumenten (principalmente los mínimos y en menor medida los contractuales), el empleo formal crece poco y, por ende, aumentan las ocupaciones informales.
Los buenos propósitos de Hacienda requieren menos retórica y más contundencia en los hechos. Los números anunciados en los “precriterios” en materia de gasto e inversión pública no anuncian un “cambio verdadero” en la conducción de la política económica. Ojalá corrijan.

saulescobar.blogspot.com

Ante la ONU, dos visiones distintas

Ante la pasada resolución del Comité Contra la Desaparición Forzada (CED) de Naciones Unidas (ONU) sobre el caso de personas no localizadas en México, fueron radicalmente distintas la reacción de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHCM), las dos instancias oficiales.
La CNDH, presidida por María del Rosario Piedra Ibarra (Monterrey, 1951), desde el gobierno del presidente López Obrador (2018-2024), que la puso en el cargo, siempre ha operado como una oficina de Palacio Nacional. En esta ocasión su reacción inmediata, como lo hicieron otras dependencias del gobierno federal, fue descalificar el reporte de la ONU, que dijo “se basa en posturas sesgadas de organizaciones no gubernamentales”.
La CDHCM, que encabeza María Dolores González Saravia Calderón (Ciudad de México, 1957), que solo tiene unos meses en el cargo, sostuvo que “en el contexto de desapariciones que atraviesa el país, se requiere mantener una disposición abierta al escrutinio y a la cooperación técnica, tanto de instancias nacionales como de los mecanismos del sistema internacional de derechos humanos”.
Piedra Ibarra en su declaración, además de descalificar a la ONU lo hizo también del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, A.C., institución fundada por la Compañía de Jesús, que tiene un gran reconocimiento nacional e internacional, por su trabajo de investigación, cercanía con las víctimas y sus familiares y su probada independencia.
González Saravia Calderón, sostiene que la desaparición de personas constituye una violación grave a los derechos humanos, con impacto a nivel individual, familiar y social, y subraya, con un gran conocimiento sobre el estado de los derechos humanos en México, que su pleno respeto es uno de los más grandes desafíos que tiene el país.
La CDHCM, afirma su responsable, ha emitido recomendaciones en materia de búsqueda y acceso a la justicia, y mantiene expedientes de quejas activas y ha dado seguimiento a casos relacionados con búsquedas inmediatas, debida diligencia e investigaciones y atención integral a víctimas. Y también que hay acciones de coordinación entre la Comisión de Búsqueda de Personas y la fiscalía local a través del gabinete de búsqueda, para mejorar los procesos de localización e identificación.
El origen de donde vienen Piedra Ibarra y González Saravia, puede explicar su reacción. El único mérito de la primera es haber sido hija de Rosario Ibarra de Piedra (1927-2022), personaje clave en la búsqueda de los desparecidos en México. La última, antes de llegar a la CDHCM, trabajó cuarenta años a favor de los derechos humanos y en la construcción de procesos de paz, siempre en Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC).
Es una especialista reconocida nacional e internacionalmente en derechos humanos y resolución de conflictos. En dos períodos dirigió la organización Servicios y Asesoría para la Paz, A.C. (Serapaz), que en 1996 funda Samuel Ruíz García (1924-2011), que fue obispo de la diócesis de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, que también fue sede del obispo Bartolomé de las Casas (1484-1566). Maria Dolores González Saravia Calderón y Miguel Álvarez Gándara contribuyen de manera decidida en esta fundación.

@RubenAguilar

La propaganda ya no alcanza

La propaganda del gobierno ya no está dando resultados. La última encuesta de aprobación presidencial publicada este lunes por El Financiero lo esboza. El acuerdo con la presidenta Claudia Sheinbaum cayó dos puntos entre febrero y marzo, evaporando en días el impacto que tuvo el abatimiento de Nemesio Oseguera, El Mencho, jefe del cártel más sanguinario del país. La percepción de inseguridad, mientras tanto, subió 19 puntos, de 60 a 79 por ciento, pese a los partes policiales que casi todos los días insisten en lo contrario.
La propaganda está dejando de ordenar la realidad para la mayoría de la población, pasando a ser percibida como un intento de manipulación. Sucedió con el tema de los desaparecidos, donde mediante el reacomodo de bases de datos, como antes lo hicieron con los homicidios dolosos, buscan maquillar la realidad de ese fenómeno que se disparó en este gobierno. Pasa con el manejo de la economía, donde subieron por segundo mes consecutivo los negativos pese al discurso de que las cosas van muy bien.
Estas discusiones de los últimos días mostraron un desacoplamiento entre la narrativa gubernametal y la experiencia cotidiana. El discurso empieza a sonar hueco. La presidenta se pelea contra un comité de la Organización de las Naciones Unidas por las desapariciones forzadas con argumentos que, en cuestión de horas, le responden que son falsos. Y entonces, dobla la apuesta y señala motivos políticos del organismo multilateral para atacar a su gobierno.
Todo es victimización y paranoia. Hoy es la ONU. Ayer fueron Felipe Calderón y Genaro García Luna. Cuando no, son Enrique Peña Nieto, Ernesto Zedillo y Carlos Salinas. Sus críticos, la oposición, Ricardo Salinas. Los fantasmas que están comenzando a provocar risas. Recurrir al pasado dejó de asustar, de preocupar y de incomodar. Se está convirtiendo en una broma recurrente, corriendo a volverse un recurso patético e inútil. La propaganda funciona mientras logra reinterpretar la realidad, y deja de servir cuando la realidad la desmiente de forma sistemática.
El derrame de petróleo en un ejemplo. Primero dijo que había sido un barco privado el responsable, pero desapareció porque la culpable era una chapotera. A saber. Lo único claro es que el gobierno no tiene idea que causó el derrame que está llegando a las costas. En otro ejercicio de propaganda, mostró playas llenas de turistas en Semana Santa para probar ¿qué?; ¿qué no hay petróleo surcando las aguas del Golfo? Demuestra acaso la inconciencia mexicana, pero no la ausencia de chapopote, que ya llegó –con el reclamo correspondiente de Estados Unidos–, a las costas de Texas y Florida. La colección Gelman es otro. Se hizo tantas bolas Palacio Nacional, que ni siquiera pudo dar a la primera la fecha en que las obras regresarían a México.
La mañanera es un lastre. No es lo mismo que el actor central de ese circo sea un vago que aprendió en el PRI el arte de la elasticidad como lo es Andrés Manuel López Obrador, que Sheinbaum, que no tiene esa formación, ni la cara dura o la capacidad histriónica para salirse del hoyo con una broma o dejar que todo se le resbale sin mostrar su nerviosismo o su mal humor. El exceso de exposición ya no le genera inmunidad. Audiencias que antes reaccionaban positivamente, empiezan a ignorar o incluso rechazar activamente los mensajes. Es el fenómeno de “ruido blanco”: la propaganda sigue, pero ya no impacta.
Se están dando cuenta. A los hoyos que tiene su relato se añade la pérdida de credibilidad de su equipo de comunicación. Su coordinador de asesores, Jesús Ramírez Cuevas, arquitecto de la propaganda del régimen y de la estrategia de polarización y linchamiento, le dijo que la mujer asoleándose en una ventana de Palacio Nacional era su madre, y con su alfil Jenaro Villamil, dueño de los medios públicos, lanzó una campaña masiva para atacar a quienes difundían la fotografía acusándolos de crearla con inteligencia artificial.
Una semana metidos en una discusión pública ociosa en lo superficial, y profunda por la crisis que vive el equipo de comunicación y propaganda de la Presidencia. La dupla de duros, Ramírez Cuevas y Villamil, debió haber perdido puntos en Palacio, como también otro de brazo de López Obrador, Jessica Ramírez, encargada de las redes digitales de Sheinbaum, cuya oficina probablemente produjo una fotografía de gran afluencia en el aeropuerto Felipe Ángeles, con las huellas de haber sido creada con inteligencia artificial.
En el otro frente de batalla, los caballos de Troya en los medios, tambien están atravesando turbulencias. Arrollados por las contradicciones de un régimen esquizofrénico, van y vienen en la justificación, tratando, como se aprecia en los más inteligentes, que cuando esto acabe no quede su prestigio como lo que fue la primera línea de ataque, los medios alternativos de Ramírez Cuevas, convertidos en los payasos de las mañaneras.
Sin embargo, los rivales de los puros no van a sacar provecho, porque están enfocados en otras cosas. El tándem de Alfonso Brito y Cuitláhuac Bardán, entre los más promimentes, están más interesados en la campaña presidencial del secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, que en la presidenta. Su comunicadora oficial, Paulina Silva, que ha trabajado con Sheinbaum desde la Ciudad de México, nunca ha sido algo más que asistente privada, desplazada por todos, aunque tiene el cariño y el oído de la presidenta.
El mensaje colectivo puede ser cosméticamente el mismo, pero el emisor ya no es creíble porque los objetivos estratégicos ya no giran en torno a Sheinbaum, sino a los suyos. Un caso notable es el de Iván Silva, fundador de la empresa Heurística, que ha trabajado por años con Sheinbaum. Silva controla un grupo de empresas demoscópicas donde maquillan encuestas para que la presidenta aparezca por arriba de los 80 puntos de aprobación, pero más interesado, como Brito y Bardán, en seguir ampliando sus negocios en los estados.
Las invenciones de los 80 puntos son una estrategia en deterioro, frente a contra-narrativas virales, memes, sátiras, periodismo de investigación y filtraciones que desmontan el discurso oficial con rapidez. La propaganda ya no marca la agenda, sino que reacciona a ella, señal inequívoca de pérdida del control narrativo. Y cuando la propaganda deja de ser útil para un gobierno, no desaparece de inmediato: pierde eficacia, credibilidad y capacidad de moldear percepciones. Las señales a la vista son claras.

rrivapalacio2024@gmail.com
X: @rivapa_oficial

 

Una desafección gradual

 

Proleterka, novela breve de la escritora y traductora italiana Fleur Jaeggy (Adelphi, Italia, 2014, 114 páginas), propone al lector un texto distinto a las edulcoradas proposiciones narrativas de nuestro tiempo en el que incluso los párrafos deben ceñirse a las cinco líneas de extensión; de lo contrario, se pierde al lector. Pero yendo a cosas serias, la propuesta de Jaeggy es exigente, pues con oraciones cortas, diálogos parcos, cambios en la voz narrativa (de primera persona del singular a tercera), largos párrafos y extrañas referencias familiares, el libro resulta atractivo y aleccionador. Nunca se pierde de vista que la voz narrativa es de una chica que intenta comprender su mundo. Esa voz, al principio, habla así: “Conozco poco a mi padre. Durante unas vacaciones de Pascua me llevó a un crucero. La nave fue anclada en Venecia. Se llamaba Proleterka. Proletaria”. Más adelante se vuelve un poco más distante y adquiere visos de frialdad: “Es la hora del cre-púsculo. Nikola en su turno de guardia. Johannes en cabina. Siempre muy pálido. Entonces puedo hacer todo lo que yo quiero”.
Proleterka es el nombre de un barco yugoslavo, atracado en Venecia. Esta novela contiene la historia de una joven y de su padre. Se conocen muy poco. El padre (Johannes) es frío y distante. La joven se pregunta adónde va la mente de su figura masculina, ¿cómo funcionan sus pensamientos? El viaje de dos semanas en el Proleterka le brinda a la narradora la oportunidad de conocerlo mejor. Mientras visitan algunos puertos de Grecia, ella analiza a su padre, aviva entonces un profundo interés por él y se siente extraña por esa proximidad.
La protagonista del libro (cuyo nombre no se menciona) descubre la vida de una manera hosca. Se entera que uno de los amigos de su padre es un asesino que parece una buena persona, liquidó a su madre, pero salió de la prisión por buena conducta. ¿Cómo llevarse con alguien así? ¿Lo saluda igual? Quizá la única manera de tratarlo es vol-viéndose un poco más fría. Acer-ca de la frialdad, asevera la na-rradora: “Una pasión como ésta es voraz, secreta. Parece sólo una cosa gentil. El interés por la na-turaleza. Y a veces tengo un pro-fundo hastío, un hastío visceral, hacia el mundo, la existencia. Hacia los hombres. Hacia el género masculino. Hacia Johannes. He intentado de todas las maneras transmitir aquella predisposición también a la hija de Johannes. La muchacha de la familia de él, de la mujer de Johannes, esa que ya no está”.
Es un libro que de manera gradual va tornándose oscuro. Sobre esta tenebra se encuentra la historia real de una familia que no se convirtió en un núcleo amoroso. Puesto así, adquiere sentido que la narradora empiece la transformación hacia una frialdad. Para ello, tengo una frase tomada de la novela que ilustra un poco más la situación: “El dolor de aquel niño me iluminó”.
Otro factor es que la narradora da referencias de un sitio en el que se habla alemán; de hecho, hay frases en alemán que son de inmediato matizadas por la obstinación de una voz narrativa que pone al italiano como lengua materna. Y esto tal vez tiene que ver con la historia de la autora, nacida en Zúrich, pero crecida en Italia. Es decir, no se trata de que la historia sea una autoficción, sino que Jaeggy usa una factor idiomático real para darle verosimilitud a la voz narrativa que parece deambular como espectro y su refugio es la frialdad en una idioma que no es el italiano. El alemán, para la protagonista, es una región familiar en la que hubo una fábrica textil que le dio fortuna a la familia de Johannes. El padre obtuvo riqueza, pero eso no le ha dado bienestar sino frialdad. Esta familia, sin embargo, sufre una catástrofe económica y una serie de enfermedades y muertes que terminaron por ensombrecer el futuro. Es una familia que, vista por una joven de dieciséis años, adquiere matices tenebrosos, pues viajando con el padre redescubre el pasado: “La nuestra es una familia de suicidas. De aspirantes a suicidas. Las raras veces que habíamos tenido ocasiones de pasar un poco de tiempo, aunque breve, entre parientes, el argumento fundamental, el único argumento por el que cualquiera de nosotros mostrase algún interés, era el suicidio”.
Otro factor, que enrarece aún más las cosas, es que el padre tiene un hermano gemelo, un tipo afectado por la enfermedad del sueño. Y la narradora tiene la sensación de que este gemelo los acompaña durante todo el viaje en el Proleterka. Esa idea potencia ciertos cambios y tonos en el relato. En 114 páginas, Jaeggy da cuenta de una familia arruinada en lo emocional. Claro, aunque hay montones de novelas con estas características, el valor del libro está en cómo lo narra la autora, porque se trata de una visión tenebrosa, algo, no sobra decirlo, que caracteriza la obra de esta escritora, cuya virtud es darle un poco de sombra a la psique de los personajes. No son textos cuya naturaleza sea el horror, sino que trabaja escenas realistas enturbiadas por la bilis negra, esa emoción que va ganando terreno en la medida que se acerca el fin del relato.
Casi al final del libro, la chica presiente la existencia de otro ser, tal vez viviendo en su lugar y ocupando su sitio. En las últimas páginas, descubre cosas que la hacen crecer. Es en esta parte que el lector asume que está frente a una Bildungsroman. Sin duda, tiene entre las manos una novela de iniciación. “La Proleterka es un lugar de la experiencia. Cuando termina el viaje ella debe saber todo”. No hay un bombo ni platillo resonando al oído del lector, no, ni cambios en el ritmo de las frases que siguen siendo cortas, como si la narradora balbuceara: “Mi voz cambia de entonación, me doy cuenta de que hablo alemán, como si aquella lengua me hubiera sido impuesta. Lengua de funerales, lengua de homilías, de las corporaciones. Tengo preparado un minúsculo diccionario de las palabras alemanas que tienen signado un destino”. El lector presencia el fin del viaje, y el cambio de vías emocionales, cuando la protagonista sale de los dieciséis años e ingresa al mundo de los adultos. Una bella forma de asumir que ha llegado a la edad de las sombras.

* La traducción de las líneas en-tre comillas es mía.

@FederìVite
Instagram @monsieur_vate

Aclaración

Por un lamentable error en el proceso de edición, no apareció en este espacio el artículo del escritor Federico Vite, que debió publicarse el martes. Se ofrece una sentida disculpa tanto al autor como a los lectores.

Atentamente
Carlos Rosas
Editor de Cultura

 

Aparatoso accidente en el Mercado Central

Un camión de carga torton que se quedó sin frenos en la avenida Constituyentes, justo frente al principal centro de abasto de Acapulco chocó con seis vehículos y una motoneta, y además arrasó con tres puestos semifijos que quedaron destruidos. A pesar de la magnitud del accidente no hubo decesos, solamente cinco personas resultaron lesionadas. El chofer huyó Foto: Jesús Trigo

Se queda sin frenos camión torton, causa destrozos y deja cinco personas lesionadas en Constituyentes

Argenis Salmerón

Un camión de carga torton se quedó sin frenos en la avenida Constituyentes y dejó cinco lesionados, seis vehículos chocados y una motoneta aplastada y tres puestos semifijos destruidos.
El accidente fue reportado después de las 7 de la mañana en las inmediaciones del Mercado Central, entre las calles 16 de Septiembre y 2 de Agosto, informaron policías viales.
El reporte policiaco indica que el conductor de un camión de carga rojo se quedó sin frenos y se estampó contra una camioneta Urvan de la ruta Antorcha Revolucionaria-Caleta, dos taxis azul con blanco, un automóvil blanco Ford-Focus, una camioneta Nissan-Estaquita, una camioneta Ford tipo 150 y ésta a su vez aplastó una motoneta.
Asimismo, tres puestos semifijos anclados en la banqueta fueron destruidos. Se reportaron cinco lesionados, entre ellos un trabajador de la CFE.
El conductor del camión torton huyó del lugar, y el vehículo quedó abandonado.
La vialidad mencionada fue cerrada a la circulación por las diligencias de las autoridades.
Los lesionados fueron atendidos por paramédicos de la Cruz Roja y los trasladaron al hospital regional Vicente Guerrero del IMSS.
Los comerciantes se asombraron por el aparatoso accidente en una de las vialidades más concurridas de la ciudad.
Los automóviles particulares y del transporte público fueron remolcados por una grúa particular.
Los bomberos municipales rociaron tierra al aceite y gasolina del camión torton dderramados en la vialidad.

En manos de la Mesa por la Paz si habrá Acamoto, adelanta Sectur estatal

 

En manos de la Mesa por la Paz si habrá Acamoto, adelanta Sectur estatal

 

El gobierno está a favor de que venga turismo responsable que no ponga en riesgo la propia vida y la de los demás, dice Simón Quiñones. La chef Susana Palazuelos se opone y pide que se cuide la imagen de Acapulco. Tras los accidentes y ahogados de Semana Santa, la gobernadora llama a los visitantes a atender las indicaciones de Protección Civil

 

 

Acapulco, Guerrero, 8 de abril de 2026. El secretario de Turismo estatal, Simón Quiñones Orozco dijo que será la Mesa de Coordinación para la Construcción de la Paz quien tomará “cartas en el asunto” de la convocatoria para el Acamoto y las acciones pertinentes que correspondan en su momento.

Por su parte la chef internacional Susana Palazuelos se pronunció contra la realización del Acamoto en Acapulco porque consideró que no trae ningún beneficio y que permitir realizarlo sería un error y se tiene que cuidar la imagen de la ciudad porque es un lugar al que se viene a disfrutar en familia.

Las declaraciones de ambos las dieron en el hotel Krystal Beach de Acapulco después del acto en que la gobernadora Evelyn Salgado Pineda colocó una calcomanía en una tienda de conveniencia dentro de la hospedería de la Estrategia Red Violeta: Puntos Seguros.

El secretario de Turismo estatal, Simón Quiñones Orozco dijo que será la Mesa de Coordinación para la Construcción de la Paz quien tomará “cartas en el asunto” de la convocatoria para el Acamoto y las acciones pertinentes que correspondan en su momento.

En breves declaraciones, el funcionario del estado dijo que en la Mesa de Coordinación es donde se está pendiente, primero si se va a realizar, y si se realiza tomar las acciones pertinentes en cuando a los temas de seguridad en todos los sentidos. Precisó que no es un evento como tal sino una convocatoria que se realizan en páginas de redes sociales que están identificadas y que menciona diversas agendas.

Quiñones Orozco indicó que como autoridades lo que demandan es que se respeten las leyes y la tranquilidad de los turistas se garantice. Sobre la postura de empresarios que se oponen a la realización del Acamoto, como el Consejo Coordinador Empresarial Guerrero (CCE), que preside Julián Urióstegui Carbajal, el secretario dijo que respeta las opiniones del sector, que sabe que algunos están a favor y otros en contra, y que como gobierno están a favor de que venga turismo responsable.

“Que permitan que los demás puedan convivir armónicamente. No estamos a favor de la anarquía, no estamos a favor de que se pongan en riesgo la propia vida y la de los demás”, subrayó el funcionario estatal.

 

Se opone Susana Palazuelos al Acamoto

 

Por su parte la chef internacional Susana Palazuelos dijo sobre el Acamoto que “no esta bien que se haga, es un error, yo si viene el Acamoto me voy de Acapulco esos días y cierro mis restaurantes, porque es un peligro verdaderamente tener a esa gente. Hay veces que andan desnudos caminando en el lobby de los hoteles, en las motos y no puedes ni circular. Se roban todo. No, no al Acamoto”, subrayó la chef internacional.

Indicó que todos están haciendo un esfuerzo por levantar a Acapulco y tras el impacto del huracán Otis, “todo mundo remodelamos, todos los hoteles hicieron mejoras, todo mundo hizo un esfuerzo enorme y sí me preocupa la imagen de Acapulco que le quieren dar (con el Acamoto)”.

Indicó que la temporada de Semana Santa fue increible, que sus negocios todo el tiempo estuvieron llenos y señaló que en sus restaurantes, entre ellos el Zibú y Punta Sirena, alcanzaron las 600 reservaciones por día. “Me hablaban a todas horas por una reservación, pero ya no era posible y la gente se va fascinada de Acapulco”, manifestó.

Indicó que se ha tenido una Semana Santa extraordinaria, sin violencia, y esperamos que Estados Unidos sepa y “que no sigan diciendo que no vayan a Acapulco por la inseguridad. No es cierto, vivimos en un paraíso en todos los sentidos de la palabra”.

 

 

 

 

 

Destaca la gobernadora Evelyn Salgado las cifras turísticas de Semana Santa

 

La gobernadora Evelyn Salgado Pineda declaró que los resultados de la primera semana de vacaciones rebasaron la expectativa de la ocupación hotelera en el estado, al alcanzar más del 90 por ciento.

La mañana de este martes la gobernadora estuvo en el hotel Krystal Beach de Acapulco, donde colocó una calcomanía en una tienda de conveniencia dentro de la hospedería de la Estrategia Red Violeta: Puntos Seguros. En declaraciones, la gobernadora resaltó que Acapulco estuvo entre el 93 y 94 por ciento de ocupación, Taxco alcanzó un 100 por ciento e Ixtapa 90, cifras que, dijo, la tienen contenta porque son muy buenas.

Resaltó también la ocupación alcanzada en el municipio de La Unión, en la región de la Costa Grande, con un 89 por ciento a “pesar de ser un sitio turístico relativamente nuevo, de reciente creación. Estamos muy contentos con esta gran afluencia turística y se ha estado en constante comunicación con los presidentes y presidentas municipales para que llegue el turismo”.

Además, dijo que en esta semana de Pascua ya hay muchos visitantes y “estamos dando muy buenos resultados en materia turística”. Asimismo, la mandataria lamentó la muerte de turistas ahogados y en accidentes y llamó a la “concientización para todos los que nos visitan”.

Agregó que Acapulco es un paraíso, pero las playas hay que visitarlas con responsabilidad. “Hay que seguir las indicaciones de Protección Civil y si está la bandera roja, bueno, tener precaución”. Mientras que el secretario de Turismo del estado, Simón Quiñones Orozco, aseguró que se llevan resultados muy positivos en las vacaciones de Semana Santa y “el comportamiento de nuestros destinos, en cuanto a sus proyecciones de resultados, ha sido favorables”.

Indicó que Acapulco repuntó de manera importante con una ocupación con casi el 94 por ciento de ocupación y en general Guerrero en su mejor día tuvo casi 94 puntos. Indicó que para esta temporada se tuvieron más habitaciones que el año pasado que eran 15 mil habitaciones y hoy se tienen 17 mil en 310 hospederías y los turistas hicieron uso de los hoteles y eso es muy importante y es algo que destacar en las vacaciones de Semana Santa.

Sobre los comentarios de empresarios de que el turismo que vino la semana pasada venía limitado, el secretario de Turismo respondió que en los recorridos que dio vio lugares llenos, en los restaurantes y centros de entretenimiento “superaron las expectativas” y así también se lo informaron las cámaras empresariales.

 

Se preparan para el Tianguis Turístico

 

La gobernadora Evelyn Salgado Pineda aseguró que se trabaja para que el evento del Tianguis Turístico sea todo un éxito y en la Mesa de Construcción para la Paz también se esa viendo la seguridad para que se “garantice la tranquilidad de nuestros visitantes que asistan a este importante evento”.

La gobernadora dijo que se tiene una gran agenda turística pasando las vacaciones de Semana Santa, entre ello, el Tianguis Turístico en su edición 50 siendo la feria del ramo más importante que se tiene en todo el país. Salgado Pineda añadió que se tienen reuniones para ir afinando los detalles del Tianguis donde se espera para la inauguración la presencia de la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo.

Mientras que el secretario de Turismo, Simón Quiñones informó que en los próximos días se dará una conferencia de prensa por la secretaria de Turismo federal, Josefina Rodríguez, para dar a conocer todos los detalles del Tianguis Turístico que se va llevar a cabo en Acapulco del 27 al 30 de abril en el Forum Mundo Imperial, en la zona Diamante.

 

 

 

Karina Contreras/Foto: Archivo