Vecinos de la colonia El Amate bloquearon la avenida Llano Grande y la calle Tabachines en Chilpancingo, para exigir a la Capach el servicio de agua potable Foto: Jessica Torres Barrera
Debido a la falta de agua por tres meses, vecinos de la colonia El Amate bloquearon la avenida Llano Grande, en Chilpancingo, para exigir a la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado de Chilpancingo (Capach) el servicio.
Con piedras, palos y pancartas, a las 4 de la tarde unos 25 manifestantes bloquearon la avenida y la calle, que va al acceso a la colonia El Amate, al norte de la capital.
La coordinadora general de la colonia El Amate, Carmen Hernández, dijo que son unas 300 familias las que no reciben el suministro, pese a que pagan puntualmente el recibo de la Capach y que, incluso, algunos realizan el pago anual.
Denunció que los candidatos, sin decir nombres ni partidos, lucran con la necesidad del agua, porque mandan pipas a las personas que los apoyan en las campañas.
Los manifestantes pidieron la intervención de la alcaldesa Norma Otilia Hernández Martínez para que solucione el problema, porque consideraron que las familias no pueden estar sin agua debido a las altas temperaturas que se registran en el estado.
Carmen Hernández demandó que el agua se entregue “parejo” en la colonia, porque han detectado que sólo algunas personas reciben el servicio, por medio de pipas de la dependencia, y otras no, “lo único que hacen las autoridades de la Capach es dividir a la colonia”, externó.
Minutos después acudieron al bloqueo el jefe de Distribución y Mantenimiento de la Capach, Enrique Medina, y el jefe de Atención Ciudadana, Encinas López, para dialogar con los manifestantes.
Las autoridades de la paramunicipal prometieron a los inconformes enviar agua en pipas, ese mismo día, y los habitantes aceptaron y se retiraron de la vialidad. (María Avilez Rodríguez / Chilpancingo).
Fuga de agua potable en la calle Francisco Javier Mina, en la colonia Centro Foto: Argenis Salmerón
Argenis Salmerón
Una fuga de agua potable brota en la colonia Centro y ocasiona encharcamiento. Los comerciantes aseguraron que la ruptura de la tubería tiene más de un mes, sin que Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA), repare el problema.
El desperfecto se ubica en la calle Francisco Javier Mina y Melchor Ocampo, a una cuadra de la avenida Cuauhtémoc, afuera de la Plaza de la Mujer.
El agua brota de un registro de la paramunicipal y escurre unos 50 metros lineales, lo que ocasiona encharcamiento.
El acumulamiento de agua provocó el desgaste de la carpeta asfáltica generando baches en la zona muy concurrida.
Además, la ruptura de la tubería provoca el desperdicio de miles de litros de agua.
En el sitio hay automóviles estacionados, y solamente dejan un carril para la circulación de vehículos del transporte privado y público.
Los comerciantes colocaron un cono rojo para advertir a los automovilistas de la fuga de agua y del hundimiento del registro.
En la zona hay locales de ropa, una casa de empeño, un puesto de revistas y puestos instalados en la banqueta, que ofrecen diferentes productos y artículos.
La fuga de agua ocasiona baja presión en las tomas domiciliarias, señalaron los comerciantes.
Reclamaron que desde hace más de un mes reportaron la fuga de agua en la CAPAMA, sin que haya solución.
Coincidieron que los trabajadores de la CAPAMA no han acudido a supervisar el daño de la tubería, a pesar de los reportes constantes.
Manifestaron que la fuga de agua y el encharcamiento, ahuyentan a los clientes y bajan sus ventas.
Añadieron que el desperfecto provoca mala imagen en una zona comercial y los clientes evitan mojarse al cruzar la vialidad.
Exigieron a la paramunicipal reparar de inmediato la fuga de agua en pleno Centro y en una zona muy concurrida por las personas.
La calle Francisco Javier Mina conecta de la avenida Cuauhtémoc a la avenida 5 de Mayo.
Durante el foro Cambio Climático, Vulnerabilidad y Sustentabilidad en la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), académicos propusieron la creación de un “laboratorio de resiliencia climática y ecosistémica” que monitoree la calidad del aire y del agua del mar para estudiar los problemas del cambio climático en el estado y tener alertas tempranas de futuros fenómenos meteorológicos.
En el foro que se llevó a cabo ayer en un salón del Forum Mundo Imperial, el investigador de la Facultad de Turismo, Alfredo Zárate, propuso “la creación de un laboratorio de resiliencia climática y ecosistémica para Acapulco y obviamente para el estado de Guerrero”.
“Nosotros queremos hacer una plataforma integral que mida la calidad del aire, –que aquí en Acapulco decimos, cómo crees aquí no hay contaminación porque el viento se lleva todo; no es cierto, que vayan al área de La Sabana en la mañana o en la tarde cuando la gente está quemando la basura porque no hay recolección de basura–”.
“Sí hay contaminación ambiental en el aire en Acapulco y no la medimos; nosotros queremos monitorear el aire, por eso la plataforma integral, y también queremos monitorear el agua”, dijo y agregó que el monitoreo no se limita a la medición de temperatura del agua con satélites, “para poder entender los problemas del cambio climático, necesitamos bajar más en el mar; el regulador número uno del cambio climático sigue siendo el océano”.
Comentó que en la UAG desarrollaron un dispositivo para medir calidad del aire, pero está inconcluso porque un laboratorio para medir el aire es “muy caro y por eso es difícil implementar, aunque por ley, las ciudades de más de 300 mil habitantes deberían tener; obviamente es letra muerta”.
El monitoreo del mar se haría por medio de censores, “nosotros con tecnología propia, medimos y almacenamos en un servidor los datos que se están arrojando para que después nosotros o cualquier persona que necesite estudiar cómo se ha comportado, no solamente las variables de contaminación, sino también el clima de Acapulco y no tener el clima que nos dan los satélites”.
Es para saber, explicó, “cómo está el oxígeno, cómo está la contaminación del mar, la turbiedad del mar; son datos que debemos estar registrando, si no los registramos, no sabemos qué está pasando; y queremos, para poder llegar a una alerta temprana, necesitamos tener todo esto” para hacer modelos de predicciones.
Respecto al mismo proyecto, su colega de Ciencias Ambientales, Maximino Reyes, indicó que los aparatos existentes midieron hasta 329 kilómetros por hora los vientos del huracán Otis y no pudieron continuar el monitoreo porque se rompieron.
El tercer integrante del proyecto del laboratorio y doctorante de Ciencias Ambientales, Juan Barnard Ávila, planteó el problema del blanqueamiento de los corales en Acapulco por el aumento de la temperatura del agua del mar, uno de los impactos más significativos del cambio climático, de los cuales el 99.5 por ciento están muertos, por lo que se desarrollan estrategias para preservarlos.
Otras ponencias consistieron en la contaminación de la laguna de Coyuca y educación ambiental para el desarrollo sustentable de Pie de la Cuesta, y la propuesta de la detección de la contaminación microplástica y orgánica de distintos cuerpos de agua de Acapulco.
Durante la inauguración del foro a mediodía de este lunes, la secretaria general de la UAG, Berenice Illades Aguiar, dijo que hace falta pasar a la investigación interdisciplinaria para identificar problemas, tener respuestas e incidir.
El director de Investigación y Posgrado, Gabino Solano Ramírez, destacó que se está creando una maestría en restauración ambiental, está la propuesta de una especialidad en cambio climático y se ha hablado con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales del estado (Semaren) para formar el Instituto de Cambio Climático del gobierno del estado.
El director del Instituto de Investigación de Ciencias Naturales y Cambio Climático, Octavio Klimek Alcaraz, dijo que Guerrero es uno de los estados vulnerables a los efectos del cambio climático, los ejemplos son el huracán Otis, la reducción de la disponibilidad del agua, inundaciones, sequías y el aumento del nivel del mar; y la propuesta es crear una red de formación, investigación y divulgación sobre estos temas en la universidad.
El director municipal de Ecología y Protección al medio ambiente, Jesús Castillo Aguirre, informó de la creación de un catálogo de biodiversidad en Acapulco y del avance en la aprobación del Programa de Ordenamiento Ecológico Local (POEL).
El presidente del Consejo de Políticas Públicas del estado de Guerrero, Carlos Álvarez Reyes, anunció la creación del proyecto Guerrero en el espacio, para formar científicos y desarrollar tecnología espacial con el apoyo de la Agencia Espacial Mexicana; y planteó que los especialistas presentes tengan una propuesta para que el gobierno de México acuda a la Convención de Cambio Climático a exigir el resarcimiento de los daños del huracán Otis.
El presidente del Consejo de Cuenca de la costa del estado de Guerrero, Justiniano González González, aseveró que si hubiera mayor resiliencia en Acapulco, o sea, “ser más capaces ante fenómenos adversos”, no se hubieran producido tantos muertos por el meteoro del 25 de octubre.
El presídium también fue integrado por los investigadores Mirella Saldaña Almazán, Alfredo Méndez Bahena y Ernesto Ruiz Gutiérrez, y en el público estuvo el ex gobernador y académico Rogelio Ortega Martínez.
El foro de cambio climático es el primero de seis y lo convoca el colectivo Por la Transformación: Ciencia y Academia de la Universidad Autónoma de Guerrero.
El cartel de invitación indica: “ante la coyuntura política nacional que representa el escenario probable de la continuidad del proyecto político de nación denominado Cuarta Transformación (4T), consideramos que es tiempo de generar propuestas sustentadas en la investigación y la participación social, con el fin de buscar alternativas que permitan superar los rezagos históricos que han caracterizado a nuestra entidad”.
El siguiente foro es el sábado en la Facultad de Contaduría y Administración y se llama Economía y desarrollo sustentable; los otros eventos son: Pueblos originarios: interculturalidad y derechos humanos; Procesos de construcción de paz, violencias y género; Educación, cultura, humanidades, ciencias y tecnologías; y Salud y bienestar.
El Club de Golf de Acapulco funciona en un 80 por ciento a seis meses del huracán que arrasó con 80 por ciento de árboles y palmeras que había en sus 27 hectáreas. En tanto, vecinos de la colonia Barranca de la Laja denunciaron que una barda de más de 15 metros cayó en el canal pluvial y temen que el agua se desborde a sus casas. Finalmente la AHETA llamó a los visitantes a no caer en fraudes en redes sociales que anuncian paquetes en hospederías que no tienen fecha de reapertura Foto: Carlos Carbajal
Funciona en un 80% el Club de Golf a
seis meses del huracán, informa el director
Destaca Efrén Leyva que el césped ha reverdecido en casi las 27 hectáreas, luego de la rehabilitación de la planta de tratamiento. Además están en óptimas condiciones la cancha de tenis, la alberca, y dentro de los nuevos proyecto está la construcción de dos canchas de pádel
Jacob Morales Antonio
El presidente de la asociación civil, Club de Golf de Acapulco, Efrén Leyva Acevedo, informó que hay un avance del 80 por ciento del funcionamiento del inmueble, a seis meses del impacto del huracán Otis que arrasó con el 80 por ciento de los árboles y palmeras que había en las 27 hectáreas.
En conferencia de prensa, el presidente de la asociación llamó a la población en general a utilizar las instalaciones, pagando una membresía de 4 mil pesos al mes por familia, o en su caso acudir a las clases de tenis, golf, al gimnasio, o el restaurante, que se pueden pagar y usar de forma independiente sin la necesidad de la membresía.
Informó que en la actualidad hay 140 socios con una membresía mensual recurrente, pero se necesitan al menos 250 para poder cumplir con todos los gastos que se generan y garantizar el salario de los 40 trabajadores sindicalizados que dan mantenimiento a todo el inmueble.
Recordó que el Club de Golf no recibe ningún subsidio y se mantiene por los ingresos propios desde su creación hace 66 años, además es una Unidad de Manejo Ambiental donde viven actualmente 62 venados cola blanca de los 74 que había antes del huracán Otis, además de seis hembras preñadas.
Leyva Acevedo dio a conocer que en enero cuando recibió la presidencia, lo hizo con una deuda de más de millón y medio de pesos, que se ha ido cubriendo y están por terminar de pagar. Pero también hay otras como las prestaciones de seguro social y vivienda de los trabajadores, y de Hacienda, en este último caso se busca proceder legalmente porque al ser una asociación civil, están exentos del pago de impuestos.
Agradeció el apoyo del gobierno de estado y municipio que ayudaron a retirar toda la basura que se generó dentro de las instalaciones, sobre todo de los troncos de los árboles de mango y palmeras que había.
El presidente dijo que el subsidio de la energía eléctrica por parte del gobierno federal ha ayudado en mucho al pago de medio millón de pesos que se debía a la CFE, y se han dado facilidades por parte de la CAPAMA para el pago de un millón de pesos de agua, y ahora se busca un crédito para la colocación de paneles solares.
Resaltó que el césped ha reverdecido en casi las 27 hectáreas del Club de Golf, luego de la rehabilitación de la planta de tratamiento, además están en óptimas condiciones la cancha de tenis, la alberca, y dentro de los nuevos proyecto está la construcción de dos canchas de pádel.
Luego del daño que provocó el huracán a los árboles, informó que una asociación civil colocará un vivero con 5 mil plantas en el club, para ayudar a la reforestación del lugar que va a ser declarado área ecológica. Mientras se han sembrado algunos árboles.
En un recorrido en el cerro de 4.8 kilómetros que se encuentra a espaldas del Club de Golf están a los árboles doblados, algunos que retoñaron y otros que están secos. Sus cuatro rutas están libres de maleza y se puede entrar a caminar o trotar durante las mañanas y tarde.
Respecto al espacio que ocupan agentes de la Guardia Nacional, indicó que es un predio de 4 hectáreas de un particular que lo prestó a cambio de que hicieran la limpieza del lugar.
Proponen monitorear la calidad del aire y del agua del mar para estudiar el cambio climático
Se busca contar con alertas tempranas de futuros fenómenos meteorológicos. Es el primero de seis foros que organiza la UAG, el siguiente será Economía y desarrollo sustentable
Ramón Gracida Gómez
Durante el foro Cambio Climático, Vulnerabilidad y Sustentabilidad en la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), académicos propusieron la creación de un “laboratorio de resiliencia climática y ecosistémica” que monitoree la calidad del aire y del agua del mar para estudiar los problemas del cambio climático en el estado y tener alertas tempranas de futuros fenómenos meteorológicos.
En el foro que se llevó a cabo ayer en un salón del Forum Mundo Imperial, el investigador de la Facultad de Turismo, Alfredo Zárate, propuso “la creación de un laboratorio de resiliencia climática y ecosistémica para Acapulco y obviamente para el estado de Guerrero”.
“Nosotros queremos hacer una plataforma integral que mida la calidad del aire, –que aquí en Acapulco decimos, cómo crees aquí no hay contaminación porque el viento se lleva todo; no es cierto, que vayan al área de La Sabana en la mañana o en la tarde cuando la gente está quemando la basura porque no hay recolección de basura–”.
“Sí hay contaminación ambiental en el aire en Acapulco y no la medimos; nosotros queremos monitorear el aire, por eso la plataforma integral, y también queremos monitorear el agua”, dijo y agregó que el monitoreo no se limita a la medición de temperatura del agua con satélites, “para poder entender los problemas del cambio climático, necesitamos bajar más en el mar; el regulador número uno del cambio climático sigue siendo el océano”.
Comentó que en la UAG desarrollaron un dispositivo para medir calidad del aire, pero está inconcluso porque un laboratorio para medir el aire es “muy caro y por eso es difícil implementar, aunque por ley, las ciudades de más de 300 mil habitantes deberían tener; obviamente es letra muerta”.
El monitoreo del mar se haría por medio de censores, “nosotros con tecnología propia, medimos y almacenamos en un servidor los datos que se están arrojando para que después nosotros o cualquier persona que necesite estudiar cómo se ha comportado, no solamente las variables de contaminación, sino también el clima de Acapulco y no tener el clima que nos dan los satélites”.
Es para saber, explicó, “cómo está el oxígeno, cómo está la contaminación del mar, la turbiedad del mar; son datos que debemos estar registrando, si no los registramos, no sabemos qué está pasando; y queremos, para poder llegar a una alerta temprana, necesitamos tener todo esto” para hacer modelos de predicciones.
Respecto al mismo proyecto, su colega de Ciencias Ambientales, Maximino Reyes, indicó que los aparatos existentes midieron hasta 329 kilómetros por hora los vientos del huracán Otis y no pudieron continuar el monitoreo porque se rompieron.
El tercer integrante del proyecto del laboratorio y doctorante de Ciencias Ambientales, Juan Barnard Ávila, planteó el problema del blanqueamiento de los corales en Acapulco por el aumento de la temperatura del agua del mar, uno de los impactos más significativos del cambio climático, de los cuales el 99.5 por ciento están muertos, por lo que se desarrollan estrategias para preservarlos.
Otras ponencias consistieron en la contaminación de la laguna de Coyuca y educación ambiental para el desarrollo sustentable de Pie de la Cuesta, y la propuesta de la detección de la contaminación microplástica y orgánica de distintos cuerpos de agua de Acapulco.
Durante la inauguración del foro a mediodía de este lunes, la secretaria general de la UAG, Berenice Illades Aguiar, dijo que hace falta pasar a la investigación interdisciplinaria para identificar problemas, tener respuestas e incidir.
El director de Investigación y Posgrado, Gabino Solano Ramírez, destacó que se está creando una maestría en restauración ambiental, está la propuesta de una especialidad en cambio climático y se ha hablado con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales del estado (Semaren) para formar el Instituto de Cambio Climático del gobierno del estado.
El director del Instituto de Investigación de Ciencias Naturales y Cambio Climático, Octavio Klimek Alcaraz, dijo que Guerrero es uno de los estados vulnerables a los efectos del cambio climático, los ejemplos son el huracán Otis, la reducción de la disponibilidad del agua, inundaciones, sequías y el aumento del nivel del mar; y la propuesta es crear una red de formación, investigación y divulgación sobre estos temas en la universidad.
El director municipal de Ecología y Protección al medio ambiente, Jesús Castillo Aguirre, informó de la creación de un catálogo de biodiversidad en Acapulco y del avance en la aprobación del Programa de Ordenamiento Ecológico Local (POEL).
El presidente del Consejo de Políticas Públicas del estado de Guerrero, Carlos Álvarez Reyes, anunció la creación del proyecto Guerrero en el espacio, para formar científicos y desarrollar tecnología espacial con el apoyo de la Agencia Espacial Mexicana; y planteó que los especialistas presentes tengan una propuesta para que el gobierno de México acuda a la Convención de Cambio Climático a exigir el resarcimiento de los daños del huracán Otis.
El presidente del Consejo de Cuenca de la costa del estado de Guerrero, Justiniano González González, aseveró que si hubiera mayor resiliencia en Acapulco, o sea, “ser más capaces ante fenómenos adversos”, no se hubieran producido tantos muertos por el meteoro del 25 de octubre.
El presídium también fue integrado por los investigadores Mirella Saldaña Almazán, Alfredo Méndez Bahena y Ernesto Ruiz Gutiérrez, y en el público estuvo el ex gobernador y académico Rogelio Ortega Martínez.
El foro de cambio climático es el primero de seis y lo convoca el colectivo Por la Transformación: Ciencia y Academia de la Universidad Autónoma de Guerrero.
El cartel de invitación indica: “ante la coyuntura política nacional que representa el escenario probable de la continuidad del proyecto político de nación denominado Cuarta Transformación (4T), consideramos que es tiempo de generar propuestas sustentadas en la investigación y la participación social, con el fin de buscar alternativas que permitan superar los rezagos históricos que han caracterizado a nuestra entidad”.
El siguiente foro es el sábado en la Facultad de Contaduría y Administración y se llama Economía y desarrollo sustentable; los otros eventos son: Pueblos originarios: interculturalidad y derechos humanos; Procesos de construcción de paz, violencias y género; Educación, cultura, humanidades, ciencias y tecnologías; y Salud y bienestar.
AMLO: el Poder Judicial no entregó los 15 mil mdp prometidos a afectados por Otis
El presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, criticó a los integrantes del Poder Judicial por no cumplir con destinar 15 mil millones de pesos de sus fideicomisos para la atención a las personas damnificadas por el impacto del huracán Otis en Acapulco.
Durante la conferencia de prensa matutina de este lunes, el presidente recordó que la ministra presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Norma Piña Hernández, estuvo de acuerdo con usar esos fondos para ese fin, pero nunca se formalizó.
“Todavía la presidenta cuando lo del huracán, imagínense si nos hubiésemos atenido a eso, a los fondos. Llegó a decir que no veía mal que esos fondos se utilizaran para ayudar a damnificados en Acapulco y luego les dijeron no o ella cambió de parecer, el caso es que no dieron nada y ahí siguen los fondos”, externó.
El 31 de octubre el presidente propuso al Poder Judicial el uso de 15 mil millones de pesos de sus fideicomisos para los damnificados, y en un escrito ese mismo día la ministra Piña respondió que habría que buscar los mecanismos para ello.
El 10 de noviembre, López Obrador dijo que la ministra “se echa para atrás” en la propuesta y sugirió que hubo presiones externas a la decisión. Un día después el presidente calificó como una “vergüenza” que los integrantes del Poder Judicial no quisieran entregar los 15 mil millones de pesos para las personas damnificadas. (Juan Luis Altamirano Uruñuela).
Han trascurrido seis meses del impacto del huracán Otis en la ciudad y hay colonias que siguen con desabasto de agua, cables tirados y calles con acumulamiento de basura.
En un recorrido por diversas colonias de la ciudad, como Centro, Ciudad Renacimiento, Garita, 20 de Noviembre, Bellavista, Cima y Progreso aún hay algunos cables tirados en las banquetas o que están colgando de los postes de energía eléctrica.
Además, hay pedazos de troncos y árboles caídos, fugas de agua, postes de energía eléctrica tirados, y zonas con falta de alumbrado público.
De las colonias que tienen desabasto de agua se encuentra la Francisco Villa. De acuerdo con los vecinos antes del huracán era de manera tandeada, pero pasó el fenómeno y estuvieron varios meses sin el servicio, después de hacer manifestaciones en la avenida Ruiz Cortines se atendió el desabasto, pero ahora llevan un mes sin que les manden agua.
En el caso de la colonia Palma Sola sector Fovissste, los vecinos dijeron que tienen desde antes del huracán sin agua y la justificación de las autoridades es que con el meteoro se dañó una de las bombas, que por ese motivo es que padecen de agua.
Otras de las colonias que tienen agua de manera irregular son en la zona de Jardín en sus tres secciones, María de la O, Santa Cruz, Morelos y algunas partes de El Coloso.
En la zona de Caleta, vecinos dicen que tienen agua por horas y después se les va, y es que de acuerdo con autoridades de CAPAMA el tanque de agua en esa zona se dañó y está en el proceso de construcción, pero se está enviando agua tandeada.
A diferencia de los primeros días después del impacto del huracán, las calles de la ciudad ya no están con cerros de basura, pero hay zonas donde la basura la dejan en la calle en espera de que el camión recolector pase por ella, es el caso de la calle José Valdés Arévalo en la colonia Centro, donde ayer al mediodía había varias bolsas de plástico.
Otros lugares con desechos sólidos son por la calle Rancho Acapulco, en la colonia Benito Juárez, en Ciudad Renacimiento, en la carretera Lázaro Cárdenas; en la banqueta había bolsas con desechos, en el puente de La Sabana hacia Las Plazuelas siguen arrojando basura.
Cuando estuvo fuerte la contingencia de la basura en la ciudad, en algunos contenedores se colocaron policías municipales para vigilar que camionetas recolectoras no arrojaran sus desperdicios en esos puntos, en la actualidad ya no hay policías vigilando.
Del servicio de alumbrado público en la ciudad hay partes de la carretera a Pie de la Cuesta que les hace falta iluminación; en las calles de la colonia Centro; en la avenida Ruiz Cortines. En las calles de la colonia Bellavista hay algunos postes tirados y también hay cables de luz colgados en algunos postes.
Vecinos de las colonias Palma Sola Fovissste, Morelos y Santa Cruz tienen problemas con el servicio de agua porque no es regular el suministro, en el caso de la primera llevan meses sin que de la llave caiga una gota de agua.
Al respecto autoridades de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA) informaron que la falta del servicio en esas zonas es porque se tiene que reparar el equipo que se dañó con el impacto del huracán Otis.
De acuerdo con la vecina Rosa Wences lleva desde antes del huracán sin agua, que en estos meses lo que ha hecho es comprar garrafones con agua o solicitar a vecinos que tienen pozos con agua que le regalen.
Explicó que en varias ocasiones ha acudido a las oficinas de la paramunicipal, pero que no le resuelven la falta del servicio y que tampoco le mandan servicio de agua en pipas.
La paramuncipal informó que la falta de servicio en esas colonias y otras como María de la O, Santa Cecilia, Mirador, Constituyentes es porque se dañó uno de los equipos de los dos de los que se dispone y que se mandó a rehabilitar de forma “urgente” para que se pueda restablecer el servicio de manera tandeada en esas colonias.
Se estima que en esta semana o en próximos días ya se tenga el equipo rehabilitado para que se pueda subsanar la falta del servicio en esas colonias. (Aurora Harrison).
Fuga de agua de drenaje en la avenida Costera, junto a la glorieta de La Diana Foto: Carlos Carbajal
Una fuga de aguas residuales en la calle El Morro, en la Condesa escurrió por la avenida Costera hasta la glorieta de La Diana Cazadora, las aguas residuales llegaron hasta la plaza Quebec y al cauce que está bajo esa plazoleta que desemboca en la bahía.
El escurrimiento fue constante durante toda la mañana. El agua brotaba de una alcantarilla que fue destapada por los trabajadores para intentar hacer maniobras y corregir el cauce.
En el lugar había un trabajador que intentaba solucionar el problema y a la 1:20 de la tarde llegó una brigada de trabajadores al sitio. (Daniel Velázquez).
Unos 80 vecinos del fraccionamiento Tulipanes bloquearon el lunes dos horas la carretera federal Acapulco-Pinotepa Nacional para denunciar que no tienen agua potable desde hace más de tres meses.
Después de las 9 de la mañana, los inconformes cerraron los dos sentidos de la vía federal, que comunica a la región de la Costa Chica.
Denunciaron que la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA), justifica la falta de servicio por la falta de trabajadores en sus instalaciones.
Indicaron que se abastecen de agua comprando pipas privadas o rellenan garrafones de 20 litros.
En declaraciones a reporteros, el administrador del fraccionamiento Tulipanes denunció que desde hace más de tres meses no tienen agua potable.
Se quejó que la CAPAMA justifica que no tienen trabajadores para hacer la revisión adentro de Tulipanes.
Manifestó que los vecinos compran pipas con agua en mil 500 pesos o rellenan garrafones en 12 pesos.
“La gente está haciendo un gasto innecesario, agua sí hay, pero la tubería quedó dañada después del huracán Otis”, puntualizó.
Aseguró que los vecinos pagan el recibo cada mes a la paramunicipal, incluso hay personas que pagan por año el servicio. Luego de dos horas de bloqueo en la carretera federal Acapulco-Pinotepa Nacional, los vecinos del fraccionamiento Tulipanes se retiraron tras un acuerdo con CAPAMA.
Después de las 11 de la mañana, los manifestantes liberaron la vialidad en sus dos sentidos.
Los trabajadores de CAPAMA aseguraron que una válvula estaba tapada y que por tal razón no había agua.
Se comprometieron a limpiar la válvula y en caso de no funcionar se la van a llevar para repararla o comprar una nueva.
Los vecinos acompañaron a los trabajadores de la CAPAMA para revisar la válvula, ubicada a un costado del río.
En el fraccionamiento Tulipanes hay más de 3 mil familias, y se ubica entre los poblados de El Cayaco y Tunzingo, en la zona rural de Acapulco.
Oxfam México entregó kits de limpieza a comuneros de Los Hilamos de los Bienes Comunales de Cacahuatepec Foto: Jesús Trigo
Ramón Gracida Gómez
Organizaciones de la sociedad civil van a instalar, con el apoyo del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositores a la presa La Parota (Cecop), 10 plantas potabilizadoras de agua en nueve comunidades de los Bienes Comunales de Cacahuatepec para prevenir “la recurrencia frecuente” de las enfermedades gastrointestinales, y ayer se inauguró la planta en Los Hilamos.
El problema es que se toma agua directamente del río Papagayo porque muchas casas no tienen agua ni baños, además de que el uso de agroquímicos ha contaminado el río, dijo el vocero del Cecop, Marco Antonio Suástegui Muñoz.
Las comunidades donde van a instalar plantas potabilizadoras son Cacahuatepec, única que tendrá dos por el tamaño de la población, Parotillas, Parotas, Los Hilamos, Rancho las Marías, Tasajeras, El Cantón, Huamuchitos y Cruces de Cacahuatepec.
Ayer, también se entregaron 500 paquetes de limpieza y en total se van a entregar 2 mil 300 paquetes en distintas localidades, indicó el gerente de acción humanitaria y justicia climática de Oxfam México, Sebastián Rodríguez.
Los paquetes incluyen dos cubetas, una para acarrear agua y otra para despachar agua para tomar de forma segura, y productos básicos de higiene personal como shampoo, jabón y mosquitero y repelente para prevenir el dengue. Además, llevan un silbato y una lámpara para usar en futuras emergencias naturales y comunicarse entre los vecinos.
En la cancha techada de Los Hilamos, a un costado del centro preescolar comunitario Cristóbal Colón, Sebastián Rodríguez destacó que las plantas potabilizadoras pueden producir alrededor de 2 mil 500 litros de agua, que equivalen a 125 garrafones diarios y que evitará un gasto extra para los usuarios; son instaladas en un espacio comunitario que tenga un suministro de agua constante.
Aseguró que estas plantas tienen beneficios múltiples, “como mitigar enfermedades de salud, eso se traduce que gastan menos en médicos, medicamentos, que en muchas comunidades no hay servicio de salud recurrente y que incluso en muchos casos tienen que pagar servicios de transporte adicional para llevarlo a un médico particular”.
Con base en la información recopilada durante los últimos meses, el integrante de Oxfam indicó que en los Bienes Comunales de Cacahuatepec “especialmente hay una recurrencia frecuente de enfermedades gastrointestinales, cutáneas y ocasionadas por el tema, pues uso y consumo de agua contaminada por heces fecales, y en algunos casos de época de siembra, el uso de pesticida ocasiona que también se enfermen”.
Oxfam México, Cooperación Comunitaria, Fomento social Banamex y fundación Estafeta han entregado un total de 265 toneladas de maíz en el Acapulco rural, y también paquetes de purificación de agua.
Declaró que la entrega de paquetes de limpieza “es la etapa final de la fase de respuesta y entramos a la fase de recuperación con las potabilizadoras de agua”, que esperan tener todas listas a finales de abril.
Precisó que la etapa de respuesta consistió en salvaguardar las vidas y mitigar riesgos, y la recuperación es la fase “que les permite a las personas poder reactivar sus actividades productivas y que puedan de manera paulatina ir recuperando su día a día para que de una manera más rápida puedan salir adelante”.
Oxfam México plantea trabajar en los Bienes Comunales de Cacahuatepec dos años, porque el proyecto incluye procesos agroecológicos “para mejorar prácticas en la producción de alimentos, llevar un proceso de gestión integral de agua con lo que está se garantiza que se empiece a llevar un manejo mucho más adecuado del territorio y garantizar que sea sostenible a largo plazo”.
Ahora es la etapa de recaudación de fondos para llevarlo a cabo y acordarlo con las comunidades; el ideal de Oxfam México es que los vecinos del Acapulco rural mejoren su calidad de vida “a través de procesos participativos donde las personas empiecen a ver a una dinámica de crecimiento de actividades productivas, como la milpa, pero que sean amigables con el medio ambiente”.
Durante su breve taller a grupos de 20 vecinos, la mayoría mujeres, Sebastián Rodríguez les explicó con imágenes las indicaciones precisas para desinfectar el agua con cloro, con el método de hervir el agua, y también la forma correcta de almacenarla, todo como parte de buenas prácticas de higiene.
Una de las beneficiarias, Lora Pino Santiago, de 58 años, contó que desde los 8 años carga agua para su casa en la comunidad de Las Parotas, son seis idas y vueltas con cubeta de mano del río Papagayo en la mañana, “antes de que caliente el sol”, y otros cuatro viajes en la tarde.
Es agua “pa’l gasto” del baño y trastes. El agua que utilizan para tomar la sacan de un pozo y la hiervan. Todos los vecinos de la señora se surten de agua de la misma manera.
El vocero del Cecop, Marco Antonio Suástegui Muñoz, dijo que el problema es que se toma agua directamente del río Papagayo y que no es apta para el consumo humano porque ha sido contaminada por los agroquímicos que los campesinos utilizan durante la siembra.
También se vive la falta de baños en muchos hogares de las comunidades rurales, lo que ocasiona que los residuos fecales queden expuestos al aire libre, al igual que el de los animales, lo que contamina el agua también, expuso el comunero, quien señaló que la ida al médico cuesta 3 mil pesos por la falta de accesibilidad.
Destacó que con el apoyo de las otras organizaciones, el Cecop entra a una etapa de gestión y autogestión para salir adelante “porque no todo es machete, no todo es guerra, no todo es cárcel, no todo es persecución al Cecop, también de haber desarrollo”; celebró que algunos beneficiarios de ayer antes eran simpatizantes de la construcción de la presa, por lo que este proceso también va a hermanar y pacificar la zona.
Adelantó que se van a construir 100 viviendas con el material tra-dicional de adobe con la orga-nización Cooperación Comunitaria en Apalani, Cabeza de Tigre, Apan-huac y Cruces de Cacahuatepec, comunidades afectadas por Otis.
La entrega de paquetes de limpieza e higiene personal continuará este martes en Apalani, donde también estarán presentes vecinos de las localidades de Cabeza de Tigre, El Campanario, Las Minas y Cruces de Cacahuatepec; el miércoles en Cacahuatepec, donde se van a reunir de Apanhuac, Huamuchitos, 6 de Agosto, Espinalillo, El Cantón, y El Rincón; y el jueves en Oaxaquilllas, donde estarán vecinos de Salsipuedes, Aguacaliente, Tasajeras y Amatillo.
Vecinos de la calle Laguna del Tucán esquina con Eje Central en la colonia Ciudad Renacimiento se quejaron que la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA) no les hace caso para arreglar un registro que está provocando que tengan meses inundados de aguas de drenaje en el callejón, lo que les ha provocado enfermedades gastrointestinales y respiratorias.
En una visita al lugar, se observó un estancamiento de aguas ya verdes y con mal olor donde hay muchos moscos. El agua residual escurre de calles más arriba y quedan en el lugar al no tener salida a la alcantarilla que está más alto. Vecinos aseguraron que esa agua les provoca dolor de cabeza, así como enfermedades gastrointestinales y respiratorias al estar todo el día absorbiendo esos olores.
La señora Ramona comentó que en febrero fueron a las oficinas de la paramunicipal ubicadas en Las Cruces para que les resolvieran y le dijeron que irían en 15 días, pero “no teníamos que tener adeudos porque no les harían caso”. Señaló que es la hora que no han ido a revisar y por lo tanto siguen con las aguas ya verdes y con mal olor estancadas en el lugar.
La señora Ramona dijo que su hija y nieto sufrieron de dengue hemorrágico, que estuvieron graves, así como otros vecinos del mismo andador debido a los cientos de moscos que hay. Señaló que el problema se da porque el agua no puede irse a la alcantarilla porque no hay declive debido a los trabajos que hicieron cuando abrieron la calle y la dejaron mal.
Esa agua sucia escurre varios metros por la calle del Eje Central provocando olores fétidos.