Una fuga de agua se produjo en la avenida Cuauhtémoc, en el sitio conocido como Las Anclas y ocasionó un encharcamiento y tráfico vehícular.
El desperfecto se ubica en el sentido Garita-Centro, afuera de la estación del Acabús y el colegio privado Liceo Ibero Mexicano.
Los conductores circularon lento por el encharcamiento, que abarca unos 50 metros de diámetro, y ocasionó tráfico vehícular en las horas pico.
Los usuarios del taxis colectivos, que vienen de la zona suburbana, se bajaron en el encharcamiento de agua y se mojaron el calzado.
Los peatones por su parte prefirieron caminar más adelante para cruzar por una de las vialidades más concurridas para evitar el agua.
De acuerdo con los comerciantes, la fuga de agua tiene más de tres días, sin que sea atendida por la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA).
Dijeron que ya reportaron la fuga de agua a la paramunicipal, pero se quejaron que no atiende la solicitud de los usuarios.
En el lugar hay los siguientes negocios: una farmacia, tienda de conveniencia, tienda de venta de peluches, negocios de venta de llantas y rines, entre otros.
Hasta las 3 de la tarde de ayer la fuga de agua no había sido reparada por los trabajadores de la CAPAMA. (Argenis Salmerón).
Una pipa con capacidad de 10 mil litros para transportar agua se incendió la mañana de ayer en la calle Glomar del fraccionamiento Pichilingue, atrás del restaurante Zibú, que se ubica en la avenida Escénica.
Poco después de las 11 de la mañana se observó un humo negro y se alertó que una pipa se estaba quemando; bomberos que se encontraban cerca del lugar, porque se dirigían a continuar las labores de sofocación del incendio forestal en la parte alta de la colonia Los Dragos, se detuvieron para atender el siniestro.
Los bomberos acudieron al lugar y con una pipa y una motobomba sofocaron las llamas de la pipa con agua, que el conductor estaba por estacionar para darle servicio al restaurante.
El conductor de nombre Rafael dijo que se estaba echando de reversa para estacionarse y cargar de agua al restaurante, cuando la palanca de velocidad en la parte baja de la pipa empezó a quemarse y después se extendió a toda la cabina.
Del incendio no hubo personas lesionadas, sólo el daño material en la pipa que quedó completamente quemada. Los bomberos abrieron el cofre para sofocar las llamas del motor y más tarde con una grúa se remolcó la pipa.
El incendio de la pipa provocó también temor entre los vecinos del lugar y de los trabajadores del restaurante, porque sentían que las llamas iban a alcanzar los árboles y al negocio. (Aurora Harrison).
Una fuga de agua potable se produjo ayer en una línea de conducción de 24 pulgadas del túnel alto Mozimba, que afectará el servicio en las colonias de la parte media de la ciudad, informó la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco.
Ese anunció del organismo en sus redes sociales provocó que algunos usuarios se quejaran de la falta de agua potable en sus hogares, en algunos casos desde hace varios meses a pesar de que sus recibos ya los pagaron.
La paramunicipal detalló que la fuga ya está siendo atendida por trabajadores de la Dirección Operativa y que el servicio se va a restablecer conforme se avance en los trabajos de reparación en un tiempo estimado de 24 horas.
En el comunicado se informó que la fuga afecta el suministro en las colonias Progreso, Condesa, Infonavit Farallón, Marroquín, El Roble, Barranca de la Laja, Palomares, Mozimba, La Mira, Potrerillo, Barrios Históricos y Juan R. Escudero.
Ese comunicado provocó reacción de algunos usuarios como Eli Rojas que pidió que les envíen el servicio a la colonia. (Redacción).
Las afectaciones a las viviendas, la falta de acceso al agua y la pérdida de cultivos son algunos de los problemas que se acentuaron en los Bienes Comunales de Cacahuatepec tras el paso del huracán Otis, de acuerdo con un diagnóstico de asociaciones civiles y cuyos resultados presentaron este domingo en la asamblea del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositores a la presa La Parota (Cecop).
El vocero del Cecop, Marco Antonio Suástegui Muñoz, dijo que los vecinos de esa zona rural del municipio viven en la miseria; “todo el Acapulco empresarial, el Acapulco hotelero hoy está siendo atendido, pero ¿qué hay de este Acapulco, del Acapulco rural?”.
Señaló que el meteoro del 25 de octubre “solamente vino a desnudar y a derramar esa última gota del vaso para que la gente descubriera que realmente estábamos olvidados” y confió que el diagnóstico de las asociaciones y los futuros proyectos traigan una mejora en la calidad de vida en las comunidades, entre ellos la creación de una cooperativa que va a intentar replicar el modelo de producción de una ubicada en Puebla.
Dijo que otro problema grave es la salud, porque los vecinos de comunidades como Apalani, Huamuchitos y Las Parotas, gastan hasta 2 mil pesos de transporte para ver a un médico y una cantidad similar de la consulta y los medicamentos.
La coordinadora de la asociación Cooperación Comunitaria, Isadora Hastings, recapituló la ayuda que han entregado junto con otras organizaciones presentes como Oxfam México, Fomento Social CitiBanamex y el Centro de Derechos Humanos Tlachinollan, como son las 20 toneladas de maíz el 14 de noviembre.
En total han sido entregadas 245 toneladas de maíz, además de 650 despensas en 25 comunidades, beneficiando a 4 mil 500 familias, 4 mil láminas galvanizadas para 400 viviendas en igual número de localidades, y otras mil láminas recicladas para 100 viviendas.
Expuso que el diagnóstico se llevó a cabo en ocho comunidades, de las cuales van a trabajar en cuatro en un plazo de dos años y esperan extenderse a otras localidades con la captación de más recursos económicos.
Se aplicaron cuestionarios comunitarios y levantamientos de daños en las viviendas tradicionales de adobe y madera para tener información con relación a “cuáles son los peligros que tienen, las amenazas naturales y socionaturales, cuáles han sido los daños del huracán Otis”, indicó Isadora Hastings.
El primer problema es que “no hay acceso al agua y hay una distribución muy inequitativa de agua, no es pareja la distribución del agua”, lo cual genera “una dependencia mucho más grande del río, que estaba bajando por la sequía de los pozos, que están bajando también por la sequía y hay un problema grave del agua”.
El segundo problema es el uso de agroquímicos que, en la época de lluvias, “baja todo por el río y después esa agua que bebemos pues también nos enfermamos del estómago”, además de que la tierra misma resiente los efectos del uso de estos productos.
Otro resultado del diagnóstico es la sequía, de la que se resiente no sólo la disminución del agua, sino la afectación a los cultivos. “Y eso se juntó después con el huracán Otis y de ahí la pérdida de cultivos, tanto de autoconsumo como productivos”.
Un problema derivado del huracán Otis fue también las afectaciones a las viviendas, “no sólo de los techos, sino también de los muros que se habían afectado de los sismos”, dijo la coordinadora de la asociación Cooperación Comunitaria y agregó que otro desafío es el saneamiento del agua que sale de las cocinas y los baños porque no hay los adecuados.
Dijo que estos problemas “se acentuaron después de Otis pero son problemas que vienen de atrás, sobre todo el agua y esta parte del saneamiento y la vivienda”, por lo que van a trabajar en ello y en la autonomía alimentaria a través de parcelas agroecológicas para recuperar la siembra en milpa.
Sebastián Rodríguez, de Oxfam México, dijo que la continuación de la ayuda en una nueva etapa es parte de una “recuperación temprana” con la participación de las comunidades, es decir, “el trabajo es con ustedes y para ustedes” para la mejora de las localidades.
María Silvia Emanuelli, de la Coalición Internacional para el Hábitat, destacó que desde 2004 se solidarizaron con la lucha del Cecop y se congratuló que la organización de campesinos transite de la defensa del territorio “hacia una verdadera transformación de estas tierras para que sean tierras más productivas, más saludables, donde los jóvenes pueden quedarse y no tengan que migrar”.
Sergio Moreno, de Fomento Social CitiBanamex, aseguró que tienen “varios aliados que están interesados en promover el desarrollo de todos los atrasos que tienen, salud, educación, productividad, salud pública y sobre todo, para mejorar las condiciones de vida”.
Estuvieron presentes unos 100 comuneros de Cacahuatepec, El Cantón, Espinalillo, Huamuchitos, Apanhuac, Barrio Nuevo, El Campanario, Apalani, Cabeza de Tigre, Cruces de Cacahuatepec, El Rincón, El Carrizo, Las Parotas, Rancho las Marías, Hilamos, Parotillas, La Concepción, Salsipuedes, Tasajeras, Amatillo, Las Chanecas y San Pedro Cacahuatepec.
Se llevó a cabo un taller para ahondar en el diagnóstico de los Bienes Comunales de Cacahuatepec y fueron organizados tres grupos con base en su cercanía al río Papagayo: las comunidades ubicadas al oriente, al poniente y las más alejadas.
La asamblea del Cecop inició al mediodía de ayer con la entrega de despensas de parte del Instituto Nacional de Pueblos Indígenas, que llevó comida, agua y ropa. Integrantes de la organización Isla Urbana presentaron los filtros de agua para la captación de la lluvia y del río para poder consumirla y evitar las enfermedades gastrointestinales. Fueron entregados equipos a Cacahuatepec, Parotillas y La Concepción
El campesino de El Rinco?n, Jose? A?ngel Angelino, expone las demandas junto con sus compan?eros de siete comunidades de los Bienes Comunales de Cacahuatepec Foto: Ramón Gracida
Ramón Gracida Gómez
El Rincón
Este martes cumplió ocho días la toma del sistema de captación de agua Papagayo I en la localidad de El Rincón por parte de pobladores de siete comunidades de los Bienes Comunales de Cacahuatepec, quienes piden al gobierno federal que sean incluidos en el censo federal para que les den un apoyo de 43 mil pesos, las despensas y los enseres domésticos.
En el campamento improvisado a la orilla del río Papagayo, decenas de campesinos señalaron que el delegado federal, Iván Hernández, los engañó porque se comprometió en diciembre a que serían censados, pero los “Servidores de la Nación” sólo levantaron una encuesta y pocos vecinos recibieron 15 mil pesos.
El Sur visitó el campamento de los campesinos de la zona rural de Acapulco que tienen tomado el pozo radial del sistema de captación de agua Papagayo I de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA); desde la carretera federal que conduce rumbo a la Costa Chica, son unos 30 minutos de trayecto en automóvil, la primera comunidad es San Pedro Cacahuatepec.
Luego están Amatillo, Oaxaquillas, El Ranchito y Aguacaliente. Unos minutos después de las últimas casas de esta última localidad se encuentra una gravillera, por donde se puede descender y cruzar el río para llegar a la comunidad de El Rincón, donde se encuentra el sistema de captación de agua paralizado por la protesta.
Son 200 metros del punto donde arriba la panga a la torre de CAPAMA tomada, en este espacio fueron construidas unas siete cabañas improvisadas de palma y madera para que duerman hombres, mujeres, niños y hasta bebés. Hace frío en la noche, les pican los mosquitos y algunos niños ya tienen gripe y diarrea, comentaron algunas campesinas.
Todos comen de una cocina comunitaria, que se sostiene de la cooperación individual de un peso, ayer cinco mujeres preparaban el arroz, el frijol y el huevo en chile rojo en grandes ollas calentadas con leña; comen de manera limitada para aguantar y dicen estar acostumbrados porque son campesinos.
Los manifestantes se reunieron a mediodía para exponer las demandas y enseñar las fotos impresas de sus viviendas afectadas, eran alrededor de 200 personas paradas en círculo, pero aseguraron que en la noche suman mil.
José Ángel Angelino García, de la comunidad El Rincón, indicó que son tres demandas al presidente Andrés Manuel López Obrador: 43 mil pesos en efectivo, las 12 cajas de despensas con las tarjetas de prepago incluidas y los enseres domésticos; y pidió que la entrega debe ser en su campamento.
Los 43 mil pesos son la suma del apoyo de limpieza y de reconstrucción de vivienda, “¿por qué pedimos eso? Porque ya fuimos engañados, porque no podemos recibir una parte primero porque ya estamos engañados”.
“¿Por quién? Por el gobierno; claro, ya se cuenta con un servidor público, por qué, porque hay un servidor público que nos engañó y se llama Iván Hernández Díaz, entonces la gente ya no cree”, agregó y arengó a sus compañeros a sostener unidos las demandas.
Los pobladores consideran que los 43 mil pesos no son suficientes para reparar sus casas, afectadas porque los techos de lámina volaron y el agua les echó a perder sus pertenencias; por ejemplo, una lámina cuesta alrededor de 800 pesos y el flete de Aguacaliente a Cruces de Cacahuatepec es de 3 mil pesos por el cruce del río. Además, perdieron sus milpas, 2 hectáreas en promedio por campesino, de maíz, jamaica y frijol, principalmente.
El 13 de diciembre tomaron por primera vez el Pozo Radial del sistema Papagayo I porque no fueron censados en noviembre, los “Servidores de la Nación” sí acudieron a San Pedro Cacahuatepec, Amatillo, Oaxaquillas, pero no a la colindante comunidad El Ranchito; un vecino de Aguacaliente expuso que los “Servidores de la Nación” sí llegaron a su pueblo, pero no censaron a todas las familias.
Tampoco visitaron Garrapatas ni Pochotlaxco, que están más adelante en el camino desde San Pedro Cacahuatepec. Y no cruzaron el río para censar a las familias de El Rincón, Cruces de Cacahuatepec y El Carrizo, pero sí visitaron Las Minas, El Campanario y Apalani, que están en el mismo trayecto.
En la noche del primer día de protesta acudió el delegado federal, Iván Hernández, y acordaron comenzar el censo a las familias, pero los “Servidores de la Nación” que los visitaron en sus viviendas al día siguiente les dijeron que no era un censo, era una encuesta para presentar una “solicitud de censo”, y no les entregaron el cintillo.
Después, algunos pobladores recibieron una llamada para que acudieran al Centro de Convenciones para recibir un apoyo de 15 mil pesos, pero la mayoría no tuvo ese llamado y son los que siguen protestando. “Fueron graneados” por cada comunidad, señaló Angelino García, y acusó al gobierno federal de querer “tapar el ojo al macho” y concluir los apoyos a las localidades del Acapulco rural.
Los campesinos volvieron a cerrar las bombas de agua el martes 23 de enero y al siguiente día los visitaron el director de Gobernación del Ayuntamiento de Acapulco, Ramón Montiel, el delegado regional de Gobernación del estado, Osiel Morales Nava, y el representante de la delegación de Gobernación federal, Lucio García Villalba, pero no llegaron a un acuerdo; y el jueves acudió un comandante de la Guardia Nacional para pedir información.
Los pobladores que tienen tomado el sistema de captación de agua de CAPAMA desde hace una semana viven en las comunidades de El Rincón, Cruces de Cacahuatepec, Garrapatas, El Ranchito, El Carrizo, Aguacaliente y Pochotlaxco.
El Sur publicó ayer la postura del delegado federal, Iván Hernández, quien sostuvo que no habrá apoyos de reconstrucción para estas comunidades porque no sufrieron tantos daños debido a que están alejadas de la playa.
El director de CAPAMA, Hugo Lozano Hernández, informó en conferencia de prensa el miércoles pasado que la toma de pozos afecta a 50 mil viviendas de 40 colonias, entre ellas El Coloso, Emiliano Zapata, Hogar Moderno, la parte baja de la Progreso y la zona de la avenida Costera.
Una protesta similar es la de 11 comunidades de San Marcos (San José Guatemala, Lomitas de Papagayo, Barrera, El Tejoruco Las Orquetas, Cacao, Palmitas, San Juan Grande, San Juan Chico, Minas, Llano de la puerta y Medanito perro de agua), que insisten en ser incluidos en el censo federal porque también tuvieron daños, aunque éstos no han sido revisados por las autoridades.
Con maquinaria pesada retiran las rocas que fueron arrastradas en el río Camarón durante el paso del huracán Otis Foto: Jesús Trigo
Aurora Harrison
Vecinos de diferentes colonias de la ciudad se quejaron de que hay apagones constantes y la falta de energía eléctrica en sus hogares y negocios, a más de tres de meses del daño en postes y cableado de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) ocasionado por el huracán Otis.
Aunque han transcurrido más de tres meses, en las calles como se ha mencionado en estas páginas hay cables de energía eléctrica y telefonía tirados, hay zonas donde las personas dejan sus bolsas de plástico con desechos, negocios que fueron saqueados siguen cerrados.
En el Centro de la ciudad, por la calle Tadeo Arredondo, la luz se fue en la noche y por la mañana hubo varios apagones, también en el condominio Vista al Mar del fraccionamiento Las Playas los vecinos dijeron que desde la noche del domingo no tenían luz.
Donde se encuentran las oficinas de este periódico estuvieron varias horas sin luz, negocios aledaños al inmueble dijeron que eso les afectaba porque su mercancía que va refrigerada se puede dañar, como en el negocio de venta de paletas de hielo.
Otros lugares en donde se reportó que hubo apagones fue en el Barrio de la Cuerería, en el Barrio de la Fábrica, en una parte de la colonia Vista Alegre y en la avenida Constituyentes, donde fue por unas horas y después regresa.
La vecina Yesenia del fraccionamiento Las Playas contó que la luz se fue desde las 11 de la noche del domingo y ayer lunes a las 1 de la mañana seguía sin servicio, pero que no era la primera vez que se va, que en la semana ha tenido dos apagones. Sostuvo que eso afecta porque su refrigerador que está conectado y donde guarda sus alimentos se pueden echar a perder si no se restablece el servicio con normalidad.
En redes sociales usuarios se han quejado de las fallas constantes de luz y las llamadas al número de atención ciudadana, pero tardan en acudir a revisar la falla. Muchos reconocen que después del huracán se cayeron varios postes y transformadores.
Del servicio de recolección de basura en la calle 5 de Mayo después de las oficinas de Registro Civil había un montón de escombros y encima había bolsas de plástico con residuos sólidos; a unos 100 metros los vecinos acumulan la basura en una esquina para que el camión se las lleve, pero ayer a las 12 de la mañana no había pasado.
Otro lugar donde había basura acumulada es en la colonia Miguel Alemán, por donde está la planta tratadora de Aguas Blancas, y donde los vecinos se quejan de que el servicio de agua potable es irregular que les llega una o dos veces a la semana.
Por otra parte, ayer en el cauce del río de El Camarón había maquinaria pesada retirando las piedras y la tierra que se acumuló con el arrastre provocado por la lluvia tras el impacto del huracán Otis.
En el Malecón siguen las maniobras para sacar embarcaciones que fueron afectadas con el huracán y ayer había pedazos de escombros de yates en ese lugar y una maquinaria que se encontraba haciendo labores para desmantelarlos.
En tato el gobierno municipal informó que en el sexto día de actividades del Centro Municipal de Comunicación y Operación se recorrieron los cauces pluviales de la Garita-Amates, Club de Golf, Altos de Costa Azul.
Trabajadores sindicalizados, supernumerarios y de lista de raya, cerraron la entrada principal del Ayuntamiento del Centro para exigir mejoras en los servicios.
Después de las 10 de la mañana, más de 50 inconformes cerraron la entrada principal del Ayuntamiento ubicado en la colonia Centro, a un costado de El Zócalo.
Los manifestantes dijeron que hace falta agua potable, reparación de los sanitarios, trababajos de limpieza y vigilancia.
Los trabajadores impidieron una hora la entrada de los contribuyentes que fueron a hacer trámites a las diferentes dependencias.
El cierre del edificio causó inconformidad de las personas que acudieron al Ayuntamiento para hacer diferentes trámites.
En declaraciones a reporteros, el trabajador Marcelino Gallardo exigió mejoras en el Ayuntamiento, debido a que no hay lo básico.
Añadió que no hay agua potable después del Otis, los sanitarios están inservibles, el alumbrado en malas condiciones, “queremos personal de limpieza y de vigilancia”.
Señaló que son unos 2 mil trabajadores afectados, distribuidos en diferentes dependencias en los dos turnos. (Argenis Salmerón).
Vecinos de la colonia Francisco Villa bloquearon tres horas la avenida Ruiz Cortines para denunciar que no tienen agua desde hace cuatro meses, sin que la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA), los atienda.
A las 10:30 de la mañana, unos 60 vecinos cerraron los dos sentidos de la vialidad, afuera del cárcamo de agua de la CAPAMA, cerca de la Unidad Académica de Turismo, a unos 300 metros del hospital regional Vicente Guerrero del IMSS.
Los inconformes aseguraron que los directivos de la CAPAMA justifican que no sirven las válvulas y las bombas.
Reclamaron que tienen que comprar pipas con agua de 2 mil 500 pesos o acudir a los pozos para abastecerse.
“Cuatro meses sin agua”, “CAPAMA queremos agua”, “Estamos cansados de mentiras, CAPAMA, queremos agua, urge”, “Queremos agua no promesas”, fueron algunasde las pancartas mostradas.
En declaraciones a reporteros, el vecino José, que no dio sus apellidos, se quejó que tienen cuatro meses sin agua potable, “no es pretexto el huracán Otis, no teníamos desde antes”.
Reclamó que los trabajadores de la CAPAMA justifican que no sirven las válvulas o que las bombas no sirven, “no es posible teniendo cerca el sistema de cárcamo”, señaló.
Indicó que los vecinos tienen los recibos pagados vigente y otros por año, y están sin servicio, “no es justo que nos traten de esa manera”.
Denunció que los vecinos tienen que comprar pipas con agua en 2 mil 500 pesos o acudir a los pozos para abastecerse.
“Simpre lo mismo con diferentes administradores de CAPAMA, se la pasan con sus promesas y no cumplen”, puntualizó.
Declaró que “los vecinos ya están cansados de diferentes injusticias y también justifican que no paguemos el agua”.
Manifestó que los vecinos invitan a los trabajadores de CAPAMA a un recorrido para supervisar las instalaciones en malas condiciones, “se excusan atrás de un escritorio y no hacen sus funciones correctamente”.
A la 1:30 de la tarde, los vecinos retiraron el bloqueo de la vialidad, luego de que el director de Gobernación, Ramón Montiel Mejía, acudió al lugar de la afectación.
El director de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA), Hugo Lozano Hernández, informó que se analiza interponer una demanda penal contra los vecinos que tienen tomado el sistema de captación Papagayo I que está afectando severamente la distribución del agua en varias colonias, pero también la principal vía turística que es la avenida Costera.
En conferencia de prensa en la sala de Cabildo, el director informó que la toma de los pozos de captación “entorpece” el trabajo que lleva a cabo la CAPAMA porque están parados cuatro equipos de bombeo desde las 12:40 del martes ante la toma por parte de vecinos de los Bienes Comunales de Cacahuatepec que exigen la entrega de apoyos por parte del gobierno federal al ser afectados por el huracán Otis en octubre pasado.
Detalló que se tiene el 75 por ciento del servicio de agua tandeado y que “es preocupante” la toma porque afecta a muchas colonias, incluyendo la avenida Costera. Añadió que la toma de los pozos está dejando de producir mil litros por segundo, afectado alrededor de 50 mil viviendas en 40 colonias como la unidad habitacional El Coloso, la Emiliano Zapata, Sector Cinco y Seis, la Genaro Vázquez, Izazaga, Unidos por Guerrero, Sinaí de la zona conurbada.
Pero también se está afectando el anfiteatro, en el Centro, así como la avenida Costera desde Caleta hasta Icacos y la parte baja de la colonia Progreso. Hay desabasto en la colonia hogar Moderno, Carabalí, Miguel Alemán, también se ven afectados los poblados de Agua Caliente, Ranchito, Salsipuedes, La Vereda, San Pedro Cacahuatepec, Las Chanecas, Tres Palos, El Bejuco, Arenal, Tres de Abril, fraccionamiento Tulipanes, entre otras.
Por esas afectaciones, el director reconoció que se analiza interponer una demanda penal contra los vecinos de las comunidades de la zona rural que tomaron los pozos en exigencia de apoyos federales por las afectaciones del huracán Otis. Explicó que la demanda de los pobladores es hacia el gobierno federal no al Ayuntamiento, por lo que ellos no pueden resolver su petición porque “es algo fuera de nuestro alcance por eso le hacemos un llamado al gobierno federal para que atienda porque la situación está pegando a los acapulqueños”.
Como informó El Sur, este martes vecinos de la zona rural de Acapulco tomaron las instalaciones del sistema de captación Papagayo I de la paramunicipal para denunciar que solamente les pretenden entregar 8 mil pesos por las afectaciones del huracán Otis. La toma de los pozos fue por vecinos de comunidades de Las Cruces de Cacahuatepec, El Ranchito, El Rincón y El Carrizo.
Desechos de embarcaciones continúan en el Malecón como parte de las afectaciones por el huracán Otis Foto: Jesús Trigo
Aurora Harrison
Vecinos de la colonia Guadalupe Victoria, que se encuentra en la parte alta de Palma Sola, dijeron que desde antes del impacto del huracán Otis no tienen agua y en la zona de Llano Largo se quejan de que siguen la quema de basura en predios privados.
Han transcurrido 91 días desde el huracán Otis y en las calles hay cables tirados, semáforos que siguen sin ser rehabilitados, negocios que no han abierto, plazas que siguen cerradas y servicios públicos que siguen de manera irregular, como es el agua potable.
Reyna es vecina de la colonia Guadalupe Victoria y mencionó que desde antes del huracán no tienen agua potable, que CAPAMA no les ha informado porqué razón no cuentan con el servicio, a pesar de las constantes llamadas al número de atención ciudadana.
Abundó que debido a la falta de agua en la llave tuvo que comprar una bomba para abastecerse de un tanque artesanal que está en la colonia, pero además de que compra los garrafones con agua y paga el servicio de agua a pesar de que no tienen.
Otra de las colonias que siguen padeciendo del servicio de agua es la Francisco Villa, la Palma Sola Fovisssste, en algunas calles de la colonia Progreso, en la 20 de Noviembre, en la parte alta de la colonia La Laja, por mencionar algunas.
En tanto, vecinos de Llano Largo se quejaron porque siguen quemando basura en predios de la zona Diamante. Ayer como a las 11:30 de la mañana saliendo del Macrotúnel en un predio baldío había mucho humo, se estaba quemando basura.
Por la mañana en la avenida 5 de la Mayo de la colonia Centro había tres puntos en donde había bolsas de plástico acumuladas, así como también en la avenida Cuauhtémoc, frente a la colonia 6 de Enero, sobre el camellón estaban varias bolsas negras.
En la zona de la Costera se siguen haciendo trabajos de reconstrucción en hoteles, como es el caso del Calinda, donde había maquinaria pesada y retroexcavadoras retirando el escombro que estaban sacando de las habitaciones que resultaron dañadas.
En tanto que el gobierno municipal lleva a cabo trabajos de limpieza y reforestación de las áreas verdes de la avenida Costera, desde La Diana hasta la calle Wilfrido Massieu y se colocaron 15 palmeras tipo malayo, luego de que sufrieron afectaciones.
Además de que la Dirección de Alumbrado Público ha rehabilitado 250 luminarias en distintos puntos de la ciudad y ha instalado 3 kilómetros de cableado, así lo informó ayer en un comunicado de prensa el director, Erick Alberto Bello Jaimes.