Siguen cerradas las plazas comerciales y aún se resiente la falta de servicios a tres meses de Otis

Aurora Harrison

A días de cumplirse tres meses del huracán Otis, las plazas comerciales siguen cerradas, en las calles hay cables de luz, telefonía tirados, las empresas de Internet siguen con labores para restablecer el servicio a los usuarios que tienen contrato.
En la avenida Costera hay negocios y hoteles cerrados o que están en proceso de reparación y también hacen falta semáforos que ayuden a sincronizar el cruce de los vehículos.
De los negocios cerrados hay tiendas de conveniencia y sucursales bancarias, tienda de ropa como el caso del Señor Frog’s, que las tres sucursales que están sobre la avenida no han abierto.
También hay plazas cerradas como Galerías Acapulco y Galerías Diana, aunque en ambos lugares hay algunas tiendas que ya abrieron, pero la mayor parte del inmueble está cubierto con tablas porque hay trabajos de rehabilitación de otros locales.
De los servicios básicos como agua hay colonias que siguen con problemas de abasto, o el tandeo es irregular y tardan para que les llegue el servicio, como ocurre en la colonia Francisco Villa, Palma Sola Fovissste, en la Alta Caleta, en la 20 de Noviembre.
Además de la Jardín en sus tres secciones, donde los vecinos tienen que recurrir a los pozos artesanales o comprar pipas con agua para llenar sus tinacos.
La Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA) ha informado que se tiene agua suficiente y que algunos tanques se dañaron, ayer indicó en un comunicado que gestionó 35 mil litros de cloro para seguir garantizado la calidad de agua potable en las colonias luego de los estragos del huracán.
Detalló que la donación de los 35 mil litros de cloro fue por parte del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y que se entregó a la planta potabilizadora El Cayaco.
De la recolección de basura hay lugares en donde se sigue acumulando a pesar del llamado de las autoridades municipales a que esperen el camión recolector pasar por las colonias. En la avenida Ruiz Cortines se instalaron unos contenedores para que ahí se deposite los desechos como el de la colonia Periodistas y en la Alianza Popular.
En la misma avenida Ruiz Cortines hay varios cables tirados por donde se encuentran las instalaciones del que fuera Hospital General, y en la colonia Bellavista, en la avenida Costera Vieja en donde hay varios cables tirados en la calle y colgados.

Regresan a clases tras Otis, pero sólo se atiende un grado por día debido a las carencias, aclaran

Karina Contreras

La secundaria técnica 1, ubicada en Ruiz Cortines, es una de las alrededor de 600 escuelas públicas de educación básica de Acapulco que volvieron a clases tras el huracán Otis, aunque nada más se atienden a alumnos de un grado por día, pues de acuerdo con maestros, aún no están dada las condiciones para regresar al 100 por ciento de manera presencial.
Los alumnos están regresando por grados, cada día, y es que en varias partes de la escuela todavía no funciona la energía eléctrica, en varios edificios no se tiene agua suficiente para cubrir las necesidades de la matrícula de la escuela, una de las más demandadas cuando es periodo de obtener fichas para el ciclo escolar.
Las clases se dan en el horario de 7 de la mañana a 12:30 de la tarde, en el turno matutino, cuando normalmente es hasta las 2 de la tarde. Mientras el turno vespertino es de 2 a 6 de la tarde, cuando en horario normal es a las 8 de la noche.
Uno de los maestros explicó que este es el horario por la “contingencia del huracán Otis” y que espera que antes de que concluya el ciclo escolar, se pueda regresar al 100 por ciento a las clases presenciales y concluir de la mejor manera el año.

Cablera no da servicio desde Otis y cobra hasta 2 mil pesos por cancelar el contrato, señalan

Karina Contreras

Usuarios del servicio de cable Izzi denunciaron que desde el huracán Otis no se ha restablecido la señal y dicha empresa para cancelar los contratos les quiere cobrar 2 mil pesos, mientras que la empresa telefónica Telmex sigue sin retirar los cables en varias partes de la ciudad que cayeron ante el paso del huracán Otis.
También en la ciudad siguen los problemas de la recolección de basura y la falta de agua, así como los constantes apagones del servicio eléctrico en colonias como la Emiliano Zapata. La señora Paola informó que en la colonia Cuauhtémoc desde el huracán Otis no tienen señal de cable ni Internet mientras que el agua le llega tandeada.
Por su parte la señora Maribel de la etapa 9 de la unidad habitacional El Coloso tienen problemas con el agua y explicó que en su etapa le tiene que llegar martes, jueves y sábado, pero hasta esta semana ya son tres tandeos que no les llega. Otra vecina de Puerto Marqués informó que se cambió a la empresa Telmex porque Izzi, con quien tuvo el servicio varios años, no le resolvió la falta de Internet y ya empezó a cobrarles la factura de noviembre y diciembre lo que no se le hizo justo porque desde el huracán Otis no tenía el servicio. En el área del Centro tampoco ha regresado la señal de esa empresa de cable.
Por su parte el señor Erminio Olea manifestó en su casa en la colonia Ciudad Renacimiento, en el andador Juxtlahuaca, no tiene la señal Izzi y “los miserables de Izzi me obligan a seguir con ellos o les pague 2 mil pesos para terminar el contrato” y señaló que la mayoría de sus vecinos tienen Telmex y ya tienen cable e Internet. Otra queja manifestó es el abuso de los taxis colectivos que están cobrando 30 pesos, pero nada más hasta la tienda departamental Sears no al Cine Río.
Otra queja contra Izzi es en la zona de Las Anclas donde tampoco hay servicio de Internet.
La recolección de basura es otro problema porque los vecinos se quejaron que desde hace dos semanas el camión no pasa por la calle Soto la Marina de la colonia Progreso y en el contenedor de la colonia Pancho Villa no dejan tirar basura, antes el pretexto de que era escombro, pero ahora no dejan tirar nada. Mientras en la calle Fortín del Centro tampoco llega la recolección de la basura y los vecinos tienen que pagar a los pechugueros para que se lleven los desechos.
Mientras en varias calles se ven cables tirados de empresas como Telmex y que están ahí desde el impacto del Otis el 25 de octubre del año pasado. En la calle Ometepec de la colonia Bocamar no tienen agua desde hace varias semanas.

 

Sigue el centro con fallas en el alumbrado y la recolección de basura y hay fugas de agua

Aurora Harrison

En la colonia Centro de la ciudad hay calles con lámparas que no han sido rehabilitadas a más de dos meses del huracán, hay fugas de agua, y zonas en donde hay letreros que dicen prohibido tirar basura pero la dejan en la vía pública.
Como se han informado durante estos 76 días que han trascurrido después del impacto del huracán Otis categoría 5 que ocurrió el pasado 25 de octubre, los servicios en la ciudad se vieron afectados, entre ellos el de alumbrado público, la recolección de basura y el de agua.
Aunque las autoridades municipales han dado a conocer que hay un avance considerable en la rehabilitación de alumbrado público, en la colonia Centro hace falta en Parián, 5 de Mayo y Urdaneta.
Los semáforos en la avenida Cuauhtémoc algunos funcionan, pero hay otros que siguen dañados. Además hay tramos de calles que están en mal estado, como es el caso de la Diego Hurtado de Mendoza, donde hay un charco de aguas residuales.
En la avenida Constituyentes por el área del mercado de las flores, del Mercado Central se hace un gran congestionamiento vial, los carros tienen que esperar hasta más de media hora para poder llegar al paso elevado debido a que hay comerciantes que están debajo de las banquetas, en el arroyo vehícular.Por la calle 5 de Mayo, antes de llegar a las oficinas de la Dirección de Registro Civil, los vecinos amontanan las bolsas de plástico en una esquina. En esa vialidad, debido a trabajos de pavimentación que se están haciendo cerca de la avenida Costera, la circulación es más lenta.
Del servicio de agua potable en esa zona, los vecinos y comerciantes dijeron que es regular que en estos días no han tenido problemas, pero hay fugas y el drenaje se colapsa y hay escurrimietos en la calle.
En tanto en otras partes de la ciudad vecinos de la colonia Jardín Azteca se quejaron porque llevan más de un mes sin agua.

 

Claman vecinos afectados de la Nueva Revolución por agua, comida y ropa

La señora Guadalupe López Hernández, sentada afuera de su casa en la colonia Nueva Revolución, acompañada de su cuñada y su nieta Foto:? Jacob Morales

Jacob Morales Antonio

En la colonia Nueva Revolución de Acapulco, las familias recibieron el año nuevo sin nada nuevo, sin cenas ni festejos, pero con la ilusión de tener mejores condiciones en sus hogares, luego de que el huracán Otis volará sus techos y el río de La Sabana inundara sus casas.
El asentamiento está ubicado cruzando el río de La Sabana entrando por la colonia Arroyo Seco, la mayoría de las casas tiene techos de láminas y paredes de tabla, unas pocas son de concreto y losa. Las principales calles de la colonia están pavimentadas, tienen electricidad, agua entubada, y drenaje. El transporte público es escaso.
A más de dos meses del impacto del huracán Otis, al caminar por la colonia aún se puede ver los estragos del fuerte viento que voló los techos de láminas de las casas, algunas permanecen en terrenos desocupados. Pero también los electrodomésticos que el río dañó y arrastró.
Para las familias de la colonia la emergencia continua. Todos fueron censados, pero no todos resultaron beneficiados con la ayuda del gobierno federal, que no termina de llegar a las personas. En esa colonia donde la mayoría de sus habitantes trabajan como peones, meseros en restaurantes o camaristas en los hoteles.
El llamado de auxilio de los colonos es que las autoridades federales vayan a entregar los enseres, porque ahí se quedaron sólo con la ropa que traían puesta la madrugada del 25 de octubre, cuando impactó el huracán.
El 27 de octubre la señora Guadalupe López Hernández clamó por agua, comida y ropa. Su vivienda se había quedado sin techo de lámina, y dentro de su casa sus pertenencias y electrodomésticos quedaron bajo el agua del río de La Sabana.
La tarde del domingo, horas antes de recibir el Año Nuevo, la mujer ayudaba a su esposo y a uno de sus hijos en los trabajos de reparación de un viejo automóvil. La señora de 53 años mostró que con el dinero que recibió para la limpieza, lo usó de inmediato para conseguir láminas y poder cubrir el techo de su casa.
Ahora que ha recibido el dinero para los trabajos de reconstrucción, ha encargado el material como varillas, y cemento, pero debido a la escasez aún no se lo entregan. Aún le falta comprar la grava y la arena, mientras sigue ahorrando. Comentó que hará el esfuerzo de colocar una losa en el techo, para no pasar por la misma experiencia que dejó Otis.
La mujer quien tiene 23 años viviendo en la colonia dice que la ayuda que le ha dado el gobierno federal es poca para lo que se requiere para el techo de concreto, pero que está agradecida por la ayuda del presidente Andrés Manuel López Obrador.
Guadalupe se quejó porque en su colonia no han ido a entregar los enseres, y tampoco han llegado a dejar las despensas. “Nosotros aquí perdimos todo, y en otras colonias donde no pasó tan feo ya les entregaron sus enseres, y hasta los andan vendiendo, y a nosotros no”.
En su casa la Navidad la recibieron con pozole, “un poco triste pero alegre, por el apoyo que nos dio el gobierno, aunque sea poco, nos está apoyando”, insistió. Pero para recibir el Año Nuevo, ya no hay dinero para gastar en otra cena, y todo el dinero de la ayuda de la reconstrucción se está ahorrando para la losa, “no es para mal gastar, es para comprar material”.
A nombre de todos sus vecinos la mujer solicitó a las autoridades la construcción de un muro de protección en la parte alta del río de La Sabana, para evitar el desbordamiento, que afecta a la Nueva Revolución y otras cinco colonias colindantes con los márgenes del río.

Fue censada pero no apareció en el padrón de apoyos

Emilia Arellanes Carrasco, de 57 años, vive en frente de la casa de doña Guadalupe. Ella se fue de su casa la noche del 24 de octubre, a casa de otro familiar, ante el temor del impacto del huracán.
Cuando regresó, su vivienda de paredes de madera, y techo de lámina no había resistido a los vientos del Otis y la fuerza de la corriente del río de La Sabana. Entre el lodo rescató algunas pertenencias. Su criadero de pollos se lo llevó el río.
Sentada en un sillón, terminando de almorzar con su hija y su nieta, la mujer contó que fue censada por una “Servidora de la Nación” y mostró su cintillo, pero debido a que no sabe firmar no colocó ni su huella en los papeles del registro, y cuando comenzaron a entregar los apoyos ella no apareció, y hasta este domingo no había recibido ninguna ayuda del gobierno.
La mujer trabajó por muchos años haciendo labores de limpieza en casas, es diabética, padece de artritis, la misma enfermedad la ha limitado en su movilidad, pero no desistió, y acudió preguntar a los módulos de los “Servidores de la Nación”, donde le indicaron que su CURP resultó “no apto” para recibir la ayuda, luego le dijeron que le llamarían, pero jamás recibió la llamada.
Gracias a la ayuda que ha recibido de las familias con las que trabajó por años, la mujer logró acondicionar un pequeño cuarto de paredes de madera y techo de lámina donde apenas cabe un colchón matrimonial para dormir. Afuera comenzó la cimentación de lo que serán dos cuartos, pero se le acabó el dinero.
“Yo le pido al presidente que me apoye. Hay gente que no le pasó nada y recibieron su apoyo, y yo que perdí desde trastes hasta lo último que tenía, ropa, muebles, yo sí en verdad necesito la ayuda”, reclamó.
La mujer dijo que al igual que en Navidad no hubo cena ni celebración. “Para nosotros no hay fiesta, no hubo Navidad, y no hay ahora, porque no tenemos lo suficiente para hacer un convivio, vamos así pasándola poco a poco”.

 

No se normalizan los servicios del todo tras dos meses y cuatro días de Otis

Montones de basura en la calle Velázquez de León en el centro de la ciudad Foto: Aurora Harrison

Aurora Harrison

A dos meses cuatro días del huracán Otis el servicio de Internet en algunas colonias no se normaliza, hoteles, restaurantes y tiendas de autoservicio siguen cerrados, el transporte público por la noche sigue siendo escaso y difícil para los usuarios.
Del servicio de recolección de basura hay zonas con escombro y bolsas de plástico, como en la calle Velázquez de León en la colonia Centro, atrás del Edificio Inteligente.
En la colonia Barrio Chino los vecinos piden al gobierno que acuda a recoger los desechos, así como también en la calle Emiliano Zapata de la colonia Palma Sola Fovissste, dónde hay ramas de árboles que se cayeron con el huracán.
En calles del Barrio de la Fábrica por el área de lavaderos hay un montón de bolsas de plástico con desechos y por la avenida Constituyentes en la entrada a la colonia Morelos.
Del servicio de agua en la colonia Alta Caleta, del fraccionamiento Las Playas, los vecinos dijeron que la mandan tandeada y por pocas horas. En la colonia Francisco Villa no tienen agua desde el huracán y no les mandan ni pipas.
La Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA) informó que se tiene una cobertura del 97 por ciento del servicio, garantizando el suministro en la presente temporada vacacional en la zona turística y en las colonias de la parte baja.
Del servicio de Internet en algunas rinconadas de la unidad habitacional Módulo Social Fovissste no tienen, en la colonia Hogar Moderno y en la unidad habitacional de El Coloso también los vecinos dijeron que la compaña con la que tienen contratado su servicio no se restablece.
Los hoteles que están cerrados son el Krystal Beach, Fiesta Americana, Torres Gemelas y Holiday Inn, y las tiendas de conveniencia están cerradas en el fraccionamiento Magallanes.
Tiendas departamentales como Señor Frogs y Tommy están cerradas y con estructuras de madera cubriendo los accesos y las plazas Galerías Acapulco y Galerías la Diana no están dando servicio al 100 por ciento, aunque hay algunos negocios que ya abrieron.
Restaurantes como Samborns de Oceanic y en la colonia Centro no están abiertos, así como La Langosta en la Condesa que está en proceso de reconstrucción.

 

Protestan en la CAPAMA vecinos del centro; hace dos meses no tienen agua

Argenis Salmerón

Vecinos de la colonia Miguel Alemán, en la zona de tolerancia ubicada en el centro de la ciudad, se manifestaron en las instalaciones de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA) para denunciar que no tienen agua desde hace dos meses.
A las 9 de la mañana, unos 50 inconformes se concentraron en las oficinas centrales para exigir que se restablezca el servicio.
Los manifestantes no dejaron pasar a las oficinas por unos minutos al director de la paramunicipal Hugo Lozano.
Reclamaron que debido a una fuga de agua no tienen el servicio en sus casas y la paramunicipal hace caso omiso a sus reportes.
Criticaron que tienen que comprar garrafones rellenados, porque dijeron que no les alcanza las pipas con agua que compran entre mil 500 a 2 mil pesos.
En declaraciones a reporteros, la vecina Susana Flores se quejó que desde hace dos meses no tienen agua potable, “nosotros desde antes del Otis no tenemos agua”.
Señaló que las casas asentadas en la calles Revolución y Emilio Carranza no tiene agua en sus casas, “las otras colonias aledañas como Aguas Blancas y Hogar Moderno sí tienen el servicio”.
Contó que tuvieron diálogo con un directivo de CAPAMA y éste se comprometió a supervisar la fuga, que evita que llegue el agua a sus casas.
“Queremos solución, tenemos que venir hacer presión para que nos tomen en cuenta, porque no es problema del huracán, es problema antes del huracán”, manifestó.
Indicó que los vecinos tienen que comprar garrafones rellenados en 15 pesos, porque aseguró que las pipas de agua oscilan entre mil 500 a 2 mil pesos.
Ejemplificó que hay un vecino que fue operado y no puede cargar y gasta 300 pesos diarios en garrafones rellenados, “tenemos que protestar para que nos tomen en cuenta”.
“Al principio se portó bien el director de CAPAMA, Hugo Lozano, y después fue muy grosero con nosotros y que era un secuestro y nos iba a demandar y que iba llamar a la policía para desalojarnos”, criticó.

 

Restablecer el servicio de agua, factor para el combate al dengue por Otis

 

Juan Luis Altamirano Uruñuela

Uno de los principales factores para evitar la propagación del mosquito que contagia el dengue, tras el impacto del huracán Otis en Acapulco, es necesario el restablecimiento de la red de agua potable, según la especialista Araxi Urrutia.
Consultada por El Sur, la investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) indicó que un acercamiento a las condiciones de normalidad en el suministro de agua, evitará que la población busque acumular agua, un entorno favorable para la proliferación de los mosquitos.
“Depende mucho de que tan rápido se restauren las condiciones de normalidad para la población. Todo depende de que tan rápido se puedan restablecer los suministros de agua potable para que la gente no esté tentada a estar acumulando agua de manera inapropiada”, dijo Urrutia.
En entrevista vía telefónica, indicó que para mitigar enfermedades a causa del huracán Otis también influye un aceleramiento en la recolección de basura y residuos, principalmente orgánicos, así como eliminar la exposición de aguas negras a la población.
“La falta de agua potable hace que mucha gente trate de almacenar la mayor cantidad de agua, o la amenaza de un suministro inestable, hace que la gente trate de almacenar tanta agua como puede, esto trae el problema no solo de que puede contaminarse el agua y contener bacterias, también agua estancada al aire libre es el ambiente perfecto para el desarrollo del mosquito”, especificó.
Destacó que la recomendación primordial para evitar el dengue es la prevención, empezando por no acumular depósitos de agua y en caso de llegar a hacerlos que estén cerrados y no expuestos al aire libre.
Indicó que la responsabilidad del conteo de casos confirmados de dengue en Acapulco tras el huracán, es del gobierno federal y de las instancias encargadas de la salud pública y serán ellos quienes determinen la cifra oficial.
Destacó que después de un huracán, es natural que se aprecie un incremento en las enfermedades que son transmitidas por los mosquitos, fundamentalmente el dengue, debido a los distintos factores que facilitan su reproducción.
“En los casos de desastres como huracanes en zonas tropicales, se suele ver que hay una subida de aquellas enfermedades que transmiten los mosquitos precisamente por los factores que llevan a que haya agua estancada y al aire libre”, afirmó.
Añadió que en un clima tropical como el de Acapulco, se da la proliferación de las bacterias, pero también de las plagas, como las cucarachas y ratas, recordando que también son vectores y transmiten enfermedades.
La investigadora detalló que aquellas personas que ya sufrieron de dengue, deben cuidarse para no sufrir una enfermedad de mayor gravedad y para las personas que decidan no atenderse directamente, deben estar pendientes de los síntomas de dengue hemorrágico como; moretones sin golpes, dolor en ojos, ojos rojos, hemorragia en la nariz, dolor estomacal fuerte o sangre en vómito, heces u orina. Destacó que si se llega a dar alguno de estos síntomas, se debe solicitar ayuda médica de forma inmediata.
Resaltó que una declaración de emergencia sanitaria apoya a la coordinación de diferentes instancias gubernamentales para brindar el mejor apoyo posible, además que dijo desconocer los motivos por los cuales no se brindó dicha declaratoria.
“Hacer esa declaración ayuda a coordinar a las diferentes instituciones e instancias de gobierno, para poder dar el mejor apoyo a la población en este tipo de desastres y evitar al máximo las situaciones de epidemia, donde enfermedades infecciosas empiecen a salirse de control”, comentó.
Indicó que una condición importante es que las personas no se encuentren en contacto con muchas personas para evitar la transmisión de enfermedades, porque que es una temporada donde incrementan los malestares respiratorios.

 

Denuncian vecinos de Las Playas falta de agua desde hace 15 días

Argenis Salmerón

Vecinos del fraccionamiento Las Playas, denunciaron que no tienen agua potable desde hace 15 días, y la Ciomisión de Agua Poptable y Alcantarillado de Acapulco (CAPAMA) no resuelve el problema.
Las calles que no tienen el servicio comprenden las avenidas Adolfo López Mateos, Inalámbrica, La Pinzona y La Quebrada.
Los vecinos de clase media y alta se quejaron que tienen que comprar pipas con agua de empresas privadas de mil a mil 200 pesos.
El vecino Alejandro Hilario Oliveros se quejó que tiene 15 días sin agua potable, “nada más hubo tres días después de huracán Otis”.
Manifestó que ya reportó la falta de servicio ante la CAPAMA, “nada más me dicen que pronto volverá, pero sin respuesta alguna”.
Reclamó que tienen que comprar pipas con agua, “un gasto extra, porque ya pagué mi recibo mensual”.
Dijo que solamente tuvieron agua tres días, después del huracán Otis, y luego “no hubo nada, y andamos como podemos”.
Exigió a la paramunicipal que restablezca el servicio, “no avisa cuando habrá agua, ni tampoco cuando van a suspender el líquido”.
La vecina María del Carmen Jaimes Álvarez criticó que desde hace 15 no tienen agua, sin que CAPAMA resuelva el problema.
Añadió que se reportó ante la paramunicipal la falta de agua, pero “no hacen caso, el agua es prioritaria en estos tiempos de contigencia”.

 

Se concentran más de 200 personas en la glorieta de Puerto Marqués para el censo

Vecinos de diversas colonias cercanas fueron a la glorieta de Puerto Marqués para que trabajadores de la Secretaría del Bienestar los incluyan en el censo de damnificados por el huracán Foto:?Karina Contreras

Más de 200 personas se concentraron en la glorieta de Puerto Marqués, para acudir con los trabajadores de la Secretaría del Bienestar y registrarse en el censo de la dependencia.
Los colonos portaban pedazos de cartón, donde tenían la nombre de su colonia, y se acercaban para ser atendidos por los trabajadores, pues manifestaban que perdieron todo y necesitaban el apoyo.
Los trabajadores del Bienestar pidieron que hubiera al menos fueran diez personas por colonia, para llevarlos en la camioneta y censarlos en sus hogares.
Uno de ellos explicó que la medida es porque ya han recorrido más de ocho veces las colonias, cuando aún hay personas que no están en sus hogares para ser censados y puedan recibir el apoyo del gobierno federal.
Uno de ellos fue Arnulfo Solano, quien dijo que cuando pasaron los del censo no se encontraba en su casa, ubicada en Tres Palos.
Comentó que se salió el río, por lo que se inundó su casa y perdió todo. Indicó que tuvo que sacar a su familia, porque tiene un bebé de tres meses que no podía tener en esas condiciones, y entonces fue cuando pasaron los del Bienestar.
Añadió que estaba en el lugar porque varios vecinos le enviaron un mensaje, diciéndole que se juntaran, para que fueran a censar a los que faltaron.
Se vio que los trabajadores formaban grupos por colonia, se subían a las camionetas y se iban para allá, como una forma para que nadie quede fuera del censo.
En el lugar había personas de las colonias Alborada y Arroyo Seco, así como de los poblados Tres Palos, Puerto Marqués y el fraccionamiento La Marquesa. (Karina Contreras).

Dependencias y ciudadanos saturan el servicio de pipas en avenida Universidad

La demanda de acapulqueños satura la venta de agua en pipas, sobre todo en el negocio de la avenida Universidad, a una cuadra de la avenida Costera, ante el desabasto que hay en la ciudad.
Las pipas con agua se piden al negocio ubicado en el fraccionamiento Magallanes, frente a las instalaciones de la delegación de la Secretaría de Educación Guerrero.
El tiempo para cargar las pipas con agua es de media hora, donde esto ocurre de manera alternada, entre dependencias del gobierno y el negocio privado.
El encargado de las Pipas Bernal, Francisco Bravo, dijo que venden cuatro pipas diarias, que transportan agua, que en la garza, como se le llama a la bomba para extraer agua del pozo, la mayoría de las viajes son para el uso de los bomberos, Conagua, Ejército y Marina.
Manifestó que el negocio Bernal tiene 10 pipas y que atienden con un día de espera a sus clientes, por la gran demanda.
Informó que el precio del servicio de pipas que transportan agua es de mil 200 a mil 500 pesos, dependiendo de la distancia.
“Se está conservando el precio anterior, pero el gobierno se lleva la mayoría de agua, y hay mucha demanda de las personas, por el desabasto en la ciudad”, puntualizó.
Indicó que el 80 por ciento de la extracción se lo llevan las dependencias de gobierno y “no hay pago alguno”.
Explicó que cada dependencia de gobierno se lleva cuatro viajes diarios, desde hace una semana, en que se puso a funcionar la garza.
Declaró que ellos solamente tienen cuatro pipas diarias, que sacan de la garza, y las personas en la mañana hacen largas filas para tener el servicio. (Argenis Salmerón).