Carmen González Benicio
Tlapa
En el caso del defensor de derechos humanos privado de su libertad, asesinado y sepultado clandestinamente, Arnulfo Cerón Soriano, hay justicia a medias, de sus seis perpetradores sólo cuatro están sentenciados y los presuntos autores materiales libres, denunciaron organismos de derechos humanos.
A cinco años de que fue hallado su cuerpo sepultado bajo toneladas de tierra, el 20 de noviembre en el paraje conocido como los Tres Postes, la carretera Tlapa-Metlatónoc, y a 40 días de haber sido privado de su libertad por hombres armados, el 11 de octubre de 2019 sus familiares y compañeros del Frente Popular de la Montaña y del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan exigieron justicia a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda.
Tlachinollan informó que a cinco años, cuatro de los responsables materiales de la desaparición y asesinato de Arnulfo Cerón Soriano fueron sentenciados a 57 años y seis meses de prisión, el pasado 13 de septiembre de 2023.
Destacó que el caso está lleno de irregularidades, por lo que con muchas dificultades en la audiencia de apelación realizada en septiembre de 2024 se confirmó la sentencia definitiva contra Isaul Vega Ramírez, Adán Herrera Santos, Gilberto Rodríguez Gómez y Andrés Gómez Santamaría.
Los jueces han aplazado las audiencias intermedias de uno de los principales responsables, Jorge conocido como La Chiva y de Teresa mujer cómplice quien se supone puso al defensor en manos de los criminales.
Dice que a esas irregularidades se agregó que el 29 de agosto del 2023 un juez de enjuiciamiento exculpó al señalado como autor intelectual, el ex jefe de gabinete del Ayuntamiento morenista de Tlapa de la administración 2018-2021, Marco Antonio García Morales con el argumento de que no había pruebas suficientes, sin que se agotaran las líneas de investigación, ante la serie de hechos que apuntan a este personaje sin tomarse en cuenta por los jueces.
Para recordar a Cerón Soriano se realizó un rezo después del mediodía en Los Tres Postes donde los asistentes colocaron flores, velas, y prendieron copal para pedir justicia.
El delegado de la colonia Nueva Esperanza, Martín, se postró frente a la cruz de Arnulfo con una veladora y una flor pidiéndole ayuda en las gestiones comunitarias y para que obtenga justicia, diciéndole que hace falta para seguir luchando por el pueblo.
Le pidió conocimiento, información para caminar en busca de las obras públicas para su colonia que apenas se está formando “difunto ayúdame con toda mi colonia, difunto abogado te estoy presentando con mi secretario. Siempre te voy a pedir por obras. Las colonias están tristes porque no hay agua potable, no hay luz, ni drenaje. Queremos una clínica y medicamentos”.
Del Frente Popular de la Montaña exigieron justicia para Arnulfo y recordaron que hace cinco años encontraron el cuerpo de su compañero con huellas de tortura, estaba maniatado y su cabeza cubierta con cinta, a más de tres metros de profundidad, donde personas inhumanas lo enterraron con maquinaria pesada.
Adelantaron que el 30 de enero se hará un reconocimiento público a Arnulfo.
Y que el Frente siempre va a exigir justicia para que su asesinato no quede impune, pese a que “vemos con tristeza que las cosas no avanzan, las investigaciones están truncadas prácticamente”, pero como organización tenemos que seguir luchando para exigir justicia por Arnulfo, así como para Antonio Vivar Díaz, Ezequiel Espinobarros y Dionicio Rojas.
Remarcaron que Arnulfo decía que organizados podían hacer muchas cosas, luchar y defender sus derechos por lo que siguen invitando a diferentes pueblos, municipios, comerciantes y estudiantes para seguir adelante.
La familia, los integrantes del Frente y Tlachinollan esperan que sean sentenciadas las dos personas y que predomine la justicia antes que los intereses económicos y políticos, como pasó con el señalado autor intelectual, García Morales.
El asesinato de Arnulfo estuvo precedido por la exigencia pública de transparencia de recursos contra las autoridades municipales de Tlapa que, en respuesta, lanzaron una campaña de des-prestigio tildándolo de pseudo líder y de estar en la nómina del Ayuntamiento.
Luego de su desaparición se generaron bloqueos, tomas de carreteras, del Palacio Municipal de Tlapa en la exigencia de la presentación con vida de quien fuera parte del Movimiento Popular Guerrerense (MPG) región Montaña.
Posterior a esta actividad se trasladaron al panteón municipal en Tlaquiltepec, municipio de Huamuxtitlán, donde fue sepultado para entregar coronas de flores y remarcar su exigencia de justicia con el castigo a los responsables materiales e intelectuales y que los jueces lo hagan con responsabilidad.




