Aparece en un boletín el nombre de un probable subsecretario de Asuntos Agrarios

Lourdes Chávez

Chilpancingo

En un boletín de prensa se tuvo el primer antecedente de que hay un nuevo subsecretario de Asuntos Agrarios, que sería el ex diputado local, ex alcalde de Chilapa y ex funcionario federal, Gustavo Miranda González, que acompañó este jueves a la encargada de despacho de la Secretaría General de Gobierno, Anacleta López Vega, a la clausura del plantel de Conalep en Chilapa.
Era el director general adscrito a la Subsecretaría de Asuntos Agrarios, de acuerdo con otro boletín de prensa del 8 de marzo de 2022, publicado en la plataforma del gobierno estatal, cuando todavía era titular Daniel Cahua López, que se separó del cargo en noviembre de 2023 para competir en el proceso interno de Morena por una candidatura.
El Sur informó este jueves que la Subsecretaría de Asuntos Agrarios llevaba siete meses acéfala, pese a los conflictos agrarios que hay en la entidad, de los cuales 19 se consideraban prioritarios. Incluido el de Tlamacazapa, el núcleo agrario donde fue asesinado el mes pasado el alcalde de Malinaltepec, Acasio Flores Guerrero.
Desde el 11 junio de este año, El Sur también informó que además de la Subsecretaría de Asuntos Agrarios, estaban acéfalas la Subsecretaría de Asuntos Jurídicos y Derechos Humanos, así como la Dirección Estatal para Prevenir la Violencia contra la Mujer, con información que se obtuvo en las propias oficinas de gobierno.
De acuerdo con el boletín de prensa publicado este jueves en la tarde, estuvieron en la ceremonia de clausura de Conalep en Chilapa, en representación del presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado y padrino de generación, Raymundo Casarrubias Vázquez; el juez Bartolo Currichi Meza; el presidente municipal de Chilapa, Aldy Esteban Román; así como el que ahora se sabe que es subsecretario de Asuntos Agrarios de la Secretaría General de Gobierno, Gustavo Miranda González.

 

Hay ocho conflictos agrarios con riesgo de violencia entre actores y nadie los atiende

Diputados integrantes de la Comisio?n Permanente votan a favor de aprobar la renuncia de Eli?as Bailo?n Cruz para acceder al cargo y funciones de presidente del Ayuntamiento de Malinaltepec t Foto: Jessica Torres Barrera
jnt votan renuncia Malinaltepec.jpg: Chilpancingo

Zacarías Cervantes

Chilpancingo

A pesar de que en Guerrero existen por lo menos 50 conflictos agrarios en las distintas regiones del estado, de los cuales 19 son considerados “prioritarios” y ocho “focos rojos”, por el riesgo de violencia entre los actores, desde noviembre pasado la Subsecretaría de Asuntos Agrarios, de la Secretaría General de Gobierno, se encuentra acéfala.
En noviembre pasado, el entonces subsecretario Daniel Cahua López renunció al cargo, para sumarse a la campaña de la candidata presidencial de Morena, Claudia Sheinbaum Pardo.
En marzo pasado, Cahua López regresó al gobierno estatal, pero como titular del Centro de Atención a los Problemas Políticos y Sociales.
Este miércoles, se buscó al titular de la dependencia encargada de resolver los conflictos agrarios; sin embargo, personal del área dijo que todavía no hay responsable en la dependencia y que los asuntos que llegan se van directamente a la Secretaría General de Gobierno, debido a que no hay quien los atienda.
Mientras tanto, de acuerdo con el Programa de Atención a Conflictos Agrarios de la dependencia, se encuentran en suspenso 50 conflictos agrarios en las distintas regiones del estado, la mayoría de ellos en la región Montaña.
De ellos, 19 son considerados como “prioritarios” y ocho son “focos rojos”, por el riesgo de violencia entre las partes.
Según el documento, que contiene el registro de los asuntos agrarios sin resolver, son asuntos “históricos” que, en algunos casos, llevan más de 50 años. La mayoría son por límites y “traslapes de tierras”, como es el caso de Llanos de Tepehuaje con Metlatónoc, en donde el 31 de diciembre de 2021 se dio un enfrentamiento con saldo de dos heridos.
Entre estos “focos rojos” se encuentra también el conflicto entre Malinaltepec y Alacatlatzala, donde el 20 de junio pasado fue retenido y asesinado en la colonia La Guadalupe, anexo de Alacatlatzala, el alcalde Acasio Flores Guerrero. Aunque el comisariado de Bienes Comunales de este núcleo agrario, Zenaido Cano Galindo, ha deslindado el conflicto agrario del asesinato del alcalde.
Otro de los conflictos en suspenso es el de Plan de Gatica, municipio de Ayutla, con el núcleo agrario de Río Azul, municipio de Acatepec.
Además está el de San Miguel el Grande, municipio de Alcozauca, con Llanos de Tepehuaje, municipio de Metlatónoc.
También el gobierno estatal ha intervenido para su solución, pero sigue en suspenso el conflicto entre la localidad de Jicayán de Tovar, municipio de Tlacoachistlahuaca, que tiene controversia por límites territoriales con la población de Jicaral, anexo de Santiago Tilapa, municipio de Coicoyán de las Flores, de Oaxaca.
Otro de los conflictos es el de las localidades Coacuyulichán, municipio de Cuautepec, con Poza Verde, municipio de San Luis Acatlán, en donde en el gobierno anterior se dijo que se resolvió con la asignación de obras con una inversión de 16 millones de pesos, pero el litigio por la tierra continúa.
El 11 de julio del 2022, el actual gobierno de Evelyn Salgado Pineda puso en marcha en Costa Grande el programa piloto Delimitación de los Núcleos Agrarios, para atender los conflictos en coordinación con la Unión de Ejidos General Hermenegildo Galeana y el Comité de Seguridad Ciudadana de la Sierra.
Entonces se dijo que “con el objetivo de prevenir las controversias y preservar la paz entre los ejidatarios”, el entonces subsecretario de Asuntos Agrarios, Daniel Cahua López, encabezó en representación del entonces secretario general de Gobierno, Ludwig Marcial Reynoso Núñez, la presentación de este programa en el Salón Ganadero, ubicado en el municipio de Tecpan, sin embargo, el programa también quedó trunco.

Sí atienden los gobiernos federal y estatal los conflictos agrarios denunciados: Jaimes Ferrel

Según el subsecretario para Asuntos Agrarios del gobierno del estado, Fernando Jaimes Ferrel, los cinco conflictos agrarios que fueron denunciados el lunes como irresueltos y desatendidos por los gobiernos federal y estatal, sí están siendo atendidos, “de manera muy determinante y decidida, para la contención de la conflictividad agraria”.
Consultado en su despacho del Palacio de Gobierno, el funcionario reconoció que algunos de estos conflictos son “prioridad” para la autoridad estatal. Aseguró que varios de ellos se han resuelto mediante sentencia del Tribunal Unitario Agrario (TUA), pero que la parte que no fue favorecida en el juicio impide que se ejecute.
Añadió que, en otros casos el gobierno ya pagó la contraprestación a una o a las dos partes, y que se han firmado convenios, pero aun así sigue habiendo conflictos en los núcleos agrarios en pugna.
El lunes, comisariados de bienes ejidales y comunales de localidades indígenas de cinco núcleos agrarios de las regiones Montaña y Centro, asesorados por el abogado Luís Gerónimo Zavala, denunciaron en conferencia de prensa que las autoridades agrarias no atienden los conflictos, y los tribunales unitarios agrarios no ejecutan las sentencias.
Los conflictos agrarios son los de Zitlaltepec, municipio de Metlatónoc; Tlanipatla, Eduardo Neri; San Juan Bautista Coapala, de Atlixtlac; Quiahuitlatzala, de Xalpatláhuac; y de Colombia de Guadalupe, de Malinaltepec.
El subsecretario Jaimes Ferrell informó que algunos de estos conflictos han sido tratados por el TUA y otros “han sido resueltos, no solamente por el Tribunal, sino entre las partes”.
Ejemplificó que en Zitlaltepec, el TUA de Chilpancingo resolvió la controversia que jurídicamente existía con Buena Vista, municipio de San Luís Acatlán, pero que a pesar de haberse resuelto el problema de carácter jurídico, hay resistencias de los ejidatarios de San Luís Acatlán para que la sentencia se ejecute, “y eso ha obligado al gobierno del estado a encabezar reuniones de trabajo en coordinación con la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) para que la ejecución sea concertada”.
Informó que las autoridades ya pidieron la documentación a los representantes de los dos núcleos agrarios para que sean incorporados a la carga de trabajo del Programa de Conflictos Sociales en el Medio Rural (Cosomer), de la Sedatu, y que este conflicto está incluido en los asuntos “prioritarios” que están tratando con representantes de la Sedatu.
Agregó que el caso de Tlanipatla también se resolvió jurídicamente, y que el TUA de Iguala resolvió y le “asistió la razón” a Tlanipatla, pero que, igualmente, están convocando a mesas de trabajo y que están en espera de que San Miguel Tecuiciapan entregue la anuencia de la asamblea para que se remitan ante la Sedatu y el Cosomer empiece a actuar.
“Tlanipatla nos entregó la documentación de manera pronta, pero San Miguel Tecuiciapan apenas la semana pasada entregó la documentación, y ya fue turnada a la Sedatu para el trámite correspondiente”, relató e funcionario estatal.
Agregó que el conflicto de San Juan Bautista Coapala, en 2007 se resolvió mediante un convenio de las dos partes y ratificó el TUA de Chilpancingo, con el que se dio por terminado el problema que tenían con San Pedro Huitzapula.
Explicó que el TUA sancionó el convenio y lo elevó a categoría de sentencia, con lo que concluyó el conflicto, pero quedaron pendientes por identificar 34 posesiones que estaban en un polígono y que no han sido ubicadas porque hay resistencias de algunos comuneros de San Juan Bautista Coapala, “aquí, consideramos que debe ser el diálogo el que prevalezca para que este asunto se resuelva de manera conciliada”, dijo.
Explicó que, a pesar de que este conflicto ya estaba sancionado y la Sedatu pagó una contraprestación, tanto a San Juan Bautista Coapala como a San Pedro Huitzapula, los primeros demandaron la nulidad del convenio, “y ahora no sabemos en qué sentido vayan a resolver las autoridades correspondientes, espero que confirme el convenio que se firmó en 2007 para que este conflicto quede concluido”, dijo el funcionario.
Jaimes Ferrel comentó sobre este caso, que “no es conveniente que se estén reviviendo conflictos que ya fueron resueltos y que solamente son detalles los que están pendientes por atender por parte de la autoridad agraria federal”.
De Quiahuitlatzala, informó que este núcleo agrario está disputando a Atlamajalcingo del Monte una superficie de unas 900 hectáreas, y que han tenido reuniones en varias administraciones anteriores para encontrar una salida “negociada”.
Explicó que con los trabajos del Programa de Certificación de Derechos Ejidales y Titulación de Solares (Procede), resultó una superficie mayor que le fue reconocida a través de una resolución presidencial a Atlamajalcingo del Monte, “sin embargo, en este caso tienen que verse los detalles para encontrar el punto medio y evitar una confrontación entre los pueblos”.
Aseguró que hasta ayer los de Quiahuitlatzala no se habían acercado al gobierno estatal y “nos enteramos por medio de la prensa que denunciaron la falta de atención por parte del gobierno, lo cual no es verdad”, aseguró.
Con respecto a Colombia de Guadalupe, informó que el gobierno del estado entregó en 2008, 5 millones de pesos y firmó un convenio para concluir el conflicto, pero que ahora el problema es que buscan el reconocimiento como núcleo agrario de Tilapa y que para ello falta algún trámite pendiente, “y esto es lo que está moviendo este asunto”.
El subsecretario declaró que la instrucción que tiene es atender toda la conflictividad agraria para que no se vaya a generar un conflicto mayor “en donde tengamos que lamentar la pérdida de vidas”.
Admitió que en varios casos la autoridad busca que no se ejecuten las sentencia a “raja tabla”, porque se puede generar un conflicto mayor, “buscamos los acercamientos entre los pueblos para que se logren los acuerdos y evitar lamentar la pérdida de alguna vida, le apostamos a la conciliación”, dijo.

 

 

Las comunidades Corrales y Juluchuca estaban entre los “focos amarillos”, precisa

Resueltos dos conflictos agrariosañejos en Petatlán, informa la SRA

 El gobierno del presidente Vicente Fox, a través de la Secretaría de la Reforma Agraria, resolvió dos conflictos agrarios denominados “focos amarillos” en Guerrero, en el municipio de Petatlán, en la comunidad de Corrales, y de Juluchuca, que databan de hace 37 y 39 años, respectivamente.

La dependencia federal, que encabeza Florencio Salazar Adame, llevó a cabo la ejecución total de una Resolución Presidencial, que data de 1967, a favor del poblado de Corrales, misma que por los años transcurridos ya se había convertido en un problema social con características de “foco amarillo”.

Se entregaron al ejido tres mil 697 hectáreas que tenían en posesión irregular, con lo cual quedan debidamente inscritas dentro de la propiedad ejidal, y con ello estarán en posibilidad de obtener algún crédito y de participar en los programas del gobierno federal para mejorar la producción en el campo.

Con esta acción se benefició a 300 familias de la zona, que dieron fin así a más de tres décadas de incertidumbre sobre sus posesiones.

De igual forma se llevó a cabo la ejecución complementaria de una Resolución Presidencial que data de 1965, a favor del poblado Juluchuca, al cual se le regularizaron 658 hectáreas, y con ello se cumple la ampliación del ejido que ordenaba el Ejecutivo federal hace 39 años.

Este conflicto había tomado también las características de  “foco amarillo”, pues su falta de atención en el pasado afectó el desarrollo social y económico de la comunidad, y generó tensión social que de no atenderse podía desbordarse.