Hay ocho conflictos agrarios con riesgo de violencia entre actores y nadie los atiende

Diputados integrantes de la Comisio?n Permanente votan a favor de aprobar la renuncia de Eli?as Bailo?n Cruz para acceder al cargo y funciones de presidente del Ayuntamiento de Malinaltepec t Foto: Jessica Torres Barrera
jnt votan renuncia Malinaltepec.jpg: Chilpancingo

Zacarías Cervantes

Chilpancingo

A pesar de que en Guerrero existen por lo menos 50 conflictos agrarios en las distintas regiones del estado, de los cuales 19 son considerados “prioritarios” y ocho “focos rojos”, por el riesgo de violencia entre los actores, desde noviembre pasado la Subsecretaría de Asuntos Agrarios, de la Secretaría General de Gobierno, se encuentra acéfala.
En noviembre pasado, el entonces subsecretario Daniel Cahua López renunció al cargo, para sumarse a la campaña de la candidata presidencial de Morena, Claudia Sheinbaum Pardo.
En marzo pasado, Cahua López regresó al gobierno estatal, pero como titular del Centro de Atención a los Problemas Políticos y Sociales.
Este miércoles, se buscó al titular de la dependencia encargada de resolver los conflictos agrarios; sin embargo, personal del área dijo que todavía no hay responsable en la dependencia y que los asuntos que llegan se van directamente a la Secretaría General de Gobierno, debido a que no hay quien los atienda.
Mientras tanto, de acuerdo con el Programa de Atención a Conflictos Agrarios de la dependencia, se encuentran en suspenso 50 conflictos agrarios en las distintas regiones del estado, la mayoría de ellos en la región Montaña.
De ellos, 19 son considerados como “prioritarios” y ocho son “focos rojos”, por el riesgo de violencia entre las partes.
Según el documento, que contiene el registro de los asuntos agrarios sin resolver, son asuntos “históricos” que, en algunos casos, llevan más de 50 años. La mayoría son por límites y “traslapes de tierras”, como es el caso de Llanos de Tepehuaje con Metlatónoc, en donde el 31 de diciembre de 2021 se dio un enfrentamiento con saldo de dos heridos.
Entre estos “focos rojos” se encuentra también el conflicto entre Malinaltepec y Alacatlatzala, donde el 20 de junio pasado fue retenido y asesinado en la colonia La Guadalupe, anexo de Alacatlatzala, el alcalde Acasio Flores Guerrero. Aunque el comisariado de Bienes Comunales de este núcleo agrario, Zenaido Cano Galindo, ha deslindado el conflicto agrario del asesinato del alcalde.
Otro de los conflictos en suspenso es el de Plan de Gatica, municipio de Ayutla, con el núcleo agrario de Río Azul, municipio de Acatepec.
Además está el de San Miguel el Grande, municipio de Alcozauca, con Llanos de Tepehuaje, municipio de Metlatónoc.
También el gobierno estatal ha intervenido para su solución, pero sigue en suspenso el conflicto entre la localidad de Jicayán de Tovar, municipio de Tlacoachistlahuaca, que tiene controversia por límites territoriales con la población de Jicaral, anexo de Santiago Tilapa, municipio de Coicoyán de las Flores, de Oaxaca.
Otro de los conflictos es el de las localidades Coacuyulichán, municipio de Cuautepec, con Poza Verde, municipio de San Luis Acatlán, en donde en el gobierno anterior se dijo que se resolvió con la asignación de obras con una inversión de 16 millones de pesos, pero el litigio por la tierra continúa.
El 11 de julio del 2022, el actual gobierno de Evelyn Salgado Pineda puso en marcha en Costa Grande el programa piloto Delimitación de los Núcleos Agrarios, para atender los conflictos en coordinación con la Unión de Ejidos General Hermenegildo Galeana y el Comité de Seguridad Ciudadana de la Sierra.
Entonces se dijo que “con el objetivo de prevenir las controversias y preservar la paz entre los ejidatarios”, el entonces subsecretario de Asuntos Agrarios, Daniel Cahua López, encabezó en representación del entonces secretario general de Gobierno, Ludwig Marcial Reynoso Núñez, la presentación de este programa en el Salón Ganadero, ubicado en el municipio de Tecpan, sin embargo, el programa también quedó trunco.

Pide Linda Vista, San Miguel Totolapan, becas para que los jóvenes no sean captados por el crimen

Habitantes de la comunidad de Linda Vista, municipio de San Miguel Totolapan, se reunieron con el subsecretario de Asuntos Agrarios de la Secretaría General de Gobierno, Fernando Jaimes Ferrel, a quien le solicitaron mejoras en carreteras, salud, educación, y desarrollo social y rural.
Este miércoles, en la sala de reuniones Emperador Cuauhtémoc se reunieron representantes de la organización Grupo Sierra, de la comunidad Linda Vista, quienes formalmente presentaron un pliego petitorio al gobierno para que les dé el desarrollo que requiere su comunidad, incrustada en una de las zonas más violentas del estado.
Pese a que no hablaron de violencia de manera directa en el encuentro, los habitantes de Linda Vista solicitaron al gobierno del estado apoyo para madres solteras, viudas y huérfanos, así como proyectos para que jóvenes de ésta y otras comunidades no sean vulnerables de ser “captados”.
En la reunión, de más de cuatro horas, los vecinos solicitaron a las autoridades programas de apoyo del DIF para que personas con capacidades diferentes y adultos mayores de la comunidad accedan a andaderas, bastones y sillas de rueda.
Para los jóvenes, pidieron becas para continuar sus estudios de una carrera fuera de la comunidad.
Pidieron apoyo para una maestra que hace más de un año que el DIF no le ha pagado; y pidieron instrumentos musicales y un equipo de sonido.
Solicitaron aumentos de pagos de los programas Prospera, y 65 y más, ya que las familias, muchas veces no pueden trasladarse a donde deben cobrarlo, porque sus familiares están enfermos y no pueden viajar; y proyectos productivos para familias campesinas.
Un vecino subrayó que el apoyo es para establecer un sistema de comunidad que los ayude a enfrentar el serio problema de desarrollo económico en la zona, por lo que piden que se mejore también la carretera que lleva a la sierra.
Solicitó que se mejoren la atención a la red de agua potable y a los servicios públicos, a los que no tienen acceso por falta de desarrollo de las comunidades. (Anarsis Pacheco Pólito / Chilpancingo).

 

Sí atienden los gobiernos federal y estatal los conflictos agrarios denunciados: Jaimes Ferrel

Según el subsecretario para Asuntos Agrarios del gobierno del estado, Fernando Jaimes Ferrel, los cinco conflictos agrarios que fueron denunciados el lunes como irresueltos y desatendidos por los gobiernos federal y estatal, sí están siendo atendidos, “de manera muy determinante y decidida, para la contención de la conflictividad agraria”.
Consultado en su despacho del Palacio de Gobierno, el funcionario reconoció que algunos de estos conflictos son “prioridad” para la autoridad estatal. Aseguró que varios de ellos se han resuelto mediante sentencia del Tribunal Unitario Agrario (TUA), pero que la parte que no fue favorecida en el juicio impide que se ejecute.
Añadió que, en otros casos el gobierno ya pagó la contraprestación a una o a las dos partes, y que se han firmado convenios, pero aun así sigue habiendo conflictos en los núcleos agrarios en pugna.
El lunes, comisariados de bienes ejidales y comunales de localidades indígenas de cinco núcleos agrarios de las regiones Montaña y Centro, asesorados por el abogado Luís Gerónimo Zavala, denunciaron en conferencia de prensa que las autoridades agrarias no atienden los conflictos, y los tribunales unitarios agrarios no ejecutan las sentencias.
Los conflictos agrarios son los de Zitlaltepec, municipio de Metlatónoc; Tlanipatla, Eduardo Neri; San Juan Bautista Coapala, de Atlixtlac; Quiahuitlatzala, de Xalpatláhuac; y de Colombia de Guadalupe, de Malinaltepec.
El subsecretario Jaimes Ferrell informó que algunos de estos conflictos han sido tratados por el TUA y otros “han sido resueltos, no solamente por el Tribunal, sino entre las partes”.
Ejemplificó que en Zitlaltepec, el TUA de Chilpancingo resolvió la controversia que jurídicamente existía con Buena Vista, municipio de San Luís Acatlán, pero que a pesar de haberse resuelto el problema de carácter jurídico, hay resistencias de los ejidatarios de San Luís Acatlán para que la sentencia se ejecute, “y eso ha obligado al gobierno del estado a encabezar reuniones de trabajo en coordinación con la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) para que la ejecución sea concertada”.
Informó que las autoridades ya pidieron la documentación a los representantes de los dos núcleos agrarios para que sean incorporados a la carga de trabajo del Programa de Conflictos Sociales en el Medio Rural (Cosomer), de la Sedatu, y que este conflicto está incluido en los asuntos “prioritarios” que están tratando con representantes de la Sedatu.
Agregó que el caso de Tlanipatla también se resolvió jurídicamente, y que el TUA de Iguala resolvió y le “asistió la razón” a Tlanipatla, pero que, igualmente, están convocando a mesas de trabajo y que están en espera de que San Miguel Tecuiciapan entregue la anuencia de la asamblea para que se remitan ante la Sedatu y el Cosomer empiece a actuar.
“Tlanipatla nos entregó la documentación de manera pronta, pero San Miguel Tecuiciapan apenas la semana pasada entregó la documentación, y ya fue turnada a la Sedatu para el trámite correspondiente”, relató e funcionario estatal.
Agregó que el conflicto de San Juan Bautista Coapala, en 2007 se resolvió mediante un convenio de las dos partes y ratificó el TUA de Chilpancingo, con el que se dio por terminado el problema que tenían con San Pedro Huitzapula.
Explicó que el TUA sancionó el convenio y lo elevó a categoría de sentencia, con lo que concluyó el conflicto, pero quedaron pendientes por identificar 34 posesiones que estaban en un polígono y que no han sido ubicadas porque hay resistencias de algunos comuneros de San Juan Bautista Coapala, “aquí, consideramos que debe ser el diálogo el que prevalezca para que este asunto se resuelva de manera conciliada”, dijo.
Explicó que, a pesar de que este conflicto ya estaba sancionado y la Sedatu pagó una contraprestación, tanto a San Juan Bautista Coapala como a San Pedro Huitzapula, los primeros demandaron la nulidad del convenio, “y ahora no sabemos en qué sentido vayan a resolver las autoridades correspondientes, espero que confirme el convenio que se firmó en 2007 para que este conflicto quede concluido”, dijo el funcionario.
Jaimes Ferrel comentó sobre este caso, que “no es conveniente que se estén reviviendo conflictos que ya fueron resueltos y que solamente son detalles los que están pendientes por atender por parte de la autoridad agraria federal”.
De Quiahuitlatzala, informó que este núcleo agrario está disputando a Atlamajalcingo del Monte una superficie de unas 900 hectáreas, y que han tenido reuniones en varias administraciones anteriores para encontrar una salida “negociada”.
Explicó que con los trabajos del Programa de Certificación de Derechos Ejidales y Titulación de Solares (Procede), resultó una superficie mayor que le fue reconocida a través de una resolución presidencial a Atlamajalcingo del Monte, “sin embargo, en este caso tienen que verse los detalles para encontrar el punto medio y evitar una confrontación entre los pueblos”.
Aseguró que hasta ayer los de Quiahuitlatzala no se habían acercado al gobierno estatal y “nos enteramos por medio de la prensa que denunciaron la falta de atención por parte del gobierno, lo cual no es verdad”, aseguró.
Con respecto a Colombia de Guadalupe, informó que el gobierno del estado entregó en 2008, 5 millones de pesos y firmó un convenio para concluir el conflicto, pero que ahora el problema es que buscan el reconocimiento como núcleo agrario de Tilapa y que para ello falta algún trámite pendiente, “y esto es lo que está moviendo este asunto”.
El subsecretario declaró que la instrucción que tiene es atender toda la conflictividad agraria para que no se vaya a generar un conflicto mayor “en donde tengamos que lamentar la pérdida de vidas”.
Admitió que en varios casos la autoridad busca que no se ejecuten las sentencia a “raja tabla”, porque se puede generar un conflicto mayor, “buscamos los acercamientos entre los pueblos para que se logren los acuerdos y evitar lamentar la pérdida de alguna vida, le apostamos a la conciliación”, dijo.

 

 

Cumple 23 días el bloqueo a Ahuetlixpa; se reúnen con el gobierno pero no hay acuerdos

 

Habitantes de Ahuetlixpa, municipio de Mártir de Cuilapan, cumplieron este martes 23 días con el acceso a su comunidad bloqueado por comuneros de San Francisco Ozomatlán, Huitzuco, a raíz de un conflicto agrario; mientras que el gobierno del estado citó ayer a una reunión a las partes confrontadas, que siguen sin llegar a acuerdos.
La reunión fue a puerta cerrada en la Secretaría de Gobierno; consultado al final de la reunión, el subsecretario de Asuntos Agrarios, Fernando Jaimes Ferrel no quiso dar detalles del encuentro, argumentando que, “ya estamos avanzando en el diálogo, pero si damos a conocer los avances se podrían echar a perder los acuerdos”.
Sin embargo, asistentes al encuentro aseguraron que el conflicto sigue igual y que no existen posibilidades de solución a corto plazo, debido a que las dos partes se encuentran cerradas en sus posturas.
Mientras tanto, los casi 400 habitantes de Ahuetlixpa siguen con su carretera bloqueada desde el 22 de mayo por los comuneros de San Francisco Ozomatlán, quienes reclaman más de 600 hectáreas de tierras que, según ellos, tienen los comuneros de San Juan Totolcintla, núcleo agrario del que es anexo Ahuetlixpa.
Según el comisario de Totolcintla, no son 600 hectáreas de tierras las que están en conflicto, sino 89, mismas que reconoce que tienen en posesión, pero porque han sido trabajadas por sus antepasados, aunque ahora se las reclaman sus vecinos de Ozomatlán.
El 13 de junio, el comisariado de Bienes Comunales de Totolcintla, Melquiades García Ríos, el comisario municipal Santiago Méndez Leyva y el comisario de Ahuetlixpa, Juan Cabrera Nájera, enviaron un oficio al gobernador Héctor Astudillo Flores, a quien le solicitan que mientras se resuelve el conflicto, les done una lancha para cruzar el río para “ya no pasar en medio del pueblo de San Francisco Ozomatlán, porque nos resulta incómodo”.
También le piden una camioneta para transportarse de la orilla del río a Totolcintla, y víveres, agua embotellada y medicamentos para la sobrevivencia de los habitantes de Ahuetlixpa”.
Las autoridades de la comunidad explican en su documento que, “nuestros vecinos de San Francisco Ozomatlán, en un principio nos demandaron y nos culparon de robarles tierras que, según ellos les corresponde, y propusieron cotejar documentos, y así lo aceptamos en el Tribunal Agrario 51 de Iguala”.
Sin embargo, agregan que, después de más de tres años el mismo Tribunal comprobó, “que son ellos los que habían parcelado nuestras tierras a sabiendas que no eran suyas”.
En el documento añaden que después de esa declaratoria de un perito en topografía, San Francisco Ozomatlán no acepta los resultados del Tribunal, y que, “como no lograron su pretensión, para chantajear al Tribunal Agrario desde el 22 de mayo bloquearon el único camino de acceso del pueblo anexo de Ahuetlixpa”.
En la reunión de ayer en la Subsecretaría de Asuntos Agrarios, tanto el núcleo agrario de San Francisco Ozomatlán como el de San Juan Totolcintla se mantuvieron en sus posturas; el primer pueblo no liberará el paso hacia a Ahuetlixpa, y el segundo no retirará el cerco de 10 de las 89 hectáreas que están en conflicto.

Piden que el gobierno intervenga en el conflicto con Tilapa vecinos de Colombia de Guadalupe

Habitantes de la comunidad de Colombia de Guadalupe, Malinaltepec, solicitaron la intervención del gobierno del estado, para evitar una confrontación con Tilapa ante los problemas agrarios que enfrentan desde hace más de 20 años.
La mañana de este jueves, unos ocho vecinos de la comunidad, encabezados por el asesor legal, Luis Jerónimo Zavala, se reunieron con funcionarios de la subsecretaría de Asuntos Agrarios, para presentar la solicitud formal.
En el encuentro, los vecinos pidieron la intervención del gobierno estatal para que sea respetado el convenio firmado el 23 de octubre de 2012, para evitar que se siguieran apropiando de sus tierras.
Al término de la reunión, Jerónimo Zavala explicó que la comunidad de Colombia de Guadalupe sólo busca que se respete el convenio firmado el 23 de octubre de 2012 que también se logró con la intervención del gobierno del estado.
“La comunidad de Colombia ha mostrado su postura de resolver por la vía legal este problema, lo que atora es con los comisariados de Tilapa, quienes desconocen este convenio que firmaron de manera libre y sin presión”, agregó.
La disputa agraria entre las dos comunidades es por 889 hectáreas, que mediante el convenio firmado la comunidad de Colombia de Guadalupe las cedía a Tilapa.
Jerónimo Zavala explicó que, con la finalidad de resolver el conflicto se decidió ceder dicho territorio, pero a pesar de ello, año con año los habitantes de Tilapa han tomado más terreno del que se les cedió.
“Queremos que el gobierno… le de un puntual seguimiento, porque se puede llegar a un momento en que la comunidad de Colombia se canse y reviente”, sostuvo.
Explicó que el temor es que se registre un enfrentamiento entre los campesinos, al querer defender el terreno que se está tomando de manera irregular.
Insistió en que los pobladores de Tilapa han dado muestra de su carácter problemático, y recordó que ya han tenido conflictos con otras comunidades.
Detalló que Tilapa ha tenido problemas también con la comunidad de Tierra Colorada, debido a un camino que utilizaban los habitantes, pero al evitar que lo utilizaran resultó una confrontación violenta.
Dijo que en este primer acercamiento, el gobierno del estado se comprometió a retomar la negociación y fungir como mediador ante el conflicto que se prevé entre las comunidades.
“El gobierno se comprometió a generar las condiciones, para citar a la comunidad de Tilapa, pero aún no han dado la fecha”, comentó.