Organiza el colectivo Los Otros un festejo en Iguala para niños y madres de desaparecidos

Como parte de sus actividades para restaurar el tejido social y fortalecer a las familias que han vivido la desaparición de alguno de sus integrantes, el colectivo Los Otros Desaparecidos de Iguala celebró a 176 niños que han sufrido la pérdida de uno o sus dos padres, así como a 250 mujeres que en su mayoría sufrieron la desaparición de sus esposos.
Durante la mañana de este martes, en el terreno destinado para lo que será la Ciudad Víctima, familiares del colectivo Los Otros Desaparecidos se reunieron para tener su asamblea, que ahora realizan los martes cada 15 días, y ya no cada semana, como era una tradición desde su surgimiento.
En la asamblea, la secretaria del colectivo, Adriana Bahena Cruz, acompañada del presidente, Joel Díaz Díaz, dio a conocer que hasta este 1 de mayo suman 39 cuerpos que han sido identificados y entregados por la PGR a sus familiares. El jueves pasado fue entregado el más reciente.
A pesar de que han pasado muchos años desde las desapariciones de sus familiares, las personas siguen con el miedo de dar a conocer sus testimonios, y sólo reciben los restos de sus familiares para nuevamente sepultarlos, pero ahora de manera legal.
A diferencia de otras ocasiones, el día fue para pasar una mañana amena, pues el comité del colectivo, con la ayuda de autoridades municipales, la Universidad Iberoamericana y la Procuraduría General de la República (PGR) celebraron a los niños y las mamás por su día.
Bahena Cruz precisó que de acuerdo con sus registros, hay 176 niños que son hijos de desaparecidos. Algunos de ellos son huérfanos de padre, otros de madre y unos pocos no tienen ni a uno ni otro y viven con sus abuelos.
En el caso de las mujeres, tienen un padrón de 250, en su mayoría esposas de hombres jóvenes que han sido desaparecidos entre 2010 y 2017. Otras más son madres de estos desaparecidos, que forman la estadística de más de 500 víctimas de desaparición con la que cuenta sólo el colectivo Los Otros Desaparecidos de Iguala.
Este martes se vio felicidad entre los niños rompiendo piñatas y algún juguete que, aunque austero, fue donado por estudiantes de la Universidad Iberoamericana. En el caso de las mujeres del colectivo, sólo algunas fueron las afortunadas de llevarse uno de los 10 obsequios que fueron donados por autoridades locales y que fueron sorteados.
En una actividad, realizada por los psicólogos de la PGR, se colocó un mural, en el que las madres de desaparecidos escribieron emotivos mensajes de cariño para sus hijos.
En declaraciones hechas, Bahena Cruz dijo que en una de las cosas que han insistido como colectivo, y en lo que han trabajado mucho, es en la restauración del tejido social, lo cual impulsan desde adentro de la asociación con actividades como la celebrada este martes.
Señaló que una de las cosas que han tratado de fomentar es fortalecer a todas las compañeras del colectivo, por todos los sucesos que han vivido, que al igual que ella, tienen desaparecido a su esposo, algún hijo o un hermano.
“Siempre hemos querido trabajar y sabemos que el cambio se va a provocar trabajando en la restauración del tejido social. Ahorita estamos trabajando al interior de la asociación, pero si queremos hacerlo hacia afuera, una de las partes fundamentales es despertar en nuestra gente que el dolor no te tiene que limitar, sino impulsar para ayudar a otros para que no vivan lo que nosotros vivimos”.

 

 

Rememoran familiares tres años del secuestro y homicidio de cinco empresarios en Chilapa


A tres años de la desaparición y homicidio de cinco empresarios y profesionistas en Chilapa, familiares y colectivos de desaparecidos exigieron justicia y alto a la masacre.
El coordinador del colectivo Siempre Vivos, José Díaz Navarro, hermano de dos de las víctimas, adelantó que ya tienen algunas respuestas del caso: “Se va aclarando la ruta de la información, quiénes fueron, dónde, porqué y cuándo”.
En tanto, los colectivos de Chilpancingo y Acapulco señalaron que las autoridades están demostrando que están coludidas con el crimen organizado, al no querer hacer su trabajo, y demandaron la reparación del daño para las familias de las víctimas.
La familia Díaz Navarro y el colectivo de familiares de desaparecidos en municipios de la Montaña baja, Siempre Vivos, conmemoraron los tres años del rapto y el homicidio de los empresarios Hugo y Alejandrino Díaz Navarro; el dueño de una constructora de Olinalá, Vicente Apreza García, y los arquitectos Jesús Romero Mujica y Mario Montiel Ferrer, de Cuautla, Morelos.
Al mediodía acudieron a una misa en la catedral y luego se trasladaron al lugar donde fueron encontrados los cuerpos, en el crucero que conduce a la comunidad de Tecoyutla en la carretera Chilapa-Acatlán, donde colocaron flores, realizaron una pequeña oración e hicieron pronunciamientos.
Se sumaron los colectivos de familiares de desaparecidos y asesinados de Chilpancingo y Familiares de Acapulco en Busca de sus Desaparecidos.
En ese lugar, José Díaz Navarro, coordinador de Siempre Vivos, colectivo creado a partir del múltiple crimen de sus familiares, narró la desaparición y el último contacto por medio de una llamada telefónica con sus hermanos, el mediodía del 26 de noviembre de 2014.
Además de la denuncia que interpusieron dando información a las autoridades y el reporte del hallazgo tres días después, el sábado 29 de noviembre de 2014, después de las 8 de la noche; así como su posterior identificación por muestras de ADN, pues los cuerpos aparecieron desmembrados y calcinados.
A tres años, dijo que poco a poco, van teniendo información de lo que pasó. “Estamos llegando a tener respuestas, hoy se va aclarando la ruta de esta información, que nos está llevando a tener la certeza de mi familia de quiénes fueron, dónde, porqué y cuándo. Esas incógnitas que teníamos se van aclarando”.
“Hay datos muy fidedignos y confiables que esa camioneta (donde aparecieron los cuerpos) pertenecía a Celso Ortega Jiménez, estaba en posesión de él, porque mis hermanos estuvieron precisamente en las casas de seguridad que tiene esta familia de Celso Ortega”.
“Tenemos que seguir, queremos llegar a la verdad, ojalá un día lleguemos a la justicia y a la reparación del daño”. Dijo que después del hecho, muchas familias de Chilapa y sus alrededores empezaron a vivir situaciones similares.
También denunció que los familiares de los desaparecidos tuvieron que costear sus gastos de traslado, hospedaje y alimentación, debido a que la Comisión de Atención a Víctimas en el estado y federación, no dieron respuesta a la petición.
Lamberto Castillo de la Cruz, del colectivo de Familiares de Desaparecidos y Asesinados de Chilpancingo, reclamó justicia y exigió un alto a la masacre en Chilapa, así como en todo Guerrero.
“Necesitamos seguir en este esfuerzo, luchar mano a mano y alzar una sola voz, para que las autoridades se pongan a trabajar”.
La titular del mismo colectivo, María Guadalupe Rodríguez Narciso, cuyo hijo Josué Molina desapareció hace cuatro años y del que no hay información hasta ahora, dijo que acudió en solidaridad porque el dolor lo están viviendo todos.
Sobre el caso de su hijo, dijo que no se ha hecho justicia ni investigación porque las autoridades no quieren hacer su trabajo, “porque nos están demostrando que están coludidos con el crimen organizado, por eso no se pueden investigar a ellos mismos”.
Pidió atención a las familias de las víctimas porque, dijo, hay muchos niños sin comer, muchas madres que están enfermas y necesitan atención especializada.

Recuerdan con una actividad cultural el fallecimiento del rector Ascencio Villegas

Con una actividad cultural en el museo José Juárez, de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), sus colaboradores cercanos recordaron al rector Ascencio Villegas Arrizón, fallecido el 28 de octubre de 2012, por un cáncer en el cerebro, que lo obligó a renunciar al cargo.
Una colaboradora cercana y uno de sus familiares destacaron su calidez y generosidad, y en representación del rector Javier Saldaña Almazán, el secretario general de la institución, Alfredo Romero Olea, hizo un reconocimiento de su trayectoria.
El ex rector Villegas Arrizón, médico de carrera, doctor en epidemiología e investigador del Centro de Investigación de Enfermedades Tropicales (CIET), ubicado en la Unidad de Estudios de Postgrado e Investigación (UEPI) de la universidad, fue postulado a rector por el Frente por la Reforma Democrática de la Universidad Autónoma de Guerrero (Fredeuag), y ocupó el gobierno de la universidad en abril de 2010.
Se separó del puesto, un mes antes de su deceso en una clínica privada de la Ciudad de México, y fue sustituido por el Alberto Salgado, que concluyó su periodo manera interina hasta el 28 de abril de 2013.
Acompañaron el homenaje el emsamble de música clásica de la UAG, y la banda de cuerdas. Acudieron su viuda, Cecilia Vázquez; su hijo, Antonio Villegas Vázquez; el coordinador de la Zona Sur, Efrén Arellano Cisneros, entre otros funcionarios de Rectoría.
El rector, quien también fue colaborador de Villegas Arrizón desde la dirección de Planeación, estuvo en el puerto de Lázaro Cárdenas, en la firma del convenio de colaboración del gobierno de Michoacán y la federación, para la instalación de la Zona Económica Estratégica en el puerto de Lázaro Cárdenas, que incluye proyectos en Costa grande de Guerrero.

Convocan padres y normalistas a que participe la UAG en las protestas por los tres años de Iguala

 

En la tercera jornada de protesta por el estudiante detenido organizada por el Colectivo Revueltas, padres de los 43 alumnos desaparecidos de Ayotzinapa y dirigentes de la escuela normal convocaron a estudiantes y académicos de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) a participar en las acciones de protesta por los tres años de los ataques y desaparición forzada de sus compañeros el 26 de septiembre.
El día del Estudiante Detenido-Desaparecido coincide con la semana internacional de la Desaparición Forzada y se conmemora cada año, por el grupo jóvenes, desde la agresión a los estudiantes de Ayotzinapa en 2014, de manera independiente a Rectoría y a la dirección escolar, en la Unidad Académica de Filosofía y Letras, siempre con el acompañamiento de los padres y representantes estudiantiles de la normal rural.
El representante de los padres, Melitón Ortega, habló de la lucha de la presentación de los normalistas y de las irregularidades en el proceso, cometidas por autoridades para criminalizar a los jóvenes desaparecidos, a fin de deslindar la responsabilidad a los agentes de la fuerza pública de los tres órdenes de gobierno involucrados.
Denunció que la entonces Procuraduría del estado dijo que 17 jóvenes estaban enterrados en fosas, un duro golpe para los padres, y fue descartado con el análisis de ADN del Equipo Argentino de Antropología Forense, “ahí comenzaron las inconsistencias, comenzaron a mentir y la campaña de descalificaciones” contra los estudiantes.
Añadió que cuando la Procuraduría General de la República (PGR) atrajo la investigación, los padres recibían mucha información en la escuela del posible paradero de los estudiantes y pidieron que la Policía Federal fuera con ellos buscar a los estudiantes en casas abandonadas, barrancas, cerros y colonias. Ahí, “mandaban por delante a los papás, para que ellos (los padres) les dijeran a los policías por dónde ir, ¡fue pura simulación!”, recriminó.
Destacó que la intervención del mecanismo internacional de expertos independientes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, permitió descartar la tesis oficial del basurero de Cocula, que daba por muertos y quemados hasta las cenizas a los 43. Lamentó que el gobierno insista en mantener esa versión en la investigación, para proteger a los perpetradores y a quienes elaboran “la falsedad de la verdad histórica”.
Un dirigente estudiantil denunció que las agresiones a la normal de Ayotzinapa reflejan el odio contra una institución que abre las puertas a los jóvenes más pobres, cuyas opciones son el narcotráfico, las corporaciones policiacas o la normal rural. Por esta misma razón, los estudiantes hacen una defensa entrañable de la escuela, al grado que los cuerpos policiacos acosan cada acción de los normalistas, mientras en el estado están ocurriendo tantos asesinatos en las regiones.
Convocó a los universitarios, estudiantes y académicos, a acudir a las acciones que preparan a tres años de los hechos de Iguala.
En la jornada participaron académicos y reporteros. Hoy se espera al representante de la Oficina del Alto Comisionado de la ONU, Alan García Campos, entre otros invitados.

 

“Jamás la política estuvo tan alejada de la sociedad y de la justicia”

 En el acto conmemorativo de Acapulco, la secretaria general del Comité Municipal, Alma Clarisa Rico Díaz, leyó el discurso que el padre de Luis Donaldo –Luis Colosio Fernández– dio en el acto celebrado al mismo tiempo en Magdalena de Kino, Sonora –de donde era originario el homenajeado– en el que aseguró que “jamás ha habido una época en la que la política esté más alejada de la sociedad y la justicia”, que la actual.

En el escrito se expone que Luis Colosio padre no busca puestos en el gobierno, ni poder. “Sólo reclamo justicia para lo que ocurrió hace 10 años y que hasta ahora no se ha resuelto”.

Se habló de la publicación de un libro en el que Luis Colosio Fernández dará a conocer su versión de lo ocurrido, mientras que dijo que por su estado de salud, éste podría ser el último aniversario luctuoso que presencie en vida.

Consultado después del acto, el magistrado Fermín Gerardo Alvarado Arroyo comentó que la división interna que afecta al PRI en el país, se debe a que ahora no tienen al presidente de la República para que intervenga.

“Yo creo que es otra época de México, es otra época en el sistema de partidos. Ahora todo se ventila en los medios, los problemas se dirimen en la Cámara (de Diputados), y en el partido no hay quien encabece la búsqueda de un eje”.

–El líder nacional Roberto Madrazo dijo que en estos días se vive un clima similar al que había en el 94, ¿usted está de acuerdo?

–Es un clima que está enrarecido por todo lo que ha pasado, el caso de los videos del PRD, el atentado contra el gobernador de Oaxaca (José Murat), deja un clima de no certidumbre política y legal en México. (Adalberto Valle).