Piden magistratura indígena y defensoría electoral a favor de pueblos indígenas y afros

Zacarías Cervantes

Chilpancingo

Autoridades comunitarias, agrarias y ciudadanos de comunidades y pueblos indígenas y afromexicanas, pidieron a la presidenta del Tribunal Electoral del Estado (TEE), Evelyn Rodríguez Xinol, la creación de una magistratura indígena y la defensoría pública electoral a favor de los pueblos indígenas y afromexicanos.
En un oficio de fecha 30 de mayo, los representantes de pueblos y comunidades de las regiones Montaña y Costa Chica piden que se garantice el ejercicio de sus derechos políticos para que puedan coadyuvar en el fortalecimiento de la democracia comunitaria.
El documento lo firman más de 15 autoridades municipales, agrarias, comunitarias y organizaciones indígenas quienes argumentan que quieren tener servicios de orientación, asesoría y representación jurídica en materia electoral en los organismos electorales, así como coadyuvar en los servicios de mediación en aquellos casos que así lo prevean las leyes en la materia.
Su petición la fundamentan en diversos artículos de la Constitución Política del Estado y del Pacto Internacional de Derechos Políticos, Sociales y Culturales, así como de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.
“Dicha petición la sustentamos en que, como autoridades indígenas y ciudadanos pertenecientes a un estado democrático de derecho, tenemos derecho a que se garantice el fortalecimiento de nuestra democracia representativa y plural en el marco del respeto a nuestros derechos colectivos fundamentales”.
Entre las autoridades y organizaciones que firman el documento está la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitaria (CRAC).
Su vocero, el coordinador de la Casa de Justicia de San Luis Acatlán, Raúl de Jesús Cabrera, entrevistado por teléfono, declaró que los pueblos indígenas buscan pelear desde los organismos electorales para ejercer sus derechos políticos.
Explicó que pretenden garantizar que en los municipios donde la población indígena es mayor al 40 por ciento, desde los organismos electorales se respete el derecho a designar a un indígena al frente de la candidatura en los diferentes cargos de elección popular.
Por ejemplo, informó que en el municipio de San Luis Acatlán siempre ha habido un radicalismo fuerte, “no se quiere reconocer a los indígenas, cuando en este municipio son más indígenas que mestizos”, sin embargo, dijo que los candidatos siempre son mestizos.
Otro de los objetivos de tener representaciones en los organismos electorales, para que los que se postulen sean realmente indígenas y no sólo utilicen el nombre como ya ha ocurrido.
Dijo que están pidiendo lo mismo en las designaciones para la integración de los cabildos como en los distritos electorales, para que en aquellos donde haya más del 40 por ciento de población indígena las fórmulas que se propongan sean realmente de origen indígena.
Informó que independientemente del documento enviado a la presidenta del TEE, antes enviaron otro al Congreso local para que se tomen en cuenta las propuestas de los indígenas.
El coordinador de la CRAC informó que hay por lo menos 36 municipios en el estado que tienen una población indígena mayor al 40 por ciento.

 

Preparan en el Congreso cambios a los requisitos para crear nuevos municipios

Existen en el Congreso local tres iniciativas de reforma a la Ley Orgánica del Municipio Libre de Guerrero, que plantean flexibilizar los requisitos para la creación de nuevas demarcaciones, informó Pánfilo Sánchez Almazán, uno de los gestores de cuatro nuevos municipios.
Sánchez Almazán dijo también que el gobierno del estado sigue sin convocarlos para informarles los resultados del análisis que haría la Secretaría General de Gobierno a sus proyectos, lo que debió suceder a finales de junio.
Además indicó que en el curso de esta semana una comisión de los promotores se trasladará a Morelos para reunirse con los ciudadnos que lograron la aprobación del Con-greso para crear cuatro nuevos municipios indígenas, a fin de conocer su experiencia.
Consultado vía telefónica, Sánchez Almazán indicó que los promotores de cuatro nuevos municipios en la Costa Chica y la Montaña se reunirán el miércoles con asesores de la fracción del PRD en el Congreso local.
Se trata de Las Vigas, San Nicolás, Santa Cruz del Rincón y Temalacatzingo, que pretenden desprenderse de San Marcos, Cuajinicuilapa, Malinaltepec y Olinalá.
Indicó que el encuentro será para conocer las tres iniciativas de legisladores de esa fracción que proponen reformas a la Ley Orgánica del Municipio Libre.
Explicó que actualmente la ley establece que el mínimo de habitantes que se requieren para la integración de un nuevo municipio es de 25 mil, pero con la condición de que el municipio del que se separa se quede con igual número de habitantes.
Dijo que una de las iniciativas la planteó la diputada Yuridia Melchor Sánchez, que propone reducir ese mínimo a 15 mil, mientras que Raymundo García Gutiérrez propuso que la cifra sea de 12 mil habitantes.
La tercera iniciativa, comentó, es la que presentó la coordinadora del grupo parlamentario del PRD, Erika Alcaraz Sosa, que plantea que los nuevos municipios puedan crearse aunque tengan una población menor a los 25 mil habitantes siempre y cuando se cumpla con el resto de los requisitos que establece la ley y exista el respaldo de las dos terceras partes de los diputados.
Sánchez Almazán dijo que la propuesta de Alcaraz Sosa es la más viable, sin embargo señaló que en la reunión del miércoles conocerán a detalle las iniciativas.
Adelantó que solicitarán a los asesores de los diputados que de las tres propuestas se haga una sola.
El pasado 25 de mayo, los promotores se reunieron con el secretario General de Gobierno, Florencio Salazar Adame. En ese encuentro el funcionario estatal se comprometió a que a más tardar a finales de junio esa dependencia presentaría un informe respecto a la viabilidad de estas demarcaciones, y en caso de que no hubiera impedimento para su procedencia el Ejecutivo promovería los proyectos ante el Congreso.
Al respecto, Sánchez Almazán denunció que no han sido convocados, por lo que llamó al gobernador Héctor Astudillo Flores a que se cumpla ese compromiso.
“No nos han convocado, por eso llamamos al gobierno del estado, nosotros queremos que se nos atienda y nos resuelvan, la gente se está desesperando. Lo que menos queremos es tomar acciones de presión, pero la gente se está molestando. Nosotros hemos sido flexibles y entendimos que era una nueva administración, por eso mismo le dimos la confianza, pero no hay avances”, dijo.
Informó que en la visita que hizo el gobernador de Morelos, Graco Ramírez, a Acapulco hace unos días, se reunió con él porque en ese estado recientemente se aprobó la creación de cuatro municipios indígenas.
Explicó que el gobernador se comprometió a darles las facilidades para que se reúnan con los promotores de esos municipios a fin de que retomen sus experiencias e intenten replicarlas en Guerrero.
Pánfilo Sánchez recordó que los proyectos que se están impulsando en Guerrero también son para municipios indígenas, por lo que confió en que será una reunión productiva la que sostendrán en Morelos.
Dijo que tentativamente el jueves próximo estaría trasladándose una comisión a ese estado.

Crear una fiscalía para desapariciones forzadas y el caso Ayotzinapa, piden al gobierno de México

Zacarías Cervantes / Chilpancingo

En un pronunciamiento de 10 puntos, el organismo no gubernamental International Crisis Group demandó al gobierno mexicano establecer una fiscalía especial para investigar las desapariciones forzadas y otras graves violaciones de los derechos humanos en Guerrero, como el caso de los 43 estudiantes de la Normal de Ayotzinapa la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre de 2014 en Iguala.
Al gobierno de Guerrero le pide implementar las recomendaciones emitidas por la Comisión de la Verdad en 2014 para indemnizar, reconocer y conmemorar a las víctimas de las campañas de contrainsurgencia durante los años setentas.
International Crisis Group es una organización no gubernamental, dirigida a la resolución y prevención de conflictos armados internacionales; se le reconoce como una de las fuentes independientes más destacadas e imparciales de análisis y asesoramiento sobre prevención y resolución de conflictos armados, y tiene sus sedes principales en Bruselas, Washington, Nueva York y Londres.
En su documento más reciente, que denominó “Desaparecidos: la justicia denegada en Guerrero, México”, destacó que “las espantosas e impunes violaciones de los derechos humanos en el estado de Guerrero, han desdibujado los límites entre la política, el estado y el crimen”.
Denuncia que las bandas de narcotraficantes no sólo controlan la industria ilegal de la heroína y asedian a los ciudadanos de a pie a través del secuestro y la extorsión, sino que también han penetrado, paralizado o intimidado a las instituciones encargadas de defender la democracia y el Estado de derecho”.
Resalta, asimismo, la desaparición en septiembre de 2014 de 43 estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa a manos de agentes de la policía, “quienes supuestamente actuaron en connivencia con miembros de bandas criminales”.
Sugiere que en este contexto de violencia que se vive en México, el gobierno federal debe poner la investigación de las desapariciones no resueltas y otras graves violaciones de los derechos humanos en Guerrero, en manos de un fiscal especial independiente respaldado por una comisión internacional con autoridad para participar activamente en los procesos.
Critica que a pesar de una inversión extraordinaria de recursos y personal, la investigación de las desapariciones de Ayotzinapa “ha estado plagada de errores y omisiones, según el informe publicado en septiembre de 2015 por expertos designados por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)”.

En descrédito, la versión oficial

Dice que casi dos terceras partes de los ciudadanos del país no creen en la versión del gobierno sobre el caso Ayotzinapa, y tres cuartas partes desaprueban el trabajo de los fiscales federales.
Agrega que “las víctimas y los defensores de los derechos humanos han exigido que se investigue la posibilidad de que se haya obstruido la investigación. La desconfianza hacia las autoridades es tan profunda que estas y otras investigaciones en torno a las graves violaciones de los derechos humanos ocurridas en Guerrero requieren de la credibilidad que confiere la presencia internacional”.
Recuerda que el 19 de octubre, el gobierno federal dio un paso importante al ofrecer el nombramiento de un nuevo equipo de fiscales para el caso, y que este equipo trabajará con expertos de la CIDH para incorporar sus conclusiones y recomendaciones en la investigación y planificarla de manera conjunta de ahora en adelante.
Pero dice que “la gravedad de la violencia y de la corrupción en Guerrero requiere de medidas adicionales para asegurar a la población que las autoridades están preparadas y dispuestas a investigar y castigar a los criminales que aterrorizan a los ciudadanos, así como a cualquier funcionario que los ayude o aliente, por acción u omisión”.
Y al respecto propone que las investigaciones sobre el caso Ayotzinapa deberían estar a cargo de una fiscalía especial liderada por un fiscal de alto nivel que no provenga del gobierno y que cuente con experiencia en investigaciones sobre derechos humanos.
Incluso, propone que esa fiscalía debería hacerse cargo de otras investigaciones de desapariciones forzadas y graves violaciones de los derechos humanos en Guerrero, “y contar con autoridad para iniciar nuevas líneas de investigación”.
Subraya que estas investigaciones deberían ser asistidas y monitoreadas por una comisión internacional que actúe bajo los auspicios de la Organización de Estados Americanos (OEA) y/o la Organización de las Naciones Unidas (ONU), compuesta por expertos en derecho penal y derechos humanos.
“Esta comisión debería tener autoridad para participar en los procesos penales y pleno acceso a las pruebas y los testigos”, dice.
Menciona que la tragedia de Ayotzinapa no es un caso aislado, y cita el descubrimiento de fosas clandestinas en los alrededores de Iguala, donde desaparecieron los estudiantes, que dejaron al descubierto “un macabro y más amplio patrón de homicidios sin resolver”.
También menciona el secuestro en mayo de 2015 de más de una docena de personas en Chilapa, donde las fuerzas estatales y federales estaban a cargo de la seguridad, que demostró que, meses después de la desaparición de los estudiantes, “las autoridades seguían sin querer o sin poder actuar con firmeza para prevenir y resolver este tipo de delitos”.
Dice además que en México hay más de 26 mil casos de personas desaparecidas sin ser resueltos, según un registro oficial.

Comisión internacional

En este contexto, International Crisis Group exhorta al gobierno de México a establecer una fiscalía especial para investigar las desapariciones forzadas y otras graves violaciones de los derechos humanos en Guerrero, y a invitar a una comisión de investigación internacional a continuar el trabajo del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes designado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), pero con facultades ampliadas y un mandato renovable de dos años.
“Esta comisión debería funcionar bajo los auspicios de la OEA y/o la ONU, en colaboración con los representantes de las víctimas”, propone.
Asimismo, pide exigir la plena colaboración de las autoridades a todos los niveles, incluidos los miembros de las fuerzas armadas y otras fuerzas de seguridad, con el fiscal especial y la comisión; reformar la legislación sobre la desaparición forzada; aprovechar los conocimientos de los defensores de los derechos humanos y expertos internacionales y promover un debate nacional sobre la creación de un mecanismo creíble para investigar y enjuiciar las desapariciones y otras graves violaciones de los derechos humanos a lo largo de todo el país, y añade que “los grupos de víctimas deberían participar en toda iniciativa para asegurar que se respetan sus derechos de información e indemnización adecuada o apoyo”.
Concretamente, al gobierno de Guerrero le pide implementar las recomendaciones emitidas por la Comisión de la Verdad de Guerrero en 2014, en el sentido de indemnizar, reconocer y conmemorar a las víctimas de las campañas de contrainsurgencia durante los años 70; garantizar que la policía estatal y los fiscales que investigan las desapariciones siguen los protocolos establecidos para encontrar a las personas desaparecidas y colaborar estrechamente con los familiares.
Además de crear equipos especializados capacitados para responder inmediatamente a las denuncias de secuestro.
También recomienda acelerar los esfuerzos por registrar todos los casos de personas desaparecidas en el estado, sumando el apoyo de los defensores de los derechos humanos para alentar a los familiares a que denuncien estos casos; y establecer mecanismos fuertes de control internos y externos para combatir la corrupción dentro de los gobiernos municipales y la policía local.
Mientras que a la comunidad internacional, en especial a Estados Unidos, la exhorta a proporcionar financiamiento y ayuda técnica a la fiscalía especial y la comisión de investigación internacional, incorporando dicho apoyo a los programas en curso para fortalecer el sistema judicial mexicano y luchar contra el narcotráfico.