Denuncian negligencia para localizar con vida a mujeres víctimas de desaparición

La feminista Olimpia Jaimes López en su participación en la presentación del informe Y ese Lucero eres tú… Desapariciones de mujeres en el estado de Guerrero y sus anexos, en el auditorio Francisco Gómez Jara en las instalaciones del CIPES en Chilpancingo. La acompañan Rosa Icela Ojeda, Claudia Rangel, Diana Bustos y Elisa Niño Foto: Jesús Eduardo Guerrero

Alina Navarrete Fernández

Chilpancingo

Investigadoras de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) e integrantes del Equipo Mexicano de Antropología Forense (EMAF), coincidieron en que falta que se apliquen perspectiva de género y protocolos de búsqueda inmediata en casos de desapariciones de mujeres en la entidad, así como capacitaciones para el personal a cargo realizar las denuncias correspondientes.
Durante la presentación del informe Y ese lucero eres tú… Desaparición de mujeres en el estado de Guerrero y sus nexos con otros crímenes sistémicos, que se realizó este jueves en el auditorio del Centro de Investigación y Posgrado en Estudios Socioterritoriales (CIPES) en la capital, las integrantes del EMAF, Elisa Niño Vázquez, Marte Myhre Tunheim y Diana Bustos Ríos, expusieron la negligencia de las autoridades para localizar a las mujeres con vida.
Mientras que las investigadoras Claudia Esperanza Gabriela Rangel Lozano, Rosa Icela Ojeda Rivera, quien es coordinadora del Observatorio de Violencia contra Mujeres Hannah Arendt (Obvicom), y la feminista Olimpia Jaimes López, manifestaron que el informe debe inspirar más reflexiones y servir para que las autoridades protejan los derechos de las mujeres.
Elisa Niño explicó que el EMAF documentó 14 casos de desapariciones de mujeres en Iguala, Taxco, Chilpancingo, Acapulco y Estado de México durante el periodo de 2012 al 2022, en el cual “ha habido una transformación del crimen organizado en el territorio”.
Puntualizó que en el 2018 el fentanilo reemplazó a la amapola y este cambio en la dinámica criminal del territorio se reflejó también en las expresiones de violencia contra las mujeres.
Señaló que en Guerrero hay entre 12 y 18 grupos del crimen organizado, por lo que se implementó el Plan de Apoyo que implicó la militarización de la entidad.

Perfil de las víctimas

De las víctimas detalló que eran mujeres cisgénero, con relaciones heterosexuales, precarizadas y estudios truncos; sólo una de ellas era docente, el resto eran comerciantes y se dedicaban a distintas actividades como pintar uñas, cortar cabello.
Una de las víctimas tenía vínculos con el crimen organizado, de una segunda había indicios de que podría estar vinculada a la delincuencia y una tercera consideró ser parte de algún grupo criminal y alquilar su vientre debido a la falta de recursos que le impedía sostener a sus hijos.
Diez de las víctimas eran madres solteras que no recibían apoyo económico de los padres de sus hijos y en nueve de los casos, las familias señalaron como responsables de la desaparición a las ex parejas, quienes amenazaron a las mujeres incluso con asesinarlas si insistían en exigir el pago de la manutención; “la desaparición funciona como un castigo a las mujeres”.
Resaltó que se identificó que hay “búsqueda ascendida” de las víctimas, es decir, hasta cinco años después de su desaparición; “en algunos casos había indicios de que estaban vivas y podían estar siendo explotadas sexual o laboralmente”, pero cuando las familias intentan seguir esas líneas de investigación, reciben respuestas revictimizantes de las autoridades.
“No hay investigación para determinar qué pasó, cómo pasó, sólo se da la restitución de los cuerpos, se está usando la desaparición como un mecanismo para ocultar temas de feminicidio, de homicidio y si no hay investigación, es una cadena de desaparición continua”, subrayó.

El informe produce “vergüenza” por la inacción de autoridades: Ojeda

Para Rosa Icela Ojeda el informe “destila dolor, el dolor de las víctimas, el dolor de las familias… hay un duelo abierto, hay un duelo que no cierra y tenemos que hablar de él”.
Consideró que la información detallada “produce mucha vergüenza, vergüenza de vivir en un estado, el Estado mexicano, y el estado de Guerrero, donde la palabra, el concepto de desaparecido ha tenido una larga significación” a través de los años.
Manifestó que “hay crisis en todas las instituciones”, aunque mesuró sus comentarios debido al contexto social en la entidad, donde corren riesgo las voces críticas; “somos cuidadosas, hay, por decir lo menos, poca empatía de quienes tienen que investigar los delitos”.
Dijo que “no se preservan las escenas del crimen, nunca en ningún caso, pero en el caso de las mujeres peor todavía: se manipulan, se tocan, se mueven”, con lo cual se pierden evidencias y se impide la tipificación adecuada de los delitos.
Señaló que, después de la desaparición de los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, “bajó la estigmatización contra la desaparición contra la gente desaparecida, hombres y mujeres”.
En contraste, desde el 2012, el Obvicom documentó un aumento de mujeres no identificadas en la morgue, “en esos casos es muy importante la preservación de la escena del crimen” y debería cruzarse la información con los casos de mujeres desaparecidas.
A pesar de los hallazgos del EMAF, “me da gusto que estemos aquí, este informe debe motivar muchas más reflexiones”.
Claudia Rangel criticó la cosificación de las mujeres y los nexos entre las autoridades y el crimen organizado, ya que estos “no son estimados en las carpetas de investigación”; para la investigadora el informe es “un documento de denuncia, lo que implica la urgencia por demostrar las ignominiosas prácticas institucionales para afrontar esta catástrofe humanitaria, cuya inconmensurabilidad rebasa las más siniestras narrativas de la crueldad humana”.
Olimpia Jaimes dijo que el informe “es un aporte invaluable para las autoridades que tienen la responsabilidad de proteger los derechos humanos”; reiteró la necesidad que se realicen las investigaciones con perspectiva de género, que se capacite en criminología feminista, transparencia y tribunales para casos emblemáticos.

 

Se avanza en la paridad de género en las profesiones, reconocen mujeres

Aurora Harrison

Mujeres profesionistas opinaron que hay un avance en la paridad de género y se debe seguir trabajando para la igualdad de hombres y mujeres, durante el conversatorio Retos y desafios de mujeres exitosas, que organizó en Acapulco el Instituto Municipal de la Mujer (Inmujer).
Participaron en el conversatorio la doctora e investigadora en inteligencia artificial, Artemisa Jaramillo Galán; la piloto aviador Shirley Admar Chorro Fernández; la investigadora Arlette Pamela Silva y la boxeadora Marcela Sibel Juárez Miranda, la mayoría acapulqueñas.
Admar Chorro Fernández, quién es piloto aviador, recordó que cuado se interesó por esa profesión varios le decían que no tenía el perfil y que “era muy bonita” para que fuera piloto, e incluso mencionó que a nivel mundial el 6 por ciento de esa profesión es mujer.
Detalló que debido a los comentarios negativos tuvo muchas inseguridades, porque fue un ambiente donde la mayor parte eran hombres, y cuando le tocó competir de 450 aspirantes para una de las 50 plazas, le ayudó es que era una mujer preparada, y por eso obtuvo uno de los primeros lugares.
“Hemos estado avanzando y cada vez más firme, creo que hemos estado de la manera correcta y positiva rompiendo paradigmas y debemos empezar para las futuras generaciones desde la crianza, el tener este cambio de mentalidad, que como padre dejar de poner límites hacia tus hijos, dejar de poner estereotipos de lo que tiene que hacer una mujer y un hombre para que de esta mamera desde chicos aprender el significado de la igualdad”, dijo la piloto, originaria de Acapulco.
Explicó que en su labor aun hay un poco de “brechas” de género, el tipo de diferencias generacionales, porque donde ella se desarrolla de manera laboral: “hay pilotos de 65 años y hay jóvenes de 20 y esa brecha generacional viene afectar las nuevas mentalidades, sí hace falta trabajar un poco”.
La directora de Innovación Mercadotecnia Digital para el Instituto de Investigación en MIRAI, Japón, Artemisa Jaramillo Galán, dijo “hay un movimiento importante de mujeres y hombres que estamos trabajando por abatir estas brechas de género que nos colocarían que en 80 años tal vez podriamos aspirar a igualdad”.
“En el área de ciencia y tecnología que es la que me dedico solamente 35 por ciento de mujeres a nivel mundial son parte de estudiantes, y de ellas baja un 24 por ciento, son las que se suman a la fuerza laboral a nivel mundial; 37 por ciento somos pagadas menos las mujeres que los hombres, estamos hablando de datos duros importantes”.
Aprovechó para pedir a la sociedad a estar unidos, porque el desarrollo de una comunidad no es con la segregación, sino con la integración de hombres y mujeres “trabajando por igual”.
“Este esfuerzo de los gobiernos a nivel mundial, pero creo que nos hace falta como ir cerrando como más cosas, creo que de repente con quedamos con indicadores que pueden parecer difusos. Si es importante que sigamos trabajando en indicadores muy concretos y a corto plazo, porque estamos hablando de 80 años, tenemos una carrera donde vamos tarde 80 años, si es importante tener medidas en este año”.
En tanto las jóvenes, Arlette Pamela Silva y la boxeadora Marcela Sibel Juárez Miranda coincidieron en que se debe apoyar el talento, pues en Guerrero hay muchas mujeres que están trascendiendo y deben ser visibilizadas y reconocidas.

 

Son más propensos a enfermedades los campesinos que usan plaguicidas, dicen investigadoras

Investigadoras de la Facultad de Ciencias Químico Biológicas de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), indicaron que los campesinos que usan plaguicidas están más propensos a enfermedades, incluso a quedar estériles, e indicaron que no hay una norma que regule su uso y cantidades.
Durante el segundo día del Cuarto Simposio en Biotecnología este martes en la escuela de Ciencias Químicas, la doctora María Elena Moreno Godínez, de la Red temática de Toxicología de Plaguicidas, participó en el panel Retos y campos de aplicación de la biotecnología en el estado de Guerrero, con el tema La toxicología y su relación en el área de la biotecnología, donde hizo hincapié en la necesidad de los estudios toxicológicos a los plaguicidas que son utilizados por los campesinos y las industrias.
Lo anterior debido a que las familias que siembran en los campos agrícolas las usan sin medidas de precaución y pueden estar más propensas a enfermedades neurológicas y hematológicas.
La investigadora dijo que los estudios han encontrado que los campesinos que están expuestos a estos plaguicidas, tienen una disminución en los niveles de hemoglobina, que es un parámetro que se utiliza para diagnosticar anemia u otras alteraciones en la sangre.
Indicó que el uso de plaguicidas como el glufosinato de amonio, puede tener varias implicaciones en la salud de los seres humanos y que hasta el momento se han demostrado en experimentos con ratones, alteraciones en su nivel de espermatozoides; sin embargo, aún no se conoce su efecto en población humana.
Por su lado, otra investigadora de la Red de Toxicología de Plaguicidas, de la misma Facultad, Daysi Navés González puntualizó que monitoreos en maíz, frijol, jitomate y mango, entre otros, han hallado algunos plaguicidas prohibidos, aunque por debajo de los estándares internacionales.
Abundó que esto sugiere que se están utilizando plaguicidas o que todavía no se degradan en el ambiente porque duran años en el suelo. Sin embargo, indicó que en México no hay una regulación o normas para el uso de estos plaguicidas.
La catedrática dijo que los investigadores han obtenido estos resultados gracias al financiamiento de programas del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).
Las investigadoras de la facultad de Ciencias Químico Biológicas de la UAG, dijeron que, pese a que hay alternativas para dejar de usar estos plaguicidas, a los campesinos y las grandes empresas les es más barato y efectivo seguir usándolos, pese a los daños que pueden causar al medio ambiente y a las personas. (Jacob Morales Antonio / Chilpancingo ).