La Policía del Estado y el Ejército están a cargo de la seguridad en Zihuatanejo

 

Ayer policías municipales instalaron un plantón en el Ayuntamiento de Zihuatanejo para exigir que el gobierno municipal envíe a Acapulco los expedientes para comprobar que los 60 policías municipales detenidos trabajan en la corporación.
Los agentes se retiraron a las 2 de la tarde luego de que vieron que el director de Asuntos Jurídicos, José Luis Amador Abarca salió al puerto de Acapulco con la documentación de sus compañeros.
Desde el martes en la tarde la Policía del Estado tomó el control absoluto de la Dirección municipal de Seguridad Pública y junto a los soldados son los encargados de la seguridad en el puerto y en el resto del municipio. Se han visto patrullajes continuos.
Ayer antes de las 11 de la mañana unos 30 policías uniformados llegaron al Ayuntamiento para buscar al presidente municipal perredista, Gustavo García Bello, para pedirle que se dé prisa en la integración de los expedientes de sus compañeros detenidos el martes por policías estatales y militares del 75 Batallón de Infantería, pues aseguraron que tenían pocas horas para presentar las pruebas de que son agentes municipales en activo.
Los policías aseguraron que no se retirarían del Ayuntamiento hasta que los expedientes de sus compañeros fueran enviados a la Procuraduría General de la República (PGR), y a la Fiscalía General del Estado (FGE) en el puerto de Acapulco.
Se quejaron de que sus compañeros detenidos están en “condiciones inhumanas”, pues a los que ya se encontraban en el interior de las dependencias como los que todavía estaban arriba del autobús en el que fueron trasladados, “no les han dado de comer ni les arriman agua, no se han bañado. El martes sólo les dieron un bolillo y un vaso de agua, fue todo, no les permiten ni ir al baño, eso va en contra de nuestros derechos humanos”.
Aseguraron que el vocero del Grupo de Coordinación Guerrero, Roberto Álvarez Heredia miente porque sus compañeros no son delincuentes y pretenden incriminarlos con algún grupo delincuencial, pues afirmaron que ellos los conocen porque tienen años trabajando como policías.
Antes del mediodía una comisión se reunió con el secretario particular del alcalde, Arturo Arzeta Serna, a quien le exigieron que el gobierno se dé prisa en la integración de los expedientes y que no se retirarían hasta que fueran enviados al puerto de Acapulco. El servidor público les aseguró que estaban trabajando en ello y que el director de Asuntos Jurídicos, José Luis Amador Abarca, acudiría a dejar la documentación de 31 policías que estaban declarando en la Fiscalía.

Un mando del Ejército autorizó que se armaran, dicen los policías

Los policías comentaron a Arzeta Serna que luego del asesinato de tres de sus compañeros ocurrido el 25 de abril en el módulo de Ixtapa, tomaron las armas con la autorización verbal de un alto mando del 75 Batallón de Infantería, “nos dijo que no había problema, que nos armáramos porque le dijimos que queríamos organizarnos para buscar y dar con los que mataron a nuestros compañeros, por eso agarramos las armas, porque además no teníamos con qué defendernos”.
Mientras esperaban a un costado del estacionamiento del Palacio Municipal, los policías dijeron a los reporteros que la última vez que supieron del director municipal de Seguridad Pública, David Nogueda Salmerón, fue cuando éste se reunió con los familiares de sus compañeros detenidos, “no nos ha dado la cara, así como tampoco nos ha dado la cara el encargado del Fortaseg (Fortalecimiento para la Seguridad en los Municipios), Armando Castro Taboada, que son los responsables directos de no tener a nuestros compañeros registrados en la licencia colectiva 110 (que permite el uso de armamento)”, por lo que exigieron la destitución de ambos servidores públicos.
A pregunta expresa los policías dijeron que desde el martes en la tarde la Policía del Estado tomó el control total de la Dirección municipal de Seguridad Pública y con militares del 75 Batallón de Infantería recorren este puerto y el resto del municipio, “nosotros permanecemos en las instalaciones pero no estamos trabajando, no salimos a recorridos porque no tenemos armas y ellos son los que están encargándose de la seguridad. Sí podemos entrar y salir de las instalaciones, pero no estamos trabajando”.

Ya entregó el Ayuntamiento la documentación de los policías

Vía telefónica, el director de Asuntos Jurídicos, José Luis Amador Abarca dijo que a las 8 de la mañana de ayer, la Fiscalía solicitó con un plazo de 5 horas a la presidencia municipal de Zihuatanejo los documentos que demuestren que los 31 detenidos sí son policías preventivos municipales, y agregó que esos documentos fueron entregados ayer a las 2 de la tarde, “entendemos que estos policías, con esa información que se dio, van a salir libres”.
Amador Abarca se refirió a 31 policías porque dijo, esa fue la cantidad de personas de las que la Fiscalía solicitó a la presidencia municipal que presentaran documentación que pruebe que son agentes municipales.
“No tenemos otros datos de las otras personas (detenidas), no sabemos inclusive en estos mismos (31) si se les atribuye algún delito o si solamente fueron presentados, no sabemos porque el oficio nada más nos requería documentación”, dijo.
Indicó que hay certeza de que con las pruebas que presenten a la Fiscalía queden en libertad “porque lo que decían era que no eran policías y con esto se está acreditando que sí son policías y no son policías que fueron contratados en esta administración, hay algunos que tienen hasta 15 años de antigüedad”.
Agregó que sólo llevaba las pruebas “porque por parte de la PGR no nos han solicitado ninguna documentación, sabemos que en esa dependencia hay otra cantidad de policías, pero no nos han requerido todavía nada”.

 

Detiene el Ejército a 62 policías de Zihuatanejo; se infiltró la delincuencia, dice el vocero

Policías estatales apoyados por militares del 75 Batallón de Infantería ocuparon durante 9 horas la Dirección municipal de Seguridad Pública de Zihuatanejo, donde detuvieron a 62 policías municipales, corporación que según el vocero Roberto Álvarez Heredia está infiltrada por criminales.
Poco después de la una y media de la tarde Álvarez Heredia dijo que “derivado de la infiltración y usurpación de funciones de individuos vinculados a la delincuencia en el cuerpo de la Policía Municipal de Zihuatanejo, el gabinete de seguridad federal del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto tomó la determinación de efectuar el desarme de los elementos de dicha corporación”.
Dijo que “en una acción conjunta de la Policía Estatal, Ejército Mexicano, Marina Armada de México, Policía Federal, Procuraduría General de la República (PGR) y la Fiscalía General del Estado, a partir de las 7 horas del día de hoy (ayer), se logró la detención de tres presuntos delincuentes que están siendo trasladados fuera del municipio para someterlos a proceso”.
“Dichos individuos desde hace días tenían la operación de la Policía Municipal del municipio de Zihuatanejo de Azueta, y están vinculados con grupos delictivos”, afirmó.
Añadió que fueron detenidos también “otros 42 individuos que sin estar debidamente acreditados como elementos policiales fueron sorprendidos dentro de las instalaciones portando armas, uniformes e insignias oficiales, por otro lado fueron detenidos otros 15 miembros de la corporación que habiendo reprobado sus exámenes de control de confianza, portaban armamento de la licencia oficial colectiva número 110 autorizada por la Secretaría de la Defensa Nacional” y que los detenidos serán puestos a disposición de las autoridades.
La Dirección de Seguridad Pública está en la avenida Bicentenario frente a los campos de fútbol de la unidad deportiva, y a un costado del penal de esta ciudad.
Poco antes de las 8 de la mañana, una hora antes de que concluyera el turno, más de 28 patrullas de la Policía Estatal y de militares se estacionaron a lo largo de la avenida. Sus ocupantes ingresaron a las instalaciones de la dependencia donde durante nueve horas tuvieron a los policías formados en la explanada, mientras que a los trabajadores administrativos los mantuvieron en sus áreas de trabajo vigilados.
Según la información que se dio en el transcurso de las horas, los policías estatales revisarían el armamento de los municipales, declaró a su llegada casi a las 9 de la mañana el director de Seguridad Pública, David Nogueda Salmerón, quien visiblemente desencajado dijo que se trataba de una revisión de rutina y que estaba ahí “para dar la cara”.
Sin embargo conforme pasaba el tiempo se observó que sacaron a tres policías municipales y a dos trabajadores administrativos y los subieron a las patrullas con dirección al centro de la ciudad, un rato después regresaron con ellos a las instalaciones.
Después entró el comandante de la Policía Ministerial de Zihuatanejo acompañado de dos agentes ministeriales y uno del Ministerio Público del fuero común, quienes llevaban documentos en las manos.
Poco después de las 11 de la mañana los policías estatales sacaron de uno por uno a tres uniformados, el primero fue el comandante Víctor Manuel, a quien durante la revisión que los militares y policías estatales hicieron al armamento de la corporación municipal el 10 de abril, le encontraron un fusil Galil y una pistola escuadra calibre 9 milímetros sin licencia. El segundo policía fue identificado como el comandante Martiniano S.R. y el tercero como Javier C.S., ex director municipal de Seguridad Pública de Petatlán, quien de acuerdo a las fuentes policiacas tenía dos semanas de haber llegado a esa corporación a ocupar el cargo de coordinador operativo.
A estos tres agentes los subieron en una patrulla y junto a ellos los policías estatales subieron una mochila en la que iban armas cortas y un radio portátil. La patrulla enfiló hacia la zona oriente de la ciudad y aunque se dijo que habían sido llevados a la subdelegación de la PGR, se conoció que de inmediato fueron trasladados al penal del puerto de Acapulco. No se conoció el motivo de la triple detención.
Poco a poco llegaron más policías municipales llevados por los estatales, algunos estaban resguardando instalaciones públicas y otros de descanso pero fueron llamados a presentarse de manera inmediata.

Nos tienen secuestrados, grita uno los municipales

Afuera se escuchaba cómo algunos policías preventivos decían que no tenían la culpa de no contar con la credencial que los incluye en la licencia colectiva 110 que les permite portar armas, pues no se las habían renovado, así como tampoco eran responsables de acreditar los exámenes de control de confianza, ya que los trabajadores administrativos y el director no llevan un registro de las fechas en que los policías deben de presentarse ante las dependencias porque no les quieren apoyar con viáticos pese a que es dinero que envía el gobierno federal para tal fin.
Un policía preventivo que se identificó como Marco Antonio Pérez Peralta subió a una de las torres de vigilancia que dan a la avenida Bicentenario en donde estaban los reporteros, gritó que los agentes estatales y soldados “nos tienen secuestrados” y que no les permitían comer, tomar agua ni ir al baño”, y que tampoco sabían a qué hora los dejarían salir, “no nos están golpeando pero se ponen agresivos, revisan hasta las bolsas, eso va contra la ley”.
Después de las 2 de la tarde llegaron unos 200 militares más, así como dos camionetas con marinos del Sector Naval a apoyar el traslado de, primero de 17 policías y posteriormente de 42, entre estos tres hombres vestidos de civil, según los mismos policías preventivos que no fueron detenidos.
Además de llevarse el armamento de la corporación municipal, los policías estatales sacaron en una cubeta de plástico varios radios de comunicación portátiles.
Poco antes de las 2 de la tarde llegaron esposas, madres e hijas y familiares de los policías a preguntar por los que tenían que regresar a sus casas el martes en la mañana, y se encontraron con la operación conjunta.
Cuando se dieron cuenta de la situación al ver el traslado de los primeros 17 uniformados, hombres y mujeres rompieron en llanto abierto y a gritos decían que sus familiares eran inocentes. Exigieron que el director también fuera detenido “porque él es el principal responsable de que no tengan sus credenciales de policías”.
Para cuando se dio el traslado de los 42 policías, varias de las esposas, madres e hijas se plantaron frente al portón con la intención de impedir que se los llevaran, pero fueron superadas en número y fuerza por los militares y policías estatales que a empujones las quitaron del camino para que pasaran las patrullas.
Los uniformados fueron llevados en un autobús a la unidad deportiva de la cabecera municipal de Petatlán, donde los esperaban dos helicópteros de la Policía Federal. Una versión indicó que serían llevados a la PGR en Acapulco y otra que los llevarían a la PGR en la Ciudad de México.

Encaran familiares al director de Seguridad

Pocos minutos después de las 4 de la tarde todos los policías estatales y los soldados se retiraron, entonces los familiares de los uniformados detenidos entraron a las instalaciones en busca de director David Nogueda, a quien encararon y responsabilizaron de haber permitido que sus familiares fueran detenidos.
El funcionario les mostró un documento firmado por el jefe de la Unidad de Asuntos Jurídicos y Derechos Humanos de la Secretaría de Seguridad Pública del estado, Francisco Montesinos Baños, con fecha del 15 de mayo, dirigido al alcalde perredista Gustavo García Bello, en el que le informa entre otras cosas que se haría una revisión extraordinaria al armamento de la corporación.
Agregó que él se sorprendió por lo que sucedió y que estaba en desacuerdo en que se los hayan llevado, aunque sostuvo que le informaron que sólo iban como presentados y no de detenidos. Aseguró que mediante la Dirección de Asuntos Jurídicos del Ayuntamiento y del grupo de abogados de la corporación, se trasladaría a Acapulco a ofrecer las pruebas de que sí son policías municipales.

Sus policías tomaron armamento tras el asesinato de sus compañeros, dice el alcalde

Para el presidente municipal perredista de Zihuatanejo, Gustavo García Bello, la detención de los 62 policías preventivos municipales “no fue algo extraordinario”.
Afirmó que aunque no tenían permiso tomaron el armamento para buscar a los responsables materiales del asesinato de tres de sus compañeros ocurrido en el módulo de vigilancia en la zona comercial de Ixtapa el 25 de abril, pero que ahí él no pudo hacer nada para impedirlo.
Ayer a las 8 de la noche García Bello ofreció una conferencia de prensa en la sala de Cabildo, para hablar de la detención de los policías hecha por policías estatales apoyados por militares y marinos. García Bello aseguró que fueron 48 policías los que se llevaron detenidos.
Dijo que ya había instruido al jefe jurídico del Ayuntamiento y a los abogados que emprendan la defensa legal de los policías, “todos son policías, por ahí creo que se decía que algunos habían sido detenidos sin acreditar ser elementos, pero todos son policías preventivos y ya estarán los abogados por ahí para ver su situación legal y llevar en este caso los documentos para aclarar su situación jurídica”.
De la versión del vocero del Grupo de Coordinación Guerrero en el sentido de que tres de los detenidos son presuntos delincuentes, el alcalde respondió, “yo no desmiento a nadie, son órdenes de gobierno que debemos que respetar, en este caso la revisión del armamento le compete al gobierno federal a través de la Sedena y si hubiera alguno de los elementos involucrados en algún delito, eso es ya una cuestión que tiene que ver con el armamento, aquí no estamos desmintiendo a nadie, pero si hay alguna investigación en contra de alguno de los elementos que están ahorita detenidos pues la va a haber, ahí no podemos meter nosotros la mano, cada quien es responsable de sus hechos”.
Luego de que se fueron los policías estatales y los militares de las instalaciones de Seguridad Pública, el director David Nogueda Salmerón, informó que sólo se llevaron a 50 policías “en calidad de presentados, no de detenidos”.
Los policías estatales traían una lista de los agentes que no cuentan con una identificación como policía “cosa que es mentira”, dijo.

Flotan en la playa Majahua dos hombres asesinados a balazos; ejecutan a dos en colonias

Los cuerpos de dos hombres asesinados a balazos flotaron en la playa Majahua, mientras que en colonias hubo dos ejecutados.
En otro caso, fueron baleados dos guardias de seguridad privada de una discoteca ubicada en la avenida Costera.
En la playa Majahua, de Puerto Marqués, fueron hallados en el mar los cuerpos de dos hombres asesinados a balazos.
De acuerdo con la Secretaría de Protección Civil, el hallazgo ocurrió a las 11:30 de la mañana frente al condominio Vista Real.
Los trabajadores de Rescate Acuático de la Octava Regional Naval encontraron a dos hombres flotando en mar, cerca donde desemboca la tirolesa.
Posteriormente, salvavidas la Secretaría de Protección Civil Estatal del Centro de Atención a Emergencias Acapulco Diamante trasladaron los dos cuerpos hasta el muelle de la marina Majahua.
Las víctimas, de unos 30 años, tenían varios días muertos y a simple vista impactos de arma de fuego, informaron trabajadores del Semefo.
De acuerdo con la información recabada, las víctimas fueron atadas en un ancla con una cuerda amarilla.
Los peritos de la Fiscalía Regional de Acapulcoindicaron que los dos hombres podrían tener de dos a tres días de haber fallecido adentro del mar.
Mientras que el Ministerio Público abrió una carpeta de investigación por el doble crimen.
Los cuerpos, en calidad de desconocidos, fueron trasladados a las instalaciones del Semefo para sus estudios correspondientes.
En la tarde, un hombre fue asesinado a balazos en la colonia Vicente Guerrero, asentada cerca de La Cima.
De acuerdo con el reporte de la Policía Ministerial, el crimen ocurrió a las 4:30 de la tarde entre las calles Chamizal y Juan del Río.
Los policías encontraron muerto a balazos a un hombre de unos 25 años, cerca de un árbol. La versión indica que un hombre armado mató a la víctima tras seguirlo.
Los peritos no encontraron casquillos percutidos en la escena del crimen, porque coincidieron que el agresor pudo usar un arma tipo Revólver.
Las detonaciones de arma de fuego causaron temor entre los vecinos que se encerraron en sus viviendas para evitar ser agredidos.
Más tarde, un hombre fue ejecutado a balazos en la colonia AltaMira, ubicada en la parte alta de la ciudad.
El crimen se reportó a las 7 de la noche en la calle México, subiendo por la avenida Ruiz Cortines, cerca de una panadería.
Según el reporte policiaco, los agentes encontraron a un hombre de unos 30 años muerto a balazos. Vestía bermuda blanca y playera tipo Polo vino.
Loa peritos informaron que la víctima tenía disparos en la cabeza, y fue enviada al Semefo para su necropsia.
Y en otro caso, fueron baleados dos agentes de seguridad privada de una casa de citas ubicada en la avenida Costera.
De acuerdo con el reporte de Seguridad Pública, la agresión ocurrió en los primeros minutos de ayer, en el segundo nivel de la discoteca Candela 2, en la casa de citas Molino Rojo, cerca de la Universidad Americana de Acapulco.
Testigos de la agresión dijeron a la policía que dos hombres armados atacaron sin mediar palabras a los dos guardias de seguridad y luego huyeron.
Las víctimas se llaman Eder, de 26 años, y José Hugo, de 24 años, éste tenía un disparo en el tórax.
Los lesionados fueron trasladados al hospital General ubicado en la avenida Ruiz Cortines.
El hecho violento causó pánico entre los asistentes de la discoteca y de la casa de citas.

Se enfrenta a la violencia y nadie puede decir lo contrario, afirma el gobernador

El gobernador Héctor Astudillo Flores sostuvo que no hay vacíos de autoridad en el estado y puso como prueba las operaciones de seguridad en San Miguel Totolapan y Teloloapan.
“Hay gobierno y está enfrentando las cosas y nadie nos puede decir lo contrario. Hay muchas cosas en las que se ha avanzado y tenemos que avanzar, en el caso de Tierra Caliente o nos sacudimos a los maleantes hoy o sencillamente va a ser más complicado que en el futuro se logre hacer”, expuso.
El domingo el obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa Salvador Rangel Mendoza opinó que los hechos violentos ocurridos el viernes y el sábado en San Miguel Totolapan y en El Ocotito, municipio de Chilpancingo, son una clara muestra de la ausencia de autoridad de los gobiernos estatal y municipal.
En Tierra Caliente la crisis comenzó el jueves con un enfrentamiento entre grupos rivales, Los Tequileros y La Familia Michoacana en el poblado de La Gavia, municipio de San Miguel Totolapan, que dejó ocho muertos y después se registraron 20 bloqueos en siete de los nueve municipios de la región, ante lo que intervinieron el Ejército y la Policía del Estado para liberar las carreteras.
Este sábado en El Ocotito se enfrentaron policías ciudadanos de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) contra policías comunitarios del Frente Unido por la Seguridad y el Desarrollo del Estado de Guerrero (FUSDEG), lo que dejó tres muertos según el gobierno del estado.
El gobernador estuvo en Acapulco donde encabezó el festejo por el Día del Maestro y la instalación del Consejo de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano del estado de Guerrero.
A la salida de la ceremonia se le pidió una postura o una respuesta a los señalamientos del obispo de Chilpancingo, pero dijo que no tenía nada que responder.
Se le insistió si hay ausencia de gobierno en regiones del estado como lo marcó el obispo, “si hubiera ausencia de gobierno no estaríamos en Tierra Caliente, si hubiera ausencia de gobierno no estaríamos en el asunto que se ha presentado de sacar al presidente municipal de Teloloapan cuando nos enteramos, yo creo que lo que hay es un grave problema y es un grave problema que tiene años arrastrándose, y que es mi obligación política y moral enfrentarlo con una gran determinación”.
Frente a los maestros en un salón del centro de convenciones Mundo Imperial, Astudillo Flores aceptó que una de las adversidades y desafíos que enfrenta su gobierno es el de la inseguridad, y se debe de enfrentar todos los días.
“Hay que sacudirnos de la delincuencia y de los maleantes, Guerrero merece mejor, los hombres y las mujeres del estado merecen vivir mejor”, dijo.
En declaraciones al concluir el festejo admitió que “Guerrero vive un momento difícil, no es un momento que se vaya a resolver tan fácilmente. Lamento mucho que le haya sucedido esto a los periodistas como le ha sucedido durante un buen tiempo a la gente en Tierra caliente”.
“El tema de Guerrero es delicado pero el tema de inseguridad es nacional. Es muy lamentable lo que le sucedió a los periodistas, hay que investigar, hay que hacer lo que nos corresponda, ojalá que exista una visión más amplia de lo que sucede en el país”, agregó.
Poco después de las 12 del día el gobernador informó que según los reportes que le dio el secretario de Seguridad Pública Pedro Almazán Cervantes quien recorrió Tierra Caliente, “todo está en la normalidad, está el tránsito libre en todo lo que es la carretera principal y hacia todos los municipios, está volviendo a la normalidad el transporte público, el comercio está volviendo a su normalidad. En conclusión creo que esta etapa que ha sido intensa de casi cuatro días está volviendo a tomar un ritmo correcto para esa población”.
Abundó que en la región permanecen la Policía del Estado, el Ejército y helicópteros de la Marina y de la Policía Federal, en total unos mil agentes.
Adelantó que se dará a conocer información de las operaciones de seguridad que se harán con las entidades vecinas de Guerrero en la región Tierra Caliente, “pronto tendrán noticias de algunas acciones que se van a hacer mas allá del estado de Guerrero”.
De los cuatro ejecutados de Chilapa, el gobernador lamentó lo sucedido e indicó que es un municipio que no puede desatenderse, “a veces pega en una región y después en otra, aquí está pegando en varias regiones al mismo tiempo”.
Un reportero preguntó si hay avances en investigaciones de alcaldes que tengan vínculos con la delincuencia organizada, en respuesta Héctor Astudillo dijo que no conoce de ninguna investigación, “si la tengo con mucho gusto se los voy a decir”.
Una reportera preguntó de la estrategia de seguridad en Acapulco con drones, en respuesta el gobernador dijo que se trata de una estrategia municipal que es muy correcta y el Grupo Coordinación Guerrero tiene sus propias operaciones “entre todos se ayudan”.

Llama Artículo 19 al gobierno federal a que frene la violencia contra los periodistas

 

La organización de defensa de la libertad de expresión Artículo 19 México señaló que es preocupante la ausencia de garantías para ejercer el periodismo en Tierra Caliente, luego del asesinato del periodista Cecilio Pineda Birto y de la retención, robo y amenazas de muerto contra siete periodistas en esa zona.
Expuso que lo acontecido refleja la ausencia del Estado, lo que agravia a la población en el lugar.
Por separado la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) condenó la agresión a los periodistas en la carretera frente a Acapetlahuaya ocurrida este sábado, y manifestó que permitir que grupos armados intimiden, agredan o violenten a los periodistas obliga a que las autoridades de los tres órdenes de gobierno a que cumplan con garantizar la seguridad de la población y el ejercicio de la libertad de expresión en México.
“Un grupo de siete periodistas conformado por Sergio Ocampo corresponsal de La Jornada, Ángel Galeana reportero de Grupo Imagen, Alejandro Ortiz del portal Bajo Palabra, Jair Cabrera colaborador de La Jornada, Jorge Martínez de la agencia Quadratín, Hanz Musielik de Vice y Pablo Pérez de Hispano Post, fueron privados de su libertad por algunos minutos y despojados de una camioneta, de sus equipos de trabajo, de teléfonos celulares, identificaciones y dinero en efectivo, además de recibir amenazas de muerte en su contra”, relata Artículo 19 en la alerta que emitió sobre los hechos en la carretera, cuando los periodistas regresaban de cubrir bloqueos en municipios de Tierra Caliente, a un kilómetro de un retén del Ejército.
En 2016 la organización documentó en su informe anual 26 agresiones contra la prensa en Guerrero.
La alerta emitida abunda que el 3 de marzo fue asesinado el periodista Cecilio Pineda en la misma zona de Tierra Caliente.
Resalta que “con los hechos ocurridos es preocupante la ausencia de garantías para ejercer el periodismo que impera en la región de Tierra Caliente. No podemos soslayar que la situación padecida por la prensa es un reflejo de la ausencia del Estado que agravia a la población de la zona”.
Expone que resultan preocupantes las afirmaciones de los servidores públicos de la Procuraduría General de la República (PGR) hechas a los periodistas involucrados, al no comprometerse a garantizar su seguridad y la de sus familias.
Hace un llamado enérgico al gobierno federal que encabeza Enrique Peña Nieto a que lleve a cabo las acciones necesarias para frenar la ola de violencia en contra de las y los periodistas, asegurar su protección y acabar con la impunidad que impera en los delitos cometidos contra la libertad de expresión.
Sostiene que el reciente cambio de titular en la Fiscalía Especial de Atención a Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE), debe demostrar que se trata de un verdadero compromiso por mejorar un contexto adverso para el ejercicio periodístico en México.
También demanda al nuevo titular, Ricardo Sánchez del Pozo, que instruya a su personal que haga las diligencias correspondientes, identificar y llevar a la autoridad judicial a los responsables.
Advierte que es fundamental que la FEADLE como el Mecanismo de Protección a Periodistas se coordinen, para que en el ámbito de sus competencias brinden las condiciones de seguridad a los periodistas agredidos a fin de realizar las denuncias correspondientes y estar en posibilidad de dar el debido seguimiento.
También exige al gobierno del estado garantice la seguridad de los periodistas que habitan y laboran en la zona.

Guerrero es una de las entidades más peligrosas para los periodistas, advierte la CNDH

Mientras que en un comunicado la CNDH señala que “los periodistas, que viajaban en dos camionetas, fueron agredidos por hombres armados quienes les sustrajeron sus pertenencias y materiales de trabajo como celulares, cámaras y documentos personales, tarjetas bancarias y pasaportes, así como una de las camionetas en las que se desplazaban, además de amenazarlos”.
Indica que como organismo nacional de defensa de derechos humanos tuvo de inmediato comunicación con el secretario general del Sindicato Nacional de Redactores de la Prensa Éric Chavelas para ofrecer las acciones y el acompañamiento necesario a los periodistas agredidos.
Abunda que Guerrero es una de las entidades más peligrosas para ejercer el periodismo en México, por lo que es necesario que las autoridades establezcan las condiciones necesarias para garantizar que la labor de las y los periodistas pueda realizarse sin ningún tipo de afectación, por parte de servidores públicos o particulares.
Afirma que por ningún motivo puede permitirse que grupos armados intimiden, agredan o violenten el material de trabajo de las personas que ejercen el periodismo en el estado o en alguna otra región del país, que obliga a que las autoridades de los tres órdenes de gobierno a que cumplan con garantizar la seguridad de la población y el ejercicio libre de la libertad de expresión en México.

Los siete reporteros estaban a merced y capricho de los sicarios, relata Hans Musielik

Hans Musielik es un periodista alemán que lleva más de cinco años en México cubriendo la situación de violencia que se vive en el país pero nunca había sufrido un “atraco”, como él llama al despojo que sufrió por miembros de un grupo delictivo el sábado en la tarde en la carretera Iguala-Ciudad Altamirano, cerca del crucero a Acapetlahuaya, junto a seis periodistas más.
Dice también que la situación más difícil que ha vivido es la de Guerrero, en referencia al robo de su equipo ese día en la región de Tierra Caliente.
Afirmó que el centenar de sicarios que los robaron y retuvieron no respondían a un jefe, “se movían libremente y estaban drogados”.
Tres días después de los hechos el periodista alemán, a quien uno de los sicarios le colocó en la sien una pistola, dijo que en su recorrido por el país es la situación más difícil que ha tenido en su carrera periodística.
“Es una situación, no la más difícil pero en la que más me han robado y en la que sentí un poco que no tenía control de la situación. Realmente estábamos a merced y al capricho de lo que ellos decidieran”, explicó.
Añadió que ha estado en otras situaciones de riesgo y que se ha sentido en peligro, “pero esta vez no sentí ningún control de la situación. Realmente me sentí a merced y al capricho de la fe de ellos”.
Dijo que en otras situaciones de riesgo en las que se ha encontrado sabe que está en peligro, pero que puede hablar, que puede razonar, “pero en esta no, teníamos que dejar que sucedieran las cosas, estar tranquilos y ante todo era hacerles entender que no éramos un riesgo para ellos, que éramos prensa, porque lo ponían en duda”, mencionó.
Añadió que ha cubierto varios conflictos, en Michoacán, en Sinaloa, en Veracruz, pero que en esos lugares los delincuentes “te preguntan quién eres, te paran, te amenazan y quieren saber quién eres. Una vez Así te identificas, les explicas con quién vas o quién eres y finalmente te dejan ir. Ha habido ocasiones que el coche que te quitaron al día siguiente te lo regresaron, pero aquí son dos días y no lo han regresado”, dijo en referencia a la camioneta que le quitaron al corresponsal de La Jornada, Sergio Ocampo.
Agregó que lo que le sorprendió es que quienes mantenían el retén eran niños, “mínimo conté seis niños que definitivamente eran menores, que no saben lo que son”.
–¿Había jefes entre quienes los detuvieron? –se le preguntó.
–Había una persona que estaba bajo control del grupo, eso nos dimos cuenta, no parecía que fuera un alto cargo como mando superior, pero nos dimos cuenta que en el momento del robo cada uno agarraba lo que quería, abrían las maletas y ponían cara de felicidad. Cada uno agarraba lo que podía”, dijo.
“Esa persona que parecía el jefe tenía el control de lo que tenía que hacerse, pero cuando pedíamos que nos diera chance nos decía que eran órdenes de arriba, a lo mejor estaba a cargo el de arriba pero él sólo de ese grupito”, dijo.
–¿Los estaban esperando?
–Es posible, yo no puedo saber pero hay comentarios, como que son órdenes de arriba y eso se puede interpretar que nos estaban esperando, o que definitivamente nos tenían identificados desde que dejamos la cobertura, ya nos habían identificado, nos habían dejado trabajar y sólo nos esperaban.
Explicó que cuando el sicario le apuntó a la cabeza, pensó en todo, “sacó la pistola muy despacio, vi sus ojos. Yo dije este anda muy intoxicado y pensé, mejor voy a colaborar”.
Contó que en un momento los delincuentes querían quitarle la cartera, “y yo la saqué para dar mi identificación hasta que este muchacho (el de 13 años) sacó la pistola y me asusté y dije, toma, se la di”.

Hallan una cabeza humana en Corral de Piedra, Chilapa; sería de uno de los cuerpos del domingo

La mañana de ayer una cabeza humana fue encontrada en las inmediaciones de la colonia Corral de Piedra, ubicada a unos 15 minutos en vehículo de la cabecera municipal de Chilapa, y podría corresponder a uno de los cuatro hombres decapitados hallados la mañana del domingo.
La Fiscalía General del Estado (FGE) informó que la mañana de este lunes fue reportado a la Policía Municipal que en el asentamiento estaba una cabeza humana en la orilla de la carretera, a unos 30 metros de donde fueron hallados el domingo los cuatro hombres decapitados y tres cabezas junto a un narcomensaje.
Las autoridades acudieron al lugar y confirmaron el hallazgo, levantaron la cabeza y fue trasladada a un velatorio de Chilapa y posteriormente al Servicio Médico Forense (Semefo) de Chilpancingo.
Fuentes de la Fiscalía indicaron que probablemente la cabeza pertenece a un cuerpo que está en el Semefo de Chilpancingo, pero se harán los estudios correspondientes.
El domingo, los cuerpos de cuatro hombres decapitados y tres cabezas fueron hallados en la colonia Corral de Piedra. Con este caso, sólo en nueve días, es decir, del 6 al 14 de mayo, 13 víctimas fueron decapitadas o desmembradas en Chilapa por la disputa entre los grupos de la delincuencia organizada.

Ataques a balazos en colonias dejan cinco hombres asesinados y tres heridos

Cinco hombres fueron asesinados a balazos y tres heridos, entre ellos una mujer, ayer en distintos ataques.
En un primer caso, dos hombres fueron asesinados a balazos y una mujer resultó herida por una bala perdida.
De acuerdo con el reporte policiaco, la agresión ocurrió a las 4 de la tarde en la calle Buenavista, ubicada en la unidad habitacional Villa Sol, atrás del centro comercial Plaza Caracol.
Los policías encontraron allí a dos jóvenes asesinados a balazos, además de una pistola y una motocicleta, al parecer de las víctimas. También una mujer resultó herida.
La versión policiaca indica que dos grupos de jóvenes se enfrentaron a balazos en la avenida Juan N. Álvarez, y que los agresores huyeron.
La primera víctima vestía una bermuda verde a cuadros y playera roja, y la otra una playera negra y pantalón de mezclilla.
Los cuerpos quedaron en una distancia menor a ocho metros, uno junto a la motocicleta y el otro junto a la pistola y un automóvil Volkswagen azul con blanco.
Mientras que una mujer resultó herida por una bala perdida tras el enfrentamiento, por lo que fue trasladada a un hospital cercano.
Los peritos de la Fiscalía Regional de Acapulco localizaron en la escena del crimen varios casquillos percutidos calibre .9 milímetros.
Las detonaciones causaron temor entre los vecinos que se encerraron en sus viviendas para evitar una bala pérdida.
El Ministerio Público abrió una carpeta de investigación por el doble crimen.
Los cuerpos, en calidad de desconocidos, fueron trasladados a las instalaciones del Semefo para sus estudios correspondientes.
La zona fue resguardada por policías de la división Gendarmería y del estado. No hubo detenidos.
Y en otro caso, dos hombres fueron heridos a balazos en la unidad habitacional El Coloso y uno murió en el hospital.
De acuerdo con la información recabada, la agresión ocurrió a las 4 de la tarde en la avenida Las Torres, en la etapa 16 de ese conjunto habitacional.
Testigos de la agresión dijeron a la policía que hombres armados atacaron a balazos de manera sorpresiva a sus víctimas, afuera de una miscelánea de razón social “Edith”.
Un víctima recibió un disparo en la cabeza y la otra en la cosquillas, según los agentes.
Los lesionados fueron trasladados a un hospital cercano. Los peritos localizaron varios casquillos percutidos de un arma .9 milímetros.
Se supo que uno de los heridos murió en el hospital por las heridas de bala.
Por la noche, dos hombres más fueron asesinados a balazos en la colonia Miramar, colindante con la Reforma Agraria, ubicada en la zona poniente de la ciudad.
De acuerdo con la información oficial recabada, el doble homicidio se reportó a las 9 de la noche en la calle principal de colonia mencionada. Allí los policías encontraron a los hombres muertos a balazos.
Una víctima tenía disparos en la cabeza y vestía una playera blanca con pantalón negro de mezclilla.
El otro cuerpo fue localizado a unos metros del primero, tirado en medio de la calle, con disparos; vestía una playera azul con una franja blanca, y una bermuda beige y sandalias.
Según las autoridades, una de las víctimas fue identificada como Emanuel N, de 22 años.
Los peritos localizaron casquillos percutidos de calibres 223 para rifle AR-15 y .9 milímetros.
Los cuerpos fueron levantados y trasladados al Semefo para los trámites legales correspondientes.
Los soldados, policías estatales, municipales y ministeriales resguardaron la zona. No hubo detenidos.

Un baleado en Las Cruces

En otro caso, un hombre fue baleado en la colonia Las Cruces, a un costado de la gasolinería.
De acuerdo con el reporte policiaco, la agresión ocurrió a las 7 de la noche entre el bulevar Lázaro Cárdenas y la calle Ignacio López Rayón.
El hombre quedó tendido en la banqueta y, a simple vista, tenía un disparo en la espalda, señala el reporte policiaco.
La víctima fue trasladada a un hospital cercano. La zona fue resguardada por policías de la Gendarmería y del estado. No hubo detenidos.

Cierran la autodefensa de Totolapan y vecinos el paso de soldados y policías a La Gavia

Debido a una serie de confrontaciones entre militares y policías y la autodefensa de San Miguel Totolapan se mantiene tenso el ambiente en la zona ante un posible choque, porque las autodefensas cerraron las entradas a la cabecera municipal, pues no quieren permitir el ingreso de más efectivos con el argumento de que ayudan al líder criminal Raybel Jacobo de Almonte, El Tequilero, y se mantienen cerca del puente de la entrada unos 300 uniformados en espera de órdenes para ingresar a la zona que controla el Movimiento por la Paz.
Desde las 4 y media de la madrugada, llegaron policías ministeriales, estatales y peritos con militares de la base de San Miguel Totolapan, intentaban acudir al pueblo de La Gavia, para hacer las diligencias a los ocho muertos, que según el gobierno del estado dejó un enfrentamiento entre la banda de Los Tequileros y de La Familia Michoacana el miércoles.
Integrantes de la autodefensa Movimiento por la Paz y vecinos bloquearon el paso más de cuatro horas a soldados, policías ministeriales, estatales y peritos del MP que se dirigían La Gavia.
Fuentes del pueblo informaron que el hecho ocurrió porque la autodefensa acusa al Ejército de que ayer, cuando resguardaba la población de La Gavia tras el enfrentamiento, dio servicio médico y trasladó a dos heridos del grupo delincuencial que encabeza Raybel Jacobo de Almonte, El Tequilero, a una clínica fuera de Totolapan.
Cuando llegaron los policías comenzó el bloqueo en las entradas con unidades del transporte público. Policías y personal que iba a la diligencia comentó que “entendieron eso como un encierro y que no los dejarían salir”, pero además esperaban un acuerdo para que les autorizaran entrar a La Gavia.
A las 9 de la mañana líderes de la autodefensa se dieron cuenta que los ministeriales se decían “retenidos”, y acudieron a decirles que se podían salir cuando quisieran, y acordaron que para evitar confusiones el convoy saldría del municipio.

Se reagrupan más de 300 soldados y policías

Más de 300 agentes entre militares, policías estatales y ministeriales se reagruparon en la tarde, se instalaron en el poblado de Santana del Águila, municipio de Ajuchitlán, a 2 kilómetros del puente de entrada a San Miguel Totolapan en espera de órdenes de ingresar, y al anochecer se mantenían en sus puestos.
Los militares encabezan el grupo más grande, con más de 200 efectivos, siguen cerca de 10 patrullas del estado con unos 50 elementos y 5 patrullas más de la Policía Ministerial con otros 50.
Los integrantes del Movimiento por la Paz al enterarse del grupo que intentaba ingresar reunió a cerca de 100 personas en el puente, entre mujeres y hombres, con intenciones de impedir el ingreso del convoy.
Había vehículos particulares, tractores y del transporte público listos para cerrar el paso. Solamente permitían el paso a particulares y vecinos de la localidad.
Vecinos y choferes del transporte público se sumaron al movimiento luego de que les pidieron apoyo, y bloquearon la carretera estatal en el poblado de Poliutla del municipio de Tlapehuala, a un kilómetro de la carretera federal.
El bloqueo comenzó antes de las 2:30 de la tarde en la carretera estatal, luego de que los pobladores se enteraron de que en el poblado de Santa Ana del Águila, entre Totolapan y Tlapehuala, hay unos 300 soldados y policías estatales y ministeriales.
En Poliutla se observaron unas 30 combis del transporte público de la ruta Tlapehuala-Arcelia bloqueando la carretera.
Cerca de las 5 de la tarde llegó otro grupo de 30 taxistas de Arcelia y bloqueó la entrada al pueblo del Escondido, en Santo Niño municipio de Tlapehuala, que es una localidad entre Altamirano y Arcelia, a 3 kilómetros de este último municipio. Esta es otra entrada de camino rural que tiene acceso a rutas que llevan a Santana del Águila.
La intención de los bloqueos es impedir que lleguen refuerzos a los militares y grupos policiacos en la zona.
Cerca de las 5 y media de la tarde llegaron al crucero de Poliutla tres patrullas cargadas con escudos y equipo antimotines, que al parecer intentaban llevar a Santana del Águila, pero no alcanzaron a cruzar.

Cerraron el paso a las autoridades

En un primer momento la tarde de este jueves la autodefensa consideraba permitir el ingreso de los policías estatales y ministeriales, pero no del Ejército, a quienes señalaron de estar coludido con El Tequilero, pero luego de la visita del vocero a La Gavia por aire, y ante la falta de diálogo con el movimiento de autodefensa acordaron que no permitirían la entrada a ningún grupo policiaco.
En la tarde se mantuvo en el poblado de Santana el grupo militar y policiaco pero tampoco se movieron los bloqueos, lo que dejó prácticamente cercadas las salidas para ellos.
Las autodefensas pidieron la salida del grupo militar que se ubica en la cabecera municipal, al considerar que no combatió a El Tequilero, sino que incluso le prestó auxilio a su gente para escapar.