El coordinador de Protección Civil municipal, Efrén Valdez Ramírez, informó que el lunes pasado se hizo un recorrido por el puente de La Quebrada, y determinó que los vehículos pesados no deben circular en esa estructura.
Ayer se observó un muro de contención y el túnel de La Quebrada están fisurados, y la circulación de automóviles sigue normal en cualquier modalidad, y no hay anuncios viales, menos agentes de Tránsito municipales para advertir del peligro.
El túnel de la Quebrada se ubica en la avenida Adolfo López Mateos del fraccionamiento Las Playas.
La vialidad mencionada conecta de la avenida Costera, cerca del Zócalo hasta playa La Angosta y Sinfonía del Mar, incluso lleva a la zona de Caleta-Caletilla.
La fisura del muro de contención, al menos mide 50 metros lineales, y tiene una altura de más de 10 metros que pueden colapsar.
Mientras que en el túnel hay diferentes grietas y fugas de agua, además está desprendido el concreto en la parte de arriba.
En el lugar no hay anuncios viales, menos agentes de Tránsito para restringir la circulación de camiones pesados como camiones de volteo, pipas o autobuses.
Ayer no había automóviles ni motocicletas estacionadas a la 1 de la tarde, pero sí la circulación constante de esos vehículos.
En el lugar se estacionan los automóviles para mirar los clavados de La Quebrada en la tarde-noche y la mayoría los fines de semana. La zona es muy concurrida por los turistas.
Vía telefónica, el funcionario municipal explicó que los trabajadores del área Técnica y él, con el apoyo del Colegio de Ingenieros Arquitectos del Estado de Guerrero, hicieron la inspección en la avenida Adolfo López Mateos en fraccionamiento Las Playas.
Aseveró que la fisura se debe a la antigüedad de la estructura, además de los sismos y lluvias pasadas por la humedad.
El presidente de la Asociación Mexicana de Agencias de Viajes (AMAV) en Guerrero, Levi Williams Manzanares, indicó que la certificación de las playas como el Blue Flag es una herramienta más que ayuda a atraer a los visitantes a Acapulco, porque significa que las playas no están contaminadas y reconoció que no hay ningún atractivo nuevo que ofrecer.
En declaraciones por teléfono el representante del sector señaló que la certificación que la alcaldesa de Acapulco Abelina López Rodríguez consideró como una “hipocresía” sí da una mayor certeza a los turistas de la limpieza de las playas, y consideró que es una de las múltiples medidas que se pueden considerar, sin embargo lo prioritario para Acapulco es la rehabilitación de la infraestructura turística.
“El tener una playa certificada es un buen instrumento de marketing, pero para tener las playas en buen estado no se necesita la certificación. Como vendedores, una certificación Blue Flag nos ayuda como un instrumento de que las playas se encuentran limpias para llamar a los visitantes”.
Agregó que “es una de las múltiples medidas que se pueden tomar, pero la más urgente es que se vaya mejorando la infraestructura. Otra cosa que ayuda es generar nuevas opciones turísticas”.
El líder empresarial dijo que a casi 10 meses del impacto del huracán no hay las suficientes embarcaciones como las había antes del impacto, que es uno de los atractivos para los visitantes, mientras los clavadistas de La Quebrada se han mantenido, pero “no tenemos novedades que ofrecer como destino Acapulco hacia afuera. Lo primero que preguntan los turistas es qué hay de nuevo en Acapulco”.
Williams Manzanares consideró que la temporada vacacional de verano ha sido positiva a pesar de la poca disponibilidad de habitaciones que hay y que suman 11 mil 128 cuartos según los datos de la Secretaría de Turismo del estado, y Acapulco ha estado los fines de semana rondando el 70 por ciento de ocupación, mientras que Ixtapa mantiene un 80 por ciento y la ciudad de Taxco luego de que en las primeras semanas se mantuvo muy baja en ocupación, estas últimas ha repuntado a un 70 por ciento.
“Ahora se nota un poco lento, pero el turista se ha dejado venir a Acapulco de último momento”, dijo el empresario, quien consideró que al no generar muchas expectativas hacia fuera, los visitantes que llegan están sorprendidos de los avances de la reconstrucción, aunque hay algunos edificios con daños muy visibles.
La Secretaría de Turismo de Guerrero (Sectur) informó que la ocupación hotelera en Acapulco este lunes sumó 48.4 por ciento en sus 11 mil 128 habitaciones, es decir un 27.4 por ciento de las 19 mil 600 habitaciones que había antes del huracán Otis.
De acuerdo con los datos estadísticos de la Sectur el promedio general de los cuatro centros turísticos más visitados en el estado fue de 54.6 por ciento.
Acapulco presentó una ocupación del 48.4 por ciento, su zona con mayor concurrencia fue la Dorada con 54.3 por ciento, seguida de la zona Diamante con 43.4 por ciento y la Tradicional con 41.8 por ciento.
En Ixtapa la renta de cuartos de hotel alcanzó el 69.1 por ciento, en Zihuatanejo fue del 42.5 por ciento y la ciudad de Taxco alcanzó el 32.7 por ciento.
La operación de verano concluye el 25 de agosto
En un breve boletín el secretario de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, Roberto Arroyo Matus, destacó el reforzamiento del personal salvavidas en todas las playas del estado, quienes en coordinación con otras dependencias para brindar orientación a los bañistas y reforzar la vigilancia para evitar accidentes dentro y fuera del mar.
Dijo que hasta el corte de este domingo se han atendido 126 llamados de auxilio en todo el estado, destacando 25 rescates acuáticos, 22 servicios de atención prehospitalaria en playas, tres menores que fueron localizados, dos personas fallecidas por asfixia por sumersión y 73 accidentes vehiculares.
El secretario dijo que en todo el estado hay un despliegue de 300 trabajadores operativos que se mantendrán hasta el 25 de agosto para brindar seguridad y bienestar a todas y todos los turistas, para prevenir incidentes y garantizar unas vacaciones seguras y agradables.
Integrantes del Colegio de Ecólogos del Estado de Guerrero durante la reunión donde hablaron de la certificación de playas Foto: Aurora Harrison
Aurora Harrison
Profesionistas del Colegio de Ecólogos del Estado de Guerrero coincidieron que se deben de certificar playas de Acapulco, en el caso de Manzanillo que se pretende ser incluyente, y seguir los trabajos para retirar las embarcaciones encalladas tras el huracán Otis, para que no se vuelva a convertir en un astillero.
Ayer en sesión tuvieron de invitado al consultor ambiental Mario Salgado de la Sancha, quien les explicó que el hecho de que el gobierno pague para certificar las playas, se les da la bandera, pero tienen que cumplirse ciertas normas para obtener el distintivo.
Salgado de la Sancha consideró que las autoridades deben invertir en certificar las playas, para que sepan que es lo que tiene “bien y mal en materia de agua, de infraestructura costera, en materia de manejo de residuos, en materia de biodiversidad y educación ambiental, todo lo que exige la Norma 120”.
A los miembros del colegio les dijo que el que se pague para certificar se tienen que cumplir con los requisitos de Norma 120-2016, que estable calidad del agua, un plan de manejo de residuos sólidos urbanos, educación ambiental, porque no se trata nada más de poner contenedores, sino evitar que estos se saturen.
Detalló que la certificación de las playas debe ser “sustentable”, que debe existir un grupo interdisciplinario que le de seguimiento para que se pueda recertificar y de este modo ir creando conciencia entre gobierno, ciudadanos y quienes visitan las playas. Sostuvo que es un trabajo que se debe de ir haciendo para ir cuidándolas para que no se contaminen.
En la participación los profesionistas comentaron que en otros estados hay playas certificadas, citaron los casos de Cancún, en Quintana Roo, y en Oaxaca, e incluso mencionaron que en la zona turística de Zihuatanejo ya hay algunas playas con distintivo Blue Flag.
Manzanillo se debe limpiar
El presidente del colegio, Armando de la Cruz Segura, dijo que hay una coincidencia entre los integrantes que es recomendable la certificación de playas limpias, “porque con esto se estaría legitimando todos los esfuerzos que está haciendo la presidenta”.
De la playa Manzanillo, que pretenden hacer incluyente, para que personas con discapacidad puedan ir, indicó que se requiere de hacer un “dragado total de la parte de playa, sacar todo, hacer análisis físicos, químicos ver si hay indicadores biológicos afectados o indicadores biológicos naturales que nos digan que la contaminación está presente, en tanto no se quiten las embarcaciones no debe de utilizarse”.
La playa debe estar limpia y saneada para que quienes la usen vayan con seguridad de que no van a tener un efecto secundaria de contaminante que pudiera estar ahí.
De las embarcaciones que todavía están, dijo que se deben de quitar, y no permitir que vuelva a convertirse en un astillero “hay que darle continuidad, no hay que dejarlo al hay se va porque la omisión es la solución, pero al largo plazo la naturaleza nos cobra la factura”.
“No se trata de tener una playa cribada, sino tener una playa en todos sus aspectos sin residuos sólidos, cultura ambiental, limpias, sustentables y sostenibles”, dijo.
Además, agregó que la certificación, “nos daría para recuperar el plus que tuvo Acapulco en los 60 o 70 y recuperar todo ese potencial turístico que tanta falta hace, sobre todo en este tiempo, la certificación es algo beneficioso”.
De la Cruz Segura agregó que después del huracán Otis se está dando más importancia al medio ambiente, “antes no era tan considerados y el colegio siempre estuvo promoviendo recursos para que hubiera una educación ambiental y fuimos logrando cosas.
Recordó que si ya había playas certificadas en Acapulco con bandera Blue Flag, “se debe de dar continuidad en otras playas, como la incluyente que se va a hacer”.
La Secretaría de turismo de Guerrero (Sectur) informó que la ocupación en las 11 mil 128 habitaciones rehabilitadas en Acapulco fue del 60 por ciento, que es el 34 por ciento de las 19 mil 600 habitaciones que había antes de las devastación que dejó el huracán Otis.
En su reporte estadístico, la Sectur informó que la ocupación promedio general, en los cuatro centros turísticos más importantes del estado fue de 62.8 por ciento.
Acapulco promedió 60 por ciento de la renta de los cuartos de hotel, su zona con mayor concurrencia de visitantes fue la Dorada con 69.3 por ciento, seguida de la zona Tradicional con 52.3 por ciento y la zona Diamante con 50.2 por ciento.
En Ixtapa, la ocupación de habitaciones alcanzó el 74 por ciento, mientras que en Zihuatanejo fue del 47.7 por ciento y la ciudad de Taxco 36.6 por ciento. (Jacob Morales Antonio).
La Secretaría de Turismo de Guerrero (Sectur) informó que la ocupación hotelera este miércoles en Acapulco fue del 55 por ciento en las 10 mil 807 habitaciones rehabilitadas, el 30 por ciento de los 19 mil 600 cuartos que había antes del impacto del huracán Otis.
En su estadística diaria la Sectur informó que los cuatro centros turísticos más importantes del estado tuvieron un promedio general de la renta de cuartos de hotel del 60 por ciento.
Acapulco sumó 55 por ciento, y la zona con mayor afluencia fue la Dorada con 66.7 por ciento, seguida de la zona Diamante con 45.6 por ciento y la Tradicional con 39.4 por ciento.
En Ixtapa la ocupación hotelera alcanzó el 78 por ciento, mientras que en Zihuatanejo fue del 37 por ciento y la ciudad de Taxco alcanzó el 21.7 por ciento de la renta de los cuartos de hotel. (Jacob Morales Antonio).
En algunas calles de Acapulco hay montones de basura que generan olores desagradables: los vecinos comentaron que el camión recolector de basura no ha pasado en varios días.
En un recorrido por la avenida Cuauhtémoc, una de las principales calles del puerto, alrededor de las 2 de la tarde en varios puntos había bolsas de basura llenas de moscas y con olores desagradables.
En algunos montones de desechos los perros rompían las bolsas buscando comida, lo que generó que el viento volara lo que quedaba al descubierto ensuciando más la avenida.
En la avenida Cuauhtémoc había bolsas de basura cerca del punto conocido como Cine Río, donde el estado de descomposición de los desechos era evidente por los olores que desprendían, mientras escurrían los lixiviados de los desechos por la banqueta. La situación generó también acumulación de moscas.
También había bolsas de basura tiradas en la calle Gómez Morín, cerca del parque Papagayo, donde estaban recargadas sobre el poste en la esquina que conecta con la calle Álvaro de Amezquita. Ahí, las grandes bolsas negras desprendían olores desagradables y al menos ahí se contabilizaron cuatro montones de basura acumulada en la calle.
Algunas de las personas que están en esos negocios manifestaron que ya tiene varios días que el camión recolector no pasa, por lo que no pueden tener los desechos dentro de las viviendas o negocios, por lo que pidieron a la alcaldesa Abelina López Rodríguez que haga más eficiente el servicio de recolección de la basura para que pasen a llevársela y no tengan que ponerla en la calle donde genera moscas y gusanos. (Karina Contreras).
Vacacionistas ayer en la playa Tlacopanocha de Acapulco Foto: Carlos Carbajal
Aurora Harrison / Jacob Morales Antonio
El secretario de Turismo municipal, David Abarca Rodríguez, declaró que los hechos violentos no han afectado la llegada de cruceros, para la próxima temporada 2025 se tienen previstos 15 arribos; para finalizar este año faltan tres cruceros más.
Ayer en declaraciones luego de acudir a la conferencia Tu Presidenta Informa, que ofreció la alcaldesa Abelina López Rodríguez, Abarca Rodríguez adelantó que este gobierno trabaja para traer a cruceros de la línea Carnival Cruises.
La presidenta municipal Abelina López en su conferencia celebró que la naviera Carnival Cruises retiró su alerta de viaje hacia Acapulco después de 14 años.
En ese sentido Abarca Rodríguez dijo que la violencia no ha afectado el arribo de los transatlánticos, y dijo que el barco que canceló fue por “cuestiones de logística”, que faltan tres cruceros por llegar para cerrar el año, y para el próximo año “tenemos confirmado 15 y 10 para el 2026, pero sigue creciendo”.
“Desde que entramos a la fecha hemos tenido cero incidentes con los turistas”, dijo el secretario que mencionó que la naviera Carnival quitó la alerta y certificó para cruceros a Acapulco y para diciembre tienen previsto visitar la ciudad para ver cómo se desarrollan las reuniones de seguridad.
En casi tres años del periodo de Abelina se han recibido 34 cruceros y aún faltan tres, se logró la certificación de Acapulco como ciudad Pro Cruceros, y operan empresas como Norwegian, Regent, Oceania, Silversea, Swan Hellenic, Hapag Lloyd Cruises, estas dos últimas europeas y espera que para la próxima temporada se reactiven las operaciones con Carnival.
Abarca Rodríguez dijo Acapulco ha tenido una buena temporada vacacional y esperan que las cifras superen el pronóstico, que son de 60 por ciento de ocupación hotelera, una afluencia de 594 mil 672 turistas, y una derrama de 4 mil 458 millones de pesos.
“Las cifras son acorde a la realidad, tenemos que entender que ahorita hemos visto que hay más demanda que oferta, porque no tenemos las 19 mil habitaciones (que se tenían antes del huracán Otis)” puntualizó el funcionario municipal.
Ocupación positiva, pero de fines de semana: David Abarca
El secretario David Abarca dijo que hay un balance positivo de la ocupación de los hoteles en Acapulco, pero sólo los fines de semana, pese a la temporada vacacional de verano.
En declaraciones por teléfono, el secretario confió que en lo que resta de las vacaciones y la semana la ocupación repunte y se mantenga en promedio en un 60 por ciento, sin embargo, destacó que los fines de semana la ocupación ha sido buena y ha estado por arriba del 80 por ciento en las 10 mil 807 habitaciones rehabilitadas.
Del impacto de la situación de violencia que se vive en el municipio dijo: “la gente no es tonta, la gente se da cuenta que no es únicamente Acapulco. No hemos tenido problemas con ningún turista, el problema ha sido entre ellos mismos, nosotros vemos que siguen llegando –los visitantes– porque quieren a Acapulco, porque siguen queriendo Acapulco, que eso es lo más importante”.
Dijo que la secretaría a su cargo continúa con la promoción de la ciudad, “hablando de las cosas buenas”, además del impulso que se le está dando a los nuevos atractivos como el senderismo en la Trinchera de Morelos, la Ciudad Perdida, y otras actividades como el Festival del Pescado a la Talla en la Bonfil.
Pero Abarca Rodríguez reconoció que el turismo de alto poder adquisitivo que llegaba al puerto no viene en la misma cantidad, debido a la destrucción que aún hay en la zona Diamante donde muchos tenían sus segundas residencias.
Destacó que en la actualidad muchos de los hoteles que se han rehabilitado, fueron remodelados y ahora tienen unas tarifas altas, lo que también está dejando una buena derrama económica y empujando a la llegada de un nuevo segmento a la zona Dorada.
Consideró que para diciembre habrá más hoteles abiertos y con mejores servicios y habitaciones que antes del impacto del huracán Otis, porque son prácticamente nuevos, luego de las remodelaciones que se han hecho.
El oceanólogo Efrén García Villalvazo señaló que una mezcla de sedimentos con aguas residuales fue lo que arrastraron hacia el mar los cauces pluviales el pasado lunes, luego de la repentina y fuerte lluvia que cayó sobre Acapulco y cuyas imágenes fuero difundidas en redes sociales.
Comentó en charla telefónica que durante la época de secas se acumula una mezcla de sedimentos que con las primeras lluvias es arrastrada al mar, es muy probable también que en mayor parte sean aguas residuales lo que se vertió al mar ya que este problema, a pesar de los intentos de los gobiernos, no ha sido posible erradicarlo.
Quien además es ambientalista y asesor pesquero y acuícola relató que siempre ha sido una defensa de las autoridades el decir que sólo son sedimentos y que éstos no causan ningún problema, “pero realmente es una mezcla porque aquí en Acapulco continúa con la mala costumbre de conectar su drenaje a los cauces pluviales y es un problema que no se ha podido eliminar”.
Varios ayuntamientos han hecho el intento, añadió, “pero acaban de clausurar una descarga por aquí y al mes ya está por allá otra y así”. Lamentó que la población no entienda que todo lo que va a dar a esos cauces tarde que temprano termina por ir al mar.
Lo único que hizo la lluvia del pasado lunes, dijo, “fue acelerar el proceso y lo que vimos quiere decir que todavía hay problemas de descargas de aguas residuales a los cauces pluviales”. Acotó que si bien no las tiene, debe haber pruebas de ello.
En ese sentido, indicó, “lo más correcto luego de que pasan este tipo de eventos es que se llevara a cabo un muestreo adicional en el mar de enterobacterias para verificar en qué niveles está el agua de las playas”.
“Que se haga un muestreo para verificar, que lo haga el Ayuntamiento; eso creo yo, es lo más responsable”, indicó, y agregó que “incluso debería existir un laboratorio especializado para hacer estas pruebas de manera permanente “y no sólo en caso de emergencia o pre vacacionales si no para monitorear todo el año las descargas que van hacia la bahía”.
Acapulco como centro turístico que pretende ser benigno con sus turistas debe atender este tipo de cosas de manera preventiva, añadió García Villalvazo, “no tenemos que esperar a que se que manche la imagen del destino, debe dedicarse presupuesto, personal para poder hacer estos muestreos de manera preventiva antes de que existan los problemas como ahora”, dijo finalizando en que también “no es culpa 100 por ciento del gobierno, también el ciudadano tiene que colaborar porque sabemos que Acapulco tiene una imagen turística que debe guardar”.
Aguas negras en el cauce pluvial en playa Papagayo, cerca del hotel Krystal, ayer en la mañana Foto: Aurora Harrison
En diferentes cauces pluviales que van al mar se pudo observar escurrimiento de aguas residuales, las cuales autoridades de CAPAMA y Ecología descartaron que sean agua de drenaje y dijeron que se debieron a las lluvias.
En los cauces pluviales del río Camarón, la Plaza Politécnica, junto al hotel Krystal Beach, en plaza Quebec, frente a la Glorieta de la Diana y en la playa de Icacos se pudo observar un escurrimiento de aguas residuales desembocando al mar.
Al respecto el director de Ecología, Jesús Castillo Aguirre, descartó que fueran de drenaje, e indicó que los inspectores hicieron un recorrido por esos puntos.
Explicó que fue agua de lluvia, porque no tenían mal olor, “por eso digo que no es agua residual, son sedimentos que quedan en los cauces”.
En tanto el director de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA), Hugo Lozano, también descartó que fuera agua de drenaje.
Aclaró que la coloración es producto de la remoción del agua de lluvia con gran cantidad de tierra y lodos provenientes de las cuencas, situación que ocurre en la temporada de lluvias.
Llamó a los ciudadanos de las diferentes colonias que eviten arrojar desechos sólidos en los canales pluviales y barrancas, lo que provoca taponamiento en pozos de visita, azolvando el alcantarillado de las partes bajas de la ciudad de Acapulco.
El director de CAPAMA hizo un recorrido con trabajadores de la paramunicipal por la franja de arena en playa Manzanillo, Icacos, Papagayo, a un costado del hotel Krystal Beach y descartó que existan descargas de aguas de drenaje al mar. (Aurora Harrison).