A pesar de su importancia histórica, sigue en el olvido la céntrica colonia La Mira

Acapulco,Gro, 30marzo2025. El Fortín Álvarez construido en el sigo XVII para almacenar polvora de la que se abastecer al Fuerte de San Diego. Fotos: Carlos Carbajal
El Fortín Álvarez construido en el sigo XVII para almacenar pólvora de la que se abastecía al Fuerte de San Diego. Abajo, una joven tiende ropa aprovechando el sol y el viento que corre raudo en esa colonia, mientras al fondo se observa la gran vista al mar que tiene La Mirat Fotos: Carlos Carbajal

Ramón Gracida Gómez

La colonia La Mira está ubicada cerca del Zócalo de Acapulco, pero no es considerada un barrio histórico; tiene una edificación militar del siglo XVII, pero ésta fue olvidada oficialmente hasta que la recuperó un colectivo cultural en los últimos años y ahora es habitada por varios artistas; es popularmente conocida como un asentamiento “bravo” y tiene una vista panorámica de toda la bahía, pero no ha sido incluida dentro de los planes turísticos del municipio.
El cerro de La Mira, tomado el 13 de septiembre de 1963 por pobladores y migrantes de bajos recursos en busca de construir una vivienda, es escenario de batallas históricas de las épocas de la Independencia y la Invasión Francesa, de resistencias populares a los desalojos, de bellos atardeceres que atraparon a un multimillonario y de balaceras por la narcoviolencia.
Motivado por los anuncios de la reconstrucción de Acapulco y de la recuperación del centro histórico, El Sur recorrió el sábado pasado algunas partes de la colonia con la guía del artista plástico Miguel Ángel Sotelo, avecindado en la colonia prácticamente toda su vida, y uno de los integrantes del colectivo Mira Cultura, que convirtió El Fortín Álvarez en un centro cultural.
Desde 2017 se han hecho diversos talleres, proyecciones y exposiciones en el la fortificación construida en el siglo XVII simultáneamente al Fuerte de San Diego para el depósito y almacenamiento de pólvora y municiones.
Durante su asedio a Acapulco entre el 6 de abril de 1811 al 21 de agosto de 1813 en la guerra de Independencia, el general José María Morelos y Pavón tomó el polvorín de La Mira “para cortar el suministro de pólvora al ejército realista que estaba atrincherado en el Fuerte de San Diego”, indica vicepresidente de la región 5 del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS), Manuel Ignacio Ruz Vargas, en el texto El Fortín Álvarez baluarte cultural en La Mira.
Tras el lanzamiento del Plan de Ayutla, Antonio López de Santa Anna envió tropas el 20 de abril de 1854 para atacar los cuatro fortines que había en Acapulco, el fortín fue defendido por Juan N. Álvarez, cuyo hijo Diego Álvarez volvería a defender durante los ataques del 10 a 12 de enero de 1863 en la Invasión Francesa.
Pero Sotelo recordó que cuando era niño sólo quedaban ruinas del Fortín Álvarez que nadie les hacía caso; la familia del futuro pintor proveniente de Nuxco, Tecpan, se asentó no muy lejos del sitio histórico un año después de la primera toma del cerro en 1963 por parte de migrantes que llegaban a Acapulco en busca de empleo y educación para sus hijos en pleno auge del municipio como como centro turístico.

Hal Braxton Hayes, el Gringo loco de La Mira

Gran parte del cerro era propiedad de Hal Braxton Hayes, quien había comenzado a construir años antes una torre de piedra y había urbanizado los alrededores con calles pavimentadas y servicios públicos básicos.
De acuerdo con la página de Internet con su mismo nombre, Braxton Hayes, nacido en 1911 en Carolina del Norte, Estados Unidos, llegó a México en 1960 después de hacerse rico con el abaratamiento de la construcción de casas en el periodo de crisis económica de la Gran Depresión de 1929, por lo que ganó el mote de El Ford de la Construcción; en la Segunda Guerra Mundial, desarrolló prototipos de embarcaciones navales de acero; y en la carrera nuclear de los años siguientes ofreció viviendas a pruebas de bombas.
En 1961, el Ayuntamiento de Acapulco suspendió la obra de la torre que sería un “club internacional”, argumentando que era insegura a los temblores, precisa el cronista Anituy Rebolledo Ayerdi en un texto publicado por este periódico en 2004, el edificio fue reconvertido por el “gringo loco” como una obra de arte en sí.
La entrevista del programa estadunidense Lifestyles of the Rich and Famous, dedicado a enseñar las extravagancias de la élite mundial, muestra un auto colgado a orilla del acantilado en el que está la torre de piedra y varias de las esculturas que adornaron el edificio, una de ellas actualmente tirada en un patio colindante.
De aquella época sobreviven también varias viviendas construidas cuando se pretendió convertir la zona en un fraccionamiento, pero los vecinos resistieron al intento de desalojarlos, “todos en la misma condición económica, o sea, todos teníamos la misma necesidad de techo y eso nos hermanaba”, dice Sotelo, arquitecto de profesión.
Con una vista total hacia el fraccionamiento Las Playas, dijo que “La Mira es un lugar de migrantes de las regiones de Guerrero y de Oaxaca y de gente pobre, la gente que llegó allá a las Américas y a Flamingos, es gente que tenía un capital, compró y construyó su residencia, nosotros llegamos sin nada, ésa es la diferencia, nos ha costado más trabajo”.
La colonia es un lugar “poliétnico porque aquí vivimos blancos, negros, pueblos originarios y también gente de origen filipino, entonces tenemos una mezcla riquísima de gente, aquí nadie se aburre, nadie se parece a nadie, todos somos diferentes y en nuestras diferencias coincidimos”.
El hombre de 65 años dijo que la recuperación del Fortín Álvarez “nos unió porque gente que yo no conocía, la conocí ahí, gente que no me conocía, me conoció ahí y siendo que yo he vivido toda la vida aquí, entonces hicimos contacto una célula con otra célula, y dos células juntas se reconstruyen, y cada uno de nosotros somos una célula”.
Más allá del dinero que el gobierno federal entregó por el huracán Otis, plantea el actor y director de teatro, “se necesita conciencia y trabajar sobre las conciencias y yo creo que las culturas y las artes nos pueden ayudar”.
“Yo creo que reconstruyendo el tejido social es más fácil reconstruir el techo, yo creo que aquí necesitamos atención, a veces hasta una visita como la de ustedes y nosotros nos ponemos hacer las cosas”.
Resaltó que La Mira es una colonia de artistas, entre ellos la actriz y dramaturga Miriam Orba, los poetas Toño Salinas y Ángel Carlos Sánchez, y otro pintor de nombre Abraham, “el paisaje fue el que nos formó, el paisaje forma, si yo vivo en un desierto y soy una serpiente, soy agresivo, pero si yo tengo un paisaje hermoso, son otras condiciones que me vuelven agresivo, no el paisaje”.
Otro de los artistas avecindados en La Mira desde hace algunas décadas es el escultor Jorge Alfaro, quien externó su amor por el asentamiento a pesar de la violencia que “nos ha golpeado durísimo”.
Uno de los episodios más álgidos del historial de la colonia es el enfrentamiento de tres días en abril de 2019 entre dos grupos criminales y que tuvo un saldo oficial de cuatro muertos y una docena de detenidos, pero días después aparecieron algunos cuerpos en los acantilados de la colonia.
El también integrante de Mira Cultura, grupo formado a partir de un taller de la Fundación Artesa, dijo que los promotores culturales tienen la obligación de destacar la historia del Fortín Álvarez y utilizarlo porque ya había sido intervenido con recursos públicos en los últimos años de la primera década de los 2000 que se construyó una cancha y un grupo ciudadano ya había intentado rescatarlo antes del colectivo de artistas, pero fue otra vez abandonado y vandalizado.
El año pasado, el centro cultural tuvo una remodelación tras los daños provocados por el huracán Otis, pero hace falta instalar sanitarios y bodega para las actividades; los vecinos de la colonia popular de calles y callejones laberínticos no tienen otro espacio de reunión y esparcimiento más que un kiosco ubicado cerca de la Escuela Primaria Niños Héroes de Chapultepec y el Centro de Desarrollo Comunitario, “pero que tiene poco apoyo, tiene pocas actividades”, señaló Alfaro.
Bajo la sombra de un jacalito a un costado de la Casa del Vigía, parte del sistema militar del Fortín Álvarez que ha sido, no, obstante remodelada para convertirla en una casa-habitación, llamó a voltear a ver “hacia La Mira, está como muy abandonada, estamos a 300 metros del centro si lo ves desde el mapa… es gente muy valiente, pero que por la misma necesidad de buscar dónde vivir, generó conflictos sociales, obviamente había rencillas entre grupos de colonos y eso ha hecho que sea un barrio bravo, pero no es gente mala”.
El miércoles pasado, el gobierno municipal llevó a cabo el Foro de Consulta Pública del Plan Parcial de Desarrollo Urbano del Centro Histórico, y otra de las integrantes de Mira Cultura, Gloria Bracho Ayala, pidió que la colonia formara parte del polígono central haciendo un corredor turístico que la conecte con La Quebrada porque tiene sitios históricos, pero hay un tabú por tener altos niveles delictivos.

 

La Mira, histórica colonia olvidada por los gobiernos

Aunque tiene una edificación militar del siglo XVII para el depósito y almacenamiento de pólvora y municiones construida simultáneamente con el Fuerte de San Diego, La Mira es un punto histórico del centro de Acapulco con una privilegiada vista a la bahía y al mar abierto hasta Pie de la Cuesta que no ha sido incluida dentro de los planes turísticos del municipio. En la imagen, pequeñas casas de madera y lámina que contrastan con las del fraccionamiento Las Playas al fondo
Foto: Carlos Carbajal

A pesar de su importancia histórica, sigue en el olvido la céntrica colonia La Mira

En el asentamiento se encuentra una fortificación construida en el siglo XVII simultáneamente al Fuerte de San Diego, para el depósito y almacenamiento de pólvora y municiones, hoy convertida en un centro cultural gracias a un puñado de artistas y vecinos

Ramón Gracida Gómez

La colonia La Mira está ubicada cerca del Zócalo de Acapulco, pero no es considerada un barrio histórico; tiene una edificación militar del siglo XVII, pero ésta fue olvidada oficialmente hasta que la recuperó un colectivo cultural en los últimos años y ahora es habitada por varios artistas; es popularmente conocida como un asentamiento “bravo” y tiene una vista panorámica de toda la bahía, pero no ha sido incluida dentro de los planes turísticos del municipio.
El cerro de La Mira, tomado el 13 de septiembre de 1963 por pobladores y migrantes de bajos recursos en busca de construir una vivienda, es escenario de batallas históricas de las épocas de la Independencia y la Invasión Francesa, de resistencias populares a los desalojos, de bellos atardeceres que atraparon a un multimillonario y de balaceras por la narcoviolencia.
Motivado por los anuncios de la reconstrucción de Acapulco y de la recuperación del centro histórico, El Sur recorrió el sábado pasado algunas partes de la colonia con la guía del artista plástico Miguel Ángel Sotelo, avecindado en la colonia prácticamente toda su vida, y uno de los integrantes del colectivo Mira Cultura, que convirtió El Fortín Álvarez en un centro cultural.
Desde 2017 se han hecho diversos talleres, proyecciones y exposiciones en el la fortificación construida en el siglo XVII simultáneamente al Fuerte de San Diego para el depósito y almacenamiento de pólvora y municiones.
Durante su asedio a Acapulco entre el 6 de abril de 1811 al 21 de agosto de 1813 en la guerra de Independencia, el general José María Morelos y Pavón tomó el polvorín de La Mira “para cortar el suministro de pólvora al ejército realista que estaba atrincherado en el Fuerte de San Diego”, indica vicepresidente de la región 5 del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS), Manuel Ignacio Ruz Vargas, en el texto El Fortín Álvarez baluarte cultural en La Mira.
Tras el lanzamiento del Plan de Ayutla, Antonio López de Santa Anna envió tropas el 20 de abril de 1854 para atacar los cuatro fortines que había en Acapulco, el fortín fue defendido por Juan N. Álvarez, cuyo hijo Diego Álvarez volvería a defender durante los ataques del 10 a 12 de enero de 1863 en la Invasión Francesa.
Pero Sotelo recordó que cuando era niño sólo quedaban ruinas del Fortín Álvarez que nadie les hacía caso; la familia del futuro pintor proveniente de Nuxco, Tecpan, se asentó no muy lejos del sitio histórico un año después de la primera toma del cerro en 1963 por parte de migrantes que llegaban a Acapulco en busca de empleo y educación para sus hijos en pleno auge del municipio como como centro turístico.

Hal Braxton Hayes, el Gringo loco de La Mira

Gran parte del cerro era propiedad de Hal Braxton Hayes, quien había comenzado a construir años antes una torre de piedra y había urbanizado los alrededores con calles pavimentadas y servicios públicos básicos.
De acuerdo con la página de Internet con su mismo nombre, Braxton Hayes, nacido en 1911 en Carolina del Norte, Estados Unidos, llegó a México en 1960 después de hacerse rico con el abaratamiento de la construcción de casas en el periodo de crisis económica de la Gran Depresión de 1929, por lo que ganó el mote de El Ford de la Construcción; en la Segunda Guerra Mundial, desarrolló prototipos de embarcaciones navales de acero; y en la carrera nuclear de los años siguientes ofreció viviendas a pruebas de bombas.
En 1961, el Ayuntamiento de Acapulco suspendió la obra de la torre que sería un “club internacional”, argumentando que era insegura a los temblores, precisa el cronista Anituy Rebolledo Ayerdi en un texto publicado por este periódico en 2004, el edificio fue reconvertido por el “gringo loco” como una obra de arte en sí.
La entrevista del programa estadunidense Lifestyles of the Rich and Famous, dedicado a enseñar las extravagancias de la élite mundial, muestra un auto colgado a orilla del acantilado en el que está la torre de piedra y varias de las esculturas que adornaron el edificio, una de ellas actualmente tirada en un patio colindante.
De aquella época sobreviven también varias viviendas construidas cuando se pretendió convertir la zona en un fraccionamiento, pero los vecinos resistieron al intento de desalojarlos, “todos en la misma condición económica, o sea, todos teníamos la misma necesidad de techo y eso nos hermanaba”, dice Sotelo, arquitecto de profesión.
Con una vista total hacia el fraccionamiento Las Playas, dijo que “La Mira es un lugar de migrantes de las regiones de Guerrero y de Oaxaca y de gente pobre, la gente que llegó allá a las Américas y a Flamingos, es gente que tenía un capital, compró y construyó su residencia, nosotros llegamos sin nada, ésa es la diferencia, nos ha costado más trabajo”.
La colonia es un lugar “poliétnico porque aquí vivimos blancos, negros, pueblos originarios y también gente de origen filipino, entonces tenemos una mezcla riquísima de gente, aquí nadie se aburre, nadie se parece a nadie, todos somos diferentes y en nuestras diferencias coincidimos”.
El hombre de 65 años dijo que la recuperación del Fortín Álvarez “nos unió porque gente que yo no conocía, la conocí ahí, gente que no me conocía, me conoció ahí y siendo que yo he vivido toda la vida aquí, entonces hicimos contacto una célula con otra célula, y dos células juntas se reconstruyen, y cada uno de nosotros somos una célula”.
Más allá del dinero que el gobierno federal entregó por el huracán Otis, plantea el actor y director de teatro, “se necesita conciencia y trabajar sobre las conciencias y yo creo que las culturas y las artes nos pueden ayudar”.
“Yo creo que reconstruyendo el tejido social es más fácil reconstruir el techo, yo creo que aquí necesitamos atención, a veces hasta una visita como la de ustedes y nosotros nos ponemos hacer las cosas”.
Resaltó que La Mira es una colonia de artistas, entre ellos la actriz y dramaturga Miriam Orba, los poetas Toño Salinas y Ángel Carlos Sánchez, y otro pintor de nombre Abraham, “el paisaje fue el que nos formó, el paisaje forma, si yo vivo en un desierto y soy una serpiente, soy agresivo, pero si yo tengo un paisaje hermoso, son otras condiciones que me vuelven agresivo, no el paisaje”.
Otro de los artistas avecindados en La Mira desde hace algunas décadas es el escultor Jorge Alfaro, quien externó su amor por el asentamiento a pesar de la violencia que “nos ha golpeado durísimo”.
Uno de los episodios más álgidos del historial de la colonia es el enfrentamiento de tres días en abril de 2019 entre dos grupos criminales y que tuvo un saldo oficial de cuatro muertos y una docena de detenidos, pero días después aparecieron algunos cuerpos en los acantilados de la colonia.
El también integrante de Mira Cultura, grupo formado a partir de un taller de la Fundación Artesa, dijo que los promotores culturales tienen la obligación de destacar la historia del Fortín Álvarez y utilizarlo porque ya había sido intervenido con recursos públicos en los últimos años de la primera década de los 2000 que se construyó una cancha y un grupo ciudadano ya había intentado rescatarlo antes del colectivo de artistas, pero fue otra vez abandonado y vandalizado.
El año pasado, el centro cultural tuvo una remodelación tras los daños provocados por el huracán Otis, pero hace falta instalar sanitarios y bodega para las actividades; los vecinos de la colonia popular de calles y callejones laberínticos no tienen otro espacio de reunión y esparcimiento más que un kiosco ubicado cerca de la Escuela Primaria Niños Héroes de Chapultepec y el Centro de Desarrollo Comunitario, “pero que tiene poco apoyo, tiene pocas actividades”, señaló Alfaro.
Bajo la sombra de un jacalito a un costado de la Casa del Vigía, parte del sistema militar del Fortín Álvarez que ha sido, no, obstante remodelada para convertirla en una casa-habitación, llamó a voltear a ver “hacia La Mira, está como muy abandonada, estamos a 300 metros del centro si lo ves desde el mapa… es gente muy valiente, pero que por la misma necesidad de buscar dónde vivir, generó conflictos sociales, obviamente había rencillas entre grupos de colonos y eso ha hecho que sea un barrio bravo, pero no es gente mala”.
El miércoles pasado, el gobierno municipal llevó a cabo el Foro de Consulta Pública del Plan Parcial de Desarrollo Urbano del Centro Histórico, y otra de las integrantes de Mira Cultura, Gloria Bracho Ayala, pidió que la colonia formara parte del polígono central haciendo un corredor turístico que la conecte con La Quebrada porque tiene sitios históricos, pero hay un tabú por tener altos niveles delictivos.

No han sido notificados de que se canceló la feria, dice el subsecretario Rodríguez

 

José Miguel Sánchez

Chilpancingo

Para el gobierno del estado, la Feria de Chilpancingo no se ha cancelado porque el Ayuntamiento que preside Gustavo Alarcón no se los ha notificado, declaró el subsecretario de Asuntos Políticos y Gobernación de la Secretaría de Gobierno, Francisco Rodríguez Cisneros.
Mientras tanto, subrayó que la seguridad está garantizada para los asistentes y los comerciantes con la presencia de efectivos de los tres niveles de gobierno.
El pasado miércoles, un día después del asesinato del presidente del Patronato de la Feria, Martín Roberto Ramírez Ruiz, y de su colaborador José Vidal Nava, el director de Gobernación municipal, Iván Gervasio, informó a los comerciantes y locatarios instalados en el recinto ferial que por la inseguridad se cancelarían la presentación de artistas en el Teatro del Pueblo, los jaripeos en la plaza de toros y la venta de bebidas alcohólicas, además de que no se instalaron juegos mecánicos.
Entrevistado en el Congreso local, Rodríguez dijo que “la Feria se está realizando” y que hay un dispositivo de los gobiernos estatal y federal y presencia permanente de la Fiscalía General del Estado (FGE), “y todos están no solamente en las instalaciones de la Feria, sino también en toda la ciudad se han instalado filtros, se han estado ha-ciendo operativos especiales con la finalidad de garantizar la seguridad de todos los que vivimos aquí y de quienes nos visitan”.
Rodríguez Cisneros explicó que la cancelación de la Feria es competencia del Ayuntamiento y del Patronato, y que hasta ayer no se le ha informado al gobierno estatal de que se haya cancelado. Afirmó que el gobierno del estado mantiene una “comunicación permanente” con el alcalde Gustavo Alarcón Herrera, para garantizar la gobernabilidad y la seguridad de la capital.
“Hemos dialogado con el alcalde, tenemos una comunicación de manera permanente, y sobre todo ahora con este motivo de la segu-ridad… él acude a la Mesa Regional (para la Construcción de la Paz) y nosotros estamos en la Estatal”.
Rodríguez Cisneros mencionó que después del asesinato de Ramírez Ruiz, se reforzó la seguridad en las instalaciones de la Feria con “binomios caninos” para impedir el ingreso de personas armadas, o algún tipo de droga, y se hace un recorrido permanente.
A pregunta de si el retiro de artistas que se presentarían en el Teatro del Pueblo, de juegos mecánicos, sin venta de alcohol y sin jaripeo y sin comerciantes no es la cancelación de la feria, Rodríguez Cisneros sostuvo: “La Feria se está realizando, es lo que me comenta el señor presidente (municipal), esta mañana hablé con él y me dijo que se está realizando la Feria”.
Sobre las investigaciones del asesinato del presidente del Patro-nato y su colaborador, el funcionario afirmó que eso es competencia de la Fiscalía General del Estado.

Para el gobierno del estado, la feria de la capital sigue

El subsecretario de Gobierno, Francisco Rodríguez Cisneros, declaró a reporteros que el Ayuntamiento de Gustavo Alarcón no le ha notificado que se haya cancelado la Feria de Navidad y Año Nuevo y que se mantienen los operativos de seguridad de parte de fuerzas estatales y federales para garantizar la seguridad de los asistentes. En la imagen, un vacío Teatro del Pueblo en el recinto ferial Foto: Jessica Torres Barrera

No han sido notificados de que se canceló
la feria, dice el subsecretario Rodríguez

El gobierno del estado garantiza la seguridad de los asistentes, dice Francisco Rodríguez Cisneros

José Miguel Sánchez

Chilpancingo

Para el gobierno del estado, la Feria de Chilpancingo no se ha cancelado porque el Ayuntamiento que preside Gustavo Alarcón no se los ha notificado, declaró el subsecretario de Asuntos Políticos y Gobernación de la Secretaría de Gobierno, Francisco Rodríguez Cisneros.
Mientras tanto, subrayó que la seguridad está garantizada para los asistentes y los comerciantes con la presencia de efectivos de los tres niveles de gobierno.
El pasado miércoles, un día después del asesinato del presidente del Patronato de la Feria, Martín Roberto Ramírez Ruiz, y de su colaborador José Vidal Nava, el director de Gobernación municipal, Iván Gervasio, informó a los comerciantes y locatarios instalados en el recinto ferial que por la inseguridad se cancelarían la presentación de artistas en el Teatro del Pueblo, los jaripeos en la plaza de toros y la venta de bebidas alcohólicas, además de que no se instalaron juegos mecánicos.
Entrevistado en el Congreso local, Rodríguez dijo que “la Feria se está realizando” y que hay un dispositivo de los gobiernos estatal y federal y presencia permanente de la Fiscalía General del Estado (FGE), “y todos están no solamente en las instalaciones de la Feria, sino también en toda la ciudad se han instalado filtros, se han estado ha-ciendo operativos especiales con la finalidad de garantizar la seguridad de todos los que vivimos aquí y de quienes nos visitan”.
Rodríguez Cisneros explicó que la cancelación de la Feria es competencia del Ayuntamiento y del Patronato, y que hasta ayer no se le ha informado al gobierno estatal de que se haya cancelado. Afirmó que el gobierno del estado mantiene una “comunicación permanente” con el alcalde Gustavo Alarcón Herrera, para garantizar la gobernabilidad y la seguridad de la capital.
“Hemos dialogado con el alcalde, tenemos una comunicación de manera permanente, y sobre todo ahora con este motivo de la segu-ridad… él acude a la Mesa Regional (para la Construcción de la Paz) y nosotros estamos en la Estatal”.
Rodríguez Cisneros mencionó que después del asesinato de Ramírez Ruiz, se reforzó la seguridad en las instalaciones de la Feria con “binomios caninos” para impedir el ingreso de personas armadas, o algún tipo de droga, y se hace un recorrido permanente.
A pregunta de si el retiro de artistas que se presentarían en el Teatro del Pueblo, de juegos mecánicos, sin venta de alcohol y sin jaripeo y sin comerciantes no es la cancelación de la feria, Rodríguez Cisneros sostuvo: “La Feria se está realizando, es lo que me comenta el señor presidente (municipal), esta mañana hablé con él y me dijo que se está realizando la Feria”.
Sobre las investigaciones del asesinato del presidente del Patro-nato y su colaborador, el funcionario afirmó que eso es competencia de la Fiscalía General del Estado.

 

Avanza entre controversias el proyecto de construcción de cuarteles de la Guardia Nacional

Ramón Gracida Gómez

El parque Papagayo y el Centro Cultural Acapulco destacan entre los 21 predios autorizados para iniciar la construcción de los cuarteles de la Guardia Nacional en el municipio, y en la lista también se encuentran el Centro de Convenciones, el Instituto Tecnológico de Acapulco y otras escuelas.
Ambientalistas y artistas han expresado su rechazo a la construcción de cuarteles en el parque y el centro cultural argumentando que estos terrenos tienen otros fines que el gobierno federal pretende establecer con la presencia de la Guardia Nacional.
Durante la conferencia matutina del 10 de enero dentro de la Base Naval, el secretario de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval, informó que ya contaban con 21 predios para iniciar la construcción de cuarteles de la Guardia Nacional en Acapulco y Coyuca de Benítez.
Los predios enlistados en una imagen de la ciudad de Acapulco publicada ese día son: Aeropuerto, Campo Mil en Cumbres de Llano Largo, Módulo Costa Azul, Tanques Gemelos, Acabús, Los Terrazas, Tecnológico, CBTIS 14, Palma Sola, Finabien, B.A.M. 7 (Pie de la Cuesta), Centro de Convenciones, Bodega La Postal, Centro Cultural, Hotel Bugambilia, Parque Papagayo, Cereso, Ex policía, Alberca Costa Dorada, y Parque Ecológico Viverista.
En la misma imagen se precisa que el predio destinado para la Guardia Nacional en el municipio colindante de Coyuca de Benítez es el CETIS 117.
Fue el 7 de noviembre, 12 días después del paso del huracán Otis, que el secretario de la Defensa habló de construir 38 cuarteles de la Guardia Nacional en Acapulco como parte de un plan de seguridad para las colonias del municipio; en cada uno de estos cuarteles habrá 250 agentes de la corporación de seguridad; y el 20 de diciembre, dio a conocer una lista de 18 posibles predios, entre ellos el parque Papagayo y el Centro Cultural de Acapulco.
Artistas se pronunciaron en contra de la instalación de un cuartel dentro del Centro Cultural de Acapulco y El Sur dio a conocer el 13 de enero la declaración de la secretaria de Cultura del estado, Aída Melina Martínez Rebolledo, quien aseguró que no será construido un cuartel, sino un módulo turístico cultural operado por la Guardia Nacional.
El 16 de enero se publicó la postura de la secretaria de Cultura federal, Alejandra Frausto Guerrero, quien dio a conocer que se buscará ubicar a la Guardia Nacional fuera de las instalaciones del Centro Cultural de Acapulco.
En cuanto al parque Papagayo, una de las principales promotoras del parque Papagayo como un área verde de Acapulco, la maestra Blanca Villalba, señaló que los cuarteles de la Guardia Nacional no deben ser construidos en espacios de uso comunitario y de esparcimiento como éste.
Por su parte la ambientalista y co directora del Jardín Botánico de Acapulco, Kay Mendieta, declaró que para la construcción de paz se necesitan espacios públicos “de calidad” y no con más armas, soldados ni cuarteles.
En la lista de los 21 predios listos para construir cuarteles en este mes se encuentra el Centro de Convenciones, donde ya hay una intervención de parte del gobierno federal con la construcción del nuevo hospital de especialidades del ISSSTE, lo cual también ha generado rechazo entre su sector de la ciudadanía, que ha denunciado que no es propicio un hospital en este espacio turístico y cultural.
El Sur publicó este martes que directivos de la Secundaria Técnica 200, ubicada en la colonia La Postal, señalaron que el plantel también será utilizado para construir un cuartel de la Guardia Nacional. De la lista difundida de Sedena, sólo existe una referencia similar con el nombre Bodega La Postal.
Asimismo, el 15 de enero el rector de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Javier Saldaña Almazán, dio a conocer que una parte del campus de Llano Largo sería donado para la construcción de un cuartel de la misma corporación policiaca.
Dentro de la lista de 21 predios está el CBTIS 14, que se ubica en la colonia Nueva Era, cerca de donde un alud de piedras tumbó la casa de Cándido Trinidad de Jesús, quien sobrevivió, pero se encuentran desaparecidos su esposa Yanet Ortega González y sus hijos Camila de Jesús Trinidad Ortega y Ángel Trinidad. Fue encontrada muerta, Estefanía Baez, amiga de Yanet.
Otro plantel educativo que será utilizado como predio para la construcción de un cuartel es el Instituto Tecnológico de Acapulco, que en la lista aparece en el número 8 y simplemente como Tecnológico.

 

Lo arropan el gabinete de seguridad, Beltrones, gobernadores, artistas y un hijo de Carlos Slim

El gabinete de seguridad del gobierno federal, dos secretarios de Estado más y nueve gobernadores acompañaron al gobernador Héctor Astudillo Flores en el mensaje que dio en Acapulco después de rendir protesta para ejercer el cargo en el Congreso local.
El acto se llevó en el centro de convenciones Mundo Imperial, al que acudieron además líderes religiosos, deportistas y artistas.
Al gobernador lo acompañaron seis funcionarios federales, encabezados por el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, en representación del presidente Enrique Peña Nieto; el secretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos Zepeda; el de Marina, Francisco Vidal Soberón Sanz; la procuradora general de la República, Arely Gómez González, y el comisionado Nacional de Seguridad, Renato Sales Heredia.
También estuvieron el secretario de Desarrollo Social, José Antonio Meade Kuribreña; y la secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, Rosario Robles Berlanga.
Los seis funcionarios federales flanquearon al gobernador en el presídium.
Entre los asistentes estuvieron los ex gobernadores Rubén Figueroa Alcocer, el ahora senador René Juarez Cisneros, Zeferino Torreblanca Galindo y Rogelio Ortega Martínez, y estos dos últimos fueron abucheados por los asistentes cada vez que fueron mencionados.
También estuvieeron arriba en el presídium el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera (PRD), y los gobernadores de Morelos, Graco Ramírez Garrido Abreu (PRD); de Michoacán, Silvano Aureoles Conejo (PRD; de Oaxaca, Gabino Cué Montelongo (MC-PRD-PAN), de Puebla, Rafael Moreno Valle (PAN-MC-PRD); y los priistas de Chiapas, Manuel Velasco; de Tlaxcala, Mariano González Zarur; de Campeche, Rafael Alejandro Moreno Cárdenas, y de Quintana Roo, Roberto Borge Angulo.
Además estuvo el presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, Manlio Fabio Beltrones y el secretario de Organización Política, Manuel Añorve Baños; el presidente del PT, Alberto Anaya; la ex candidata a la presidencia de la República por el PAN, Josefina Vázquez Mota, y en representación de la dirigencia nacional del PVEM, Jesús Sesma Suárez .
También estuvieron en la primera fila los alcaldes de Acapulco, Evodio Velázquez Aguirre (PRD) y de Chilpancingo, Marco Antonio Leyva Mena (PRI).
Del PRD, pese a la postura de la dirigencia estatal de que no acudirían a la ceremonia de asunción del gobernador, estuvieron el diputado federal David Jiménez Rumbo; el diputado local Ernesto González Pérez; los regidores Amílcar García Estrada y Ulises Guzman Cisneros, y el diputado federal Ricardo Barrientos Ríos, todos de la corriente Grupo Guerrero, opositora al presidente del CEE Celestino Cesáreo Guzmán
Igualmente acudieron los diputados federales por Guerrero, Verónica Muñoz Parra, Julieta Fernández Márquez, Beatriz Vélez Nuñez, Silvia Rivera Carbajal, Ricardo Taja Ramirez y Salomón Majul
Los senadores priistas Emilio Gamboa Patrón, Ana Lilia Herrera Anzaldo, Ismael Hernández Deras, Marcela Guerra Castillo, el líder del sindicato petrolero Carlos Romero Deschmaps y el ex perredista que se fue al PRI, Sofio Ramírez Hernández, quien fue abucheado por los priistas ayer.
Los diputados locales de Puebla Hugo Iván Delgado Rodríguez, Sergio Salomón Céspedes, y del estado de México, Enrique Mendoza, y de Morelos Francisco Moreno Merino.
Así como el ex alcalde de Chilpancingo, Mario Moreno Arcos; el secretario general del SUSPEG, Adolfo Calderón Nava; el arzobispo Carlos Garfias Merlos; el obispo de Ciudad Altamirano, Máximo Martínez, y el astronauta Rodolfo Neri Vela.
Otros asistentes fueron el rector de la UAG, Javier Saldaña Almazán; el líder de la UPOEG, Bruno Plácido Valerio; el comediante de Televisa, Javier Carranza, conocido como El Costeño; el actor Dagoberto Gama; la cheff Susana Palazuelos; el empresario Alberto Manuel Saba; el futbolista Manuel Negrete y el cantante Erasmo Catarino.
También estuvo Patricio Slim Domit, hijo del empresario más rico del mundo Carlos Slim Helú, quien sin embargo no fue anunciado ni presentado durante el acto.
El salón fue segmentado en tres secciones para dividir a los asistentes de acuerdo con su jerarquía. Hasta delante, en el espacio con la letra A, fue para los que encabezan el regreso del PRI al gobierno en Guerrero e invitados especiales, en la sección de la letra B fue para políticos de segundo rango y burócratas, y al final del salón, en la letra C para representantes de organizaciones sectoriales del PRI. En un salón aparte, ubicado como letra D, ubicaron a representantes seccionales, a líderes de colonias, y hasta algunos empresarios quienes siguieron la transmisión por unas pantallas gigantes.