No acumular despensas si ya hay forma de alimentarse, pide el arzobispo a acapulqueños

Daniel Velázquez

El arzobispo Leopoldo González González llamó a no acumular despensas y para que quiénes tengan forma de conseguir alimento, permitan que otras personas, que no tienen esa posibilidad, puedan acceder a esos bienes.
En su mensaje de este domingo, el arzobispo habló sobre el proceso de reconstrucción de la ciudad y se refirió a la entrega de despensas, la basura, las emociones y de restaurar la buena imagen de Acapulco, para que los saqueos no sean la imagen del municipio, sino la hospitalidad.
Monseñor también pidió hacer oración por las familias que perdieron un ser querido y por quienes que no encuentran a sus familiares.
A 20 días del impacto del huracán Otis, el arzobispo agradeció a las instituciones y particulares que se han solidarizado con Acapulco, “gracias a personas e instituciones que han ofrecido comedores y despensas”, y les pidió mantener es ayuda.
Invitó a los ciudadanos a “fortalecer la buena imagen de nuestra ciudad, los robos y saqueos no pueden seguir lo que a muchas personas les viene a su mente al mencionar Acapulco. La imagen de Acapulco, que entre todos hemos de construir, sea la de una ciudad hospitalaria, en la cual cada uno de nosotros la hacemos mas segura. Las personas y las cosas de los demás, la belleza del entorno que grande es, nuestra hospitalidad, siga siendo también muy grande”.
A los vecinos les convocó a tomar conciencia, “si ya podemos recuperar el alimento por nosotros mismos dejemos esa ayuda para los demás. No acumular, es un bien que nos comparte una institución, para satisfacer nuestra necesidad de agua y alimento”.
También habló de la basura en la ciudad, la cual dijo es representa “riesgo de enfermedad” y convocó a todos a hacer algo para evitar la descomposición de la basura a la calle.
Otro de los aspectos que el arzobispo consideró se debe atender es la salud mental, pues las personas han estado en “estrés prolongado”, y eso afecta la paz interior y las relaciones en el hogar, que se vuelven cada vez mas ríspidas, por lo que pidió estar atentos a los cambios de ánimo y darse momentos de pacificación.
Convocó a escuchar a las personas afectadas por el huracán, “todo el tiempo que necesite”, estrechar las manos del interlocutor, poner la mano en el hombro como una manera de consuelo y comprensión.

La atención para su hemodiálisis es inadecuada, se quejan pacientes renales

Derechohabientes con enfermedades renales del IMSS, se quejaron de la inadecuada atención que reciben en la clínica privada de hemodiálisis Santa Lucía, subrogada por el instituto, donde tienen que esperar en la calle, entre el polvo y la basura que hay.
La clínica, ubicada en la esquina de la calle Vasco Núñez de Balboa y Sebastián Vizcaíno, tuvo fuertes afectaciones en su fachada, de donde se rompieron los vidrios de las ventanas y desde la calle se aprecian los consultorios. Se observó a trabajadores retirando escombros.
En la calle, unas 40 personas, entre familiares y pacientes que necesitan una hemodiálisis, esperan entre el polvo, la basura y los escombros que dejó el impacto del huracán Otis.
La señora Azalia de la Rosa de los Santos, procedente de la colonia Generación 2000, llevó a su esposo a recibir el tratamiento a la clínica privada Karin, ubicada en la avenida Santa Cruz, que quedó destrozada y sin poder dar el servicio.
Dijo que luego del impacto del huracán y los daños que provocó en la ciudad, durante una semana su esposo no recibió el tratamiento que le corresponde, debido a que en el hospital Vicente Guerrero el servicio está saturado.
Pero dijo que en la clínica privada la demanda es bastante, que la gente llega desde las 2 de la madrugada para pasar primero al nosocomio, que cuenta con 28 aparatos, “está oscuro aquí (en la calle), porque no hay energía eléctrica”.
La mujer denunció que a pesar de estar formada, a la clínica llega gente no está en la fila y entra para recibir el tratamiento, sin respetar su turno, pues llegaron antes y esperan su pase.
Además, dijo que sólo le están dando dos horas de tratamiento a los pacientes subrogados, cuando el tratamiento habitual es de tres horas.
Comentó que en otras clínicas, como Papagayo, el servicio pasó de costar mil 200 a 2 mil 500 pesos, lo que se le hace injusto, porque la necesidad es bastante y más por la actual emergencia. (Jacob Morales Antonio).

 

Paciencia, pide Servicios Públicos a los acapulqueños por la recolección de basura

Grandes cantidades de basura se encuentran sobre la avenida Cuauhtémoc, cerca de la colonia Garita, donde vecinos han exigido la recolección que se suspendió desde el paso del huracán Otis Foto: Carlos Carbajal

Karina Contreras

La cordinadora general de Servicios Públicos municipales, Otilia Hinojosa Loza, hizo un llamado a los ciudadanos para tener paciencia y entender que el impacto del huracán Otis no tiene precedentes y por ello hay toneladas de basura todavía en las calles.
Dijo que se tiene el cálculo de que hay alrededor de 660 mil toneladas de basura generadas por el impacto de Otis, para lo cual se requieren unos 500 camiones de siete metros cúbicos, para atender la contingencia.
Añadió que ya la alcaldesa Abelina López Rodríguez pidió que con sus 80 unidades, 40 propiedad del Ayuntamiento y el resto prestadas y rentadas, la recolección de 20 mil toneladas.
Indicó que hay basura en la calle como “si hubiéramos dejados dos años de trabajar. Son 660 mil toneladas aproximadamente las que tenemos expuestas. Eso es lo que tenemos ahorita, esa es la dimensión, nada más, para que tengamos una idea de lo que generó Otis. Agreguen además lo que se genera día a día. Si no se diera esto se vería el avance, porque todos los días estamos trabajando”.
Dijo que entiende la desesperación de los ciudadanos, la molestia, pero “la afectación que tuvo Acapulco es de una magnitud que no tiene antecedentes, que es única en el mundo. Un huracán de categoría 5 que pega en Acapulco y destruye todo no tiene precedentes en el mundo”.
Por ello, pidió que se entienda que es un tema más grande de lo que cualquiera pueda pensar y visualizar.
“Entendemos que nos podamos desesperar, pero también tenemos que entender que tenemos que esperar un poquito más para que podamos ir avanzando. Que la presidenta Abelina (López) reciba más apoyo para poder levantarlo”.
En declaraciones, la funcionaria municipal reconoció que las 80 unidades que gestiona “no tienen el alcance que quisiéramos y que lleguen a todas las colonias”. Dijo que están enfocados en despejar las vialidades principales, “lo que nos cuesta mucho trabajo, porque apenas las limpiamos y al día siguiente están igual o peor”.
Señaló que este viernes estaban trabajando en la Costera, “del lado de los hoteles y comercios, que ya están tratando de funcionar”.
Dijo que en la avenida Cuauhtémoc, del tramo que va de la Garita a la Vía Rápida, ya estaba limpio. Agregó que dan hasta tres vueltas en la Ruiz Cortines y la gente sigue tirando basura.
Sobre cuándo empezarán a retirar la basura de las colonias, Hinojosa Losa dijo que están esperando que lleguen las 500 unidades de apoyo que pidió la alcaldesa, para que se dediquen únicamente a los troncos y basura, para que las unidades propias del Ayuntamiento empiecen a hacer sus rutas.
Ante las denuncias del cobro de trabajadores de Saneamiento Básico para llevarse la basura, la funcionaria pidió a los ciudadanos no darles nada, porque no tienen porque cobrar por el servicio de recolección.
Pidió a las personas anotar el número de unidad y la hora, porque con eso sabrán qué operador lleva la unidad y se puedan tomar las medidas.
Sobre el relleno sanitario, dijo que tiene muy buena capacidad y que ya se está elaborando el proyecto para generar una nueva celda, que pueda ir recibiendo todos los residuos.
Sobre los puntos de concentración de basura, Hinojosa Losa dijo que se han dispuesto para la separación de la basura y explicó que el de la Costera es para madera, y el predio del empresario Lloyd Walton, ubicado en la Cuauhtémoc, es de transferencia para la lámina y basura verde, pero se tiene vigilancia para que no se tire ningún desecho orgánico, que es el que descompone y genera los malos olores.
Añadió la funcionaria que se está buscando un espacio para lo que es el material de construcción y ver un lugar dónde tirarlo, porque el relleno sanitario es para pura basura orgánica y residuos domiciliarios.
Se le preguntó cuándo se terminará de recoger toda la basura y respondió que no puede dar un tiempo, porque “primero necesitamos tener todo el equipo para poder proyectar y decir en tantos días o meses se va terminar de sanear”.
Dijo que si consiguen las 500 unidades que están pidiendo para recolectar, la basura se retirará en unos 45 días, “un tiempo récord, siempre y cuando tengamos esas 500 unidades. Mientras no las tengamos, el plazo se nos va ir alargando y los tiempos también nos van a ir apremiando”.
Insistió en que están trabajando todos los días, las 24 horas, que en el día limpian vialidades y en las noche se atiende hospitales, mercados y donde se hacen los puntos negros, pero “es algo que no se percibe, no se alcanza a ver”.

 

Serios problemas de movilidad en colonias de clase media por la obstrucción de calles

La calle La Suiza del fraccionamiento Las Playas tapada por postes caídos Foto: Ramón Gracida

Ramón Gracida Gómez

Los vecinos del fraccionamiento Las Playas, en la zona de Caleta, aún tienen dificultades de movilidad por la basura acumulada, así como por los enormes troncos y los postes caídos que bloquean las calles, después de dos semanas del huracán Otis.
Condominios y hoteles de la zona continúan siendo despejados de los vidrios, que explotaron por los fuertes vientos que se vivieron en la zona, una de las más afectadas por la cantidad de muertes que se concentran ahí y los daños materiales en las residencias que pueblan estos cerros.
En un recorrido por esta zona del municipio, se pudo constatar el lento cambio en las condiciones que prevalecen desde el impacto del huracán Otis, sobre todo, por los enormes árboles y postes de luz caídos que tapan totalmente las calles. Los automovilistas aún siguen preguntando a los vecinos por dónde sí se puede pasar.
En la avenida La Suiza, cuyo inicio desde la avenida Costera, tiene de referencia la estatua de Tin Tan, prevalece la interrupción constante de la movilidad automovilística. Pasando la bifurcación con la calle Coyuca, un enorme tronco está atravesado en la avenida La Suiza.
“Déjelos trabajar, joven, apenas llegaron”, salió una vecina, ya acostumbrada a dar indicaciones a los automovilistas de que no se puede avanzar más allá de cierto punto de la avenida La Suiza, que se estrecha aún más por la cantidad de basura acumulada.
Una calle más abajo está el condominio La Suiza, un complejo habitacional de varios edificios, que quedaron deteriorados tras el paso del huracán de categoría 5. Se pueden ver huecos en los departamentos, porque las grandes ventanas quedaron hechas trizas.
No se puede avanzar más por la desviación de un poste que está caído, sólo hay un poco más de dos metros de espacio para el cruce de los coches. El chofer de una pipa de gas se veía indeciso de pasar o no, porque más adelante otro poste y otros árboles están tirados, de tal forma que da la impresión de que no hay paso. Al fondo se ve una camioneta de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) estacionada en medio de la calle.
En Tambuco, los automovilistas tienen que preguntarle a los vecinos que los miran desde las banquetas si se puede pasar o hasta qué punto llega la calle, para doblar antes y bajar a la playa Caleta.
En la avenida Gran Vía Tropical, que recorre el punto extremo de la bahía, frente a la isla La Roqueta, se percibe la misma situación de aislamiento, en una zona que de por sí parece abandonada por los viejos edificios que se construyeron en décadas pasadas.
Los vidrios de las ventanas de las pequeñas casas y los departamentos están en el piso. Los vecinos lograron apenas liberar algunas calles de las ramas y las palmeras, que cayeron por los fuertes vientos.
Un pequeño cerro, de unos cuatro metros de altura, tapa todo un carril en un punto de la avenida Gran Vía Tropical, cerca del hotel Alba Suites, que tiene su letrero en la cima del edificio derruido a la mitad. Los grandes jardines se ven intactos, pero en el muelle, un yate quedó encima de la estructura, claramente dañado.
Por la misma avenida, que da una vuelta entera a la zona, se desemboca a los juzgados de Caleta y más adelante al hotel Acamar, en el que se repite la escena de habitaciones al descubierto, por las ventanas que quedaron rotas.

 

Promueven vecinos y comerciantes la reactivación en calles cerca de la Costera

Óscar Ricardo Muñoz Cano

Mientras los trabajos de limpieza sobre la avenida Costera van avanzando, en calles secundarias apenas a un lado, como la Cristóbal Colón, cerca de Galerías Acapulco, la situación es distinta: grandes montones de escombros y basura, así como el abandono, aún son la regla.
No obstante, y de la mano de los propios vecinos y comerciantes aledaños, en los últimos días la situación pretende mejorar.
Durante un recorrido este viernes al mediodía, se pudo observar que entre las calles Wilfrido Ruiz Massieu y Doctor Ignacio Chávez, la Cristóbal Colón luce con poca gente, con decenas de negocios cerrados y casas solas, pero con algunos atisbos de la búsqueda de la normalidad.
Así, desde la calle Ignacio Chávez, que hace esquina con avenida Universidad, a partir de la CFE, negocios como lavandería Speed Wash o una estética ya ofrecen sus servicios.
Más delante, pasados los escombros de lo que fue la cancha de futbol rápido de la Universidad Americana, empleados del afamado restaurante Buzo’s ya iniciaron la limpieza del lugar, asegurando que pretenden abrir lo más pronto posible.
“Estuvo cabrón lo que pasó”, dijo uno de ellos, “pero pues ya hay que trabajar, si no, no hay para comer”.
A continuación, hospederías como Suites Vicky ya limpiaron su frente, al igual que el hotel Tulipán, aunque continúan arrojando escombros a la calle.
En una esquina, mientras la tienda de impermeabilizantes ya trabaja, personal del súper Neto inició con los trabajos de limpieza y aunque rechazaron dar declaraciones, adelantaron que están a la espera de que les informen para cuándo van a abrir, indicando que en su caso no hubo tantos destrozos.
Una cerrajería, un negocio de copias fotostáticas, donde en ambos casos sus encargados celebraron que no hubo saqueos, y la popular lonchería La Tiendita ya están de regreso.
Ahí, media decena de comensales ya degustaban alimentos calientes tras el huracán.
A la par, en el edificio amarillo contiguo, en el que se encuentran despachos y consultorios, estaba sin actividad mientras que el edificio gris, enfrente, el laboratorio clínico y un consultorio de oftalmología ya estaban abiertos y ofreciendo servicio.
Un grupo de vecinos, de un negocio cercano señalaron, que la gente del antiguo Edificio Trébol, ya en esquina con Ruiz Massieu, y donde hay consultorios de médicos especializados, contrató un camión para que sacara su escombro, lamentando que el Ayuntamiento aún no haya podido traerles equipo para avanzar con la limpieza de las calles.
Mientras, la papelería La Crayola ya cambió de giro y ahora vende tacos de cochinita, y el auto lavado El Manguito ya abrió sus puertas para trabajar, negándose a comentar sobre cómo es que ya tiene agua.
En las calles cercanas, Segunda de Cristóbal Colón, Tercera de Cristóbal Colón y las demás, el movimiento es mayor, a pesar de los escombros y la insalubridad; prácticamente la actividad comercial ha regresado en medio de la basura que se acumula desde el impacto del huracán.
Ahí, desde la tortillería, la barbería, la ferretería y hasta el puesto de reparación celulares, que están en el callejón que dirige a la gente hasta la avenida Cuauhtémoc, están abiertos, al igual que el popular callejón del antojo, donde varios negocios ya abrieron y hasta están buscando meseras, cocineros y repartidores. Tal es el caso de La Sazón de Alina.
Más atrás, en otra de las cerradas, se encuentran los Laboratorios Medimagen que ya está en operación. Éste ya opera de 8 de la mañana a 2 y media de la tarde, ofreciendo promociones especiales debido al huracán.

 

El parque Papagayo está devastado en sus casi 220 mil metros cuadrados luego de Otis

Afectaciones que dejó dentro del parque Papagayo el paso del huracán Otis Foto: Carlos Carbajal

Óscar Ricardo Muñoz Cano

Debido al impacto del huracán Otis sobre el puerto de Acapulco, el parque Papagayo quedó devastado, a tal grado que es posible mirar de extremo a extremo el lugar y sus casi 220 mil metros cuadrados de superficie.
Este jueves por la tardem y en un breve recorrido, se observó que cientos de árboles, palmeras y arbustos fueron arrancados del suelo por la violencia del huracán, dejando una superficie totalmente llana, plagada de escombros y basura.
Aun así, se puede ver desde la avenida Costera a la avenida Cuauhtémoc, el otro extremo, donde La Piñata continúa milagrosamente en pie.
Del mismo modo, es posible ver los restos del galeón sobre el ahora fangoso lago, así como el cerro que albergó al restaurante El Nido, desaparecido por la fuerza del huracán y, a su alrededor, todavía es posible ver algunas iguanas y hasta aves buscando comida entre los escombros.
Adiós a los árboles frondosos, las flores coloridas y los animales que el parque tuvo. Adiós al otrora llamado “pulmón verde” de Acapulco.
Además, a esta destrucción se suman las toneladas de escombro que se depositan en sus calles aledañas, Juan Sebastián El Cano y Manuel Gómez Morín, donde están sus oficinas y que sí está abierta a la circulación.
De hecho, es por esta calle por donde se entra y sale gente para laborar en las tareas de limpieza del parque, ya que el resto de los accesos al parque están cerrados.
De manera aislada se pudieron ver algunas cuadrillas de trabajadores, unos limpiando del lado de Cuauhtémoc y los más del lado precisamente de Gómez Morín.
Antes, por la mañana y hasta la tarde, se pudo observar cómo una grúa retiraba escombros metálicos de donde estuvo el roller, sobre la avenida Costera.
No obstante, el gobierno estatal a través de diversos comunicados informó que desde hace algunos días se trabaja en la limpieza del lugar.
No fue posible hablar con su director, Abel Luvio Villanueva, quien a decir del guardia de la entrada en Gómez Morín, no se encontraba en el lugar, pero aseguró que las oficinas del parque están funcionado, al igual que las oficinas del ISSSPEG, cuyo personal, añadió, no acudió este jueves a trabajar pero que montará guardias más adelante.
También fue posible observar a algunos concesionarios que ya iniciaron la limpieza de sus restaurantes, ubicados sobre ese mismo lado del lugar.
El parque, cuyo nombre oficial es Ignacio Manuel Altamirano, recién fue objeto de una millonaria remodelación.
Fue en 2019 que el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció la remodelación del parque en el que, finalmente, se invertirían 460 millones de pesos, 40 por ciento gobierno del estado y 60 por ciento gobierno federal.
En octubre de 2021 el presidente entregó la obra.

Urge que el gobierno federal intervenga en el retiro de basura tras Otis: Klimek

Zacarías Cervantes

Chilpancingo

El especialista en medioambiente, Octavio Klimek Alcaráz, opinó ayer que los tres órdenes de gobierno deben asumir como un asunto de alta prioridad el problema de la basura, mucha de la cual que sigue en las calles de Acapulco a raíz de la devastación provocada por el huracán Otis.
“Si se sigue manteniendo la basura en las calles y no se le da un tratamiento adecuado, se va a generar un grave problema de salud pública”, advirtió el ex delegado de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) federal, y ex titular de la Procuraduría de Protección Ecológica del Estado de Guerrero (Propeg).
Indicó que de por sí el talón de Aquiles que tiene Acapulco es el manejo integral de los residuos, pues nunca se ha logrado hacer la separación, como en muchas otras ciudades.
“El problema es que solamente tiene un sitio de disposición final que es el de Texca y en este momento ya debe estar saturado, simplemente para entrar al relleno a depositar camionadas de basura hay que formarse y estar en la fila”.
Por otra parte, declaró que no se sabe si esté funcionando la báscula, para que se calculen las toneladas que se están retirando de la ciudad.
Resaltó que actualmente por la devastación que ocasionó Otis, se están manejando residuos especiales, “es decir, hay mucha basura de carácter casera, doméstica, con residuos de la construcción y de todo lo que se quedó tirado de distintos materiales”.
Alertó: “El problema es que se está volviendo un desastre en términos de salud pública porque ahí están todo tipo de residuos”.
Declaró que no podría precisar exactamente hasta dónde está la gravedad del problema, pero implica que tiene que haber una coordinación interinstitucional y no le dejen solamente el problema al gobierno del municipio para recoger la basura, sino que debe haber una real coordinación entre el gobierno federal, estatal y municipal.
Para el especialista ojala se esté aprovechando por lo menos alguna parte de lo que puede ser reciclable, como son los metales.
“Si no, la desesperación de muchos camioneros que necesitan sacar estos residuos de alguna área determinada va a empezar; además, este problema va a ser durante meses, porque se va a estar haciendo la reconstrucción de muchas zonas y se van a tener que depositar todos esos materiales”.
Frente al cúmulo de basura, dijo que tampoco se sabe hasta cuándo va a tener vida útil el sitio de Texca, o hasta donde lo van a poder ampliar sin generar problemas serios adversos al ambiente por los lixiviados y las emisiones mismas de la atmosfera, “porque se tiene que tener controlado para que no se te queme el sitio”.

Preocupa tiradero a diestra y siniestra

Explicó que la preocupación que comparte mucha gente es que empiecen a depositar la basura a diestra y siniestra en cualquier sitio que se vea abandonado, “es decir que la basura se descargue de manera ilegal en cualquier sitio, por ejemplo que se hagan rellenos en zonas de inundación y que quieran aprovechar y digan: aquí vamos a rellenar y los residuos vayan a dar hasta algún manto”.
Añadió que también sería un riesgo que vayan a tirar a los acantilados que hay en algunos sitios de Acapulco, pues recuerda que “hay esa mala costumbre de tirar al mar a través de los acantilados”.
“Todo eso se tiene que prever, debe haber una vigilancia extraordinaria. La Guardia Nacional que entiendo está a cargo de la vigilancia de Acapulco debe estar atenta a que no suceda que empiecen a disponer de sitios inadecuados, por eso digo que debe haber la máxima coordinación posible, porque estamos hablando de miles de toneladas de residuos”.
Aclaró que no es experto en epidemiología, pero que la historia de enfermedades infecciosas ha sido siempre por problemas de insalubridad. E insistió que ese es el riesgo si la basura sigue por mucho más tiempo en las calles. “Tú no puedes tener sitios insalubres cerca de viviendas”.
Insisto que el caso se tiene que tomar con la mayor seriedad, y que más allá de que en este momento se le esté proporcionando ayuda a la población y tratando de recuperar servicios básicos como la electricidad y el agua, “yo siento que se tiene que poner la mayor atención al problema de la basura”.
En su opinión deben de llegar más camiones para recoger la basura de las calles y de las colonias donde están las máximas densidades poblacionales.

Especialistas deben encontrar solución a depósitos

También dijo que ya debería haber un equipo multidisciplinario viendo la posibilidad de encontrar más sitios distribuidos estratégicamente en donde se pueda depositar toda la basura para que este problema se subsane en los próximos días.
“El problema de la basura debe ser una prioridad para las autoridades. Debe haber una sección integral atendiéndolo”, propuso.
Añadió que se debe aprovechar lo que se pueda, “hay cosas que pueden reducir el volumen de entrada o de acopio, pero para eso se necesitan brigadas de reciclaje, para reducir los volúmenes, si no, ¿dónde se va a meter tanto residuo”.?
A pregunta expresa, el especialista rebasó con mucho a los gobiernos municipal y estatal y que debe entrarle el gobierno federal.
“Han sido rebasadas por todos lados las autoridades, fue un desastre en el que no tenían las competencias para atender, o no estaban preparadas, pues sí, hay un rebase absoluto”.
Reiteró que para atender el problema con más prontitud tiene que entrar el gobierno federal; “insisto, tienen buenos ingenieros militares, geólogos, gente que le sabe a la gestión y manejo de los residuos, se necesita realmente esto y eso solamente se puede hacer con la intervención de los tres órdenes de gobierno”.
Klimek Alcaráz, quien tiene maestría en Ciencias Forestales y doctorado en Recursos Silvícolas, alertó de otro problema, la destrucción de la vegetación en el entorno de Acapulco.
“Otra preocupación es la pérdida de la diversidad biológica en el entorno de Acapulco, desde el parque Papagayo, el Veladero, Laguna Negra, por donde se quiera ver. Todos los reportes que tengo es de que el huracán destruyó totalmente la vegetación”.
Declaró que se requiere que para el próximo año ya se tenga después del estiaje un programa de reforestación “en serio”, y realizar una serie de medidas de restauración.
“Se necesita gente, ahí hay un asunto de gran rentabilidad no solamente ecológica, se deben de organizar brigadas con la gente que necesita de alguna forma tener empleo para ir buscando medidas para que, en lo posible hacer guardarrayas y preparamos para el estiaje, habida cuenta de que cada día el clima es más caluroso, y seguramente, todo indica que el próximo año vamos a tener un estiaje mucho más fuerte que este, pues ya se señala que este octubre fue el mes más caliente que se ha tenido en la historia”.
Indicó que se tiene que prever todo eso, “imagínate que en abril si viniera el Tianguis turístico y se estuviera quemando medio Parque de El Veladero; necesitamos hacer todas las previsiones”.
Klimek Alcaráz añadió que para ello se necesita presupuesto extraordinario que se contraten brigadas y se pongan a hacer las labores para ir empezando a restaurar la zona “y prever que no se nos queme por incendios forestales”.
Concluyó: “Necesitamos dejar en claro que no solamente hay una tragedia humana, sino también una tragedia de la diversidad biológica”.

 

Cierran vecinos calles céntricas como protesta porque no se recoge la basura

Una calle cerrada con láminas galvanizadas en la colonia Aguas Blancas en protesta porque se mantienen los montones de basura Foto: Argenis Salmerón

Argenis Salmerón

Este jueves, vecinos de tres colonias céntricas cerraron sus calles con montones de basura, debido a la falta de recolección de basura, luego del impacto del huracán Otis.
Las calles cerradas son la Del Mercado, Mal Paso y Río Bravo, una de ellas bloqueada con láminas galvanizadas.
En la calle Del Mercado, en la colonia Hogar Moderno, los montones de basura se ubican en la calle atrás del estacionamiento y talleres de la Estrella Blanca en la terminal de Ejido.
La “montaña” de basura mide más de un metro de altura y abarca unos 100 metros lineales.
Incluso, hay una pancarta pegada en el poste en la que se lee: “Vecinos, favor de depositar la basura hasta el fondo”.
Los desechos, en su mayoría dentro de bolsas de plástico, son ramas de árboles, tinacos quebrados, lámina galvanizadas y cartón, que en su mayoría está arrojada en la banqueta y la vialidad.
La vialidad mencionada tiene dos carriles de concreto y para circular, los automóviles apenas tienen la mitad de uno.
Mientras que el peatón no tiene lugar para caminar y se arriesga a caminar por el arroyo vehicular, con riesgo de ser atropellado.
La calle Del Mercado está funcionando como vía alterna, para evitar el tráfico de la calzada Pie de la Cuesta y la avenida Ejido, que también tienen basura.
Los vecinos dijeron que desde el impacto del huracán Otis no ha ido el carretón de basura de la Dirección de Saneamiento Básico.
Coincidieron en que la basura aumentó de manera considerable, porque los automóvilistas que pasan por el lugar arrojan sus desechos a la vialidad.
Otra de las calles cerradas es la Río Bravo, en la colonia Carabalí, cerca de un contenedor de basura, a metros de la transitada avenida Ejido.
Ahí el paso es casi imposible, porque se concentran toneladas de basura, en un tramo de 200 metros, aunado a que los trabajadores de la CFE ocupan el espacio libre para restablecer el servicio.
También está cerrada con lámina galvanizadas por aculamiento de basura la calle Mal Paso, en la colonia Aguas Blancas, a modo de protesta.
La calle Mal Paso conecta con la avenida Ejido, a un costado de la terminal de autobuses Estrella Blanca.

Continúan toneladas de basura, escombros y lodo en avenidas y calles de la zona suburbana

Un grupo de vecinos de la colonia Nopalitos limpió y abrió paso en el acceso principal debido a la gran cantidad de basura que la gente ha ido a aventar y se acumuló Jacob Morales

Jacob Morales Antonio

Toneladas de basura, escombros y lodo continúan en las avenidas y calles de las colonias de la zona suburbana de Acapulco, donde también los vecinos padecen la falta de energía eléctrica en sus casas y de agua potable.
Pero el alivio llegó 15 días después, al menos en las calles principales de Ciudad Renacimiento, donde desde muy temprano una brigada de trabajadores enviados por el gobierno estatal, con ayuda de retroexcavadoras y camiones de volteo, retiraron parte de los escombros, la basura y el lodo.
En la central de abasto se observó una mayor movilidad de personas y desde este martes todos los locales están abiertos, así como las carnicerías, donde el kilo de res pasó de 190 a 220 pesos, y el huevo comenzó a bajar de 120 pesos el casillero a 90, en algunos puestos.
El transporte público continúa con tarifas ilegales, a pesar del llamado que ha realizado a la Dirección de Transportes estatal, para regularizar las tarifas, sobre todo en la tarde-noche, donde los colectivos amarillos cobran hasta 50 pesos, cuando la tarifa es de 20. Los camiones urbanos cobra 15 pesos de la zona suburbana a la avenida Costera, pese a que su tarifa es de 12 pesos.

En la Nopalitos, vecinos limpian el acceso a la colonia

Durante un extenso recorrido realizado este miércoles, por las colonias de la zona suburbana, se constató que hay calles que siguen igual que como amanecieron el 25 de octubre, luego del impacto del huracán Otis, con árboles caídos y basura.
Pero en otras, como en el acceso a la colonia Nopalitos, ubicada a unos metros del retorno de Paso Limonero, en la carretera México-Acapulco en dirección a las Cruces, la gente ha formado una montaña de desechos orgánicos que emiten olores nauseabundos.
Ahí, un grupo de vecinos agarró las palas de sus casas y con mucho esfuerzo, bajos los rayos de un intenso sol, despejaron un carril de la calle, para que tuvieran acceso los camiones de las despensas que entrega el Ejército y subieran a la parte alta.
El señor Sergio Montes solicitó al Ayuntamiento enviar un camión para poder retirar toda la basura acumulada, que han dejado vecinos y personas de otras colonias que llegan a aventarla en esa calle, que queda un metro por debajo de la carretera México-Acapulco.
El hombre comentó que la mayor parte de la basura son desechos sólidos y no hay tanto escombro, que la pestilencia impregna toda esa área hasta la colonia, cuando el viento sopla fuerte.
Dijo que la colonia ya tiene electricidad, aún falta el agua entubada y mucho apoyo con despensas, porque muchas personas perdieron los techos de sus viviendas, de lámina de aluminio, y se han preocupado por primero tratar de arreglarlas, antes que ir a buscar alimentos.

En la Zapata y el bulevar Vicente Guerrero sigue la basura

En el bulevar Vicente Guerrero, que es la principal vía de acceso desde la caseta La Venta hacia Acapulco, en la lateral del lado de la colonia Emiliano Zapata, desde la esquina de la Calle 3 hasta la 14, hay cerros de lodo y escombros amontonados, mientras que en los carriles centrales la constante es el polvo que queda del lodo que se secó.
Al entrar a la colonia Zapata, por la Calle 14, a un costado del cadena de comida rápida KFC, aún hay tierra lodosa y basura. Por todo el camellón central, hasta llegar a las canchas de la colonia, hay basura, ramas de árboles caídos y desechos sólidos en bolsas que la gente ha ido aventando.
En los alrededores de las canchas continúa el incendio de la basura acumulada, pese al auxilio de los vecinos. Ninguna autoridad ha enviado camiones o maquinaria para retirar los desechos.
Otra zona de la misma colonia, que continúa con lodo y basura, es la Calle 2 y su continuación como calle José Gervacio, a un costado de la unidad médica del IMSS. Incluso, en frente del nosocomio hay lodo y basura que no ha sido retirada.
En las calles cercanas también siguen los montones de basura y la pestilencia. En el recorrido se observó a gran cantidad de personas con cubrebocas, y otras, al pasar por los lugares pestilentes, cubrían su nariz con la playera o apretaban con sus manos la nariz.

Obstruido, el acceso a la central de abasto

En la avenida El Quemado sólo hay circulación en un sentido, donde se habilitó un carril de contraflujo, porque de un lado fue colocada la tierra y basura que fue retirada de las calles del fraccionamiento Arboledas, que quedó inundado.
Esta situación provoca en la avenida un intenso tráfico en la horas pico de la mañana y tarde; además, dificulta el acceso de los camiones con verduras y frutas que llegan desde la madrugada.
En la avenida los mismos vendedores del mercado siguen aventando y dejando los desechos orgánicos en medio del camellón. Además, en la calle aún hay agua saliendo de las alcantarillas, lo que genera lodo con la tierra que quedó, provocando que la gente que acude a comprar se manche el calzado.
En esa misma avenida, en el acceso a la colonia Industrial, la situación es semejante, pues a pesar de que fueron retirados dos automóviles, que la corriente arrastró, así como dos postes de alta tensión, en la vía quedó un montón de tierra y basura orgánica, que además del polvo, mantiene reducido a un carril el tránsito.

En Renacimiento una brigada peina las calles

La situación en Ciudad Renacimiento comenzó a tener otro rostro. Desde este lunes llegaron trabajadores del gobierno estatal, con retroexcavadoras y camiones de volteo, a los que poco a poco se han ido sumando más, y este miércoles hubo varias cuadrillas en una amplia zona.
La limpieza se observó desde la entrada del poblado La Sabana, de donde se retiraron los desechos que estaban a un costado del arco, en el Circuito Interior. También se vio maquinaria pesada, con hombres y mujeres acomodando la basura, para ser subida al camión de volteo.
El eje central desde este miércoles lució casi limpio, debido a que en algunas esquinas quedaron montones de basura, o tal vez la gente volvió a sacar la de sus casas, porque en toda la avenida se retiraron los desechos.
Uno de los trabajadores comentó que desde el lunes comenzaron las labores de limpieza de las avenidas principales, pero al llegar a las vía más cercanas al río de La Sabana, los trabajos se han tornado lentos, debido que ahí no sólo es basura y escombro, también hay mucha tierra y lodo, porque las familias que ya tiene agua, han comenzado a lavar sus casas y todo lo han sacado a la calle.
Dijo que conforme avancen en las calles principales, irán adentrándose a las calles secundarias y callejones, como en Cerro Xonacatlán y la calle Nicolás Bravo, que lleva al hospital IMSS Bienestar Renacimiento, donde el camellón central de la avenida Juan R Escudero continúa con mucha basura, aunque la pestilencia es menor.

Llegó el agua y la luz en algunas colonias

En gran parte de Ciudad Renacimiento y la colonia Zapata hay agua entubada y la mayoría de las personas ya lavó sus casas, incluso hay autolavados funcionando.
Pero en las partes altas, como la colonia Simón Bolívar, el Sector 6, Sinaí, Alborada e Izazaga, al igual que en San Agustín, Los Órganos, Casas San Luis, Palenque y Casas Homex, la situación es la misma de hace días.
De igual modo, en colonias del centro de la ciudad, como Progreso, Alta Progreso, Loma Hermosa, Club Deportivo, Bella Vista, La Laja y El Roble, entre otras, según las quejas que se observaron en Facebook.
En esa misma red social, los vecinos reclaman la falta de electricidad en sus colonias. En una parte de Caleta no se ha restablecido el servicio, tampoco en la Jardín, en sus tres secciones; la colonia Bella Vista, algunas calles cercanas a La Cima, El Roble, La Laja, Campestre la Laguna y una parte del Circuito Interior de Renacimiento.
Tampoco hay electricidad en la colonia Bella Vista, en la avenida México, en la colonia La Máquina y en las cercanías de esa zona con el río de la Sabana, así como en calles de la colonia Emiliano Zapata, la colonia Altamira, una parte de la Guinea, Colosio, Las Parotas y colonias ubicadas atrás del penal de Las Cruces, una parte de San Pedro Las Playas, Santa Cruz parte alta, colonia Benito Juárez, Altos del Miramar, una parte de Cumbres de Figueroa, la parte alta de la Morelos, La Venta, Agrícola, 20 de noviembre y San Pedro Las Playas.

 

Vecinos le prenden fuego a la basura cerca del mercado y canchas de la colonia Zapata

 

Vecinos aledaños al mercado y las canchas de la colonia Emiliano Zapata, le prendieron fuego a la basura acumulada en la Calle 13 esquina con la 14.
Un vecino comentó este martes que, desde el domingo, algunas personas le aventaron gasolina a la basura que abarca la mitad de la Calle 13, esquina con la Calle 14 y la 10, a una cuadra del mercado, y en los alrededores de las canchas de la colonia.
El vecino indicó que la acción se provocó debido a la fuerte pestilencia que recorría el aire de la zona y que salía de la basura acumulada, principalmente de los desechos que vienen de las casas cercanas y del mercado.
Sin embargo, el incendio está provocando una gran cantidad de humo que se esparce por toda la zona, afectando a quienes acuden por la mañana y tarde a las canchas de la colonia, a realizar ejercicio.
El vecino pidió al municipio atender el retiro de la basura, porque ahora existe temor a que puedan generarse infecciones, por la pestilencia, y enfermedades pulmonares por la gran cantidad de humo.
Por las noches, en muchas calles de las colonias de la Zapata y de Renacimiento, los vecinos que aún no tienen electricidad, prenden fuego a la basura para iluminar sus calles o patios, lo que provoca que por las mañanas haya una densa capa de humo en la zona suburbana. (Jacob Morales Antonio).