Llama el arzobispo González a colecta por víctimas de los sismos en Turquía y Siria

Karina Contreras

El arzobispo de Acapulco, Leopoldo González González, convocó a los párrocos, sacerdotes, religiosos y fieles católicos a una colecta monetaria, en las misas dominicales del 19 de febrero, para enviar la ayuda a Turquía y Siria que fueron azotados por un terremoto de 7.8 grados.
Informó que la ofrenda recibida se entregará a la Economía Diocesana, “para que a través de Caritas Mexicana nuestra ayuda llegue en aquellos países que lo necesitan”.
En un oficio emitido el 8 de febrero el jerarca católico señala que con mucha tristeza se han enterado de los lamentables sucesos acontecidos el 6 de febrero en Turquía y Siria, países golpeados por terremotos que causaron destrucción y muerte.
Añade que el Papa Francisco ha llamado a solidarizarse con esos pueblos y llamó para orar por quienes han resultados damnificados, y “promover una colecta en una de las misas dominicales del 19 de febrero”.
El párroco de la colonia Morelos, Juan Carlos Flores Rivas y el de Catedral, Benigno García Alvarado también se sumaron al llamado del arzobispo.
El sacerdote Flores Rivas indicó que la iglesia va canalizar bienes económicos porque “enviar víveres es contraproducente por la lejanía, y se debe recordar que en esas regiones la iglesia católica esta presente a través de dos fundaciones importantes, una que es Caritas A.C y la otra Pro-terrasanta, ellos están en el lugar no es que ahora van a ir a dar auxilio. A través de ellos es que la iglesia católica va a canalizar, según las necesidades de toda la gente, por eso necesitamos ser solidarios porque todos sabemos que es una tragedia enorme que se está viviendo y que necesitan de la ayuda cristina de todos nosotros”.
Mientras que el padre Benigno García dijo: “Dios quiera que el amor nuestro hacía Dios lo traduzcamos haciendo el bien a esta gente que está sufriendo algo muy espantoso, pérdida de seres queridos, sus casas, los templos que se han venido abajo. Es necesario que mostremos nuestra caridad y amor a ese pueblo que hoy sufre porque nosotros también estamos en una zona sísmica y como nos horroriza un temblor de 4 grados y allá fue de casi 8 y eso tenemos que verlo nosotros, que nuestro corazón sea generoso, hoy por ellos, mañana por nosotros”.

Provoca más fisuras en casas de El Mirador la demolición de viviendas dañadas, denuncian vecinos

 

Autoridades estatales y federales recorrieron las 32 casas demolidas en el fraccionamiento El Mirador, donde los damnificados denunciaron que los trabajos provocaron nuevas fisuras en las viviendas de la manzana 1B.
Este lunes, luego de concluir la demolición de las 32 casas de la manzana 2B, los titulares de la Comisión de Infraestructura Carretera y Aeroportuaria del Estado de Guerrero (CICAEG), Javier Taja Ramírez; de Protección Civil estatal, Marco César Mayares Salvador, y la encargada de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), Alma Aurora Jiménez, recorrieron el lugar, donde dijeron a los damnificados que ya no tenían que estar con el miedo que las edificaciones colapsaran.
Entre los escombros de las 32 casas que debieron demolerse en marzo de 2017, estaba una placa en la que se leía “Plan Nuevo Guerrero”, a casi un año de las tormentas Manuel e Ingrid.
“Ya quedó demolido al 100 por ciento, se retiró todo el material y quedó completamente limpio, espero que estén contentos”, dijo Taja Ramírez a los damnificados, y añadió que el gobernador, Héctor Astudillo Flores, estaba “muy preocupados por ustedes”.
Los damnificados agradecieron a los funcionarios estatales y federales que hicieran su trabajo, pero dijeron que quedan pendientes y dudas porque las casas de la manzana 1B están afectadas con fisuras.
El presidente del fraccionamiento, Noé Guzmán Barragán manifestó que el acuerdo al que se llegó con Protección Civil fue que se revisarían las viviendas antes y después, para ver si no tienen algún problema.
Recriminó que, “sólo se cumplió el antes, pero el después no, y quedaron detallitos porque hay algunas familias que, por el movimiento sus casas resultaron con fisuras, nos gustaría que solucionaran esos pendientes”.
Guzmán Barragán indicó que espera que en los próximos días Protección Civil haga el inventario de las casas que tienen algún problema para que le den solución.
Por su parte, la encargada de la Sedatu dijo que demoler las 32 viviendas “quita el riesgo mayor”, y ahora siguen las empresas que están denunciadas para que reparen todas las viviendas.
Consultada al finalizar, Alma Aurora Jiménez informó que se demolieron las 32 viviendas que tenían daño estructural, con una inversión de unos 2 millones 800 mil pesos, provenientes del gobierno del estado.
Informó que son 27 demandas contra constructoras, y que con la empresa que construyó algunas casas en El Mirador ya hubo una primera reunión para una conciliación, pero no se llegó a acuerdos, porque lo que se necesita es que termine y repare, y tienen de plazo este próximo 15 de julio. El resto está en procesos ante la PGR.
La encargada de la Sedatu informó que en la manzana 2B también hay 26 casas que serán rehabilitadas en conjunto con la CICAEG, para que sean ocupadas, las familias ya tienen el folio y están en la espera de ser reubicados.
Por su parte, el director de la Protección Civil, Marco César Mayares Salvador informó que la mayor parte del terreno es estable, sólo en la manzana 2B no se tomaron las medidas necesarias, “se tienen que hacer estudios para ver en que se falló”, comentó.
Manifestó que se deben hacer los estudios de la zona donde fueron demolidas las casas para saber qué es lo sigue y las medidas de mitigación que se tomarán.
¿Quiere decir que Protección Civil no tiene un registro de si la zona era apta o no?, se le cuestionó, a lo que respondió que el registro es de 2014, en el cual se indica que se deben hacer obras de mitigación y contención, pero algunas de ellas no se hicieron, por lo que el asentamiento quedó más pronunciado.
Reconoció que, “los antecedentes que tenemos son que en la zona 2B existió una barranca que fue desplazada y no se realizaron las labores correspondientes para evitar algún asentamiento”.
Las familias damnificadas de El Mirador estaban asentadas en barrancas y en el encauzamiento del río Huacapa, y fueron reubicadas en otra barranca y en una zona inestable, luego de las tormentas Ingrid y Manuel en 2013.

 

 

Toman la Sedatu en la capital damnificados de Papagayo para que terminen de construir sus casas

Damnificados de las tormentas Manuel e Ingrid de la comunidad de Papagayo, Juan R. Escudero (Tierra Colorada), tomaron la delegación de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), en Chilpancingo, para exigir la entrega de las ocho casas faltantes en la reconstrucción.
A las 8:45 de la mañana, unos 30 inconformes cerraron las instalaciones, portando pancartas en las que se leían sus exigencias, como medida de presión para que las autoridades solucionen el problema.
Los manifestantes informaron que se cumplirán cinco años de que salieron afectados y ocho familias aún no tienen sus casas. Indicaron que ante la falta de solución tuvieron que regresar a sus viviendas, pese a los riesgos que presentan.
En el lugar, el comisario del Papagayo Pantaleón Mesino Flores dijo que tomaron la Sedatu para que las autoridades solucionen el problema de sus viviendas, “ya casi se cumplen cinco años de Manuel e Ingrid, y las autoridades no han solucionado totalmente”.
Precisó que en total son 34 damnificados, y falta construir las casas de ocho, el resto está en obra negra, hacen falta muebles de baño, electricidad y servicios públicos.
Mesino Flores dijo que, ante la falta de apoyo de las autoridades estatales y federales, las ocho familias tuvieron que regresar a la zona de alto riesgo y construyeron casas de lámina porque son de escasos recursos económicos.
Aseguró que cuando la Sedatu les entregue las casas a las ocho familias faltantes desalojarán la zona de alto riesgo, pero que también las autoridades se comprometan a terminarlas en su totalidad.
Al lugar acudió la encargada de la Sedatu, Alma Aurora Jiménez, acompañada de trabajadores de una de las dos empresas que construyeron las casas en el Papagayo.
La delegada les aseguró a los manifestantes que la empresa se comprometió a comenzar la construcción de las cinco casas que a ellos les hace falta a partir de este martes, y que si no cumplía procedería legalmente.
Sobre el resto de las casas a las que les faltan baños, electricidad y servicios públicos, además de las otras tres faltantes, se comprometió a solicitarlas a la oficialía mayor de la Sedatu, pero que tenían que liberar las instalaciones para comenzar a hacer los trámites.
Los damnificados no aceptaron porque están “cansados de promesas” y no les dan solución a sus demandas, dijeron, y se quedaron en el edificio, mientras que la delegada comenzó a hacer las gestiones vía telefónica.
Alma Aurora Jiménez indicó que “es un problema muy antiguo que traemos con ellos (los damnificados)”, dijo que la oficialía mayor de la Sedatu se comprometió a construir y concluir las viviendas que no se han terminado, “estamos esperando que nos den respuesta”, apuntó.
Dijo que llevan seis meses insistiendo en que los trabajos de la construcción están parados, para que se reanuden, y hace tres meses le aseguraron que reanudarían, pero incumplieron.
Además, hay otras cinco viviendas que tiene que ejecutar un constructor local, “que también ya sabe que si mañana (hoy) no inicia con los trabajos será denunciado legalmente”.
A las 4 de la tarde, los inconformes se retiraron del lugar luego de acordar con la encargada de Sedatu que la construcción de las cinco casas comenzará hoy, y que iniciarán el próximo lunes la instalación de los servicios que hacen falta. (María Avilez Rodríguez / Chilpancingo).

 

Comienza la demolición de 32 viviendas de El Mirador construidas en zona de riesgo en la capital

 

Este lunes comenzó la demolición de 32 departamentos de la manzana 2B del fraccionamiento El Mirador, construido para familias damnificadas de las tormentas Ingrid y Manuel en 2013.
Las 32 viviendas demolidas fueron construidas por una empresa contratada por la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) y los habitantes sólo las usaron del 23 diciembre de 2015 al 5 de enero de 2016, porque tenían cuarteaduras y fisuras, y fueron declaradas inhabitables por riesgo de colapso.
A las 12:47 del día comenzó la demolición, la zona no se acordonó ni se colocó protección, tampoco se habilitó el refugio temporal para las familias que están en la manzana 1B, como prometieron la encargada de la delegación de la Sedatu, Alma Aurora Jiménez; el secretario de Protección Civil estatal, Marco César Mayares Salvador; y el secretario de Desarrollo Social, Mario Moreno Arcos.
Niños, adultos mayores, mujeres, hombres y adolescentes, desde los balcones de sus casas, de la calle y desde el transporte público miraban con asombro la demolición, que esperaban desde 2017.
“Ya era hora que los demolieran, no podíamos ni dormir porque pensábamos que los edificios se nos vendrían encima”, decía el integrante de una familia de la manzana 1B.
En el lugar también había personal de la Procuraduría General de la República (PGR), porque las empresas constructoras están demandabas ya que entregaron las casas de mala calidad y se negaron a demolerlas, de lo que se encargó la Comisión de Infraestructura, Carretera y Aeroportuaria del Estado de Guerrero (CICAEG).
La PGR acudió al fraccionamiento para recabar información de las casas y tomar fotografías para continuar las investigaciones de la demanda que enfrenta la empresa que ejecutó mal las obras.
El ex delegado, José Manuel Armenta Tello, en reiteradas ocasiones declaró que la responsabilidad es de la empresa Casaflex, que hizo la obra, y que enfrentaba una demanda en la PGR, para que asuma su responsabilidad de la demolición del edificio y el arreglo de las viviendas que tienen fisuras, cuarteaduras y filtraciones.
Sin embargo, debido al proceso, que es largo, los funcionarios estatales y federales asumieron la responsabilidad de demoler las viviendas, que representan un riesgo para las familias que habitan los departamentos aledaños.
A las 12:47 de la tarde comenzó la demolición, la zona no fue acordonada, tampoco se habilitó el refugio temporal donde estarían las familias mientras se hacen los trabajos de demolición, para que no estuvieran dentro de sus viviendas y evitar algún percance.
Sin embargo, la Secretaría de Protección Civil estatal no estuvo cuando se iniciaron los trabajos pese a que, de acuerdo con los encargados de la demolición, les avisaron desde el viernes que iniciarían este lunes.
Los vecinos de la manzana 1B preocupados porque los trabajos habían iniciado sin la protección, llamaron al director de Protección Civil estatal para que acudiera a la zona; una hora después llegaron los socorristas a acordonar el área y comenzaron la construcción del refugio temporal, en el puente del fraccionamiento.
En el lugar, el representante de El Mirador, Noé Guzmán Barragán dijo que “estamos preocupados porque Protección Civil estatal no se ha acercado para brindar la seguridad”.
Recriminó que las autoridades estatales y federales se comprometieron a proporcionarles toldos para que las familias de la manzana 1B estuvieran refugiadas en el transcurso del día, mientras ocurría la demolición, pero no se instalaron a tiempo.
Guzmán Barragán manifestó que, en total son 40 familias que habitan en la manzana 1B, quienes estaban preocupadas que la manzana 2B fuera a colapsar ya que los trabajos se prolongaron.
Cuando inició la demolición de la primera casa, en la calle donde estaban la mayoría de los vecinos, se sentía el movimiento del suelo; en las viviendas de la manzana 1B y 3B las ventanas vibraban a causa de la demolición, ya que la zona es inestable.
De acuerdo con autoridades de la Sedatu, cada casa estaba valuada en unos 120 mil pesos, es decir que las 32 costaron más de 3 millones 840 mil pesos.
El espacio donde se demuelen las viviendas será un parque, porque la zona es inhabitable.
“Mira mamá la maquina tiro rápida la casa, es decir que así están de frágiles todas”, cuestionó un niño a su madre, mientras los demás damnificados continuaban gravando video y tomando fotografías.

 

Se compromete la Sedatu a construir tras la elección casas para damnificados de Papagayo, informan

La Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) se comprometió con damnificados de Papagayo, municipio de Juan R. Escudero (Tierra Colorado), a comenzar la reconstrucción de ocho viviendas después de las elecciones, pero, a partir de enero, les ha dado dos fechas para reiniciar y no ha cumplido.
Los damnificados de Papagayo cumplirán cinco años sin poder mudarse al fraccionamiento donde sólo hay algunas viviendas construidas para reubicarlos, además de que no tiene servicios públicos; los damnificados han rechazado las viviendas, alegando que necesitan todas y con los servicios completos.
Los damnificados necesitan 34 viviendas, pero sólo se han construido 26, es decir que faltan ocho casas.
En una llamada a la redacción, el comisario Pantaleón Mesino manifestó que funcionarios de la Sedatu fueron a delimitar el terreno y hacer la documentación legal del sitio.
Agregó que les dijeron que esperaran a que pasen las elecciones, cuando iniciarán la edificación de las ocho viviendas que faltan.
Sin embargo, dado que no es la primera vez que les dan una fecha para iniciar la reconstrucción, advirtió que los damnificados acordaron que si vuelven a incumplir van a protestar, porque es la única forma que les hacen caso.
Indicó que estarán pendientes y continuarán viviendo en las casas dañados en septiembre el 2013, porque no les queda otra opción.

Fraccionamiento “desafortunado”

Recientemente, la encargada de despacho de la Sedatu, Alma Aurora Jiménez dijo que la construcción de las casas de la comunidad de Papagayo era un asunto desafortunado, porque fue una empresa que trajeron de la Ciudad de México y dejó los trabajos abandonados.
Además, la empresa hace unos meses inició los trabajos, pero no están concluidos, ni tampoco los servicios, por lo que la Sedatu procedería legalmente.
En Papagayo, una empresa contratada por la Sedatu construyó un fraccionamiento con casas sobre pilotes de madera, que luego fue clausurado por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), porque estaban en un terreno inestable y no apto para vivir; luego, un incendio consumió 25 de las 29 casas construidas, por lo que se cambió de terreno.
En enero, los damnificados tomaron la delegación federal, donde les prometieron que irían a la localidad para acordar la fecha de inicio de los trabajos, el 20 de enero, pero no cumplieron.
Luego, funcionarios de la dependencia que fueron al terreno donde los reubicarían, les dijeron que el 21 de mayo iniciarían la construcción de las viviendas, pero volvieron a incumplir.
Posteriormente, a los damnificados les dijeron que no había dinero para reiniciar los trabajos y que esperarían a recibir recursos. (Beatriz García / Chilpancingo).

 

Aplazan para el viernes la demolición de una manzana inhabilitada en El Mirador

Damnificados del 2013 de las tormentas Ingrid y Manuel que fueron reubicados en El Mirador se reunieron con autoridades de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), Protección Civil estatal y de la Comisión de Infraestructura Carretera y Aeroportuaria del Estado de Guerrero (CICAEG), para determinar las medidas de precaución que van a tomar, pues a más tardar el viernes llega la maquinaria que demolerá una manzana del lugar que es inhabitable por riesgo de colapso.
El lunes, la encargada de la Sedatu, Alma Aurora Jiménez; el secretarito de Protección Civil estatal, Marco César Mayares Salvador; y el titular de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), Mario Moreno Arcos, también se reunieron con los habitantes de la manzana 1B, quienes se encuentran enfrente de un edificio que se prohibió que se habitara porque está latente el riesgo de colapsarse, donde hay 32 departamentos.
Ese día se anunció que la demolición comenzaría este martes, pero no fue así. En la reunión de ayer, la encargada de Sedatu, personal de CICAEG y de Protección Civil precisaron que será hasta el jueves o viernes cuando comience a llegar la maquinaria que demolerá los edificios.
El Mirador está a las afueras de la capital, a un lado de la Autopista del Sol hacia Acapulco, ahí viven familias damnificadas en septiembre de 2013 por las tormentas tropicales Manuel e Ingrid.
En declaraciones, el ex delegado José Manuel Armenta Tello, en reiteradas ocasiones declaró que la responsabilidad es de la empresa Casaflex, que hizo la obra, y que enfrentaba una demanda en la PGR para que asuma su responsabilidad de la demolición del edificio y el arreglo de las viviendas que tienen fisuras, cuarteaduras y filtraciones.
Sin embargo, debido al proceso que es largo, los funcionarios estatales y federales asumieron la responsabilidad de demoler las viviendas, que representan un riesgo para las familias que habitan en los departamentos aledaños.
El espacio donde se demolerán las viviendas será un parque.
Los funcionarios se reunieron en la casa de salud que habilitaron los vecinos junto con una médica, y ahí decidieron hacer un recorrido por la manzana 2B que es la que será demolida, para determinar el procedimiento que llevará este hecho.
El edificio 2B ha sido vandalizado debido a que no está habitado, las paredes están ralladas con aerosol, los vidrios de las ventanas están quebrados, también ha sido utilizado como basurero y como baño, por lo que tiene un olor pestilente. También se robaron parte de las instalaciones, como fregaderos y tazas de baño. La mayoría de los departamentos están abiertos.
Al término del recorrido, nuevamente se reunieron en la casa de salud, donde los funcionarios informaron a los vecinos.
El representante de la CICAEG, Diego Alvarado Castro, expuso que se tiene que poner protección a los vecinos cercanos a la manzana a demoler para prevenir afectaciones; también se hará una rampa para llevar el equipo que necesitará, porque es un trabajo laborioso.
Todo el procedimiento tardará de 15 a 20 días, a partir de que la maquinaria esté en el lugar, que será, a más tardar, el viernes.
Los vecinos solicitaron desensamblar un departamento completo para hacer una capilla, pero les dijeron que no se puede porque son pesadas, ya están fracturadas y son ensamblados. Por ello, los vecinos decidieron que les dejaran escombro para ponerlo en el camino.
Por su parte, el representante de Protección Civil estatal, Rafael Durán, aclaró que es estimado el tiempo de 15 a 20 días para hacer los trabajos, pero puede haber complicaciones y tardar un poco.
“El proceso de demolición no lo hace la empresa que construye, entonces ellos se van a encontrar con puntos ciegos que no conocen y eso puede llevar un poco más de tiempo”, por lo que les pidieron que fueran pacientes, indicó.
La información que les dieron a los vecinos es que el procedimiento para que se salgan de sus casas y se instalen en las carpas que se colocarán, va a ser desde la hora que se comience con los trabajos hasta la hora que se termine, con el fin de prevenir un accidente.
Durante las horas de demolición, las familias deberán permanecer en las carpas, y una vez que terminen el día, Protección Civil hará una revisión rápida para ver el estado en el que se encuentran las viviendas, y entonces les indicarán que pueden entrar a sus casas.
En consulta, la encargada de Sedatu indicó que el curso de las investigaciones en la PGR contra la empresa constructora continúa, pero no se pudieron esperar los resultados porque pueden pasar tres años y no debe continuar el edificio ahí.
Sin embargo para reparar el resto de viviendas habitadas pero que también presentan daños, dijo que ahí si se tendrán que esperar los resultados de las investigaciones, pues serán las empresas las que hagan la reparación de daños.
Además, aseguró que las viviendas que se van a demoler no estaban asignadas a ningún damnificado, y tampoco hay damnificados de Ingrid y Manuel en espera.
Comunicó que ya no hay ningún predio de reconstrucción clausurado por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).
En el fraccionamiento se construyeron 598 viviendas, pero 32 de ellas son inhabitables. A los vecinos les entregaron la llave de su casa el 23 diciembre de 2015 pero la usaron sólo hasta el 5 de enero de 2016, y desde que las habitaron denunciaron que tienen cuarteaduras y fisuras que provocan humedades y filtraciones.

 

Aún no tienen servicios públicos reubicados de la colonia Héroes de Guerrero, denuncian

Damnificados por un deslizamiento de tierra de la colonia Héroes de Guerrero, acudieron al Ayuntamiento, pues después de tres años les otorgaron un terreno dónde reubicarse pero aún no tiene servicios públicos.
El 19 de octubre de 2015, en la colonia Héroes de Guerrero hubo un deslizamiento de tierra que afectó a 28 familias; algunas viviendas colapsaron, otras sufrieron severas fracturas y otras se deslizaron.
De las 28 familias, 21 aceptaron ser reubicadas en el predio La Tepolvora, que ofreció el Ayuntamiento, cuando aún estaba el alcalde Marco Antonio Leyva Mena, pero el resto de las familias se negó porque el valor de los terrenos donde querían reubicarlos es menor al de los predios que perdieron.
De las siete familias restantes, tres notificaron hace dos años a la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos del Estado de Guerrero (Codehum) que regresarían a sus casas, mientras que el resto no pudo regresar porque sus viviendas se desplomaron o tuvieron severas cuarteaduras que las hacen inhabitables.
A las 3 de la tarde, sólo 19 representantes de familias damnificadas de esa colonia aceptaron que se les otorgaran los lotes donde podrán reubicarse.
El anterior presidente sólo había jugado con nosotros, dijo la damnificada María de los Ángeles Basabe, “nada de lo que dijo era cierto, que ya se había dado un anticipo del terreno y finalmente que no se había dado nada, entonces comenzamos de nuevo (con el alcalde suplente), Jesús Tejeda Vargas”.
Abundó que, además, con Marco Antonio Leyva Mena ya les habían dado constancias de posesión. En la nueva entrega de lotes ahora cada familia decidió dónde los quería, a quienes les otorgaron dos por cada una, porque con el alcalde con licencia les prometió un lote de 240 metros cuadrados, pero ahora son terrenos de 9 por 10 metros, por lo que les darán dos.
La vecina dijo que, ahora les darán el acta de posesión para que les den las escrituras, y que espera que antes de que termine el mes concluya este trámite.
Agregó que, además la finalidad es seguir gestionando para buscar que les construyan un pie de casa.
Las familias que no han sido reubicadas siguen viviendo en lugares rentados, prestados o en albergues, que se instalaron desde el deslizamiento en el salón de usos múltiples. (Beatriz García / Chilpancingo).

 

Hoy comienza la demolición de 32 casas que no están habitadas en El Mirador

Hoy inician los trabajos de demolición de 32 viviendas inservibles en el fraccionamiento Nuevo Mirador, que pagará el gobierno estatal, porque la Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano (Sedatu) no tiene presupuesto; las familias se reubicarán ahí mismo para evitar que delincuentes roben sus pertenencias.
Este lunes, en el fraccionamiento El Mirador, en una reunión de damnificados por las tormentas Manuel e Ingrid, con autoridades federales y estatales acordaron que hoy iniciarán la demolición de 32 casas inservibles que no estaban habitadas de la manzana 2B, que tenían que haber sido demolidas en marzo de 2017.
En la reunión estuvieron la encargada de la Sedatu, Alma Aurora Jiménez; el secretarito de Protección Civil estatal, Marco César Mayares Salvador; el titular de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), Mario Moreno Arcos, y colonos que serán reubicados en un refugio temporal.
Ahí, los funcionarios les informaron a los colonos que serían reubicados mientras se inicia la demolición, pero los damnificados pidieron carpas en el fraccionamiento para estar mientras terminan con los trabajos.
Los colonos dijeron que no pueden irse a algún albergue debido a que en el fraccionamiento no hay seguridad, y temen que los delincuentes roben sus muebles y electrodomésticos.
Los funcionarios manifestaron que no podían comprometerse a proporcionarles láminas y madera, porque no contaban con presupuesto, pero que verían la manera de que alguna dependencia les prestara toldos de plástico.
El secretario de Protección Civil estatal explicó que continuará el procedimiento para la demolición de las viviendas y las acciones preventivas para garantizar la seguridad de las personas por medio de los mecanismos de la demolición.
“Es algo preventivo que se hará en la zona, garantizar la seguridad y evitar que las personas se acerquen al lugar de la demolición para que no se provoque algún accidente”, indicó el funcionario, y detalló que cuando se terminen los trabajos se tomará alguna decisión para ver si se construye en el lugar o no, “con la demolición podemos determinar con los estudios necesarios qué acciones de mitigación se realizarán para ocupar el espacio”.
Por su parte, Mario Moreno dijo que, “la idea es que sientan el apoyo del gobierno estatal, los toldos que pueda conseguir se los haré llegar a Mayares Salvador para que los habiliten”.
La encargada de Sedatu manifestó que las familias serán trasladadas de manera momentánea a alguna zona del fraccionamiento por unas horas, en lo que se trabaja en la demolición de las 32 viviendas.
Informó que en el fraccionamiento serán demolidas las casas, y ya no se construirán más, sólo se dejará la protección para que el resto de las viviendas queden bien.
Alma Aurora Jiménez dijo que en las 32 viviendas no habitaban damnificados porque sabían que estaban mal construidas, y las personas que estarán en protección son las que están cerca de la zona, para que no ocurra algún percance.
Informó que la delegación no cuenta con dinero para hacer la demolición, por lo que el gobierno estatal los apoyará; la Sedatu realiza una gestión a nivel central para ver si les otorgan más de 2 millones 800 mil pesos que cuesta el trabajo.
En cuanto al puente que está en el fraccionamiento, dijo que está concluido por parte de la Sedatu, pero el problema por el que no ha avanzado es que el municipio no ha llegado a un acuerdo con el propietario del terreno, por lo que los damnificados aún no pueden salir.

No se entregará al 100 por ciento las casas a los damnificados de Ingrid y Manuel

La encargada informó que el reto es concluir la construcción de las casas en noviembre, consideró que, “estaremos en el 95 por ciento, porque será imposible cerrarla al 100 por ciento por las empresas que dejaron trabajos a medias”, e indicó que actualmente se tiene el 85 por ciento de la construcción.
Alma Aurora Jiménez dijo que la construcción de las casas de la comunidad El Papagayo, municipio de Juan R. Escudero (Tierra Colorada) es un asunto “desafortunado”, porque fue una empresa que trajeron de México y dejó los trabajos abandonados, “ha sido una problemática para que reactivaran”.
Informó que la empresa hace unos meses inició con los trabajos, se construyeron 26 de las 29 viviendas que hacían falta, pero no están concluidas ni tampoco los servicios, por lo que la Sedatu procederá legalmente.
Destacó que en oficinas centrales de la Ciudad de México están haciendo trabajos extraordinarios para tener recursos económicos y concluir las viviendas que las empresas foráneas abandonaron.
Precisó que las empresas abandonaron la construcción de las casas en municipios de la Montaña, Chilpancingo y Acapulco.
La detención de las obras se debe a que son empresas que no cumplen, “son empresarios que no son de Guerrero y no tienen idea de lo que cuesta trabajar en el estado”. Además de que, a cuatro años el costo de la vivienda no es el mismo, y muchos “salen corriendo”, pero se llevan un problema legal.
Manifestó que hay comunidades, principalmente de Chilpancingo que se quedaron fuera de un censo, como fue el caso de San Vicente, y el Fondo de Desastres Naturales (Fonden) no resuelve. Indicó que han buscado la solución a través de otros programas, pero tiene que a ver una participación del municipio o del estado.
La encargada de Sedatu dijo que a los presidentes municipales les toca atender los servicios públicos de las casas de los damnificados, pero en algunas ocasiones no tienen el dinero para otorgárselos.
Ejemplificó con el caso de Leonardo Bravo, donde los alcaldes no tienen dinero para acercar los servicios, “se entregaran las casas pero tal vez no tendrán servicios”, concluyó.

 

Ya serán demolidas 27 casas inservibles en Nuevo Mirador; familias damificadas desde 2013 irán a un albergue

Veintisiete familias damnificadas por las tormentas de 2013, y reubicadas en el fraccionamiento Nuevo Mirador, esperan que esta semana sean llevadas a un albergue temporal para demoler las viviendas inservibles, aledañas a la manzana que no se habitó porque tenía el mayor riesgo.
En consulta telefónica el director de Protección Civil municipal Gustavo Vela Guevara, manifestó que le acababan de informar que 27 familias serían trasladadas a un albergue temporal debido a que ya se van a demoler los edificios del fraccionamiento que están inservibles desde que se habitaron en enero del 2016.
Fuentes de la Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano (Sedatu) informaron que se espera que este lunes se reúnan con vecinos del lugar para hablar al respecto, pues es probable que esta misma semana sean desalojados.
En el fraccionamiento se construyeron 598 viviendas, sin embargo 32 de ellas son inhabitables porque pueden colapsarse en cualquier momento, aunque también el resto de viviendas tienen daños en paredes, pisos y techos y son un riesgo para las familias.
Sobre todo corren riesgo las que se ubican enfrente y atrás de la manzana inservible.
El 14 de noviembre maestros, alumnos y damnificados del fraccionamiento bloquearon la Autopista del Sol en la salida de Chilpancingo a Acapulco para exigir a la Sedatu la reparación de sus viviendas.
Posteriormente los vecinos junto con el entonces delegado de la Sedatu, José Manuel Armenta Tello, acudieron a la PGR para dialogar y conocer la demanda contra la empresa que ejecutó mal la construcción de las viviendas; ahí se les informó que por la investigación se haría un peritaje en el fraccionamiento, para posteriormente proceder a la demolición. (Beatriz García / Chilpancingo).

 

Están en refugios temporales en Petacalco y Tecpan 121 familias afectadas por Bud, informa Protección Civil

La Secretaría de Protección Civil estatal dio a conocer que atendió a 121 familias damnificas que se ubican en refugios temporales de la comunidad de Petacalco, municipio de La Unión, y en la iglesia de Boca Chica, municipio de Tecpan; asimismo, informó que las condiciones climatológicas afectaron unas 317 enramadas de la franja costera.
En el recuento preliminar de afectaciones hay 70 viviendas inundadas en la localidad de Petacalco, donde el nivel del agua alcanzó los 50 centímetros de altura; otros casos similares se registraron en Playa Boca Chica, municipio de Tecpan, y en Playa Paraíso, en Benito Juárez.
Además de los daños materiales a causa de los oleajes altos y los vientos, empresarios del ramo turístico en Zihuatanejo se quejaron de que en esta época no pueden ofrecer sus servicios, lo que merma su economía, y solicitan la intervención del gobierno del estado.
Hasta este martes, las secretarías de Protección Civil y de Obras Públicas del gobierno estatal, continuaban las labores de limpieza en zonas afectadas por las lluvias y el alto oleaje generados por el huracán Bud.
En un boletín de prensa se informó que fueron entregadas despensas, cobijas, y kits de limpieza y de aseo personal, además de darles atención médica.
También informan que ayudaron en la limpieza y desazolve de las viviendas y comercios inundados a causa de las lluvias provocadas por el huracán Bud, que la mañana de este martes alcanzó la categoría 3.
Las últimas lluvias y el alto oleaje generados por varios sistemas meteorológicos en el océano Pacífico, han provocado afectaciones en municipios costeros del estado.
La Secretaría de Protección Civil estatal, informó que continuará el alto oleaje y las lluvias en todo el estado debido a los efectos del huracán Bud, que podría debilitarse en las próximas horas.

Atoyac

El huracán Bud dejó más de 20 establecimientos dañados el fin de semana y afectó también a prestadores de servicios de Playa Boca Chica en Tetitlán, municipio de Tecpan.
El prestador de servicio y vecino, Carlos Navarrete, dijo que 50 familias del lugar piden a los gobiernos que las reubiquen con sus casas “en otra parte más segura”. Indicó que se mantendrían en ese destino de playa, pero con la confianza de que cuando hay tormentas o huracanes saben que cuentan con un lugar seguro para sus familias.
La mayoría de las viviendas que ocupan son de materiales propios de la región, palma y adobe, y algunas de concreto, pero están convencidos de que no es seguro vivir en el lugar, ya que el fuerte oleaje se metió hasta sus casas y arrasó con el mobiliario
Insisten en que requieren de ser reubicados, porque padecen de dos a tres fenómenos de este tipo al año.
Dijo que en los lugares donde viven serían, “para hacer negocio, pero queremos un lugar fijo para vivir y darle seguridad a la familia… hay terrenos seguros en el ejido para que nos reubiquen”.

Zihuatanejo

El presidente de la Asociación de Meseros de Playa Linda, Armando Alviar Urrea manifestó que, desde el sábado 9 de junio, las condiciones climatológicas no han permitido que den servicio los restaurantes de ese balneario ya que el alto oleaje “nos llega hasta las cocinas”, por lo que llamó al gobierno municipal y estatal para que apoyen a más de 100 afiliados a la organización, porque no han podido trabajar “y necesitamos darle de comer a nuestras familias”.
También desde el 9 de junio, debido al paso del huracán Bud, la Capitanía de Puertos mantiene cerrados los muelles de embarque y desembarque de la playa Principal y Las Gatas, en la bahía de Zihuatanejo, así como el muelle de playa Linda, en la zona hotelera II de Ixtapa, porque las condiciones del mar no permiten la actividad marítima, informó el capitán de Puerto, Víctor Hugo Mendoza Otero.
Ahí en playa Linda, los meseros, representados por Armando Alviar, se quejaron de que no han tenido ingresos económicos porque el mar sale “hasta las cocinas”, y los pocos turistas que han llegado al balneario, “nomás ven cómo están de altas las olas y se regresan, no se quedan”.
Armando Alviar pidió al gobierno del estado y al municipal ayuda económica, “porque nuestras familias necesitan comer; hay compañeros que, aunque el tiempo está mal, vienen a la playa con la esperanza de ganar un dinero, pero luego no se pueden regresar porque no sacan ni para el camión; nosotros somos meseros comisionistas, los restaurantes no nos tienen como sus empleados”.
Dijo que, en ocasiones anteriores han entregado escritos al gobernador Héctor Astudillo Flores, haciéndole este tipo de petición, “y nunca nos han dado una respuesta, al contrario, nos responden por parte de la Secretaría de Turismo estatal que no hay apoyos para nosotros; en esta ocasión les volvemos a pedir ayuda”.
Por otra parte, el director de la Promotora de Playas, Silvestre Ramos Chávez manifestó que el paso del huracán Bud por este litoral genera pérdidas económicas a este organismo estatal, pues llevan dos días que no instalan el mobiliario en las playas, “porque las condiciones climáticas no permiten que ofrezcamos el servicio en los balnearios del puerto, además de que las rachas de viento dañaron el mobiliario”.
Ramos Chávez, vía telefónica dijo que los días que no han podido trabajar les ha generado una pérdida económica “considerable, a tal grado que no alcanza para reparar el mobiliario de playa que dañó el viento”; señaló que las fuertes rachas de viento dañaron 10 toldos, al tiempo que no descartó que durante la actual temporada de lluvias haya más mobiliario dañado a causa del mal tiempo, “está muy viejo y es más fácil que se dañe”.
Indicó que este martes, la única playa donde pudieron poner algo de mobiliario para ofrecer servicios a los turistas fue en playa Linda, “pero en las playas La Ropa, La Madera y El Palmar, no se ha podido trabajar desde el lunes, por lo que han bajado los ingresos a la Promotora”.
Mientras, la presidenta de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac), en Zihuatanejo, Rebeca Farías Salazar dijo que hasta este martes no han podido hacer un recuento de los daños del alto oleaje y las rachas de viento de la tarde del sábado 8 y durante el domingo 9, en la isla de Ixtapa y en la playa Las Gatas, en la bahía de este puerto.
Farías Salazar indicó que este martes estaba programado un recorrido por los balnearios con el delegado de la Secretaría de Turismo estatal, Sanín Serna Nájera, para que conociera de manera directa todas las afectaciones a los negocios establecidos en ambos sitios, pero se pospuso debido a que no hay condiciones para trasladarse en lancha hacia la isla ni hacia Las Gatas, “el mar está muy alto, no se pudo pasar”.
La líder de los restauranteros aseveró que, con este mal tiempo, no sólo los propietarios de los restaurantes de ambos balnearios se ven afectados de manera directa, sino también los lancheros, y los meseros y cocineros que trabajan en los restaurantes, así como los prestadores de servicios, “desde el domingo 10 no hemos podido trabajar y sí nos ha mermado los ingresos, son los meseros los más afectados porque cientos de familias dependen de ellos, estamos en pláticas con las autoridades para ver la posibilidad de gestionar apoyos para los meseros”.
Ayer martes, durante un recorrido por playa Linda, se observó que el muelle de embarque y desembarque continúa cerrado por indicación de la capitanía de Puerto, “en estos momentos estamos terminando recorrido por las diferentes áreas; debido a que se mantiene alto oleaje, no hay condiciones para abrir el puerto, vamos de regreso del muelle de playa linda, la ola pasa por arriba de la plataforma de embarque y en la pasarela de acceso al muelle, por tal motivo, nos mantenemos con el puerto cerrado hasta el momento”, declaró el capitán de Puerto, Víctor Hugo Mendoza.