Activa la alcaldesa nuevas estaciones de rebombeo y motores en la potabilizadora de El Cayaco

 

Redacción

La alcaldesa de Acapulco, Abelina López Rodríguez, puso en marcha nuevas estaciones de rebombeo y motores en la planta potabilizadora de El Cayaco, con una inversión de 45 millones de pesos.
En un comunicado del gobierno municipal se detalla que esas acciones beneficiarán a más de 350 mil habitantes y es que dentro del programa se encuentran seis bombas de 200 a 400 caballos de fuerza que permitirán aumentar el volumen de rebombeo a la parte alta del anfiteatro, además de la Costera y zonas conurbadas.
López Rodríguez fue acompañada por funcionarios de CAPAMA, se informó que los poblados de Metlaplil, 10 de abril y Cerro de Piedra serán beneficiados con un nuevo requipamiento de los sistemas de captación y distribución de agua potable.
Además, se anunció que se hará la construcción de una cisterna de retrolavados de filtros con un área de construcción de 260 metros cuadrados, adicionalmente, se edificará un tanque sedimentario de 789 metros cuadrados.
Se construirá un tanque espesador para el tratamiento del lodo procedente del lavado de minerales con un área de 107 metros cuadrados que se suministrará a cuatro equipos con capacidad de 200 litros por segundo, que darán servicio a toda la planta en beneficio del puerto.
En su recorrido por la planta potabilizadora de El Cayaco, la presidenta destacó que el sistema de agua de Acapulco data de hace 70 años, por lo que es necesario seguir invirtiendo en él a través de la gestión de recursos que beneficien a todos los acapulqueños.
Por otra parte, dio el banderazo a los trabajos de construcción de la carretera al poblado El Veladero, con una inversión de 9 millones 500 mil pesos, la cual beneficiará a más de 2 mil 500 habitantes que viven y transitan por la zona.
Se explicó que la pavimentación de 850 metros lineales, equivalente a 500 metros cuadrados contará también con guarnición de concreto, una línea de drenaje sanitario, pozos de visita, una línea de agua potable, muros de piedra braza de la región, cuneta, bordillo y loza de concreto.
La vialidad permitirá la circulación de vehículos de carga, una limitante de la que actualmente sufren los vecinos de la colonia 24 de octubre y el poblado El Veladero de Morelos.

 

Denuncian padres de una primaria de El Cayaco, Acapulco, robo de computadoras y equipo

Padres de familia de la escuela primaria Ignacio Zaragoza, del poblado de El Cayaco, denunciaron el robo de computadoras, proyectores y una impresora del plantel, y se quejaron de que, a pesar de ello la zona no tienen seguridad.
La madre de familia y tesorera de esta primaria, Nieve Yamira Eusebio comentó que se trata del segundo robo a la escuela en una semana, y que la primera vez se llevaron el cableado del sistema eléctrico, una extracción de bomba de agua y una carretilla.
Detalló que en el segundo robo los ladrones se llevaron seis computadoras, cinco proyectores y una impresora, así como dinero en efectivo que había en la dirección.
La madre de familia pidió la intervención de las autoridades educativas para que vean lo de los robos, pero además se quejó de que no hay seguridad en el plantel ni tienen vigilantes en la noche, y supone “que se meten por una parte de la barda perimetral que no está terminada”.

Cumplen 16 días sin clases un jardín de niños y una primaria de San Agustín ante la inseguridad

Por otro lado, el jardín de niños José Vasconcelos y la primaria Niños Héroes, ubicadas en el poblado de San Agustín, no regresaron a clases y cumplieron 16 días sin laborar, luego de que hombres armados merodeaban las instalaciones que no cuentan con la presencia militar, por lo que los maestros decidieron parar labores y concentrarse en las supervisiones.

Matan con un tabicón a un hombre en El Cayaco, Coyuca de Benítez

Un hombre de 60 años fue asesinado la mañana de este viernes con un tabicón en la comunidad El Cayaco del municipio de Coyuca de Benítez.
Fuentes de Seguridad Pública informaron que el comisario de la localidad reportó el hecho que fue a las 6:20 de la mañana sobre la carretera federal Acapulco-Zihuatanejo.
La víctima fue hallada con el rostro destrozado en el paradero de dicha comunidad, la policía local informó que el reporte lo hicieron un automovilista y el comisario del lugar. (Francisco Magaña / Atoyac).

Sí es privado el terreno aledaño al panteón de El Cayaco, resuelve el TUA



Los propietarios del predio aledaño al panteón del poblado El Cayaco aseguraron que es legítimo el laudo que el Tribunal Unitario Agrario (TUA) emitió a su favor, por lo que acusaron a Alberto Ávila González de azuzar a los pobladores para quedarse con el terreno.
Los esposos Marcela Guatemala Jijón y Abelardo García Montiel platicaron a reporteros su versión sobre la disputa que han mantenido por años por la posesión de una calle y parte del panteón de El Cayaco.
Abelardo García mostró escrituras avaladas por el notario ejecutado, José Rubén Robles Catalán, en las que se especifica la posesión de tres mil 45 metros que compraron en 1999 y que colindan con el panteón del poblado pero no lo invade.
Asimismo acusaron que Ávila González mandó a instalar una sepultura recientemente en su terreno.
El predio en disputa está al borde del bulevar Cayaco-Puerto Marqués, frente a la planta tratadora de aguas residuales de la CAPAMA de El Coloso. Ahí se encuentra el negocio de lavado de autos La Burbuja, propiedad de los esposos y que colinda con el panteón.
Abelardo García explicó que la calle en disputa con el ejido no es el acceso a El Cayaco, y señaló que cuando compró el terreno había un camino unipersonal pero lo amplió al instalar atrás de su auto-lavado un taller mecánico de camiones urbanos. Así la gente comenzó a pasar por ese lugar “porque lo vieron limpio”.
El dueño del terreno indicó que el magistrado Juan Rodolfo Lara Orozco –agredido a huevazos por ejidatarios de El Cayaco encabezados por Alberto Ávila– resolvió el caso conforme a derecho y a ello atribuyó la molestia de Alberto Avila, quien, señaló, no es presidente del comisariado porque tiene antecedentes penales.
Dijo que Ávila González azuza a los pobladores contra la familia García Guatemala y por ello han recibido amenazas vía telefónica y agresiones por vecinos enviados por el ex comisariado.
Abelardo García exigió a los pobladores que respeten la escritura pública sobre el acceso que él abrió hacia la comunidad, el cual no afecta a terceros y antes no existía.
Adelantó que cuando el TUA les dé posesión construirán una barda para delimitar su propiedad con el panteón.
Por su parte, Marcela Guatemala Jijón explicó que hace unos meses Alberto Avila negó un espacio en el panteón a una familia para enterrar un difunto, e hizo que se sepultara en el predio de los García.
Señaló que por ello ya pidieron al Ministerio Público que dé fe de los hechos y ofrecieron un lugar en otro panteón porque el terreno es propiedad privada.
Abelardo García negó las acusaciones de Avila Sánchez de que compró al magistrado Juan Rodolfo Lara para que la resolución se emitiera a su favor, pues aseguró que la familia no tiene dinero y lo único que poseen es la propiedad en disputa; “no tengo dinero para comprar una autoridad y menos conciencias”.
También su esposa Marcela Guatemala hizo responsable a Alberto Ávila de cualquier agresión su sufra la familia. “Esa persona nos ha dicho que no va a descansar hasta que esta propiedad sea suya”.
Relató que en 2002 demandó a Ávila González por el delito de agresiones y fue obligado por el MP a pagarle daños por la afectación de árboles frutales y una malla ciclónica que instaló para delimitar su propiedad.
Dijo que por esa querella Ávila González no pudo reelegirse como presidente del comisariado ejidal “y por eso más nos odia”.
También la vecina de los García Guatemala, Alicia Medina, fue afectada por los ejidatarios porque su terreno colinda con el panteón y en el mismo laudo que emitió el TUA resultó favorable para ella, pero lamentó que los pobladores instalaran allí 30 tumbas.
El abogado de la familia García Guatemala, Faustino García Juárez, explicó que cuando el ejido pidió la certificación ante el Programa de Certificación de Derechos Parcelarios y Titulación de Solares Urbanos (PROCEDE) los ejidatarios la desconocieron como propietaria, pero el TUA emitió la resolución también a su favor.

Irrumpen vecinos de El Cayaco en el TUA y lanzan huevos al presidente




Debido a que una resolución del Tribunal Unitario Agrario (TUA) del distrito 41 favoreció a una particular en la adjudicación de una calle y parte del panteón de El Cayaco, vecinos de ese poblado irrumpieron en una sesión y arrojaron huevos al magistrado presidente Juan Rodolfo Lara Orozco.
Desde las 8 y media de la mañana, unos 50 habitantes de El Cayaco, encabezados por el presidente del comisariado ejidal Alberto Ávila González, llenaron garrafas con agua pestilente para arrojarla contra Lara Orozco, pero éste logró entrar a las 10 de la mañana al edificio del TUA, ubicado a un costado de la catedral Nuestra Señora de la Soledad, en el Zócalo.
Los colonos enardecidos entraron al edificio y entraron hasta el salón de sesiones, donde interrumpieron una reunión de campesinos que dirimían el caso de un terreno invadido en la comunidad de Texca.
Alberto Ávila fue el primero en lanzar un proyectil –no se vio qué era, pues era un objeto pesado para darle al magistrado en el rostro pero éste lo logró esquivar– y así iniciaron el bombardeo de huevos contra Lara Orozco, quien –angustiado– pedía a un guardia que lo protegiera ante la amenaza de que fuera aprehendido por los inconformes.
Los vecinos no pasaron de un barandal de madera utilizado para delimitar el salón de sesiones. Desde ahí, por unos 10 minutos, gritaron insultos al magistrado y le reprocharon que despojara al al pueblo del panteón.
“La ley siempre ha sido mi espada y mi escudo”, dice la leyenda con letras doradas que quedó tapizada de huevo. El magistrado Lara Orozco se mantuvo inmóvil a un costado de su estrado, y cuando intentaba llamar por teléfono era disuadido a huevazos.
“Tienes qué devolver el panteón”, le gritaban y en el momento de la retirada uno de los inconformes le advirtió: “la próxima vez serán balazos”, mientras que otro le dijo: “Te esperamos en el panteón”.
Trabajadores del TUA informaron que la protesta de colonos de El Cayaco fue anunciada desde días antes, y por ello se le solicitó presencia policiaca al secretario general Daniel Ríos Abarca pero no recibieron respuesta.
En entrevista, Alberto Ávila González explicó que la resolución a favor de Marcela Guatemala Jijón se dio el 18 de abril, pero les fue notificado luego de 10 días y por ello reprochó que en el tribunal escondieran el dictamen.
Señaló que Lara Orozco no tomó en cuenta que el terreno del ejido está especificado en el Programa de Certificación de Derechos Ejidales y Comunales (Procede) desde 2001, y sólo tomó en cuenta un peritaje de la Consejo Nacional Agropecuario “para darle un fallo a ellos”.
Dijo que el interés de Marcela Guatemala Jijón por el terreno se debe a que el metro cuadrado de la zona cuesta mil pesos y en total son mil 700 metros, por ello aseguró que “fácilmente le entregó a este sinvergüenza unos 200 o 300 mil pesos”.
Con el fallo del TUA, Marcela Guatemala podría adjudicarse parte del panteón y uno de los accesos principales a la comunidad.
De ello el comisariado advirtió que aunque el magistrado lo demande por haberlo agredido el pueblo defenderá el predio “y no se pueden dar fallos contra una comunidad”.
Asimismo acusó al diputado local Fernando Donoso Pérez de proteger a Marcela Guatemala, quien estuvo presa por el delito de robo. Reprochó que en la pasada administración municipal hubo tráfico de influencias que la ayudó.
Enfatizó que es necesario una reforma judicial “para hacer justicia por propia mano, porque nomás están viendo y no hacen nada”.
Avila González alertó que La Parota no es el único foco rojo en Acapulco y que los opositores al proyecto se sumarán a ellos para defender la calle y el panteón de El Cayaco, pues expuso que con el dictamen se afectó también a habitantes de El Coloso y colonia El Mirador.
Indicó que jurídicamente continuarán la batalla con un amparo para intentar revertir la sentencia, y sentenció que la acción de ayer fue para “evidenciarlo (a Lara Orozco) ante los medios de información”.

Trasladan al penal de Las Cruces al vecino de El Cayaco que macheteó a su mujer

 

Este viernes, el vecino de El Cayaco, Daniel Oliva Aparicio, presunto asesino de su esposa, fue encerrado en la cárcel de Las Cruces y puesto a disposición del juez octavo penal por el delito de homicidio calificado.
En la rejilla de diligencias de la primera Secretaría de Acuerdos, Daniel Oliva fue breve en su declaración y aceptó que mató a Virginia Carvajal Rodríguez, el jueves por la madrugada, debido a que ésta se opuso que fuera a comprar más bebida para seguir con el festejo de su hijo Daniel y su novia Alma Rosa Encarnación.
En el expediente penal 70-1/2006, en la declaración que rindió el jueves con el Ministerio Público, Daniel Oliva negó el crimen, pero aceptó que tenía problemas maritales.
En un parte de esa declaración recordó que el miércoles en la noche festejaban que Alma Rosa Encarnación era novia de su hijo Daniel, alias El Pollo.
Explicó que peleó con Virginia porque se opuso a que siguiera bebiendo.
La declaración la tomó el primer secretario de acuerdos, José Guadalupe de Aquino Flores.
A partir de este viernes el detenido tiene 72 horas para que el juez resuelva si lo declara formalmente preso, además de que la defensa podrá aportar pruebas.

Cuando tomaban enloquecían, dice la hermana del que macheteó a su mujer




Daniel Oliva Aparicio, vecino de El Cayaco, asesinó a su cónyuge Virginia Carvajal Rodríguez “por el alcohol, porque cuando tomaban ambos enloquecían”, aseguró Sara Oliva Aparicio, hermana del homicida.
Sara Olivia Aparicio, quien vive cerca de la casa de su hermano, reveló que él y la víctima eran “agresivos” cuando se embriagaban.
Abundó que Virginia no se separaba de Daniel porque ésta decía que su hermano, de nombre Ismael, “la violaba y le quitaba su dinero”.
La casa donde ocurrió el homicidio está construida con tabiques, es de dos plantas y pintada de amarillo. Se ubica en la calle Donato Miranda, un callejón estrecho de terracería en el que una persona puede pasar a la vez.
En el lugar hay predios grandes donde predominan las casas de madera cercadas con alambre de púas.
De las edificaciones sobresale la casa de Daniel y Virginia porque es de las pocas de material.
En la puerta de la vivienda quedó una invitación que decía: “Mayo es el mes de las flores porque se celebra el Día de las Madres. La Dirección, Personal, Docentes y alumnos de esta escuela le hacen la más atenta invitación al festejo del Día de las Madres”.
Sara Olivia, hermana del homicida, recordó que cuando su hermano y Virginia bebían alcohol “enloquecían” y se peleaban.
Dijo que aun cuando la relación con su hermano era “de lejos”, fue testigo de los pleitos porque ocurrían cerca de la puerta de su vivienda.
Describió a su hermano como una persona violenta cuando bebía.
Aclaró que su cuñada no estaba casada con su hermano, pero que éste sí había estado casado con otra mujer que lo dejó porque también le pegaba mucho.
Sara Oliva dijo que alguna vez le pidió a Virginia que se fuera a casa de su madre, pero “ella me decía que no porque su hermano Ismael la violaba y le pegaba”.
Sobre cómo se conoció la pareja, la mujer declaró que su hermano conoció a la víctima en el bar La Nave, donde trabajaba como mesera.
Indicó que ambos procrearon a Jazmín, de 2 años de edad, pero su hermano es padre de Jesús Daniel, El Pollo, de 15 años, y de Cristian, los dos hijos de su primera esposa, pero el segundo no vive con Daniel.
Añadió que Virginia también era madre de Mayra, de 7 años, y de Maricel (no Marcelina), de 5.
Indicó que Daniel vendía playeras en la playa del hotel Princess, mientras que su cuñada no trabajaba.
La situación legal del detenido
El agente del Ministerio Público de El Coloso, Jorge Luis Zurita Brito, informó que el médico legista encontró que la muerta presentaba cicatrices de quemaduras de 20 días atrás en la pelvis, el torso, un brazo y la cara.
Asimismo, dijo, según las versiones de los vecinos Daniel y Virginia consumían la droga llamada piedra, la cual el homicida vendía en la playa, pero aclaró que al testificar en la averiguación nadie lo mencionó.
Zurita Brito dijo que se tomaría la declaración de Daniel Oliva y este viernes se resuelve si será trasladado al penal de Las Cruces.
Agregó que estaba en espera de los dictámenes periciales para saber si estaba drogado al momento del crimen y las pruebas dactilares del machete, o si la droga que encontraron realmente era enervante.
Dijo que hasta el jueves contaban con declaraciones de los vecinos, quienes al principio se negaba a hacerlas.
Zurita brito indicó que hasta el momento sabe que a amabos les gustaba emborracharse.
Lamentó que la menor Mayra fue presenciara cómo su padrastro mató a su madre, de quien observó que aparenta menos edad por la desnutrición que sufre.

A machetazos, un vecino de El Cayaco asesinó a su esposa



La madrugada de ayer, un vecino del poblado El Cayaco asesinó a su esposa de varios machetazos en la cara, el cráneo y una mano. El crimen ocurrió en el interior de la vivienda de la pareja –ubicada en la calle Donato Miranda, sin número– de esa comunidad, a 40 minutos de la ciudad de Acapulco.
De acuerdo con el testimonio de algunos vecinos, Daniel Oliva Aparicio –de 32 años de edad–, había consumido bebidas alcohólicas y piedra (cocaína en roca) la noche del martes pasado, antes de asesinar a su esposa, Virginia Carvajal Rodríguez –vendedora ambulante en la playa, de 23 años. La pareja vivía en una casa de ladrillo de dos pisos con sus tres hijas: Mayra, de 7 años de edad; Marcelina, de 5; y Jazmín, de 2.
El reporte policiaco
De acuerdo con el reporte de la Policía Preventiva (PP), el crimen ocurrió a las 9 de la mañana. Sin más detalles, se explica que el parte informativo fue entregado a agentes de la Policía Investigadora Ministerial (PIM).
El documento de la PP describe que la víctima presentaba heridas en el cráneo del lado izquierdo, en la frente y en la mano derecha. Según el reporte, se recogieron versiones de que el matrimonio bebió durante la noche del martes, y que bajo los efectos del alcohól y la droga, Daniel Oliva mató a Virginia Carvajal.
El reporte de la PIM indica que el presunto asesino fue detenido por su cuñado, Luis Carvajal, a 50 metros de la casa donde vivía su hermana. Esa corporación policiaca agrega que la madrugada de ayer los vecinos escucharon gritos en la casa de la pareja, que pensaron que se debía a que Daniel estaba golpeando a su esposa, pero que no hicieron nada, porque es una persona “muy agresiva”.
Alma Rosa Encarnación Jiménez, novia de un hijo de otro matrimonio de Daniel Oliva, contó que el martes organizaron una fiesta porque ella se había mudado a la casa de la víctima, ya que pronto se iba a casar con el joven. Detalló que, con ese motivo, su próximo suegro mandó a comprar un six de cerveza.
Agregó que, durante el convivio, Daniel Oliva también compró piedra y cocaína; sin embargo, los vecinos confiaron que el homicida vendía esas drogas en las playas, simulando vender playeras.
Alma indicó que fue en la mañana cuando se dieron cuenta del crimen y que su suegro fue detenido por su cuñado Luis Carvajal, cuando bebía una cerveza en una tienda que está a 50 metros de la casa.
Describió que el homicida quiso aparentar que no sabía nada, sin embargo las hijas de Virginia llevaron a su tío a un montículo de grava donde su padrastro enterró el machete.
Siempre la golpeaba pero nunca lo quiso denunciar
Alma Rosa Encarnación reveló que Oliva siempre le dió mala vida a Virginia, a quien a menudo golpeaba.
Reveló que estaba confirmado que su suegro mató a Virginia, porque la hija mayor, Mayra, vió cuando su padre le dio un machetazo.
Alma, que es una mujer joven, indicó que Virginia ni lavaba la ropa porque a su esposo no le gusta la limpieza. Describió que en esa casa hay dos camas, un refrigerador descompuesto, un horno de microondas, un modular y una televisión.
En una ocasión, narró, el acusado le echó a su esposa agua caliente y le prendió fuego con gasolina, lo que le dejó cicatrices en la cara y en el cuerpo. Agregó que en esa ocasión invitó a Virginia a denunciarlo en el Ministerio Público, pero que ella le dijo que si lo hacía él lo negaría.
A veces dejaba sin comer a las niñas
Otra vecina de la víctima –que pidió omitir su nombre– contó que Virginia acostumbraba a andar sucia porque Daniel no la dejaba sola ni un rato. Dijo que “por meterse la piedra”, a veces éste dejaba un día sin comer a las tres niñas.
Por su parte, la madre de la difunta, María Rodríguez –una señora de edad avanzada, de complexión delgada, baja de estatura, y cabello sujeto en una pequeña cola–, casi no cuenta nada de su hija porque cuando escucha el relato de Alma y su vecina, llora.
Lo poco que contó es que en noviembre del año pasado estuvo en el velorio de los tres integrantes de la familia García Pérez, irónicamente, asesinados a machetazos por un conflicto por la invasión de un terreno en la colonia Carlos Salinas de Gortari, donde también ella vive. Alma la interrumpe y dice que también su esposo falleció el mes pasado.
La vecina señaló que tendrían que pedir cooperación para comprar el ataud de Virginia, “porque son humildes”.
Sobre la madrugada del crimen, contó que en la madrugada no escuchó nada. Sus hijos sí, pero que como siempre Daniel le pegaba, no pensaron que la había matado.

Se quejan vecinos de El Cayaco de vandalismo de estudiantes del ITA



Cristina Sierra Rosas

Vecinos del crucero de El Cayaco se quejaron por los desmanes que cada jueves hacen los estudiantes del Instituto Tecnológico de Acapulco (ITA), debido a que organizan tardeadas en terrenos baldíos y a un costado del plantel.
Ignacio Sánchez Cruz denunció que el jueves por la noche, algunos estudiantes del ITA que estaban en la tardeada apedrearon su Volkswagen y por ello inició una averiguación previa en el Ministerio Público sector Coloso, aunque no sabe quién es el responsable de los daños porque los jóvenes huyeron.
El agraviado señaló que en el MP le informaron que su denuncia llevará tiempo porque no se sabe quién es el responsable de los daños, y algunos policías preventivos que llegaron a la llamada de auxilio le comentaron que ellos no podían hacer nada.
Pidió a las autoridades escolares del ITA que obliguen a los alumnos a que organicen sus fiestas en otro lado, pues la zona no es un lugar apto.
Dijo que los terrenos que utilizan están deshabitados y el comité organizador del ITA pide permiso a los dueños para hacer sus fiestas ahí cada jueves, en las cuales los jóvenes bailan, comen tamales y se emborrachan; “hay cervezas, gritos y hasta balazos y varias veces ha venido la policía porque entre ellos mismos se descalabran”.
Sánchez Cruz aseguró que todos los vecinos del crucero de El Cayaco están cansados “de tanto relajo” porque hay ocasiones en que los muchachos se pelean, gritan y suben demasiado el volumen a sus equipos de sonido.
Relató que en una ocasión varias patrullas llegaron para llevarse a un grupo que protagonizó una riña.
Lamentó que hasta el momento no han podido convencer a los organizadores y ellos como vecinos se siente perjudicados, “es grave porque ahora no tengo para reparar mi carro”.
Denunció que al volkswagen le rompieron un vidrio de una puerta y otro de la parte trasera.
Sánchez Cruz indicó que un vecino también ya está cansado de los desmanes de los estudiantes del ITA y le dijo que si a él le dañaban su vehículo “él sí los balacea aquí, pero yo ni pistola tengo”.

Magistrada del TUA no es imparcial en el juicio del ejido El Cayaco, dicen

 Favorece a una mujer que alega tener tierras con un testamento falso, afirma el ex comisario ejidal

 Karina Contreras

El ejidatario y ex comisario ejidal de El Cayaco, Alberto Ávila González, acusó a la magistrada del Tribunal Unitario Agrario, Luz María del Carmen López Díaz, de no ser “imparcial” en el juicio que ese ejido sostiene con Lucila Cruz, “quien se quiere apropiar, por medio de un testamento falso”, de un predio de dos hectáreas y media que pertenece al ejido.

Ávila González explicó que Lucila Cruz “falsificó” el testamento agrario para cambiar las colindancias de las parcelas que eran de su padre, quien vendió hace años esas tierras. Denunció que Lucila Cruz modificó ese testamento, para incluir más terreno en las especificaciones del documento original y apoderarse de nuevas tierras “que le corresponden al ejido de El Cayaco”.

Dijo que Crispín Castillo Díaz –ejidatario que firmó junto con Israel Urbina Pano el testamento agrario– desconoció su firma en el documento entregado por Lucila Cruz ante el TUA, pues incluso su supuesta firma ocupa el espacio de los dos testigos y donde se dan las nuevas colindancias de la propiedad.

Señaló que a pesar de que han entregado esas pruebas a la magistrada López Díaz, ésta no las ha tomado en cuenta, por lo que perjudica mucho al ejido, “por el capricho de la magistrada”.

Ávila González dijo que dos veces han tenido que recurrir al amparo por las sentencias “llenas de parcialidad” a favor de Lucila Cruz por el predio de 2 hectáreas y media que pertenecen al ejido y que se encuentran ubicadas en Solidaridad.

Insistió que el padre de Lucila vendió sus tierras, y que el testamento agrario fue alterado por el testamentario Felipe Valdominos, “y le puso las colindancias en propiedad del ejido, pero es mentira y sólo quiere apropiarse con documentos   falsos de un terreno del ejido”.

Ávila González señaló que como la magistrada no les ha dado la atención debida, ellos han interpuesto una denuncia ante la Procuraduría General de la República contra Lucila Cruz por los delitos de “falsificación de documentos, uso del mismo, y simulación de desacatos jurídicos y lo que resulte”.

Finalmente, acusó a la funcionaria de dar sus resoluciones con “mucho dolo y apegada a los intereses que más le convienen”, por lo que, anunció llevarán a cabo movilizaciones para exigir la destitución de la magistrada del TUA 41.