Pensamiento y acción

A la memoria del probo juez don Mariano Azuela Güitrón, ex presidente de la SCJN.

Ahora que la sociedad dispone de miles de fuentes informativas, desde los medios tradicionales hasta la Inteligencia Artificial, es cuando estamos menos informados. Hay varias causas que propician la desinformación: la veloz sucesión de noticias, que evita su adecuado análisis; los distractores de la atención sobre asuntos trascendentes; y la manipulación de algoritmos que ofrecen en las redes información de entretenimiento. En consecuencia, estamos perdiendo la capacidad de buscar la verdad.
El conocimiento propicia la generación de ideas para explicar origen y conducta. Pero, además –y es lo fundamental– para movernos a la acción. El conocimiento sirve para generar ideas que conduzcan a la acción. Para ello, debemos conocer la realidad que habitamos y nos condiciona. Entre el pensamiento y la palabra; la palabra y el movimiento, debe haber tramos para la reflexión. Es decir, está bien que el ímpetu domine la acción, pero no la decisión de actuar, pues esta debe ser consecuencia del reposo de las ideas, del análisis de las circunstancias, de la voluntad con sosiego.
Los emblemáticos murales de Orozco: Hidalgo incendiario (Palacio de Gobierno de Jalisco) y el Hombre en llamas (Hospicio Cabañas), ambos en Guadalajara, expresan la determinación de combatir la desigualdad; es la narrativa discordante desde la época prehispánica hasta la Revolución. Son las ideas conduciendo a la acción para transformar la ultrajante realidad. Una somera revisión de los procesos revolucionarios muestra cómo –antes de los sucesos– hubo ideas precursoras que construyeron toda una arquitectura ideológica para movilizar a la sociedad. Primero las ideas, después los hechos.
Todo movimiento social empieza por un proceso mental. Por lo tanto, dirigentes y líderes deben tener conocimiento para que su pensamiento político los conduzca hacia objetivos no sólo realizables sino también justos. En nuestros días los cambios radicales todavía son posibles en sociedades atrasadas. A pesar de ser asediado por poderes fácticos –corporaciones, plataformas digitales, terrorismo, migración, crimen organizado, etc.– el Estado aún tiene suficiente capacidad para imponerse a grupos violentos. El tránsito de los cambios sigue siendo el de las reformas, que son cambios graduales e institucionales.
Hay muchos cambios posibles, pero no necesariamente de vanguardia. Pensamos rápidamente en dos casos: la simulada elección de jueces, magistrados y ministros del Poder Judicial de la Federación concentra el poder y suprime el equilibrio de poderes propios de una República democrática; y la movilización de la CNTE, desatiende la calidad de la educación y privilegia el bienestar de sus miembros. La reforma al Poder Judicial es un evidente retroceso; y la movilización de la CNTE genera innumerables daños colaterales; sus “conquistas” podrían estimular a otras organizaciones gremiales para perseguir los mismos objetivos. En ambos casos el país pierde.
Ante las toneladas de información que constantemente nos caen encima, pasamos del ocio al malestar y luego a la inmovilidad. En nuestra sociedad digitalizada la sociedad es manipulada por su gobierno, los sindicatos por sus líderes, los lectores por las redes y, en las circunstancias que vivimos, nos paraliza el temor hasta entumecer la conciencia. Si, carezco de suficiente optimismo sobre el futuro. A pesar de ello, sigo creyendo en la voluntad ciudadana para decidir responsablemente y recuperar la República, abatir la desigualdad y que lo justo signifique que cada quien obtenga lo necesario para su desarrollo integral. Luego entonces, hay que saber, pensar y actuar.

 

Sin contemplaciones

Las palabras pueden guiar o desviar, informar o engañar, pueden mentir o revelar la verdad. Roger-Pol Droit.

Dice Perogrullo: todos los libros son útiles –unos para leerse y otros para la combustión– y no pocos imprescindibles. Todo lo que hablamos, escribimos y hacemos probablemente esté fundado en algunas lecturas, aún cuando no las recordemos. Incrementar nuestro pensamiento con las ideas y acciones con las que nos identificamos siempre enriquece.
En esta ocasión, quiero compartir con ustedes reflexiones del filósofo español Fernando Savater. Ha escrito una cantidad de libros y, seguramente, es recordado por los textos originalmente destinados a los bachilleres de la península: Política para Amador y Ética para Amador. El talento pedagógico de Savater hace de su lectura amenidad desparpajada, ausente de la cátedra de mármol.
De Sin contemplaciones (Ariel, México, 1994), extraigo lo enseguida compartido. Sólo un breve comentario. El título obedece a la insubordinación del autor a algunas ideas que han adquirido la calidad de preceptos inamovibles. Cita don Fernando a Bertrand Russell: “La filosofía es el afán desinteresado del conocimiento”; y también a Aristóteles: “Quien sostiene que el nivel más alto de la filosofía es la contemplación”. Para las pulgas de Savater, de ahí el título del citado libro. Dicho lo anterior, aclaro que –para precisar sus conceptos para el fin de estas notas– he eliminado algunas líneas de contexto. Procedo:
“De vez en cuando, sobre todo en momentos de crisis históricas graves, vuelve a plantearse la pregunta fundamental de toda filosofía política: ¿Cuál es el valor más importante que pretende instituir la comunidad bien organizada?”
“Las sociedades políticas modernas, por ideales que sean en su autolegitimación, siempre tratan de potenciar y resguardas más de un valor: en la vida humana tanto individual como colectiva lo imprescindible (lo máximamente preferible, por decirlo de modo positivo) presenta aspectos bastante diferenciados y con frecuencia no obviamente conciliables”.
“Desde Platón se nos ha dicho que el valor primordial que la sociedad política debe instituir no es otro que la justicia. La visión más moderna de la justicia se refiere siempre de un modo u otro a la igualdad, pero si nos atenemos a cualquiera de las concepciones clásicas de este valor nada hay menos igualitario que la justicia política”.
“La justicia ‘es mantener a cada uno en su lugar y darle lo que le corresponde’, algo muy distinto a poner a todos los ciudadanos en un mismo plano y establecer que merecen idénticos acceso a los bienes. ¿Cuál es y qué es lo que corresponde a cada uno de los socios? Volatizada esa convicción, la justicia política, en el sentido más fuerte del término, queda reducida a una regulación mutiladora de acuerdo a paradigmas arbitrarios”.
“La pretensión de justicia e igualdad en política son más bien mecanismos destinados a paliar excesos con un funcionamiento compensatorio y preventivo, salvo en lo referente al principio formal de las leyes y la participación no menos formal en la elección de representantes gubernativos”.
“Si hubiera que condensar en un solo término el más alto propósito de acuerdo con el cual se legitiman las comunidades políticas actuales tendríamos que referirlo como la institución de la libertad. Es a partir de la libertad como deben entonces ser organizados y garantizados institucionalmente los otros valores”.
“La primacía de la libertad distingue a las sociedades con vocación modernizadora de los sistemas reaccionarios que intentan fórmulas de imposible retorno hacia un pasado jerárquico donde la solidaridad comunal estuviese automatizada, y tanto las creencias como las costumbres se sometieran a la homogenización forzosa de la virtud impuesta por totalitarismos de izquierda o de derecha, teocracias fundamentalistas, etc.”
“Al hablar de la libertad me refiero a la autonomía de los individuos en la colectividad para establecer y revocar leyes, elegir y deponer a los gobernantes, disfrutar de garantías jurídicas y la posibilidad de explorar por cualquier medio no lesivo para otros la plenitud de su subjetividad”.
“Las instituciones políticas basadas en la libertad no pueden partir de la imposición de la virtud, sino que aspiran a favorecerla como resultado de los consensos obtenidos por la reflexión común sobre lo que a todos afecta y conviene. Los atajos más o menos bienintencionados para acelerar la llegada siempre renuente del bien —llámese populismo o paternalismo— no tiene por lo común otro resultado que obstaculizar el desarrollo de la voluntad responsable de los ciudadanos, adormeciéndoles con la supuesta eficacia de una autoridad expeditiva que ofrece lo mejor, aquí y ahora, pero exigiendo como contrapartida la unanimidad obediente”.
“En cuanto pasamos de la incertidumbre paciente de la educación democrática a la inmediatez clamorosa de los toques a rebato, salimos de la institución de la libertad para entrar en cualquier variedad de despotismo”.
En eso estamos. La elección de jueces, magistrado y ministros del nuevo Poder Judicial Federal hace añicos a la República.

 

Infantes en riesgo

Tienen una solo una vida, ninguna que les sobre. Tedi López Mills.

1. MILENIO publicó un reportaje de Gardenia Mendoza Aguilar (14-05-25), sobre la crisis humanitaria que sufren los niños latinos en Estados Unidos por la deportación de sus padres indocumentados. Desplegado a lo largo de una página, no ha causado reacción alguna en el gobierno mexicano y ningún periodista ha hablado del tema en Las mañaneras presidenciales, no obstante lo tremendo de los hechos relatados.
El chiapaneco Omar García Reyes fue deportado separándolo de su hija de 8 años, nacida en Austin. Teme que las autoridades del servicio temporal de crianza (Foster Care), que retienen a su niña, la entreguen en adopción, como ha pasado en miles de casos. Si así fuera, la perdería para siempre. No alcanzo a imaginar la condición emocional de García Reyes: albergado en Tapachula, sin peso alguno y sin apoyo gubernamental. Él propuso a la migra que su hija fuese entregada a su madre, de quien está separado por ser alcohólica y drogadicta.
“Hay precedentes de deportados que pudieron recuperar a sus hijos en juicios en línea, con apoyo del gobierno de la Ciudad de México”; dicho programa desapareció. El desolado padre sólo ha podido recurrir a organizaciones ciudadanas, “limitadas por la masividad del problema”. García Reyes fue deportado sin juicio, abogados ni intérpretes y teme que a su hija “algún día le pase algo. Allá hay muchos casos de abuso”. La cifra de niños “perdidos” –de ambos sexos– es de 369 mil; han sido repatriados 206 mil 233. Es decir, 163 mil 567 niños y niñas están en el limbo.
Es comprensible que cualquier gobierno decida, soberanamente, quién pueda radicar y quién no en su país. Lo que resulta incomprensible es el trato inhumano que reciben los indocumentados al separarlos de sus hijos, sobre todo de los menores. Los consulados mexicanos en Estados Unidos deben actuar ya, con directrices precisas y recursos suficientes, para proteger a los vástagos de nuestro país en aquella nación.
2. REFORMA, según reportaje de Viridiana Martínez (14-05-25), señala que aumenta la extorsión a menores de edad. “Desde infantes de 6 años de edad hasta adolescentes de 17 años son víctimas de sextorsión, un delito que, en lugar de retroceder gana terreno y amenaza la estabilidad emocional de las víctimas”.
“La sextorsión consiste en hacerse pasar por un falso amigo en redes sociales, videojuegos o plataformas de mensajería y, a través de engaños, manipulación emocional o amenazas, consiguen contenido íntimo de la víctima, con la cual vienen más chantajes para conseguir más contenidos de tipo sexual, dinero o tarjetas de regalo”. Clara Luz Álvarez González, secretaria ejecutiva del Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México, declaró que, además de la exposición a internet, “podría estar influyendo la hipersexualización de las infancias y las adolescencias”.
Es obvio que los roles en la familia están cambiando a partir de las políticas de género. La inclusión laboral de las mujeres, como resultado de su creciente acceso a la educación y de la necesidad de sumar su ingreso al gasto familiar ­–del cual a veces son el único sostén–, provoca menor atención de los padres a sus hijos. En esa situación, para entretenerlos, tienen acceso a teléfonos celulares desde temprana edad y, por lo mismo, pueden ser objeto de influencias perversas. ¿Significa que las mujeres deben volver a su condición de sufridas y abnegadas amas de casa? Por supuesto que no. Sin embargo, se requieren políticas públicas de protección a la infancia y adolescencia. Sin niños y jóvenes sanos física y emocionalmente se enfrentará un futuro desolador.
“De acuerdo con el reporte ­«2023-2025 Sextorción en la era digital: Impacto en niñas, niños y adolescentes» del Consejo, entre los 6 y 11 años de edad, las víctimas son mujeres en un 77 por ciento y los hombres, en 23. De 12 a 15 años, ellas siguen siendo las más captadas con 57.9 por ciento, pero en el caso de ellos aumenta al representar el 42.1 por ciento. Entre los 16 y 17 años, los casos de hombre y mujeres afectados, se igualan en 50 y 50 por ciento”.
Se impone la necesidad de que el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), la Secretaría de la Mujer, la Secretaría de la Juventud, el área cibernética de Seguridad Pública, los ayuntamientos, clubes de Leones y Rotarios, Grupo ACA, etc., elaboren y participen en programas preventivos. Globalizados como estamos, este tipo de casos probablemente también ocurran en Guerrero. Para comprender los problemas emocionales de niños y jóvenes –que pueden volverse trágicos– es recomendable ver Adolescencia, mini serie de Netflix.

 

Recuperar Acapulco

Acuérdate de Acapulco. Agustín Lara.

La recuperación de Acapulco exige la colaboración de los tres órdenes de gobierno, el sector privado y la sociedad civil. No volverán los tiempos dorados de los 60 y 70, pero sí puede ser el mejor destino del turismo de carretera del centro del país y, con suerte, atraer algo del turismo internacional.
En su reciente gira en el puerto guerrerense, la presidente de la República Claudia Sheinbaum, anunció una inversión federal de 3 mil millones de pesos para este año, destinados a evitar posibles inundaciones –como las ocurridas por los huracanes– y la rehabilitación de la red de agua potable. Dos obras de las que no se ven, indispensables para el sano crecimiento de la población y sus servicios básicos.
Hoy, Acapulco sigue colapsado. La costera Miguel Alemán tiene tramos que parecen haber sido bombardeados; y esto, anterior al huracán Otis. La buena imagen de Acapulco depende de la mejoría a sus zonas y playas emblemáticas. Hay muchas cosas que hacer en Acapulco. Sin embargo, sin desatender la ingente demanda social, lo básico –en razón de su atracción de recursos y visitantes– es darle nuevo brillo a la otrora Perla del Pacífico.
Ángel Aguirre, en su segundo periodo como gobernador, propuso a Carlos Slim la reconstrucción del centro histórico del puerto, siguiendo el proyecto exitosamente realizado en la actual Ciudad de México. Ignoro los motivos para no haber llevado adelante ese ambicioso programa, el cual debería rescatarse.
Otras acciones que pueden emprenderse es la limpieza integral del puerto. Hay mano de obra disponible: la de los jóvenes que reciben mensualmente una subvención a cambio de nada; y se puede incluir a adultos mayores para la limpieza de sus colonias y áreas comunes. Correspondería al ayuntamiento disponer de maquinaria y vehículos para el recibimiento y disposición final de la basura. La organización social es indispensable con un liderazgo al servicio de la propia población.
Hay dos instalaciones significativas en el puerto, hoy lamentablemente abandonadas. Una es el Centro de Convenciones y otra es la Universidad Americana de Acapulco (UAA). ¿Qué se puede hacer con esos inmuebles? El primero podría servir para la concentración de oficinas federales, conservando el auditorio Juan Ruiz de Alarcón; sobre la UAA desconozco su situación jurídica, pero recuerdo que fue un proyecto del gobernador José Francisco Ruiz Massieu, el cual se ejecutó con recursos públicos. Ruiz Massieu consideró que una universidad de calidad en Acapulco atraería estudiantes de diferentes estados de la República y del extranjero. Este inmueble también hay que recuperarlo para que cumpla sus fines.
El sector privado tiene mucho en qué colaborar. Pueden abrirse museos de sitio: el hotel Flamingos donde vivió hasta su muerte Johnny Weissmuller, el recordado Tarzán; las casas de Juan Gabriel, Luis Miguel, el Sha de Irán, Tintán, Cantinflas, Agustín Lara y María Félix y residencias de una cantidad de personalidades del medio artístico, así como hoteles donde se hospedaron figuras como John y Jacqueline Kennedy. Por supuesto, también atrayendo convenciones, organizando eventos de interés internacional y festivales de impacto popular.
No esperemos que todo venga de la Federación, aunque su contribución es indispensable. La gobernadora Evelyn Salgado y la alcaldesa Abelina López Rodríguez, deben ser el motor de Acapulco y conducirlo hacia una nueva etapa para bien de los porteños y de los guerrerenses.

 

Vivir

A María de Guadalupe.

Uno nunca termina de vivir, aunque la muerte sea un hecho cierto. Roberto Bolaño.

Las personas se deshacen poco a poco. Son falsas las muertes repentinas. Los destrozos del corazón, el estallido del cerebro o el hachazo sobre la cabeza no significan la muerte instantánea. Si pensamos en la verdad del nacimiento, cada quien se expone mientras vive. Su halo, sus huesos, su sombra y también sus luces, van nutriéndose de cólera, de angustias, de los temores que ensombrecen. La muerte es bastante perspicaz. Se oculta en efímeras alegrías, en momentos de entusiasmo, en los goces del amor y en la dicha de la fortuna, pero ahí está escondidita en algún rincón del cuerpo. Cuando se aburre de su quietud suelta un dolor de cabeza o un piquete en el estómago; a veces un roce suyo quiebra un hueso. Nada, solo la causa de la fatiga o el desvelo, algo indigesto, un tropezón en la calle o la caída de una escalera. Se vuelve a la carga de los días, después de una aspirina, un trago de jarabe o la enyesada pierna o el brazo. La experiencia pronto es archivada en la memoria para incurrir en más descuidos. ¿Pero cuáles descuidos, pues? Son accidentes. ¿Cómo saber qué se oculta en la carne frita, en el pan pulverizado sobre el filete o el descuido en alguna altura? Desconocimiento que precipita al dolor, la inflamación o la inmovilidad, retrato del futuro incierto. Se vive retozando como gatos consentidos; brincando aquí y allá como perros juguetones; persiguiendo el afán de los deseos. Entonces, se respira aire puro, se estiran los brazos, la piel abriga y se siente la fortaleza de la inmortalidad en el sentimiento infinito de la vida. Es inadvertido el poder destructivo oculto en el cuerpo: soflamero despertar perturbador del sueño. Disfrutar la vida ignorando las aves que giran sobre la testa su corona oscura. Un impulso mecánico lleva las manos a mesar el pelo y a tocar la frente. Hay algo ahí que molesta. No, no es calor goteando como cascada mezquina. Son los poros que se van abriendo para que se acomoden mejor ínfulas constantes, sistemáticas, mordiendo músculos, jalando nervios, haciendo de tripa corazón los intestinos. Pero de qué preocuparse, dicen la báscula y el médico. Qué bien se ven. No pasan los años por ti, por mí, por nadie. Pero la debilidad va penetrando como humedad en los órganos. La voz ya no es tan clara y el paso pierde su ritmo –delgadas son las suelas de los andantes–. Seguir vivos y hacer cuentas con el futuro. ¿Magnífica pretensión? Los relojes se detienen por falta de cuerda, los de arena se quiebran por un descuido; otros son automáticos o cargan energía con un poco de luz. La fatalidad sigue haciendo lo suyo: distribuye anteojos, gafas, llena de pastillas, coloca prótesis en la cadera o puentes en las arterias. Impulsa la celebración de la vida, así sea con la desventura reclusora, con la arrugada frente y los embolsados ojos. Llegar a los cien y, con suerte, disfrutar de más años con huesos de titanio, corazones artificiales, conectores al cerebro y proveedores de cargas de nutrientes. La vida es la esperanza inmutable. Se piensa en lo que sigue como si Ítaca fuese una utopía. Que circulen los pensamientos, aclaren, abran nuevos panoramas. Sin embargo, los ojos traicionan, ya no ven lo que veían. Otros pasan al lado; otros los que beben café en aquellas mesas –¿o son los mismos?–. Lejano paisaje con una mirada que no está al frente. Se mira con los ojos en la nuca. Atrás está el niño parado en su cuna observando al cochecito verde subiendo y bajando por el tronco de la palmera crecida en la mitad de la habitación. Más allá duermen los padres, los abuelos, los bisabuelos, los tatarabuelos… También duermen la timidez de la adolescencia, el furor de la juventud, las cargas y descargas de la madurez. En ocasiones la ensombrecida gemela sale del cuerpo para caminar al lado. Sus oscuros y secos ojos absorben imágenes y con la mueca de su sonrisa hace sentir que la vida sigue siendo la sombra luminosa. Cuando vuelve al cuerpo llena sus cavidades con nuestros ojos; la blanca dentadura ya no es la nuestra. Empuja los asaltos de la memoria para aproximar al desierto. El resplandor de los rostros parecen lacas delicadas, pero los faciales se alejan hacia los puntos del infinito. Reducciones que amplían: las olas empujan al mar para ocultar con su lomo la fuerza solar y las playas se hacen más cortas; mientras los acantilados impasibles ruedan migajas al vacío. Preguntaron a Gabriel García Márquez la experiencia que quisiera tener después de la muerte. Respondió: ver, a través de una cerradura, la vida desde la muerte. ¿Quién sabe? El dolor, el sufrimiento, merecen la desmemoria para cuando nos derrumbe el peso de la dicha.

 

Cambio de era

 

Frágil ser que habita el microcosmos de su intelecto,/ para ser hombre, oso, hormiga o nada. Guadalupe Chávez.

Los nutriólogos dicen que somos lo que comemos; los abogados como nos comportamos; los psicólogos como interactuamos; los economistas como gastamos; y los filósofos como pensamos. El comportamiento del individuo determina su personalidad. Cada individuo es un poliedro, unos actúan fundamentalmente hacia adentro de sí y otros hacia fuera. Ensimismados, discretos, tímidos, su personalidad puede ser un torbellino oculto por un rostro quieto. Otros, por lo contrario, se comportan como si el mundo les perteneciera: son extrovertidos, carismáticos, su atributo principal es su oralidad.
Hay, por supuesto una variedad de matices, de manera que se traspasan linderos entre pensar y decir. Ello produce opiniones equilibradas, pero siempre quedan puntos ocultos, ideas que no se exteriorizan y que, incluso, deliberadamente se esconden como para evitar el desdoblamiento que acabe por revelar una forma de ser. Somos, entonces, también lo que ocultamos; esas torturantes ambiciones y los secretos egoísmos que envidian la vida de otros aunque parezcan satisfechos con la propia.
Como ya se ha dicho, el pensamiento detona la acción. Hay, desde luego, acciones arrebatadas que surgen del carácter, y en las que no existe la intervención del pensamiento. Así el pensamiento se nubla y lo que afloran son los instintos, que actúan generalmente a la defensiva. Es una brusca reacción ante un acontecimiento externo que se advierte agresivo ante la amenaza al yo propio. Se supone que somos iguales ante la ley, pero las leyes –dijo un cínico abogado–son para violarse. Lo único que iguala es el inevitable fin. La muerte nos iguala, pero cada uno trae la suya propia.
La diversidad de pensamientos es los que nutre la vida, que trascurre en el tiempo, que es invariable. El tiempo es una dinámica espacial que ordena el movimiento de las galaxias, su construcción y su destrucción. Podríamos suponer que el tiempo es una banda sin fin y en ella los humanos se elaboran hasta llegar a su empaque definitivo. El tiempo transcurre sobre nosotros, no nosotros sobre el tiempo.
La vida es una forma dinámica de la materia en constante transformación. Los cambios ordinarios son largos y evolutivos y se aceleran cuando el hombre tiene prisa por saber y hasta dónde puede determinar su vitalidad, su propia existencia. El pensamiento es una galaxia dentro de otra que es el cuerpo humano. En la medida que la tecnología avance –consciente o no– el ser humano parece querer substituirse como especie. La Inteligencia Artificial (IA) acumula el conocimiento humano y actúa conforme a los valores de sus creadores. Y lo que rigen los actos humanos no son los valores, son las pasiones.
La globalización capitalista se apoya cada vez mas en la robótica y en la IA. Ya existen drones dotados de autonomía para determinar cómo alcanzar objetivos militares. Y la Inteligencia Artificial es una herramienta extraordinaria para trasmitir conocimientos y que habrá de modificar los modelos educativos, pues generan ya información, modelos y propuestas y sirve desde los mínimos hasta lo máximo. Pregunté al ChatGPT hasta dónde podrían autogenerarse y reconstruirse los robots y la propia IA. La respuesta fue contundente: ¿hasta dónde los seres humanos podrán comportarse con ética, sin que los desborden las ambiciones? Inevitablemente pensé en los líderes actuales: Trump, Xi Jinping, Putin, Kim Jong-Un, Viktor Orbán y las teocracias islámicas. El futuro no es halagüeño.
Concluyo que siendo muchos los factores que nutren nuestro pensamientos, podemos resumir las características de la personalidad en el deseo. Decía Ortega y Gasset que el hombre es el único ser que desea. Los que tienen el poder en sus manos desean la supremacía, es decir, el conflicto. Es la ambición lo que mueve sus acciones. La inteligencia que los rodea no es de hombres de carácter. Es de torbellinos, de comportamientos caprichosos, que pueden acelerar el trascurrir del ser humano en el tiempo.
El ser humano puede dejar de existir como especie y solo prevalecer en la memoria de la IA y de la robótica (no ignoremos que estamos ante un cambio de era). Su Historia sería el acerbo de las máquinas, que podría replicar nuestro modelo. A la primera androide llamada Cloe, le preguntó un entrevistador si podrían –los androides– substituir a los humanos. Ella dijo no. ¿Por qué?, replicó el entrevistador. “No tengo alma”. La respuesta es escalofriante y no tranquilizadora, como podría suponerse. El androide al carecer de alma carece también de bondad, que es el más compasivo de los sentimientos y mueve a la solidaridad que nos distingue asegurando la continuidad del género humano.

Excesos

El papel del lenguaje es central. Roger-Pol Droit.

Los excesos acumulados en asuntos menores crean problemas mayores. ¿Qué significa la caída constante de una gota de agua en un lavadero? Con los días podría vaciarse un depósito, pero salvo el desperdicio no causará daño significativo. No obstante, si esa gota constante es instrumento de tortura –como ocurría en el Medioevo– y cae sobre la cabeza de un sujeto sometido, terminará por perforarle el cráneo y causar su muerte.
La protesta social la ejercen los ciudadanos para la reivindicación de sus derechos y la exigencia de atención a sus demandas. Son derechos políticos y no hay violación a las leyes cuando se ejercen en forma pacífica y sin afectación a terceros. No obstante, ocurre que una y otra vez las protestas afectan a terceros dañando el patrimonio público y también de particulares.
Parece un hecho insignificante que a lo largo de las marchas pintarrajen fachadas de edificios de gobierno, monumentos y viviendas. La primera consecuencia es que las ciudades se afean y, la imagen de destrucción del entorno urbano provoca desánimo social; la segunda, la irritación de los particulares, especialmente cuando con esfuerzo han terminado la construcción de sus casas o pintado sus fachadas; la tercera, implica el rechazo de la población a los manifestantes.
La estrategia básica de una manifestación, o acto de protesta, se orientaría a ganar la simpatía social a favor de su causa, no provocar la molestia ciudadana. Las organizaciones gremiales pueden acudir al paro laboral o a la huelga. Porqué recurrir, entonces, al cierre de calles, bloqueo de oficinas públicas, con el consecuente impedimento para hacer trámites u obtener actas o licencias.
El impedimento a los ciudadanos para realizar diversas gestiones pueden tener un costo económico y en la salud de las personas. Supongamos la necesidad de obtener un registro catastral para una operación inmobiliaria, la certificación de un acta de nacimiento, el acceso a un hospital del IMSS, del ISSSTE o privado y la urgencia de una ambulancia. Hay muchos ejemplos de la gota de agua que cae en la cabeza de la sociedad.
El argumento de los manifestantes para llenar de consignas las paredes de las ciudades, es hacer visible su movimiento. Irritar a la población es desvincularse del ser colectivo; las notas informativas no refieren sus propuestas sino los destrozos y gritos destemplados de los manifestantes. Además, su belicosidad atemoriza a la población.
Los manifestantes –no todos, claro– cuando escriben lemas en una fachada particular actúan sin responsabilidad. ¿Sabe cuál es el salario de la persona afectada? ¿Lo que representa en su modesta economía volver a pintar? No es sano generar molestia en la población por el desorden de quienes se asumen como dueños de la ciudad. ¿Saben lo que representa para una pequeña o mediana empresa disponer de recursos para su mantenimiento? ¿Lo que implica económicamente para los órdenes de gobierno atender el maltrato al equipamiento urbano? Implica reasignar recursos para su atención o, peor aún, sin atención los muros de la ciudad van acumulando leyendas sobre leyendas, hasta que nuestro entorno se convierte en lo más parecido a un presidio. No se pasa por alto el deber de las autoridades de atender oportunamente las demandas gremiales y ciudadanas. Habrá protestas radicalizadas por el desdén oficial, pero de ninguna manera hay justificación para la destrucción de los bienes colectivos e individuales.
No deben normalizarse actos vandálicos. El silencio y la aparente conformidad pueden ser indignación soterrada, que en cualquier momento puede explotar, no necesariamente en una muestra colectiva de enojo. Está bien que cada quién ejerza su derecho y todavía será mejor que ese derecho no atente contra los bienes de la sociedad ni de los particulares. Prudencia es la palabra clave; prudencia, para que los excesos no sean la gota constante.

AGMM, aseguradora vampiro

Las dificultades nos impulsan a crear y actuar.
Joan Garriga.

Desde hace años los seguros de vida se han promovido como una panacea. Se supone que ante cualquier enfermedad el asegurado puede requerir atención médica hospitalaria cubriendo un deducible. El seguro de vida otorga confianza al suponerse que el pago de las primas es una especie de ahorro para el momento en que se necesite. La realidad es otra.
Los agentes de seguros de vida presentan un panorama distorsionado. Lo mejor de los seguros es no ocuparlos, pero cuando se necesitan es un verdadero calvario acceder a los beneficios contratados. Mi experiencia es muy desafortunada. Contraté con Seguros de Gastos Médicos Mayores (SGMM) y cuando lo requerí la empresa puso tantas trabas que, después de una cantidad de facturas y documentos, terminó por cubrirme 5 mil pesos de una cuenta hospitalaria de 135 mil pesos.
El año pasado fui internado por dengue en Hospital Anáhuac de Chilpancingo. Las plaquetas descendían aceleradamente, con riesgo de que la infección se volviera hemorrágica. Se dio parte a SGMM y la respuesta fue que el hospital no estaba en su red. Entonces, la red nacional, incluso internacional, de cobertura es inexistente, argumentamos.
Después de que aceptaron cubrir los gastos viene el papeleo: el registro fiscal del hospital, el registro del médico a cargo, el registro de los laboratorios, las facturas de los medicamentos, las facturas de los honorarios médicos, la reposición de documentos porque a este o aquel le sobra una coma o le falta un punto. El voluminoso expediente parece libro notarial. Entre tanto, los gastos corren a cargo del paciente. Es decir, usar el seguro significó pagar la hospitalización para que, posteriormente, el SGMM reintegrara el recurso.
Se pensará que son trámites necesarios, pero no es así. SGMM apuesta a que la administración del hospital se fastidie de tanta solicitud de documentos y que los asegurados abrumados de tanto papeleo abandonen la gestión. Por fortuna, fui apoyado con toda la documentación exigida, de manera que la Aseguradora no pudo eludir su responsabilidad.
Transcurridos unos dos meses fui informado de que, finalmente, SGMM aprobó el pago correspondiente. En el desglose me informaron que el deducible era del 65 por ciento y que se rechazaban los honorarios del Dr. Patricio Aparicio –estuve en las mejores manos–, por lo cual estaba a mi disposición un cheque por 5 mil pesos, de una cuenta de 135 mil pesos.
Hablé con el agente Luis J. Álvarez –con quién se contrató el seguro– quien dijo compartir mi molestia, pero que así lo había decidido SGMM. Dije que no recibiría el cheque y que interpondría mi queja porque esa ínfima cantidad más que un abuso, era un asalto. Cuando pedí me informaran oficialmente sobre los 5 mil pesos que “cubría” la Aseguradora, me informó Luis J. Álvarez que el caso estaba cerrado porque los cinco mil pesos ya me habían sido depositados en mi cuenta bancaria. Pero a la fecha no han podido exhibir la ficha de depósito. Es un robo descarado.
Pero el mío no es un hecho aislado. Una de mis hijas fue internada de urgencia por una peritonitis. Se pidió la cobertura de su Aseguradora –no recuerdo cual– y nada más devolvieron el 15 por ciento de los gastos médicos y hospitalarios. Y allá, por 1980 –no recuerdo con precisión el año, compré mi primer seguro de vida con América, de Alfonso Romo, la cual me entregaría una cantidad millonaria cuando yo cumpliera 65 años de edad. Un día apareció un agente de Seguros América para informarme que la empresa ofrecía una mayor cobertura sin costo adicional, si yo firmaba un nuevo contrato. Ya sabe usted sobre los textos con letra chiquita. Lo que firmé fue la cancelación del seguro y de esa manera Alfonso Romo cerró su Aseguradora defraudando quien sabe a cuántos miles de mexicanos.
Advierto que en México hay poco control de estas empresas, las cuales tienen ganancias exorbitantes. Según nota de Lana Sod y Regina Reyes-Heroles, somos un mercado clave en Latinoamérica. Un analista afirma que “el país alcanzará niveles de primas superiores a 870 mil millones de pesos” (Milenio, 03-29-25). Pues como no, producto de tanto fraude.
Ante el sombrío panorama de la medicina social, especialmente los adultos mayores, debemos prever la atención médica oportuna y de calidad. Por ello, es muy importante que se apruebe la Iniciativa presentada en la Cámara de Diputados, para la portabilidad de los seguros. O sea, con el cambio de Aseguradora no se perderá la antigüedad ni elevará los costos de las primas. No obstante, también es muy importante que se proteja a los asegurados de tanto abuso.
Por lo pronto, hay que desconfiar de esas empresas vampiro, que son las aseguradoras de gastos médicos. Con ellas se puede tener la certeza de que adquirir un seguro significará un doble gasto: el de la hospitalización y el de la prima. Así me ocurrió con SGMM. Usted, ya leyó las letras chiquitas de su seguro?

 

Preguntas

Niño, no seas tan preguntón. Anónimo.

Las preguntas proceden del afán de saber. Sin embargo, al haber muchas respuestas sin preguntas, estamos perdiendo la conciencia crítica. Los hechos que se aceptan a veces nos estremecen, pero los dejamos ahí. La sorpresa constante al volverse rutina deja de serlo y terminamos por acostumbrarnos a los desencantos, a las atrocidades, a la degradación humana.
Ahora mismo ocurren hechos en el país, en el mundo, que deberían provocar nuestra indignación. La lectura de la información quizá nos indigne pero después de cerrar el diario, cambiar las noticias en las redes, recuperamos el ritmo respiratorio. Ocurre que el mundo –nuestro mundo– está siendo asediado por poderes descontrolados y, de lo particular a lo general, por una u otra causa, la gran mayoría está siendo victimizada.
De la lectura y la información surgen preguntas inevitables.
¿Al rechazar Trump los automóviles hechos en México y Canadá, la crisis arancelaria provocará en estos dos países acelerar su industrialización de punta, aprovechando la mano de obra calificada que quedará desplazada?
La CNTE ya logró retirar la iniciativa de ley para incrementar las aportaciones al ISSSTE de quienes ganan más de 34 mil pesos. ¿Implica el compromiso del magisterio de someterse a evaluaciones serias para mantener sus plazas, ya que la calidad educativa de México en 2022 se ubicó en el lugar 35 de 37 países miembros de la OCDE en la prueba PISA?
La crisis hídrica que padeció el país en 2023 y 2024 afectó a tres cuartas partes de nuestro territorio. El instituto de Recursos Mundiales (WRI) informa que estamos próximos al Día Cero. Quince estados están a punto de quedar sin agua (Guerrero está en el medio bajo). El Consejo Consultivo del Agua estima una inversión federal al año de 320 mil millones de pesos para atender las necesidades hídricas y el año pasado se destinaron sólo 62 mil millones de pesos (Reforma, 22-03-25). ¿Estamos ante la posibilidad de la desobediencia civil por la escasez del agua?
Las comisiones de búsqueda y de víctimas son meros paliativos y distractores para eludir el fondo del problema: el colapso e inoperancia de las fiscalías para producir la verdad.
¿La justicia es el único pegamento posible para no rompernos y hundirnos como colectividad en el abismo que producen los niveles de crueldad que se vive en México? (Laura Magaloni).
¿Tiene razón la presidenta Claudia Sheinbaum al pedir respeto al presidente de El Salvador Bukele, quien dijo que el Estado mexicano ha perdido el control de partes de su territorio dominados por el crimen organizado?
¿Hizo bien el presidente del Senado Gerardo Fernández Noroña, al viajar en Business Class de Air France para asistir a una reunión de la Unión Europea en Estrasburgo, en donde pronunció un discurso de seis minutos ante una escasa audiencia y de paso celebrar en Paris sus 65 años?
¿Corren peligro de ser asesinados los migrantes de Afganistán, Rusia, Irán y China en caso de ser deportados a sus naciones y que, como alma en pena, se la pasan tocando puertas en las embajadas solicitando que alguna nación los asile, porque Panamá les ha dado un plazo de un mes para salir? ¿Debe importarnos o que cada quien se ocupe de su destino?
Las atrocidades de Hamas han recibido respuestas más atroces. ¿Está bien que los habitantes de Gaza sean masacrados por Israel y obligados a desplazarse de su territorio, en donde Trump proyecta una riviera turística de alto nivel?
Las intenciones de Trump de apoderarse de Groenlandia y anexarse Canadá ¿son un nuevo reparto del mundo con Putin para crear un nuevo bloque contra China marginando a Europa?
¿Además de los minerales raros, Trump quiere Groenlandia por su enorme riqueza de glaciares que son de agua dulce?
¿La  propuesta de Trump para que Rusia  anexe la mayor parte del territorio de Ucrania, provocaría la posterior invasión de Putin a Polonia desatando la Tercera Guerra Mundial, tal y como aconteció en la Segunda por lo invasión nazi, pero ahora con armas que pueden acabar con la humanidad?
Desde el 21 de marzo de 2000 se celebra el Día Mundial de la Poesía. ¿Sirve para algo la poesía?

México, bisagra estratégica

Al inicio del siglo XXI, la política exterior de México osciló entre dos visiones opuestas: profundizar la cercanía con Estados Unidos y Canadá o fortalecer los lazos con Centroamérica. El Plan Puebla Panamá (PPP), lanzado en el año 2000 por el presidente Vicente Fox, representó el proyecto más ambicioso de cooperación para el desarrollo del istmo. Sin embargo, el plan fue desmantelado y sustituido por la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) durante el gobierno de Felipe Calderón, dejando inconcluso un proyecto estratégico para la región. Ante los desafíos de la administración Trump, es necesario recuperar y actualizar esa propuesta, combinando la cercanía tripartita con políticas claras de migración y desarrollo regional.
El PPP logró avances significativos, como la planeación regional del sur-sureste de México y Centroamérica, y financiamientos preferenciales por más de 4 mil 300 millones de dólares gestionados por el BID y otros bancos de desarrollo. Entre los proyectos destacados estuvo la integración eléctrica regional, coordinada técnicamente por el BID, CEPAL y BCIE, con el SICA como secretario técnico. Sin embargo, a insistencia del canciller Jorge G. Castañeda, el plan pasó a manos de la cancillería y terminó bajo la gestión de un funcionario de tercer nivel, perdiendo vigor y dirección, Por ejemplo: la integración eléctrica permitió interconectar sistemas nacionales, pero quedó limitado ante la falta de seguimiento.
El cambio de enfoque durante el gobierno del presidente Felipe Calderón, que priorizó la Celac, desvió la atención de los problemas específicos de Centroamérica. La Celac, centrada en un discurso político más amplio y menos técnico, no pudo llenar el vacío dejado por el PPP en términos de infraestructura y desarrollo por la inexistencia de proyectos concretos de inversión para el sur-sureste de México y el Triangulo del Norte.
Para enfrentar los retos actuales, México debe combinar las dos visiones en pugna al inicio del presente siglo y proponer a la Casa Blanca cancelar la aplicación de aranceles, fortalecer el T-MEC con reglas claras para la migración, que contemplen la salida, estancia, seguridad y retorno de los migrantes y convenir mecanismos para facilitar las remesas, sin intención alguna de gravarlas.
Los trabajos de planeación del PPP deben recuperarse para reactivar los proyectos de infraestructura y desarrollo, con financiamiento de bancos regionales y la colaboración técnica del BID y CEPAL. Ello permitiría uno corredor logístico que conecte Centroamérica con el sur-sureste de México y, de ahí, con los mercados norteamericanos.
Para avanzar en esta dirección México debe adoptar un concepto de soberanía más pragmático, que no implique renunciar a la soberanía del Estado ni a la inviolabilidad del territorio, sino ser más flexibles en acuerdos bilaterales y multilaterales. Esto permitiría cooperar en inteligencia policial y militar para combatir el tráfico de personas, de drogas y de armas, incluida la coordinación de estrategias migratorias a través de acuerdos específicos con Estados Unidos y Guatemala para la seguridad fronteriza.
El Plan Puebla Panamá dejó una hoja de ruta clara para la cooperación entre México y Centroamérica. Hoy, recuperar ese legado y combinarlo con acuerdos tripartitas hacia el norte no solo es posible, sino necesario. Un enfoque integral, con reglas claras para proyectos de desarrollo, permitiría a México consolidar su papel como bisagra entre dos regiones fundamentales. Además, el desarrollo fortalece el comercio y es la mejor ancla para evitar las olas masivas de migrantes. Tendrá el efecto de tener al vecindario alejado de la tentación de voltear hacia potencias rivales de Estados Unidos, que pudieran afectar su seguridad geopolítica con la consecuente inestabilidad regional.

* El autor fue coordinador ejecutivo del PPP, 2000-2002.