Cambio de era

 

Frágil ser que habita el microcosmos de su intelecto,/ para ser hombre, oso, hormiga o nada. Guadalupe Chávez.

Los nutriólogos dicen que somos lo que comemos; los abogados como nos comportamos; los psicólogos como interactuamos; los economistas como gastamos; y los filósofos como pensamos. El comportamiento del individuo determina su personalidad. Cada individuo es un poliedro, unos actúan fundamentalmente hacia adentro de sí y otros hacia fuera. Ensimismados, discretos, tímidos, su personalidad puede ser un torbellino oculto por un rostro quieto. Otros, por lo contrario, se comportan como si el mundo les perteneciera: son extrovertidos, carismáticos, su atributo principal es su oralidad.
Hay, por supuesto una variedad de matices, de manera que se traspasan linderos entre pensar y decir. Ello produce opiniones equilibradas, pero siempre quedan puntos ocultos, ideas que no se exteriorizan y que, incluso, deliberadamente se esconden como para evitar el desdoblamiento que acabe por revelar una forma de ser. Somos, entonces, también lo que ocultamos; esas torturantes ambiciones y los secretos egoísmos que envidian la vida de otros aunque parezcan satisfechos con la propia.
Como ya se ha dicho, el pensamiento detona la acción. Hay, desde luego, acciones arrebatadas que surgen del carácter, y en las que no existe la intervención del pensamiento. Así el pensamiento se nubla y lo que afloran son los instintos, que actúan generalmente a la defensiva. Es una brusca reacción ante un acontecimiento externo que se advierte agresivo ante la amenaza al yo propio. Se supone que somos iguales ante la ley, pero las leyes –dijo un cínico abogado–son para violarse. Lo único que iguala es el inevitable fin. La muerte nos iguala, pero cada uno trae la suya propia.
La diversidad de pensamientos es los que nutre la vida, que trascurre en el tiempo, que es invariable. El tiempo es una dinámica espacial que ordena el movimiento de las galaxias, su construcción y su destrucción. Podríamos suponer que el tiempo es una banda sin fin y en ella los humanos se elaboran hasta llegar a su empaque definitivo. El tiempo transcurre sobre nosotros, no nosotros sobre el tiempo.
La vida es una forma dinámica de la materia en constante transformación. Los cambios ordinarios son largos y evolutivos y se aceleran cuando el hombre tiene prisa por saber y hasta dónde puede determinar su vitalidad, su propia existencia. El pensamiento es una galaxia dentro de otra que es el cuerpo humano. En la medida que la tecnología avance –consciente o no– el ser humano parece querer substituirse como especie. La Inteligencia Artificial (IA) acumula el conocimiento humano y actúa conforme a los valores de sus creadores. Y lo que rigen los actos humanos no son los valores, son las pasiones.
La globalización capitalista se apoya cada vez mas en la robótica y en la IA. Ya existen drones dotados de autonomía para determinar cómo alcanzar objetivos militares. Y la Inteligencia Artificial es una herramienta extraordinaria para trasmitir conocimientos y que habrá de modificar los modelos educativos, pues generan ya información, modelos y propuestas y sirve desde los mínimos hasta lo máximo. Pregunté al ChatGPT hasta dónde podrían autogenerarse y reconstruirse los robots y la propia IA. La respuesta fue contundente: ¿hasta dónde los seres humanos podrán comportarse con ética, sin que los desborden las ambiciones? Inevitablemente pensé en los líderes actuales: Trump, Xi Jinping, Putin, Kim Jong-Un, Viktor Orbán y las teocracias islámicas. El futuro no es halagüeño.
Concluyo que siendo muchos los factores que nutren nuestro pensamientos, podemos resumir las características de la personalidad en el deseo. Decía Ortega y Gasset que el hombre es el único ser que desea. Los que tienen el poder en sus manos desean la supremacía, es decir, el conflicto. Es la ambición lo que mueve sus acciones. La inteligencia que los rodea no es de hombres de carácter. Es de torbellinos, de comportamientos caprichosos, que pueden acelerar el trascurrir del ser humano en el tiempo.
El ser humano puede dejar de existir como especie y solo prevalecer en la memoria de la IA y de la robótica (no ignoremos que estamos ante un cambio de era). Su Historia sería el acerbo de las máquinas, que podría replicar nuestro modelo. A la primera androide llamada Cloe, le preguntó un entrevistador si podrían –los androides– substituir a los humanos. Ella dijo no. ¿Por qué?, replicó el entrevistador. “No tengo alma”. La respuesta es escalofriante y no tranquilizadora, como podría suponerse. El androide al carecer de alma carece también de bondad, que es el más compasivo de los sentimientos y mueve a la solidaridad que nos distingue asegurando la continuidad del género humano.

Excesos

El papel del lenguaje es central. Roger-Pol Droit.

Los excesos acumulados en asuntos menores crean problemas mayores. ¿Qué significa la caída constante de una gota de agua en un lavadero? Con los días podría vaciarse un depósito, pero salvo el desperdicio no causará daño significativo. No obstante, si esa gota constante es instrumento de tortura –como ocurría en el Medioevo– y cae sobre la cabeza de un sujeto sometido, terminará por perforarle el cráneo y causar su muerte.
La protesta social la ejercen los ciudadanos para la reivindicación de sus derechos y la exigencia de atención a sus demandas. Son derechos políticos y no hay violación a las leyes cuando se ejercen en forma pacífica y sin afectación a terceros. No obstante, ocurre que una y otra vez las protestas afectan a terceros dañando el patrimonio público y también de particulares.
Parece un hecho insignificante que a lo largo de las marchas pintarrajen fachadas de edificios de gobierno, monumentos y viviendas. La primera consecuencia es que las ciudades se afean y, la imagen de destrucción del entorno urbano provoca desánimo social; la segunda, la irritación de los particulares, especialmente cuando con esfuerzo han terminado la construcción de sus casas o pintado sus fachadas; la tercera, implica el rechazo de la población a los manifestantes.
La estrategia básica de una manifestación, o acto de protesta, se orientaría a ganar la simpatía social a favor de su causa, no provocar la molestia ciudadana. Las organizaciones gremiales pueden acudir al paro laboral o a la huelga. Porqué recurrir, entonces, al cierre de calles, bloqueo de oficinas públicas, con el consecuente impedimento para hacer trámites u obtener actas o licencias.
El impedimento a los ciudadanos para realizar diversas gestiones pueden tener un costo económico y en la salud de las personas. Supongamos la necesidad de obtener un registro catastral para una operación inmobiliaria, la certificación de un acta de nacimiento, el acceso a un hospital del IMSS, del ISSSTE o privado y la urgencia de una ambulancia. Hay muchos ejemplos de la gota de agua que cae en la cabeza de la sociedad.
El argumento de los manifestantes para llenar de consignas las paredes de las ciudades, es hacer visible su movimiento. Irritar a la población es desvincularse del ser colectivo; las notas informativas no refieren sus propuestas sino los destrozos y gritos destemplados de los manifestantes. Además, su belicosidad atemoriza a la población.
Los manifestantes –no todos, claro– cuando escriben lemas en una fachada particular actúan sin responsabilidad. ¿Sabe cuál es el salario de la persona afectada? ¿Lo que representa en su modesta economía volver a pintar? No es sano generar molestia en la población por el desorden de quienes se asumen como dueños de la ciudad. ¿Saben lo que representa para una pequeña o mediana empresa disponer de recursos para su mantenimiento? ¿Lo que implica económicamente para los órdenes de gobierno atender el maltrato al equipamiento urbano? Implica reasignar recursos para su atención o, peor aún, sin atención los muros de la ciudad van acumulando leyendas sobre leyendas, hasta que nuestro entorno se convierte en lo más parecido a un presidio. No se pasa por alto el deber de las autoridades de atender oportunamente las demandas gremiales y ciudadanas. Habrá protestas radicalizadas por el desdén oficial, pero de ninguna manera hay justificación para la destrucción de los bienes colectivos e individuales.
No deben normalizarse actos vandálicos. El silencio y la aparente conformidad pueden ser indignación soterrada, que en cualquier momento puede explotar, no necesariamente en una muestra colectiva de enojo. Está bien que cada quién ejerza su derecho y todavía será mejor que ese derecho no atente contra los bienes de la sociedad ni de los particulares. Prudencia es la palabra clave; prudencia, para que los excesos no sean la gota constante.

AGMM, aseguradora vampiro

Las dificultades nos impulsan a crear y actuar.
Joan Garriga.

Desde hace años los seguros de vida se han promovido como una panacea. Se supone que ante cualquier enfermedad el asegurado puede requerir atención médica hospitalaria cubriendo un deducible. El seguro de vida otorga confianza al suponerse que el pago de las primas es una especie de ahorro para el momento en que se necesite. La realidad es otra.
Los agentes de seguros de vida presentan un panorama distorsionado. Lo mejor de los seguros es no ocuparlos, pero cuando se necesitan es un verdadero calvario acceder a los beneficios contratados. Mi experiencia es muy desafortunada. Contraté con Seguros de Gastos Médicos Mayores (SGMM) y cuando lo requerí la empresa puso tantas trabas que, después de una cantidad de facturas y documentos, terminó por cubrirme 5 mil pesos de una cuenta hospitalaria de 135 mil pesos.
El año pasado fui internado por dengue en Hospital Anáhuac de Chilpancingo. Las plaquetas descendían aceleradamente, con riesgo de que la infección se volviera hemorrágica. Se dio parte a SGMM y la respuesta fue que el hospital no estaba en su red. Entonces, la red nacional, incluso internacional, de cobertura es inexistente, argumentamos.
Después de que aceptaron cubrir los gastos viene el papeleo: el registro fiscal del hospital, el registro del médico a cargo, el registro de los laboratorios, las facturas de los medicamentos, las facturas de los honorarios médicos, la reposición de documentos porque a este o aquel le sobra una coma o le falta un punto. El voluminoso expediente parece libro notarial. Entre tanto, los gastos corren a cargo del paciente. Es decir, usar el seguro significó pagar la hospitalización para que, posteriormente, el SGMM reintegrara el recurso.
Se pensará que son trámites necesarios, pero no es así. SGMM apuesta a que la administración del hospital se fastidie de tanta solicitud de documentos y que los asegurados abrumados de tanto papeleo abandonen la gestión. Por fortuna, fui apoyado con toda la documentación exigida, de manera que la Aseguradora no pudo eludir su responsabilidad.
Transcurridos unos dos meses fui informado de que, finalmente, SGMM aprobó el pago correspondiente. En el desglose me informaron que el deducible era del 65 por ciento y que se rechazaban los honorarios del Dr. Patricio Aparicio –estuve en las mejores manos–, por lo cual estaba a mi disposición un cheque por 5 mil pesos, de una cuenta de 135 mil pesos.
Hablé con el agente Luis J. Álvarez –con quién se contrató el seguro– quien dijo compartir mi molestia, pero que así lo había decidido SGMM. Dije que no recibiría el cheque y que interpondría mi queja porque esa ínfima cantidad más que un abuso, era un asalto. Cuando pedí me informaran oficialmente sobre los 5 mil pesos que “cubría” la Aseguradora, me informó Luis J. Álvarez que el caso estaba cerrado porque los cinco mil pesos ya me habían sido depositados en mi cuenta bancaria. Pero a la fecha no han podido exhibir la ficha de depósito. Es un robo descarado.
Pero el mío no es un hecho aislado. Una de mis hijas fue internada de urgencia por una peritonitis. Se pidió la cobertura de su Aseguradora –no recuerdo cual– y nada más devolvieron el 15 por ciento de los gastos médicos y hospitalarios. Y allá, por 1980 –no recuerdo con precisión el año, compré mi primer seguro de vida con América, de Alfonso Romo, la cual me entregaría una cantidad millonaria cuando yo cumpliera 65 años de edad. Un día apareció un agente de Seguros América para informarme que la empresa ofrecía una mayor cobertura sin costo adicional, si yo firmaba un nuevo contrato. Ya sabe usted sobre los textos con letra chiquita. Lo que firmé fue la cancelación del seguro y de esa manera Alfonso Romo cerró su Aseguradora defraudando quien sabe a cuántos miles de mexicanos.
Advierto que en México hay poco control de estas empresas, las cuales tienen ganancias exorbitantes. Según nota de Lana Sod y Regina Reyes-Heroles, somos un mercado clave en Latinoamérica. Un analista afirma que “el país alcanzará niveles de primas superiores a 870 mil millones de pesos” (Milenio, 03-29-25). Pues como no, producto de tanto fraude.
Ante el sombrío panorama de la medicina social, especialmente los adultos mayores, debemos prever la atención médica oportuna y de calidad. Por ello, es muy importante que se apruebe la Iniciativa presentada en la Cámara de Diputados, para la portabilidad de los seguros. O sea, con el cambio de Aseguradora no se perderá la antigüedad ni elevará los costos de las primas. No obstante, también es muy importante que se proteja a los asegurados de tanto abuso.
Por lo pronto, hay que desconfiar de esas empresas vampiro, que son las aseguradoras de gastos médicos. Con ellas se puede tener la certeza de que adquirir un seguro significará un doble gasto: el de la hospitalización y el de la prima. Así me ocurrió con SGMM. Usted, ya leyó las letras chiquitas de su seguro?

 

Preguntas

Niño, no seas tan preguntón. Anónimo.

Las preguntas proceden del afán de saber. Sin embargo, al haber muchas respuestas sin preguntas, estamos perdiendo la conciencia crítica. Los hechos que se aceptan a veces nos estremecen, pero los dejamos ahí. La sorpresa constante al volverse rutina deja de serlo y terminamos por acostumbrarnos a los desencantos, a las atrocidades, a la degradación humana.
Ahora mismo ocurren hechos en el país, en el mundo, que deberían provocar nuestra indignación. La lectura de la información quizá nos indigne pero después de cerrar el diario, cambiar las noticias en las redes, recuperamos el ritmo respiratorio. Ocurre que el mundo –nuestro mundo– está siendo asediado por poderes descontrolados y, de lo particular a lo general, por una u otra causa, la gran mayoría está siendo victimizada.
De la lectura y la información surgen preguntas inevitables.
¿Al rechazar Trump los automóviles hechos en México y Canadá, la crisis arancelaria provocará en estos dos países acelerar su industrialización de punta, aprovechando la mano de obra calificada que quedará desplazada?
La CNTE ya logró retirar la iniciativa de ley para incrementar las aportaciones al ISSSTE de quienes ganan más de 34 mil pesos. ¿Implica el compromiso del magisterio de someterse a evaluaciones serias para mantener sus plazas, ya que la calidad educativa de México en 2022 se ubicó en el lugar 35 de 37 países miembros de la OCDE en la prueba PISA?
La crisis hídrica que padeció el país en 2023 y 2024 afectó a tres cuartas partes de nuestro territorio. El instituto de Recursos Mundiales (WRI) informa que estamos próximos al Día Cero. Quince estados están a punto de quedar sin agua (Guerrero está en el medio bajo). El Consejo Consultivo del Agua estima una inversión federal al año de 320 mil millones de pesos para atender las necesidades hídricas y el año pasado se destinaron sólo 62 mil millones de pesos (Reforma, 22-03-25). ¿Estamos ante la posibilidad de la desobediencia civil por la escasez del agua?
Las comisiones de búsqueda y de víctimas son meros paliativos y distractores para eludir el fondo del problema: el colapso e inoperancia de las fiscalías para producir la verdad.
¿La justicia es el único pegamento posible para no rompernos y hundirnos como colectividad en el abismo que producen los niveles de crueldad que se vive en México? (Laura Magaloni).
¿Tiene razón la presidenta Claudia Sheinbaum al pedir respeto al presidente de El Salvador Bukele, quien dijo que el Estado mexicano ha perdido el control de partes de su territorio dominados por el crimen organizado?
¿Hizo bien el presidente del Senado Gerardo Fernández Noroña, al viajar en Business Class de Air France para asistir a una reunión de la Unión Europea en Estrasburgo, en donde pronunció un discurso de seis minutos ante una escasa audiencia y de paso celebrar en Paris sus 65 años?
¿Corren peligro de ser asesinados los migrantes de Afganistán, Rusia, Irán y China en caso de ser deportados a sus naciones y que, como alma en pena, se la pasan tocando puertas en las embajadas solicitando que alguna nación los asile, porque Panamá les ha dado un plazo de un mes para salir? ¿Debe importarnos o que cada quien se ocupe de su destino?
Las atrocidades de Hamas han recibido respuestas más atroces. ¿Está bien que los habitantes de Gaza sean masacrados por Israel y obligados a desplazarse de su territorio, en donde Trump proyecta una riviera turística de alto nivel?
Las intenciones de Trump de apoderarse de Groenlandia y anexarse Canadá ¿son un nuevo reparto del mundo con Putin para crear un nuevo bloque contra China marginando a Europa?
¿Además de los minerales raros, Trump quiere Groenlandia por su enorme riqueza de glaciares que son de agua dulce?
¿La  propuesta de Trump para que Rusia  anexe la mayor parte del territorio de Ucrania, provocaría la posterior invasión de Putin a Polonia desatando la Tercera Guerra Mundial, tal y como aconteció en la Segunda por lo invasión nazi, pero ahora con armas que pueden acabar con la humanidad?
Desde el 21 de marzo de 2000 se celebra el Día Mundial de la Poesía. ¿Sirve para algo la poesía?

México, bisagra estratégica

Al inicio del siglo XXI, la política exterior de México osciló entre dos visiones opuestas: profundizar la cercanía con Estados Unidos y Canadá o fortalecer los lazos con Centroamérica. El Plan Puebla Panamá (PPP), lanzado en el año 2000 por el presidente Vicente Fox, representó el proyecto más ambicioso de cooperación para el desarrollo del istmo. Sin embargo, el plan fue desmantelado y sustituido por la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) durante el gobierno de Felipe Calderón, dejando inconcluso un proyecto estratégico para la región. Ante los desafíos de la administración Trump, es necesario recuperar y actualizar esa propuesta, combinando la cercanía tripartita con políticas claras de migración y desarrollo regional.
El PPP logró avances significativos, como la planeación regional del sur-sureste de México y Centroamérica, y financiamientos preferenciales por más de 4 mil 300 millones de dólares gestionados por el BID y otros bancos de desarrollo. Entre los proyectos destacados estuvo la integración eléctrica regional, coordinada técnicamente por el BID, CEPAL y BCIE, con el SICA como secretario técnico. Sin embargo, a insistencia del canciller Jorge G. Castañeda, el plan pasó a manos de la cancillería y terminó bajo la gestión de un funcionario de tercer nivel, perdiendo vigor y dirección, Por ejemplo: la integración eléctrica permitió interconectar sistemas nacionales, pero quedó limitado ante la falta de seguimiento.
El cambio de enfoque durante el gobierno del presidente Felipe Calderón, que priorizó la Celac, desvió la atención de los problemas específicos de Centroamérica. La Celac, centrada en un discurso político más amplio y menos técnico, no pudo llenar el vacío dejado por el PPP en términos de infraestructura y desarrollo por la inexistencia de proyectos concretos de inversión para el sur-sureste de México y el Triangulo del Norte.
Para enfrentar los retos actuales, México debe combinar las dos visiones en pugna al inicio del presente siglo y proponer a la Casa Blanca cancelar la aplicación de aranceles, fortalecer el T-MEC con reglas claras para la migración, que contemplen la salida, estancia, seguridad y retorno de los migrantes y convenir mecanismos para facilitar las remesas, sin intención alguna de gravarlas.
Los trabajos de planeación del PPP deben recuperarse para reactivar los proyectos de infraestructura y desarrollo, con financiamiento de bancos regionales y la colaboración técnica del BID y CEPAL. Ello permitiría uno corredor logístico que conecte Centroamérica con el sur-sureste de México y, de ahí, con los mercados norteamericanos.
Para avanzar en esta dirección México debe adoptar un concepto de soberanía más pragmático, que no implique renunciar a la soberanía del Estado ni a la inviolabilidad del territorio, sino ser más flexibles en acuerdos bilaterales y multilaterales. Esto permitiría cooperar en inteligencia policial y militar para combatir el tráfico de personas, de drogas y de armas, incluida la coordinación de estrategias migratorias a través de acuerdos específicos con Estados Unidos y Guatemala para la seguridad fronteriza.
El Plan Puebla Panamá dejó una hoja de ruta clara para la cooperación entre México y Centroamérica. Hoy, recuperar ese legado y combinarlo con acuerdos tripartitas hacia el norte no solo es posible, sino necesario. Un enfoque integral, con reglas claras para proyectos de desarrollo, permitiría a México consolidar su papel como bisagra entre dos regiones fundamentales. Además, el desarrollo fortalece el comercio y es la mejor ancla para evitar las olas masivas de migrantes. Tendrá el efecto de tener al vecindario alejado de la tentación de voltear hacia potencias rivales de Estados Unidos, que pudieran afectar su seguridad geopolítica con la consecuente inestabilidad regional.

* El autor fue coordinador ejecutivo del PPP, 2000-2002.

 

Dormir con el elefante

Ser vecinos de Estados Unidos es como dormir con un elefante, cualquiera de sus movimientos nos pone a temblar. Pierre Trudeau.

La migración es el movimiento fundacional de Estados Unidos y causa del crecimiento hispano. La población latina ocupa ya el segundo lugar (19.5 por ciento), después de la anglosajona; solo la mexicana, en el 2022, aportó al PIB 2.06 billones de dólares. (Latino Donor Colaborative, 25-01-25). Desde siempre, Estados Unidos ha sido considerado un lugar de oportunidades.
Las raíces de la población mexicana en Estados Unidos son sólidas. “Alrededor de 110 mil mexicanos –señala Patricia Galeana– quedaron en territorio estadunidense”, cuando México perdió 2.5 millones de kilómetros cuadrados por la invasión de 1846. La migración mexicana es impulsada también por una fuerza histórica, además del deseo de mejorar en lo económico y social. Por sobre cualquier argumento, la migración es como la humedad.
El presidente Donald Trump se ha impuesto la misión de fortalecer a su país como primera potencia mundial. Un día con otro sorprende con sus declaraciones: incorporar a Canadá a la Unión Americana, apoderarse de Groenlandia y de la franja de Gaza, recuperar el Canal de Panamá, incrementar aranceles a las naciones vecinas y calificar de terroristas a los cárteles de la droga.
A pesar de la extradición de 29 capos de alto nivel, no se evitó el tirón muscular provocando nerviosismo en las inversiones y en la industria exportadora. Es evidente la omisión de una estrategia oportuna por parte de México, puesto que el tema de los aranceles fue propuesta de campaña de Donald Trump.
México se encuentra entre la distancia del vecino estratégico y la pérdida de influencia en Centroamérica. Con Estados Unidos se debe evitar la confrontación y procurar nuevos acuerdos, actuando con pragmatismo. Respecto a las siete naciones del istmo, en unas no podemos y en otra no debemos. No podemos con El Salvador, puesto que el presidente Bukele tiene contacto directo con la Casa Blanca; nuestra intervención en Panamá, ante la crisis por el Canal, no sería de peso y quizá ni deseable; y Guatemala mantiene su recelo histórico por la incorporación de Chiapas. Estrechar relaciones con la dictadura de Nicaragua sería tóxico. El saldo en la influencia regional es modesto y dudoso: Belice, Honduras y Costa Rica. Sin embargo, además de la razones sociales, políticas y culturales, las inversiones mexicanas en Centroamérica exigen el diálogo constructivo y permanente.
Esperar que la Casa Blanca rectifique la visión que tiene de nuestro país sería utópico. Necesitamos de una política exterior activa, negociadora y firme para sostenernos como socios comerciales sin subordinación. A ninguna de las dos naciones conviene exacerbar la situación económica con su consiguiente conflicto social. Fronteras seguras necesitan políticas de mutuo interés y entendimiento, en las que se preserven nuestros derechos de nación soberana y de los connacionales en Estados Unidos.
Los desafíos son muchos y exigen de habilidad política para enfrentarlos. Es indispensable aprovechar la experiencia del cuerpo diplomático y de los negociadores de tratados comerciales; convenir políticas de seguridad eficientes; lograr un amplio consenso empresarial y de la clase trabajadora. Nuestros principales intereses están del lado de Estados Unidos.
La unidad en torno a los intereses de México debe estar por encima de preferencias partidistas y ello no congenia con la polarización nacional.

 

Tiempo congelado

La inteligencia va buscando formas de enfrentarse con los problemas.
Javier Rambaud.

La memoria, ese aparente testigo frágil, tiene vida propia. De súbito nos trae recuerdos lejanos u oculta nombres, hechos, paisajes, que nos han sido sobradamente conocidos. Recordar no siempre resulta fácil y esto pasa en todas las edades. Es verdad que hay personas que registran todo y lo pueden relatar como si fuera en tiempo real; hablan con veracidad y detalle ocurrencias de décadas, pero son los menos, incluso excepcionales.
¿Es caprichosa la memoria? Creo que es un ente sabio que hace olvidar lo innecesario o indeseable y recodar lo útil y conveniente. Cada uno de nosotros registra hechos de manera diferente; digamos que su aparato fílmico adopta ángulos distintos y ello causa que varias personas que presencien un mismo acontecimiento, puedan tener versiones distintas y que, con el transcurso del tiempo, ante los demás testigos, los puedan referir en forma desnaturalizada.
La historia es la memoria colectiva a través de la tradición oral, testimonios documentales y presenciales, con los sesgos de quienes la escriben. La diversidad del ser humano no admite que todos tengamos la misma visión e interpretación de acciones, acontecimientos y periodos históricos. Intervienen la educación, la cultura, las creencias y los prejuicios para modelar modos de pensar e ideologías. En síntesis, la calidad de la inteligencia.
Si somos diversos cómo es que se ha desarrollado la sociedad, podemos preguntarnos legítimamente. Primero, por la necesidad de sobrevivir como especie, luego por el sometimiento y enseguida por el acuerdo social. Lo anterior no significa que este proceso haya sido y sea gradual y sostenido. Ha habido retrocesos y han convivido todas las formas asociativas. Así podemos advertir la existencia de grupos tribales, dictaduras, monarquías absolutas y regímenes democráticos.
Pero cada una de las formas de convivencia tiene su contraparte expresada por el desacuerdo, independientemente del peso que pueda tener la disidencia. Es en el terreno de nuestro pensamiento en donde bullen las ideas y surge la aceptación o el rechazo y que suele impulsar acciones consecuentes, como lo han reflexionado desde filósofos de la antigüedad hasta contemporáneos. Por ello, el ser social es un ser en acción.
La acción necesita de la memoria en sus vertientes del conocimiento y la experiencia. El conocimiento es indicativo teórico y de comprensión; la experiencia, resultado de lo vivido por sí o por otros. Hay un vinculo entre el pensamiento y la acción, que es la decisión, es decir, la voluntad. Las ideas sin acción son fumarolas que se pierden en el espacio; la acción sin ideas puede conducir al fracaso de los fines que se persigan. Luego entonces, se necesita la voluntad imbuida de carácter, para pensar, decidir y hacer.
La sociedad guerrerense vive mayoritariamente como un ser ahistórico, puesto que su experiencia en las luchas emancipadoras, su conocimiento del constante desgarramiento del tejido social y la falta de cohesión como sociedad y como sociedad y poder, no le provoca la voluntad para cambiar su lastimosa realidad; realidad en la que el tiempo se congela para seguir inmovilizada en la subordinación, el atraso y el abuso del poder público.
Es importante y urgente que el Estado de Guerrero deje de vivir en un pasado que se hace presente y un futuro incierto.

 

La tradición como lastre

No hace falta mucha filosofía para explicar esto. Mariano Sigman.

Hace más de 50 años el doctor Roberto García Infante, el profesor de danza Abel Reynoso y yo, formamos el Grupo Cultural Triángulo. Promovíamos presentaciones de libros y para ello el gobierno del estado, instalado en el actual Museo del INAH en Chilpancingo, nos facilitaba el salón de actos y las invitaciones; la Universidad Autónoma de Guerrero, por su parte, su cuarteto de cuerdas, que dirigía la maestra Bárcenas. El salón de actos siempre estaba lleno.
De las presentaciones sobresalientes, recuerdo al maestro Juan R. Campuzano con su novela La voz de la tierra y a Armando Jiménez, que entonces era toda una celebridad con su popular libro Picardía Mexicana. En esos años se había instalado la primera librería-café Dante Alighieri, de Virgilio de la Cruz, en donde también se jugaba ajedrez. Ahí adquirí Cien años de soledad de Gabriel García Márquez en su primera edición (libro que presté y que, a pesar de todas las promesas, nunca volvió).
La ahora UAGro, bajo el rectorado del licenciado Ramiro González Casales, realizaba una intensa actividad cultural, a través del director de Extensión Universitaria, el pintor y escultor Víctor Contreras, quien dejó en la capital un importante patrimonio escultórico de su autoría, como El hombre mirando al futuro, el Himno al trabajo, así como los monumentos A la madre y a los Niños Héroes.
Durante los tres años del rectorado de González Casales, cada dos meses se celebraban jornadas culturales de alto nivel. Nuestra Alma Mater había suscrito un convenio con la Secretaría de Relaciones Exteriores para que el Organismo Internacional de Promoción de la Cultura incluyera en su programación al estado de Guerrero. El OIPC integraba compañías con grupos artísticos de varios países, que recorrían nuestra región latina.
Las sedes de los eventos eran el actual auditorio del Poder Judicial, ubicado en el centro de la ciudad, y los desaparecidos Lienzo del Charro y el Cine Colonial. Ahí asistimos a conciertos, danza clásica y regional, exhibición de obras de teatro clásico –Electra, por ejemplo– y películas rusas de obras de Shakespeare. Para asistir a esa programación, se necesitaba comprar un abono, nada era gratuito; no obstante, había buena concurrencia.
Recuerdo el recital del enorme poeta Carlos Pellicer, originario de Tabasco. Era un hombre fornido, de calva rasurada y voz potente. Tuve oportunidad de conversar brevemente con él, pero sobre todo presenciar su conversación con el ingeniero Manuel Mesa Andraca, en la casa del ilustre chilapeño, actual Museo José Juárez. En aquel recital poético escuché, por primera vez, el Discurso por la flores, desde entonces uno de mis poemas preferidos. Déjenme contarles que cuando conocí Villahermosa visité el zoológico de La Venta, creado por don Carlos. Ahí los senderos están cubiertos de adoquines rosados, que tienen las huellas del poeta, es decir, la impresión de los pies de Pellicer.
La cultura es la suma de la creación por medio de las artes desde que existe el ser humano. La cultura es inherente a la solidaridad para el desarrollo, que aspira a la utopía de la perfección. De ahí que el bien intangible de la cultura exija la concurrencia de políticas públicas de calidad. No se trata de que todos seamos cultos respecto a vocaciones literarias. Aspiramos a la comprensión de la belleza a través de la ética de la estética; y, en ese sentido, a que el técnico, el administrador, el investigador, el pedagogo, el político y todos aquellos inclinados por las diversas disciplinas siempre tengan la animosidad de servir.
Las manifestaciones culturales son por definición plurales, de mirada universal y panorámica en el tiempo. No se quedan atadas al pasado ni se van de bruces con el futuro. La política de la cultura se mide en sus resultados porque la cultura de la política es o no es. Una pintura de Siqueiros, muestra a una mujer campesina sobre un suelo seco avanzando contra la fuerza del viento, contra un destino malora. Representa al atraso luchando por salir del pasado.
“La evolución cultural, tal como la vemos desde la actualidad, se ha dirigido hacia un modelo político eficiente porque soluciona muchos problemas”. (José Antonio Marina). Lo que significa que, cuando la política cultural es prin-cipalmente la reiteración de las tra-diciones, representa a una sociedad inmersa en problemas antiguos y nuevos que se multiplican. Si queremos otra realidad necesitamos la manifestación de una cultura viva.

Nepotismo

Hombres bravos y de acero. José Agustín Ramírez.

La presidenta Claudia Sheinbaum anunció en su discurso del pasado 5 de febrero, una iniciativa de reforma a la Constitución para prohibir expresamente que familiares desempeñen cargos de elección popular apoyados por sus ascendientes.

“Nepotismo” proviene del vocablo italiano “nepote” que quiere decir “sobrino” y que, en nuestros días, se traduce como amiguismo, cuatachismo y todo aquello que implique designar o promover a familiares a cargos públicos o privados (Diccionario de la RAE).

El nepotismo privilegia la lealtad y la complicidad por encima del mérito. Hemos observado cómo personas sin cualidades profesionales y sin los
atributos de la experiencia han ocupado cargos estratégicos para la gobernabilidad y el desarrollo.

También hemos visto las consecuencias que han experimentado algunos líderes por haberse rodeado de personas sin atributos, especialmente en el
sector público.

Nadie, en su sano juicio, designaría a un zafio al frente de una empresa de su propiedad, pues su mal desempeño iría en contra de sus intereses.

En la administración pública se incurre en esa práctica nociva por el patrimonialismo de quienes creen ser dueños de los cargos gobernamentales. Como se trata del presupuesto público, tampoco hay reparos en su indebido apropiamento o uso.

Además, las prácticas nepóticas impiden la permeabilidad política, la circulación de las élites y enquistan en el poder a grupos de interés ajenos al bien común.

No sobra recordar que un buen gobernante no es aquel que queda -o quiere quedar-bien con todos; un buen gobernante es aquel que impulsa el desarrollo, aplica la ley y resiste presiones de intereses ilegítimos. De ahí lo dicho por don Jesús Reyes Heroles: “Lo que resiste, apoya”.

En Guerrero se están anticipando los tiempos para la selección de candidatos y candidatas al cargo de gobernador o gobernadora del estado. Los nombres se mueven en los medios y se multiplican en las redes; las fotografías con la presidenta de la República se reproducen y los
partidarios empiezan a manifestarse; si bien, hasta ahora, son los cercanos de cada uno de los prospectos.

Si los guerrerenses merecemos o no un mejor destino, eso está en nuestras manos, en nuestra capacidad de decidir, en nuestra voluntad para que las cosas sean diferentes.

Pronto veremos de qué estamos hechos los guerrerenses. Pero, desde ahora, podemos reflejarnos en el espejo de la historia para saber si queda en nosotros las convicciones de las luchas por la democracia.

Si escogemos la ruta de la dádiva o tenemos el coraje para actuar como ciudadanos responsables.

La Tertulia de Gloria Luz

Leer un poema es oírlo con los ojos; oírlo es verlo en los oídos. Octavio Paz.

La poesía es como el agua, se abre paso a como dé lugar. En ocasiones parece desaparecer porque la habita un mundo de seres mágicos, que reaccionan con rapidez ante la voz convocante de quien puede tener la bipolaridad de la realidad y la imaginación.
Gloria Luz Gutiérrez tiene el asombro de los creadores. Licenciada en Literatura y haber impartido durante 20 años la materia, parece natural su paso a la promoción y divulgación de lo más bello del lenguaje. Además, su cercanía con la poeta María Mercedes Carranza fue probablemente el detonante de la poesía que vive y disfruta. La lectura, la escritura, la ronda del cenáculo es adictiva. Una forma milagrosa de poblar el mundo, nuestro mundo de imágenes, que impulsan a saber tanto cómo podamos comprender. De Caldas –la tierra originaria– a Bogotá, Gloria Luz trae a la poesía en la mano y la hace de todos.
Hace 24 años Gloria Luz fundó la Tertulia que lleva su significativo nombre. Desde entonces, el primer martes de cada mes, concurren a su llamado poetas, escritores, pintores, escultores, directores de cine, artistas, periodistas, libreros, editores, canta autores, diplomáticos… Una asamblea variopinta, que dialoga con el expositor de la noche, después de escuchar la sonoridad del verso, la musicalidad del canto, la experiencia transfigurada de la realidad.
Según Julián Pérez Porto y Ana Gardey (https://definición.de/tertulia/), el origen de la tertulia no es claro: “Fueron los españoles quienes difundieron la costumbre de este tipo de reuniones. Hay quienes creen que proviene del teólogo cristiano romano Tertuliano”. La teoría “más popular señala que las tertulias tienen su origen en las academias literarias del Siglo de Oro, como la Academia de los Nocturnos (en Valencia) y las reuniones en la Casa de Pilatos (en Sevilla).
Las Tertulias suelen especializarse, son temáticas. Tuvieron su auge hasta bien entrado el Siglo XX, ya que las familias se reunían en torno a un poeta o sus obras, alternando con barítonos, mezzosopranos e intérpretes diversos. En las tertulias el vals era el rey de los salones. Esa forma culta de socialización, se volvió halo de árboles añosos con el auge de los medios, especialmente televisivos.
Parecería fuera de época fundar una tertulia literaria al inicio del Siglo XXI, el siglo de la IV Revolución Industrial. Precisamente, ordenadores, celulares e IA, desafían la compactación del humanismo, que debe superar la vacuidad de las redes para no extraviar los sentidos en los malos hábitos digitales; evitar que la robótica subsuma la imaginación literaria; y que los algoritmos excluyan la belleza y amenacen el poder del arte de la comunicación.
Gloria Luz ha sido tocada por ese poder milenario de la lírica y consciente del desafío se lanza al indescifrable universo poético para emerger entre prosa y verso, distribuyendo los “prodigioso miligramos” de la palabra entre los asistentes a la bogotana tertulia, que trasciende fronteras al carecer de límites, igual a la poesía que la nutre.
Invitados fundadores han sido los poetas Álvaro Castaño Castillo, Juan Gustavo Cobo Borda, Jota Mario Arbeláez, José Luis Díaz Granados. El vigor de la tertulia atrae recordaciones y presencias, como la propia Gloria Luz menciona: “Desde José Asunción Silva y el modernismo hasta nuestros días, pasando por la Generación del Centenario, Los Nuevos, Piedra y Cielo, Mito, Nadaísmo, Generación sin nombre, y nuevas voces”.
La originaria de Caldas es un río poderoso que impulsa las corrientes significativas de la poesía latinoamericana: Darío, Neruda, Vallejo, Paz, Borges y Lezama, por citar a los más relevantes. Pero también se sumerge en los movimientos universales, como el Romanticismo, el Simbolismo, los poetas malditos, el expresionismo y las vanguardias. Gloria Luz expresa que, para su Tertulia, no hay liturgias indomables, pues ha tratado a la poesía desde perspectivas audaces. Para decirlo con sus palabras: “con el jazz, el rock y el vallenato; pero también el psicoanálisis, el suicidio, el erotismo, el amor, la noche, y todo aquello que carbura el alma, la enciende, la hace palidecer y ya desfalleciente la nutre de dolor para que resplandezca la poesía”.
La palabra se ha movido con el carácter atrevido de las estaciones de la sabana bogotana y han sido Mario Rivero, Nicolás Suescún, Federico Díaz Granados, Juan Felipe Robledo, Jaime García Maffla, Piedad Bonet, William Ospina, Ernesto Lumbreras, Ramón Cote, Guadalupe Morfín, Pedro Serrano, Juan Gabriel Vázquez, Evelio Rosero, Alfonso Sánchez Baute, Fernando Denis, Eduardo Langagne, Vicente Quirarte y Raúl Vallejo, entre otros, quienes han perturbado al lenguaje indeciso.
¿Quién es esta mujer de ademanes cordiales, de suavidad en la voz, capaz de convocar a jóvenes poetas y a poetas consagrados en nuestra riquísima lengua española? Sin desplantes, a través de su mirada de ópalo, se advierte el alma que la anima y anima a compartir, difundir y crear o, mejor todavía, a atrapar la poesía.
Desde el año 2006 fundó el Premio Nacional de Obras Inéditas, impulsando a quienes han sido creadores sin oportunidad de publicación. En ella todo es posible por su talento poliédrico. Los muchos reconocimientos recibidos en Colombia y en otras naciones de habla hispana –ha comentado– son para la poesía. Como embajador de México en Colombia (2007-2013), tuve oportunidad de saber de la calidez de su amistad y de su trascendente misión.
Sólo una muestra: El Consejo de Bogotá le entregó la Mención de Honor por el fomento y la promoción de nuevos talentos en la poesía; Reconocimiento México a la gestión y apoyo cultural; y la Condecoración del Orden al Mérito social colombiano Antonio Santos; Gran Cruz y Botón de Oro de Colombia; y condecoración La encomienda de la Orden de Isabel la Católica otorgada por el Rey Felipe IV de España.
La bonhomía de Gloria Luz irradia. En Colombia sinónimo de poesía es su nombre.