Yee Trujillo
Vecinos del fraccionamiento Costa Dorada impidieron la tarde del lunes, entre gritos de “fuera”, que el director de Obras Públicas municipal, Vladimir Hernández Alemán, les presentara el proyecto del centro de transferencia de basura, insistieron en rechazarlo definitivamente, y demandaron que las autoridades construyan un centro de salud y un polideportivo porque es lo que realmente les hace falta.
Vía telefónica, uno de los vecinos afirmó que es tanto “el afán o la urgencia de querer hacer esto” que el sábado a las 5 de la tarde acudió la secretaria General del Ayuntamiento de Acapulco, Leticia Lozano Zavala, para ver qué inconvenientes había en el fraccionamiento, que se le dejó hablar, el domingo hubo una mesa de trabajo y se le dijo que faltaba alumbrado público, y el lunes “tempranísimo” ya estaban los trabajadores poniendo las lámparas y el cableado por la reunión prevista en la tarde.
Contó que Hernández Alemán llegó acompañado de un joven, con un televisor y una laptop, pero cada vez que intentaban hacer su presentación con imágenes unos 100 condóminos que se reunieron “ya bastante inconformes” los callaban con gritos y expresiones de “fuera, fuera, no queremos nada de eso”, y les dijeron que definitivamente no, porque les volvieron a repetir que les llevarán la basura de zonas aledañas como Diamante, y que supuestamente sólo será un punto de transferencia para evitar tiraderos, “pero de aquí a que se llena la góndola va a estar la pestilencia”.
Añadió que cuestionaron que eso no está bien hecho, quién lo autorizó, pidieron que mostraran las pruebas realizadas y permisos para avalarlo, señalaron que saben que no se debe construir en un área urbanizada como esta, y que el director de Obras Públicas se quedaba callado o trataba de justificar diciendo que no ven el panorama más amplio.
Señaló que los vecinos se enteraron de que es una obra de un particular al que “se está trastocando sus intereses, a lo cual el Ayuntamiento ya está comprometido con esa persona” y que por eso urge. Y reprochó que los funcionarios quieren convencerlos con “espejitos”, obras o servicios que de por sí les corresponden, como el alumbrado.
Dijo que se dejó abierto el diálogo para otra mesa de trabajo para explicar el proyecto, pero los vecinos no lo quieren “así hagan lo que hagan”, porque ya tienen suficiente con batallar con la basura que se genera en el fraccionamiento, y que el predio fue donado por la constructora al Ayuntamiento para mejoras de calidad de vida, se encuentra dentro de la segunda etapa de Costa Dorada, a un costado del plantel de Educación Media Superior a Distancia, además de colindar con Real del Palmar, un canal pluvial, y estar a unos 2 kilómetros de otro desarrollo habitacional, Terramar, y todos serían afectados.
Recordó que después del huracán Otis las autoridades les quitaron un predio en la entrada donde había una alberca y área de esparcimiento, donde se les había dicho que se construiría un polideportivo, pero se ocupó para el cuartel de la Guardia Nacional.

