Ante los últimos hechos de violencia que ocurrieron en la ciudad y que provocaron la parálisis del transporte público, la alcaldesa
La alcaldesa de Acapulco Abelina López y el subsecretario de Turismo, Gerardo Ochoa Amorós, al término de la conferencia de prensa en el hotel Playa Suites de Acapulco Foto: Jesús Trigo
declaró que se requiere el apoyo de todos, porque “solo un gobierno no puede, se requiere esa combinación”.
Después de la firma de un convenio para ofrecer 2 mil plazas de empleo temporal con la empresa Carnival Corporation, la alcaldesa coincidió con los cuatro obispos de la Provincia Eclesiástica de Acapulco que el sábado llamaron a los ciudadanos a no ser cómplices de la delincuencia.
“En este momento que estamos hablando de luchar por los cruceros, hay algo que se le ha puesto mucha atención al tema de la seguridad, con el apoyo del gobierno federal tenemos alrededor de 10 mil elementos de la Guardia Nacional, más el municipio, más el estado, que pienso que es un trabajo no tan solo del gobierno, se requiere del apoyo ciudadano para que nosotros podamos tener eso que buscamos un estado en paz”, dijo.
López Rodríguez indicó que “solo un gobierno no puede, se requiere de esa combinación y el llamado desde lo moral es correcto, es un llamado que justamente hay que construir, es lo que estamos haciendo trabajando en esa construcción de paz a través de los diferentes programas, que el turismo venga, a través de buscar con la coordinación del gobierno federal la instalación de más de 20 módulos o cuarteles, es todo una gama para poder llegar a lo que nosotros queremos que es un trabajo integral y bienvenido el llamado”.
De la situación de los semáforos que están descompuestos desde que impactó el huracán Otis, la alcaldesa dijo que hace falta mucha cultura del uno a uno en dar el paso entre los conductores de los automóviles.
Indicó que de los 117 semáforos que hay en la ciudad, 29 resultaron con pérdida total y en 88 se requiere alguna reparación por ello han estado haciendo gestiones ante la Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano para que apoyen al municipio a rehabilitarlos, porque se requiere de 200 millones de pesos.
“Se realizó un trabajo con la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transporte para revisar semáforo por semáforo, qué le falta a cada uno, si el cabezal, los cables, de tal manera que en esta semana debemos tener un diagnóstico real para que se pueda compartir a Sedatu y se pueda dar el apoyo, es un apoyo que el gobierno federal va a dar, porque efectivamente ha habido accidentes, no respetan el paso peatonal y eso es urgente, estamos trabajando y se tiene que empezar en febrero, porque se habla que todo el apoyo de reconstrucción de Acapulco debe estar terminado en agosto”, dijo la presidenta. Detalló que el gobierno federal envió a 10 mil agentes de la Guardia Nacional, más la Policía Municipal, y su gobierno lleva a cabo acciones para atraer turismo y programas para inhibir la inseguridad.
En la conferencia también se informó que se recuperaron 11 de los 21 cruceros para esta temporada y que se busca que Acapulco sea un lugar de embarque y desembarque de pasajeros.
Locatarios integrantes del Comité de Obras del Mercado y Tianguis Turístico Papagayo piden que la Sedatu informe si el proyecto que tiene considerado para el lugar es la construcción de un nuevo mercado o la remodelación del mismo.
La representante del Comité, Marta Delia González Arizmendi, se reunió la tarde de este jueves con ocho integrantes del comité ante la desesperación que hay por parte de unos 265 comerciantes de 587 locales que hay en el mercado ubicado en la esquina de la Vía Rápida y la avenida Costera.
En declaraciones informó que todos los comerciantes fueron censados por los “Servidores de la Nación” y han recibido su apoyo federal, y fueron estos mismos trabajadores federales y de la Sedatu quienes les informaron que el mercado está considerado en un proyecto, pero no se les ha indicado si de construcción de un nuevo mercado o sólo de la rehabilitación del mismo que tiene casi 30 años, con galeras de madera, y techos de láminas, algunos otros de concreto.
En el mercado que quedó anegado en un 100 por ciento, los comerciantes están desesperados porque no saben qué se hará en el espacio que ocupan los locales, y ante esto, nadie se quiere arriesgar a reconstruir sus locales, para que en unos dos meses sean derrumbados, si es que se construye un nuevo mercado.
Los integrantes del Comité de Obras que se integró a petición de los propios trabajadores federales de la Sedatu que acudieron a dialogar con ellos, les dijeron que pasando la temporada de diciembre regresarían para decirles el siguiente paso, pero a más de medio mes no han ido.
Los comerciantes manifestaron su agradecimiento al gobierno federal por los apoyos que recibieron y que les permitió comprar nueva mercancía para poder vender, sin embargo dicen que están en la incertidumbre por falta de información.
Aseguraron que la gran mayoría de los locatarios están en desacuerdo en mantener el espacio que ocupa el mercado para el mismo fin, y no tienen la necesidad de vender el predio.
En medio del conflicto laboral entre los trabajadores que construyen las nuevas instalaciones del Recinto Ferial de Chilpancingo con la constructora que no les ha pagado los salarios desde hace cuatro semanas, la Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano (Sedatu) entregó las instalaciones el miércoles al Ayuntamiento para que las utilice en la próxima temporada de Navidad y Año Nuevo.
El representante de los comerciantes de la Feria de Navidad y Año Nuevo, Mario García, informó ayer que el miércoles pasado el Ayuntamiento recibió de la Sedatu las instalaciones y ayer funcionarios municipales comenzaron a medir el área para entregar los espacios a los comerciantes.
Dijo que la intención es que el domingo 17 de diciembre, cuando se realizará el Paseo del Pendón, ya se hayan instalado todos los comerciantes para expender sus productos.
Las instalaciones fueron entregadas por la Sedatu al Ayuntamiento a pesar de que más de 250 trabajadores de la constructora HABA no han recibido sus salarios correspondientes a las últimas cuatro semanas y se encuentran en paro laboral desde el sábado pasado.
Los 250 trabajadores (entre albañiles, peones, fierreros e ingenieros) todavía se encuentran en paro laboral y todos los días se concentran en las instalaciones desde las ocho de la mañana a las cinco de la tarde sin realizar sus actividades.
El 20 de abril del año pasado, la gobernadora Evelyn Salgado Pineda y el titular de la Sedatu, Román Meyer Falcón, dieron el banderazo de inicio de la obra de la construcción y remodelación del Recinto Ferial con una inversión de 269 millones de pesos.
Entonces se informó que la obra tendría una duración máximo de un año, sin embargo se ha excedido con ocho meses más y han sido constantes los paros laborales de los trabajadores debido a que la constructora encargada de la obra no paga con puntualidad el salario a los trabajadores.
Se ha buscado información en la delegación de la Sedatu en Guerrero, pero los funcionarios locales han evadido dar respuestas con el argumento que la información debe solicitarse a las oficinas centrales.
Los trabajadores de la empresa constructora han informado que saben que la Sedatu no “libera” con oportunidad los recursos a la empresa constructora y que por ello se retrasa en el pago a sus trabajadores.
Uno de los albañiles informó ayer que el lunes pasado los representantes de la constructora les “abonaron” mil 500 pesos a todos los trabajadores para sobrellevar su situación económica, pero que decidieron continuar con el paro laboral y este viernes cumplió seis días.
Dijo que esperan que este 10 de diciembre les paguen todo el adeudo, como se comprometieron los representantes de la empresa, de lo contrario continuarán en paro al interior de las instalaciones.
Trabajadores que se encuentran remodelando las instalaciones de la Feria de Chilpancingo pararon labores para exigir a la empresa encargada de esta obra el pago de tres semanas que les adeudan Foto: Jesús Eduardo Guerrero
Lenin Ocampo Torres
Chilpancingo
Trabajadores de la construcción pararon la obra de remodelación de las instalaciones de la Feria de Navidad y Año Nuevo en Chilpancingo, luego que la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) y la empresa constructora HABA Gerencia de Proyectos, no les paga el salario desde hace tres semanas.
Los 210 empleados dejaron de trabajar el sábado para presionar a la Sedatu y a la empresa, exigiéndoles que les liquiden los adeudos y advirtieron que hoy (lunes) no van a dejar que entre nadie a la obra.
Uno de los trabajadores que pidió omitir su nombre para evitar represalias denunció que desde el viernes 17 de noviembre no han recibido el pago correspondiente a su trabajo.
El sábado bloquearon de las 8 de la mañana a la 1 de la tarde la avenida Heroínas del Sur, en la colonia Los Ángeles, afuera de las instalaciones de la feria y se declararon en paro de labores por tiempo indefinido.
Los obreros informaron que según los directivos de la empresa “les han dicho que el retraso de sus salarios es porque la Sedatu libera a cuentagotas el presupuesto para agilizar los trabajos de la obra”.
Desde abril del 2022 las instalaciones de la feria se encuentran en remodelación, luego de que el titular de la Sedatu, Román Meyer Falcón, se comprometió a terminar la obra de más de 360 millones de pesos en junio del 2023.
Los trabajadores revelaron que en las últimas semanas han trabajado a marchas forzadas ante la presión de la alcaldesa Norma Otilia Hernández y comerciantes, que quieren instalarse para llevar a cabo la tradicional feria de Chilpancingo, que inicia a mediados de este mes, pero la obra no tiene ni un 70 por ciento de avance y se tiene contemplado terminarla a mediados del 2024.
“El retraso de los recursos públicos por parte de la Sedatu es lo que ha provocado que la obra no avance”, detalló uno de los protestantes.
El año pasado se suspendieron los trabajos por un mes, luego de que se realizara la feria en una parte de las instalaciones y en el estacionamiento de la cancha de Los Ángeles, donde hubo quejas de la mayoría de los asistentes por las malas condiciones del lugar.
Este año la alcaldesa espera presidir por última vez el tradicional Paseo del Pendón y realizar la Feria de Navidad y Año Nuevo, aunque las condiciones no sean las adecuadas.
Más de 40 personas se encontraban haciendo fila para tramitar su credencial de elector, luego de que la perdieron en la inundación que causó el huracán Otis Foto: Karina Contreras
Karina Contreras
Con maquinaria pesada del Ejército y de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) se iniciaron los trabajados para retirar toneladas de basura y lodo podrido en las calles de Renacimiento, una de las zonas más afectadas por el huracán Otis.
En los trabajos de limpieza también se vio a vecinos de la calle Paseo, de La Sabana, ayudando a retirar la basura frente a sus casas. Aunque también hubo quejas de que no han recibido despensas y nada más fueron censados.
La calle Paseo se comunica con la colonia La Frontera y ahí se observó a una máquina retirando el lodo podrido acumulado al lado de colchones y muebles que los vecinos sacaron de sus viviendas.
El olor a podrido es tan fuerte que provoca dolor de cabeza, además de esto, los vecinos durante 20 días han tenido que vivir de cerca con toneladas de basura y animales muertos. Se vio a varios carros de volteo siendo llenados por las máquinas en la avenida Eje Central.
Todavía en las calles alternas se pueden observar toneladas de basura, que los vecinos esperan que sean retiradas esta semana.
La vecina Yuridia narró que a ella la tuvieron que sacar con unas escaleras, porque su casa se inundó más de 2 metros y perdió todo. “Todas mis cosas quedaron florando”, dijo.
Manifestó que están olvidados por las autoridades, porque todas las despensas pasan para la colonia La Frontera y que cuando “hemos ido, nos corren porque dicen que no somos de ahí”.
Otro vecino pidió que las despensas las den casa por casa, para que alcancen todos, pues hay familias que tienen diez integrantes y todos se forman, por lo que los demás no alcanzan.
Las personas también hacen fila para tramitar su credencial de elector en el módulo del INE de Renacimiento. Los usuarios comentaron que el trámite es rápido. Ángel de Jesús Vargas indicó que es importante la credencial, porque la necesitan para tener acceso a los apoyos.
Dijo que su casa está en La Sabana y que se inundó, por lo que perdió toda su pertenencias, entre ellas, sus documentos.
Mientras que el señor Daniel Alberto Castillo, de la colonia Ángel Aguirre, ubicada por la Testaruda, dijo que no les ha llegado ningún apoyo y ni siquiera los cansaron, pues a esas colonias no llegaron los trabajadores del Bienestar.
Pidió al presidente Andrés Manuel López Obrador y a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda que no los abandonen, que los vayan a censar, porque todos los habitantes de las colonias ubicadas del otro lado del río de La Sabana no fueron tomados en cuenta para recibir el apoyo, cuando perdieron todo.
Indicó que hay muchos zancudos en la zona, por lo que tienen que quemar conchas de coco para ahuyentarlos y es necesario que vaya la Secretaría de Salud para fumigar.
Limpian sus negocios en el bulevar Vicente Guerrero
Trabajadores de negocios ubicados en el bulevar Vicente Guerrero, en el tramo de Las Cruces a La Vacacional, empezaron la limpieza de sus locales, mientras buscan rescatar algo de entre lo que les dejó el huracán Otis y la rapiña.
En un recorrido por esa lateral del bulevar se observó a varias personas haciendo trabajo de limpieza. En un local de ropa, los trabajadores sacaron los ganchos de ropa y los maniquís, para lavarlos, así como los anaqueles.
En una tienda de muebles lavan el piso lodozo. Un trabajador manifestó que hizo más daño la rapiña que el propio huracán, que ahora está en duda si el dueño abre nuevamente, porque tuvo una pérdida de miles de pesos, por lo que el trabajo de varios está en la incertidumbre.
Una veintena de trabajadores de la obra del Recinto Ferial de Chilpancingo pararon labores por unos minutos ayer y bloquearon las calles Heroínas y Ángel del Castillo, de la colonia Los Ángeles, en demanda del pago de salarios.
Los trabajadores, entre ellos albañiles, carpinteros y peones, denunciaron que la empresa Haba, que realiza la construcción de las nuevas instalaciones del Recinto Ferial, hasta ayer no les había pagado la semana pasada y por eso decidieron manifestarse este martes.
El bloqueo duró apenas unos 10 o 15 minutos y el paro una media hora debido a que el responsable de la obra se comprometió a gestionar el recurso en las próximas horas.
Los inconformes dijeron que temen a las represalias y dan por hecho que por su protesta serán despedidos, debido a ello sólo se manifestaron entre 20 y 30 de los aproximadamente 200 de los que trabajan en la construcción del Recinto Ferial.
Además se quejaron de los bajos salarios pues informaron que un peón gana mil 700 pesos y un albañil 2 mil 500 pesos a la semana. Explicaron que el pago lo reciben una parte el viernes y otra el sábado de casa semana, por lo que en esta ocasión ya llevan cuatro días de retraso.
La obra de las nuevas instalaciones de la Feria de Navidad y Año Nuevo está a cargo de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) del gobierno federal, pero los trabajos los realiza la constructora Haba.
Recientemente ha habido denuncias de que la dependencia federal no libera con oportunidad los recursos para la obra y por ello se ha retrasado casi dos años.
A pregunta expresa respecto a la razón del retraso de los pagos por parte de la empresa, los inconformes respondieron que no les dan ninguna explicación y que sólo pegan una cartulina con la leyenda; “No se va pagar hoy”, por lo que la situación es de incertidumbre.
También acusaron a la constructora de despedir recientemente a unos 50 trabajadores por excederse de los 15 minutos que les dan para poder comer.
Los trabajadores informaron que el retraso en los pagos influye en el retraso de la obra, la cual, conocieron, no está en condiciones de entregarse en diciembre, a pesar de que debió realizarse en un año máximo, como estaba previsto.
El gobierno del estado y las secretarías de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) y de Bienestar, informaron que buscan predios para colocar y disponer adecuadamente del escombro, lodo y basura que dejó el huracán Otis, a fin de eliminar los focos de contaminación.
Con un boletín de prensa, la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, indicó que, “como parte de las acciones para dar solución al tema de recolección de residuos sólidos y la eliminación de focos rojos prioritarios”, ayer se estableció una ruta de acción con el secretario de Sedatu, Román Meyer Falcón, y la secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel Reyes.
Señaló que en reunión acordaron comenzar a buscar predios en donde se puedan colocar y disponer adecuadamente de los desechos para lograr el saneamiento de la ciudad.
La mandataria señaló que en la reunión de trabajo, reconocieron que la tarea es complicada y se necesita de una estrategia conjunta. Confió que, “con el esfuerzo y la voluntad de todos, se puede superar esta situación”.
“No es nada fácil. Nosotros sabemos la dimensión de lo que se tiene que hacer, pero también sabemos que sí se puede. Que nosotros somos guerreras y guerreros y que vamos a poder con esta encomienda”.
Consideró que también hubo avances en corto tiempo, por los esfuerzos y organización que se ha generado, así como la maquinaria y equipo que ha llegado para hacer frente a esta situación.
Antes, en un mensaje en redes sociales, el medio oficial de comunicación, detalló que la Comisión de Infraestructura Carretera y Aeroportuaria del Estado retiró, al 6 de noviembre, 128 mil 800 toneladas de basura entre ramas y desechos sólidos.
Mientras que en la colonia Emiliano Zapata fueron desazolvadas diversas calles con más de 7 mil 300 toneladas de lodo, escombros y árboles caídos.
En la reunión, el titular de Sedatu dijo que se realizará un recorrido para conocer cuáles son los posibles predios a utilizar, donde lo prioritario “es identificar en dónde están los focos sanitarios y dónde existe acumulación de desechos, ya sea orgánica o inorgánica, para poder llevar a cabo este proceso”.
De acuerdo con la información oficial, el gobierno del estado tiene 91 vehículos en la limpieza de calles de Acapulco.
De la sesión de Centro de Mando para Atender los Efectos del Huracán Otis, informó de la distribución acumulada de más de 9 millones 52 mil litros de agua en pipas gratuitas, que a la fecha, la Secretaria de Bienestar ha censado a más de 190 mil familias. (Lourdes Chávez / Chilpan-cingo).
En imagen tomada el 12 de septiembre, las viviendas del Nuevo Balsamar, municipio de Eduardo Neri, que fueron entregadas a damnificados de Ingrid y Manuel, y después de 10 años siguen esperando agua, luz y la pavimentación de sus calles Foto: Lenin Ocampo Torres
Zacarías Cervantes
Chilpancingo
A 10 años de los daños provocados por las tormentas de Ingrid y Manuel, sólo 13 de los 43 fraccionamientos que construyó el gobierno anterior están “medio habitados” y 30 están totalmente deshabitados, informó la coordinadora operativa del Plan Nacional de Reconstrucción Guerrero, Aurora Muñoz Martínez.
En entrevista el lunes, la funcionaria federal informó que personal del área que coordina ha hecho visitas y una revisión técnica de la situación en que se encuentran los 43 fraccionamientos que fueron construidos para reubicar a las familias damnificadas por las lluvias del 13, 14 y 15 de septiembre del 2013.
Informó que de la revisión que se hizo, en la mayoría se detectaron irregularidades desde la adquisición de los predios hasta fallas estructurales de las viviendas, derivado de ello las familias que deberían ocuparlas algunas se regresaron a los sitios donde vivían antes de los daños que sufrieron u otros buscaron otros lugares para vivir.
La funcionaria informó que derivado de las irregularidades encontradas, la dependencia sólo está trabajando en fraccionamientos como el del Nuevo Mirador en Chilpancingo; San Agustín Barrio Tres, de Acapulco; Omitlán y Nuevo Guerrero, de Juan R. Escudero; El Tamarindo, de Florencio Villarreal, Puente Blanco y Nuevo Balsamar, de Eduardo Neri (Zumpango); el de Tixtla y Azinyahualco, de Chilpancingo.
Sin embargo, explicó que sólo en Nuevo Mirador de Chilpancingo se ha demolido y se reconstruyen 212 viviendas, en el resto sólo realizan gestiones para la regularización de los predios u obras de mitigación, reconoció Muñoz Martínez.
Informó que la mayoría de los fraccionamientos deshabitados están en la región de Tierra Caliente y en Chilpancingo.
Explicó que sólo dónde hay gente viviendo en algunos fraccionamientos han entregado constancias a los beneficiarios como en el de Tixtla, Omitlán y uno de Tlapehuala, “donde hemos comenzado el proceso de escrituración”.
Informó que en otros nueve han realizado estudios para la introducción de la energía eléctrica.
Uno de los fraccionamientos que está “medio habitado” es el de Nuevo Balsamar, ubicado a unos 15 minutos de Chilpancingo, rumbo a Chichihualco, donde a través del programa Por una Mejor Vivienda les dieron un recurso a las casi 50 familias que ocupan las casas, de un total de 200 (el resto están desocupadas) para que arreglen sus viviendas que presentan daños estructurales, informó Aurora Muñoz.
Dijo que en este fraccionamiento no se reconoce la compra del terreno que se hizo por parte de la Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano (Sedatu).
“Hemos buscado a las autoridades para avanzar en el asunto de la regularización, ese es el problema principal que hay en los 43 fraccionamientos, la regularización de los predios”, declaró la funcionaria.
Explicó que hay fraccionamientos que por tener propiedad ejidal y por no haberse hecho el dominio pleno, apenas están realizando los trámites con la Procuraduría Agraria (PA) para avanzar en la regularización.
La funcionaria dijo que de los 43 fraccionamientos actualmente sólo en uno ubicado en Mezcala, municipio de Eduardo Neri, no hay ningún problema “gracias a Dios, porque en todos los demás hay algo”.
Uno de los que no está habitado totalmente es el de Azinyahualco, municipio de Chilpancingo, donde de acuerdo Muñoz Martínez se construyó en un lugar fuera del terreno comprado por la Sedatu y el predio es ejidal.
“Aquí hay muchas anomalías, por ejemplo, se compró un terreno, pero las viviendas no se construyeron ahí, hubo cambio del lugar, e igual que estas anomalías hay en los 43 fraccionamientos”.
Informó que han tenido reuniones con el comisariado y la idea es que se avance en la identificación bien del predio con los documentos que ellos tienen bajo su resguardo para la regularización, pero aseguró que ya están avanzando tanto con la Procuraduría Agraria como con la gente del Registro Agrario Nacional (RAN).
La coordinadora operativa del Plan Nacional de Reconstrucción Guerrero reconoció que esta administración no va a terminar de corregir las fallas y que si acaso, sólo van a terminar con la reconstrucción de las 212 viviendas en el Nuevo Mirador.
Indicó que en todos los casos, “la parte jurídica es lo que va a ser más lento; le estamos dando prioridad a esa parte, pero hemos tenido que reconstruir todo lo que tiene que ver con los expedientes, desde los planos, proyectos ejecutivos, la compra del predio, los servicios. Se ha necesitado ir armando cada uno de los expedientes”.
Opinó que para resolver el problema se requiere que las autoridades que tienen que ver con el asunto “trabajen con más compromiso”.
Explicó que Plan Nacional de Reconstrucción Guerrero no fue creado para la reconstrucción de los daños de Ingrid y Manuel, “venimos por los sismos del 2017, después se vino lo del sismo del 2021 y nos quedamos con el programa de vivienda social que estamos atendiendo”.
Dijo que el caso de la reconstrucción de Ingrid y Manuel “ha sido un caso especial” que se incluyó al programa de trabajo que traían. “Pero nosotros veníamos por otro programa y hemos tenido que asumir esta parte que tiene que ver con Ingrid y Manuel.
Con respecto a las críticas de lo que está haciendo el Programa que encabeza, pidió que haya convencimiento de que “la respuesta que estamos dando es técnicamente acorde para que las familias puedan tener seguridad en sus viviendas. Espero que al final, cuando concluyamos la reconstrucción, la gente pueda tener una vivienda segura”.
Añadió que el llamado a las familias es que confíen en el trabajo que se está haciendo ahora. “Nosotros tenemos esa responsabilidad”.
Aseguró que los actuales funcionarios “tenemos otra forma de conducirnos con las personas, hay gente que nos ha contrapunteado para que, a lo mejor, respondamos de la misma manera. No es así, Nosotros tenemos como tarea específica y clara la construcción de las viviendas de manera adecuada y segura para cada una de las familias”.
La coordinadora del Plan Nacional de Reconstrucción de la Sedatu, Aurora Muñoz Martínez, en la entrevista con El Sur en una cafetería del centro de Chilpancingo Foto: Lenin Ocampo Torres
Zacarías Cervantes
Chilpancingo
La coordinadora operativa del Plan Nacional de Reconstrucción Guerrero de la Sedatu, Aurora Muñoz Martínez, declaró ayer que el problema en el fraccionamiento Nuevo Mirador de Chilpancingo, no es técnico, sino social.
Explicó que en ese fraccionamiento donde fueron reubicados los damnificados por los daños de Ingrid y Manuel en el 2013, hay en efecto, inconformidad de algunas familias por la desconfianza derivada de las irregularidades que se cometieron en la anterior administración, pero que también hay quienes están engañando a las familias con la intención de que se les entregue directamente el recurso y construyan sus casas, lo cual, dijo, no es posible.
Sin embargo, la funcionaria federal aseguró que hay garantías de seguridad en las nuevas viviendas que se están construyendo.
“Sí, ha habido inconformidad por parte de la gente, y es lógico, viene de un proceso donde ya fue damnificada y tratada de manera irresponsable por las autoridades anteriores”, justificó.
Pero informó que la actual administración lo primero que hizo fue un estudio técnico del fraccionamiento para verificar en qué condiciones estaban las viviendas estructuralmente y en qué condiciones estaba el suelo donde fueron construidas.
Explicó que hay varios dictámenes, desde los que se hicieron en la administración pasada, como los de la actual.
Informó que la mayoría de los daños que se encontraron son de carácter estructural, sobre todo en las viviendas tipo casaflex que no fueron ensambladas adecuadamente o no hubo la debida compactación del suelo, lo que derivó en los problemas posteriores porque algunas se desnivelaron.
Informó que por ello a través de la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi) y de la Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano (Sedatu) y derivado de los estudios se determinó cómo se tendrían que hacer las viviendas ahora y la compactación del suelo.
Explicó que es Conavi la instancia que está realizando la reconstrucción, con un equipo de técnicos al interior que van revisando tanto la parte que tiene que ver con el estudio como con el proyecto ejecutivo.
La funcionaria dijo que todo ello da garantía de una buena reconstrucción, pero que cree que el problema de la inconformidad de las familias no es eso, es decir no es técnico.
Informó que han habido reuniones y que en la más reciente fue directamente el responsable de la constructora y les explicó en qué consiste este proceso de reconstrucción, les platicó, además, como se realizó la compactación del suelo.
Muñoz Martínez informó que estuvo también, el titular de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, Roberto Arroyo Matus, a quien le preguntaron cómo veía el sistema constructivo y les dijo que es el que se aplica de manera general en la nueva reconstrucción.
Muñoz Martínez indicó que el acuerdo fue que tanto la memoria de cálculo como el proyecto ejecutivo, se enviarían a Protección Civil estatal para que la dependencia emita una opinión técnica.
“También estamos en la disposición de que si hay gente que conozca de construcciones y de los medios como se deben construir estas viviendas y hay necesidad de emitir sus opiniones, como colegios de ingenieros, lo podemos hacer sin ningún problema”.
La coordinadora operativa del Plan Nacional de Reconstrucción Guerrero aseguró que la dependencia no tiene nada que ocultar, “la idea es que la gente tenga su vivienda segura y adecuada”.
Con respecto al señalamiento de las familias de que se redujeron los espacios, reconoció que en algunas áreas como la cocina, pero que la recámara es un espacio mucho más grande.
Indicó, además, que le están pidiendo a la gente a cargo de la reconstrucción que los baños queden bien instalados para que no haya ningún problema.
Con respecto a la barda que se vino abajo la mañana del domingo, la funcionaria federal explicó que aún no estaba confinada, es decir, todavía no estaba amarrada a los castillos, “la barda la levantaron la tarde del sábado, les ganó el tiempo y ya no la confinaron”, explicó, “pero no es por un problema técnico o por material deficiente”, aseguró.
Muñoz Martínez agregó que si hay necesidad de que evalúen los técnicos de lo que se está haciendo en la obra, que lo hagan.
Insistió: “yo creo que el problema está más en lo social, porque la gente viene de un proceso en donde fue engañada, en donde las autoridades no les respondieron de manera adecuada, viene de muchos años de engaños, y después de que padecieron 10 años, se les atiende, tienen desconfianza”.
Muñoz Martínez, añadió que han tratado por diversos medios de aclarar, para que las familias reflexionen lo que se está haciendo ahora, “pero estamos luchando contra toda esa corrupción que se dio, contra toda esa mala información que se dio y contra intereses, hay que decirlo así”.
La funcionaria explicó que por ejemplo, ha habido personas que se han acercado a decir que ellos quieren el dinero, quieren que se les entregue de manera personal el recurso para que construyan sus viviendas.
Pero explicó que si se lo entrega a una sola persona “no sabemos si se vaya a ir y nos quedemos con el problema de la vivienda, “y lo que queremos es resolver el problema de la vivienda”.
Añadió que han tratado de que a través de las asambleas la gente tenga la información de manera directa, “con la idea de que toda la gente pueda preguntar y externar su preocupaciones y nosotros conocerlas y resolverlas”
La coordinadora del programa de Reconstrucción, dijo que en el Nuevo Mirador encontraron muchas cosas que no debieron haber pasado, como familias sin folio, es decir sin que estuvieran en el padrón de los beneficiarios de Ingrid y Manuel, también familias que ya vendieron o traspasaron su vivienda y se regresaron a los lugares donde tuvieron el percance.
Narró que, además, hay un problema “bien grande” porque hay invasión de las áreas de tipo común.
“Es cierto, hay un problema muy grande, pareciera que en el Nuevo Mirador todo mundo puede hacer lo que quiera sin ninguna repercusión jurídica para nadie”.
Por eso reconoció que arreglar el problema no es fácil, porque hay gente que ha estado acostumbrada a que a través de los 10, 20 o 50 pesos tienen a un grupo de personas que son interlocutores de manera directa, “y cuando nosotros queremos atender los problemas directamente con la gente ahí es cuando empieza todo el problema”.
La funcionaria federal, informó que en el Nuevo Mirador se están reconstruyendo 212 viviendas, de las cuales sólo faltan por demoler seis porque requieren demolición a mano.
Muñoz Martínez informó que a partir de que se comenzaron a construir tardarán aproximadamente seis u ocho meses para terminarlas.
Comerciantes de la Feria de Navidad y Año Nuevo dieron de plazo hasta el 1 de noviembre al Ayuntamiento de Chilpancingo y a la Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano (Sedatu), para que les digan cuándo, dónde y en qué condiciones les van a rentar los locales, de lo contrario volverán a bloquear las obras del Recinto Ferial, advirtió ayer por teléfono el presidente del Comité, Mario García Venancio.
El 27 de septiembre, los comerciantes bloquearon las instalaciones y pararon durante casi seis horas las obras en protesta porque los trabajos de la construcción van retrasados y suponen que no estarán terminadas para diciembre.
El día siguiente, el 28 de septiembre, funcionarios de Sedatu, se comprometieron a agilizar los trabajos “y generar los espacios adecuados” para que se puedan desarrollar las actividades comerciales el próximo diciembre. En la reunión estuvieron la directora de Gobernación, Janet Gil Barragán y el Secretario de Obras Públicas, Carlos Leyva Vázquez.
Ayer, entrevistado por teléfono, el presidente del Comité de los Comerciantes, García Venancio, declaró que los trabajos de la obra del Recinto Ferial siguen lentos, “pero vamos a esperar al 1 de noviembre, esperamos que para entonces ya estén, si no al 100 por ciento, cuando menos en un 80 por ciento”, dijo.
Advirtió: “Si van en un 80 por ciento, a lo mejor lo aceptamos, pero si no están en condiciones, yo creo que al día siguiente (2 de noviembre) vamos a volver a tomar la feria”.
Informó que la presidenta municipal, Norma Otilia Hernández Martínez, informó en una conferencia de prensa de los lunes que el plazo para revisar el avance sería al 30 de noviembre cuando espera que esté al menos un 90 por ciento la obra.
Pero aclaró que ella se refirió sólo a las instalaciones que utiliza la autoridad municipal, como el Teatro del Pueblo, el Palenque de Gallos y la Plaza de Toros que son administrados por el Ayuntamiento, pero no en el caso de los locales comerciales.
Reprochó que en el caso de los comerciantes no les han definido dónde van a instalar los locales; “las calles están deterioradas, son de pura tierra y tienen que decirnos en qué condiciones nos las van a entregar porque seguramente ahí se van a instalar los puestos, y las calles siguen en malas condiciones, no sabemos si las van a asfaltar, pavimentar o solamente les vayan a poner arcilla, no sabemos, pero las calles no están en óptimas condiciones”.
El dirigente de los comerciantes dijo que no pueden entregárselas así como están “porque hay mucho polvo y todo lo que se vende contamina a la gente que va a consumir”.
Mario García Venancio, informó que tal vez la respuesta de la Sedatu haya sido satisfactoria para la presidenta municipal, “pero no para nosotros, los comerciantes”.
Agregó que los representantes se van a reunir entre lunes y martes con el recién nombrado presidente del Patronato de la Feria de Navidad y Año Nuevo, Antonio Memije Alarcón y con la directora de Gobernación Janet Gil Barragán para evaluar el avance y afinar detalles.
Insistió que el emplazamiento de los comerciantes es para el 1 de noviembre; “vamos a esperar a ver en qué condiciones están las instalaciones, si para entonces vemos que ya están disponibles los espacios para nosotros, como estén, no pasa nada, pero si no, vamos a tener que tomar otra vez las instalaciones”.
Dijo que esperan que para el 1 de noviembre ya estén desocupadas las áreas que les toca, “y estén más o menos en condiciones, que se presten para instalar nuestros puestos, porque tampoco nos han dicho cómo nos los van a entregar; si se van a instalar paneles, si van a ser de herrería, nos sabemos de qué material van a ser, o si cada comerciante va a hacer su puesto, pero si es así va a ser un desastre porque se supone que serían instalaciones diferentes, más modernas, y sería malo que fuéramos los comerciantes los que los hiciéramos como fuera, porque, finalmente, a lo mejor algunos van a querer meter tablas y se va a ver feo”.
“Todo eso nos tienen que decir; donde nos van a instalar, qué material van a utilizar y qué va a poner el Ayuntamiento porque, finalmente, a los comerciantes nos cobran los puestos, los espacios, los impuestos, entonces tienen que decirnos qué nos van a rentar, si el puro espacio, es decir el piso, o nos van a poner algo, todo eso es lo que se va a definir entre mañana (hoy lunes) o pasado (el martes)”.