Rayados elimina a Pumas y tiene el octavo boleto para la Liguilla del Clausura 2025

Alejandra Benítez / Agencia Reforma

Ciudad de México

Terminó la aventura de Pumas en el Clausura 2025.
Sus jugadores fallaron en el momento en que el encuentro contra Rayados exigía mayor concentración y perdieron 2-0 en el Play-In C, para dejar el octavo puesto de la Liguilla en manos del conjunto regio.
La maldición que persigue al cuadro capitalino sigue vigente. Desde el 2015 no sabe lo que es ganar en el Estadio Monterrey y una vez más mordió el polvo.
El equipo auriazul se paró con aplomo ante un club que tiene una nómina con jugadores de mayor experiencia, y por poco le sale su planteamiento de desesperarlos o de ir a la definición desde los once pasos.
El primer tiempo terminó sin goles, con unos felinos que apostaron al orden para mantener a raya al cuadro de casa.
Pero en el complemento, Rayados mostró porque tiene uno de los equipos más costosos de la Liga MX. Sergio Canales, quien ingresó en el complemento, luego de 35 días de ausencia, remató en el área y a quemarropa el portero Alex Padilla sacó los reflejos para repele el envío. Solo que Germán Berterame contrarremató y abrió el marcador al 58’.
Los universitarios se diluyeron entre la presión y la indisciplina, que fue su respuesta ante la falta de contundencia.
Luego del gol, ingresaron al terreno Jorge Ruvalcaba y Piero Quispe en lugar de Santiago Trigos y Poncho Monroy.
Lo que siguió fue una colección de faltas y desplantes que los llevaron a perder su esencia. En siete minutos, Ruvalcaba se hizo expulsar y con ello aniquiló cualquier intento de empate o de terminar con dignidad su participación en el Clausura 2025.
El 2-0 de Rayados fue obra de Nelson Deossa al 89’ y con eso redondeó la victoria sobre unos felinos que jugaban con 10 hombres y la sangre caliente.
El cuadro regio se convirtió en el octavo invitado y ahora se encontrará con Toluca, el líder de la competencia, mientras que Pumas concluye el torneo con más pena que gloria y mucho por analizar respecto a la continuidad de varios de sus elementos.
Presas de su indisciplina

La indisciplina echó a perder el sueño de Pumas de ser el octavo invitado a la Liguilla del Clausura 2025.
Jorge Ruvalcaba vino de la banca, entró como revulsivo porque el técnico Efraín Juárez esperaba que ayudara a sus compañeros para encontrar el empate y su aporte decepcionó.
Siete minutos, de los 13 que jugó, le bastaron a Ruvalcaba para hacerse expulsar, con dos tarjetas innecesarias que echaron por la borda cualquier intento de reacción del conjunto visitante.
Al perder el orden y la marcación que ejercieron en la primera parte, el segundo gol de Rayados llegó de manera natural.
A la falla del volante auriazul se sumaron los reclamos de Rogelio Funes Mori quien sacó su frustración por su falta de contundencia.
El defensa Nathan Silva de milagro no se llevó una roja más, empujando a los jugadores de Monterrey y haciendo que José Caicedo y Nacho Pussetto se involucraran en un intercambio de insultos.
Para cerrar con broche de oro, apenas finalizó el partido, el técnico Efraín Juárez se fue encima del estratega de Rayados, Martín Demichelis y por poco llegan a las manos.
El timonel de los Pumas acusó a Demichelis de haberse burlado y el árbitro del encuentro, Adonai Escobedo, le sacó roja a los dos.
La molestia de Juárez fue mayúscula.

Impiden un atentado con bomba durante el multitudinario concierto de Lady Gaga en Brasil

Europa Press

Madrid

La policía de Río de Janeiro informó este domingo que desarticuló un atentado con bomba contra el concierto de la cantante estadunidense Lady Gaga en la playa de Copacabana, al que asistieron más de 2 millones de personas, que se considera un nuevo récord para conciertos masivos gratuitos en el mundo.
En un comunicado publicado en su cuenta de la red social X, la policía brasileña confirma dos detenidos, el responsable del plan y un adolescente, y la desarticulación del ataque.
“Los implicados fueron identificados como personas que reclutaban virtualmente a participantes para realizar ataques utilizando explosivos improvisados y bombas molotov para ganar notoriedad en las redes sociales”, ha explicado la policía.
El cabecilla del grupo, que además “difundía discursos de odio y preparaba un plan principalmente contra niños, niñas, adolescentes y comunidad LGBTQIA+” fue detenido por posesión ilegal de arma de fuego en Río Grande do Sul y el adolescente fue detenido por el cargo por almacenamiento de pornografía infantil en Río.
Durante la operación Fake Monster, nombrada así en homenaje al primer álbum de la cantante, fueron cumplidas 15 órdenes de allanamiento e incautación contra nueve objetivos en estados como Río de Janeiro, Sao Paulo o Mato Grosso.

Con 3 mil años de antigüedad, la zona arqueológica de Contlalco podría desaparecer

La máscara de Malinaltepec, descubierta en 1921, se asocia a la cultura teotihuacana, pero hay quienes señalan rasgos que difieren de ella, por lo que no se tiene un estudio concluyente Foto: Museo Nacional de Antropología

Martín Equihua / Segunda parte y última

Tlapa

Es probable que el amenazado sitio de Contlalco, ubicado en la Montaña, sea uno de los primeros del continente americano en donde se desarrolló una arquitectura ceremonial, a decir del doctor en Arqueología Gerardo Gutiérrez Medina, quien pudo determinar mediante datación científica, una edad de más de 3 mil años para su primera etapa de ocupación.
Se ha planteado al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), a gobernadores, presidentes municipales, diputados y otras autoridades, “que urge reinstalar el cerco perimetral y brindar vigilancia en Contlalco, pero nada”, señala Alejandro Morales Ibarra, principal promotor de la importancia y urgencia de preservar el complejo arqueológico.
Y es que, si bien la falta de interés gubernamental y social con los vestigios arqueológicos es generalizado, en la Montaña, que es y ha sido culturalmente diversa, se ilustra muy bien esa situación.
En esta tierra agreste se han registrado objetos que revelan la presencia de diversas culturas y tiempos, como la teotihuacana, tolteca, mexica y otras más antiguas, como la olmeca, además de petrograbados y pinturas rupestres, y vestigios, también, de los precursores de los actuales pueblos indígenas del estado.
Y claro que hay una línea explicativa para ese olvido a lo largo del tiempo, pues la sustitución primero, y el abandono y desprecio después, de dioses y lugares sagrados prehispánicos, fue clave del proyecto evangelizador de los invasores europeos. La orden de los agustinos, a la que se encargó la evangelización en la Montaña, fue destacada en esa función sustitutiva de deidades, a través del corredor de conventos a lo largo del río Tlapaneco y otros puntos.
Y como se ha dicho, entre los pocos estudios sobre ese colosal pasado, destaca el Catálogo de sitios arqueológicos de la Montaña y la Costa Chica, publicado en 2007, del citado Gutiérrez Mendoza, quien hizo la búsqueda más sistemática realizada hasta ahora, descubriendo múltiples sitios y objetos, a partir de cruzar información de códices y registros, con visitas de campo y, para entonces, con costosa fotografía area que dejaba entrever los esqueletos petros de las antiquísimas estructuras arquitectónicas prehispánicas.
En algunos casos, como el de Piedra Pinta, de Zapotitlán Tablas, apenas señaló su presencia, mientras que de otros sitios recreó las condiciones en que fueron descubiertos años atrás, como el de Texmelican, en 1933, “producto de un saqueo”, pero que no dejó de ser significativo por los “varios collares y cabecitas de jade y turquesa perfectamente labrados y pulidos; láminas y discos de oro, orejeras de obsidiana translúcidas, cascabeles y anillos de cobre, fragmentos de huesos labrados y otros objetos”, registró el investigador.
En su vasto estudio, el especialista delimitó tres grandes áreas: valles de Tlapa y Huamuxtitlán; Costa Chica y otros puntos de la Montaña, con el propósito de dar cuenta del patrón de expansión del señorío de Tlapa-Tlachinolan, a la llegada de los españoles, y basado en la cronología de conquistas de los códices de Azoyú 1 y 2.

Contlalco y Valle de Tlapa

El valle de Tlapa, con más de 12 kilómetros de longitud, cruzado por el río Tlapaneco, fue escenario de ocupaciones diversas, en tiempos también diversos, según la interpretación de ruinas como el juego de pelota y plataformas indeterminadas de Axoxuca y Xochitepec, pasando por las terrazas de uso agrícola de Atlamajalcingo del Río, Cerro de la Cruz, Ahuatepec Ejido, Cerro Quemado y otros puntos en los que se han encontrado áreas de rituales cívicos y religiosos, áreas de habitación, montículos y variedad de piezas de cerámica.
Destacan las antiguas pirámides de Contlalco, probablemente uno de los primeros asentamientos del continente americano, “el sitio arqueológico más complejo del oriente de Guerrero y del poniente de Oaxaca”, a decir de Gutiérrez Mendoza, y una de las evidencias más tempranas del pueblo guerrerense actual.
Mediante datación científica se pudo determinar que la primera etapa de ocupación de Contlalco ocurrió hace más de 3 mil años, por lo que, la sola antigüedad debería motivar a la acción de quienes deciden el destino de presupuestos públicos.
Se trata de una área con vestigios de ocupación en 85 hectáreas, al oriente de Tlapa, en la ahora colonia Pirámides de Contlalco, y de las cuales, hasta el último registro, sólo quedaban 14, que siguen bajo presión de lotificadores, a pesar de que el ejido cedió el predio mediante asamblea al inoperante INAH.
Incluye montículos piramidales saqueados, plazas, un gran juego de pelota de “74 metros de largo por 16 de ancho”, entre otros vestigios, además de gran cantidad de cerámica, que incluso se ha localizado en todas direccciones, a cientos de metros de la plaza principal, en puntos registrados como domicilios particulares.
Dado que no hay estudios concluyentes de las etapas de ocupación y sus protagonistas, las hipótesis se diversifican. Para el promotor cultural Alejandro Morales, “es posible que se haya desarrollado una cultura propia en la región”, por lo que podría pensarse en una continuidad de territorio y tiempo desde Contlalco, pasando por pinturas rupestres vecinas como en Chiepetlán, por vestigios en los cerros de enfrente, de La Zeta, La Cruz y La Coquera, “que tienen las mismas características, lo que sugiere una misma comunidad cultural”, dice en entrevista.
“Nos han dicho siempre que a la Montaña la llegaron a poblar de otros lugares, pero es posible que desde un principio se haya desarrollado una cultura propia”, considera.
Entre 2011 y 2012 se restauró una pequeña base, “con lo que sobró del cercado”, del cual sólo quedan trozos desgarrados de alambre, y en cada administración se ha pedido apoyo pero “siempre salen con que no hay dinero ni recursos para nada”, lamenta Morales Ibarra.

Máscara de Malinaltepec

Mención especial merece la famosa máscara de Malinaltepec, descubierta en 1921 y depositada desde entonces en el Museo Nacional de Antropología.
Se trata de una pieza de belleza extrema, tallada en piedra, con un toque de mosaico en sus incrustaciones de piedra amazonita, turquesa y concha, y fue encontrada junto a esqueletos humanos en una urna funeraria de barro. Se asocia a la cultura teotihuacana, pero hay quienes señalan rasgos que difieren de ella, por lo que no se tiene un estudio concluyente, salvo que su hechura se realizó en dos periodos distintos, separados por siglos uno del otro, y que habría sido labrada en el primero, con el toque teotihuacano, y llevada al sitio de su descubrimiento en un segundo momento, en el cual se habría dado el toque de mosaico.
Igualmente, los estudios han determinado que la máscara no está emparentada con la estela cultural de los pueblos mixtecos, tlapanecos y nahuas, que hoy permanecen en la geografía montañera de Guerrero.
La máscara representa un rostro humano de “alguna deidad femenina, como la diosa del agua”, labrada en roca cloritita “de color verde oscuro con manchas negras y pequeñas vetas de color pardo”, con un glifo al centro de la frente, que refería a “los conceptos de muerte y renacimiento”, según la versión de la investigadora Elizabeth Jiménez García.
Las placas del mosaico son de amazonita de color azul verdoso, de turquesa y conchas de mar, que en conjunto simbolizaban el agua y la fertilidad.
Así, Malinaltepec, siendo un pueblo me’phaa (tlapaneco), fue centro clave en ese tejido de relaciones a lo largo del tiempo; siendo la etapa mexica la más clara, dada la información de los códices (1 y 2) de Azoyú y otras fuentes que ponen de relieve su función recolectora de tributos, juntos a otros centros como Tlapa, Chiepetlán, Ixcateopan, Atlamajac, Alcozahuca y Totomixtlahuaca, entre otros, que tenían que entregar “dos trajes de guerreros con escudo, 800 mantas decoradas, diez tiras de oro, 20 jícaras con arenas de oro”, y más, según un conocido texto de la investigadora Jiménez García.
Esa función relevante se perdió en el momento cercano al año 1500 d. C, cuando los mexicas eligieron a Tlachinola como el punto concentrador de tributos, al que designaron con el nombre de Tlapa, mientras que, a quienes tributaban de toda la región, les dieron el nombre genérico de tlapanecos.

Piedras mudas, maestros mudos, funcionarios mudos

Sorprende el silencio y la apatía de los profesores de la Montaña. Su activismo podría sacudir esta situación y coadyuvar a develar los mensajes pétreos, y a desandar la historia de abandono que convirtió en piedra muda a la Piedra Pinta de Totomixtlahuaca, a sus caracoles, arañas y vulvas.
Como parte de esa gran batalla por lo derechos culturales de las últimas décadas, es necesario abrir brecha para que el sistema de educación termine por incluir a ese mundo históricamente negado, esa matriz cultural del México Profundo
Tal vez como dice la promotora cultural Andrómeda Jiménez, “en Tlapa nos ha valido madres, porque este es un lugar de todos y de nadie, pero aún estamos a tiempo de rescatar lo que queda, y tal vez eso nos ayude a darnos la unidad que necesitamos para eso y mucho más”, señala, a propósito de que se observa que, por igual, a nadie parece generarle escozor y vergüenza el deterioro ambiental, que se mira grotesco en la obscena desnudez de sus cerros.

Trump defiende sus medidas económicas y recomienda a estadunidenses aceptar austeridad

Europa Press / Agencia Ref

Madrid / Washington

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió su política económica en medio de la guerra arancelaria que declaró a la comunidad internacional, especialmente a China e insistió en que los problemas de la economía actual son una herencia recibida de la administración anterior del presidente demócrata Joe Biden.
“Las cifras que hemos visto no son de Trump, sino de Biden. Nosotros llegamos en enero y estas cifras son trimestrales, y representan una política sobre la que yo estaba radicalmente en contra”, indicó.
Trump, en entrevista con la cadena NBC, admitió que el efecto de su política arancelaria podría derivar en la subida de precios de algunos bienes, pero insistió, como ya hizo esta semana, en que el pueblo estadounidense tiene que aceptar cierta austeridad.
“La gasolina es miles de veces más importante que un carrito de niño. No hay que tener 35 muñecas. Un niño podría tener dos, tres, cuatro, y así ahorrarse mucho dinero. No tenemos por qué alimentar a la bestia”, ha incidido.
Trump insistió en que la economía mejorará gradualmente una vez pasado el impacto a corto plazo de su decisión y rechazó que vaya a desembocar en una recesión. “Todo va a salir bien, y es verdad que puede pasar cualquier cosa, pero creo que vamos a tener la mejor economía de la historia de nuestro país”, ha añadido.
Por otro lado, Trump, ha asegurado que “no busca” un tercer mandato en las elecciones de 2028 y apuntó a su vicepresidente JD Vance, y a su secretario de Estado, Marco Rubio, como posibles sucesores.
“Voy a ser un presidente de ocho años. Voy a ser un presidente de dos mandatos. Siempre he pensado que eso es muy importante”, afirmó Trump en una entrevista en la cadena NBC grabada el viernes en Florida y publicada ayer. “Es algo que no se permite, hasta donde yo sé. No sé si es por motivos constitucionales o por otra causa”, ha apuntado.
En marzo el propio Trump dijo que “no bromeaba” al especular sobre la posibilidad de un tercer mandato y aseguró que muchos de sus aliados le habían pedido que se presentara de nuevo. Poco más tarde, la Organización Trump, dirigida por dos de sus hijos, comenzó a vender gorras con el lema Trump 2028.
“Hay mucha gente vendiendo la gorra de 2028, pero no es algo que esté buscando. Quiero tener cuatro años estupendos y dar el relevo a alguien, un gran republicano, espero, que siga adelante (…). Creo que cuatro años son suficientes para hacer algo realmente espectacular”, ha explicado.
Más de 15 mil empleados del Departamento de Agricultura de Estados Unidos han aceptado una de las dos ofertas de incentivos financieros del gobierno de Donald Trump para abandonar sus trabajos, según una lectura de una reunión informativa de la agencia con personal del Congreso vista por Reuters.
La suma representa alrededor del 15 por ciento de la plantilla total del USDA.
Por otro lado, un tribunal federal de apelaciones estadounidense ha suspendido este sábado la resolución judicial del 22 de abril que ordenaba al Ejecutivo de Donald Trump la reincorporación a sus funciones de los más de mil empleados de la agencia de noticias estatal, Voice of America (VOA), suspendidos a mediados de marzo tras la emisión de una orden ejecutiva por parte del mandatario.

Trump le propuso enviar tropas contra cárteles, confirma Sheinbaum; lo rechaza la mandataria

La presidenta Claudia Sheinbaum encabezó la inauguración del Hospital General de Atenco. La acompaña, Ignacio del Valle, el líder de los comuneros que encabezó la lucha para defender sus terrenos que serían utilizados para el aeropuerto internacional y fueropn reprimidos por los gobiernos de Vicente Fox y de Enrique Peña Nieto que gobernaba el Estado de MéxicoFoto: Cuartoscuro

Jorge Ricardo /?Agencia Reforma

Texcoco / Atenco, Edomex

La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que Donald Trump le propuso fuerzas militares estadunidenses para combatir al narcotráfico en México, pero que ella le respondió que el territorio nacional es inviolable.
El viernes, The Wall Street Journal informó que el presidente de EU hizo la demanda a la mandataria mexicana durante una llamada telefónica el pasado 16 de abril.
“En algunas de las llamadas, pero no así como lo menciona (Wall Street Journal), dijo “¿en qué les podemos ayudar para luchar contra el narcotráfico? Les propongo que entre el Ejército de los Estados Unidos a ayudarlos”, explicó el sábado Sheinbaum.
“¿Y saben qué le dije? ‘No, presidente Trump, el territorio es inviolable, la soberanía es inviolable, la soberanía no se vende, la soberanía se ama y se defiende. No hace falta, se puede colaborar, podemos trabajar juntos, pero ustedes en su territorio, nosotros en el nuestro, podemos compartir información, pero nunca vamos a aceptar la presencia del Ejército de Estados Unidos en nuestro territorio’”, agregó.
En el antiguo Lago de Texcoco —donde se canceló el nuevo aeropuerto de la Ciudad de México—, la presidenta inauguró un plantel de la Universidad para el Bienestar Benito Juárez. En la ceremonia, campesinos y campesinas de Atenco portaban los machetes que los identifican y en algunos de ellos tienen escrita la leyenda: “Nos faltan 43”.
Sheinbaum contó, además, que en otra de sus llamadas con Trump, ella insistió en que Estados Unidos combata la entrada de armas para los cárteles mexicanos.
“Y le dije una cosa más: “Si nos quiere ayudar, presidente Trump, ayúdenos a que no entren armas de Estados Unidos a México””, señaló.

Celebra el repunte económico

La presidenta destacó ese mismo sábado el crecimiento del 0.2 por ciento, reportado por el INEGI en el último trimestre, frente a una caída del 0.3 en Estados Unidos, lo que que atribuyó a un cambio de modelo económico en el país.
“Fíjense, este primer trimestre que pasó del año, por primera vez, yo creo, la economía de los Estados Unidos tuvo un decrecimiento, menos 0.3 por ciento. En cambio, la economía de México tuvo un crecimiento. Nunca antes había pasado eso”, sostuvo en la apertura de un hospital del IMSS.
“Cuando disminuía la actividad económica de Estados Unidos, México iba igual y ahora es distinto. ¿Y por qué es distinto? Pues porque cambió el modelo, porque ahora lo más importante es el pueblo de México y esa es la gran diferencia de la Cuarta Transformación”.
“Por eso, los Gobiernos de la Cuarta Transformación deben ser honestos y honrados y dar el ejemplo siempre a todos los demás. Eso es lo que representa nuestro Gobierno, honestidad, honradez y que no puede haber privilegios para ningún gobernante. Eso quedó en el pasado, no puede haber Gobierno rico con pueblo pobre”, dijo.

Reprocha críticas a la reducción de la jornada laboral

Y?ayer, en Tlalnepantla, rechazó que sea un mal momento para analizar la reducción laboral de 48 a 40 horas semanales, como planteó la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex).
“El primero de mayo dije que inicia la discusión para la semana de 40 horas para las y los trabajadores de México. Porque antes decían: “Es que, qué mal momento para apoyar al pueblo”.
“¡No! Siempre es buen mo-mento para apoyar al pueblo. Lo que pasa es que nunca querían apoyar al pueblo de México”, aseguró.
Lo anterior en relación con el anuncio que hizo el titular de la Secretaría del Trabajo, Marath Bolaños, sobre la modificación al artículo constitucional 123, en el que se aborda la jornada laboral y que está en el Congreso desde abril de 2023. Sin embargo, tanto Marath como Sheinbaum dijeron que sería hasta 2030 que se reduzca la jornada en todo el país, pues se trata de un esfuerzo gradual.
El pasado viernes, el líder de la Coparmex, Juan José Sierra, afirmó que lo propuesto por el Ejecutivo no llegaba en un buen momento.
Ayer, al anunciar un plan integral de apoyo para 10 municipios del oriente del Estado de México, Sheinbaum sostuvo que la economía mexicana tiene buenas condiciones, a pesar de las proyecciones de poco o nulo crecimiento, debido a la guerra de aranceles que inició Estados Unidos.
“Fíjense qué importante: por primera vez, en no sé cuántos años, la economía de los Estados Unidos tuvo una reducción en el primer trimestre; y, en cambio, la economía de México creció, poquito, pero creció”, expresó, sobre el 0.2 por ciento en que determinó el Inegi en el primer trimestre del año.
“Antes decían: “Si Estados Unidos tiene un resfriado, acá nos da pulmonía”. Y no, en realidad sí hay mucha integración de nuestra economía con la de Estados Unidos, pero nosotros también tenemos lo nuestro y salimos adelante. Y lo más importante: hay un modelo distinto, no el de antes”.
Como parte de la propuesta de Sheinbaum, la Secretaría del Trabajo informó que realizará foros nacionales del 2 al 7 de junio para discutir con empresarios, sindicatos y trabajadores.

Cuadro básico en Centros de Salud

Sheinbaum reconoció lo complicado que ha sido garantizar los medicamentos en los centros de salud pero anunció que tendrán un cuadro base de 180 claves.
“Estamos ya con los medicamentos, ha sido un proceso largo, la verdad, porque se amafian las farmacéuticas y ha habido sus problemas en la compra de medicamentos pero ya lo estamos solucionando”, dijo.
“En estos meses ya empezaron a llegar los medicamentos (…). Tomamos también una decisión de que en los centros de salud haya medicamentos base para todos, son 180 claves, esas 180 claves siempre van a tener los medicamentos en los centros de salud y ya si se requiere algo más pues ya se puede ir al hospital para que puedan ser checados y haya sus medicamentos, eso se va a ir resolviendo ya en estos meses”, agregó.

Violencia imparable, impunidad incólume

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El asesinato de Marco Antonio Suástegui Muñoz es un hecho funesto para el movimiento social de Guerrero y un botón de alarma para los luchadores y luchadoras sociales que están en las trincheras dando la batalla para defender los derechos de la población olvidada y perseguida de nuestro estado. Este contexto de violencia que envuelve a nuestra entidad y que nos ha colocado como rehén de la delincuencia, es un indicador grave de la descomposición de las instituciones del Estado y de la claudicación de las autoridades que han bajado la guardia para hacer valer el Estado de derecho. Actualmente se han erigido en guardianes de la ilegalidad y protectores de la criminalidad.
Nuestro estado continúa en el torbellino de la violencia que reproduce las mismas prácticas del pasado, pero ahora con nuevos actores estatales y no estatales que atentan contra la vida de la población. Las desapariciones forzadas siguen consumándose diariamente como hace 50 años. Las ejecuciones extrajudiciales son un patrón de criminalidad que prevalece como antaño y que siguen cubiertas por el manto de la impunidad.
Estos hechos deleznables nos muestran un continuum en el actuar de las autoridades. Tomando como referencia el quinto volumen del informe final del Mecanismo para la Verdad y el Esclarecimiento histórico titulado “Fue el Estado”, se plantean los factores de persistencia de las violaciones graves de derechos humanos que se cometieron de 1965 a 1990. La política del terror impulsada por un régimen autocrático no se ha arrancado de raíz, se mantienen vigentes porque no hay castigo a los perpetradores, no se han desmontado las estructuras que propiciaron las desapariciones, las ejecuciones y las torturas que se aplicaron contra los opositores al régimen.
No es fácil dejar atrás la herencia de un pasado reciente de violencia estatal, implica un esfuerzo social extraordinario y ante todo voluntad política y compromiso con las víctimas. La lucha de quienes exigen verdad y justicia víctimas por los crímenes del pasado y del presente pueden llevar a cambios paradigmáticos que refunden el diálogo entre el Estado y la sociedad, sin embargo, hay un gran abismo entre las autoridades estatales, las organizaciones sociales y los colectivos de víctimas. Siguen siendo tratados como enemigos del régimen, como hace cinco décadas. Esta insensibilidad acumula agravios y mayor violencia porque persiste el pacto de impunidad con los criminales.
El gran desafío es saber lidiar con un pasado reciente de violencia estatal que busque desmantelar lógicas institucionales, redes de actores, prácticas y hasta marcos ideológicos que retroalimentan los patrones de violencia que están enraizados. Esta apuesta requiere de esfuerzos deliberados y sostenidos que incorporen el respeto a los derechos humanos como un articulador social de primer orden y que coloque en el centro a las víctimas como motores de este cambio. Lo primordial es entender que la lógica de la violencia estatal no se desvanece con el tiempo, por el contrario, muchos de sus elementos tienden a perdurar y hasta complejizarse o amplificarse a la luz de nuevos actores y contextos. En ocasiones se derriba el edificio, pero sus cimientos continúan enraizados. La violencia estatal no concluye por disposición oficial ni por convención historiográfica. Requiere compromiso, ante todo hechos que se traduzcan en resultados favorables para la población agraviada. Tiene que cimbrarse el sistema que encubre a los perpetradores con investigaciones científicas que den con los responsables de los crímenes cometidos contra los luchadores sociales.
La institucionalidad que permitió la violación grave, sistemática y generalizada de los derechos humanos genera un momentum de largo aliento. Este impulso para combatir la impunidad y desmantelar las redes de la macrocriminalidad es el que no quiere dar la autoridad. Pesan mucho los intereses creados al margen de la ley y bajo el amparo de la institucionalidad gubernamental, se cuidan más las atrocidades cometidas en el pasado para no tocar intereses de actores estatales que gozan de privilegios e impunidad.
Hablar de lo que permanece, entender por qué dura el trazar líneas para evitar que continúe es un imperativo histórico, social y político para una sociedad ávida de justicia. Visibilizar los factores de persistencia ayuda a colocar en su justa dimensión las falencias de un gobierno que no ha roto con las inercias del pasado, que continúa protegiendo al Ejército, que no los investiga, que más bien los cubre de gloria y sus principales aliados en sus políticas de seguridad. No podemos seguir con esa herida sangrante, de que los responsables de las desapariciones sean los privilegiados del régimen y que ahora comanden la seguridad a través de la guardia nacional, sin resultados favorables para una población inerme. Hablar de factores de persistencia es buscar explicar por qué hasta la fecha hay prácticas y redes delincuenciales que nunca se cortaron de tajo dentro de las instituciones del estado. Con los factores de persistencia se trata de entender, a partir del pasado por qué no se ha logrado erradicar la violencia en nuestro estado.
La no repetición de graves violaciones a los derechos humanos forma parte de la justicia transicional en la medida en la que se busca que los gobiernos dentro de sus procesos de verdad logren adoptar las medidas necesarias para garantizar que no se produzcan violaciones graves en el futuro. Este tema es crucial para transitar a un estadio donde la impunidad no sea el sello distintivo de un nuevo régimen. Por ello se entiende que es igualmente relevante que los gobiernos destinen recursos a atender los derechos de las víctimas con el fin de prevenir que se presenten violaciones semejantes contra otras personas en el futuro. El compromiso general de respetar un derecho implica hacer lo necesario para que cese su vulneración y que esta no se repita. Así, el deber de prevenir la repetición está estrechamente vinculado con la obligación de poner fin a una vulneración en curso. Sobre esta base las garantías cumplen una función preventiva y pueden describirse como un reforzamiento positivo del cumplimiento futuro.
La reforma de las instituciones, el desmantelamiento de los grupos armados no oficiales, la derogación de la legislación de emergencia que sean compatibles con los derechos fundamentales, la investigación de los antecedentes de los miembros de las fuerzas de seguridad y del poder judicial, la protección de los defensores de los derechos humanos y la formación de los derechos humanos de integrantes de las fuerzas de seguridad, las garantías de no repetición tienen una función de carácter esencialmente preventivo a la que se supone contribuyen la verdad, la justicia y la reparación.
El funcionamiento de las instituciones, las redes de actores, sus prácticas y hasta los marcos cognitivos que hicieron posible la violación de los derechos humanos no se desvanecen con el paso del tiempo, generan una sinergia, incluso sobreponiendo sus lógicas a las nuevas instituciones que buscan trascenderlas. Por esta razón no debe extrañar la connivencia entre las lógicas violatorias de los derechos humanos y la institucionalidad democrática que prevalece en nuestro país y en Guerrero, con un fuerte legado autocrático. En este sentido la dinámica institucional y en particular su inercia constituye un continuum.
Dos masacres en Guerrero durante la década de 1990 muestran la persistencia de violaciones graves a los derechos humanos por parte de las policías locales y militares en este estado. No podemos olvidar que nuestro estado fue uno de los más golpeados durante el periodo de 1965 a 1990. La matanza de Aguas Blancas fue un crimen de Estado que abusando de su fuerza masacró a 17 campesinos pobres y dejó 19 heridos el 28 de junio de 1995. Fue un crimen perpetrado por policías del estado. Es un caso que también sintetiza la lógica contrainsurgente. Atrás estuvo la mano del siniestro general Mario Arturo Acosta Chaparro. La masacre de El Charco acaecida el 7 de junio de 1998 es otro crimen de Estado perpetrado por el Ejército que ejecutó a 10 indígenas y un estudiante de la UNAM en un contexto de contrainsurgencia. Hasta la fecha los dos crímenes se mantienen en la impunidad. Lamentablemente estas dos masacres han sido ventiladas actualmente por la presidenta de a República Claudia Sheibaum por la confrontación que se ha dado con el expresidente Ernesto Zedillo, quien protegió al ex gobernador Rubén Figueroa, a Ángel Aguirre Rivero y a los mandos militares. Sin embargo, hasta la fecha los gobiernos de Morena tampoco han impulsado los dos casos para garantizar justicia a las viudas del Charco y de Aguas Blancas y acabar con el pacto de impunidad que sigue intocado.
En Guerrero no sólo se masacró a indigenas y campesinos, se declaró la guerra contra las organizaciones guerrilleras y se implementó una política de terror para arrancar de raíz las acciones armadas de los insurrectos. Fueron crímenes que hasta la fecha siguen sin ser investigados, por el contrario, los líderes guerrilleros continúan en el limbo. No se les reconoce como héroes ni como dirigentes sociales que impulsaron los cambios sociales que hoy se han concretado en nuestro país. A Genaro Vázquez y a Lucio Cabañas se les adjetivó como roba vacas, salteadores, bandoleros, comunistas. Siempre buscaron mil maneras de criminalizarlos fabricando delitos e historias falaces.
El gobierno actual ha descalificado a los movimientos y luchadores sociales independientes. Todos los que no están en las coordenadas del partido en el poder son incómodos y se les descalifica y denuesta, exponiéndolos ante la opinión pública, siendo blanco fácil de agresiones, al mismo tiempo envían un mensaje de que son sacrificables. No le apostó por la justicia transicional, los violadores a derechos humanos se mantienen en la impunidad y siguen enquistados en el poder público. A los miembros del Ejército, que cometieron graves violaciones a los derechos humanos, no se les toca ni se les molesta. Hacer justicia por los casos de la guerra sucia y Ayotzinapa era la oportunidad para alcanzar la verdad, la justicia y la reparación a las víctimas. De sentar las bases para la no repetición de esos pasajes obscuros de la historia pasada y reciente de México. Sin embargo, fallaron, y la impunidad es la que se mantiene en la cúspide del poder, como un trofeo de los perpetradores.
Por esos factores de persistencia estamos condenados a que hechos atroces sigan ocurriendo, como el crimen artero de Marco Antonio Suástegui, que fue criminalizado por todos los gobiernos: lo encarcelaron en tres ocasiones, lo estigmatizaron como un líder rijoso, machetero, e ignoraron sus denuncias en las que relataba los riesgos que corría. Lo dejaron solo y más bien enviaron una señal siniestra a los perpetradores de que tenían permiso para matarlo.

 

Marco Antonio Suástegui: La estirpe guerrera de los Yopes

(Segunda y última parte)

Después de la asamblea de El Campanario donde Marco Antonio Suástegui y los campesinos del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la Presa La Parota (Cecop) triunfaron al descarrilarla, el 14 de agosto de 2005, decenas de comunidades empezaron a adherirse a la lucha contra la presa. Por su parte el gobierno realizó otra asamblea el 23 de agosto de 2005, llevándola, ahora, a la comunidad de San Juan Chico, municipio de San Marcos, para evitar que los del Cecop la estropearan. Cientos de policías resguardaron poniendo retenes en la carretera federal para impedir el paso de los inconformes. Sendos enfrentamientos tuvieron ocasión, pero la asamblea se realizó.
Marco Antonio juzgó necesario impugnar por la vía legal las asambleas. La movilización social por sí sola no era suficiente, más cuando el gobierno los tachaba de rijosos que se oponían al desarrollo. Como pudo contactó a los abogados de Tlachinollan. Nos contó su lucha. Quedamos sorprendidos por su arrojo, la fuerza de sus palabras y su determinación. Estaba informado de las afectaciones que la hidroeléctrica ocasionaría a su pueblo, era un hombre con fuertes convicciones por la defensa del agua y la tierra. Decidido a todo. Fue claro al decirnos: “A la CFE y al gobierno no le vamos a dar ni un centímetro de tierra”.
Nos dijo que teníamos que acompañar la lucha legal impugnando las asambleas agrarias turbias e ilegales del gobierno. Muy pocos abogados conocíamos la materia agraria, pero al oír a Marco no nos quedó más que aceptar.
La Ley Agraria dispone de sendas formalidades y requisitos para una asamblea de comuneros. La mayoría habían sido vulnerados por el gobierno. Los abogados de Tlachinollan argumentaron en los tribunales agrarios que las asambleas deberían ser con formalidades esenciales y no simples. En las primeras, de acuerdo con la Ley, se necesita convocar con mayor anticipación y mayorías calificadas. Las realizadas por el gobierno no cubrían este requisito y no lo podrían hacer porque el padrón se componía de 7 mil 286 comuneros frente a 40 mil avecindados, además no estaba actualizado, varios comuneros ya no vivían o estaban fuera de Cacahuatepec. El tribunal resolvió en contra del Cecop. Adujo que esas asambleas eran simples no se necesitaban mayoría calificada por que en realidad se trataba de una decisión en la que la asamblea autorizaba al Comisariado para celebrar convenios de ocupación de las tierras e iniciar los trámites de expropiación. Eran trámites administrativos, además la Ley no facultaba a la asamblea para abordar el tópico de la expropiación.
El Cecop recurrió el fallo ante el Tribunal Superior Agrario, obteniendo una sentencia a favor en el año 2007. Resolvió que las asambleas del gobierno eran nulas, ya que debieron ceñirse a las formalidades esenciales porque se trataba de decidir el futuro de los bienes comunales. Una superficie considerable de tierras saldría del núcleo comunal, además, de los daños que podría ocasionar la presa hidroeléctrica. Una decisión de esa naturaleza ameritaba mayorías calificadas.
Después de la asamblea en San Juan Chico, con las mismas trampas e irregularidades, se llevaron a cabo las asambleas en Dos Arroyos, Los Huajes y la Palma. El Cecop también las impugnó. Con el criterio del Tribunal Superior Agrario a favor del Cecop, el Unitario de Acapulco tuvo que declararlas nulas de pleno derecho.
Aún con los fallos en contra, el gobierno persistió. El día 20 de mayo de 2007 de nueva cuenta intentó realizar una ulterior asamblea, ahora en el poblado de El Bejuco, lejos del bastión del Cecop. De nueva cuenta Marco Antonio y comuneros de Cacahuatepec llegaron hasta la huerta donde se realizaba, derribaron el portón e ingresaron. Los asistentes se espantaron y empezaron abandonar sitio. Allí, los opositores acordaron con el gobierno realizar una asamblea limpia, sin policías y con la participación de todas y todos los avecindados. Los resultados deberían ser respetados. Vendrían los expertos de la CFE para explicar las bondades del proyecto y expertos independientes para ahondar en las afectaciones, después de lo cual los comuneros votarían. Se hicieron varias reuniones de preparación entre las partes. Se pactó su realización el día 12 de agosto del año 2007 en el poblado de Agua Caliente.
Recuerdo que discutimos con Marco le manifestamos que era un error realizarla en Agua Caliente. Allí iba operar el gobierno con dinero y acarreo y al estar cerca de la carretera nacional tenía facilidades para movilizar su maquinaria. Lo mejor era hacerla en Cacahuatepec. Marco se negó y nos dijo: “yo sé lo que les digo, yo conozco a mi gente y sé que me va a responder”.
El 12 de agosto llegamos al lugar de la asamblea, al ir circulando por la carretera un río de gente caminaba rumbo Agua Caliente. A nuestro arribo fue al encuentro Marco Antonio. Sin más, nos dijo: ¡Abel, nos llevan diez a uno! ¿qué hacemos? Toda esta gente que ves son acarreados del gobierno. Mientras el gentío se arremolinaba para entrar a la asamblea. Adentro estaban las pantallas gigantes y maquetas de la CFE listos para concretar la presa. Todo estaba a su favor.
Nos reunimos con el equipo del Cecop y diseñamos un plan rápido. Se trataba de tener el control de la asamblea y conducirla. Alguien con temple y determinación debería estar al frente. Ese era Marco Antonio Suástegui, él condujo la asamblea. Los expertos de la CFE y los independientes expusieron ventajas y desventajas. Mientras tanto un ambiente de tensión prevalecía en el recinto. Más de diez mil personas reunidas pero todas a favor de la presa hidroeléctrica. Afuera la tristeza invadía a las señoras. Desde sus casas decían, ahora sí nos van a quitar nuestras tierras. La voz corrió en todo Agua Caliente, Oaxaquillas, Salsipuedes, Amatillo y poco a poco empezaron a llegar. Adentro la correlación de fuerzas empezó a equilibrarse.
Marco Antonio con su sombrero negro y micrófono en mano arengó a la multitud diciendo, compañeros, ya escucharon la información. La presa La Parota nos traerá la muerte. No permitiremos que se haga. ¡Nadie nos sacará de nuestras tierras, aquí vivimos y aquí moriremos! La multitud con frenesí acompañaba la arenga del líder histórico del Cecop. Esa era la señal inequívoca de que la correlación de fuerzas había cambiado y era el momento de dar la estocada final al proyecto hidroeléctrico. Desde la tribuna Marco Antonio sentenció: “Compañeros aquí frente a los funcionarios de CFE decidamos de una vez, alcen la mano los que estén en contra de la presa hidroeléctrica la Parota”. La inmensa mayoría alzó la mano gritando: ¡fuera la CFE! ¡la tierra no se vende! Marco preguntó de nuevo, levanten la mano los que estén a favor de la presa: un grupo reducido como de 200 personas alzó la mano. Marco sabía que habían ganado y selló la sentencia, diciendo: “para que no quede duda del resultado de la asamblea, de nueva cuenta compañeros levanten la mano los que estén en contra de la presa la Parota”. La inmensa mayoría levantó la mano. Volvió a preguntar: levanten la mano los que estén a favor. Ya nadie alzó la mano. El Cecop había ganado.
A la fecha no nos queda claro si la correlación de fuerzas se inclinó a favor del Cecop porque llegó gente opositora al proyecto o el discurso de Marco convenció a los presentes que terminaron por votar en contra de la presa La Parota. Al fin y al cabo, todos eran gente de Marco, campesinos, pobres, que vivían del río Papagayo que al escucharlo de viva voz decidieron cambiar su voto por la vida, por la tierra, por el río Papagayo y por Marco Antonio Suástegui.

 

Vivir

A María de Guadalupe.

Uno nunca termina de vivir, aunque la muerte sea un hecho cierto. Roberto Bolaño.

Las personas se deshacen poco a poco. Son falsas las muertes repentinas. Los destrozos del corazón, el estallido del cerebro o el hachazo sobre la cabeza no significan la muerte instantánea. Si pensamos en la verdad del nacimiento, cada quien se expone mientras vive. Su halo, sus huesos, su sombra y también sus luces, van nutriéndose de cólera, de angustias, de los temores que ensombrecen. La muerte es bastante perspicaz. Se oculta en efímeras alegrías, en momentos de entusiasmo, en los goces del amor y en la dicha de la fortuna, pero ahí está escondidita en algún rincón del cuerpo. Cuando se aburre de su quietud suelta un dolor de cabeza o un piquete en el estómago; a veces un roce suyo quiebra un hueso. Nada, solo la causa de la fatiga o el desvelo, algo indigesto, un tropezón en la calle o la caída de una escalera. Se vuelve a la carga de los días, después de una aspirina, un trago de jarabe o la enyesada pierna o el brazo. La experiencia pronto es archivada en la memoria para incurrir en más descuidos. ¿Pero cuáles descuidos, pues? Son accidentes. ¿Cómo saber qué se oculta en la carne frita, en el pan pulverizado sobre el filete o el descuido en alguna altura? Desconocimiento que precipita al dolor, la inflamación o la inmovilidad, retrato del futuro incierto. Se vive retozando como gatos consentidos; brincando aquí y allá como perros juguetones; persiguiendo el afán de los deseos. Entonces, se respira aire puro, se estiran los brazos, la piel abriga y se siente la fortaleza de la inmortalidad en el sentimiento infinito de la vida. Es inadvertido el poder destructivo oculto en el cuerpo: soflamero despertar perturbador del sueño. Disfrutar la vida ignorando las aves que giran sobre la testa su corona oscura. Un impulso mecánico lleva las manos a mesar el pelo y a tocar la frente. Hay algo ahí que molesta. No, no es calor goteando como cascada mezquina. Son los poros que se van abriendo para que se acomoden mejor ínfulas constantes, sistemáticas, mordiendo músculos, jalando nervios, haciendo de tripa corazón los intestinos. Pero de qué preocuparse, dicen la báscula y el médico. Qué bien se ven. No pasan los años por ti, por mí, por nadie. Pero la debilidad va penetrando como humedad en los órganos. La voz ya no es tan clara y el paso pierde su ritmo –delgadas son las suelas de los andantes–. Seguir vivos y hacer cuentas con el futuro. ¿Magnífica pretensión? Los relojes se detienen por falta de cuerda, los de arena se quiebran por un descuido; otros son automáticos o cargan energía con un poco de luz. La fatalidad sigue haciendo lo suyo: distribuye anteojos, gafas, llena de pastillas, coloca prótesis en la cadera o puentes en las arterias. Impulsa la celebración de la vida, así sea con la desventura reclusora, con la arrugada frente y los embolsados ojos. Llegar a los cien y, con suerte, disfrutar de más años con huesos de titanio, corazones artificiales, conectores al cerebro y proveedores de cargas de nutrientes. La vida es la esperanza inmutable. Se piensa en lo que sigue como si Ítaca fuese una utopía. Que circulen los pensamientos, aclaren, abran nuevos panoramas. Sin embargo, los ojos traicionan, ya no ven lo que veían. Otros pasan al lado; otros los que beben café en aquellas mesas –¿o son los mismos?–. Lejano paisaje con una mirada que no está al frente. Se mira con los ojos en la nuca. Atrás está el niño parado en su cuna observando al cochecito verde subiendo y bajando por el tronco de la palmera crecida en la mitad de la habitación. Más allá duermen los padres, los abuelos, los bisabuelos, los tatarabuelos… También duermen la timidez de la adolescencia, el furor de la juventud, las cargas y descargas de la madurez. En ocasiones la ensombrecida gemela sale del cuerpo para caminar al lado. Sus oscuros y secos ojos absorben imágenes y con la mueca de su sonrisa hace sentir que la vida sigue siendo la sombra luminosa. Cuando vuelve al cuerpo llena sus cavidades con nuestros ojos; la blanca dentadura ya no es la nuestra. Empuja los asaltos de la memoria para aproximar al desierto. El resplandor de los rostros parecen lacas delicadas, pero los faciales se alejan hacia los puntos del infinito. Reducciones que amplían: las olas empujan al mar para ocultar con su lomo la fuerza solar y las playas se hacen más cortas; mientras los acantilados impasibles ruedan migajas al vacío. Preguntaron a Gabriel García Márquez la experiencia que quisiera tener después de la muerte. Respondió: ver, a través de una cerradura, la vida desde la muerte. ¿Quién sabe? El dolor, el sufrimiento, merecen la desmemoria para cuando nos derrumbe el peso de la dicha.

 

La tormenta: tropas, listas negras, juicios, visas

La relación entre México y Estados Unidos se encuentra en uno de los peores momentos de su historia. No en lo cosmético, donde todo parecería marchar sobre miel, sino en el fondo. Las dos últimas conversaciones telefónicas entre la presidenta Claudia Sheinbaum y el presidente Donald Trump han sido calificadas como “muy cordiales” y “productivas”. Pero cuando se cruza el lenguaje diplomático y se ve cuáles han sido los resultados de los contactos, no han llegado a ninguna parte. Sheinbaum no ha logrado que Trump cancele aranceles en acero y aluminio, ni frenado las demandas en otros ámbitos, agua, jitomates, contaminación. Mucho menos ha impedido la escalada de sus intentos intervencionistas ante lo que ve Trump como displicencia y negligencia en el combate a los cárteles.
La revelación el viernes pasado en The Wall Street Journal de que Trump le pidió a Sheinbaum en su conversación del 16 de abril que le permitiera la participación de tropas estadunidenses contra los cárteles de las drogas, fue confirmada por la presidenta al día siguiente. Sheinbaum no necesitaba hacerlo. En Washington nadie confirmó ni negó la información del diario, y ella pudo haber hecho lo mismo, pero por alguna razón, quizás para buscar consenso interno en momentos en donde su fuerza política real se ha disminuido –que disfrazan con la popularidad en las encuestas–, reconoció que, aunque con matices, era cierta la publicación.
El temor de Sheinbaum de que Trump llegara a pedir el envío de tropas se materializó. Pero la mano dura, envuelta en terciopelo, la comenzó a sentir desde la visita de la secretaria de Seguridad Interior, Kristi Noem, el 28 de marzo en Palacio Nacional, donde le dijo directamente, como lo reveló días después, que México “tenía muchos pendientes” en la lucha contra el narcotráfico y migración. El encuentro estaba programado para durar media hora, pero como reveló Noem a la cadena Fox News tres días después, se prolongó por casi dos horas y fue “productiva”.
Pero de acuerdo con detalles de la conversación a los cuales se ha tenido acceso, fue más que eso. Podría decirse que fue, incluso, amenazante. Lo que quiere Estados Unidos es que la Fiscalía General de la República abra investigaciones y procesos penales en contra de funcionarios, políticos, empresarios y artistas presuntamente vinculados con el crimen organizado. Noem no proporcionó ninguna lista de nombres, pero el mensaje fue entregado.
En Washington no esperarán a que la presidenta instruya al fiscal Alejandro Gertz Manero a realizarlo, si es que en algún momento decide actuar en ese sentido, por lo que el Departamento de Estado está depurando una primera lista de mexicanos a quienes les retirará la visa. De hecho, al día siguiente de ese encuentro revocó las visas de turismo y trabajo a los integrantes del grupo Los Alegres del Barranco, que cantó un corrido dedicado a Nemesio Oseguera, El Mencho, mientras proyectaban su imagen en el escenario en un auditorio en Zapopan porque, como explicó el subsecretario Christopher Landau, “no vamos a extender la alfombra roja a quienes enaltecen a criminales y terroristas”. El 17 de abril, un día después de la llamada con Trump, el alcalde de Matamoros, Alberto Granados, fue detenido cuando intentó cruzar la frontera con Brownsville, y le retiraron la visa.
Visto en retrospectiva, Noem fue la mensajera que advirtió lo que vendría.
Sheinbaum y Trump han hablado alrededor de 55 minutos en dos semanas. La última,  el jueves pasado, duró 10 minutos, y solo fue hablar para que los secretarios de Comercio y Tesoro, que han tenido reuniones bilaterales, se vuelvan a reunir para ver cómo se reduce el déficit comerial de Estados Unidos con México, y cómo conciliar los aranceles con el deseo de Trump de que la barreras arancelarias cambien de supervisor, y que una vieja oficina en el Departamento del Tesoro, rebautizada como Servicio Recolector de Impuestos Extranjeros, sea quien se encarge de cobrar las tarifas.
La penúltima del 16 de abril, duró 45 minutos. Oficialmente se informó que solo hablaron de comercio y aranceles, pero en México comenzó a trascender que había sido una llamada ríspida. No fue lo que dijeron los presidentes cuando informaron de esa conversación que con las revelaciones del diario neoyorquino se puede comprender la razón de la duración.
Sheinbaum dijo que rechazó tajantemente la petición de Trump, que ha dicho que México “está dominado casi en su totalidad por cárteles criminales que asesinan, violan, torturan y ejercen un control total, que amenaza la seguridad nacional” de Estados Unidos. Sheinbaum siempre negó esas imputaciones y en la conversación de abril le dijo que “nunca aceptaría una intervención militar”.
La revelación del The Wall Street Journal puede interpretarse como una presión pública del gobierno estadunidense a México, y la confirmación por parte de Sheinbaum, una respuesta pública de la posición de México en busca del respaldo interno para hacer frente a lo que parece ser una hoja de ruta donde se están colocando las ruedas de la maquinaria que concreten las amenazas que ha venido haciendo Trump y su gabinete de seguridad en contra de los cárteles de las drogas y de la complicidad y red de protección institucional de la que gozan aquí.
Una situación de esta naturaleza no se había visto antes.
En 1977, Peter Bensinger, director interino de la DEA, dijo en una audiencia en el Capitolio que tenían una lista de 770 nombres de políticos, funcionarios y artistas mexicanos que intercambiaban drogas por armas a través de la frontera común, pero nunca hicieron nada con esa relación. Hasta 1985 cambió el marco de la relación por el asesinato del agente de la DEA, Enrique Camarena Salazar, que logró desnarcotizarse, aunque no desapareció, con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte en 1994.
La crisis de fentanilo en Estados Unidos en 2019, y la tolerancia del ex presidente Andrés Manuel López Obrador con los cárteles de las drogas, narcotizó nuevamente la relación, pero desató presiones inéditas en su dimensión y escalamiento, que son las que tiene que administrar Sheinbaum, atrapada entre las extorsiones de Trump y los compromisos de inmunidad para los privilegiados del régimen.

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La imparable violencia

 

Dicen las autoridades federales que el rancho Izaguirre en Teuchitlán no era un campo de exterminio, sino solamente un campo de adiestramiento de sicarios al servicio del crimen organizado. Eso podría ser verdad si presentaran las pruebas. Porque el campo de exterminio lo ubicamos en todo el país, particularmente en algunas regiones. En Guerrero, sobre todo en Chilpancingo y en Acapulco, les ha tocado a choferes y taxistas estar en el foco del exterminio. Si en los tres sexenios anteriores (2006-2024) hubo cerca del medio millón de asesinatos dolosos, ¿será posible hablar de un campo de exterminio en el país? Y si a esto añadimos las más de 120 mil personas desaparecidas no localizadas hasta ahora, ¿no tiene acaso este mismo significado?
Lo más grave es que este exterminio va a continuar en los siguientes años, debido a que aún no hay condiciones en México para que estas cifras bajen de manera sustancial. El poder económico, militar, político y social que tienen los cárteles de la droga y demás organizaciones criminales es tan fuerte que, aunque el Estado tenga una estrategia justa, van a pasar años para que los asesinatos dolosos y las desapariciones forzadas se reduzcan de manera sustancial. Quiero explicarme.
Hablar de una estrategia justa, ¿qué significa? Que los tres poderes del Estado mexicano estén debidamente coordinados, ejercitando sus facultades legítimas que la ley les exige. También, significa que los gobiernos municipales, estatales y el federal cumplan también con las obligaciones establecidas por la ley. Y significa, también, que la sociedad colabore desde sus organizaciones e instituciones con la estrategia de seguridad y construcción de paz encabezada por el gobierno federal. Esta estrategia justa del Estado mexicano requiere algunas características, tales como transparencia, la lucha contra la corrupción y la impunidad, la justicia social contra las desigualdades y la garantía de los derechos humanos. De esta manera es posible afrontar a la delincuencia organizada que ha acumulado mucho poder a lo largo de los años. Veamos.
Poder económico. En el año 2000, la Organización de las Naciones Unidas aprobó la Convención de Palermo contra la Delincuencia Organizada Trasnacional, con el fin de promover la cooperación para prevenir y combatir más eficazmente la delincuencia organizada transnacional, la que incluye el Protocolo para prevenir, reprimir y sancionar la trata de personas, especialmente mujeres y niños y el Protocolo contra el tráfico ilícito de migrantes por tierra, mar y aire. La Convención de Palermo advierte el inmenso poder económico de la delincuencia organizada con un carácter empresarial y trasnacional. La delincuencia organizada en México tiene vínculos económicos internacionales en todos los continentes, en el contexto de la economía de mercado, de manera que manifiesta un gran poder en la economía global. Por eso la delincuencia organizada en México tiene una gran influencia política y social sostenida por el dinero que tiene en sus manos. No será fácil que la economía ilegal de la delincuencia pase a la legalidad.
Poder militar. Los cárteles de las drogas suelen tener armas más poderosas que las policías municipales y las policías estatales. El poder militar les da muchas ventajas sobre las policías municipales, que suelen ser cooptadas. Sólo las fuerzas federales – Ejército, Marina Armada y Guardia Nacional– tienen el poder militar y la capacidad de superar el poder militar de los narcotraficantes.
Poder social. Los recursos económicos dan a la delincuencia organizada la capacidad de influir en la sociedad, en las ciudades y en el medio rural para desarrollar una mayor influencia en la población, mediante beneficios que no les proporciona el Estado. Construyen caminos, canchas deportivas, templos, organizan las ferias regionales o locales, fiestas y eventos en los cuales se presentan como benefactores de la gente. Se hacen de territorios en los cuales ejercen el control de la población. Con estos beneficios pretenden legitimarse ante los pueblos y las comunidades y, a cambio, la gente los reconoce como benefactores.
Poder político. Desde que el narcotráfico se gestó en México, ellos buscaron la protección de la policía. Después buscaron la protección de funcionarios públicos en los municipios y en los estados. Han ido desarrollando una influencia política tal, que ahora están incrustados en los espacios en los que se toman las decisiones políticas, incluso a nivel federal. Influyen en los partidos políticos a la hora de seleccionar candidatos, financian campañas electorales, inciden en las legislaturas y en el Poder Judicial.
Es tanto el poder que ha acumulado la delincuencia organizada en nuestro país que no será nada fácil reducirlo de modo que sean saneadas las relaciones económicas, políticas y sociales. Y, mientras tanto, ¿qué estamos haciendo los mexicanos? Primero, nos acostumbramos a la violencia, que se ha convertido en una nueva normalidad. Las nuevas generaciones nacieron y crecieron en contextos violentos con sus secuelas, como el miedo, el sentimiento permanente de inseguridad. Segundo, callamos. Sobre estos temas, lo mejor es callar, no hablar nos da más seguridad. No hablamos con extraños sobre esto, no sea que nos puedan delatar. Tercero, lloramos de dolor cuando la violencia nos toca de cerca por un asesinato, una desaparición, una extorsión o un desplazamiento forzado. Es claro que esto no nos lleva a alguna parte, pero al menos, queremos sobrevivir.
Tenemos que armarnos de paciencia, de paciencia histórica, para que el poder destructor de la violencia no nos alcance, para que la delincuencia organizada reduzca su poder, para que los gobiernos en turno construyan una estrategia justa y para que la sociedad no se acostumbre a la violencia, no calle y no llore de dolor, sino que actúe de acuerdo con lo que su dignidad le dicte.