Maestros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG) de la región Costa Grande, en el municipio de Atoyac, bloquearon por dos horas la carretera federal Acapulco-Zihuatanejo, en los límites de Atoyac con Benito Juárez (San Jerónimo).
Los manifestantes exigieron a las autoridades educativas se atienda la marginación que sufren, principalmente las comunidades de la zona serrana, en este ciclo escolar.
El secretario general de la zona delegacional 74, Jerami Cabrera Cosmes, expuso que carecen de infraestructura y mobiliario para impartir la enseñanza.
Por su parte, el coordinador municipal de la CETEG en Atoyac, José Faustino Rebolledo, dijo que hay maestros que tienen un cambio de escripción y que se hicieron los movimientos sin que se le entregue el documento.
Citó que hay escuelas que requieren de recursos materiales, limpieza de oficinas, equipos deportivos y requieren atención.
El bloqueo se levantó despues de dos horas, con el acuerdo de que para el día 5 octubre tendrán una mesa de trabajo. (Francisco Magaña / Atoyac).
Trabajadores académicos de la Preparatoria 22 de Atoyac, perteneciente a la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), realizaron un paro de labores de 12 horas, para protestar por un conflicto que hay dentro del plantel.
Los manifestantes, encabezados por el delegado sindical Raúl Reyes Flores, argumentaron que no se está respetando el contrato colectivo de trabajo, pues se asigna carga laboral de manera unilateral por parte de la dirección de la escuela, en presunto contubernio con otras autoridades de la UAG, a profesores que ocupan cargos públicos en el Ayuntamiento de Atoyac.
Como parte de la protesta, los trabajadores cerraron el acceso principal a la escuela desde las 7 de la mañana.
Ahí, dijeron que cuestionan la asignación de profesores por intereses políticos de grupo, pasando por encima de los derechos adquiridos por antigüedad y se permite que una docente, que actualmente es funcionaria en el Ayuntamiento de Atoyac, Juani Guzmán Reina, ocupe horas y tenga dos ingresos.
La maestra señalada expuso que cumple con sus materias en los días y horas asignadas, pero que es hostigada, junto con otras maestras, por el delegado sindical.
Abundó que los maestros se tomaron el tiempo de pasar a informar a los grupos que tenía horas asignadas y regresó por los cambios de la nueva escuela mexicana.
Cuestionó que el grupo de inconformes, más que preocupados por la academia buscan colocar a sus allegados, que no han hecho examen de oposición, y otorgarles horas sin tener antigüedad.
Por su parte, el director Policarpo Rayo argumentó que hay un trasfondo político en la protesta, por la proximidad de las elecciones para el director del plantel.
El delegado del gobierno estatal para la región Sierra, Saúl López Sollano, platica con el luchador social y sobreviviente de la masacre de El Charco, Efrén Cortés, en la ceremonia de instalaación del Cabildo instituyetnte del municipio Nuu Savi el viernes pasado Foto: Rosendo Betancourt Radilla
Rosendo Betancourt Radilla
Coapinola, Ñuu Savi
El delegado general de Gobierno en la Sierra de Guerrero, Saúl López Sollano consideró que esa región es de las más tranquilas del estado y que hay más violencia en Chilapa, Chilpancingo, la Montaña y la Tierra Caliente.
Consultado en Coapinola a donde acudió a la instalación del Cabildo del nuevo municipio Ñuu Savi, aceptó que se aplazó la aprobación del Plan Sierra debido a la violencia del crimen organizado, pero se llevará a cabo el próximo lunes. Se preveía que se aprobara en una sesión el 12 de agosto pasado.
Expuso que la Sierra es una región muy rica en recursos naturales, “es donde nace gran parte del oxígeno y del agua de Guerrero y de México, es un territorio vasto, tiene 14 municipios, tiene centros de población muy importantes”.
En cuanto a la violencia consideró que los hechos que se han suscitado no son debido a los recursos naturales, “no creo que esa región sea la más afectada por el crimen organizado, está Tierra Caliente, Chilpancingo, la Montaña, Chilapa, la Sierra es de las zonas más tranquilas”.
Explicó que la violencia en la Sierra está focalizada, “no es en toda la región, los corredores muy codiciados son los que bajan de Coyuca de Catalán hacia la Costa, como El Durazno, San Antonio de las Tejas hacia Atoyac, pero no es un fenómeno que impida las actividades, salvo cuando se ha dado el asesinato de Chano Arreola o los enfrentamientos con las fuerzas armadas, hechos explosivos”.
Advirtió que su labor no es la de combatir la violencia, “esos fenómenos se combaten coordinadamente entre federación, estado y municipio, y no es la tarea única del delegado, sino coordinar los actos del gobierno del estado: los programas, proyectos, planteamientos y todo lo que tenga que ver con las comunidades”.
En cuanto a la tala clandestina en la región dijo que no se origina en esta época, “los grandes taladores eran las grandes empresas madereras, empresas particulares, hoy siguen siendo empresas privadas las que están talando los bosques, no empiezan con este gobierno, ya hace años que están en la zona, y dentro de nuestro plan de trabajo está tener un inventario de todos los recursos para ver nuevas opciones de empleo y de organización con las comunidades”.
Se le mencionó que el cerro Teotepec sufre de tala clandestina, y afirmó, “es un centro muy asediado, antes estaba más protegido por las comunidades, pero ahora es utilizado como refugio tanto para fines lícitos como ilícitos. Ese lugar se tiene que cuidar, es uno de nuestros propósitos, racionar la explotación de los recursos”.
Afirmó que los avances más importantes del Plan Sierra son la construcción de caminos como en Puerto del Gallo, El Paraíso, Pie de la Cuesta, El Edén, “pero así se está dando en toda la región”.
En una cañada, en los límites de Tecpan y Petatlán, entre Cerro Sin Agua y Rancho Las Agüitas, fueron hallados 225 paquetes de mariguana Foto: Francisco Magaña
El 109 Batallón de Infantería de El Ticuí, en Atoyac, realizó un decomiso de mariguana con un costo de alrededor de 38 millones de pesos en el mercado.
El decomiso fue encabezado por el comandante del 109 Batallón de Infantería, Francisco Aldaba Macías, y el general de brigada de la 27 zona, Martín Franco Flores.
El decomiso consiste en 225 paquetes de mariguana, que fue encontrada en una cañada que era usada como almacén en los límites del municipio de Tecpan con Petatlán, entre los puntos Cerro sin Agua y Rancho Las Aguitas, en una zona ganadera.
El comandante de la 27 zona destacó que el decomiso fue llevado a cabo por las autoridades castrenses del 109 batallon y que es una de las acciones con mayor impacto contra el crimen organizado, por parte de las fuerzas castrenses en la región Costa Grande.
Agregó que este decomiso impacta en la poblacion, pues no se consumirá esta droga, siendo el segundo aseguramiento en tiempos recientes, junto con el que se hizo de un plantío de coca.
Los paquetes, de casi 14 kilos, serán entregados en la Fiscalía de Zihuatanejo, para las diligencias correspondientes.
En el decomiso no hubo detenidos y sólo se encontraron mangueras, cintas canela, papel aluminio y plástico a granel. (Francisco Magaña / Tecpan).
Alumnos y maestros, apoyados por organizaciones sociales de Atoyac, realizaron un bloqueo carretero cerca de la colonia Central, sobre la vía federal Acapulco-Zihuatanejo, para exigir a los tres órdenes de gobierno atención al proyecto de la Universidad Intercultural de los Pueblos del Estado de Guerrero (Unipeg).
El docente Rosalio Izazaga Villegas señaló que la escuela tiene cuatro años operando, en la comunidad serrana San Vicente de Benítez, que inició con una gran aceptación, teniendo 600 alumnos, debido a la novedad y la oportunidad de poder seguir estudiando.
Por la falta de reconocimiento a la escuela, la matrícula cayó de 600 a 50 jóvenes.
Urgió a las autoridades para que agilicen la certificación y reconocimiento de este plantel, pues está por egresar la primera generacion, de dos de las siete carreras que ahí se imparten.
Señaló es una oportunidad para los hijos de los campesinos, que no tienen oportunidad de seguir sus estudios fuera del municipio.
La dirigente social, Estela Arroyo, de la Asociación de Ejidos y Comunidades y Violaciones a los Derechos Humanos, dijo que respaldan al plantel y exigen a las autoridades correspondientes tomen cartas en el asunto, principalmente el gobierno municipal, que no ha apoyado está demanda.
Aseguró que este es un derecho que tienen las familias campesinas en esa zona, que fue reprimida en la época de la guerrilla. (Francisco Magaña / Atoyac).
La reducción de trabajadores del Ayuntamiento en diferentes áreas de la comuna se amplió a funcionarios de primer nivel.
Lo anterior lo han expuesto en redes sociales los propios despedidos y quienes han renunciado a seguir en el Ayuntamiento por considerar que ya no son compatibles con la forma de trabajar con el gobierno de la perredista Clara Bello Ríos.
La reciente y sorpresiva renuncia de Yoshio Rebolledo Gómez, quien fungió como secretario del Ayuntamiento y considerado de los servidores públicos más allegado a la alcaldesa, se conoció por redes sociales donde expuso su situación en una carta.
El ex funcionario expone que da un paso a un lado “porque las diferencias entre su visión de gobierno (la de la alcaldesa) y la que un servidor desea para el municipio no son compatibles. Creo firmemente en la política con humildad, del servicio público con sensibilidad y del progreso con inclusión para todos. Sin embargo, durante mi gestión las convicciones anteriores no encontraron eco”.
Precisa que los motivos anteriores, “me ve oorillado a renunciar al Ayuntamiento”.
Destaca que fue un privilegio servir al municipio, “sin embargo, en mi corazón queda la esperanza que un día no muy lejano, con trabajo arduo y caminando las calles como un militante más de Morena, el aguerrido pueblo de Atoyac me permita servirlo nuevamente ofreciéndole un proyecto de transformación verdadero”.
Reseño que el dia 6 de junio de 2021 recibieron de los ciudadanos el mandato firme de iniciar la Cuarta Transformación en el municipio de la mano del proyecto de nación que encabeza. Andrés Manuel López Obrador.
Asimismo, el director de Capasma, Marcelino Villa Cárdenas expuso que se le notificó sin ninguna explicación, sin motivo y sin razón alguna, que quedaba formalmente despedido.
Citó que su paso por la actual administración fue una labor titánica de todo el equipo para dar el servicio a los hogares.
Destacó que “no es justificación, pero el pueblo sabe perfectamente que fueron muchas las limitaciones económicas porque según nunca había dinero, administrativas y burocráticas, que nos impidieron hacer las cosas aún mejor”.
Dijo que su despido fue injustificado y que obedece a motivos políticos, “ya que soy y siempre he sido una persona de ideales, principios y sobre todo de lealtad, los cuales no puedo dejar de lado para unirme a un proyecto de reelección por demás adelantado, decisión que el día de hoy me ha costado el empleo y así a muchos trabajadores que han sido despedidos injustificadamente por no sucumbir a los deseos de algunos que toman decisiones en la administracion”.
Por su parte en el acto de elección de Reina del Café, la alcaldesa expuso que los que se han ido de la comuna van por el camino equivocado.
Arriba, las personas que se manifestaron en solidaridad con el Ejército la mañana de este domingo en el Campo Militar 35-C del 27 Batallón de Infantería de Iguala, y abajo las que lo hicieron en la sede del 109 Batallón de Infantería en El Ticuí, vecino de Atoyac Fotos: El Sur y Francisco Magaña
Luis Blancas / Alejandro Guerrero / Francisco Magaña
Chilpancingo / Iguala / Atoyac
Pobladores y familiares de militares se manifestaron en Chilpancingo, Iguala y Atoyac, para apoyar al Ejército mexicano, solicitar respeto a los derechos humanos de los soldados y exigir al presidente Andrés Manuel López Obrador la liberación de cuatro efectivos acusados de la muerte de cinco jóvenes en Nuevo Laredo, Tamau-lipas, en acción ocurrida el domingo 26 de febrero.
En la capital unos 40 manifestantes marcharon desde uno de los accesos de la 35 Zona Militar; en Iguala la protesta fue afuera de las instalaciones del Campo Militar 35-C General de División Agustín de Iturbide, sede del 27 Batallón de Infantería y de la Guardia Nacional. Mientras que los familiares de soldados de Atoyac lo hicieron en el cuartel del 109 Batallón de Infantería.
Desde uno de los accesos de la 35 Zona Militar, cerca del Panteón Central de Chilpancingo, a las 9:50 de la mañana, unos 40 manifestantes partieron en marcha y se dirigieron hacia la entrada, que se encuentra en la lateral del bulevar Vicente Guerrero en que se convierte la Autopista del Sol en el tramo de la ciudad.
Familiares de los militares, soldados retirados, jóvenes y niños portaron playeras verde olivo, banderas de México y pancartas en las que se leía: “Todo nuestro apoyo al Ejército”, “El soldado no se toca ni se golpea”, “El Ejército es pueblo”, “AMLO, comandante en jefe de los delicuentes no de los militares”, “Los esperamos en casa sanos y salvos” y “Por mi padre, por mi hijo, por mi esposo, también tiene derechos”.
Al llegar al segundo acceso comenzaron a manifestarse y gritaron consignas: “Soldado amigo el pueblo está contigo” y “libertad, libertad, libertad, libertad”.
La vecina Modesta Santiago Sánchez comentó que esta movilización se realizó en todo el país, para que no se criminalice a los soldados por sus acciones en tareas de seguridad pública, luego de la vinculación a proceso de cuatro militares acusados de matar a cinco jóvenes, lo que ocurrió a principios de marzo en Nuevo Laredo, Tamaulipas.
Santiago Sánchez dijo que la manifestación también es para apoyar al Ejército mexicano, para que se respeten los derechos humanos de los uniformados, porque también son ciudadanos, y exigió al presidente López Obrador la liberación de los cuatro militares.
“El militar da su vida por nosotros, nosotros podemos dar algo a cambio a ellos, para apoyarlos, que haya justicia a todos ellos. Ahora el militar no puede matar un delincuente, lo ven feo, los castigan; sin embargo, un delincuente mata a un militar y no hacen nada, los derechos humanos siempre los castigan”, declaró.
Dijo que los militares también tienen familia, hijos, esposas y sobrinos que los esperan en sus casas con bien, y que no les pase algo, “por eso pedimos que los respeten, les garanticen sus derechos humanos y que no sean castigados y agredidos injustamente”.
Por su parte, una participante exigió que se audite a los mandos militares, porque no entregan el presupuesto a los soldados para la compra de alimentos, limpieza y mantenimiento de las patrullas, “exigimos que auditen al Ejército. Los soldados tiene que pagar su material, también allá arriba hay corrupción”.
Indicó que había rumores de que la movilización había sido convocada por la delincuencia, lo cual negó: “Somos hijas, hijos, padres, madres y esposas de soldados, para defenderlos, porque han sido golpeados, maltratados, les quitan sus derechos, los amenazan, los alto mandos no hacen nada”.
“Los delincuentes tienen más derechos que militares. Los militares trabajan, son más honestos que los delincuentes, exigimos la liberación de los cuatro militares del caso de Tamaulipas. Si AMLO libera al hijo de El Chapo Guzmán, Ovidio Guzmán que los libere también”, concluyó un participante de la movilización.
Después el contingente de personas se trasladó a la plaza cívica Primer Congreso de Anáhuac, donde realizaron una parada simbólica frente al Ayuntamiento de Chilpancingo y después se retiraron.
El 27 batallón de Infantería en Iguala
Unas 40 personas, entre ellas niños, se sumaron a la convocatoria nacional y participaron en la movilización para apoyar al Ejército, afuera de las instalaciones del Campo Militar 35-C General de División Agustín de Iturbide, de Iguala, sede del 27 Batallón de Infantería y de la Guardia Nacional, en la que exigieron la liberación de cuatro cabos, que fueron detenidos y vinculados a proceso por el asesinato de cinco jóvenes en Nuevo Laredo.
Con aplausos y “vivas” para el Ejército, las familias llegaron a las 9:35 de la mañana de este domingo, con vestimenta color verde olivo y algunas banderas de México, a la puerta del acceso principal del 27 Batallón de Infantería, junto al Periférico Oriente, y estuvieron allí con un automóvil, al que le instalaron una bocina, acción que duró unos 20 minutos.
Asimismo, mostraron cartulinas con muestras de apoyo al Ejército: “Soldado, amigo, el pueblo está contigo”, “todos somos Ejército”, “exigimos justicia para nuestras fuerzas armadas”, “al soldado no se toca” y “gracias por cuidar de la ciudadanía”.
Una de las oradoras durante el mitin, quien no se identificó, exigió la liberación de los soldados detenidos por los recientes hechos ocurridos en Tamaulipas, relacionados con el asesinato de cinco jóvenes durante una persecución.
Al terminar la actividad, las personas guardaron un minuto de silencio por los militares asesinados en cumplimiento de su deber, luego cantaron el Himno Nacional mexicano.
La acción convocada en todo el país, mediante las redes sociales, se deriva de la aprehensión y vinculación a proceso de cuatro cabos de Caballería, por desobediencia y delitos del fuero militar, luego de que el domingo 26 de febrero en Nuevo Laredo, Tamaulipas, persiguieron a cinco jóvenes que viajaban en una camioneta pick up y fueron abatidos por los militares.
Apoyo al Ejército en Atoyac
Con una manifestación de apoyo, familiares de militares del 109 Batallón de Infantería realizaron una manifestación, en la entrada de las instalaciones, ubicadas en la localidad El Ticuí, en el municipio de Atoyac, para apoyo a los soldados del país.
Los manifestantes, en su mayoría mujeres, pidieron al presidente de México, al general secretario de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval González, y al almirante secretario de Marina, Rafael Ojeda Durán, que se respeten los derechos de los trabajadores castrenses, al señalar que son los que resguardan a la población y dan seguridad al país.
Con pancartas indicaron que “si hay situaciones que no pueden ser controladas, que no se le den armas y que los mantengan acuartelados para evitar este tipo de situaciones”.
En contraste, compararon que no hay esa atención cuando los militares son agraviados por civiles.
Los manifestantes estuvieron alrededor de 20 minutos en la entrada del cuartel del 109 batallón.
Señalaron que llegó una patrulla del Ayuntamiento de Atoyac, con torreta encendida a tomar fotografías, lo cual consideran una intimidación, ya que de acuerdo con vecinos del lugar, la policía no hace recorridos por esa zona.
Pidieron que no haya represalias contra los familiares de quienes expresan su apoyo al Ejército mexicano.
Destacaron que lo que piden no es más que un derecho como ciudadanos y como parte de la columna de militares que dan seguridad al país, al ser los primeros que responden cuando hay contingencias.
En un documento enviado al gobierno federal, los soldados que apoyan a sus compañeros encarcelados destacan: “Soy militar, pero no soy cualquier militar. Soy aquel adolescente que, con 15 años, entró con el corazón lleno de emoción y orgullo a la Heroica Escuela Naval; soy ese cadete del Heroico Colegio Militar que cantó el himno de la institución durante los desfiles, debajo de la lluvia. Soy el teniente que no pudo presenciar el nacimiento de su hijo por estar en comisión del servicio. Soy el soldado que se enteró de la muerte de su madre después de dos meses, por estar aislado en la sierra. Soy el médico que sostuvo la cabeza del amigo que fue herido en combate. Soy el capitán que pasa semanas navegando lejos de su familia. Soy el comandante que entrena a su personal con máximo rigor y soy la enfermera que limpia las heridas de las fuerzas especiales”.
Abundaron que en tiempos tranquilos el Ejécito es ignorado, pero en tiempos de urgencia o desastre es convocado.
Citaron también: “Soy el marino que despues de 30 años de servicio, fue comisionado a la Guardia Nacional, aquel capitán de caballería que no fue consultado si quería pertenecer a GN, soy ese militar, el que cumple órdenes”.
Lamentaron que deban esconderse en la cobardia del anonimato para escribir esas líneas y no ser perjudicados, pero que entregan su vida y su trabajo por su país, “soy ese militar que no tiene derechos humanos, pero que en medio de la batalla debe respetarlos o ser enjuiciado. Soy el que soñó con ser de la naval y terminó de policía, soy ese fusilero paracaidista que no tiene libertad de expresión”.
Señalaron carencias para su trabajo, al ser oficiales como de transmisiones, que no reciben equipo, presupuesto o siquiera raciones suficientes, “mientras diputados y senadores llenan sus bolsillos”.
Al igual que el maestro, que cubre cinco puestos porque no hay suficiente personal, como el subteniente que hace guardias al uno por uno.
Exponen: “El señor presidente nos usa a su antojo cada vez que su política genera un problema que después no sabe resolver. Soy el que cuida instalaciones estratégicas, el que pelea con huachicoleros, soy el piloto y el administrador que ahora administrarán bajo sus órdenes un aeropuerto. Soy el del servicio de sanidad, que ahora es responsable de resolver la crisis de salud cuando ya es demasiado tarde”.
Donde, además, el militar que recientemente vio a su familia peligrar por causa de la familia de El Chapo Guzmán, “a quienes usted ofrece ahora ayuda humanitaria”.
Señalaron que estan cansados y hartos de los secretarios, que México no merece esto. Las fuerzas armadas no lo merecemos, “así que decimos ya basta”.
En instalaciones militares de Chilpancingo (imagen), Iguala y Atoyac, lo mismo que en la Ciudad de México y otras de la república, militares en activo y retirados y familiares de soldados se manifestaron para exigir respeto a lo que llaman sus derechos humanos, exigieron al presidente la liberación de cuatro efectivos acusados por la muerte de cinco jóvenes en Nuevo Laredo y reclamaron que si no se les va a permitir enfrentar con firmeza a los delincuentes que mejor los dejen en sus cuarteles Foto: Jessica Torres Barrera
Marchan familias de militares en la capital, Iguala y Atoyac; piden respeto a sus derechos humanos
También exigen al presidente López Obrador la liberación de cuatro efectivos acusados de la muerte de cinco jóvenes en Nuevo Laredo, Tamaulipas, el 26 de febrero
Luis Blancas / Alejandro Guerrero / Francisco Magaña
Chilpancingo / Iguala / Atoyac
Pobladores y familiares de militares se manifestaron en Chilpancingo, Iguala y Atoyac, para apoyar al Ejército mexicano, solicitar respeto a los derechos humanos de los soldados y exigir al presidente Andrés Manuel López Obrador la liberación de cuatro efectivos acusados de la muerte de cinco jóvenes en Nuevo Laredo, Tamau-lipas, en acción ocurrida el domingo 26 de febrero.
En la capital unos 40 manifestantes marcharon desde uno de los accesos de la 35 Zona Militar; en Iguala la protesta fue afuera de las instalaciones del Campo Militar 35-C General de División Agustín de Iturbide, sede del 27 Batallón de Infantería y de la Guardia Nacional. Mientras que los familiares de soldados de Atoyac lo hicieron en el cuartel del 109 Batallón de Infantería.
Desde uno de los accesos de la 35 Zona Militar, cerca del Panteón Central de Chilpancingo, a las 9:50 de la mañana, unos 40 manifestantes partieron en marcha y se dirigieron hacia la entrada, que se encuentra en la lateral del bulevar Vicente Guerrero en que se convierte la Autopista del Sol en el tramo de la ciudad.
Familiares de los militares, soldados retirados, jóvenes y niños portaron playeras verde olivo, banderas de México y pancartas en las que se leía: “Todo nuestro apoyo al Ejército”, “El soldado no se toca ni se golpea”, “El Ejército es pueblo”, “AMLO, comandante en jefe de los delicuentes no de los militares”, “Los esperamos en casa sanos y salvos” y “Por mi padre, por mi hijo, por mi esposo, también tiene derechos”.
Al llegar al segundo acceso comenzaron a manifestarse y gritaron consignas: “Soldado amigo el pueblo está contigo” y “libertad, libertad, libertad, libertad”.
La vecina Modesta Santiago Sánchez comentó que esta movilización se realizó en todo el país, para que no se criminalice a los soldados por sus acciones en tareas de seguridad pública, luego de la vinculación a proceso de cuatro militares acusados de matar a cinco jóvenes, lo que ocurrió a principios de marzo en Nuevo Laredo, Tamaulipas.
Santiago Sánchez dijo que la manifestación también es para apoyar al Ejército mexicano, para que se respeten los derechos humanos de los uniformados, porque también son ciudadanos, y exigió al presidente López Obrador la liberación de los cuatro militares.
“El militar da su vida por nosotros, nosotros podemos dar algo a cambio a ellos, para apoyarlos, que haya justicia a todos ellos. Ahora el militar no puede matar un delincuente, lo ven feo, los castigan; sin embargo, un delincuente mata a un militar y no hacen nada, los derechos humanos siempre los castigan”, declaró.
Dijo que los militares también tienen familia, hijos, esposas y sobrinos que los esperan en sus casas con bien, y que no les pase algo, “por eso pedimos que los respeten, les garanticen sus derechos humanos y que no sean castigados y agredidos injustamente”.
Por su parte, una participante exigió que se audite a los mandos militares, porque no entregan el presupuesto a los soldados para la compra de alimentos, limpieza y mantenimiento de las patrullas, “exigimos que auditen al Ejército. Los soldados tiene que pagar su material, también allá arriba hay corrupción”.
Indicó que había rumores de que la movilización había sido convocada por la delincuencia, lo cual negó: “Somos hijas, hijos, padres, madres y esposas de soldados, para defenderlos, porque han sido golpeados, maltratados, les quitan sus derechos, los amenazan, los alto mandos no hacen nada”.
“Los delincuentes tienen más derechos que militares. Los militares trabajan, son más honestos que los delincuentes, exigimos la liberación de los cuatro militares del caso de Tamaulipas. Si AMLO libera al hijo de El Chapo Guzmán, Ovidio Guzmán que los libere también”, concluyó un participante de la movilización.
Después el contingente de personas se trasladó a la plaza cívica Primer Congreso de Anáhuac, donde realizaron una parada simbólica frente al Ayuntamiento de Chilpancingo y después se retiraron.
El 27 batallón de Infantería en Iguala
Unas 40 personas, entre ellas niños, se sumaron a la convocatoria nacional y participaron en la movilización para apoyar al Ejército, afuera de las instalaciones del Campo Militar 35-C General de División Agustín de Iturbide, de Iguala, sede del 27 Batallón de Infantería y de la Guardia Nacional, en la que exigieron la liberación de cuatro cabos, que fueron detenidos y vinculados a proceso por el asesinato de cinco jóvenes en Nuevo Laredo.
Con aplausos y “vivas” para el Ejército, las familias llegaron a las 9:35 de la mañana de este domingo, con vestimenta color verde olivo y algunas banderas de México, a la puerta del acceso principal del 27 Batallón de Infantería, junto al Periférico Oriente, y estuvieron allí con un automóvil, al que le instalaron una bocina, acción que duró unos 20 minutos.
Asimismo, mostraron cartulinas con muestras de apoyo al Ejército: “Soldado, amigo, el pueblo está contigo”, “todos somos Ejército”, “exigimos justicia para nuestras fuerzas armadas”, “al soldado no se toca” y “gracias por cuidar de la ciudadanía”.
Una de las oradoras durante el mitin, quien no se identificó, exigió la liberación de los soldados detenidos por los recientes hechos ocurridos en Tamaulipas, relacionados con el asesinato de cinco jóvenes durante una persecución.
Al terminar la actividad, las personas guardaron un minuto de silencio por los militares asesinados en cumplimiento de su deber, luego cantaron el Himno Nacional mexicano.
La acción convocada en todo el país, mediante las redes sociales, se deriva de la aprehensión y vinculación a proceso de cuatro cabos de Caballería, por desobediencia y delitos del fuero militar, luego de que el domingo 26 de febrero en Nuevo Laredo, Tamaulipas, persiguieron a cinco jóvenes que viajaban en una camioneta pick up y fueron abatidos por los militares.
Apoyo al Ejército en Atoyac
Con una manifestación de apoyo, familiares de militares del 109 Batallón de Infantería realizaron una manifestación, en la entrada de las instalaciones, ubicadas en la localidad El Ticuí, en el municipio de Atoyac, para apoyo a los soldados del país.
Los manifestantes, en su mayoría mujeres, pidieron al presidente de México, al general secretario de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval González, y al almirante secretario de Marina, Rafael Ojeda Durán, que se respeten los derechos de los trabajadores castrenses, al señalar que son los que resguardan a la población y dan seguridad al país.
Con pancartas indicaron que “si hay situaciones que no pueden ser controladas, que no se le den armas y que los mantengan acuartelados para evitar este tipo de situaciones”.
En contraste, compararon que no hay esa atención cuando los militares son agraviados por civiles.
Los manifestantes estuvieron alrededor de 20 minutos en la entrada del cuartel del 109 batallón.
Señalaron que llegó una patrulla del Ayuntamiento de Atoyac, con torreta encendida a tomar fotografías, lo cual consideran una intimidación, ya que de acuerdo con vecinos del lugar, la policía no hace recorridos por esa zona.
Pidieron que no haya represalias contra los familiares de quienes expresan su apoyo al Ejército mexicano.
Destacaron que lo que piden no es más que un derecho como ciudadanos y como parte de la columna de militares que dan seguridad al país, al ser los primeros que responden cuando hay contingencias.
Marchan militares activos y en retiro; protestan
contra AMLO por arrestos y muertes de soldados
Cientos de personas salen a las calles en la Ciudad de México y en al menos otras 15 ciudades luego de que cuatro militares fueran vinculados a proceso acusados de matar a cinco jóvenes en Nuevo Laredo, Tamaulipas, el pasado 26 de febrero. Versiones oficiales aseguran que las víctimas eran parte del crimen y se encontraban armados, pero un sobreviviente lo niega
Staff / Agencia Reforma
Ciudad de México
Militares activos y en retiro, así como sus familiares, marcharon ayer en la Ciudad de México y al menos 15 ciudades en apoyo a elementos del Ejército que participan en tareas de seguridad o que se encuentran presos a causa de su actuación en los operativos y en las calles.
Los manifestantes reclamaron por la estrategia de “abrazos no balazos”, porque no se les permite enfrentar con firmeza a los violentos criminales, lo que ha provocado un gran número de soldados muertos.
La iniciativa para manifestarse se originó luego de que cuatro militares fueron vinculados a proceso acusados de matar a cinco jóvenes en Nuevo Laredo, Tamaulipas, el pasado 26 de febrero. Versiones oficiales aseguran que eran parte del crimen y se encontraban armados.
Sin embargo, Alejandro Pérez, de 21 años, sobreviviente del incidente, asegura que no llevaban armas.
“Liberen a nuestros militares. Ya no contarás con mi voto”; “En memoria de los militares que murieron en espera de una orden de disparo que nunca llegó” y “Respeto al Ejército mexicano ‘Liberación de los 4 sargentos’”, fueron algunos de los reclamos plasmados en las cartulinas durante la manifestación en la Ciudad de México.
En la Ciudad de México, cientos de personas marcharon del Ángel de la Independencia hasta Palacio Nacional.
También se reportaron manifestaciones en ciudades como Nuevo Laredo, Cuernavaca, Cuautla, Veracruz, Xalapa, Querétaro, Tampico, Puebla, Chilpancingo, Oaxaca, Chetumal y Tuxtla Gutiérrez.
Algunos de los participantes portaban prendas color verde olivo o uniformes y equipo táctico y gritaban consignas como “¡Soldado amigo, el pueblo está contigo!”, “¡Libertad!” y “¡Justicia!”, incluso marcharon cantando el Himno Nacional.
En la capital mexicana el contingente partió del Ángel de la Independencia rumbo al Zócalo, donde realizaron una protesta frente a Palacio Nacional.
“No traemos acarreados señor presidente, y sé que vas a decir lo contrario, traemos a personas con lealtad”, decían otras cartulinas.
“A mi no me trajo la delincuencia, me trajo el amor del uniforme verde olivo que entrega su vida por mí”.
También reprocharon en sus consignas la actuación de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).
“Somos el pueblo de México”
“Señor presidente (López Obrador) los militares que ahorita se encuentran en la prisión militar no deberían estar ahí”, afirmó Rosalío, un militar retirado, quien encabezó la marcha en la Ciudad de México.
“Señor presidente no puedes dejar, no puedes hacer, que a un soldado lo maten porque como dice el himno nacional: “Un soldado en cada hijo te dio”“, dijo tras considerar que los elementos se sienten desarmados y sin posibilidad de actuar.
El militar afirmó que la protesta es legítima, luego de que el mandatario federal aseguró en días pasados que detrás de ella podría haber otros intereses e incluso estar implicado el crimen organizado.
“No queremos que en la mañanera digas que estamos comprados, que somos un grupo de choque, no señor presidente, te lo sostenemos, que somos el pueblo de México. Solicitamos que no haya represalias contra nosotros”, pidió
Rosalío aseguró que las autoridades están procesando militares mientras ellos defienden al Estado y al pueblo mexicano.
“No podemos dejar que las personas que delinquen y causan daño al pueblo y al Ejército mexicano estén por arriba de los soldados mexicanos y los derechos humanos”, demandó.
El hombre, quien iba vestido de civil y portaba sombrero, emitió un discurso al llegar a la plancha del Zócalo y frente a Palacio Nacional aseguró que el Ejército vela por los intereses del pueblo de México, así como por los de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial.
Afirmó que en la marcha participaron contingentes de la Marina, de la Guardia Nacional, de la Fuerza Aérea, entre otros.
“Y que son activos, son retiros, son desertores, pero son buenas personas y como lo dice el señor Presidente: “Son pueblo de México”“.
Insistió en que la manifestación era pacífica.
“No vamos a dejar que se infiltren grupos subersivos, no permitimos que el Ejército mexicano involucre a personas que realicen el mal”, dijo.
Por su parte, Paulino Jiménez Hidalgo, un general retirado, afirmó que los soldados no le juran lealtad al Presidente, sino al pueblo de México.
“Nuestra lealtad es al pueblo mexicano. El Ejército no jura lealtad al comandante supremo. Los soldados juramos bandera ante nuestra insignia patria y juramos respeto a la Constitución”.
Asimismo, denunció que los recursos que deberían dirigirse al Ejército han sido desviados para otras tareas.
“Tengo entendido que le sacó dinero del Fondo de Adquisición de Material Militar para metérselo al Tren (Maya), ojalá algún día ese Tren pase y se lo lleve a su rancho”, expresó.
En la movilización participaron decenas de personas, quienes lanzaron consignas como: “Soldado, amigo, el pueblo está contigo”; “¡Libertad! ¡Libertad! ¡Libertad!.
“Liberen a nuestros militares. Ya no contarás con mi voto”, “En memoria de los militares que murieron en espera de una orden de disparo que nunca llegó” y “respeto al Ejército mexicano ‘Liberación de los cuatro sargentos’”, fueron otros de los reclamos plasmados en pancartas.
Los asistentes aseguraron que la marcha se realizó de manera simultánea en otras partes del país e incluso hay apoyo de Estados Unidos y Canadá.
“Somos militares, personal militar, personal retirado, personal de sector, que tienen buenos principios y buena fe. Son muchísimas personas, no solo las de aquí, en todo México y Estados Unidos, en Canadá, está pasando y está diciendo: los estamos apoyando”, expresó un participante que pidió el anonimato.
“No traemos acarreados señor presidente, y sé que vas a decir lo contrario, traemos a personas con lealtad”.
“Los detenidos no tienen apoyo del presidente”
“Mi familiar no tiene el apoyo del presidente Andrés Manuel López Obrador, ni del Ejército”, aseguró un joven quien marchó ayer del Ángel de la Independencia rumbo al Zócalo de la Ciudad de México para demandar la libertad de los militares señalados de haber asesinado a cinco jóvenes en Nuevo Laredo, Tamaulipas.
El joven, quien portaba una pancarta cuyo mensaje decía: “Hagamos valer sus derechos, Hagamos valer su trabajo! Hagamos valer su, esfuerzo, indicó que provenía del Estado de México y que es familiar de uno de los militares detenidos por los asesinatos de cinco jóvenes en Tamaulipas; sin embargo, prefirió omitir el tipo de vínculo que lo relaciona con éste.
“Venimos por todas las inconformidades que hay con el Ejército. No puedo platicar bien (lo que sucedió en Tamaulipas) porque sólo ellos saben por qué lo hicieron”, indicó.
Aseguró que existen constantes anomalías en esa institución, así como violaciones a los derechos humanos de sus miembros. “No tienen nada de apoyo”, lamentó.
Yasmín, una joven de 26 años, cuyo padre, hermanos y tíos forman parte del Ejército, también acudió a la protesta para exigir la liberación de los militares señalados por los asesinatos de los jóvenes en Tamaulipas.
“Exigimos su liberación, no hicieron nada, fue en defensa propia. Millones de militares han sufrido está situación y no se han dado a conocer cuántos militares han muerto en cumplimiento de su deber”, aseguró la joven, quien portaba una pancarta en la que se leía: “Levanto la voz y visto de verde olivo porque mi papá, hermano, tío, pertenecen a esta institución y no estoy dispuesta a perder a ninguno de ellos”.
Es el crimen organizado, dijo el presidente
López Obrador aseguró sobre la marcha de militares y sus familias que no tiene propósitos justos ni sanos y que hasta podría estar organizada por el crimen organizado.
Desde su conferencia mañanera el pasado viernes, el presidente aseguró que el motivo de la marcha era pedir que no se investigue a los soldados que asesinaron a cinco jóvenes en Nuevo laredo.
“No hay ningún descontento al interior de las Fuerzas Armadas; al contrario, están actuando con profesionalismo, con disciplina”, agregó.
Maestros del Sindicato Único de Servidores Públicos del Estado de Guerrero (SUSPEG) de la sección 38, en el municipio de Atoyac, marcharon desde los arcos de entrada de la ciudad al zócalo, para solicitar a las autoridades federales y estatales incluirlos en el Fondo de Aportaciones para la Nómina. Educativa y Gasto Operativo (Fone).
Señalaron que sus pagos, bonos y premios no se reflejan de inmediato, en comparación con los puestos federales. Afirmaron que los recursos asignados por el gobierno federal son manipulados al antojo de los representantes sindicales, negándoles el acceso a beneficios como vivienda.
Los manifestantes también expusieron que tendrían que esperar hasta tres años para recibir su pensión. Lamentaron que esta promesa de campaña del senador Félix Salgado, que fue retomada por la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, no se ha cumplido.
Exigieron una mesa de atención con la gobernadora y presidente Andrés Manuel López Obrador, pidiendo que se cumplan la filosofía que pregona la cuarta transformación. (Francisco Magaña / Atoyac).
Padres de familia y maestros de la primaria vespertina Francisco Villa, de la comunidad serrana El Paraíso, municipio de Atoyac, bloquearon de forma intermitente la carretera federal Acapulco-Zihuatanejo, en Tecpan, para denunciar que la SEG no ha resuelto la falta de dos docentes.
Antes, los manifestantes cerraron la delegación regional de los Servicios Educativos en Tecpan, donde se mantuvieron en plantón en espera de ser atendidos.
Ante la falta de atención, trasladaron su protesta a la carretera federal, en el poblado de Aguas Blancas, del mismo municipio.
Los inconformes exigen la salida de dos maestros que, afirman, cobran sin trabajar a pesar de que ya va medio ciclo escolar. Asimismo, piden el envío de dos docentes que sí quieran laborar frente a grupo y no sean aviadores.
Amagaron que volverán a manifestarse en próximos días, hasta obtener los dos maestros faltantes frente a grupo.
El bloqueo seguía hasta las 6:49 de la tarde, esperando que el delegado regional se presente al bloqueo, donde se adelantó que se les autorizará un maestro. (Francisco Magaña / Tecpan).