En el PRI de Guerrero no hay dos grupos políticos, sino un grupo de trabajo para ganar las elecciones de 2024, dijo Rubén Figueroa Alcocer en Chilapa, este fin de semana.
El sábado, después del mediodía, los principales líderes y dirigentes del PRI encabezados por los ex gobernadores Rubén Figueroa y Héctor Astudillo, se reunieron para lanzar un mensaje de unidad.
Fue durante la toma de protesta como delegado del distrito 6 federal, de Gerardo Lara Villa, ex secretario particular del mismo Figueroa Alcocer y suplente del ex diputado local, Rubén Figueroa Smutny.
El ex gobernador, de 83 años, es uno de los referentes del PRI en Guerrero, al menos desde 1975, cuando su padre Rubén Figueroa Figueroa inició su periodo como gobernador.
–¿Cómo se va después de esta reunión?–se le preguntó.
–Con una unidad plena del priismo, llena de fuerza y de vigor. El licenciado (Héctor) Astudillo, su servidor y todos los priistas de la región. El señor presidente municipal de Chilapa y mi amigo (el diputado Jesús Parra) son baluartes de este municipio, con ellos, con Manuel (Añorve) y todos los priistas, vamos a ganar las próximas elecciones.
–¿Qué opina acerca de la declaración de Héctor Apreza, acerca de que su reunión con el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, fue centralista y para dividir al partido?
“En la vida hay que saber aceptar las cosas, escucharlas y luego pues mira, las cosas caen por su propio peso”, contestó el ex mandatario.
“En la vida política así son las cosas, no hay que andar peleándose con nadie, hay que dejar que la razón impere, y entonces, cada quien, a todo mundo lo pone en su lugar.
–¿Hay fractura o dos grupos en el PRI, el de usted y el de Héctor Astudillo?
“No. Hay un grupo de trabajo político para ganar estas elecciones”, concluyó. (Luis Daniel Nava / Chilapa).
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Suple el obispo emérito Salvador Rangel a Jesús González, quien contrajo Covid

Luis Daniel Nava
Chilapa
El obispo José de Jesús González contrajo Covid-19 y no podrá tener actividades en siete días, informó ayer su par Salvador Rangel Mendoza.
Rangel Mendoza también pidió los gobiernos federal y estatal, que presiden Morena, purificarse para cumplir sus promesas de campaña.
Y recomendó a la policía comunitaria de Tlacotepec concretarse en su territorio y dejar de cometer fechorías.
El obispo emérito, Salvador Rangel Mendoza acudió este martes a Chilapa para dar posesión, en una misa a las 3 de la tarde, al párroco Antonio Salgado Bravo, como nuevo responsable de la ConCatedral de esta ciudad, en sustitución del sacerdote Tomás Martínez Rivera.
Dio posesión a Tomás Martínez como nuevo párroco de Santa Prisca y San Sebastián en Taxco, y a Benito Cuenca Mayo como párroco de la Catedral de Chilpancingo.
Rangel Mendoza cubrió al obispo José de Jesús González que el 31 de diciembre fue reportado con problemas de salud en las vías respiratorias.
Así lo confirmó el obispo emérito Salvador Rangel: “Se está recuperando afortunadamente, ya tenía las tres vacunas, sólo que lo pescó el Covid y estará por lo menos con siete días de inactividad. Ojalá que pronto se recupere”.
“Por eso me pidió que yo viniera a suplirlo y dar posición a estos tres párrocos”.
En un balance de la labor de la iglesia católica en Chilapa insistió en que se ganó mucho en 2022. “Un poco distinto que en años anteriores donde había inseguridad, violencia, ahorita el plato está servido y hay que seguir adelante”.
Dijo que el padre Tomás Martínez estabilizó e hizo e hizo una gran labor en la catedral de Chilapa después del fallecimiento del sacerdote Javier Casarrubias Carballido en 2017.
La tarea del sacerdote Antonio Salgado en Chilapa, dijo, será la de evangelizar a “ateos, a los que piensan diferente, a los que tienen ciertas preferencias sexuales y a los indígenas”.
Se le pidió su opinión del año de administración del gobierno federal y estatal en 2022.
“Cualquier gpbierno, entre mas cerca este de la gente puede hacer su trabajo, y lo que ha dicho Lopez Obrador de no mentir, tiene muchos engañosy mentiras. Ojalá que el propio gobierno se vaya purificando”.
“¿Qué obra se nota que hay en Guerrero? Posiblemente el narcotráfico paró un poquito porque la amapola no funcionó, ya no la están sembrando, pero ahora están produciendo cocaína”, reveló.
Acerca de la irrupción de la policía comunitaria de Tlacotepec a Teloloapan fijó: “Yo diría a los de Tlacotepec, hay un dicho muy cierto: el que mucho abarca poco aprieta y entre ellos entre mas se vayan disgregando van a tener más efectividad.
“Que se concretaran a su territorios, tratar que haya paz y seguridad y sobre todo que no hagan fechorías, que esa parte de la sierra este tranquila y este en paz”, concluyó.
Buscan productores de mezcal de Guerrero la certificación para competir internacionalmente
María Avilez Rodríguez
Chilpancingo
Productores de mezcal del estado Guerrero buscan avanzar con la certificación de la bebida para que el costo aumente y puedan competir con otras marcas a nivel nacional e internacional, externaron en una entrega de apoyos para ese sector.
En el auditorio Sentimientos de la Nación en Chilpancingo, la titular de la Secretaría de Fomento y Desarrollo Económico, Teodora Ramírez Vega, entregó el apoyo del Programa de Certificación de Mezcal Guerrerense.
“El objetivo del programa es reposicionar en el mercado nacional e internacional el mezcal guerrerense”, dijo. Indicó que en Guerrero se producen anualmente más de un millón de litros de mezcal, pero, se estima que un elevado porcentaje de esa cifra se comercializa sin la certificación.
Precisó que el apoyo es de dos millones de pesos para 21 beneficiarios de los municipios de Atenango del Río, Buenavista de Cuéllar, Chilapa, Chilpancingo, Eduardo Neri (Zumpango), Huitzuco, Zihuatanejo, Mochitlán y Tixtla.
Detalló que el dinero es para que los productores se capaciten, mejoren la infraestructura y equipamiento de sus fábricas y el pago de evaluadores para la certificación de sus productos.
“Un mezcal certificado tiene mejor precio en el mercado y también brinda la protección a los consumidores”, destacó la funcionaria estatal.
Antes ni regalado querían el mezcal
Uno de los productores, Fernando Bello Muñoz, originario de la localidad Omeapa, municipio de Tixtla, de 74 años de edad, contó que desde hace 52 años se dedica a la producción del mezcal.
A la de dad de 22 años empezó a trabajar en la producción del mezcal por necesidad, porque sus padres no tenían dinero para mandarlo a la escuela, “me vi obligado a trabajar como jornalero con otros dueños de fábrica de mezcal”.
Después le gustó el trabajo y quiso hacerlo por su propia cuenta, contó. En 1975 “el mezcal era lo peor de las bebidas, no lo querían ni regalado, pero poco a poco se levantó”.
Fernando contó que ahora su producto tiene mucha demanda e incluso entrega hasta en la Ciudad de México, y a su comprador se lo da en 200 pesos y éste lo revende en la Condesa en mil pesos el litro, “es mucho lo que están ganando”.
Dijo que incluso sus compradores le dicen que no aumente el precio al mezcal, “le tengo que subir porque la producción va de acuerdo al salario del trabajador”, explicó el productor.
Además, relató que para la producción del mezcal, los agaves deben tener una madurez y la edad para la cosecha es de 10 a 15 años, dependiendo del cuidado que le den.
El mezcal comenzó a ser más popular hace aproximadamente 10 años, “ahora las personas lo piden más que el tequila”, contó Fernando Bello, quien ha ganado dos medallas de oro en concursos de mezcal.
“Me siento feliz que mi trabajo sea reconocido nacional e internacionalmente”, destacó el productor, pero dijo que es importante que las autoridades estatales les ayuden para que su producto sea certificado.
Expuso que tuvo ocho hijos, que todos son profesionistas y que no están interesados en la producción del mezcal, el cual es elaborado de forma artesanal, “pero yo les digo que el mezcal cada día va subiendo de precio”.
Otro productor de la comunidad de Los Amates municipio de Chilapa, Luis Mariscal Grande de 76 años de edad, desde hace 40 años trabaja en la producción del mezcal.
Dijo que para producir el mezcal lleva mucho tiempo y es muy laborioso, desde que se corta y lo trasladan a la fábrica.
Entre las dificultades que tiene Luis están arreglar la casa, el horno, el tanque de agua ya se le cuarteó y una parte donde almacenan el maguey se les derrumbó el muro.
En la fábrica el litro de mezcal lo vende en 250 pesos y ya en otros municipios lo venden hasta en 350 pesos, expresó el productor, quien es proveedor del restaurante Tecuan, “ya ellos ven cuánto lo venden”.
Detalló que los productores lo venden barato porque no lo dan en botellas, ni en cartones, por lo que mejor buscan compradores directos que se encarguen de todo ese proceso.
Capacitan a mujeres de Zitlala, Acatlán y Apango en coctelería
Un grupo de mujeres de Zitlala, Acatlán y Apango fue capacitado en la elaboración de cocteles a base de mezcal con el fin de generar otra fuente de ingreso.
Se trató de un curso gratuito de elaboración de licores, cremas y curados a base de mezcal gestionado por la comunidad el Instituto de Capacitación para el Trabajo del Estado de Guerrero (ICATEGRO).
De acuerdo a la promotora Yesenia Tomatzin, fueron capacitadas 23 mujeres y dos hombres de la región durante cuatro días. Fueron los beneficiarios del curso quienes pusieron la materia prima pues también son productores o comercializadores de mezcal.
La promotora dijo que, aunque hay personas que no están de acuerdo en usar el mezcal en cocteleria es un producto que tiene demanda.
“Muchos que se capacitaron se dedican a la venta del mezcal, es una manera que su producto se pueda vender más, darle plusvalía. Es curso que no cuesta y ayuda a genera una fuente de empleo o ingreso.
La clausura del curso de realizó la tarde de este martes 20 en la escuela primaria Alejandro Cervantes en Zitlala. Ahí se mostraron los resultados del curso y degustaron licores y cremas con maracuyá, carambola, cicle, crema irlandesa, coyote, así como curados a base de hierbas y naranja criolla. (Luis Daniel Nava / Chilapa).
A dos años sigue sin aclararse el asesinato de un ex precandidato del PRD en Chilapa
Luis Daniel Nava
Chilapa
El asesinato de Antonio Hernández Godínez, precandidato del PRD a la alcaldía de Chilapa, cumplió dos años sin ninguna información acerca de una investigación.
Este viernes fue recordado con una misa.
El aspirante mejor perfilado y con mayor preferencia ciudadana (y que estuvo a punto de ganar la elección en 2018), fue atacado con disparos de arma de fuego la tarde del miércoles 25 de noviembre de 2020 en su oficina, dentro de su negocio de materiales de construcción y que también fungía para hacer reuniones con simpatizantes.
Por la mañana había acudido junto a su equipo a la capital del estado para obtener su carta de no antecedentes penales.
Al siguiente día la Fiscalía General del Estado de Guerrero (FGE), a cargo de Jorge Zuriel de los Santos, informó en un boletín de prensa que las diligencias no se habían podido realizar por la nula colaboración de parte de los familiares de las víctimas con los policías ministeriales y peritos que acudieron al lugar de los hechos. “Ni se ha tenido a la vista indicio alguno que permita avanzar en la investigación de este lamentable hecho”, informó.
Este viernes se cumplieron dos años y la dependencia, ahora a cargo de Sandra Luz Valdovinos, no ha comunicado nada del caso.
El crimen se sumó a la lista de al menos nueve precandidatos, precandidatas, candidatos y candidatas ocurridos desde 2015 en Chilapa y Zitlala, entre ellos los de Antonia Jaimes, del PRD; Dulce Anayeli Rebaja, del PRI y Bertha Silva, de Morena. Todos sin avances en las investigaciones.
El proyecto de gobierno del perredista Antonio Hernández, que competiría por tercera ocasión a la presidencia municipal, contemplaba el manejo transparente de recursos públicos, la construcción de un pozo profundo para atender el desabasto de agua potable en la ciudad y la instalación de una universidad con la carrera de Ingeniería Agrónoma.
Dos semanas antes del homicidio, Antonio Hernández Godínez, se pronunció en contra de una alianza con el PRI para la elección del Ayuntamiento, incluso amagó con encabezar una candidatura ciudadana.
“Este camino ha sido largo y complicado, lo que me ha impulsado más a seguir trabajando por nuestra gente. Y a lo largo de este recorrido, me he dado cuenta de una cosa, si me preguntan ¿De qué lado estás? Con toda certeza, voy a decir, del lado de la gente, del pueblo. Su amigo, Toño ¡El Plan!”, expuso en un desplegado el 11 de noviembre de 2020.
Recuento: 47 muertos, 21 desaparecidos y un detenido de la CRAC-PF desde 2015

Zacarías Cervantes
Chilpancingo
El 24 de noviembre del 2015 la Urvan número 45, placas 4668-FMC, salió poco después de las 6 de la mañana de San Jerónimo Palantla con siete pasajeros a bordo rumbo a Chilapa. A las 6:40 en el punto conocido como La Ciénega, antes de llegar a Atzacoaloya, fue atacada a balazos y cuatro de los ocupantes, el chofer y tres mujeres, fallecieron por la lluvia de disparos.
Elizabeth, una niña de cuatro años y Flora, una adolescente de 14 resultaron heridas. El séptimo pasajero logró huir ileso.
Las cuatro víctimas mortales fueron: Ángela Casarrubias Cortés de 52 años, su hija Ana Orgín Casarrubias de 22 y madre de Elizabeth. Además Victoria Díaz Bernabé de 34 años y el chofer de la Urvan, Isaac Xochitempa Chautla de 43 años, quien era promotor y consejero de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias de los Pueblos Fundadores (CRAC-PF) de San Jerónimo Palantla, de donde eran originarias las demás víctimas.
Ese día, de acuerdo a la CRAC-PF y al Consejo Indígena y Popular Emiliano Zapata (Cipog-EZ), marcó la violencia que viven los pueblos nahuas de esa región de Chilapa que ha dejado 47 asesinatos, 21 desaparecidos y un detenido.
Esas cifras fueron las que le entregaron en un documento el viernes pasado al presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, en el crucero de Colotepec donde el mandatario fue interceptado.
Le reprocharon que los tres órdenes de gobierno han minimizado y no han querido resolver ni atender el problema de la violencia provocada por los grupos delictivos Los Rojos y Los Ardillos, aunque el primero ya fue desarticulado con la detención de su líder Zenén Nava Sánchez, El Chaparro, el 21 de agosto del 2019.
Casos representativos
La masacre del 24 de noviembre del 2015 fue atribuida por la CRAC-PF y el Cipog-EZ a integrantes del Frente de Defensa Popular (FDP) al que pertenece un grupo de vecinos de San Jerónimo Palantla, y al que vinculaban con el grupo delictivo Los Rojos.
El 11 de junio del 2016, fue asesinado en Xochitempa el comandante suplente de la Policía Comunitaria de la CRAC-PF, Florencio Morales Salgado, en un operativo de la CRAC de la Casa de Justicia de Espino Blanco, municipio de Malinaltepec, y vecinos de San Jerónimo Palantla representados por el FDP.
El 19 de diciembre del 2018, 12 vecinos de El Paraíso de Tepila desaparecieron. Entre ellos Anita, de tres años, Elena y Zacarías de seis, Juanita de siete, Emiliano de nueve, Sergio y Jorge de 12 años, Rosaria de 15, Ángel de 17. Así como Rosaria Ignacio Melchor de 60, Alberto Espiridión Ignacio de 40 y Antonia Andraca Celedonio de 36.
La CRAC-PF y el Cipog-EZ, responsabilizaron de la desaparición masiva a la policía comunitaria del grupo Por la Paz y la Justicia que relacionan con Los Ardillos.
El 4 de mayo del 2019 fueron ejecutados en Chilapa los consejeros de la CRAC-PF y concejales del Cipog-EZ ante el Concejo Indígena de Gobierno del Congreso Nacional Indígena (CIG-CNI), José Lucio Bartolo Faustino y Modesto Verales Sebastián, el primero de Xicotlán y el segundo de Buena Vista.
El 16 de mayo de 2019 los indígenas Martín Salgado de Jesús y María Ricarda Xochitempa Chautla, de San Jerónimo Palantla, fueron levantados cerca de Xochitempa y siguen desaparecidos.
El 23 de mayo del 2019 el comandante regional de la CRAC-PF y concejal del Cipog-EZ ante el CIG-CNI, Bartolo Hilario Morales, de Tula, fue levantado en el crucero del Jagüey en la carretera Chilapa-Hueycantenango y su cuerpo fue encontrado desmembrado y embolsado al día siguiente junto al del indígena de Xicotlán, Isaías Xanteco Ahuejote, en el punto conocido como Las Antenas de la carretera Chilpancingo-Tlapa.
El 2 de junio de 2019 fue ejecutado frente a su esposa en Hueycantenango, Eugenio Máximo Hilario, ex comandante regional y fundador de la Policía Comunitaria de la CRAC-PF de Ayahualtempa, municipio de José Joaquín de Herrera (Hueycantenango). La dirigencia del Cipog-EZ denunció entonces que los responsables fueron policías municipales de ese lugar e integrantes del grupo Los Ardillos.
El 7 de julio de 2019, fue levantado el comandante de la Policía Comunitaria de Alcozacán, Felipe de Jesús Tolentino Bolaños. Su cuerpo fue encontrado el 11 de julio cerca de Chilapa.
El 8 de julio de 2019 fueron levantados en el crucero del Jaguey, David Domingo Alonso y Marcelino Pedro Rojas Reyes, policías comunitarios de Ayahualtempa, sus cuerpos fueron encontrados en el crucero de Rincón de Chautla el 11 de julio. El día que los levantaron bajaron a Chilapa, donde participaron en la retención de camiones y en la “expropiación” de fertilizante.
El 10 de julio de 2019, fueron bajadas de una combi del transporte público en el crucero del Jagüey las delegadas del CNI, Juana Fernández Ambrosio y Alberta Martínez Rendón. Sus cuerpos fueron encontrados degollados y con huellas de tortura al día siguiente cerca de la colonia Corral de Piedra de Chilapa.
El 8 de agosto del 2019 fue levantado en el crucero del Jagüey, Hilario Tepetitlan, originario de Alcozacán y su cuerpo fue hallado horas después cerca de la colonia Corral de Piedra.
El 7 de septiembre de 2019 fue levantado en Hueycantenango el regidor de seguridad pública de José Joaquín Herrera y policía comunitario de Ayahualtempa, Leocadio Bolaños Hernández. Su cuerpo fue encontrado decapitado al día siguiente en el punto conocido como El Ocotito, cerca de esa cabecera municipal.
El 14 de septiembre de 2019 fue levantado en Tlachimaltepec, José Joaquín de Herrera, el policía comunitario de Alcozacán, Silviano Morales Joaquín. Su cuerpo fue encontrado cerca de la comunidad de Tospanyo el 17 de septiembre.
El 8 de octubre de ese año fue acribillado cerca del módulo de la Policía Municipal en Hueycatenango el policía comunitario de Zacapexco, Santos Vázquez Andraca.
El 18 de octubre de 2019 fue levantado en el río La Hamaca, entre Acojtapaxtlán y El Epazote, Fidel Bolaños Rojas, originario de Ayahualtempa. Al día siguiente desapareció su hijo Félix Isidro Bolaños Hernández, cuando lo buscaba en Colotlipa, municipio de Quechultenango. Ambos continúan desaparecidos.
El 1 de noviembre de 2019 fue asesinado en Cochixjtlán Tlatempa, cerca de Hueycantenango, Samuel Rojas Dorantes, originario de Ayahualtempa.
El 18 de noviembre de 2019 fue asesinado en la colonia Piedra Colorada de Hueycantenango, Isaac Martínez Rosendo, vecino de Ayahualtempa.
Las víctimas del 2020
El 17 de enero de 2020, Alcozacán se vistió de luto. Ese día fueron masacrados 10 vecinos de ese pueblo, todos integrantes del grupo Sensación Musical, cuando regresaban de una tocada en Tlayelpan.
A cinco de las víctimas les prendieron fuego en el interior de la camioneta en que viajaban y los otros cinco fueron asesinados a balazos, algunos tenían el tiro de gracia.
Los muertos fueron los hermanos José Julio de 37 años y Cándido Fiscaleño Hilario, de 20, Crescenciano Migueleño Coapango de 37, chofer de una de las camionetas, Israel Tolentino Ahuelicán de 24, chofer de la otra camioneta y policía comunitario.
Los otros fueron Israel Mendoza Pasado de 15 años, Regino Fiscaleño Chautla, Antonio Mendoza Tolentino, Lorenzo Linares Jiménez, Juan Joaquín Ahuejote y Marcos Fiscaleño Baltazar.
El 15 de agosto fue levantado en Totopacholpe, territorio del grupo Por la Paz y la Justicia, Rutilio Bolaños Gatica, de Ayahualtempa, y encontrado asesinado al día siguiente en Kamoxtepec.
El 19 de diciembre fueron encontrados con huellas de tortura, maniatados y con el tiro de gracia en el punto conocido como La Herradura, los cuerpos de los miembros del Cipog-EZ originarios de Alcozacán, María Agustín Chino, Amalia Morales Guapango, José Benito Migueleño y Miguel Migueleño, quienes habían sido levantados en Chilapa un día antes.
El 7 de marzo, ya del 2021, fue atacada una camioneta de policías comunitarios cerca del crucero de Olinalá por hombres armados con AK-47 y AR-15, resultaron heridos cuatro policías comunitarios: Adán Linares Silverio, Pablo Hilario Morales, Alberto Zoyateco Pérez y Jordán Terjiño Luna, éste último falleció al día siguiente.
El 7 de diciembre de 2021 desapareció en Hueycantenango cuando fue a visitar a sus familiares el policía comunitario Marcelino Chino Mendoza de 30 años, originario de Alcozacán.
El 11 de diciembre desaparecieron los ex policías comunitarios Felipe Tlalxintle Tepexco de 62 años y José Juan Reyes Román de 24, el primero de Xochitempa desapareció entre las comunidades de Mexcaltepec y San Jerónimo Palantla, y el segundo de Ayahualtempa fue levantado en Hueycantenango.
El 16 de enero del 2022, Delfina Ramírez Morales de 26 años fue detenida por policías municipales de José Joaquín de Herrera, según la dirigencia del Cipog-EZ y su cuerpo fue encontrado con disparos de arma de fuego en la comunidad de Temixco.
El 25 de enero desaparecieron el comandante regional de la CRAC-PF de Zacapexco, Pablo Hilario Morales y el policía comunitario de Tula Samuel Hernández Sánchez. El Cipog-EZ responsabilizó a policías municipales de Atlixtac.
El 6 de mayo fueron levantados cerca de Atzacoaloya, Lorena Chantzin Paxacuasingo y Marcos Campos Ahuejote, horas después sus cuerpos fueron encontrados por agentes ministeriales dentro de su camioneta al fondo de una barranca.
El 21 de mayo fue levantado en Hueycantenango Justino Tapia Rosendo de Ayahualtempa de 19 años y estudiante de la UAG. Justino, quien era hijo del policía comunitario Margarito Tapia, fue encontrado asesinado cerca de San Marcos, municipio de José Joaquín de Herrera.
El 9 de julio fue asesinado en Chilapa el policía comunitario y fundador de la CRAC-PF, Alberto Morales Sebastián, de la comunidad de Tula.
El 24 de julio fue asesinado en Chilapa Nicolás Pérez Zoyateco de 49 años, originario de Alcozacán.
Los desaparecidos más recientes son Secundino Jiménez Plácido de Zacapexco, desaparecido el 28 de septiembre en Atzacoaloya, y Celso Cocotzin Tolentino de Alcozacán, según el Cipog-EZ secuestrado en Chilapa el 18 de octubre.
La CRAC-PF y el Cipog-EZ cuentan también como parte de la violencia, la detención del policía comunitario de la Casa de Justicia de Rincón de Chautla, Godofredo Cortés Reyes.
Godofredo fue detenido en marzo de 2016 acusado de homicidio y privación ilegal de la libertad, derivado de una masacre el 8 de febrero de 2015 en la comisaría de San Jerónimo Palantla, donde cinco indígenas fueron asesinados, según los familiares de las víctimas, por policías comunitarios de la CRAC-PF.
El grupo Los Ardillos levantó y asesinó a sus dos compañeros, insiste el Cipog-EZ

Zacarías Cervantes
Chilpancingo
El Consejo Indígena y Popular de Guerrero Emiliano Zapata (Cipog-EZ) acusó a los tres órdenes de gobierno de ser omisos y cómplices del grupo delictivo que los ha venido atacando y el domingo levantó, torturó y asesinó a los indígenas Marcos Campos Ahuejote de la comunidad de Xicotlán y su compañera Lorenza Chantzin Paxacuasingo de Acahuehuetlán, municipio de Chilapa.
Los dos fueron sepultados ayer en Xicotlán y por la tarde el Cipog-EZ en un comunicado insistió que no murieron en un accidente como lo informó la Fiscalía General del Estado (FGE) y el gobierno estatal, sino que fueron asesinados.
“Nos quieren hacer creer que su camioneta se salió de la carretera y que murieron por un accidente automovilístico, cuando fueron encontrados muertos con señales de tortura la mañana del 7 de mayo en un lugar en el que los familiares y miembros de la organización ya habíamos buscado, sobre la carretera en un tramo con topes”, denunció la agrupación.
El Cipog-EZ calificó como “absurda la forma en la que el gobierno calla la verdad y protege a quienes nos han perseguido por años, asesinando, secuestrando y torturando”.
Informó que ayer recibieron los cuerpos de Marcos Campos Ahuejote y Lorenza Chantzin Pochacuacingo “y hoy las familias y nuestras comunidades lloran y honran a sus muertos”.
Agrega que, mientras tanto, “los malos gobiernos hacen como si no pasara nada, para ellos, para ellas, no representamos nada, sólo se incrementan las cifras de muertos, pero mientras no superen el número de muertos de la administración pasada, todo está bien, podrán presumir que en esta administración hubo menos muertos que en la pasada, el número de votantes permanece”.
El Cipog-EZ denunció que los tres órdenes de gobierno por acción u omisión son igual de delincuentes que el grupo delictivo de Los Ardillos que los han venido asesinado en 26 comunidades de Chilapa.
“Los Ardillos están dentro de sus propias instituciones, son parte de la Fiscalía, de las policías municipales y del gobierno de Guerrero. Ese grupo narco-paramilitar opera con total impunidad, instala retenes y asesina a nuestros hermanos y hermanas y eso lo sabe la gobernadora Evelyn Salgado, pero no solamente ella, pues el gobierno federal también guarda silencio frente a la muerte que recorre a nuestro estado y al país”.
Hicieron responsables a los tres órdenes de gobierno “de lo que nos pueda suceder a los coordinadores y promotores del Cipog-EZ Jesús Plácido, Nicéforo Nava, Delfino Sánchez, Sixto Mendoza, Benjamín Sánchez, Prisco Rodríguez, Adán Linares, Guillermo Morales Hilario, así como a los niños y niñas, mujeres, hombres, abuelos y abuelas de nuestras 26 comunidades, pues se sabe de sobra que Los Ardillos se mueven y controlan los tramos que van de Tlapa a Chilapa, de Chilapa a Chilpancingo y de Chilapa a José Joaquín de Herrera”.
Llamó a la ONU, a las organizaciones de derechos humanos, que denuncien los crímenes que el Estado mexicano permite que ocurran a los habitantes de nuestras comunidades.
Llega la Caravana por la Vida y el Agua a Alcozacán; denuncia el Cipog-EZ presencia de sicarios
María Avilez Rodríguez
Chilpancingo
La Caravana por la Vida y el Agua llegó al municipio de Chilapa, donde hubo la presencia de 50 camionetas y 20 motocicletas del grupo de sicarios Los Ardillos, en la comunidad de Colotepec, denunció el Concejo Indígena y Popular de Guerrero-Emiliano Zapata (Cipog-EZ).
El pasado sábado, durante la marcha, los colectivos y organizaciones corearon “no somos uno, no somos 10, pinche gobierno cuéntanos bien. Zapata vive, la lucha sigue. Ayotzi vive”, otros portaron la bandera de México.
En un comunicado se informó que en el décimo segundo día de la Caravana por el Agua y la Vida, en la comunidad de Alcozacán, Chilapa, donde llegaron las organizaciones, “nuestros compañeros del Cipog-EZ nos informaron que, tras terminar las actividades del día, se reportó la presencia de 50 camionetas y 20 motocicletas del grupo de sicarios Los Ardillos en la comunidad de Colotepec, Chilapa, uno de los puntos por donde la caravana transitaría para continuar su recorrido”.
Por lo anterior hicieron un llamado a todos sus compañeros en México y el mundo así como a las organizaciones de derechos humanos que acompañan a la caravana a que estén en alerta máxima, “realicen acciones de incidencia con las autoridades y activen los protocolos de monitoreo y seguridad para fortalecer la seguridad de las compañeras y compañeros que integramos la caravana”.
Además, el Cipog-EZ agradeció a las personas porque aun sabiendo los riesgos que se corren en estos territorios, tuvieron el corazón para acudir, a compartir su solidaridad, para decirles con su simple presencia: “aquí estamos”.
“Sobre la lucha por el agua y la vida, les queremos decir que para nosotros como pueblos, está claro que la vida de todo ser vivo se asocia con el agua y el territorio. No podemos permitir que quienes no entienden la relación que tenemos como especie en el mundo, destruyan y pretendan enriquecerse de aquello que deberían respetar, cuidar. En nuestro caso, ocurre que hay quienes valoran más el dinero que pueden obtener del territorio, que la vida de quienes en él vivimos, se enriquecen con la producción y venta de drogas, pero en su hacer, asesinan a quienes no estamos de acuerdo con sus formas”, se lee en un comunicado.
Externó que ese recurso que brinda la Tierra, es lo que los unió en esta Caravana. “Los que luchamos por la vida, sabemos que no basta con reciclar. Pero sabemos perfectamente que son las grandes corporaciones quienes hacen un mal uso del agua, son quienes la contaminan y por dinero quitan el agua a los pueblos”.
Ejemplificó que tal como lo hizo la Bonafont en Puebla, la Coca Cola en Tlaxcala, las empresas mineras y de extracción de energéticos o como pretendía hacerlo la Constellation Brands en Mexicali y tal como lo hacen en todo el país, “es un problema sistémico que se tiene que combatir de manera organizada”.
De los más de 500 años de resistencia y rebeldía, “es la dignidad y aquí seguimos y seguiremos. Hoy los pueblos siguen resistiendo y queremos decir que el Cipog-EZ también se mantendrá en la lucha en defensa del agua y de la vida”.
El Cipog-EZ informó que en sus comunidades también sufren por el agua, pero también por la muerte que se despliega sobre todo el territorio de Guerrero, “donde las muertes alcanzan acaso a ser cifras o nada y es que la lucha por la vida es una constante confrontación contra la muerte que no acecha en muchas presentaciones, una de ellas es despojándonos del agua o bien, llenando de transgénicos el campo”.
Agregó que es la violencia de los grupos naco-paramilitares, que por apropiarse del territorio o bien de ellos, “nos persiguen, disparan, torturan, desaparecen, asesinan. Todo lo anterior con la complicidad de los malos gobiernos a quienes hemos informado de todo lo que pasa y no les interesa”.
Dejan seis cabezas humanas sobre el toldo de un coche en la principal calle de Chilapa
Dejan en Chilapa seis cabezas humanas sobre el toldo de un coche y adentro los seis cuerpos decapitados

A las 6:45 de la mañana se reportó el hallazgo en la principal calle, el bulevar Eucaria Apreza a la entrada de la ciudad. A un lado estaba una lona con un narcomensaje que dice que se prohíbe la venta de cristal, los secuestros y extorsiones, y que la plaza “tiene dueño y se respeta”. Familiares identifican a dos de las víctimas, uno de ellos reportado como desaparecido desde el sábado
Redacción
Chilpancingo
Seis cabezas de hombres cercenadas fueron colocadas sobre el toldo de un automóvil en la principal calle de Chilapa, y los seis cuerpos decapitados se localizaron en bolsas de plástico adentro del vehículo.
Fuentes policiacas informaron que ayer a las 6:45 de la mañana recibieron el reporte del hallazgo de cabezas humanas en la entrada del bulevar Eucaria Apreza, frente a la calzada de La Virgen, en la colonia La Villa en la entrada de la ciudad.
Policías estatales y ministeriales acudieron al lugar, y encontraron las seis cabezas humanas arriba de la canastilla de un vehículo tipo Pointer, gris oscuro, y adentro se encontraban los cuerpos desmembrados de las víctimas envueltos en nueve bolsas de plástico.
Además en el lugar, encontraron una lona colgada con el texto: “En Chilapa está estrictamente prohibido vender y consumir cristal, secuestrar, cobrar piso y robar. Esto les va pasar a los que anden haciendo mamadas. Todos estos delitos tienen pena capital y las reglas se cumplen porque se cumplen. La plaza tiene dueño y se respeta”.
Militares, efectivos de la Guardia Nacional, ministeriales y policías estatales aseguraron la zona y peritos de la Fiscalía General del Estado (FGE) realizaron las diligencias correspondientes.
Fuentes de la Fiscalía General del Estado (FGE) informaron que los cuerpos desmembrados que corresponden a las seis cabezas, halladas en un primer momento, se encontraban en las nueve bolsas de plástico dentro del vehículo.
Los cuerpos de las seis víctimas fueron trasladados al Servicio Médico Forense (Semefo) de la capital para realizar las necropsia de ley y ser identificados.
Hasta las 8:30 de la noche los trabajadores de Semefo continúan los trabajos de identificación de los cuerpos, porque los restos están desfigurados.
Se supo que las víctimas pudieran ser personas que fueron privadas de la libertad el sábado en Chilapa.
Por su parte la Fiscalía General del Estado informó que inició la investigación correspondiente por el delito de homicidio calificado en agravio de seis personas en Chilapa.
La Fiscalía difundió un comunicado en el que señaló que a las 6:45 de la mañana se reportaron restos humanos en bolsas de plástico negras y transparåentes, dentro de un vehículo tipo Pointer, gris, en el bulevar Eucaria Apreza, colonia La Villa, y que se trasladó a la zona la Policía Investigadora Ministerial para las diligencias.
Colectivos de Personas Desaparecidas han señalado que han ocurrido desapariciones de personas y asesinatos por la disputa de territorios de grupos criminales.
Dos de los seis cuerpos hallados decapitados la mañana de este jueves fueron identificados por sus familiares.
Se trata de Rodrigo Ruiz, de 35 años aproximadamente, y Jesús Alberto Cuevas de 26 años. El primero no tenía reporte de desaparición mientras que el segundo fue visto por última vez el pasado sábado 26 de marzo en el municipio de Chilapa, de acuerdo con una ficha de búsqueda de la Fiscalía General del Estado de Guerrero (FGE).
Ambos eran vecinos de la ciudad de Chilapa.
Los restos fueron trasladados al Servicio Médico Forense en Chilpancingo.
Pide la gobernadora a la FGE esclarecer los hechos
En relación con la localización de bolsas de plástico con restos humanos al interior de un vehículo particular en la ciudad de Chilapa, la gobernadora, Evelyn Salgado Pineda, solicitó de manera respetuosa a la Fiscalía General del Estado dar seguimiento puntual a la carpeta de investigación iniciada para esclarecer estos hechos y ubicar a él o los probables responsables.
Reportes de desaparición
De acuerdo con información periodística, en el año van seis casos de desaparecidos documentados en Chilapa.
Apenas el pasado miércoles 30 de marzo, la FGE emitió una ficha por la desaparición de Héctor Esteban Hernández, de 35 años de edad. El joven fue visto por última vez el mismo sábado 26 de marzo.
El mismo sábado se reportó la desaparición de Jesús Alberto Cuevas, uno de los decapitados este jueves.
También reportó el 7 de marzo la desaparición de Anatolio Castro Tlatempa de 59 años en la comunidad de San Jerónimo del municipio de Chilapa.
En el municipio, la FGE reportó el 24 de febrero la desaparición un día antes de Jesús Moyao Guerrero de 29 años.
En esa zona también hay dos policías comunitarios de la CRAC de los Pueblos Fundadores desaparecidos desde el 25 de enero.
La organización comunitaria ha señalado que Pablo Hilario Morales, comandante regional de Zacapexco, en el municipio de Chilapa, y Samuel Hernández Sánchez, policía comunitario, fueron privados de su libertad en un retén de policías preventivos de Atlixtac cuando viajaban en motocicleta por la carretera federal Chilapa – Tlapa.
Por esta doble desaparición, el Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU emitió una acción urgente a las autoridades de los tres niveles para localizar y proteger la vida de Pablo Hilario y Samuel Hernández.
Seis decapitados, mensaje de que la delincuencia organizada controla Guerrero: Centro Minerva
Filiberto Velázquez, que anoche acompañaba a familiares de dos víctimas, considera que esa acción en la principal calle de Chilapa provoca terror en la población. Es una muestra de que la estrategia de seguridad federal y estatal no está funcionando, advierte
Zacarías Cervantes
Chilpancingo
Hechos de violencia que provocan terror a la población, como el hallazgo de las seis cabezas humanas que dejaron en el toldo de un coche ayer en Chilapa, muestran la crisis de seguridad y de gobernabilidad que hay en el estado, declaró el director del Centro de Derecho de las Víctimas de la Violencia Minerva Bello, José Filiberto Velásquez Florencio.
Por la noche, el también sacerdote esperaba junto con los familiares de dos de las víctimas la confronta de los datos de ADN en las instalaciones del Servicio Médico Forense (Semefo) de Chilpancingo para la identificación de los cuerpos a fin de que pudieran rendir declaración ante el Ministerio Público de Chilapa.
A las 8 de la noche el sacerdote informó que a esa hora apenas se había identificado a una de las víctimas: Jesús Alberto Cuevas Nava, de 26 años de edad, originario de Tierra Colorada, municipio de Juan R. Escudero, quien estaba desaparecido desde el 26 de marzo pasado.
El clérigo demandó, asimismo, a la fiscal general del estado, Sandra Luz Valdovinos Salmerón, que este viernes sean atendidos sin dilación por el Ministerio Público de Chilapa para que les entreguen los cuerpos a sus familiares que en el transcurso de la noche serían identificados.
El representante del Centro Minerva Bello que agrupa a familiares de víctimas de desapariciones y ejecuciones de la zona Centro del estado, condenó estas formas de violencia “que provocan terror a la población” y dijo que son un mensaje claro de que quienes mandan y controlan en Guerrero son ellos (la delincuencia organizada).
La mañana de ayer seis cabezas humanas fueron encontradas en la canastilla de un coche en el bulevar Eucaria Apreza de Chilapa, con el mensaje: “En Chilapa está estrictamente prohibido vender y consumir cristal, secuestrar, cobrar piso y robar. Esto le va a pasar a todos los que anden haciendo mamadas. Todos estos delitos tienen pena capital y las reglas se cumplen porque se cumplen. La plaza tiene dueño y se respeta”.
Para Velázquez Florencio ésta es una muestra de que la estrategia de seguridad federal y estatal no está funcionando “y solamente son analgésicos, pequeñas intervenciones que no resuelven el problema de fondo que existe porque el narcotráfico ya está muy enquistado en la sociedad y en el gobierno”, denunció el prelado, quien durante dos años prestó su servicio en Chilapa.
“No puede ser posible que ocurran estas cosas sin que nadie se dé cuenta; allá está la Guardia Nacional, el Ejército las policías estatal y municipal y ocurren eventos de esta magnitud en una avenida principal de la ciudad, esto nos habla de que de alguna manera hay colusión de las autoridades para que no se les moleste”, denunció.
En su opinión, esta es una situación que muestra la crisis de seguridad y de gobernabilidad en que se está convirtiendo el estado.
Añadió que estas formas de violencia son un mensaje claro de que quienes mandan y quienes controlan son ellos (la delincuencia organizada) “y ahí está la muestra; descabezan a seis seres humanos”.
El sacerdote Velázquez Florencio declaró que aunque en apariencia en Chilapa ya había disminuido la violencia, en los hechos siguen las desapariciones de personas y que en la mayoría de los casos, de acuerdo a la información que tiene, son de personas que consumen o distribuyen cristal.
“Lo que hemos documentado es eso, que cualquier persona consumidora o que se dedique a la distribución de cristal, de una u otra manera son las víctimas”.
Aunque aclaró que no se sabe si es otro grupo distinto al que controla Chilapa el que se esté tratando de meter para vender esa sustancia.
Pero dijo que pudiera ser así; “si este grupo (el que controla la ciudad) no tiene ese tipo de estupefaciente y de alguna manera hay alguien que lo está distribuyendo, quiere decir que se están nuevamente peleando el territorio y eso va a hacer que se recrudezca la violencia”, anunció.
En Chilapa, de acuerdo con las autoridades, organismos de derechos humanos y colectivos de víctimas, quienes se disputan el territorio son los grupos delictivos de Los Ardillos y Los Rojos, pero a raíz de la detención del líder de Los Rojos, Zenen Nava Sánchez, El Chaparro, en agosto del 2019, la violencia había disminuido en la ciudad.
A las 7 de la noche, Velásquez Florencio informó que acompañaba a los familiares de dos de las víctimas en las instalaciones del Semefo de Chilpancingo donde esperaban la toma de muestras del ADN para la identificación de los cuerpos y declarar ante el MPde Chilapa y reclamar los cadáveres.
Despliegan a Ejército y GN en el Mercado Central de Acapulco contra extorsiones
Revisan el Mercado Central efectivos del Ejército y la Guardia Nacional
El comandante del 56 Batallón de Infantería, el coronel Marco Antonio Mendoza Mendoza, desmiente que se violen los derechos humanos y que haya acoso sexual. Afirma que hay una campaña de desprestigio contra los militares orquestado por un grupo criminal que extorsiona a los comerciantes

Argenis Salmerón
Efectivos del Ejército y Guardia Nacional desplegaron una operación de inhibición y revisión, dentro del Mercado Central, luego de que miércoles hubo un bloqueo de comerciantes que pedían la salida de los agentes en el centro de abasto.
Después de la 1:30 de la tarde, 150 efectivos del Ejército y Guardia Nacional se dispersaron en los pasillos del centro de abasto.
Agentes militares revisaron los locales y personas “sospechosas” para inhibir el delito, mientras que los comerciantes mostraron asombro por la operación.
Los comerciantes accedieron a que los militares buscaran en sus locales y no hubo resistencia, mientras que a las personas “sospechosas” en su mayoría hombres les hacían una revisión en sus pertenencias.
El método de seguridad fue rodear el Mercado Central y adentro hacer las revisiones, mientras que los camiones militares estuvieron estacionados afuera del centro de abasto.
Al final, una patrulla de la Policía Municipal se sumó a la operación de seguridad Santa Lucía.
En declaraciones a reporteros, el comandante del 56 Batallón de Infantería, el coronel Marco Antonio Mendoza Mendoza, dijo que no están violentando los derechos humanos en las operaciones de inhibición en el Mercado Central, menos que haya acoso sexual contra las mujeres.
Manifestó que el miércoles hubo un bloqueo en la avenida Cuauhtémoc por parte de los comerciantes del Mercado Central.
Consideró que es una campaña de desprestigio contra los militares para que se salgan del mercado y que fue orquestado por un grupo criminal que opera en la zona, y que extorsiona a los comerciantes.
“Salieron en una campaña de desprestigio hacia el Ejército y a la Guardia Nacional por las actividades que estamos haciendo dentro del marco del operativo Santa Lucía”, abundó.
Explicó que la operación militar Santa Lucía arrancó en 14 de agosto en Acapulco con 590 efectivos del Ejército y Guardia Nacional, con la finalidad de coadyuvar con las autoridades de los órdenes de gobierno para disminuir los índices de homicidios vinculados con el crimen organizado.
Indicó que la manifestación de los comerciantes fue por la presencia militar que mantienen permanente en el Mercado Central.
“De tal manera que estamos inhibiendo las actividades ilícitas de una persona, que sabemos quien es, y que hasta donde podamos, vamos a tratar de sacarlo de aquí, de esta área para que no siga cobrando cuotas, no siga extorsionando a los locatarios, tanto fijos y los que estan afuera”, acotó.
Añadió: “está persona quiere que nos vayamos para que lleve a cabo sus actividades ilícitas de manera tranquila, de manera permanente, y esta campaña que orquestó, obedece a que quiere que nos vayamos”.
Aseguró que los efectivos del Ejército no se van salir del Mercado Central, “no vamos a permitir que se siga abusando de la sociedad, de los verdaderos trabajadores”.
Precisó que “es una persona que tiene el control del Mercado Central y obviamente esa persona debe tener a más gente alrededor de él, que se encarga de obtener recursos de manera ilícita para su beneficio personal”.
El jefe militar aseguró que los agentes en todo momento garantizan los derechos humanos, “no es cierto que nuestro personal militar manoseen a las personas, a las mujeres, como ayer (miércoles) se decía, como aparecía en las cartulinas”.
“Queremos (…) para que participen con nosotros para obtener información y sacar de la zona de confort a esa gente, que no hace otra cosa más que aprovecharse de la gente trabajadora, de la gente que vive bien”, puntualizó.
Declaró que los efectivos se han acercado a los comerciantes para que denuncien los delitos de extorsión, pero “la gente tiene miedo, los mismos locatarios tienen miedo, pues están amenazados”.
“Y como lo hemos visto durante mucho tiempo, aquí en el puerto de Acapulco a la gente la matan nada más por que si, entonces la gente tiene miedo, no nos dicen, y también ayer (miércoles) fueron amenazados para participar en esa campaña de desprestigio”, concluyó.
El miércoles pasado, unos 300 comerciantes del Mercado Central, bloquearon los dos sentidos de la avenida Cuauhtémoc por dos horas para denunciar hostigamiento y acoso sexual por parte de los efectivos del Ejército y Guardia Nacional.

“No queremos gobierno, aquí todos somos los Ardillos”, un grito en Quechultenango
A las 7:42 de la tarde Quechultenango estaba en el punto más álgido del conflicto, llegaban hombres y mujeres con palos a rodear a los militares retenidos en la plancha del Palacio Municipal, ahí una mujer gritaba, “no queremos gobierno… todos aquí somos los ardillos”, en referencia a un violento grupo criminal que tiene asoladas a comunidades indígenas de Chilapa y que avanza hacia Chilpancingo luego de ocupar Petaquillas, según reportes oficiales de los gobiernos estatal y federal.
Mientras la población, recién declarada como “ardillos” (como se puede confirmar en un video transmitido en vivo en la página de Facebook suracapulco) hacía caminar a unos 50 soldados por la calle, este reportero hizo un recorrido alrededor de la zona.
Sin el contexto de la senda de sangre, desapariciones y actos de corrupción del grupo criminal, documentados ampliamente por éste y otros medios, parecería que son “los salvadores del pueblo”, como dice la gente de ese lugar, que es aparentemente su base social, o una expresión de su dominio del territorio.
En la protesta participaron en el momento de mayor asistencia unos 500 pobladores, una mínima parte de la población.
Alrededor del intenso conflicto en las calles había niños jugando futbol, puestos de tacos, hamburguesas, tiendas abiertas, adolescentes dándose abrazos y besos, otros contando chistes y anécdotas pero no se vieron adultos. Para comparar, por ejemplo, cuando en Chilpancingo hay un asesinato se cierran todos los negocios casi en automático, cuando hay protestas sociales u operaciones policiaco-militares, algunos espacios cierran, otros se mantienen abiertos.
En los alrededores del Palacio Municipal de Quechultenango está el cuartel de la policía local, ahí se vio que estaban alrededor de 10 agentes en la oscura calle, ahí uno fumaba, se les pidieron referencias para salir del pueblo y uno respondió, “está pelado porque está lleno de guachos”.
Siguiendo el recorrido, en la calle a la salida de Quechultenango hacia a Mochitlán había más de 20 camionetas del Ejército y otro tanto de las policías Estatal y Ministerial. Al final de esa calle se le preguntó a un soldado del Ejército cómo se podría salir de ese pueblo hacia Chilpancingo, y respondió, “caminando, porque el pedo está cabrón”, y se carcajeó, en este lugar en el que es casi imposible hacer periodismo, una zona de silencio. (Rosendo Betancourt Radilla / Quechulte-nango).
Un detenido, y tres tigres, un arma, 11 vehículos y 28 kilos de mariguana decomisados en Quechultenango
La FGE informa los resultados de la operación conjunta con el Ejército que duró seis días. La FGE informó que sus agentes cumplieron este martes 15 de febrero una orden de cateo que concedió un juez de control.

Redacción
Chilpancingo
Siete días después de que de manera extraoficial se supo de una operación conjunta de la Fiscalía General del Estado (FGE) y el Ejército en el municipio de Quechultenango, se informó ayer mediante un boletín de prensa de los resultados.
La FGE informó que la operación se realizó en cumplimiento de una orden de cateo que concedió un juez de Control, expedida el 15 de febrero pasado.
Dijo que el resultado fue la detención de un hombre, el aseguramiento de 28 kilos de “hierba seca con características propias de la marihuana”, 11 vehículos, una motocicleta y autopartes con reporte de robo, tres tigres, un arma de uso exclusivo del Ejército y fuerza aérea, cartuchos útiles y objetos tecnológicos diversos.
En el boletín no se dan mayores detalles de la persona detenida, pero la noche del miércoles cuando se negoció la salida de 30 militares y un grupo de policías ministeriales que estaban retenidos por la población acusados del “saqueo de casas”, “hostigar a mujeres” e “interrogar a niños” sobre las actividades a las que se dedican sus padres, los pobladores denunciaron que el detenido fue el médico de la cabecera municipal, Jesús Flores Gatica, de quien exigieron su libertad.
Según los pobladores, el médico fue detenido en su consultorio sólo porque le encontraron una escopeta. En el comunicado de la FGE no se informa de la situación jurídica del detenido y si fue liberado como se estableció en la minuta de acuerdos firmada esa noche.
Se informa en el comunicado que el cateo ordenado por el el juez de Control fue en un inmueble ubicado en la calle Libertad de ese municipio.
Refiere que también se aseguraron siete vehículos con reporte de robo en un terreno “con características de deshuesadero” en el poblado de Tlanicuilulco, así como cinco inmuebles donde se encontraron autopartes como 10 puertas de vehículos de diferentes marcas, siete radiadores, siete condensadores, siete salpicaderas, tres cofres, dos tableros, un medallón, así como dos motores y cuatro vehículos desarmados también con reporte de robo.
Se informó que los tres tigres quedaron a disposición de la autoridad competente, “y lo demás” a disposición del Ministerio Público correspondiente en el municipio de Chilpancingo.
Advirtió que la FGE, “continuará con los operativos de seguridad, dando seguimiento a las líneas de investigación que permitan la aprehensión de los probables responsables”.
El comunicado no precisó, pero de acuerdo a los pobladores la operación de los agentes ministeriales y militares comenzó el sábado y terminó con la retención durante cinco horas el miércoles de los 30 militares y el grupo de la ministerial en la cabecera municipal.
Los militares y ministeriales fueron liberados hasta que autoridades estatales y el comandante de la 35 Zona Militar, Enrique Martínez López, firmaron una minuta de acuerdos en la que se establece que en adelante, “la seguridad recaerá en la ciudadanía de la región” y que cuando el Ejército y las autoridades estatales patrullen el territorio serán acompañados por la Policía Municipal.
Además que el gobierno del estado “asume el compromiso” de liberar al médico Jesús Floreas Gatica este jueves.
Cuestiona Cipog-EZ que el gobierno con todo su poder no haya detenido a operadores de Los Ardillos
La organización indígena de Chilapa califica como operativo fallido del Ejército el realizado en Quechultenango
Redacción
Chilpancingo
El Consejo Indígena y Popular de Guerrero Emiliano Zapata (Cipog-EZ) reprochó que el gobierno “con toda la capacidad técnica, logística, tecnológica e inteligencia militar”, no haya sido capaz de detener a “los operadores del grupo narco paramilitar Los Ardillos” en Quechultenango, durante la operación que terminó la noche del miércoles con la retención de militares y policías ministeriales durante cinco horas.
La organización indígena, que ha venido responsabilizando a ese grupo de las ejecuciones y desapariciones en comunidades nahuas de Chilapa donde tiene presencia, recriminó a las autoridades estatales y federales en un comunicado que difundió ayer que, por el contrario, hayan firmado una minuta de acuerdos con los representantes del grupo delictivo.
El Cipog-EZ se refiere a los acuerdos a los que llegaron las autoridades estatales y el comandante de la 35 Zona Militar, Enrique Martínez López, la noche del miércoles con pobladores de Quechultenango para liberar a 30 militares y un grupo de agentes ministeriales; dichos acuerdos son que la seguridad en adelante recaerá en la Policía Municipal y que cuando los militares y las corporaciones estatales realicen patrullajes serán acompañados por la Policía Municipal. Además ofrecieron liberar este jueves al detenido Jesús Flores Gatica.
El Cipog-EZ demandó que se mantengan los operativos en Quechultenango “y en los territorios que ya hemos señalado como Cipog-EZ: Chilapa, Colotlipa, Tixtla, Petaquillas y Tlanicuilulco”.
Asimismo, que se “depure” y se “desarticule” a Los Ardillos “desde las instituciones que están vinculadas a ellos, como la Policía Municipal, presidentes municipales y Fiscalía; no es posible que el Ejército vaya a realizar operativos junto a quienes son los asesinos, perpetradores de los crímenes e informantes de éstos”, reprochó la organización.
También demandó que la estrategia del gobierno y los operativos los realicen “de manera contundente” y exigieron la detención de los dirigentes principales del grupo “porque no puede ser que a más de 30 años sigan asesinando y atemorizando a la población con toda la impunidad que el estado brinda”.
Exigió a los jefes de la Sedena, de la Guardia Nacional y demás corporaciones, que si no tienen el valor de proteger a la población y detener a los grupos criminales, que renuncien, que dejen de simular y jugar con la vida de miles de seres humanos.
La agrupación calificó como “operativo fallido” el que realizó el Ejército en el municipio de Quechultenango, al que considera “uno de los bastiones del grupo narco-paramilitar Los Ardillos”, escribió la organización en su comunicado.
“Frente a la estrategia fallida del Ejército el día de ayer (miércoles), pareciera que sólo nos queda esperar a que por suerte no nos maten”.
Planteó que no conciben cómo (los militares y la Policía Ministerial) entraron a hacer un operativo “y un grupo de 200 pobladores, que la mayoría teme a Los Ardillos pero son controlados por ellos, los amedrentaron y expulsaron de la comunidad”.
Agregó: “Tampoco entendemos que se haya suscrito una minuta con gente de Los Ardillos, en la que se acordó que se permitiría la realización de operativos militares en Quechultenango, pero acompañados de la policía municipal así como de las guardias comunitarias; ¿acaso con toda la inteligencia militar no saben que en Quechultenango no hay policía comunitaria sino sicarios al servicio de Los Ardillos?”, cuestionó el Cipog-EZ.
Destacó que de acuerdo a un video que se difundió en las redes sociales la noche del miércoles una mujer, “les dice en su cara a los militares que ellos son Ardillos”.
La organización aclaró que su denuncia no es en contra de la gente de Quechultenango, “que es obligada, bajo amenaza de muerte, a callar los crímenes de Los Ardillos, sino al grupo narco-paramilitar, que utiliza a la gente como carne de cañón”.
La agrupación hizo responsable al Estado por lo que está sucediendo y por lo que le pueda suceder a quienes pertenecen al Cipog-EZ, así como a las comunidades de la Montaña Baja de Guerrero.
Destacó que si las fuerzas del Estado no lograron desarticular “a los criminales Ardillos y Rojos” y no lograron detener a sus cabezas, “el escenario de guerra y muerte que existe en nuestras comunidades, continuará”.
Se retiran Ejército y GN de la vigilancia en Chilapa: CIPOG-EZ; teme ataque al plantón
El dirigente del Consejo Indígena y Popular de Guerrero-Emiliano Zapata (CIPOG-EZ), Jesús Plácido Galindo, denunció que desde este jueves comenzaron a retirarse los militares y efectivos de la Guardia Nacional que tenían bases y retenes en los alrededores de la comunidad de Alcozacán, Chilapa.
A cinco días de haber instalado el plantón indefinido en la carretera que va de José Joaquín de Herrera a Atzacoaloya, luego del asesinato de cuatro integrantes de la organización indígena nahua, localizados el sábado pasado con el tiro de gracia, los habitantes de 23 pueblos continúan con la exigencia de la renuncia del alcalde priista de Chilapa, Jesús Parra García y la detención de los integrantes del grupo criminal de Los Ardillos a quienes responsabilizan.
En declaraciones por teléfono el dirigente dijo que desde este jueves los elementos de la Guardia Nacional ubicados desde hace año y medio en la entrada de la comunidad de El Paraíso, y que conecta con Rincón de Chautla se retiraron, así también lo militares que estaban en Colotepec y Tula comenzaron a desmontar y replegarse de la zona.
Ante esta situación el dirigente indígena responsabilizó al presidente de la República Andrés Manuel López Obrador y el gobernador del estado Héctor Astudillo Flores, de lo que le pueda pasar a los habitantes que se encuentran en el plantón ante una posible irrupción del grupo criminal Los Ardillos e incluso en Alcozacán.
Informó que desde este jueves comenzó una campaña para solicitar alimentos de la canasta básica así como ropa para mujeres y niños que están en el plantón indefinido, y así poder resistir el hambre y el frío.
Dijo que aún es tentativa la fecha de este domingo cuando representantes de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, la Fiscalía General de la República (FGR) y del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan acudan a dialogar con ellos.
Indicó que no están dispuestos a que una comisión de pobladores viaje a México para entrevistarse con el subsecretario de Gobernación Alejandro Encinas y pidió que el funcionario acuda al lugar del bloqueo para que constate la situación que viven y cómo se encuentran.
En un comunicado mas de cien organizaciones nacionales e internaciones pidieron el cese a la violencia “que viven nuestros compañeros y compañeras en las montañas de Guerrero, que pare esta guerra contrainsurgente que una vez más trae muerte e impunidad hacia quienes construyen un camino hacia la autonomía y una vida digna para sus pueblos, y justicia y castigo a los responsables por el asesinato de nuestras compañeras y compañeros”.
Entre las organizaciones firmantes están la Coordinadora de Estudiantes y Colectivos de la Facultad de Derecho – UNAM, Coordinadora de Familias de Estudiantes Víctimas de la Violencia, Comité de Solidaridad con los Pueblos de Chiapas en Lucha, Paris, Francia, Voces del Viento, Poesía y Canto/ Voices in Movement (México, USA, Francia), Red Ya Basta – Alemania. (Jacob Morales Antonio / Chilpancingo).