El estudiante de Veterinaria de la UAG asesinado en Cuajinicuilapa fue torturado, revela Efrén Cortés

En Acapulco familiares del estudiante desaparecido de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Jorge Cortés Carmona, acompañados de visitadores de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), acudieron al Servicio Médico Forense donde reconocieron a la víctima y reclamaron el cuerpo.
En declaraciones, Efrén Cortés Chávez, uno de los tíos del joven de 24 años y sobreviviente de la masacre de El Charco, reveló que el joven fue torturado, y recriminó que desde que la Fiscalía General del Estado tomó el caso de la desaparición de su sobrino, quien realizaba un seminario de titulación en la escuela de Veterinaria y Zootecnia de la UAG, no informó nada a los familiares quienes se enteraron del hallazgo del cuerpo por otras personas.
Fuentes de  la Fiscalía indicaron que el cuerpo no sería entregado hasta que se realizaran los exámenes de ADN para una mayor certeza, pero a la una de la tarde los familiares informaron que en 2 horas les sería entregado y trasladado a su natal Cruz Grande.
En una llamada informaron que el cuerpo fue entregado a las 3 de la tarde y que las pruebas de ADN se las entregarían después, pero que identificaron plenamente al joven por señas particulares y la ropa que llevaba el día que desapareció.
Según el reporte de la Policía Ministerial que acudió al lugar donde fue encontrado el cadáver del joven desaparecido el 28 de octubre en el centro de Cuajinicuilapa, estaba en una fosa clandestina de unos 80 centímetros de profundidad, en un terreno ubicado en la carretera entre Cuajinicuilapa y San Nicolás.
Dice que el hecho fue reportado a las 10:30 de la mañana del martes por el comandante de la Policía Municipal de Cuajinicuilapa, Benito Gracia Morales, quien informó del lugar donde estaba enterrado el cuerpo reportado por los vecinos.
En un diámetro de 10 metros del terreno ubicado cerca de la comunidad de Montesillo, había ramas de árboles cortados y tierra removida, encontrado una fosa de 80 centímetros de ancho,  un metro con cuarenta centímetros de largo y 90 centímetros de altura, donde estaba la víctima.
El reporte indica que al cuerpo se le apreciaron “múltiples fracturas de cráneo, observándose atado del cuello con una cuerda de plástico de color blanco, así como la mitad de una camiseta de color blanco con rojo con el numero 85”.
El joven sólo vestía un “pantalón de mezclilla de color azul, bóxer gris, cinturón piteado el cual tiene la figura de la cara de caballo en la hebilla, y puesta sobre los brazos una playera tipo polo de color verde con figuras de Mickey Mouse en color rojo”.
El cuerpo no fue trasladado a la morgue a las 2:10 de la tarde, hora en que terminaron las diligencias. En el Servicio Médico Forense los familiares estuvieron acompañados de integrantes del Colectivo contra la Tortura y la Impunidad.

Llama a las autoridades estatales a hacer una investigación ejemplar

El luchador social y sobreviviente de la masacre de El Charco, Efrén Cortes Chávez insistió en que la desaparición y el asesinato de su sobrino, el estudiante de Veterinaria Jorge Cortés Carmona, fue un crimen político por su relación de parentesco.
En una conferencia de prensa con representantes del Colectivo de Organizaciones Sociales del Estado de Guerrero denunció que el gobernador Héctor Astudillo Flores guardó silencio cuando se le pidió su intervención, y la Fiscalía General del Estado (FGE) fue muy lenta en la localización del joven de 24 años, además de que el cuerpo tiene indicios de tortura.
Aseguró que el siguiente día al de su desaparición, el lunes 30 de octubre, hombres desconocidos llamaron al número telefónico del papá de la víctima, y desde el anonimato dieron a entender que ellos sabían dónde estaba el muchacho y podían ayudarlos a localizarlo, sin pedir rescate.
Indicó que los registros telefónicos fueron entregados a las autoridades y no hubo más información del caso, hasta que encontraron su cuerpo enterrado en un paraje rumbo a la comunidad de San Nicolás, por la colonia Miguel Alemán de la cabecera municipal de Cuajinicuilapa, y la localidad de El Comal.
Estimó que el cuerpo fue enterrado para desaparecerlo, y eso implicaría que el gobierno sabía dónde se encontraba, “¿o quién le dio el pitazo?”.
En tanto no haya una investigación profesional con resultados comprobables y científicos, dijo que insistirá en que el ataque a su sobrino pudo tener una motivación política, debido a las actividades políticas del luchador social. Subrayó que la vida de su familia es lícita.
Aclaró que independiente de los resultados del caso, sean responsables o no las autoridades, hay responsabilidad legal del Estado que debe garantizar la vida de los ciudadanos.
Señaló que la FGE no actuó hasta que la Red Solidaria Década contra la Impunidad solicitó acciones urgentes a las autoridades del Estado mexicano y a organismos internacionales. Entonces, comenzó la aplicación del protocolo de investigación compartida para casos de desaparición forzada.
Llamó a las autoridades estatales a hacer una investigación ejemplar “no de simulación. Si hay agentes estatales culpables materiales o intelectuales, o no, debe haber una sanción ejemplar”.
También exigió un pronunciamiento o deslinde del gobernador Héctor Astudillo Flores, “para que explique por qué la autoridad cayó, hubo silencio gubernamental, no hubo comunicación con la familia”.
Del Colectivo estuvieron representantes la Asamblea Popular de los Pueblos de Guerrero (APPG), de los mineros de Taxco, del Sindicato Único de Trabajadores del Colegio de Bachilleres (Sutcobach), colonos del Nuevo Mirador, y el integrante de la desaparecida Comisión de la Verdad, Nicomedes Fuentes García.
Consultado sobre la inseguridad en la entidad, Fuentes García aseguró que el grado de violencia no puede entenderse sin la connivencia de las autoridades.
Aunque hay operaciones militares y policiacas, estimó que hay cierto grado de contención en lugares estratégicos, como Acapulco, no así en las regiones.
“Es grave todo lo que ocurre, no basta toda esa movilización del Ejército y cuerpos de seguridad porque hay presunción de que están involucrados, y en esa circunstancia no puede hacer ninguna seguridad para nadie”,  advirtió.
Mencionó que en la época conocida como la guerra sucia, de la década de 1970, hubo una decisión de Estado para localizar y eliminar un movimiento guerrillero, que no llamaban así, sino de delincuentes, pero no fueron sólo contra los guerrilleros sino tras los familiares y la población que podía protegerlos, “el daño de aquel tiempo no ha sido reparado, no ha habido justicia ni verdad”.
Ahora, señaló que la situación es más compleja por el involucramiento de grupos criminales, “que no podría ocurrir sino fuera por la connivencia del Estado”.

Hallan muerto al estudiante de Veterinaria en Cuajinicuilapa; estuvo 10 días desaparecido

El luchador social y sobreviviente de la masacre de El Charco, Efrén Cortés Chávez informó que a 10 días de no saber de su paradero, su sobrino Jorge Cortés Carmona fue hallado muerto en un paraje entre los poblados de San Nicolás y El Tamal, en el municipio de Cuaujinicuilapa.
Indicó que el cuerpo fue identificado por su hermano por la ropa que llevaba puesta el día que desapareció.
Sus restos fueron trasladados al Servicio Médico Forense en Acapulco para la necropsia de ley, con la que se determinará la causa de muerte.
De acuerdo con la ficha de la acción urgente que emitió la Red Solidaria Década contra la Impunidad, el joven de 24 años de edad originario de Cruz Grande, se encontraba en la cabecera municipal de Chuajinicuilapa cursando un seminario de titulación en la escuela de Veterinaria y Zootecnia, donde concluyó sus estudios de licenciatura.
Sus familiares detallaron que el sábado 28 de octubre por la noche estuvo en una reunión con sus compañeros de escuela, lo último que se supo de él es que acudió a una tienda de conveniencia la madrugada del domingo 29.
En la acción urgente se solicitó la intervención de los tres niveles de gobierno para garantizar su integridad física y su vida, también se dio vista a la Comisión Nacional de Derechos Humano y las representaciones en México de organismos internacionales.

Lleva 9 días desaparecido en Cuajinicuilapa el estudiante de veterinaria de la UAG

El estudiante de la Escuela de Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Jorge Cortés Carmona quien es sobrino del luchador social y sobreviviente de la masacre de El Charco, Efrén Cortés Chávez, cumplió nueve días desaparecido sin que las autoridades hayan informado a los familiares los avances de las investigaciones a pesar de que han presentado elementos claves para su localización.
Cortés Carmona de 24 años y originario de Cruz Grande del municipio de Florencio Villarreal desapareció la noche del sábado 28 de octubre en Cuajinicuilapa, región de la Costa Chica, ahí el joven cursaba su seminario de titulación.
Según sus familiares el joven esa noche acudió a una fiesta y desapareció cuando fue a comprar a una tienda de conveniencia.
Consultados vía telefónica, Efrén Cortés Chávez y la secretaria técnica de la Red Solidaria Década contra la Impunidad (organismo que da acompañamiento a los familiares del desaparecido), María Magdalena López Paulino informaron que las autoridades federales y estatales no les han dado a conocer avances de las investigaciones, incluso Magdalena López denunció que hay algunas irregularidades que obstaculizan la investigación.
Denunció que la mesa 8 del Juzgado Octavo de Distrito con sede en Acapulco en donde los familiares solicitaron un amparo para que las autoridades rindan un informe ante la posibilidad de que Cortés Carmona haya sido detenido por alguna corporación policiaca, se negó a recibir el viernes pasado documentos con los que Efrén Cortés quiso aportar elementos para su localización.
Informó que los trabajadores de ese juzgado argumentaron que esos documentos ya habían sido requeridos en la solicitud de amparo.
Magdalena López informó que los documentos rechazados son copias de lo actuado por parte de la Fiscalía General del Estado (FGE) y los lugares donde pueden ir a buscarlo, entre éstos el cuartel militar de Acapulco.
Informó que en respuesta a la solicitud de amparo el viernes pasado ese Juzgado concedió la suspensión definitiva y les pidió a los familiares que el desaparecido tenía que ir a firmar, lo cual les pareció ridículo, Cortés Chávez les dijo que ante la ausencia de la víctima directa sería él quien firmaría.
Los familiares y la Red solicitaron el 31 de octubre la intervención del Grupo de Trabajo contra las Desapariciones forzadas de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y del Comité contra las Desapariciones Forzadas de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Consultado vía telefónica, Cortés Chávez insistió que las autoridades investiguen la línea política ya que no descartó que la desaparición de su sobrino esté vinculada con su activismo social y político.
Exigió a las autoridades que respondan a los recursos legales y políticos a los que han recurrido para la presentación con vida de Jorge Cortés. “Se tiene que saber lo que pasó y dónde está, no se puede perder una persona así nomás y de esa forma”, expresó.
Dijo que la FGE ya tiene argumentos sólidos y que debe empezar a requerir a todas las personas implicadas o que saben quién se lo llevó, insistió que “nosotros pensamos que puede ser un móvil político, una represalia dirigida hacia mí pero que la estén enfilando hacia mi sobrino”.
Añadió que si no es así el gobierno debe actuar en su localización y deslindarse, “y presentar una investigación seria a efecto de que demuestre que si no son ellos (el gobierno) que presente a los responsables”.
Explicó que la población de Cuajinicuilapa no es muy grande, “allí todo mundo se conoce y a nosotros nos ha llegado información de que puede estar por acá (en Cuajinicuilapa), pero es la fiscalía la que debe de ver qué es lo que pasó”.
Admitió que aunque no tienen mucha confianza en la FGE ven que está investigando, “pero sí queremos que la agilice porque mi sobrino todavía no aparece, y si la fiscalía estatal no tiene la capacidad para resolver el caso, que intervenga la Procuraduría General de la República (PGR) porque se necesita que se avance”.
Declaró que ya entregaron a la Fiscalía estatal información valiosa que se debe rastrear, por ejemplo los teléfonos del desaparecido y de las personas que estaban con él el día que desapareció. “Hay personas que si no son culpables sí deben de saber qué pasó”, insistió que la FGE ya tiene toda esta información, pero que no hay avances.

Denuncian desaparición en Cuajinicuilapa de un sobrino del sobreviviente de El Charco, Efrén Cortés

La Red Solidaria Década contra la Impunidad denunció que desde hace tres días se desconoce el paradero del sobrino del luchador social y sobreviviente de la masacre de El Charco, en Ayutla, Efrén Cortés Chávez.
El joven Jorge Cortés Carmona se encontraba en Cuaijinicuilapa cursando un seminario de titulación en la escuela de Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG).
En un escrito solicita a las autoridades y organismos nacionales e internacionales de derechos humanos una acción urgente para garantizar la integridad física y la vida del joven de 24 años, originario del municipio de Cruz Grande, quien concluyó en el último ciclo escolar sus estudios de licenciatura.
Informó que la última información de su ubicación fue que acudió a una tienda de conveniencia del centro de Cuajinicuilapa, en la noche. Está desaparecido desde la madrugada del domingo.
Conforme a lo expuesto en la Convención Americana de Derechos Humanos, en sus artículos sobre derecho a la vida, a la integridad y la libertad personal, solicitó que las autoridades tomen las medidas necesarias para la presentación con vida de Jorge Cortés Carmona, una efectiva investigación que conduzca a la aparición con vida del estudiante, el esclarecimiento de los hechos denunciados y la sanción de los responsables materiales e intelectuales de este acto, para garantizar que hechos como el ocurrido no se repitan.
En el documento se dirigen al presidente Enrique Peña Nieto, al secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong, al gobernador Héctor Astudillo Flores, al secretario general de gobierno Florencio Salazar Adame, al presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) Luis Raúl González Pérez, al procurador de la República Raúl Cervantes Andrade, al subsecretario de Asuntos Jurídicos y Derechos Humanos de Gobernación, Roberto Campa, así como a las representaciones de México en la Misión Permanente ante Naciones Unidas, la Embajada en las Comunidades Europeas, y Observadora Permanente de México ante el Consejo de Europa, y ante la Organización de los Estados Americanos (OEA).