Acuden cientos de feligreses a la misa de Domingo de Ramos en el Zócalo de Acapulco

El arzobispo de Acapulco, Leopoldo González durante la bendición de cruces de palma del Domingo de Ramos en el Zócalo de Acapulco Foto: Jesús Trigo

Daniel Velázquez

Cientos de feligreses asistieron a la misa de Domingo de Ramos que encabezó el arzobispo de la Arquidiócesis de Acapulco Leopoldo González González en la catedral de Nuestra Señora de la Soledad en el Zócalo.
Antes de la misa hubo una procesión encabezada por el arzobispo en el Zócalo, antes de ingresar a la catedral.
En la misa de 10 de la mañana el templo estuvo lleno, muchos de los creyentes se quedaron afuera con sus adornos de palma en alto y permanecieron de pie en espera de que salieran a bendecir las palmas.
Fue una misa larga, donde se narró toda la pasión de Cristo, desde la entrada de Jesús a Jerusalén hasta la crucifixión, muchas personas de pie con un calor intenso, muchas personas con abanico y otros simplemente resistiendo el clima.
Cuando la misa concluyó muchas personas se acercaron hacia el altar para conseguir la bendición de las palmas por el arzobispo, otros se quedaron afuera donde también acudió un sacerdote a bendecir los ramos.
En el Zócalo, donde cada día hay más comerciantes que paseantes, este domingo se instalaron al menos medio centenar de vendedores de palmas con motivo del Domingo de Ramos.
La estancia de los nuevos puestos es temporal, algunos sólo pagaron permiso por dos días, el sábado para apartar el lugar y el domingo para vender.
Los comerciantes de Puebla y Estado de México son los que indicaron que pagaron un permiso para vender, pero se negaron a precisar el costo.
Los artesanos de Zitlala, que se instalaron en las bancas y pasillos del Zócalo, algunos dijeron que este año no pagaron porque su estancia es sólo por un día.
Los artesanos tejen las palapas y las adornan con flores mientras los creyentes católicos se acercan a preguntar precios y escoger las que más les gustan, los precios la mañana del domingo empezaron en 20, 25 o 30 pesos para las más sencillas y así los precios se elevan hasta 60 pesos los ramos hechos con trigo.
La estimación de los artesanos ayer por la mañana era vender hasta 100 palapas este día. Las palmas las tejen hombres, mujeres y adolescentes.

 

Recuerdan en Tlapa al obispo Alejo Zavala como promotor de los derechos humanos

El director de Tlachinollan, Abel Barrera Hernández habla ante los feligreses que asistieron a la catedral de Tlapa al homenaje al obispo Alejo Zavala Castro Foto: Carmen González Benicio

Carmen González Benicio

Tlapa

Las cenizas del primer obispo de Tlapa, Alejo Zavala Castro, fueron recibidas por decenas de feligreses que se concentraron en la entrada de la ciudad para acompañarlo en su recorrido a la catedral de San Agustín, donde fue depositada la urna.
Durante la misa se destacó su caminar al lado de las comunidades indígenas y la promoción y defensa de los derechos humanos en una zona olvidada y marginada.
A su llegada a catedral las cenizas fueron recibidas con el repique de campanas y escoltadas por los sacerdotes hasta el altar del Señor del Nicho, donde se celebró la misa y se colocó su báculo, su hábito coral y su fotografía.
El encargado de la misa fue el arzobispo Óscar Roberto Domínguez Couttolenc, quien lo sustituyó como segundo Obispo en la Diócesis de Tlapa. Entre sus reflexiones recordó que se ordenó sacerdote el 17 de diciembre de 1966 y fue nombrado obispo por el episcopado el 4 de enero de 1992 y su ordenación episcopal el 25 de marzo de 1992 en la ciudad de Tlapa y su paso por Chilapa.
Mencionó que la ceremonia era para despedir y decir un hasta luego a Zavala Castro en su caminar por la Montaña, donde llegó a los pueblos que reconoce en situación difícil, lo que le constaba como segundo obispo.
Dijo que fue una persona sin deberse a intereses personales, humilde, y trajo la esperanza a la zona, así como a varias congregaciones como las hermanas Clarisas que lo estuvieron acompañando.
Mencionó que se forjó a la luz del pueblo, en su fe, para entender cómo desgastó su vida en la Montaña.
Y que fue un gran hombre ante los problemas que tenía porque se propuso construir un seminario para los jóvenes y lo logró; al llegar a Chilapa también remodeló el seminario, por lo que su obra no solo fue espiritual sino también material.

Fue “el pastor de la Montaña”: Abel Barrera

El director del Centro de Derechos Humanos de la Montaña, Abel Barrera Hernández, se refirió ahí a Alejo Zavala como un hombre sencillo, huérfano a los cuatro años, que sus tías cuidaron, a quien le gustaba el básquetbol y sabía contemplar la realidad.
Recordó que fue el papa Juan Pablo Segundo quien anunció la Diócesis de Tlapa, en la Montaña, donde llegó a dar esperanza a más de 700 comunidades que vivían momentos difíciles en 1992, por lo que fue el pastor de la Montaña que con su lema en nombre de Dios atrajo a las personas.
Agregó que con él llegaron a la Montaña varias congregaciones a las comunidades más lejanas, porque consideró que era necesario caminar al lado de los pueblos, del comisario, del rezandero y de las cofradías.
Barrera Hernández contó que el obispo Alejo, cuando estaba enfermo, les externó que quería regresar a la Montaña, por lo que con el depósito de sus cenizas se cumplió su voluntad.
Destacó que toda su obra fue con los más pobres, los desamparados y enfermos a quienes les tocaba la cabeza infundiendo fe.
Dijo que en su plan pastoral de la Diócesis de Tlapa les dio a los laicos un papel importante más allá de lo religioso, donde vio la importancia de las Asambleas comunitarias para robustecer la esperanza de los pueblos.
Además de implantar una cultura de los derechos humanos al dar vida al Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, porque se demandaba justicia, respeto y dignidad a los pueblos indígenas.
Alejo Zavala Castro “fue un testimonio de luz en la oscuridad, el pastor de la Montaña, esperanza de hombres y mujeres en una región difícil, pero hermosa”.

Autoridades religiosas en la despedida

La urna con sus cenizas la trasladaron a Tlapa el obispo de la diócesis Chilpancingo–Chilapa, José de Jesús González y el arzobispo de Acapulco, Leopoldo González González. Provenían de Chilapa, donde Zavala Castro fue obispo del 19 de noviembre de 2005 al 20 de junio de 2015. Las entregaron para que las llevaran dos sacerdotes en un carro adornado con flores y su fotografía para su recorrido por la avenida Colegio Militar, la calle Añorve, Morelos y Fonseca, que llevan a la catedral.
Lo cobijaron decenas de estandartes que llevaban los integrantes de las juntas o comités católicos de colonias y comunidades, así como los grupos religiosos al interior de la catedral, y le acompañó una banda de música de viento.
Lo recibieron el obispo de Tlapa, Dagoberto Sosa Arriaga, los arzobispos Carlos Garfias Merlos, de Morelia y Óscar Roberto Domínguez Couttolenc, de Tulancingo Hidalgo, quien fue el segundo obispo en esta región. Además del rector del seminario Tonantzin Guadalupe, Aquilino García Carranza y el párroco Valente Meza Jiménez.
Antes de concluir la misa se formó una valla por sacerdotes y religiosas para resguardar su paso hacia la capilla de la virgen del Carmen donde quedaron sus cenizas que depositó el arzobispo Óscar Roberto Domínguez, volvieron al altar para cerrar la ceremonia.
A partir de ese momento quienes lo conocieron se formaron en fila para pasar a ver la urna con sus cenizas.
En el atrio de la iglesia se colocaron fotografías de su recorrido por las comunidades de la Montaña, que las personas se acercaron a observar.
Alejo Zavala Castro nació el 31 de diciembre de 1941 en Galeana, Michoacán y murió el 02 de noviembre de 2025, a los 83 años, en Morelia.

 

Celebran feligreses el 493 aniversario de la primera aparición de la Virgen de Guadalupe

Feligreses católicos acuden a la catedral de Nuestra Señora de la Soledad para agradecer a la Virgen de Guadalupe en su día Foto: Karina Contreras

Feligreses católicos acudieron a la Catedral de Nuestra Señora de la Soledad, ubicada en el Zócalo, para la misa por el día de la Virgen de Guadalupe.
En el lugar había varias madres con niños recién nacidos vestidos como el indio Juan Diego para cumplir promesas a la Virgen, este 12 de diciembre que se cumplió el 493 aniversario de la primera aparición de la Virgen de Guadalupe en el cerro del Tepeyac.
A la misa de mediodía acudieron decenas de personas que llenaron la Catedral para agradecer los favores a la virgen y cantarles Las Mañanitas.
A un costado, dentro de la catedral, se adornó un cuadro con la imagen de la Virgen de Guadalupe y una figura del indio Juan Diego que en su manto tiene reflejado la imagen de la Virgen Morena.
Alrededor de ella tenía varios ramos de rosas de diversos colores, sobresaliendo las rojas, que fueron dejadas por feligreses devotos de ella.
Al finalizar la misa los padres con sus hijos se acercaron a tomarse fotos con la imagen. Una de ellas fue la señora Carolina Villasana, quien dijo que llevó a su nieto de dos meses ante la Virgen de Guadalupe para que lo cuide.
Comentó que le prometieron a la Virgen llevárselo, pues recordó que el embarazo de su hija fue muy difícil. Indicó que aunque padece problemas de salud, confía en el milagro de la Virgen de Guadalupe para tenerlo plenamente recuperado.
Durante el día la gente estuvo yendo la Catedral para llevar flores y veladoras en su día a la Virgen de Guadalupe. (Karina Contreras).

Organizan vecinos una peregrinación por la virgen para pedir por las víctimas de Otis

Pocos vecinos de la colonia Centro en la avenida Costera en una de las pocas peregrinaciones por la Virgen de Guadalupe este año, otro de los efectos del huracán Otis Foto: Argenis Salmerón

Este lunes se llevó a cabo una peregrinación en la avenida Costera, en honor a la virgen de Guadalupe, para pedir por las víctimas del huracán Otis.
Unos 50 feligreses de la colonia Centro, de la iglesia la Divina Providencia, caminaron por la Costera después de las 5 de la tarde.
Al frente del contigente iba una efigie de la Virgen de Guadalupe, que fue cargada por cuatro hombres.
Mientras que otros entonaron cánticos y además lanzaron cohetes al aire. Atrás venían los automóviles de los feligreses.
Los feligreses ocuparon un carrill de la Costera, en el sentido del Asta Bandera al zócalo y no iban acompañados por policías viales.
En declaraciones a El Sur, el vecino Salomón Hernández dijo que la peregrinación estaba dedicada a las víctimas del huracán.
Afirmó que cada año, a excepción de cuando estuvo presente el coronavirus, han realizado la peregrinación a la Virgen de Guadalupe con diferentes peticiones.
“Esto es una fiesta para la virgen. Esta vez pedimos por las víctimas del huracán Otis y que nos perdone nuestros pecados”, acotó.
Pidió a la Virgen de Guadalupe que interceda ante Dios, para que cuide y protega a los habitantes de Acapulco, que ya no azote la naturaleza al puerto.
Por último, recomendó a los acapulqueños hacer oración constante, pedir perdón por sus pecados y acercarnos a Dios. (Argenis Salmerón).

 

No ser indiferentes ante los desplazados por la violencia, pide el arzobispo a feligreses

El arzobispo de la Arquidiócesis de Acapulco, Leopoldo González González durante la misa en El Encinal, en la parte alta del poblado de Carabalí Foto: Karina Contreras

Karina Contreras

El arzobispo Leopoldo González González llamó a no ser indiferentes “ante tantas familias que están dejando sus hogares por la inseguridad y el miedo por la amenaza de bandas criminales de nuestra región”.
El arzobispo de la Arquidiócesis de Acapulco, que comprende Costa Chica y Costa Grande, añadió: “Sobre todo Tecpan están llegando de la parte alta donde ha habido tantas situaciones difíciles”, en referencia al desplazamiento de familias del ejido de San Antonio de Las Tejas.
Pidió a los feligreses orar y no ser indiferentes ante los asesinados, ejecutados y desaparecidos. “Cuan-do tengamos noticias de alguna de estas cosas que nuestro corazón pida por quien fue víctima y su familia. Si conocemos y podemos hacer sentir la cercanía de nuestro afecto no dejemos de hacerlo. Pero al ver una noticia de estas no pasemos delante así como así, den una suplica al señor para que le dé el eterno descanso y cuide de su familia”.
Tampoco ser indiferente ante “tantas personas que son extorsiones por cobro de cuotas o piso, por cobro de cosecha de sus productos o la compra de abarrotes, de materiales de construcción. No ser indiferente porque son algo que causa mucho daño”.
El jerarca católico subió al cerro de El Encinal, ubicado en la colonia Carabali, para realizar una misa por el 14 aniversario del monumento Cristo Rey de La Paz ante alrededor de cien feligreses.
En su mensaje dijo que en esa oración pedían a Dios por la paz en la ciudad y la región. Pidió a los católicos desterrar la violencia de los hogares y que está Pascua sea un momento para recibir en el hogar la paz con la que el señor Jesús saluda.
El jerarca católico dijo que este miércoles “sea camino a la bendita imagen de Cristo Rey de La Paz”, y los llamó a perdonar, que no quiere decir que se olvide, pero sí sanar el alma.
Dijo que cada uno debe ser un artesano de paz. Los fieles católicos subieron una pendiente de más de 500 metros para llegar al punto donde se realizó la misa. Muchos aprovecharon para tomarse la foto con el arzobispo, quien encabezó la liturgia tras dos años de no realizarla por la pandemia del Covid-19.
Al concluir la misa las personas se dirigieron a la gran piedra desde donde se tiene una vista espectacular de Acapulco y, otros, primero se dirigieron al monumento de Cristo Rey de La Paz, donde se tomaron fotografías.

 

Hay un “fanatismo rebasado” que lleva a la violencia a los feligreses de Apango, dice el obispo

El obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza informó que la inconformidad de la reubicación del sacerdote de Mártir de Cuilapan es por un “fanatismo rebasado” de los feligreses que lo apoyan, quienes bloquearon la parroquia de Apango y seis capillas más de la cabecera municipal, pero será cambiado.
Recordó que hace un mes en su visita a Atliaca, los feligreses lo retuvieron durante 3 horas dentro de una capilla para exigir que el sacerdote Carlos Cristino Luna no sea reubicado, “me parece preocupante, ya que el fanatismo de los feligreses los está conduciendo a una conducta de violencia extrema”.
Entrevistado en sus oficinas del obispado en la capital, Rangel Mendoza dijo que la decisión de reubicar al sacerdote Cristino Luna de Apango es irreversible, y será trasladado en los próximos días a la parroquia de San Martín Caballero de Acamixtla, municipio de Taxco.
Explicó que la decisión de remover al sacerdote fue a causa del fanatismo que manifiestan los feligreses hacia Cristino Luna, y sostuvo que durante una reunión privada le comunicó el decreto, “sin embargo, el sacerdote se lo reveló a la gente”.
Recordó que hace un mes durante una visita a Apango para realizar una procesión de dos horas en el pueblo, al terminar y retirarse a los ornamentos en la sacristía “los feligreses entraron y me encerraron”.
Indicó que solicitó salir de la oficina para ir al sanitario, “y me percaté que el sacerdote estaba cerrando las cadenas del portón de la sacristía, mientras los pobladores me exigían que el párroco se quedara, todo estaba orquestado y calculado”, expuso.
Rangel Mendoza reconoció que este incidente influyó en la decisión de remover al párroco, así como el “exagerado” fanatismo que los feligreses profesaron en ese momento al sacerdote, “escuché las oraciones que hacía todo el pueblo, ya que era la procesión del Santísimo Sacramento, pero escuchaba a la gente echarle porras al padre en vez de hacer oraciones, es ahí donde confirmé que hay un excesivo fanatismo”.
Recalcó que si sigue el fanatismo en Atliaca y Apango será peligroso, ya que las mujeres acuden a la iglesia con la cabeza cubierta, se hincan para recibir el sacramento y hay separación de hombres y mujeres, “esto ya me está sonando a un cierto fanatismo, incluso los de Atliaca me entregaron cartas con mensajes groseros y ofensivos, según son personas evangelizadas, pero a mi se me hizo un acto totalmente ofensivo”.
Agregó que la conducta de los feligreses no es la correcta, ya que la iglesia no actuará por presiones y tampoco con amenazas, aunque reconoció que detrás de los protestantes hay intereses ajenos, “que desconozco por qué ocurran”.
Del bloqueo en la parroquia de San Francisco de Asís en Apango y en capillas de las comunidades de Zotoltitlán, Hueyitlalpan, Ahuexotitlán, Xicomulco, Tebernillas y Aixcualco, desde el domingo pasado, donde fueron suspendidos los servicios religiosos, Rangel Mendoza dijo que esta reacción obedece a “movimientos primarios”.
Señaló que en su visita a Apango comunicó a los religiosos el cambio del nuevo sacerdote del Santuario de los Mártires de Taxco, “cuando necesiten alguna celebración yo tengo el personal que los atienda, los sacerdotes deben disciplinarse como en el ejército o en la escuela”.
-¿Entonces, debido a los conflictos no teme por la integridad de los nuevos párrocos en Apango?
-En mi opinión los feligreses que protestan no pertenecen a una autentica evangelización, ya que deberían ser tolerantes, honestos y perdonar al prójimo, personalmente sí temo por la integridad del párroco nuevo, le daré posesión en otro lugar, posiblemente en Tixtla.
Rangel Mendoza expuso que el “modus operandi” en Guerrero es protestar, “sin embargo, ellos no tienen autoridad para cerrar las iglesias, son edificios federales y el responsable de esas iglesias es el obispo y el párroco que yo pongo, de cierta manera están quebrantando las normas federales, pero también son católicos y cristianos y yo estoy dispuesto a escucharlos, a dialogar con ellos, siempre y cuando acaten lo que yo estoy ordenando porque hay un orden en la iglesia, yo no caeré en su juego”, dijo.
-Pero siguen tomadas las capillas y la parroquia de Apango ¿Cuál es la solución?, preguntó este reportero.
-Si verdaderamente son católicos todos deben tener disciplina, si ellos quieren un servicio tengo a los sacerdotes preparados para lo que quieran consultar, sin embargo, yo fui a hacer la procesión y descubrí que era una trampa.
Acerca de la petición de los inconformes para reunirse con él, Rangel Mendoza dijo que la única manera será dialogar con una comisión, ya que una multitud generaría violencia, “si ellos solicitan reunirse conmigo, de manera decente y ordenada, yo estoy con las puertas abiertas a dialogar, pero piden que Atliaca no pertenezca a la parroquia de Apango, y que se quede el sacerdote, quieren dialogar pero ya tienen las soluciones, y no estoy de acuerdo”.
-¿Y no teme usted un conflicto armado?
-Hay un grave problema de inseguridad, donde muchos delincuentes están infiltrados, tengo el conocimiento de que en esa zona están irrumpiendo grupos armados, y en asuntos como éste puede mezclarse el fanatismo y la delincuencia, yo veo esto como posibilidad muy real y ante todo debo deslindar a la iglesia.
Reveló que a causa de todos los problemas surgidos, el sacerdote hace pocos días solicitó su reubicación de Atliaca, “ya que no aguantaba a los feligreses”.
-¿Entonces por qué hay tanto fanatismo, si el párroco finalmente se quiere ir? ¿Cuál es su interés?
-Es un doble juego y una irresponsabilidad del padre, públicamente él me dijo que quiere salir de Atliaca y aún permanece ahí, yo creo que le falta sinceridad y está jugando doble.