Se mantiene en 47 el número oficial de muertos y baja a 48 el de desaparecidos

Juan Luis Altamirano Uruñuela

La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) reportó los avances en el décimo primer día de trabajo de las acciones para la población afectada por el huracán Otis en Guerrero.
El gobierno estatal mantiene la cifra de 47 personas fallecidas a causa del huracán, en tanto que la cifra actualizada de las personas no localizadas es de 48, 11 menos que la reportada en el décimo día, cuando fueron 59.
La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) indicó el aumento de la fuerza de trabajo en la zona afectada, pasando de 11 mil 500 a 16 mil 550 elementos desplegados, 10 mil de la Guardia Nacional y 6 mil 500 del Ejército.
Por su parte, en total se han distribuido 142 mil 905 despensas y 775 mil 215 litros de agua y cuentan con 3 mil 815 canastas básicas disponibles para entrega. En el centro de acopio Mundo Imperial hay 58 mil 568 despensas y 507 mil 258 litros de agua para su distribución.
Mediante cinco cocinas comunitarias y 13 comedores comunitarios se han entregado 243 mil 952 raciones de comida y ocho tortilladoras han producido 49 mil 270 kilogramos. Precisaron que nueve plantas potabilizadoras han distribuido 608 mil 600 litros de agua.
En cuestión médica, han brindado 3 mil 220 consultas, además de realizar 11 evacuaciones. En tanto que, por medio de aerolíneas comerciales, se trasladaron a 3 mil 403 personas.
En lo referente a la limpieza, la segunda fase tiene un avance de 99 por ciento y en las avenidas de Hermenegildo Galeana, Huehuetepec, avenida Tecnológico, avenida Gran Vía Coloso, Caletilla, avenida López Mateos, La Candelaria y Almendros.
Nueve plantas de energía, 14 unidades de maquinaria pesada para remoción de lodo y escombro y 141 motorsierras se encuentran en operación, además de 11 aviones y seis helicópteros.
Reportan que hay disponibles 738 paquetes de enseres domésticos para la entrega y hay 15 mil paquetes en etapa de organización para la distribución, además, destacan el restablecimiento de los servicios bancarios.
“Inicio del restablecimiento de la economía a través de la operación de sucursales de Banjercito ubicadas en Acapulco y Pie de la Cuesta, donde se permite disposición de efectivo”, indican.
La Secretaría de Marina cuenta con 7 mil 580 elementos desplegados y una distribución total de 59 mil 151 despensas y 402 mil 119 litros de agua. Además, cinco cocinas móviles han entregado 10 mil 490 raciones de comida.Cuentan con dos tortilladoras y cinco plantas potabilizadoras de agua, que han producido 321 mil 793 litros.
En lo referente a la atención médica, la dependencia ofreció mil 507 consultas, mil 337 curaciones menores, 21 cirugías, 50 hospitalizaciones y 148 sesiones de hemodiálisis.
Los buques de la dependencia brindaron 137 mil litros de diésel, 35 mil litros de turbosina y 80 mil litros de gasolina. Además apoyaron en la remoción de 124 toneladas de escombros. En total se han recuperado 26 embarcaciones y se mantienen en operación siete helicópteros, cinco aviones, 12 buques y 122 vehículos.
Se ha liberado la totalidad de la ruta Base Naval a la avenida Escénica y entronque Puerto Marqués y de Puerto Marqués-Boulevard de las Naciones-Aeropuerto Internaconal de Acapulco, presentando un avance de 20 por ciento en las vialidades de la colonia Icacos.
La Comisión Nacional de Agua (Conagua) distribuyó un millón 874 mil 400 litros de agua mediante líneas de conducción y tandeo. Para hospitales se destinaron 520 litros de agua, 20 mil a refugios temportales y 60 mil para plantas potabilizadoras.
En operación tienen 152 pipas de Conagua, Sedena, gobiernos estatales y municipales. Especifican que hay 17 plantas potabilizadoras provenientes de diversas entidades públicas.
La Secretaría del Bienestar cuenta con 150 mil 20 viviendas censadas, entre Acapulco y Coyuca de Benítez, con un despliegue de dos mil 660 servidores de la nación y un recorrido de 636 colonias y comunidades. Añaden que 5 mil jóvenes están registrados al programa Jóvenes Construyendo el Futuro para integrar 200 brigadas de limpieza y reconstrucción.
La Comisión Federal de Electricidad (CFE) reporó un avance de 99 por ciento en el restablecimiento de energía eléctrica, con un despliegue de 2 mil 900 elementos en labores.
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) afirma que la conectividad terrestre con Acapulco se encuentra totalmente restaurada, además de la transportación de 20 mil 58 personas y 300 elementos, 10 vehículos, 100 equipos menores y más de 150 equipos de maquinaria en operación.
“23 puntos carreteros rehabilitados al 100 por ciento de los 23 que presentaron afectaciones. Con ello, se reestablece la conectividad total con el puerto de Acapulco”, puntualizaron.
El sector salud cuenta con mil 53 profesionales trabajando, además de 45 unidades móviles que han llevado a cabo 18 mil 802 atenciones médicas y 355 atenciones de urgencia y 16 mil 199 intervenciones en primera atención.
A 344 familiares de pacientes que fueron trasladados a hospitales de Ciudad de México y Chilpancingo, les han brindado comida y albergue, además de trabajar en 32 colonias de Acapulco para prevenir riesgos sanitarios, atendiendo a 62 mil 47 personas.
La Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) terminó el levantamiento de información en 60 zonas prioritarias, sobre el acceso a infraestructura y daños.
En la fase de diagnóstico, tienen 33 por ciento de avance para registrar afectaciones en mercados, plazas, jardines, deportivos, centros comunitarios, culturales y edificios gubernamentales, así como 98 cédulas sobre equipamiento, 53 sobre espacios y 56 sobre servicios públicos.
El gobierno de Guerrero y el municipio de Acapulco han retirado mil 354 toneladas de basura y mantienen en operación 12 refugios, que atienden mil 488 personas; además de que en 12 comedores comunitarios y seis refugios han brindado 66 mil raciones de comida por día.
De 149 escuelas reportadas con daños, han visitado 68 y se habilitaron 23 sucursales bancarias y cajeros automáticos. En total, 2 mil 143 elementos trabajan en tareas de limpieza, seguridad y alimentación.
El Centro de Mando Secundario Asipona reportó el retiro de 681 toneladas de basura inorgánica, 2 mil 956 toneladas de basura orgánica y 455 toneladas de escombro y cascajo. Además de la extracción de 240 mil litros de agua en zonas inundadas.

Detallan pormenores de entrega de canastas básicas

Este sábado, la secretaria de Economía, Raquel Buenrostro Sánchez, dio a conocer los detalles del programa de entrega de canastas básicas a la población afectada por el huracán Otis.
Como parte de las acciones del Plan General de Reconstrucción, Buenrostro recordó que 250 mil familias recibirán semanalmente, durante tres meses, una canasta básica de 24 productos alimenticios.
“Con el objeto de hacer lo más rápido posible esta entrega y considerando que en algunos lugares todavía no está restablecida la energía eléctrica, las primeras canastas básicas no contarán con algunos productos frescos, como es la carne o algunos vegetales y, por lo tanto, se verán sustituidos por alimentos en conserva”, especificó.
Indicó que, en la primera etapa, la canasta contendrá 35 piezas: una botella de aceite, un kilo de arroz, seis latas de atún, un kilo de azúcar, lata de chiles jalapeños, un kilo de frijol negro, un paquete de huevo, jabón de tocador, cinco litros de leche, pan de caja, papel higiénico, pasta para sopa, cuatro latas de sardina, cuatro kilos de tortilla, un kilo de lenteja, un kilo y medio de sal, un puré de tomate y verduras en coserva.
Aclaró que los productos serán entregados en una caja y además se hará la entrega de una charola de huevo. Indicó que hay un aproximado de dos semanas para estabilizar las entregas y “migrar” a las canastas que contienen artículos perecederos o frescos.
La seguna etapa contendrá una botella de aceite, un kilo de arroz, dos latas de atún, un kilo de azúcar morena, un kilo de carne de res, un kilo de cebolla, chile jalapeño, un kilo de carne de cerdo, un paquete de frijol en grano, un casillero de 18 huevos, jabón de tocador, un kilo de jitomate, cinco litros de leche, un kilo de limón, un kilo de manzana, un kilo de naranja o piña, pan de caja, un kilo de papa, papel higiénico de cuatro piezas, pasta para sopa, un kilo de carne de pollo, una lata de sardina, cuatro kilos de tortilla y un kilo de zanahoria.
Precisó que las cadenas Soriana, Walmart, Chedraui y Comercial Mexicana, son las que están proporcionando la entrega de las canastas. Mencionó que este mismo sábado llegaron 7 mil 600 canastas de Soriana y esperan estabilizarse, hasta alcanzar 13 mil canastas básicas diarias.
Adelantó que, en el caso de Walmart, será este martes cuando inciarán a entregar 10 mil canastas para llegar a un total de 40 mil semanales. Por parte de Chedraui, la operación estará lista hasta el 11 de noviembre y Comercial Mexicana está ajustando cadenas de logística.
“Chedraui le tomará arreglar su operación para estar listo a partir del día 11 y a partir de ese momento empezará a entregar 9 mil canastas diarias. Comercial Mexicana, estamos platicando para determinar la fecha de entrega porque Comercial Mexicana no tiene presencia en la zona, entonces, está ajustando sus cadenas de logística”, informó.
Raquel Buenstrostro señaló que a la espera de la logística, la entrega de dichas canastas básicas “convive” con las entregadas por la Sedena y Marina, además de que se entregarán de maneran simultánea.
“En tanto todo esto se da, esta entrega de canastas convive con todas las canastas que está entregando la Sedena y Marina, que está hecha con recursos que está aportando Sedena y Marina, pero también la población civil. Entonces, mientras todo se estabiliza, van a coincidir y van a entregarse de manera simultánea todas estas canastas”, dijo.

Se apoyará a la hotelería de Acapulco agilizando el pago de seguros y con créditos: López Obrador

Juan Luis Altamirano Uruñuela

Ciudad de México

El presidente Andrés Manuel López Obrador, aceptó que los daños y las pérdidas económicas por el impacto del huracán Otis en Guerrero resultaron altos debido a que todos los hoteles de Acapulco resultaron afectados.
“Sobre los daños, sí, son cuantiosos. Se afectaron todos. Quedaron las estructuras de concreto, de acero, pero todo lo que tenía que ver con muebles, vidrios, todo se destruyó”.
Durante la conferencia de prensa matutina de este viernes, el presidente detalló que los daños materiales por el paso de Otis no son exclusivos de los hoteles, sino que también incluyen negocios, comercios, sector público y las viviendas.
“Es cosa tener una idea de cuánto podría costar cada hotel y estamos hablando de más de 300, pero también muchos restaurantes, muchísimos otros negocios, comercios, los daños a la infraestructura del sector público y los daños a las viviendas de las personas. Entonces sí, fue bastante el daño”.
López Obrador adelantó que el próximo martes o miércoles olverá a visitar Acapulco para revisar los avances. Respecto a las críticas que generó el plan de 20 puntos sobre la reconstrucción de la zona afectada presentado el miércoles, el presidente afirmó que se les apoya a todas las personas, priorizando a las con menos recursos.
“Se les ayuda a todos, pero se les tiene que apoyar más a la gente pobre, a la gente más necesitada que es la mayoría. Hay quienes perdieron sus casas, perdieron sus muebles, no tienen estufa, no tienen refrigerador, no tienen camas. Entonces lo primero tiene que ser a ellos”.

Acciones a favor de la hotelería

El presidente explicó que hay dos acciones concretas en favor de los hoteles de Acapulco afectados por Otis, además de que Nacional Financiera tiene disponibles dos mil millones de pesos para créditos a pequeñas y medianas empresas.
“En el caso de los más de 300 hoteles hay más de dos acciones que se han logrado hasta ahora. Primero que las aseguradoras les entreguen lo más pronto posible, el 40 por ciento del estimado de daños que tienen los hoteles, que no haya tanto trámite y que lo más pronto posible les entreguen 40 por ciento para que reinicien la reconstrucción de los hoteles”.
Añadió que la segunda medida, es para aquellos empresarios que contraten créditos a través de la banca comercial, los cuales reiteró que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), absorberá el pago de la mitad de los intereses.
“Y quienes soliciten créditos nuevos de la banca comercial, que, tengo información va a ayudar no incrementado las tasas de interés. De esos intereses que tenga que pagar quienes reciban estos créditos de la banca comercial, la mitad del pago lo va a hacer la Secretaría de Hacienda”.

Censo a familias afectadas

Destacó que el censo en el que participan más de dos mil servidores por parte de la Secretaría del Bienestar se incluyen a pequeños y medianos comerciantes, además de las viviendas afectadas.
“En el censo que se está levantando se está incluyendo a pequeños y medianos empresarios, pequeños y medianos comerciantes a quienes se buscan la vida con una pequeña tienda, con la venta de ropa en los mercados, en los tianguis, los que tenían palapas en las playas, incluso pescadores”.
El presidente aseguró que están buscando la forma de poder entregar un apoyo de manera directa a los agricultores por la población rural de Acapulco y Coyuca de Benítez-
Precisó que las zonas más afectadas, concretamente los municipios de Acapulco y de Coyuca de Benítez, son los prioritarios por los daños que sufrieron tras el paso del huracán Otis y recibirán ayuda antes.
“Básicamente es Acapulco y Coyuca la primera etapa del censo; que están avanzando bien, pero no podemos tardar tiempo con el censo. Ya se están trasladando, ya se están adquiriendo los enseres domésticos y también la entrega de los recursos para la compra de materiales de construcción, es bastante son 250 mil viviendas incluyendo negocios pequeños. Por lo pronto es Acapulco y Coyuca que son los municipios más afectados. Hay también otros municipios, pero el grado de afectación de Acapulco y Coyuca nos obliga a atenderlos primero”.

Apoyan empresas el abastecimiento

Respecto a la entrega de apoyos en especie, concretamente de una canasta básica de 24 productos de forma semanal a cada familia, el presidente López Obrador indicó que las principales cadenas abastecedoras de alimentos están apoyando a la causa.
“Las empresas que abastecen de alimentos están ayudando. Se habló con directivos y se comprometieron a ayudar con los 24 productos, primero vamos a empezar con productos que no requieran refrigeración, pero se van a suplir por productos enlatados que resistan”.
Indicó que buscan que los productos sean entregados empaquetados y afirmó que este viernes se iban a empacar diez mil despensas por parte de Soriana, quien aseguró que e está portando “muy bien”, y pidió mayor apoyo a Walmart, Comercial Mexicana y Chedraui.
Explicó el caso particular del huevo, los cuales para evitar que se rompan serán entregados en cajas a la Secretaría de Marina y posteriormente los darán como un complemento de las despensas.
López Obrador criticó que personas opositoras a su gobierno buscaran utilizar las consecuencias del paso del huracán Otis para criticar a su gobierno, lo cual es entendible por tener diferencias.
“Fue lamentable y un error creo de nuestros opositores, el querer utilizar la tragedia con fines políticos electorales. Claro que tenemos diferencias, son proyectos distintos, contrapuestos de nación”.
Incluso afirmó que se llegaron a alterar la cifra de fallecimientos a causa de Otis, criticando concretamente a la cadena TV Azteca y reiterando que tienen un problema con su persona.
“No es válido que se use una tragedia como la de Acapulco para atacar al gobierno. Llegaron a inventar fallecidos, más de los que lamentablemente hubieron y gritos de reportaje: ‘¡Esta noche en Hechos!’. Pero no es que les preocupe la situación de la gente damnificada de Acapulco, tienen problemas con nosotros”, aseguró.

Reúne la iglesia de Costa Azul los servicios de atención a damnificados en esa zona

La iglesia del fraccionamiento Costa Azul que es utilizada como refugio y comedor comunitario para los ciudadanos Foto: Jesus Trigo

Ramón Gracida Gómez

La iglesia de Costa Azul funciona, después del impacto del huracán Otis, como centro de atención para damnificados, principalmente de las colonias de alrededor de este punto de Acapulco, con los servicios de comedor, orientación médica y planta purificadora.
La concentración de la atención genera un gran movimiento de personas, entre damnificados, voluntarios, feligreses y vecinos de clase medía y media alta, que también satisfacen sus necesidades de agua y luz en este punto de la colonia.
El párroco de la iglesia de Costa Azul, Leonardo Morales Gutiérrez, contó que al otro día del huracán el gobierno estatal lo contactó para convertir las instalaciones en un albergue y centro de atención para damnificados.
Los primeros usuarios fueron turistas varados en los hoteles, que luego se fueron a Chilpancingo o Ciudad de México con camiones que dispuso el gobierno estatal.
“Hemos tenido población itinerante, pero también hemos tenido el aspecto de los damnificados en torno aquí, a la parroquia de Costa Azul, que sigue viviendo en la casa parroquial, porque han perdido sus casas”.
Personal del albergue contó que este viernes iban a dormir unas 10 personas, entre ellas Rocío López Aguilar, de 53 años, y que vivía en una casa de Joyas de Brisamar, unas de las colonias de los ricos de Acapulco, donde era empleada doméstica.
Sin embargo, el dueño de la vivienda la corrió junto con su hija de 14 años, al segundo día del huracán, y deambulando elementos de la Secretaría de Marina la guiaron a la iglesia de Costa Azul. Rocío y su hija no han regresado a la casa que rentan en Tunzingo, pero la damnificada augura que perdió todo, por lo que pidió un trabajo para reiniciar su vida laboral y poder buscar un lugar dónde vivir.
A unos metros de Rocío estaban varias prendas de vestir, de hombre y mujer, pantalones, camisas y blusas; también calzado, en el piso y varias mujeres escogían qué llevarse.
Frente a las escaleras de la entrada de la iglesia está una camioneta de Farmacias del Ahorro, que ofrece “orientación médica gratuita”. Al otro lado de la calle, en la glorieta, está la planta purificadora de la Marina.
Detrás de la iglesia hay un gran cuarto, donde está instalado el comedor comunitario. A las 2 de la tarde iban a empezar a entregar comida, pero varios damnificados ya disfrutaban de los tacos al pastor que ofreció gratuitamente el restaurante Tarascos, en su sucursal de Costa Azul, cerca de la glorieta.
Dentro de la iglesia, que no sufrió daños importantes, indicó el padre Leonardo, hay unas seis computadoras en las que hay internet de Telmex. Los conectores de luz se llenan por los celulares de los damnificados y de los vecinos de Costa Azul, porque aún no hay luz en la colonia de la clase media y media alta.
“Hemos recibido apoyo de unidad médica móvil, sin costo, Dif nacional, Dif Aguascalientes y Dif del gobierno estatal. Nos han enviado baños móviles, regaderas, también despensas, agua para poder, de una u otra manera, asistir en las necesidades de todos los albergados aquí”, contó el padre Leonardo.
Indicó que los usuarios de los servicios son afectados que viven “son, sobre todo, de la parte alta de Praderas de Costa Azul, Barrio Negro, Poblado Vista Hermosa, colonia Galeana, San José de la Montaña y Balcones de Costa Azul”.
A mediodía de este viernes se notó mucho movimiento de personas, por todos los servicios que se concentran en esta glorieta, donde se mezclan afectados, autoridades, feligreses católicos y voluntarios.
Pero “por la noche disminuye todo y pues sí se vive con un poquito de miedo. Se vive el resguardo de ciertas colonias, de ciertas casas, por miedo a los saqueos que se dicen”, dijo el párroco.
“Hasta ahorita, en Costa Azul no hemos escuchado, nosotros como Iglesia, que exista ello, pero sí muchas familias tienen sus casas resguardadas por miedo a los saqueos”, señaló el padre y negó que hubiera barricadas en la colonia.
El padre Leonardo Morales es acapulqueño de nacimiento, lleva ocho años al frente de la iglesia de Costa Azul y tuvo miedo el día del huracán, “pero no hemos tenido la oportunidad de asimilarlo completamente, porque estamos en responder primero a la urgencia, a las necesidades de la iglesia y del pueblo de Dios que necesita”.

Acentúa Otis la desigualdad económica y social entre Costa Azul y colonias precarias

Imagen de las afectaciones en una de las casas en el poblado Vista Hermosa, ubicado en la parte alta de Costa Azul Foto: Jesus Trigo

Ramón Gracida Gómez

La desigualdad se acentuó entre las casas de lámina y madera de Praderas de Costa Azul y Poblado Vista Hermosa, que volaron por los vientos huracanados de Otis, y las viviendas de la colonia Costa Azul, con mayor plusvalía y que tuvieron menores daños.
Además de perder todo su patrimonio, los habitantes de las zonas colindantes al parque nacional El Veladero padecen ahora diarrea, infecciones respiratorias e insolación.
En un recorrido por la colonia Costa Azul, donde habita parte de la clase media y media alta de Acapulco, se observaron los daños del huracán, que ocurrió el martes de la semana pasada.
La colonia ha sido ocupada, en los últimos años, cada vez más por restaurantes, cuya infraestructura es a simple vista la más afectada en la zona, porque las palapas de algunos de éstos, como La Jaiba Loca, en la avenida Fernando de Magallanes, está arrumbada como cualquier otra de las playas.
También hay árboles caídos, pero algunos algunos sobrevivieron, lo cual casi no se ve en otra parte del municipio, y hasta sombra se puede encontrar como refugio del calor por unos minutos.
Las ventanas de algunas casas están rotas y hay basura en la banqueta, pero no se encontraron los cerros de desperdicios que se han formado en otros puntos de la ciudad, donde el olor es fétido e insoportable.
El panorama cambia rumbo a Praderas de Costa Azul, aledaña a la primera, de nombre similar, donde el problema por la falta de recolección de basura se acentúa en las calles. Las ramas están tiradas en la calles y se complica el tránsito vehicular.
A diferencia de las casas más cercanas a la avenida Costera, las viviendas ubicadas al inicio de las pendientes de los cerros, que forman parte del parque nacional El Veladero, están hechas de tabique pero los techos son de lámina.
Las láminas volaron y algunas fueron recicladas para cubrir una parte de las casas. Pero en otras partes no, entonces, se observa el sillón mojado, el refrigerador desconectado y la ropa colgada para secar.
Las láminas que no fueron ocupadas están arrumbadas en las banquetas, por donde caminan los vecinos que cargan sus despensas. Otros habitantes de estas partes altas de Costa Azul aún limpian afuera de su casa.
Al igual que en el río del Camarón, hombres y mujeres lavan su ropa sobre las piedras del arroyo de la colonia Praderas de Costa Azul, y otras se bañan, tal cual como si estuvieran en sus hogares.
“No hay agua pues”, dijo una mujer que se tiraba agua en su cara a la 1 de la tarde de este viernes. A unos 30 metros, un adulto mayor con el brazo fracturado llegaba a su casa de la calle Monteverde, la mitad de ella de madera y lámina, que está totalmente destruida.
La otra parte de su vivienda, que está a orilla del arroyo y cerca del centro de salud, es un cuarto de tabique donde ahora vive. Los vecinos sobrevivieron en sus cuartos de material de cemento.
Conforme el recorrido avanza por las calles más altas, se evidencia el aumento de la marginación en la que viven los vecinos. Algunas casas son sólo de madera y volaron, sólo se sabe que había viviendas ahí porque las pertenencias de los vecinos se mantienen.
Grandes rocas sirven de muros de contención de las chozas construidas de manera endeble en estas zonas de riesgo, de fondo está la bahía de Acapulco.
Desde este punto alto del anfiteatro se aprecian las casas de Costa Azul, predominantemente color blanco, y los hoteles y condominios de la Costera, con sus espejos rotos. Sobresale el Centro de Convenciones, ya casi en ruinas desde antes del huracán, por el inicio de la construcción del nuevo hospital del ISSSTE.
El camino más alto dirige al Poblado Vista Hermosa, que ya está dentro de El Veladero, de acuerdo con un letrero del parque nacional que anuncia la protección oficial a esta área. Unos palos y una lámina acomodada antes de la entrada a la comunidad sugiere una barricada en las noches.
A unos 30 metros de la primaria Revolución Mexicana, personal de la Secretaría de Salud federal realizaba un censo a los vecinos de El Veladero y entregaba medicinas almacenadas de una camioneta. Un trabajador de esta dependencia comentó que las principales enfermedades que están encontrando entre los habitantes son diarrea, infecciones respiratorias e insolación.
Viven alrededor de 300 familias en Poblado Vista Hermosa, según una vecina que contó lo feo que vivió el huracán con su familia. No hay techos en muchas casas, sólo pilares de cemento que dan la imagen de cuadros de lo que son las casas.
Unos niños enseñaron lo que era su habitación, donde sólo queda la ropa amontonada.

 

Ruegan por agua y comida damnificados del río de La Sabana en el Viaducto Diamante

Mujeres y niños acuden de los poblados aledaños al Viaducto Diamante para solicitar ayuda a los automovilistas que pasan por la carretera, luego de perder sus casas por la crecida del río de La Sabana Foto: Jacob Morales

Jacob Morales Antonio

“¡Ayuda!”, es la frase que se escucha a todo pulmón en el acotamiento de la autopista Viaducto Diamante, a donde acuden vecinos de los poblados aledaños que resultaron damnificados por el impacto del huracán Otis.
Desde muy temprano, familias enteras, mujeres y muchas niñas y niños, desde el pasado jueves se colocan en la vía para rogar por agua y comida, luego de que sus casas se quedaran sin techos, para después inundarse por la crecida del río de La Sabana.
Las personas portan cartulinas donde se lee: “queremos apoyos”. En los costados de la vía, en dirección al bulevar de Las Naciones, han colgado lonas para poder cubrirse del sol, y ahí han colocado algunas de las cosas que las personas les han dado.
Todos vivían en los márgenes del río, en las colonias La Venta, El Papayal, Barrio Nuevo y Coyotes. La señora Rocío Juárez es una de las afectadas y junto con su hijo, desde el jueves pasado, acude a la vía para pedir ayuda.
La mujer dijo que se quedó en la calle porque el río se llevó todo lo que tenía en su casa, “no tenemos nada, ni comida, ni agua, ni nada. Y no hemos recibido ayuda de nadie, tenemos que salir hasta la autopista, arriesgándonos a muchas cosas. Los niños se nos vienen desmayando porque no traemos ni agua, pedimos ayuda a todos”.
Indicó que ella y sus vecinos, así como otras personas necesitan ropa, comida, agua, repelente, veladoras, escobas y sábanas, “lo que les sobre que nos los donen”, expresó a punto del llanto.
A 2 kilómetros del primer punto estaba la señora Anayeli Julián Guzmán, quien solicitó una brigada médica para los niños, porque hay muchos que tienen fiebre, otros han estado con vómito y diarrea.
También comentó que no han recibido ayuda del gobierno y la poca que les han dado, ha sido de personas que han pasando por la vía y que se dirigen a visitar a otros amigos o familiares en la zona Diamante.
La mujer pidió colchonetas para que los niños tengan donde dormir, porque lo han estado haciendo en cartones y trapos, que han sacado del lodo y que lavaron. Comentó que tampoco los han ido a censar por parte de los “Servidores de la Nación”.

“Somos doblemente damnificados”, dicen locatarios del Mercado Central luego de Otis

Tras el impacto del huracán Otis, el arco techo del Mercado Central se colapsó, debido a los fuertes vientos, y por ello “somos doblemente damnificados”, señalan locatarios.
El arco techo estaba en construcción tras el incendio del Mercado Central, el 5 de junio pasado, en el estacionamiento del centro de abasto.
El material del arco techo es similar al usado en las láminas galvanizadas y fue totalmente destrozado por los fuertes vientos. Adentro, los locales construidos de fierro también quedaron doblados, además, hay paredes de concreto caídas.
Los pocos locatarios instalados en el arco techo del Mercado Central perdieron sus mercancías totalmente.
Se observó que los comerciantes recogieron sus productos dañados y lo tiraron en la banqueta. Solamente acomodaron su herrería del local.
Según los comerciantes, un 40 por ciento ya se había reubicado en el arco techo del Mercado Central.
Consideraron que han sido doble damnificados, por el incendio y el huracán Otis, y que ya no tienen dinero para reactivar su economía.
Pidieron apoyo económico para comprar más productos y volver a reconstruir el arco techo.
La construcción del arco techo ya estaba finalizando y tuvo un costo de 15 millones de pesos, más el precio de los locales.
Los comerciantes son damnificados del incendio del Mercado Central de la nave mayor. El arco techo se terminó a finales de agosto pasado. (Argenis Salmerón).

Inicia el trabajo de limpieza y barrido de brigadas de la Cdmx en la avenida Costera

Vecinos del barrio de La Fábrica queman basura que desde el huracán Otis se acumuló sobre la calle Diego Hurtado de Mendoza, junto a la Vía Rápida Foto: Carlos Carbajal

Óscar Ricardo Muñoz Cano

A diez días del impacto del huracán Otis en el puerto de Acapulco, recién se observan brigadas de limpieza sobre la avenida Costera. Estos grupos están compuestos principalmente por elementos de Saneamiento Básico de Ciudad de México.
De igual forma, muchos de los centros de ayuda ubicados a lo largo de la principal vía de comunicación del puerto, fueron colocados y son coordinados, ya sea por particulares y por autoridades de otros estados, menos Guerrero.
Desde muy temprano, donde la devastada Caleta y Caletilla, un comedor comunitario, así como un centro de salud es operado por personal de los gobiernos de Tlaxcala, Jalisco y Sinaloa, cuyas patrullas de Seguridad Pública estuvieron apostadas para brindar seguridad.
Asimismo, se encuentra apostada en el lugar una ambulancia del Estado de México.
Mientras tanto, vecinos de Las Playas y muchos que bajan de la avenida Adolfo López Mateos, buscan la manera de trasportarse a donde sea que puedan encontrar comida o agua.
Tal es el caso del señor Romualdo, quien a sus 64 años de edad pretendía caminar la Costera, que a las 11 de la mañana apestaba ya a basura, “qué le vamos hacer, hijo, o salgo o no tomo agua”, argumentó.
Así como él, decenas de personas emprendían el camino, sin importar polvearse con la arenilla que comienza a pulular ya por toda la bahía y que es producto de los lodos de aguas negras y basura, creados tras las aguas del huracán.
A la altura del Paseo del Pescador, la señora Josefina, mujer de apariencia clase media alta, se detuvo a descansar bajo el sol de la mañana y aseguró que nunca pensó tener que caminar por comida o agua, “damos por hecho que lo tenemos todo, Dios nos cuide”, dijo para retomar su camino hacia el zócalo, donde le aseguraron ya estaba operando los comedores comunitarios.
A la altura del Chedraui de Las Hamacas, pescadores ya vendían mercancía: el montón de corvina y otras variedades a 100 y 200 pesos, “los acabamos de sacar del mar, están fresquecitos”.
Ahí mismo, algunos taxis colectivos ofrecían sus servicios, sólo que limitados y caros: desde Las Hamacas a La Base solamente, cobrando de 30 pesos el pasaje.
En este lugar de la Costera ya se veían las brigadas de trabajadores, limpiando principalmente los camellones. No se observaron muchos camiones del trasporte púbico.
Estas brigadas son, en su mayoría, de personal del gobierno de Ciudad de México.
Lugares como Playa Hornos, parque Papagayo y más adelante, donde la Galerías Acapulco, que en la víspera finalmente fue encapsulada por sus dueños, eran este viernes intervenidos para su limpieza, generando tráfico en uno u otro sentido.
“La indicación es que quede todo esto (limpio) lo más rápido posible”, comentó uno de los trabajadores, quien al ser cuestionado por sus pares de Guerrero y saber si están colaborando, sólo añadió: “No sé nada, tengo mis indicaciones, nada más”, añadiendo que seguirían hasta La Diana, donde el caos se generaba por la gente en busca de agua, carga y señal de celular.
A lo largo de la Costera también, es común ver en algunas empresas carteles que solicitan la ayuda de la gente, para saber de sus colaboradores, tal es el caso de McDonalds o Primex, que es una empresa de importaciones que colabora con Costco.
Si bien ya son diez los días que han pasado desde el huracán, también aún son constantes las filas para conseguir agua de las plantas potabilizadoras que distribuyó el Ejército a lo largo de Costera y, tristemente, ver vehículos llevando heridos a donde sea que fuera posible atenderlos.
Las filas para obtener algo de comer o despensas que, según el gobierno federal, serían únicamente repartidas por el Ejército.

 

Toneladas de basura siguen amontonadas en la calle principal de Ciudad Renacimiento

Luego de diez días del impacto del huracán Otis, en la calle Eje Central de la popular colonia Renacimiento todavía se encuentran toneladas de basura, aunque en las casas ya este jueves llegó el agua potable.
Mientras, este viernes, se vieron varias brigadas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en la zona, revisando los postes de luz. Mientras los trabajadores revisaban, dos niños se acercaron y uno de ellos gritó: “Ya queremos luz, ya me cansa de que me piquen los zancudos”.
En un recorrido, se observó que la primaria 6 Adolfo López Mateos, ubicada en la calle Leonardo Bravo, sufrió severos daños. Se observó que la caída de un árbol derribó parte de la barda y en el interior volaron las láminas de la cancha.
En la escuela ya se secó el lodo y afuera hay mucha basura, lodo podrido y se desprende un olor desagradable. Todavía el árbol no ha sido retirado y hay un poste de luz tirado.
Mientras que en el jardín de niños Rubén Figueroa Figueroa, ubicado en la valle Fuerte de San Diego, nada más se observó a los árboles caídos y mucha basura.
En esta calle, varios vecinos sacaron lo que fueron sus muebles y que Otis dejó inservibles. Hay un árbol caído que obstruye la calle y mucho lodo, el cual tiene varios centímetros de grueso y está seco.
En el Eje Central todavía se observan montones de desechos de las casas y lodo podrido, por lo que para evitar enfermedades la gente lo ha recubierto con cal.
Los vecinos mostraron su preocupación por la reproducción del mosquito del dengue y el polvo, por lo que piden al Ayuntamiento que acudan los camiones de basura, para que se lleven los desechos que todavía continúan por toneladas en las diversas calles de la colonia. (Karina Contreras).

 

Sigue la entrega de despensas y agua por parte de asociaciones civiles a afectados por Otis

Argenis Salmerón

Asociación civiles y comerciantes provenientes de Ciudad de México regalaron despensas y agua para mitigar los estragos del huracán Otis.
Unas de las vialidades donde regalaron despensas fueron la avenida Ejido, en la colonia Bellavista, frente a la gasolinera.
Los enseres domésticos fueron regalados por la asociación Doctor Simi, los productos venía en dos camionetas de más de 3 toneladas.
Las largas filas comprendían desde la gasolinera hasta la central de autobuses, en una línea de más de 100 personas.
Después de acabarse las despensas, los colabores de la asociación Simi regalaron tres botellas de agua de un litro y medio litro.
Además, en la avenida Ruiz Cortines, cerca de la unidad académica de Psicología, un grupo de comerciantes de Ciudad de México regalaron despensas y casilleros de huevo.
Los comerciantes de Ciudad de México venían en una camioneta roja, con capacidad de más de tres toneladas.
La fila de personas, entre mujeres y hombres, se formaron en la banqueta en una fila de 200 metros lineales.
Asimismo, afuera de Galerías Acapulco, comerciantes del mercado de Tepito, de Ciudad de México, entregaron despensas y agua a las personas. Los vendedores llegaron en dos camionetas de tres toneladas.
También, trabajadores de la asociación Ejército de Salvación regalaron comida en la calzada Pie de la Cuesta, en El Pasito.
Los empleados en una camioneta regalaron un plato de comida, que incluía arroz, frijoles y un guiso de carne picada. Jóvenes influencers de Ciudad de México este viernes entregaron despensas en el zócalo, frente al Malecón, a las personas damnificadas que se encontraban haciendo fila esperando llenar sus garrafones. (Aurora Harrison).

Comienzan vecinos a levantar las casas afectadas por Otis en la Francisco Villa

 

Aurora Harrison

En la colonia Francisco Villa, vecinos ya empezaron a levantar las casas que fueron afectadas por los fuertes del huracán Otis, es el caso de la señora Ramona Aldaz Chacón, una mujer de 78 años de edad, quien pidió a las nuevas generaciones cuidar el medio ambiente.
En la colonia, que se ubica en la parte alta de la avenida Ruiz Cortines, hay viviendas sin techo y casas que que eran de madera. Este viernes, unas dos personas ya estaban ayudando a su familiar porque el aire le tiro su casa.
“Nosotros ya estamos grandes, ya hemos vivido estos percances. Pero esto no lo esperábamos, porque siempre era pura agua, nunca con tanto aire. Esto parecía un tornado pero en la madrugada”, dijo la señora, que recordó que ella estaba con otra vecina haciéndose compañía.
Ella recicla botes de pep y latas de aluminio. Ese día del huracán, regresó temprano a su casa y cuando empezaron los fuertes vientos se refugio en una orilla de su casa, junto con su vecina, porque se cayó un árbol y volaron las láminas de su vivienda.
“La compañera que estaba conmigo me decía ‘vámonos, abuela’, pero yo veía cómo pasaban las láminas, y le digo ‘no m’ija, de aquí no vamos a salir, aquí nos vamos a quedar hasta que pase esto’, porque estuvo muy fuerte el viento”, contó mientras con su mano mostraba en su pequeña casa, donde se refugio y donde había caído el árbol.
Este viernes, sus vecinos ya le habían puesto de nuevo las láminas en el techo de su casa y es que dijo que lo hizo porque el sol es muy fuerte y podría “deshidratarse”.
Pidió que ” la juventud de ahora vaya valorando lo que me está pasando y que se pongan las pilas bien, porque nadie estamos a salvo, que cuiden el medio ambiente porque es el que nos salva. Porque ahorita no hay agua potable y los árboles están sin hojas”, platicó a este medio doña Ramona.
Tanto a las nuevas generaciones como a la población en general, les pidió “no tirar basura donde quiera, tratar de ir limpiando poco a poquito, porque de esta nos vamos a levantar”.
En la colonia las láminas de los techos fueron voladas por el aire y los árboles están tirados. En la entrada principal hay todavía una montaña de desechos con muchos árboles tirados.