Unos 4 mil pobladores de la sierra de Tlacotepec y de San Miguel Totolapan tomaron ayer las instalaciones de la presa El Caracol; piden ayuda ante la pérdida de cosechas e maíz por el huracán Otis Foto: El Sur
Al menos 4 mil habitantes de la sierra de Heliodoro Castillo y San Miguel Totolapan, tomaron las instalaciones de la presa hidroeléctrica de El Caracol, para exigir seguridad y atención a los pueblos damnificados por el huracán Otis.
Ayer a la una de la tarde habitantes de al menos 66 comunidades de la región Sierra, llegaron en más de 500 camionetas para plantarse en la presa Ingeniero Carlos Ramírez Ulloa, en demanda de cuatro Bases de Operaciones Mixtas (BOM).
Otra de las demandas de los campesinos es exigir la reconexión de la luz, el arreglo de caminos y la entrega de despensas a las comunidades afectadas por el paso del huracán Otis, principalmente del municipio de San Miguel Totolapan.
Según informaron, el huracán provocó la pérdida total de los cultivos de maíz durante su paso el 25 de octubre.
Los pueblos donde piden la creación de las cuatro Bases de Operaciones Mixtas es en las comunidades de Linda Vista, Acatlán, Tetela del Río y el Nuevo Caracol.
Los comisarios denunciaron que desde hace varios meses hay una pelea entre el grupo de Los Tlacos y la Familia Michoacana por el control de esa zona de la sierra, donde han provocado el desplazamiento de pueblos que no tienen nada que ver en el conflicto.
Uno de los voceros de las comunidades informó que notificaron a las autoridades su protesta en la presa hidroeléctrica y esperan que el día de hoy asistan a dialogar con los comisarios.
Los pobladores continúan con la toma de las instalaciones.
La comunidad de El Caracol es la frontera de los grupos de la Familia Michoacana y los Tlacos que desde hace un año pelean por el control del trasiego de drogas y la extorsión. (Lenin Ocampo Torres / Chilpancingo)
Vecinos de la comunidad de Chilacachapa, municipio de Cuetzala en la región de Tierra Caliente, exigieron la destitución inmediata del comisario Rafael Valle Flores, y una elección autónoma, porque señalan que es ajeno a la comunidad y advierten la presencia del grupo criminal Los Tlacos en el lugar.
En un comunicado difundido ayer exponen que las autoridades nahuas con los principales (ancianos), llevaron a cabo una Asamblea General el 27 de agosto pasado en el Templo Mayor en torno al comisario Rafael Valle.
Se informa que Víctor Gutiérrez, ex fiscal y actual principal, miembro del Consejo Asesor Indígena, denunció que Valle ha nombrado a representantes que no tienen arraigo ni compromiso con la comunidad, lo que socava los valores fundamentales del sistema de usos y costumbres.
“Esta llamada enérgica surge del profundo descontento ante la aparente imposición de autoridades locales desde instancias superiores. Los ciudadanos rechazan de manera rotunda la idea de que alguien ajeno a su comunidad tenga el poder de designar a sus líderes. En su lugar, exigen que se respeten sus autonomías y usos y costumbres, permitiéndoles elegir democráticamente a su propio comisario”, se lee en el documento.
Agrega que los habitantes de Chilacachapa “desean un líder arraigado en su comunidad, que comprenda sus necesidades y valores, y que sea elegido por consenso entre ellos mismos”.
“Este movimiento refleja la determinación de la comunidad para proteger sus tradiciones, preservar su identidad y tomar las riendas de su destino. La unidad en Chilacachapa es evidente en su firme propósito de lograr un liderazgo representativo y genuino, en sintonía con sus valores ancestrales”.
Además, sigue: “los ciudadanos de Chilacachapa hicieron mención de una tragedia sucedida hace tres años en la localidad vecina de Tianquizolco, Guerrero. El 20 de agosto de 2020, grupos civiles armados, identificados como los Tlacos, atacaron la comunidad de Tianquizolco, municipio de Cuetzala del Progreso, dejando un saldo de muertos y heridos. Los pobladores relataron los hechos, señalando que aún perduran las heridas causadas por aquel día”.
“La presencia de estos delincuentes en la zona ha generado indignación entre la comunidad, ya que parecen moverse libremente, incluso con presunta protección de la Guardia Nacional en Apetlanca, Guerrero. Las autoridades locales parecen inactivas ante esta situación alarmante”.
El kiosco de la alameda y la iglesia de San Miguel de Chichihualco, sin gente, tras el ataque armando al ex alcalde priista Ismael Cástulo Foto: Jessica Torres Barrera
Rosendo Betancourt
Chilpancingo
El dirigente por la seguridad y el desarrollo de la Sierra, líder de una autodefensa disuelta por el grupo criminal Los Tlacos, desplazado por la violencia de Los Morros, y ex alcalde por el PRI del municipio de Leonardo Bravo, Ismael Cástulo Guzmán fue asesinado este viernes en un ataque a balazos en Chichihualco, cuando se transportaba con su esposa y su hijo.
Según un reporte extraoficial, aproximadamente a las 9 de la mañana fue agredido a balazos cuando viajaba a bordo de una camioneta de la marca Nissan color blanca de redilas con su esposa e hijo, resultando estos dos heridos.
Su hijo herido es un joven de 24 años, circuló entre reporteros que cubrieron las actividades del ex funcionario en varias ocasiones, y se supo que él y su madre están fuera de peligro, ya que las heridas no fueron graves, incluso que no necesitaron hospitalización.
“El ex alcalde resultó gravemente herido y fue trasladado a un hospital a la ciudad de Chilpancingo, Guerrero, por sus familiares donde más tarde perdió la vida”, se lee en un reporte.
El hospital en el que falleció Ismael Cástulo es el general Raymundo Abarca Alarcón de Chilpancingo, según otro reporte no oficial.
En Chichihualco a las 3 de la tarde se vio otra vez cerrado el mercado municipal, el centro de salud, las escuelas, y casi la mitad de los negocios debido a la violencia.
En un recorrido se vieron sólo cuatro patrullas de la Policía Estatal que se retiraron a las 3:30 de la tarde. Lo que dejó al poblado otra vez sin vigilancia policiaca, según se pudo observar.
En el lugar del ataque aún había una gran mancha de sangre, en la calle Emiliano Zapata, a dos cuadras del Palacio Municipal.
En la salida de Chilpancingo hacia Chichihualco en el punto conocido como La Quebradora, se instalaron patrullas de la Policía Estatal y un Rhino, un camión de asalto.
Los vecinos parecían nerviosos, evitaron que se tomaran fotografías de los puestos, ante lo que los reporteros que acudieron tuvieron que salir de la zona en menos de una hora de recorrido.
Activista, autodefensa, alcalde…
Ismael Cástulo fue uno de los promotores de la legalización de la amapola como una alternativa para terminar la violencia y llegara el desarrollo de la sierra. Fue desplazado por la violencia de la comunidad de Los Morros. Presidente de La Unión de Comisarios por la Paz, Seguridad y Desarrollo de la Sierra de Guerrero en 2016 cuando pidió armamento, capacitación y presupuesto para 464 nuevos policías rurales. Demandó un retén del Ejército en la carretera Iguala-Chilpancingo en el punto conocido como Casa Verde, la entrada a sus comunidades.
El 29 de abril de 2016 fue detenido por policías federales antimotines que desalojaron una protesta de vecinos de la sierra de Leonardo Bravo, Eduardo Neri, Heliodoro Castillo (Tlacotepec), San Miguel Totolapan y a choferes de Urvan y taxis de la capital en la Autopista del Sol, en el crucero de Chichihualco, luego de un bloqueo de más de 8 horas a los dos carriles de la vía federal, en el gobierno de Héctor Astudillo Flores.
Fue uno de los 71 detenidos ese día, pero aclaró que fue por voluntad propia, porque le dio tristeza ver cómo se llevaban a sus compañeros, que lo único que pedían era una audiencia con el gobernador, seguridad y obras para sus comunidades.
El 11 de marzo 2020 ya como presidente municipal de Leonardo Bravo, Ismael Cástulo Guzmán expresó un “ya basta” a los gobiernos federal y estatal, a quienes exigió que se hagan cargo de la seguridad en su municipio y en Eduardo Neri, en una conferencia de prensa en el Palacio Municipal, acompañado de 16 comisarios municipales, luego de un ataque a la base de la Policía Comunitaria de Heliodoro Castillo en Filo de Caballos que dejó cinco muertos, y denunció más desplazamientos de familias de unas siete comunidades.
El 21 de marzo de 2020 encabezó una marcha por la paz y para exigir a los gobiernos federal y estatal garantías de seguridad ante la amenaza de la Policía Comunitaria de Heliodoro Castillo (Tlacotepec) encabezada por Salvador Alanís, tras dos días de balaceras en los poblados de Carrizal y Balsamar que se encuentran en la ruta hacia Chichihualco.
Llamó a los grupos armados que se disputaban entonces (como ahora) el territorio, a que no tomen como rehén a la sociedad.
El 1 de septiembre de 2020 acusó al dirigente del Centro Regional de Derechos Humanos José María Morelos y Pavón (Centro Morelos), Manuel Olivares Hernández, de utilizar a los desplazados por la violencia para beneficiarse económicamente, y le prohibió la entrada al municipio.
El kiosco de la alameda y la iglesia de San Miguel de Chichihualco, sin gente, tras el ataque armando al ex alcalde priista Ismael Cástulo Foto: Jessica Torres Barrera
Asesinan a ex alcalde de Chichihualco; era desplazado y promovió grupo de autodefensa
Ismael Cástulo Guzmán es atacado a balazos por la mañana cuando viajaba en una camioneta con su esposa y su hijo, quienes resultan heridos, aunque no de peligro. Fallece posteriormente en el hospital Raymundo Abarca Alarcón, de la capital
Rosendo Betancourt
Chilpancingo
El dirigente por la seguridad y el desarrollo de la Sierra, líder de una autodefensa disuelta por el grupo criminal Los Tlacos, desplazado por la violencia de Los Morros, y ex alcalde por el PRI del municipio de Leonardo Bravo, Ismael Cástulo Guzmán fue asesinado este viernes en un ataque a balazos en Chichihualco, cuando se transportaba con su esposa y su hijo.
Según un reporte extraoficial, aproximadamente a las 9 de la mañana fue agredido a balazos cuando viajaba a bordo de una camioneta de la marca Nissan color blanca de redilas con su esposa e hijo, resultando estos dos heridos.
Su hijo herido es un joven de 24 años, circuló entre reporteros que cubrieron las actividades del ex funcionario en varias ocasiones, y se supo que él y su madre están fuera de peligro, ya que las heridas no fueron graves, incluso que no necesitaron hospitalización.
“El ex alcalde resultó gravemente herido y fue trasladado a un hospital a la ciudad de Chilpancingo, Guerrero, por sus familiares donde más tarde perdió la vida”, se lee en un reporte.
El hospital en el que falleció Ismael Cástulo es el general Raymundo Abarca Alarcón de Chilpancingo, según otro reporte no oficial.
En Chichihualco a las 3 de la tarde se vio otra vez cerrado el mercado municipal, el centro de salud, las escuelas, y casi la mitad de los negocios debido a la violencia.
En un recorrido se vieron sólo cuatro patrullas de la Policía Estatal que se retiraron a las 3:30 de la tarde. Lo que dejó al poblado otra vez sin vigilancia policiaca, según se pudo observar.
En el lugar del ataque aún había una gran mancha de sangre, en la calle Emiliano Zapata, a dos cuadras del Palacio Municipal.
En la salida de Chilpancingo hacia Chichihualco en el punto conocido como La Quebradora, se instalaron patrullas de la Policía Estatal y un Rhino, un camión de asalto.
Los vecinos parecían nerviosos, evitaron que se tomaran fotografías de los puestos, ante lo que los reporteros que acudieron tuvieron que salir de la zona en menos de una hora de recorrido.
Activista, autodefensa, alcalde…
Ismael Cástulo fue uno de los promotores de la legalización de la amapola como una alternativa para terminar la violencia y llegara el desarrollo de la sierra. Fue desplazado por la violencia de la comunidad de Los Morros. Presidente de La Unión de Comisarios por la Paz, Seguridad y Desarrollo de la Sierra de Guerrero en 2016 cuando pidió armamento, capacitación y presupuesto para 464 nuevos policías rurales. Demandó un retén del Ejército en la carretera Iguala-Chilpancingo en el punto conocido como Casa Verde, la entrada a sus comunidades.
El 29 de abril de 2016 fue detenido por policías federales antimotines que desalojaron una protesta de vecinos de la sierra de Leonardo Bravo, Eduardo Neri, Heliodoro Castillo (Tlacotepec), San Miguel Totolapan y a choferes de Urvan y taxis de la capital en la Autopista del Sol, en el crucero de Chichihualco, luego de un bloqueo de más de 8 horas a los dos carriles de la vía federal, en el gobierno de Héctor Astudillo Flores.
Fue uno de los 71 detenidos ese día, pero aclaró que fue por voluntad propia, porque le dio tristeza ver cómo se llevaban a sus compañeros, que lo único que pedían era una audiencia con el gobernador, seguridad y obras para sus comunidades.
El 11 de marzo 2020 ya como presidente municipal de Leonardo Bravo, Ismael Cástulo Guzmán expresó un “ya basta” a los gobiernos federal y estatal, a quienes exigió que se hagan cargo de la seguridad en su municipio y en Eduardo Neri, en una conferencia de prensa en el Palacio Municipal, acompañado de 16 comisarios municipales, luego de un ataque a la base de la Policía Comunitaria de Heliodoro Castillo en Filo de Caballos que dejó cinco muertos, y denunció más desplazamientos de familias de unas siete comunidades.
El 21 de marzo de 2020 encabezó una marcha por la paz y para exigir a los gobiernos federal y estatal garantías de seguridad ante la amenaza de la Policía Comunitaria de Heliodoro Castillo (Tlacotepec) encabezada por Salvador Alanís, tras dos días de balaceras en los poblados de Carrizal y Balsamar que se encuentran en la ruta hacia Chichihualco.
Llamó a los grupos armados que se disputaban entonces (como ahora) el territorio, a que no tomen como rehén a la sociedad.
El 1 de septiembre de 2020 acusó al dirigente del Centro Regional de Derechos Humanos José María Morelos y Pavón (Centro Morelos), Manuel Olivares Hernández, de utilizar a los desplazados por la violencia para beneficiarse económicamente, y le prohibió la entrada al municipio.
Grupos delictivos controlan ya la sierra con la complicidad u omisión del gobierno, denuncian
En carta a AMLO, campesinos de 16 comunidades de Chichihualco, Tlacotepec y Chilpancingo piden que las autoridades asuman el control. Exponen que hasta hace meses eran libres y su único problema era la pobreza, pero desde mayo “sufrimos la amenaza de grupos armados que llegan, pasan, o se asientan en nuestros territorios, convirtiéndose en una amenaza y riesgo para nuestras familias”
Zacarías Cervantes
Chilpancingo
Campesinos de la sierra de Chilpancingo, Leonardo Bravo (Chichihualco) y de Heliodoro Castillo (Tlacotepec), exigieron a los gobiernos federal y estatal que “asuman el control como autoridades” en esa región “o de lo contrario asumirán las consecuencias”.
Señalaron que el gobierno ha dejado el espacio a los grupos de la delincuencia organizada quienes están asumiendo el control “sin ton ni son”.
Antes de que conocieran el asesinato del ex presidente municipal de Leonardo Bravo y fundador de la ya inactiva Unión de Comisarios de ese municipio, Ismael Cástulo Guzmán, mediante un escrito de fecha 3 de octubre enviado al presidente de la República Andrés Manuel López Obrador, denunciaron que grupos delictivos están “avasallando todo el territorio” con la complicidad u omisión de los tres órdenes de gobierno.
Del documento se responsabilizan pobladores de Corralitos, La Soledad, La Felicidad de García Suazo, El Asoleadero, El Naranjo, el Guaje y El Río, de Leonardo Bravo.
Asimismo, Agua Fría, Agua Hernández, Colonia General Heliodoro Castillo, El Durazno y el Fresno, del municipio de Chilpancingo, y Chicahuales, Chilpancinguito, Ojo de Agua y La Ciénega de Heliodoro Catillo.
“No omitimos informarle que nuestras comunidades, hasta hace meses, estaban libres de grupos del crimen organizado, y como pueblo nuestro único problema era la pobreza, la falta de servicios, los malos caminos y la indiferencia del gobierno, pero aun así éramos felices”, denuncian en el documento que, según los sierreños enviaron al presidente de la República.
Agregan que, sin embargo, en los últimos meses “aunado a estos problemas sufrimos la amenaza de grupos armados que llegan, pasan, o se asientan en nuestros territorios, convirtiéndose en una amenaza y riesgo para nuestras familias”.
Aseguran que el problema ha sido denunciado reiteradamente vía telefónica a los gobiernos estatal y federal desde los primeros días de mayo pasado sin que hasta ahora (3 de octubre) hayan tenido respuesta.
Los pobladores denuncian que, en algunos casos, (sin precisar) en qué poblados, han sido amenazados para que abandonen las comunidades “o llegarán a quemarnos nuestras casas”.
Añaden: “No queremos que llegue a ocurrir tal cosa, pedimos la protección de nuestro gobierno, sabemos de otros pueblos que han sido abandonados por amenazas cumplidas, nosotros aún esperamos la protección y la justicia de nuestro gobierno en el que confiamos”.
Denuncian que desde mayo que comenzaron a denunciar la amenaza de los grupos delictivos, sus comunidades siguen abandonadas y que los elementos del Ejército y de la Policía Estatal sólo acuden cuando ocurren hechos de violencia pero de inmediato se regresan “y nos dejan a merced de los grupos delictivos”.
En el documento no se precisan hechos de violencia que hayan ocurrido en esos pueblos, pero aseguran que derivado de amenazas “algunas familias han salido desplazadas de algunos pueblos dejándolo todo; casas, animales y tierras de labor sembradas”.
Piden que los tres órdenes de gobierno asuman el control de la zona y eviten que siga siendo ocupado por “grupos extraños que roban la tranquilidad a quienes lo único que pedimos y queremos es trabajar en paz”.
En el documento no se menciona qué grupos están irrumpiendo, pero en la zona hay una disputa entre los grupos delictivos de Los Tlacos con el de la Familia Michoacana que quiere entrar aliado con el grupo del Cártel del Sur que encabeza Isaac Navarrete Celis mismo que fue desplazado en 2018 por la Policía Comunitaria de Heliodoro Castillo y Los Tlacos.
El obispo emérito de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel, abraza a la alcaldesa de Chilpancingo Norma Otilia Hernández; los acompaña el obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa José de Jesús González en el patio de la iglesia del Barrio de San Mateo Foto: Jessica Torres Barrera
Zacarías Cervantes
Chilpancingo
El obispo emérito Salvador Rangel Mendoza, declaró que la violencia en algunas partes de Guerrero se debe a que uno de los grupos criminales rompió una tregua que pactada en una reunión entre las organizaciones delictivas.
Aunque no precisó qué organización es, a pregunta expresa, dijo que la Familia michoacana se ha venido extendiendo y quiere entrar a Tlacotepec (cabecera municipal de Heliodoro Castillo) y también está apoyando al grupo que entró a Chichihualco (cabecera de Leonardo Bravo).
Rangel Mendoza fue entrevistado en el festejo por el día de San Mateo en ese barrio de Chilpancingo, al que acompañó al obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, José de Jesús González Hernández.
González Hernández llamó, por su parte, en entrevista por separado, a contribuir “con lo poquito que uno tenga” para resolver el problema de la violencia en la entidad.
Después de la misa en la que participaron los dos obispos, compartieron mesa para degustar, el tradicional pozole con su mezcal, café y pan, con el ex gobernador Héctor Astudillo Flores; con el ex candidato a la gubernatura por el PRI, Mario Moreno Arcos; con la alcaldesa de Chilpancingo, de Morena, Norma Otilia Hernández Martínez, y el ex alcalde Marco Antonio Leyva Mena.
Rangel Mendoza tuvo diferencias en su momento con el ex gobernador Astudillo Flores por sus críticas sobre el problema de la violencia, en tanto que al ex candidato Moreno Arcos lo ha señalado de que fue apoyado en la campaña por el grupo delictivo de Los Ardillos, y a la alcaldesa de reunirse con Los Tlacos.
No hay diálogos por la pacificación de Chilpancingo
–¿Se reunió con la clase política, qué indica, hubo acuerdos, consensos?
–Ustedes saben, lo estamos haciendo en torno a la fiesta de San Mateo, San Mateo es uno de los barrios tradicionales y fundantes de la ciudad de Chilpancingo. Aquí es donde nos reunimos como amigos para convivir, para celebrar la misa, incluso para tomar el desayuno.
“Yo ya lo indicaba en las palabritas que dije en la iglesia; todos trabajamos por una finalidad, por el bien de las gentes y ojalá que este desayuno, este encuentro, incluso con distintos actores políticos, ayude para seguir buscando el bien para Guerrero y para la ciudad de Chilpancingo
“En lo personal yo me sentí bien, la gente esperaba que hablara un poquito más (en la misa), pero las cosas están no del todo bien, y por eso me abstengo de hacer ciertas declaraciones.
–¿Pero ya hay pláticas para avanzar en la paz, por ejemplo para Chilpancingo?
–Hasta ahorita no. Yo en lo personal sigo trabajando, en lo personal sigo trabajando con distintos grupos, tanto aquí cerca de Chilpancingo y estuve en Tetipac y hay disposición para pacificar.
“De hecho juntándome con un grupo de éstos (del crimen organizado), ellos me decían que ya se habían reunido los distintos grupos en Guerrero para pacificar y tranquilizarse, pero desafortunadamente uno de ellos rompió la tregua y empezó de nuevo”.
Según el obispo emérito ya lo invitaron nuevamente a dialogar “y ojalá se logre un acuerdo de pacificar Guerrero”.
–¿En Chichihualco, qué grupo rompió la tregua?.
–Pues yo he preguntado mucho qué grupo es el que está actuando allá en Chichihualco, y lo que les puedo decir es que ustedes saben cuál es y yo también, pero no podemos decirlo públicamente.
–¿Hay un reacomodo de los grupos?.
–Pues ustedes imagínense, no lo puedo decir pero se lo imaginan, también.
–¿Se dice que el grupo que ha avanzado es el de la Familia michoacana, que tanto ha avanzado?
–Bueno, ciertamente la Familia michoacana viene avanzando allá por El Caracol, quieren llegar a Tlacotepec, están también avanzando por Toro Muerto, y en otro punto por ahí donde se están fortaleciendo, ojalá que esto no vaya a encrespar más el estado y la situación en que estamos.
–¿No es la que llegó a Chichihualcto, también?.
–Un tanto. No puedo hablar abiertamente sobre esto, pero si está apoyando la Familia michoacana a otro grupo diverso.
–¿El que se había ido?
–Ya, después. Ustedes ya saben.
–¿Lo han buscado para pacificar esa zona?.
–No, ahorita no, soy el malquerido.
De acuerdo a notas periodísticas y fuentes policiacas la violencia en Chichihualco obedece a que el Cartel del Sur, liderado por Isaac Navarrete Celis que fue expulsado en el 2018 por el grupo de Los Tlacos ahora regresa con el apoyo de la Familia michoacana.
El mes pasado, el dirigente estatal de Morena, Jacinto González Varona, declaró que propondría al Secretario General de Gobierno que se analizara presentar una queja ante la Secretaría de Gobernación en contra del obispo Rangel Mendoza por señalamientos a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, mismos que fueron interpretados por ella y su padre, del senador Félix Salgado Macedonio, como violencia política de género.
Al respecto el prelado aseguró que no lo han “invitado” ni le han “hablado” de la dependencia federal; “no me han dicho nada de eso”.
Agregó: “Yo, más bien, por prudencia, y porque hay otros actores políticos más bravos, quiero un poquito reservarme, un descanso para que las cosas se calmen”, en referencia a que hará una pausa en cuanto a sus críticas al gobierno del estado.
Llama el obispo González “al perdón” en Chichihualco
En tanto que el obispo González Hernández fue breve en sus declaraciones, llamó a contribuir “con lo poquito que cada uno tenga para la paz, a contribuir por el respeto que nos debemos unos a otros, el respeto humano”.
Pidió que lejos de destruirnos, cuidarnos unos a otros, “lejos de quitarnos nuestras vidas y nuestros bienes, el llamado es a que en Guerrero, en Chichihualco, por ejemplo, se aplique la frase del perdón, que perdonemos, ese sería el remedio para Guerrero, que perdonemos, Guerrero tiene con qué perdonar, tiene historia de perdón”.
Añadió que sería bueno recuperar eso como guerrerenses, “nosotros estamos pidiendo por esos corazones, que perdonen”.
El obispo, añadió que como clérigos, “qué más quisiéramos, que se dejen las armas y las conviertan en instrumentos de trabajo, que haya empleos, que todos esos recursos sean para construir empresas, fábricas, para transformar la realidad en la que se vive, ahí está el desafío para todos”.
–¿En Chichihualco, qué grupo rompió la tregua?.
–Pues yo he preguntado mucho qué grupo es el que está actuando allá en Chichihualco, y lo que les puedo decir es que ustedes saben cuál es y yo también, pero no podemos decirlo públicamente.
–¿Hay un reacomodo de los grupos?.
–Pues ustedes imagínense, no lo puedo decir pero se lo imaginan, también.
–¿Se dice que el grupo que ha avanzado es el de la Familia michoacana, que tanto ha avanzado?
–Bueno, ciertamente la Familia michoacana viene avanzando allá por El Caracol, quieren llegar a Tlacotepec, están también avanzando por Toro Muerto, y en otro punto por ahí donde se están fortaleciendo, ojalá que esto no vaya a encrespar más el estado y la situación en que estamos.
–¿No es la que llegó a Chichihualcto, también?.
–Un tanto. No puedo hablar abiertamente sobre esto, pero si está apoyando la Familia michoacana a otro grupo diverso.
–¿El que se había ido?
–Ya, después. Ustedes ya saben.
–¿Lo han buscado para pacificar esa zona?.
–No, ahorita no, soy el malquerido.
De acuerdo a notas periodísticas y fuentes policiacas la violencia en Chichihualco obedece a que el Cartel del Sur, liderado por Isaac Navarrete Celis que fue expulsado en el 2018 por el grupo de Los Tlacos ahora regresa con el apoyo de la Familia michoacana.
El mes pasado, el dirigente estatal de Morena, Jacinto González Varona, declaró que propondría al Secretario General de Gobierno que se analizara presentar una queja ante la Secretaría de Gobernación en contra del obispo Rangel Mendoza por señalamientos a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, mismos que fueron interpretados por ella y su padre, del senador Félix Salgado Macedonio, como violencia política de género.
Al respecto el prelado aseguró que no lo han “invitado” ni le han “hablado” de la dependencia federal; “no me han dicho nada de eso”.
Agregó: “Yo, más bien, por prudencia, y porque hay otros actores políticos más bravos, quiero un poquito reservarme, un descanso para que las cosas se calmen”, en referencia a que hará una pausa en cuanto a sus críticas al gobierno del estado.
Llama el obispo González “al perdón” en Chichihualco
En tanto que el obispo González Hernández fue breve en sus declaraciones, llamó a contribuir “con lo poquito que cada uno tenga para la paz, a contribuir por el respeto que nos debemos unos a otros, el respeto humano”.
Pidió que lejos de destruirnos, cuidarnos unos a otros, “lejos de quitarnos nuestras vidas y nuestros bienes, el llamado es a que en Guerrero, en Chichihualco, por ejemplo, se aplique la frase del perdón, que perdonemos, ese sería el remedio para Guerrero, que perdonemos, Guerrero tiene con qué perdonar, tiene historia de perdón”.
Añadió que sería bueno recuperar eso como guerrerenses, “nosotros estamos pidiendo por esos corazones, que perdonen”.
El obispo, añadió que como clérigos, “qué más quisiéramos, que se dejen las armas y las conviertan en instrumentos de trabajo, que haya empleos, que todos esos recursos sean para construir empresas, fábricas, para transformar la realidad en la que se vive, ahí está el desafío para todos”.
Fuentes de la Secretaría de Seguridad Pública del estado difundieron un mapa del reacomodo de los grupos del crimen organizado, que da seguimiento a la expansión en este año de la Familia Michoacana (FM) en la entidad, y muestra que con sus alianzas mantiene cercado al grupo Los Tlacos.
El mapa realizado por la dependencia se titula: “Presencia de La Familia Michoacana (FM) y su avance con aliados (La Bandera, Los Ardillos, Cártel del Sur, Los Maldonado) en otros municipios del estado de Guerrero, para acorralar a Los Tlacos”, en el que el municipio de Heliodoro Castillo (Tlacotepec) se marca como el único controlado por Los Tlacos, mientras que los de la FM suman 30.
Según el documento, los municipios que controla la alianza criminal son Petatlán, Coyuca de Catalán, Pungarabato, Cutzalama, Tlalchapa, Tlapehuala, Ajuchitlán, Arcelia, San Miguel Totolapan, Canuto A Neri, Pedro Ascencio, Tetipac, Pilcaya, Taxco, Ixcateopan, Teloloapan, Cuetzala, Apaxtla, Cocula, Iguala, Buenavista de Cuéllar, Huitzuco, Tepecoacuilco, Eduardo Neri, Leonardo Bravo, Tixtla, Chilpancingo, Mochitlán, Tierra Colorada y Quechultenango.
Si bien la FM aparece constantemente en los medios de comunicación, debido a los ataques, asesinatos, extorsión y cobro de piso en donde opera, y su sello es el ataque con explosivos arrojados con drones, el 5 de octubre del año pasado cobró mayor relevancia en el estado, debido a una masacre que perpetró en San Miguel Totolapan.
Ese día, el presidente municipal Conrado Mendoza se reunió con consejeros del Ayuntamiento, que formaban parte de la autodefensa Movimiento por la Paz, en una casa a cuatro calles del Palacio Municipal, a donde llegaron 40 sicarios y dispararon a los asistentes. Después dispararon al Ayuntamiento, al final el saldo oficial fue de 22 asesinados, entre ellos el alcalde y un niño que pasaba por el lugar del ataque.
Según el mapa que muestra la expansión de esta alianza criminal, además de los 30 municipios bajo su control tiene presencia en la sierra de Atoyac.
Mientras tanto, Los Tlacos sólo tienen el control del municipio de Tlacotepec, pero se marca su presencia en Apaxtla, Cuetzala, Taxco, Cocula, Iguala, Huitzuco, Tepecoacuilco, Atenango del Río, Copalillo, Eduardo Neri, Leonardo Bravo y Chilpancingo.
El mapa muestra las rutas que toma la alianza para cercar el municipio de Heliodoro Castillo, una de ellas va desde Coyuca de Catalán, cruza Petatlán y llega a esa demarcación desde la sierra de Atoyac.
Una más es desde la sierra de Chilpancingo, otra por la de Leonardo Bravo, una más por Cocula, otra por Cuetzala, otra por Apaxtla y una última por San Miguel Totolapan, cercando así Tlacotepec.
Antes de la masacre de San Miguel Totolapan la Familia Michoacana ocupaba los municipios de Pungarabato, Arcelia, Tlapehuaha, parte de San Miguel Totolapan, Tlachapa, y parte de Coyuca Catalán, según se ha documentado en estas páginas, mediante denuncias de organizaciones de derechos humanos y visitas a las zonas en conflicto. Ahora, según el mapa del gobierno estatal, controla 30 con sus alianzas y tiene presencia en uno más.
La FM, además, ha mantenido su actividad criminal constante. El 31 de agosto atacó la comunidad Linda Vista, en la sierra de San Miguel Totolapan, y provocó el desplazamiento forzado de cientos de campesinos, mezcaleros, beneficiarios del programa Sembrando Vida, mujeres, niños y adultos mayores. Los pueblos Petlacala, Las Máquinas y Plan Verde se quedaron completamente vacíos porque la gente huyó de la violencia.
Además, este sábado fue asesinado el fiscal regional en Tierra Caliente, mayor del Ejército Víctor Manuel Salas Cuadras, en Coyuca de Catalán, en un municipio considerdo bajo el control de la Familia Michoacana, liderado por los hermanos Hurtado Olascoaga.
En Chilpancingo, se vio vacía la base de taxis de Tierra Colorada “Juan R. Escudero”, que este viernes cumplieron seis días sin dar servicio Foto: Jessica Torres Barrera
Reportan desaparecidos a tres repartidores de refrescos en la comunidad de Coacoyulillo, en la sierra de Chilpancingo.
La Fiscalía General del Estado informó que familiares denunciaron que Fernando, de 30 años, Jorge de 45 y Bonifacio de 30 salieron el jueves a medio día a Jaleaca de Catalán, donde reparten refrescos en las tiendas de los pueblos.
Los tres hombres viajaban en una camioneta Toyota blanca y ya no regresaron a sus casas.
Según la denuncia, los familiares avisaron a las autoridades que en el tramo carretero Coacoyulillo-Jaleaca en el punto conocido como El Guerumbo, se encontraban tres cuerpos sin vida con las características de los desaparecidos.
Las autoridades de la Fiscalía del Estado acudieron al lugar y según una fuente de la dependencia no encontraron nada. (Lenin Ocampo Torres / Chilpancingo).
Reanudan transporte a Huiziltepec; sigue cerrado a Tierra Colorada
Ayer se reinició el transporte de Chilpancingo a Huiziltepec, luego de dos días suspendido supuestamente por las amenazas de los grupos del crimen que pelean la zona Centro.
El transporte de Chilpancingo a Tierra Colorada sigue suspendido. Ayer, la base de taxis a la cabecera municipal de Juan R. Escudero permaneció cerrada, y adentro no se vio a ningún trabajador ni pasajero. Se cumplieron seis días de la suspensión del servicio, sin que se haya informado el motivo.
Las camionetas Urvan a Huitziltepec desde las 7 de la mañana comenzaron a circular, aunque los choferes no quisieron informar sobre su situación y el motivo que los llevó a dejar dos días de trabajo.
Se supo que las Urvan de la ruta Chilpancingo-Axaxacualco, dejaron de circular por miedo en la carretera federal Chilpancingo-Iguala, ahora ocupan la Autopista del Sol que tiene una entrada a esa comunidad nahua reconocida por su producción de mezcal.
Las Urvan de Huiziltepec dejaron de trabajar porque fueron amenazados por un grupo armado que no los dejó salir de su comunidad.
Según versiones a ese poblado llegaron Los Ardillos para pelear parte de la Autopista del Sol y la población de Zumpango que pertenece a Los Tlacos, donde hace una semana en una brecha que tiene salida a la vía de cuota fue emboscada la Policía Estatal, y ahí murió el coordinador de la zona Centro Efrén Guzmán Cantú, su escolta, un policía municipal y un presunto delincuente. (Lenin Ocampo Torres / Chilpancingo).
El empresario José Fuentes Brito, con Luis Walton Aburto y Marcelo Ebrard, en julio de 2022 en Acapulco Foto: de su cuenta de Facebook
Lenin Ocampo Torres
Chilpancingo
El sábado fueron asesinadas a balazos tres personas en la Autopista del Sol en hechos distintos, entre ellas el empresario inmobiliario, automotriz, arrendatario y comercializador del gobierno del estado desde hace más 15 años, José Fuentes Brito, cercano a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda y promotor en Chilpancingo de Marcelo Ebrard para la Presidencia.
El ex secretario de Relaciones Exteriores Marcelo Ebrard y el enlace nacional en Guerrero del aspirante a la candidatura presidencial, Lloyd Walton Álvarez, demandaron que se investigue el crimen donde murió Fuentes Brito. José Fuentes Brito, prominente empresario de Chilpancingo fue asesinado en un presunto asalto junto a su hijo José Manuel de 20 años y su esposa quedó herida.
Según versiones oficiales un grupo armado interceptó a la familia en el kilómetro 233, a 10 kilómetros del Puente Mezcala dirección Chilpancingo, donde la despojaron de una camioneta de lujo marca Toyota.
Otra versión señaló que había un retén de hombres armados que inspeccionaban vehículos y decidían cuáles cruzaban.
En esta zona opera el grupo delincuencial Los Tlacos, que controla desde la caseta de Paso Morelos hasta Chilpancingo.
También, desde hace varios meses en el tramo del puente Solidaridad a Chilpancingo, se han reportado constantemente robos de automóviles ante la vista de la Guardia Nacional (GN).
El asalto al empresario y su familia se dio a las 8 de la noche, 10 minutos después en un punto más adelante fue atacada una Urvan de la ruta Huitziltepec-Chilpancingo, donde mataron el chofer, que en su unidad no llevaba pasajeros. José Fuentes Brito era originario de Jaleaca, en la sierra de Chilpancingo e inició como comercializador junto a su sobrino Rubén Hernández Fuentes (actual coordinador operativo del Gobierno del Estado y pareja de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda), en la Auditoría General del Estado con el polémico Ignacio Rendón Romero.
Posteriormente siguió como comercializador e inmobiliario en el gobierno de Ángel Aguirre y en el de Héctor Astudillo y actualmente como arrendatario de oficinas de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG) y de la Auditoría Superior del Estado (ASE).
Además, fue empresario automotriz, dedicado a la venta de motocicletas, y constructor de casas en fraccionamientos.
También en las últimas semanas y antes de la muerte del empresario y político Luis Walton, se dedicó a promover la candidatura a presidente de la República de Marcelo Ebrard en la zona Centro.
El ex secretario de Relaciones Exteriores Marcelo Ebrard escribió en Twitter: “Recibí la muy triste noticia del asesinato de nuestro compañero José Guadalupe Fuentes Brito y su hijo José Manuel. Su esposa quien viajaba con ellos también está herida. Demandamos a la Fiscalía del Estado intervenga de inmediato y este crimen, como todos los demás, sea esclarecido y los responsables llevados ante la justicia”.
Lloyd Walton publicó en redes sociales una esquela acompañada del siguiente mensaje “Hago un llamado enérgico a las autoridades competentes, para que se investigue con profesionalismo y se dé con los responsables de los hechos donde perdiera la vida nuestro compañero”.
Con motivo de la temporada de vacaciones, el pasado 18 de julio, la gobernadora Evelyn Salgado Pineda y mandos militares y navales pusieron en marcha el operativo verano 2023, que consiste en el despliegue de más de 2 mil elementos del Ejército, Guardia Nacional, Marina y Policía Estatal además de elementos de Protección Civil.
Ese día, en su discurso la gobernadora afirmó que los turistas en Guerrero van a estar seguros porque “hay un gran operativo porque esta vez hay aun más elementos que el año anterior”.
El control de los grupos delictivos en las zonas mineras de Guerrero no es nuevo, la Red Mexicana de Afectados por la Minería (Rema), ha documentado que desde que comenzó a operar el complejo Los Filos-Bermejal en Carrizalillo, municipio de Eduardo Neri, en 2007, el territorio fue controlado por Los Rojos, después por los Guerreros Unidos y ahora por Los Tlacos.
En declaraciones por teléfono, dos de los representantes de Rema en Guerrero informaron que la organización documentó que Los Rojos recibían de 100 a 110 millones de pesos anuales, por las cuotas de los ejidatarios y de los trabajadores, así como por las concesiones del transporte y acarreo de material, agua y otros servicios no calificados que la minera les entregaba sin participar en las licitaciones.
Además, por el 15 por ciento del programa federal Ramo 33 que el municipio les paga y otro 15 por ciento por la ejecución de las obras.
El jueves, el secretario general de Gobierno, Ludwig Marcial Reynoso Núñez, admitió que por “intereses económicos muy fuertes” grupos delictivos quieren controlar las zonas mineras del estado, e informó que en Mezcala, donde desde el domingo estaban desaparecidos cuatro pescadores, (uno de ellos ya fue liberado y siguen sin aparecer tres), “convergen” dos grupos delictivos: Los Tlacos y la Familia Michoacana.
Ayer fueron consultados dos representantes de Rema que han monitoreado y documentado el impacto ambiental, económico y social de las mineras Equinox Gold que trabaja en las minas de Mezcala y Carrizalillo, municipio de Eduardo Neri, así como la Media Luna, filial de Torex Gold, que labora en las minas de Nuevo Balsas y El Limón, municipio de Cocula.
A condición de no citar sus nombres, contaron que el control de los grupos delictivos en las zonas mineras del estado, no es reciente, y que, por ejemplo, desde que se abrió la mina Los Filos-Bermejal de Carrizalillo, el territorio fue controlado por Los Rojos, después éstos fueron desplazados por los Guerreros Unidos y actualmente controlan Los Tlacos.
“Carrizalillo ha sido un punto de disputa permanente por los grupos delictivos porque fue una de las primeras minas que comenzaron a trabajar, después se abrió la de Nuevo Balsas, controlada por un grupo delictivo encabezado por un tal Marcelo de Los Guerreros Unidos y ahora por Los Tlacos que están siendo desplazados por la Familia Michoacana”, aseguró uno de los integrantes de la agrupación.
Rema ha documentado que los proyectos Morelos de Torex Gold en Nuevo Balsas, como el de Los Filos de Equinox en Carrizalillo, nunca han estado exentos de la participación de los grupos delictivos.
“Es una zona que siempre ha estado en disputa por estos grupos que participan como subcontratistas, pero también por las cuotas de los trabajadores y ejidatarios quienes reciben su renta anual por sus tierras”, dijo.
Según la agrupación, actualmente Los Tlacos controlan las minas de Carrizalillo y Media Luna, mientras que la de Capela de Teloloapan está bajo el control de la Familia Michoacana que presiona para llegar a las otras dos.
“Es una zona completamente codiciada por esos grupos porque de cierta manera les permite capitalizar sus actividades y su expansión territorial”, explicó.
Dijo que lo que sucede actualmente en Mezcala con la desaparición de cuatro pescadores (uno de ellos ya apareció) tiene que ver con esa disputa de los dos grupos delictivos; “la Familia Michoacana se viene acercando del lado de Cocula a Nuevo Balsas y a Carrizalillo que le pertenece a Los Tlacos”.
Las cuotas
Los integrantes de Rema reconocieron que no tienen datos precisos de cómo se establece la relación de un cartel con una minera, “porque cada una de ellas tiene sus operadores en cada área y niveles, y es difícil conocer un dato como para decir la minera de Carrizalillo paga tanto y la de Media Luna tanto”.
Sin embargo, los activistas, quienes han participado en las negociaciones cuando hay conflictos entre ejidatarios o trabajadores con las mineras, aseguraron que hay pago de cuotas de los ejidatarios y trabajadores a estos grupos, pero además los presionan para que en las negociaciones obtengan contratos para la prestación de servicios a las mineras.
“Sabemos que, por ejemplo, en el caso de Media Luna tienen concesiones para el acarreo de material”.
Explicaron que el sindicato de trabajadores de Carrizalillo pertenece al Sindicato Minero de Napoleón Gómez Urrutia y el de Media Luna es de la CTM, “y al final esto no importa, tienen que pagar cuota seas de la CTM o de Napoleón Gómez Urrutia para poder trabajar o realizar sus actividades”.
Explicaron que la operación básica del crimen organizado siempre se vincula con el sometimiento, y que intervienen cada año que hay cambio de comisarios municipales o cada tres años cundo hay cambio de comisariados agrarios, para que cada autoridad tenga que pagar su cuota”.
Añadieron que igual ocurre en los ayuntamientos cuando hay campaña; imponen a su candidato para que una vez que ganan les devuelvan el apoyo con la cuota, y entre las prerrogativas está la entrega del 15 por ciento del ramo 33 y el 15 por ciento para la ejecución de obras.
Uno de los activistas contó que cuando los ejidatarios cerraron la mina a Equinox Gold por el incumplimiento del Convenio, en octubre del 2020, constataron que líderes de Los Tlacos les mandaban mensajes a los ejidatarios respecto a cómo deberían resolver el conflicto.
“Entonces vimos la operación constante del entonces fiscal del estado Jorge Zuriel de Los Santos tratando de mediar pero siempre a favor de la empresa, e incluso llegaba siempre con representantes de la empresa al plantón”.
Argumentó con ello que las autoridades sabían, como saben ahora, de la intervención de los grupos delictivos en las zonas mineras.
“Por ejemplo, cómo se explica que en la búsqueda de los 43 estudiantes de la Normal de Ayotzinapa (en Carrizalillo) cada que llegaba el operativo de búsqueda tenían que hablarle al comisariado, y a veces lo hizo directamente (Alejandro) Encinas (el subsecretario de Gobernación) para que hablara con el grupo que estaba controlando el pueblo, en este caso Los Tlacos, para que los días u horas que durara la búsqueda no se presentaran o se dejaran ver armados para evitar una confrontación”.
Y cuestionó: “Es decir, en lugar de hacer una actuación en materia de procuración de justicia o aplicación de la ley para terminar con la impunidad, solicitaban permiso para no generar una confrontación, así se define, en los hechos, la política de abrazos y no abrazos”, dijo.
Aseguró que reiteradamente vieron operativos federales, estatales y del municipio “en los que claramente se veía el sometimiento o contubernio, mientras el pueblo estaba sometido por esos actores”.
El mismo activista explicó que también constataron el nivel de violencia: “para nosotros, los Guerreros Unidos eran mucho más agresivos que Los Rojos, eso siempre fue como una característica”.
Recordaron que cuando Los Rojos comenzaron a operar en la zona “siempre establecían procesos previos con los que tenían que extorsionar. En cambio, Los Guerreros Unidos que hoy están más relacionados con la Familia Michoacana, no establecen acuerdos previos, llegan y les dicen así va a ser y si no obedecen te matan o matan a varios para que el sometimiento a través de la violencia sea más fuerte”.
Pero ambos miembros del Rema admitieron que en el caso de la mina de Carrizalillo no tienen datos desde que estaba la Gold Corp y luego la Lea Gold y ahora Equinox Gold que indique si la empresa paga alguna cuota directa o indirecta a los grupos que estaban operando.
“Supimos de la cuota por la renta anual que pagaba el Ejido, también la que pagan cada que hay elecciones y la que paga cada trabajador y cada concesionario transportista de la minera.
Los miembros de Rema contaron que a su vez en Media Luna, el sindicato de la CTM hizo acuerdos con la empresa miera para que le entregaran al grupo delictivo concesiones sin licitar para el acarreo de material, así como para los “procesos de seguridad” de la propia mina “y otras actividades que no estaban vinculadas con la extracción del mineral y para las que no se necesitan equipos especializados”.
Una anécdota
Uno de los activista recordó que cuando estaban las negociaciones por el cierre de la minera por parte de los ejidatarios de Carrizalillo, “habló el encargado de Los Tlacos diciéndole al comisariado que ya había durado mucho tiempo el plantón y que era necesario que ya trabajaran porque él ya necesitaba su dinero, y que aprovechaba para pedirle que le dijera a la autoridad que en el convenio metiera tres contratos para operadores del gobierno; uno para un hermano del gobernador, otro para el secretario de gobierno y otro no se supo para quien”.
Abundó: “Eran tres contratos sin convocatoria para proveer cemento, acarreo de material y transporte de personal”.
Añadió que en tanto en Media Luna, le pidieron a los de Guerreros Unidos, cuando eran los encargados de la zona, que se dieran de alta para participar en los contratos para el acarreo de material, “estamos hablando de la participación de por lo menos 300 camiones de volteo”.
Añadió que también les dieron el contrato para que se hicieran cargo de la seguridad de la minera; “tú veías pasar a los elementos de seguridad pero eran gente del grupo armado que cuidaban las entradas y salidas de la mina, y eran los que tenían controlado todo”.
Los integrantes de Rema informaron que documentaron en Carrizalillo cuando en su momento controlaron Los Rojos que recibían entre 100 y 110 millones de pesos anuales, por las concesiones que tenían, la cuota de los ejidatarios y trabajadores, el 15 por ciento del Ramo 33 y el 15 por ciento por la ejecución de obras.
Con respecto a esto último explicaron: “El crimen organizado contrata a la gente y hace la obra pero se queda con casi toda la ganancia, porque mucha gente la tiene explotada, y a veces se roba el material para hacer las obras, y hay una serie de manejos adicionales que les generan ganancias.
Destacaron que recientemente hicieron una “actualización” y que Los Tlacos estarán recibiendo entre 160 o 170 millones de pesos anuales.
“En Carrizalillo ya hasta hacen actos de procuración de justicia; por ejemplo, si una mujer denuncia a su marido que en la noche llegó borracho y le pegó, van y te aplican el mismo castigo”.
Los integrantes de Rema informaron que han documentado que en las zonas donde operan las cinco minas que se están trabajando en Guerrero: Mezcala, Carrizalillo, Nuevo Balsas, Capela y Campo Morado, pobladores de 215 comunidades han sido desplazadas, porque eran víctimas de secuestros, desapariciones, extorsiones y la imposición de autoridades, “que es el patrón de conducta de todos los cárteles del país”.
El obispo emérito Salvador Rangel Mendoza, confió ser interlocutor del grupo de campesinos de los municipios de Quechultenango y Mochitlán que irrumpieron en la capital y garantizó que “todo se resuelve” si el gobierno del estado les soluciona un pliego petitorio de 13 puntos.
Además que los gobiernos estatal y municipal “tengan la valentía de deshacerse del grupo de Los Tlacos y dejen a Chilpancingo como una zona neutral”.
En una llamada telefónica a El Sur la tarde de ayer, después de que el gobierno del estado y el grupo protestante rompieron una reunión de diálogo en el Recinto de las Oficinas del Poder Ejecutivo del Estado, el prelado dijo que estaba interviniendo: “como se dice por ahí, le estoy limando las uñas al tigre y ojalá que esto se pacifique, y yo creo que esto se pacifica si el gobierno estatal recibe las peticiones de esa gente y ayuda a implementarlas, con eso se calma todo esto”.
El obispo emérito matizó sin embargo que la manifestación de los campesinos de los municipios de Quechultenango y Mochitlán no viene en contra ni de la presidenta municipal (Norma Otilia Hernández) ni de la gobernadora Evelyn Salgado, pero reprochó que en el gobierno del estado no les había querido recibir un pliego petitorio de13 puntos.
La mayoría de los 13 puntos de los que el mismo prelado dio a conocer, son tramos carreteros de comunidades de esos dos municipios, así como de Chilapa y José Joaquín de Herrera (Hueycantenango), viaductos para aguas negras, drenajes y pavimentaciones de calles.
Reconoció que los campesinos que llegaron a pedir el cumplimiento de esas demandas al gobierno estatal “son gente que apoya al grupo de Los Ardillos”.
Rangel Mendoza declaró que derivado de eso ayer circuló un mensaje en las redes sociales del grupo de Los Tlacos “que dicen abiertamente que la plaza de Chilpancingo es de ellos, que nadie se las va a quitar, pero nadie les está quitando nada, y a mí se me hace raro es que firma el Cartel del Sur y Los Rojos, cuando al Cartel del Sur lo desbarataron el primero de junio del 2020 y era Isacc (Navarrete Celis) de Chichihualco, y luego Los Rojos desde cuando se desbarató también, entonces por qué no dicen abiertamente que son Los Tlacos”.
Declaró que también circuló en las redes sociales que están entrando los del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) “y tampoco entraron. No hay ningún otro grupo delictivo”.
Rangel Mendoza explicó que salió a dar esta declaración “para que la gente esté tranquila, es, más bien, la sicósis que se creó en Chilpancingo”.
Contó que ayer iba a celebrar una misa por la fiesta del Señor de las Maravillas en Colotlipa, pero cuando pasaba por Tixtla le habló el padre Toño (de la parroquia de Colotlipa) y le dijo que había llegado el Ejército a ese pueblo y le pidió a la gente que se encerrara y le dieron la orden al padre que cerrara la iglesia, debido a ello, informó, ya no fue.
Recordó que cuando estuvo como obispo podía hablar con el líder del Cartel de la Sierra y con el de Chichihualco, pero después los expulsaron El Necho (Onésimo Marquina) con el Jaleaco el 1 de junio del 2021 cuando quemaron los pueblos de Tepozonalco, Iyotla y El Naranjo.
Contó que entonces le tocó ir a ver los pueblos quemados, “y quien dio la autorización para que entrara el grupo de Los Tlacos fue (Héctor) Astudillo y desde que se metieron Los Tlacos a Chilpancingo ha sido un desorden total; el cobro de piso, las extorsiones, levantamientos, asesinatos, el cobro de la carne, de la cerveza, de todos los insumos”.
Añadió que después de que salió el PRI y entró Morena, “continuó el pacto con Los Tlacos a pesar de que la presidenta municipal (Norma Otilia Hernández) ha negado tener nexos con el crimen organizado”.
Denunció que en dos años y medio desde que entraron Los Tlacos a Chilpancingo “ha sido un verdadero desmadre, no ha habido control de nada, ha habido muchas irregularidades”.
Según el obispo, “la solución sería que realmente la presidenta le soltara el hilo a Los Tlacos, que el gobierno federal “hiciera una limpia en Chilpancingo, que declare a Chilpancingo una ciudad neutral, que no sea de nadie, de ningún grupo, porque así podremos evitar muchos problemas y muchas dificultades”.
Explicó que él no no ha querido hablar con la gobernadora porque ella le prometió que iba a restituir la subsecretaria de Asuntos religiosos en el gobierno del estado, “cosa que no ha cumplido”.
Dijo que si existiera la subsecretaria, los obispos de Guerrero y los sacerdotes “pudiéramos ayudar y cooperar, pero no hay ninguna relación con el Gobierno de Guerrero”.
Rangel Mendoza aseguró: “En todo lo que está sucediendo ahorita yo estoy trabajando, como se dice por ahí, le estoy limando las uñas al tigre y ojalá que esto se pacifique, y yo creo que esto se pacifica si el Gobierno estatal recibe las peticiones de esa gente y ayuda a implementarlas, con eso se calma todo esto.
Y concluyó: “La otra es que los gobiernos estatal y municipal tengan la valentía de deshacerse de ese grupo de Los Tlacos”.