Luis Daniel Nava
Chilpancingo
En el segundo día de bloqueo en la carretera Chilpancingo-Tlapa, representantes de la Secretaría de Salud (Ssa) estatal acudieron a la cabecera de Atlixtac, para verificar la obra abandonada de un hospital y las condiciones del centro de salud.
El bloqueo se instaló a las 6 de la mañana del lunes y hasta las 7 de la noche de este martes se deliberaba en asamblea que fuera levantado.
La demanda principal de la población es que se reanude la construcción de un hospital, que inició en 2001 y que fue suspendida en 2007, a raíz de que una familia reclamó la propiedad del terreno.
Fue a principios de 2023 que tribunales agrarios fallaron a favor de la población y validaron la donación del terreno, que hizo en vida Gudelio Quiroz, para la construcción del hospital.
Otra demanda es que la Ssa les regrese una ambulancia que tenían a su disposición y que hace dos semanas fue llevada a otro lugar, por una empresa privada, de acuerdo con gestores del hospital.
Asi como que la Secretaría de Educación de Guerrero (SEG) envíe a cuatro maestros, un médico escolar y un trabajador de apoyo.
Al mediodía, el representante legal del Comité de Gestión para el Funcionamiento del Hospital de Atlixtac, Oscar Rosalino Catalán, informó que personal regional de la Ssa acudió a la comunidad, para constatar la existencia física de la obra inconclusa del nosocomio.
Tomaron fotos y video de la construcción, luego se dirigieron a la centro de salud del IMSS-Bienestar.
“Constataron las condiciones pésimas en las que opera el centro de salud, para atender a casi 30 mil habitantes”, dijo Rosalino Catalán.
Perfiló que una muestra de que se busca una posible solución a las demandas, sería echar andar un plan de contingencia, que consistiría en que la Ssa Guerrero envíe médicos para los turno matutino, vespertino y nocturno, en lo que se tramita la construcción del hospital.
“Se harán estudios para valorar si en la actual ubicación del inmueble, se continúa su construcción, se rehabilita, se tira o se construye de nuevo”.
Aseguró que el hospital ya estaba construido y equipado, pero que particulares impidieron que entrara en funcionamiento antes de 2003, cuando tramitaron el primer juicio de amparo. El litigio inició formalmente en 2007 y ahí se suspendió la construcción.
Indicó que en caso de que no sea viable el terreno donde está la obra del hospital, la comunidad tiene un segundo lote, más amplio, donde se podría edificar.


