Celebra Siempre Vivos la entrada del Ejército a Zitlala que llegó “después de tantos asesinatos”

El presidente del colectivo de familiares de desaparecidos de Chilapa y Zitlala, Siempre Vivos, José Díaz Navarro reprochó a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) que a pesar de dos quejas para que se investigue por qué las autoridades no han investigado los 140 asesinatos cometidos en lo que va del año y más de 110 desaparecidos en esos dos municipios, no haya intervenido.
Por otra parte celebró que el Ejército y la Policía Estatal hayan tomado el control de la seguridad en Tlaltempanapa, municipio de Zitlala, en donde opera el grupo armado Paz y Justicia, aunque se tardaron más de dos años y cuestionó que hayan llegado “después de tantos asesinatos y desapariciones”.
Díaz Navarro urgió a las fuerzas federales y estatales a que también tomen el control de la seguridad en la ruta del sur de Chilapa desde Atzacoaloya hasta los municipios de Quechultenango y Mochitlán en donde opera, dijo, el grupo Paz y Justicia con el grupo criminal Los Ardillos.
Vía telefónica informó que la organización Siempre Vivos presentó una queja en contra de la autonombrada policía comunitaria del grupo Paz y Justicia desde la desaparición de 30 personas, durante su irrupción del 9 al 14 de mayo de 2015 a la cabecera municipal de Chilapa.
Dijo que después, (sin precisar la fecha) presentó una queja más concretamente en contra de este mismo grupo que tiene el control en Tlaltempanapa, pero que el organismo no ha hecho ningún pronunciamiento, en general, en contra de toda la violencia que se vive en Chilapa y Zitlala que ha dejado 140 asesinatos de enero a lo que va de julio, según sus registros.
“Que curioso que la CNDH se convirtió en agencia de investigación criminal para investigar las muertes del socavón en Cuernavaca, de los 28 muertos del penal de Acapulco, del espionaje de Pegasus, pero de los 140 homicidios en Chilapa en los últimos seis meses, no se han enterado”, reprochó Díaz Navarro.
Denunció que en Chilapa y Zitlala han asesinado a niños, a mujeres embarazadas, a mujeres madres de familia, a mujeres de la tercera edad a jóvenes estudiantes, a indígenas, a minusválidos y a padres de familia, “¿y la CNDH dónde ha estado todo este tiempo?, ¿por qué no investiga?”, cuestionó.

Los Rojos fueron desplazados y Los Jefes son Los Ardillos, asegura

Explicó que tampoco se ha hecho nada por los desaparecidos de los que hubo muchos cuando operaba en Chilapa y Zitlala el grupo criminal Los Rojos, porque afirmó que ahora Los Rojos fueron desplazados “casi en su totalidad”, y el grupo criminal que opera es el de Los Jefes y según Díaz Navarro son los mismos que Los Ardillos. Dijo que con ellos ha disminuido en la zona el número de desapariciones pero que aumentaron los asesinatos.
Contó: “una autoridad municipal que no voy a decir quién es, les dice a los familiares que si su familiar está desaparecido que se esperen a más tardar ocho días porque va a aparecer su cuerpo, que aunque sea desmembrado pero que va a aparecer”.
El presidente del colectivo agregó que el razonamiento de esa autoridad municipal, “suena grotesco, pero es la verdad, así les dice”.
Se quejó que para encontrar a los desaparecidos son los familiares los que los buscan, aunque la mayoría de las veces los encuentran vivos, “y cuando la gente aparece muerta los familiares ya no le mueven, ya no piden justicia, ya no piden nada, se conforman que por lo menos tuvieron la oportunidad de darle sepultura al cuerpo y aunque se lo hayan entregado en pedazos”.
Explicó que por esta situación no tiene un número exacto de desaparecidos, y contó que él se quedó en 110 en lo que va del año, “pero yo mismo ya no di avance en el registro de los desaparecidos porque es muy difícil de llevarlo, como sí podría hacerlo la autoridad”.
Mencionó que él ya no vive en Chilapa, de donde salió desplazado por la violencia, pero que también muchas familias ya no denuncian a sus familiares desaparecidos.

La situación de violencia en Zitlala es similar a la de Chilapa

De la operación militar y policiaca que asumió el control en Tlaltempanapa, municipio de Zitlala, después de dos enfrentamientos que tuvieron a golpes, a pedradas y a palazos el miércoles y el viernes con habitantes del grupo Paz y Justicia, Díaz Navarro declaró que “se tardaron más de 2 años” en ir a tomar el control de la seguridad, y que fue “después de tanta gente desaparecida y asesinada en Zitlala, en donde se vive una situación similar a la de Chilapa”.
El colectivo Siempre Vivos, ha venido denunciando a la auto llamada policía comunitaria de Paz y Justicia que mantiene el control en ese pueblo ubicado a 15 minutos al norte de Zitlala, de ser la responsable de los asesinatos y desapariciones en la zona. También ha denunciado que pertenece al grupo criminal Los Ardillos.
Sin embargo reconoció que la presencia del Ejército y la Policía Estatal es “excelente”, pero que en general, el Ejército y las policías ya deben de tomar la rectoría de la seguridad en todas las zonas en donde está a cargo de grupos ilegales y anticonstitucionales.
Concretamente pidió que el Ejército tome el control en las comunidades del lado sur de Chilapa, desde Atzacoaloya, El Jagüey, San Ángel, Xiluxuchicán y Ayahualulco, donde opera el grupo Paz y Justicia, y hasta Quechultenango y Mochitlán en donde dijo que operan Los Ardillos.
También pidió el control de la seguridad en las comunidades de Ahuihuiyuco, municipio de Chilapa y Tepoztlán, municipio de Ahuacuotzingo, en donde informó que opera un grupo criminal encabezada por un delincuente apodado La Culebra o El Talibán, “que está generando mucha violencia y el desplazamiento de familias”.
Los militares y policías “están para resguardar la integridad de los ciudadanos y salvaguardar nuestras vidas. No puede ser que un grupo de borrachos, drogadictos y delincuentes se hagan cargo de la seguridad sin que nadie los controle, nadie los regule, nadie sepa quiénes son ni cuántos son, y que hayan generado tantísima violencia a partir de que empezaron a operar”.
Anunció que cuando haya garantías y la seguridad de que el Ejército y la Policía Estatal retomaron la seguridad en la zona, el colectivo va a reiniciar con los familiares la búsqueda de los desaparecidos.
“Más adelante vamos a programar una búsqueda en Tlaltempanapa, en donde tenemos información de que hay muchos cuerpos tirados o sepultados clandestinamente. Es un dato curioso, cuántos desaparecidos y homicidios ha habido en ese pueblo y ni si quiera tienen un panteón”, dijo en referencia a que los habitantes de ese lugar tienen que ir a sepultar sus muertos a Zitlala, la cabecera municipal.

 

Arrojan la cabeza de una adolescente en El Naranjito, La Unión

En el Día Mundial de las Habilidades de la Juventud declarado por la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), en la comunidad de El Naranjito municipio de La Unión, fue arrojada la cabeza de una adolescente de 16 años que fue levantada un día antes en un restaurante de esa comunidad.
Según reportes oficiales a la 1:20 de la mañana de este sábado fue arrojada en una cubeta y con un narcomensaje la cabeza de una mujer, frente a una tienda de conveniencia a un lado de una gasolinería sobre la carretera federal Lázaro Cárdenas- La Unión.
Tras el reporte de los hechos al lugar llegó la Policía Federal que acordonó el área en espera de los agentes de la Fiscalía General del Estado, para las diligencias correspondientes y trasladar la cabeza de la víctima al Servicio Médico Forense.
Fue identificada como Claudia de 16 años, originaria de Petacalco, quien el viernes fue privada de su libertad por hombres armados afuera de un restaurante en El Naranjito.

Matan a balazos a un joven en San Luis Acatlán

Un joven de 27 años de edad fue hallado asesinado a balazos entre las tumbas del panteón de la cabecera municipal de San Luis Acatlán.
Un reporte policiaco informó que el hombre fue hallado por las autoridades a las 10 de la mañana, las versiones indican que el joven estaba en situación de calle, y que usaba el panteón para dormir.
El cuerpo tenía impactos de bala en el pecho, presuntamente de arma calibre 9 milímetros.

 

Se refugian por sus medios en Iguala desplazados por la violencia de Chilapa, La Gavia e Ixcateopan

Unos 60 integrantes de 20 familias que fueron desplazados por la violencia de la comunidad de Tepozcuautla, municipio de Chilapa, se refugiaron en precarias casas en las que viven hacinados y con carencias en una colonia de esta cabecera municipal, donde además hay refugiados de La Gavia, San Miguel Totolapan, e Ixcateopan.
Los desplazados por la violencia advirtieron que no regresarán a su comunidad “porque si regresamos ya sabemos lo que nos espera, la muerte”, informaron este martes las familias que desmintieron al alcalde de su municipio, el priista Jesús Parra García, quien afirmó que los que huyeron por la violencia ya habían regresado.
La tarde del martes las familias fueron visitadas por el director del Centro de Derechos Humanos José María Morelos y Pavón (Centro Morelos) de Chilapa, Manuel Olivares Hernández, organismo que está levantando un censo de las familias desplazadas por la violencia de Chilapa.
Las víctimas llegaron a Iguala en diferentes momentos, algunas ya llevan un año, otras desde septiembre y las más recientes, unas siete familias llegaron entre el 7 y el 9 de junio pasado.
El miedo es evidente, no quieren que nadie sepa de su ubicación y dudan en ser parte de la petición de reubicación que se planteó en la reunión con integrantes del Centro Morelos.
Al presentarse ante unas nueve familias que llegaron poco a poco al encuentro, Manuel Olivares dijo que la seguridad de las familias es responsabilidad del Estado, “pero al ser incapaces de dar esas garantías vuelve a las familias víctimas de desplazamiento forzado”.
En la reunión se dijo que las familias huyeron con miedo y a escondidas de la delincuencia organizada, sacaron únicamente ropa y algunas pertenencias que podían llevar cargando, pocos sacaron más cosas porque no tienen vehículo.
Las familias que abandonaron sus casas, pertenencias y animales de corral no sabían cómo estaban sus pertenencias pero dijeron que no regresarán.

A un hombre le desaparecieron a dos hijos; la presencia policiaca y militar no sirve, afirma

Uno de los desplazados, un hombre de unos 65 años dio a conocer que le desaparecieron a dos de sus hijos de 26 y 18 años el 24 de febrero, afirmó que no sirve de nada que el Ejército y la Policía Estatal estén en la comisaría, pues dejan el resto de la comunidad, las carreteras y los caminos desprotegidos. Informó que también fue amenazado por los delincuentes para que saliera del pueblo o lo matarían.
Expuso que los hombres ya no podían salir a trabajar por miedo a ser asesinados al ser confundidos en la disputa en esa zona, entre los grupos de la delincuencia organizada Los Ardillos y Los Rojos, “no podíamos ya salir ni a la esquina a comprar a la tienda y menos a Chilapa o a las tierras de cultivo porque teníamos miedo de ya no regresar, sólo estábamos encerrados en las casas”.
Otro desplazado narró que él con su esposa y sus cuatro hijos dejaron su casa, caballos, aves de corral, algunas reces y puercos, los cuales tuvieron que soltar para que pudieran alimentarse solos. También dejaron el maíz que habían cultivado para autoconsumo.
Dio a conocer que ante la precaria condición en la que viven se apoyan entre las familias con la alimentación, comparten un refrigerador que uno logró sacar de su casa.
Agregó que no regresarán a Chilapa por miedo a que la delincuencia les arrebate sus hijo de 17 y de 14 años, y tiene otros dos de 9 y de seis años y mencionó que antes de que ellos huyeran del lugar los delincuentes se llevaban a los adolescentes de 13 y 14 años para obligarlos a trabajar para ellos, “preferimos salirnos y dejar todo, como quiera la vida es lo más importante”.
Un caso más es el de una familia que también huyó dejando todo luego de que delincuentes querían obligar al jefe de familia a servir como informante de un grupo, dieron a conocer que en los medios de comunicación en Tepozcuautla vieron que en su casa hubo saqueo de pertenencias, aun así no piensan regresar.
Informaron que a otras colonias de Iguala llegaron más familias de desplazados de su comunidad, por lo que la cantidad exacta de cuantas familias están refugiadas en Iguala no se sabe.

Vivir en casas prestadas y sin ayuda del gobierno

Sin la ayuda del gobierno las familias con apenas escolaridad de secundaria, primaria y otros sin ningún estudio, narraron las precarias condiciones en las que viven hasta diez personas en una pequeña vivienda de unos seis metros cuadrados, con piso de tierra, en su mayoría sin camas ni trastes para cocinar porque todo lo dejaron en sus casas que abandonaron.
Padecen hambre a pesar de que los hombres salen todos los días a buscar empleo “de lo que haya”, las casas carecen de los servicios básicos como drenaje y agua que en esta temporada aprovechan las lluvias para captar un poco, y en el caso de la energía eléctrica a algunos les prestan los vecinos.
Los adolescentes tuvieron que dejar la preparatoria y los menores fueron incorporados al kínder y a una primaria cercana a donde están.
Una de las mujeres informó que solicitaron que fuera cambiado a este municipio el lugar para que puedan recibir el apoyo de Prospera, ya que desde que salieron huyendo de su comunidad no lo han recibido.
En el encuentro con integrantes del Centro Morelos la representante del asentamiento al que llegaron la mayor parte de desplazados por la violencia, quien pidió omitir toda información de su ubicación, indicó que según el censo que tiene son unas 100 personas de 40 familias que recibieron de desplazados por la violencia, de estos más de la mitad son niños menores de 9 años y pocos adolescentes de entre 12 y 17 años.
Indicó que son unas 25 familias de Tepozcuautla, Chilapa, siete de La Gavia en San Miguel Totolapan y tres de Ixcateopan, a las que les buscaron algunas casas desocupadas donde podían quedarse.
Informó que las autoridades locales y estatales ya saben de la situación.

Entran empleados municipales a La Gavia, Totolapan, para limpiar de animales muertos

Por primera vez en la actual administración municipal de San Miguel Totolapan del perredista Juan Mendoza Acosta, ingresó a La Gavia un programa de salud que no llegaba por temor al líder criminal Raybel Jacobo de Almonte, El Tequilero, y en compañía del Ejército sólo encontraron animales muertos y todas las casas abandonadas.
La falta de vecinos y de criminales permitió ingresar a zonas donde todavía hay huellas de violencia, y a la casa de El Tequilero.
El alcalde ordenó una operación de saneamiento de La Gavia después del reporte de animales muertos, y a las 10 de la mañana partió un grupo del Ayuntamiento para la limpieza con un carro de basura, picos, palas, cubrebocas, guantes y cal, además de maquinaria para hacer hoyos en donde sepultaron los animales muertos. Eran cerca de 50 empleados, además de dos patrullas militares que avanzaron en vehículos y a pie.
Encontraron principalmente marranos muertos, chivos que fueron atacados por los perros, algunas vacas y varias aves. Fueron alrededor de 50 animales que sacaron de las casas.
El pueblo está dividido por un arroyo, tiene aproximadamente 100 casas. En la primera sección están las escuelas, del otro lado del arroyo hay un camino que sube a una loma y detrás se ubica la casa de la mamá de El Tequilero, a donde según los reportes llegaba a dormir.
En el trayecto había cartuchos percutidos y útiles de calibre .223 para el rifle de asalto AR-15 con la punta color verde. Casas de concreto con impactos de bala en el mismo camino de subida. Ahí se aprecia un tramo a 100 metros del arroyo, donde las lluvias hacen un charco.
“Ahí se atoraron los federales, no pudieron avanzar con sus unidades pero lo peor es que este no es el camino a la casa de El Tequilero, está por abajo, se entra por una calle antes, se equivocaron”, dijo una fuente del lugar.
Bajando la loma entre las últimas casas está una vivienda humilde de teja con dos cuartos, y un patio amplio, muy al estilo de la región. Ahí estaba una camioneta Jeep negra abandonada con una jeringa en la guantera, al parecer de El Tequilero.
Toda la casa tenía ropa tirada y basura como si antes alguien hubiera entrado y revisado todo. Se vieron juguetes tirados y fotografías familiares.
Según las autoridades ya no hay nadie en el pueblo y el grupo militar que mantenía el control de la localidad se fue.
Ayer todos tomaban sus medidas preventivas en esa loma y con mucha precaución avanzaron casa por casa. Los militares ingresaron con una patrulla pero por el lodo continuaron a pie.
Esa casa tiene otra entrada al fondo del pueblo arroyo arriba, que en esta temporada de lluvias es más complicada por el crecimiento del caudal.
La protección de la loma, lo complicado de los accesos y las casas en la parte alta con amplia visión de los caminos le daba ventaja al grupo criminal Los Tequileros para observar con anticipación a sus enemigos.
Justo frente a la casa de El Tequilero del otro lado del arroyo se vieron dos camionetas. Una Dodge completamente calcinada y otra de redilas de 6 toneladas, al parecer las dos fueron utilizadas en el enfrentamiento de la noche del 10 de mayo cuando se reportó que el grupo que llegó tuvo cinco bajas.
La Gavia huele a mortandad, por todos lados se vio a animales muertos. Algunos atacados por los perros, otros murieron de hambre.
Mientras se limpiaba el lugar llegaron camionetas con vecinos de la localidad, gente que salió y que radica en la cabecera municipal con sus familiares y que aprovechó la presencia militar para ir a sus casas a darle de comer a sus animales. Se les vio hacer todo a prisa como si quisieran irse rápido.

Varios vecinos refugiados en la cabecera quieren regresar

El presidente municipal perredista, Juan Mendoza Acosta no acudió a La Gavia pero dio una conferencia de prensa en la que precisó que varios vecinos quieren regresar, aunque la localidad “aún no es segura”.
El alcalde dijo que la limpieza en la localidad es porque es un foco rojo de infección y no quiere una epidemia.
“El 50 por ciento de las familias que se salieron están aquí en San Miguel, me han preguntado que si pueden regresar, y la verdad yo lo que les he dicho que es que yo no les puedo garantizar la seguridad, yo les he dicho que me gustaría que vuelvan pero vamos a esperar un poco más para que el gobierno estatal y federal nos den garantías”, dijo el alcalde.
“Los primeros que se salieron sufrieron saqueos del grupo delincuencial. Sabemos que los delincuentes se salieron de ahí y vemos que el Ejército hace su parte pero la verdad, la verdad yo creo que aun no es segura La Gavia”, señaló.
“Pienso que un mes, mes y medio o dos meses puede que haya condiciones con las acciones emprendidas por el Ejército, la Policía del Estado y hasta la PGR, yo creo que pronto habrá esas condiciones”, consideró.

 

Piden obispos a quienes generan violencia que se arrepientan de sus “malas acciones”

Los obispos de la Provincia Eclesiástica de Acapulco convocaron a quienes generan violencia en el estado a arrepentirse de sus “malas acciones”, así como a los fieles católicos les recordaron que nadie es inmune al sufrimiento, por lo que los llamaron a tener una vida de misericordia.
El comunicado, firmado por el obispo de Chilpancingo-Chi-lapa, Salvador Rangel Mendoza; de Tlapa, Dagoberto Sosa Arria-ga; el de Ciudad Altamirano, Maximino Martínez Miranda y el administrador diocesano de Acapulco, Rafael Valencia González, fue aprobado en el encuentro de Provincial de Pastoral que se realizó en la parroquia de Santiago Apóstol de Zumpango del Río, municipio de Eduardo Neri y al cual asistieron 28 sacerdotes de las diócesis del estado.
Los obispos expusieron que les duele “profundamente” el sufrimiento que vive el estado a causa de la violencia que esta afectando las familias, las instituciones sociales y comunidades enteras, en su integridad física, en su economía y estabilidad. “Así como el desprecio de la vida y dignidad de las personas, de la convivencia respetuosa y del trabajo honesto”.
Expusieron que se acercan a la realidad de Guerrero “con ojos y corazón de pastores, que ven y sienten los sufrimientos de los pueblos, que están viviendo esta realidad dolorosa”. Expresaron su intención de mantenerse cerca de quienes necesitan consuelo y acompañamiento.
Aprovecharon para invitar “con paternal firmeza” a todos los que generan los diversos tipos de violencia en las comunidades, a que no se olviden “que somos hermanos y los exhortamos al arrepentimiento de sus malas acciones”.
Los obispos llamaron a quienes generan la violencia a acercarse a Jesucristo, “que renueva y redime a la persona, transformando el corazón de piedra en corazón de carne, que ama a pesar de los pecados”.
A los fieles católicos les recordaron que todos tienen necesidad de consuelo, porque “ninguno es inmune al sufrimiento, al dolor y a la incomprensión” y empezarse a que todos vivan en la paz con misericordia. Los llamaron a trasmitir el amor a través del consuelo ofreciendo a los hermanos, “una palabra que da ánimo, un abrazo que te hace sentir comprendido, una caricia que hace percibir el amor, una oración que permite ser más fuerte”.
A los que integran las comisiones y dimensiones de la Iglesia, a que hagan su mejor esfuerzo para impulsar iniciativas y acciones que “permitan volver a mirarse como hermanos, con la confianza mutua de ser gente de bien, con el compromiso de luchar hombro con hombro para mejorar los ambientes en los que vivimos, siendo artesanos de paz”.

Dejan a tres hombres desmembrados y matan a otro en Chilapa; ejecutan a dos más en Zitlala

La tarde de ayer los cuerpos de tres hombres desmembrados, decapitados  y dentro de ocho bolsas negras de plástico fueron encontrados en las inmediaciones de la colonia Zapata y a un lado tenían una narcomanta, mientras que un joven golpeado y ejecutado balazos fue encontrado en el camino que conduce a la comunidad Texcal en Chilapa.

En otro hecho un hombre de 60 años fue ejecutado a balazos y otro hombre resultó herido de bala en la comunidad de La Esperanza en Zitlala, éste último también perdió la vida mientras recibía atención médica en Chilapa.
En lo que va del año suman 131 asesinatos en Chilapa en hechos presuntamente cometidos por la delincuencia organizada, según un recuento de lo publicado en El Sur.
Fuentes de la Fiscalía General del Estado (FGE) informaron que a las 5 de la tarde recibieron un reporte que habían restos humanos en seis bolsas negras y una narcomanta en este asentamiento.
Se confirmó que fueron ocho bolsas negras de plástico que estaban en la orilla de una brecha en la colonia y a lado había una manta blanca con letras rojas que decía, “Esto es para todos los ardillos pedorras digan cuando y donde si dicen estar en Chilapa, jajajajaja pobres culos me pelan la verga con gobierno y sin gobierno. Atte: Los Jefes”.
Una fuente de la FGE informó que había tres dorsos de cuerpos, cuatro manos, seis piernas y no tenían cabeza y fueron trasladados al Servicio Médico Forense (Semefo) de Chilpancingo para ser identificados.
En otro hecho, un joven golpeado y con un disparo en la cabeza fue encontrado en la carretera que conduce a la comunidad Texcal, a este municipio.
Fuentes policiacas informaron que a las 5:11 de la tarde recibieron un reporte que había un hombre asesinado a balazos en un camino de terracería. La víctima vestía una playera negra.
En Chilapa continúan los hechos de violencia por la disputa entre grupos antagónicos.
El martes,  un hombre fue ejecutado a balazos  y otra joven resultó herido de bala en distintos hechos en esta cabecera municipal.
El viernes el hermano del dirigente municipal del PRI en Chilapa, Manuel Acevedo Rosendo, José Luis fue ejecutado a balazos cerca de su carnicería y dos hombres más resultaron heridos luego de que fueron atacados por hombres armados en el mercado central de esa cabecera municipal.

El ataque en Zitlala fue a un lado del albergue escolar

Por otro lado, un hombre de 60 años fue ejecutado a balazos y otro resultó herido de bala luego de ser atacados a lado del albergue escolar Zitlala en el poblado La Esperanza de ese municipio.
Fuentes de la SSP estatal informaron que a las  4:20 de la tarde recibieron un reporte que había un hombre tirado a lado del albergue escolar en esta comunidad.
Al lugar llegaron policías estatales quienes confirmaron que había un hombre ejecutado a balazos y ahí hallaron cinco casquillos percutidos calibre .22 milímetros.
La Policía Estatal informó que el hombre se llamaba Benigno y era originario de Quetzacoatlán en Zitlala. El cuerpo fue trasladado a un velatorio de Chilapa habilitado como Semefo.
Así mismo se supo que vecinos de esta comunidad y familiares trasladaron a un hombre herido de bala al hospital general de Chilapa pero murió después.
En Zitlala han ocurrido hechos de violencia por la disputa entre grupos de la delincuencia organizada.
El domingo, un joven de 24 años fue ejecutado a balazos y otro resultó herido luego de que  hombres armados los atacaron a balazos en el barrio San Francisco ubicada atrás de la iglesia en la cabecera municipal de Zitlala.

Están en cuatro ciudades 29 familias que huyeron de la violencia de Chilapa, dice el Centro Morelos

Diseminadas en al menos cuatro ciudades del estado se encuentran unas 29 familias (más de 100 personas) de las comunidades de Ahuhuiyuco, Tepozcoautla y Tetitlán de la Lima, municipio de Chilapa y todas han decidido no regresar a sus comunidades por temor a la violencia.
El presidente del Centro de Derechos Humanos José María Morelos y Pavón, (Centro Morelos), Manuel Olivares Hernández declaró que la cifra es mucho mayor porque muchas familias se dispersaron sin apoyo del gobierno y no están registradas por los organismos de derechos humanos, ni por los gobiernos federal y estatal.
El martes el presidente municipal de Chilapa, el priista Jesús Parra García dijo que la mayoría de los desplazados de esas tres comunidades ya regresaron, que hay garantías de seguridad por la presencia de la Policía Estatal y del Ejército.
Sin embargo datos del Centro Morelos indican que existen decenas de familias que se encuentran diseminadas en municipios como Juan R. Escudero, en Chilapa, Tixtla y Taxco refugiados con familiares o amigos y sin el apoyo de ninguna instancia de gobierno.
El presidente del organismo dijo que lo peor es que no quieren regresar porque la presencia del Ejército y de la Policía Estatal no garantiza su seguridad, debido a que la operación es en un solo punto y las familias necesitan desplazarse de sus casas al campo o a la cabecera municipal, y que en el trayecto no hay vigilancia para ellos.
Según datos del organismo 23 personas, niños y adultos de siete familias se encuentran refugiadas en localidades de Chilapa.
Otros 41 integrantes de 10 familias se encuentran en el municipio de Juan R. Escudero, en donde apenas la semana pasada se contaron nueve familias y 36 personas, lo que indica que en los últimos ocho días llegó una familia más.
Asimismo tres familias más con un número indeterminado de personas se encuentran refugiadas en el municipio de Tixtla. Otras cuatro personas en el municipio de Taxco y la tarde de ayer el Centro Morelos contabilizaba los refugiados en el municipio de Iguala. (Zacarías Cervantes / Chilpancingo).

 

La Gavia, San Miguel Totolapan, se convirtió en un pueblo fantasma; todos los vecinos se fueron

La comunidad La Gavia parece un pueblo fantasma: las calles están llenas de ganado suelto y sólo se escucha el ladrar de los perros en las casas cuando ven gente extraña, pero más de 400 personas que vivían ahí se han ido.
En un recorrido por las calles solitarias la mañana de este lunes se pudo confirmar que no hay habitantes.
Ya no está el líder criminal Raybel Jacobo de Almonte, El Tequilero, en esta comunidad. Tampoco están los más de 400 vecinos que desde la primer semana de mayo comenzaron a irse ante los distintos hechos de violencia.
Este lunes ingresaron reporteros de diferentes medios de comunicación al pueblo. Es un recorrido de 6 kilómetros desde la cabecera municipal de San Miguel Totolapan al pueblo. La carretera está en buen estado. Antes de La Gavia está San Antonio, ahí en un techado cerca de la capilla hay grupos de la autodefensa vigilando el paso.
Un kilómetro más y se llega al pueblo que por mucho tiempo fue imposible de visitar incluso para las autoridades. Un pueblo controlado El Tequilero.
La Gavia era sinónimo de temor, ningún cuerpo policiaco iba con tranquilidad y eran comunes las confrontaciones con el grupo de El Tequilero, o sucumbían a las presiones de un bloque de mujeres de choque que encabezaban los bloqueos contra cualquier acción policiaca, militar o judicial.
“Ahora ese pueblo luce desolado. Una cancha de futbol está en la entrada donde días antes un grupo militar permaneció desde el 11 de mayo, hasta el reciente enfrentamiento de agentes investigación criminal que se enfrentaron a balazos con el grupo de El Tequilero”.
Ya no hay soldados ni policías, todas las casas, en su mayoría de adobe, están solas. Los perros son los únicos guardianes.
Las calles están llenas de ganado suelto. Cerca de 50 reces deambulan entre las calles pavimentadas. 100 chivos reposan juntos cerca del arroyo, que este lunes estuvo crecido por las recientes lluvias.
Además de este ganado un grupo de personas pidió ayuda para sacar del pueblo cerca de 3 mil cabezas de ganado el 15 de mayo, de las faldas de los cerros, y son desplazados días antes por temor a los enfrentamientos
Del otro lado del arroyo comienza un camino que conduce a una loma, donde presuntamente se escondía El Tequilero y donde se dio la emboscada en contra de los agentes federales.
En 15 casas se observan dentro de los techados que se metió el ganado. La gente metió dentro de sus propiedades sus animales y cerró las cercas y los portones para que no se escapen.
Entre las puertas amarradas con alambre de algunas casas se alcanzan a ver los fogones abandonados. Las Tinajas tapadas con madera y algunas herramientas de campo colgadas en las paredes.
Una escuela primaria, un jardín de niños y una telesecundaria permanecen cerradas. Camionetas de modelo antiguo de carga están abandonadas en las esquinas de las calles. En algunas casas hay coches también abandonados.
El ruido de los perros, las vacas, los cerdos, y el caudal del arroyo es lo único que se escucha.
A las afueras del pueblo está el panteón. No hay muchas cruces pero se distinguen fácilmente 4 tumbas recientes, de las personas que fallecieron en los últimos 2 meses en enfrentamientos de grupos de la delincuencia organizada y agentes federales.
No hay ejército. El grupo que permanecía en la entrada, en el campo de futbol se movió un kilómetro más arriba rumbo a la sierra en un punto conocido como Los Mangos, la policía del Estado, permanece en la cabecera municipal.
En tanto que en San Miguel Totolapan se mantiene la misma cantidad de elementos policíacos y militares que hace una semana. Tras el enfrentamiento de los federales en la Gavia, no se incrementó el grupo. Permanecen 100 efectivos entre las dos corporaciones, que controlan las entradas de la cabecera municipal.
Un grupo de la policía militar realiza de manera esporádica algunos filtros en Poliutla, que es el entronque de la carretera a San Miguel Totolapan con la carretera federal Altamirano- Iguala, solo como medida preventiva.

La pareja de ancianos que esperan a su hijo secuestrado

A pesar de que el pueblo esta vacío, los cuerpos policíacos y las autodefensas, registran la presencia de una sola pareja de personas de la tercera edad. Ellos no quisieron irse, están esperando que regrese su hijo secuestrado.
“Dicen que no se van porque hace tiempo El Tequilero les secuestró un hijo hace como un año, y tienen la esperanza que ahora que se fue El Tequilero, su hijo regrese y quieren estar ahí, por si el joven encuentra el camino de regreso a casa”, dijo un policía.
La pareja por momentos sale del pueblo en busca de comida y regresa. El grupo de vigilancia de la autodefensa registra el paso constante de la pareja por San Antonio.

El Tequilero se fue

Oficialmente los cuerpos policíacos registraron que el Tequilero ya no está en la Gavia, y eso provocó también la salida de varios de sus familiares que no cruzaron por la cabecera municipal, sino que tomaron en dirección a la sierra.
Versiones entre algunos integrantes de las autodefensas, argumentan que tienen reportes de su cruce por comunidades de la parte alta y su paso rumbo a Tlacotepec, donde habría hecho alguna alianza con algún grupo.
Pero este reporte, ninguna autoridad se atreve a confirmarlo todavía.

Encuentran en Tierras Prietas, Chilpancingo, a un hombre ejecutado

Este jueves en la noche en Tierras Prietas, Chilpancingo, fue hallado un hombre amarrado de las manos, con visibles huellas de tortura y asesinado a balazos.
A las 11 de la noche la Policía Estatal fue informada mediante el número de emergencias 911 del hallazgo de un hombre en el acotamiento del retorno al punto conocido como Tierras Prietas, donde está el Hospital General Raymundo Abarca Alarcón.
Al lugar llegaron policías estatales, municipales y federales para resguardar la zona y peritos.