Urgen colectivos de víctimas aprobar la Ley de Desaparición de Personas

Zacarías Cervantes

Chilpancingo

Ante la “crisis humanitaria” por las cifras de desapariciones que aumentan “cada día, cada hora y cada minuto”, siete colectivos de víctimas de Guerrero exigieron la aprobación “urgente” de la Ley en Materia de Desaparición de Personas del Estado de Guerrero.
En un boletín de prensa denunciaron que el Estado ha violentado “grotesca y dolosamente” los derechos de las personas desaparecidas y de sus familias, al no darles un marco jurídico sobre el cual caminen en la búsqueda de sus familiares.
Los responsables del comunicado son los colectivos de familiares de víctimas que marcharon y bloquearon la Autopista del Sol el pasado 7 de marzo para pedir al Congreso local la aprobación de esa iniciativa de ley.
Después de la protesta se reunieron con la presidenta de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Congreso local, Yoloczin Domínguez Serna, quien se comprometió con los representantes de los colectivos darle seguimiento de manera conjunta a la iniciativa, pero ha incumplido con las reuniones agendadas, según denunciaron.
Derivado de ello, en su boletín de prensa exigieron ayer a los diputados de todas las fracciones parlamentarias y comisiones del Congreso local “que inmediatamente aprueben la Ley en Materia se Desaparición de Personas del estado de Guerrero, su reglamentación y presupuesto emergente suficiente que permita hacerla operativa”.
Los colectivos son: la Asociación de Familiares de Detenidos, Desaparecidos y Víctimas de Violaciones a los Derechos Humanos en México (AFADEM); el Centro Regional de Defensa de los Derechos Humanos José María Morelos y Pavón; el colectivo Siempre Vivos de Chilapa;
Familiares de Acapulco en Busca de sus Desaparecidos;
Familiares en Búsqueda María Herrera de Chilpancingo;
Colectivo de Desaparecidos Lupita Rodríguez, y los Otros Desaparecidos de Iguala.

Falta una estrategia para detener desapariciones

Reprochan: “La falta de estrategias de seguridad para detener la desaparición de personas y la falta de atención a las llamadas victimas indirectas; esposas, hijos, hijas, hermanas, hermanos, madres y padres, han provocado que la crisis humanitaria se profundice y se amplié, con lo cual los gobiernos federal, estatal y municipal terminarán incrementando esa deuda con el pueblo de México y de Guerrero en particular”.
Refieren que mucho se ha insistido en que la desaparición forzada y por particulares en México, ha sido una práctica recurrente en Guerrero sin que hasta la fecha las víctimas directas e indirectas hayan podido acceder a la verdad, a la justicia, a la reparación del daño y a las garantías de no repetición.
“El estado ha violentado grotesca y dolosamente los derechos de las personas desaparecidas y de sus familias, al no darles un marco jurídico sobre el cual caminen en la búsqueda de sus familiares, ha violentado los derechos de los hijos de los desaparecidos, en muchos de ellos al negárseles el derecho a recibir la pensión de sus seres queridos, ha revictimizado y minimizado el dolor de las familias; las familias caminan gritando para ser escuchadas, pero el Estado sigue siendo omiso y sordo”.
Insistieron que, lo prioritario, es la aprobación de la Ley en Materia de Desaparición de Personas, “ya basta de hablar de agendas económicas, es necesario hablar de derechos humanos que cubran y protejan a las familias de los desaparecidos hasta encontrar a quienes les fueron quitados por la falta de capacidad del estado de velar por la seguridad de Guerrero”.
Los colectivos se quejan que cada día se incrementan las familias que caen en esta crisis humanitaria, “sin que se pueda saber con certeza las cifras oficiales de las víctimas por años, sexenios o décadas; las cifras están muy manoseadas y existe un subregistro tal que no es posible dar cifras reales, y esa es precisamente una de las intenciones con la ley pendiente en el Congreso del estado”.

Se tiene miedo a denunciar

Consideran que actualmente puede haber un número que oscila entre los cuatro y seis mil desaparecidos desde 1964, “cifras maquilladas y manipuladas cuando bien sabemos que desde hace aproximadamente diez años atrás, en todas las regiones de Guerrero el hablar de gente que desaparecen es de todos los días, pero tienen miedo a denunciar, la gente tiene miedo a hablar, mientras las cifras aumentan cada día, cada hora, cada minuto”.
Frente a las cifras de desaparecidos, los colectivos piden que el Estado “tiene que dejar de simular que la desaparición es tema prioritario en su agenda”.
Los colectivos explican que la ley que piden se apruebe permitirá un marco jurídico que garantice la coordinación de todos los organismos de búsqueda y la localización de sus familiares desaparecidos, mejorando e implementando los mecanismos necesarios.
Asimismo, garantiza un presupuesto suficiente y la reparación del daño a todas las familias a las que les han entregado los cuerpos o restos de sus familiares desaparecidos después de haberlos identificado.
También, contiene la implementación de estrategias de seguridad para garantizar la no repetición de estos hechos, así como la elaboración de políticas públicas para evitar que hombres y mujeres de todas las edades se vean compelidos a incorporarse a los grupos delincuenciales, “brindando oportunidades de desarrollo tanto individual como colectivo y/o comunitario, reconstruyendo el tejido social y, por consiguiente, en un futuro podamos ver la baja en niveles de violencia”.

 

No la aprobarán “al vapor”, dice diputado de la ley sobre desaparición de personas

Rosalba Ramírez García

Chilpancingo

El secretario de la Comisión de Derechos Humanos del Congreso local, el morenista Osbaldo Ríos Manrique afirmó que trabajan en la revisión y análisis de la iniciativa de Ley Estatal en Materia de Desaparición de Personas, la cual “no será aprobada al vapor”.
Añadió que la están “enriqueciendo” ya que en la propuesta inicial no se incluyeron algunos puntos importantes, y calculó que en abril podría ser llevada ante el pleno para su discusión y votación.
Colectivos de familiares de desaparecidos de Chilpancingo, Acapulco e Iguala reclamaron al Congreso local aprobar la Ley Estatal en Materia de Desaparición de Personas, la cual fue elaborada por estos grupos en coordinación con diputados, la Fiscalía estatal, la Secretaría General de Gobierno, la Estatal de Derechos Humanos (Codehum) y el Comité Internacional de la Cruz Roja delegación regional para México y América Central.
En declaraciones telefónicas, Osbaldo Ríos apuntó que la comisión ya se reunió en varias ocasiones y están en la revisión y análisis de esta propuesta, en la cual “encontramos algunos detalles” como el que solamente se habla de la desaparición forzada cometida por fuerzas del Estado, pero por particulares, lo cual debe ser incluido.
Osbaldo Ríos señaló que la intención es nutrir la propuesta para que esté completa al momento de presentar el dictamen ante el pleno “que sea una ley que verdaderamente impacte a este grupo tan vulnerable”
Señaló que además del trabajo del Poder Legislativo, programan reuniones con diferentes dependencias como la Secretaría General de Gobierno, la Secretaría de Salud, y también con la Fiscalía, con quienes se tienen que coordinar.
Ríos Manrique comentó que tenían una reunión con el secretario de Gobierno Ludwig Marcial Raynoso pero no se pudo realizar por manifestaciones en sede del Poder Ejecutivo, por lo que el encuentro fue reprogramado para la próxima semana.
“Nos tenemos que coordinar con ellos porque cualquier ley de esa naturaleza también impacta en el tema económico, se tiene que ver a qué secretarías se van a incluir este importante sector, también el presupuesto que necesitarán para asignarlo el próximo año”.
Para la aprobación de esta ley, también se deben precisar algunos puntos importantes como el funcionamiento, autonomía o dependencia del Semefo.
Del reclamo de colectivos por la tardanza en la aprobación, aseguró que no es indolencia ni falta de trabajo, “estamos comprometidos con ese tema, yo entiendo a los colectivos, es normal porque desde hace muchos años han sufrido este tipo de situaciones, pero también queremos que nos entiendan”.
Comentó que su Comisión está realizando una calendarización de reuniones con dependencias y los propios colectivos para que participen en la revisión de esta iniciativa y en los posibles cambios o agregados que se realizarán.

 

Comienza en Iguala la Caravana de Búsqueda de Desaparecidos, frente al Ejército, PGR y hospitales

 

En el primer día de actividades de la tercera Caravana Internacional de Búsqueda en Vida de Desaparecidos, madres de las víctimas pidieron al gobernador, Héctor Astudillo Flores, que ponga a su gente a trabajar, y reclamaron que también los dejen integrarse a las búsquedas y que no les pongan obstáculos.
Después de las 10 de la mañana, integrantes de 110 familias que conforman la Caravana, entre ellas representantes de colectivos de otros estados, como Huellas de Memoria de la Ciudad de México; Las Rastreadoras de Culiacán, Sinaloa; de la Asociación Internacional de Búsqueda de personas en México, y ex integrantes del colectivo Los Otros Desaparecidos de Iguala, inauguraron el mural Buscándote, que artistas guerrerenses pintaron en el kiosco del Centro de Iguala.
En el piso colocaron lonas y carteles con retratos de decenas de desaparecidos de todos el país, principalmente de hombres y jóvenes, que son buscados por sus esposas y sus madres; en algunos casos ofrecen recompensas de hasta un millón y medio de pesos a quien dé información sobre los desaparecidos, como el caso del joven Diego Maximiliano Rosas Valenzuela, que desapareció el 4 de septiembre de 2015 en Ecatepec, Estado de México.
Al dar la bienvenida a los integrantes de la Tercera Caravana, el buscador de fosas y ex integrante de Los Otros Desaparecidos de Iguala, Mario Vergara Hernández, de Huitzuco, lamentó la apatía que siguen sufriendo los familiares de desaparecidos, “sigo viendo una sociedad ciega, sorda y muda, a la que el tema de los desaparecidos no le interesa”.
“Bienvenidos a Guerrero donde la ola de violencia ha desaparecido, asesinado y secuestrado a muchas familias, bienvenidos a Guerrero, donde nuestras autoridades son omisas y no quieren voltear a vernos porque es un problemón el tema de los desaparecidos”, dijo a las integrantes de los colectivos de otros estados.
En su participación, la representante de la Asociación Internacional de Búsqueda de personas en México, Luci López exigió al gobernador, Héctor Astudillo Flores, que ponga a trabajar a su gente, “y que nos deje trabajar también a nosotras, que nos dejen buscar y que no nos pongan obstáculos”.
La mamá de un policía federal desaparecido en Nuevo Laredo, Tamaulipas, el 24 de febrero de 2011, Juan Hernández Manzanares, Patricia Manzanares dijo que “a las autoridades no les interesa esclarecer qué es lo que ha pasado a los desaparecidos, y como ellos no lo hacen, las madres perdimos el miedo y salimos a las calles a buscar a nuestros hijos de estado a estado”.
La coordinadora de la actividad y ex integrante de Los Otros Desaparecidos, Citlali Miranda Mayo, pidió al gobernador Astudillo una fiscalía que investigue a todos los desaparecidos, los asesinatos y los feminicidios, “con la misma agilidad con la que criminaliza a una víctima, porque si yo soy asesinada mañana, horas después va a salir el gobernador y va a decir, ‘a ella la mataron porque estaba ligada con la delincuencia’, tiene una agilidad pasmosa para culpar a todo aquél desaparecido y asesinado, pero no tiene la misma agilidad para encontrar a los responsables de los crímenes, ni para detener tantos homicidios y feminicidios”.
A las 5 de la tarde inició la marcha afuera de la plaza comercial Galerías Tamarindos, y unos metros adelante hizo una primera parada afuera del 27 Batallón de Infantería, donde los manifestantes gritaron consignas, “¿Dónde están, dónde están, nuestros hijos dónde están?”, “vivos se los llevaron, vivos los queremos”, “ellos son, ellos son, los culpables ellos son” y “Porque no sólo nos faltan 43 y nuestros hijos también”.
La protesta allí duró unos 10 minutos; la marcha siguió en el Periférico y tomó la avenida del Estudiante, donde unos 200 metros protestaban afuera del hospital general Jorge Soberón.
La activista Xitlali Miranda dijo que el reclamo de los maestros es porque no hay un protocolo de identificación de pacientes que llegan inconscientes a causa de alguna lesión o accidente, porque se dan da alta sin que algún familiar los identifique o vaya con él, “porque los arrojan a la calle sin ser identificados”.
La Caravana siguió hasta las instalaciones del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en la carretera federal México-Acapulco. Allí bloquearon la circulación vehicular y las madres de desaparecidos pidieron a las instituciones de salud más sensibilidad hacia los pacientes.
Luego avanzaron e hicieron una cuarta parada frente a la sede del 41 Batallón de Infantería, donde siguieron coreando las consignas para exigir justicia. Pidieron a los automovilistas que pasaban, que si sabían de alguna persona desaparecida, se los hicieran saber.
A las 6:19 de la tarde, la Caravana llegó a la subsede de la PGR, en la calle Nicolás Bravo, del Centro de Iguala. Las oficinas estaban cerradas con una cadena.
Xitlaly Miranda denunció la indolencia de las autoridades y dijo que es lamentable que tengan que estar volteando hacia arriba para pedir justicia, para pedir ayuda y pedir de favor para ser atendidos, porque algunos funcionarios de la PGR se asomaban por las ventanas del segundo piso para tomar fotografías con sus teléfonos celulares.
Ninguna autoridad atendió a la Caravana, que continuó a las 6:29 de la tarde en la avenida Bandera Nacional hasta la explanada de las Tres Garantías, donde algunas madres de desaparecidos presentaron sus testimonios.
Hoy se espera que las actividades inicien a las 9 de la mañana en las instalaciones del Servicio Médico Forense (Semefo), para pedir el registro de los cuerpos que tienen en resguardo; después, el sector Salud les entregará datos sobre los registros de sexoservidoras, a las 2:30 de la tarde ingresarán al reclusorio para ver el registro de los detenidos, y por la tarde harán foros informativos en las preparatorias 10 y 32 de la UAG.
Para el sábado la caravana saldrá a Chilpancingo, donde continuará sus actividades.

 

Rememoran familiares tres años del secuestro y homicidio de cinco empresarios en Chilapa


A tres años de la desaparición y homicidio de cinco empresarios y profesionistas en Chilapa, familiares y colectivos de desaparecidos exigieron justicia y alto a la masacre.
El coordinador del colectivo Siempre Vivos, José Díaz Navarro, hermano de dos de las víctimas, adelantó que ya tienen algunas respuestas del caso: “Se va aclarando la ruta de la información, quiénes fueron, dónde, porqué y cuándo”.
En tanto, los colectivos de Chilpancingo y Acapulco señalaron que las autoridades están demostrando que están coludidas con el crimen organizado, al no querer hacer su trabajo, y demandaron la reparación del daño para las familias de las víctimas.
La familia Díaz Navarro y el colectivo de familiares de desaparecidos en municipios de la Montaña baja, Siempre Vivos, conmemoraron los tres años del rapto y el homicidio de los empresarios Hugo y Alejandrino Díaz Navarro; el dueño de una constructora de Olinalá, Vicente Apreza García, y los arquitectos Jesús Romero Mujica y Mario Montiel Ferrer, de Cuautla, Morelos.
Al mediodía acudieron a una misa en la catedral y luego se trasladaron al lugar donde fueron encontrados los cuerpos, en el crucero que conduce a la comunidad de Tecoyutla en la carretera Chilapa-Acatlán, donde colocaron flores, realizaron una pequeña oración e hicieron pronunciamientos.
Se sumaron los colectivos de familiares de desaparecidos y asesinados de Chilpancingo y Familiares de Acapulco en Busca de sus Desaparecidos.
En ese lugar, José Díaz Navarro, coordinador de Siempre Vivos, colectivo creado a partir del múltiple crimen de sus familiares, narró la desaparición y el último contacto por medio de una llamada telefónica con sus hermanos, el mediodía del 26 de noviembre de 2014.
Además de la denuncia que interpusieron dando información a las autoridades y el reporte del hallazgo tres días después, el sábado 29 de noviembre de 2014, después de las 8 de la noche; así como su posterior identificación por muestras de ADN, pues los cuerpos aparecieron desmembrados y calcinados.
A tres años, dijo que poco a poco, van teniendo información de lo que pasó. “Estamos llegando a tener respuestas, hoy se va aclarando la ruta de esta información, que nos está llevando a tener la certeza de mi familia de quiénes fueron, dónde, porqué y cuándo. Esas incógnitas que teníamos se van aclarando”.
“Hay datos muy fidedignos y confiables que esa camioneta (donde aparecieron los cuerpos) pertenecía a Celso Ortega Jiménez, estaba en posesión de él, porque mis hermanos estuvieron precisamente en las casas de seguridad que tiene esta familia de Celso Ortega”.
“Tenemos que seguir, queremos llegar a la verdad, ojalá un día lleguemos a la justicia y a la reparación del daño”. Dijo que después del hecho, muchas familias de Chilapa y sus alrededores empezaron a vivir situaciones similares.
También denunció que los familiares de los desaparecidos tuvieron que costear sus gastos de traslado, hospedaje y alimentación, debido a que la Comisión de Atención a Víctimas en el estado y federación, no dieron respuesta a la petición.
Lamberto Castillo de la Cruz, del colectivo de Familiares de Desaparecidos y Asesinados de Chilpancingo, reclamó justicia y exigió un alto a la masacre en Chilapa, así como en todo Guerrero.
“Necesitamos seguir en este esfuerzo, luchar mano a mano y alzar una sola voz, para que las autoridades se pongan a trabajar”.
La titular del mismo colectivo, María Guadalupe Rodríguez Narciso, cuyo hijo Josué Molina desapareció hace cuatro años y del que no hay información hasta ahora, dijo que acudió en solidaridad porque el dolor lo están viviendo todos.
Sobre el caso de su hijo, dijo que no se ha hecho justicia ni investigación porque las autoridades no quieren hacer su trabajo, “porque nos están demostrando que están coludidos con el crimen organizado, por eso no se pueden investigar a ellos mismos”.
Pidió atención a las familias de las víctimas porque, dijo, hay muchos niños sin comer, muchas madres que están enfermas y necesitan atención especializada.