Recibe la UAG documentos de más de 100 jóvenes de la UAA para ingresar a Enfermería

Karina Contreras

La coordinadora general de la Zona Sur, de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), América Bautista Salgado, informó que en el segundo día de atención a los estudiantes de la Universidad Americana de Acapulco (UAA), se recibieron a más de 100 jóvenes que acudieron para la carrera de Enfermería.
Explicó que para esa licenciatura, la máxima casa de estudios tiene cinco escuelas en el estado. Este miércoles se continúo con el calendario de atención a estudiantes de la universidad privada, luego de que directivos de esta anunciaron su cierre, por las graves afectaciones que dejó el huracán Otis, y fue el turno para los de Enfermería, donde se recibió toda la documentación de los jóvenes.
Bautista Salgado manifestó que casi a las 3 de la tarde se habían recibido 120 solicitudes para equivalencia, que algunos ya llegaron con sus constancias con calificaciones, otros todavía no la llevaban, pero se les va dar prórroga esta semana, y parte de la otra, para que entreguen.
A la universitaria se le preguntó cómo van a dar espacios a los jóvenes de la escuela privada, cuando Enfermería es una de las carreras con más demanda, a lo que respondió: “Se está previendo también la afectación a la matrícula, para nosotros. Con el impacto del huracán muchos estudiantes se fueron de Acapulco y, entonces, vamos a tomar los espacios que haya en la escuela de Acapulco”.
Agregó que aquellos que no logren un espacio, tendrán que ir a las escuelas de enfermería que se encuentran en Chilpancingo, Ometepec, Taxco y Coyuca de Catalán, que se les van a dar opciones para los que quieran seguir estudiando y precisó que en Acapulco nada más se van a dar los espacios que se puedan abrir.
Explicó que a los estudiantes de la UAA están en el proceso de equivalencia, porque el Consejo Universitario ya lo autorizó y a los estudiantes se les van a incorporar al grado en el que se quedaron, con los créditos que ya cubrieron, incorporarlos a la universidad.
Explicó que ya no se hace un comparativo de materias y las que cursaron se hacen válidas en la universidad, que ya nada más tendrían que cursar las materias que faltan en los semestres y las que sean obligatorias, las tendrían que hacer en otros periodos.

Dan de alta en el hospital de El Quemado a la niña arrastrada por Otis infectada de tétanos

Andrea García Hernández, la niña de 12 años infectada de tétanos después de que fue arrastrada por el huracán Otis en su casa en la colonia La Mira, fue dada de alta del hospital El Quemado este martes después de 57 días de hospitalización.
El Sur publicó su historia el 5 de enero, día en el que dejaría el área intensiva, contó su mamá Hernández López, quien destacó durante su relato que los gastos por la medicina especializada ascendían a 70 mil pesos aproximadamente.
Sin trabajo y una casa propia, la joven madre de 27 años dejó de comer por varios días para costear el periodo de hospitalización de su hija Andrea, cuyo diagnóstico inicial es que tenía 80 por ciento de probabilidad de morir.
Andrea estaba en su casa en la calle 18 de Julio, cerca del Fortín de la histórica colonia La Mira en la madrugada del 25 de octubre, junto con su mamá y su hermano Santiago, de 10 años. Los niños fueron arrastrados por los fuertes vientos del huracán y cayeron afuera de su casa; pasaron algunas horas y regresaron a su vivienda.
Días después del paso del meteoro que destrozó Acapulco, Andrea se hizo una herida en un dedo de un pie con una lámina, de las tantas que volaron, pero fue curada inmediatamente por su mamá Yesenia.
El 21 de noviembre, la niña de 12 años tuvo dolores que se intensificaron, por lo que fue internada en el hospital El Quemado, donde permaneció hasta este martes, informó en un mensaje de WhatsApp su mamá Yesenia. (Ramón Gracida Gómez).

 

Es un martirio recoger los enseres, reiteran damnificados que tardan 48 horas en recibirlos

Argenis Salmerón

“Tardé 48 horas para recibir mis enseres domésticos y obligan a quedarse a dormir, porque los soldados pasan lista cada dos horas y si no estás te mandan al último, a pesar de tener un lugar asignado”, relató la vecina de la colonia Providencia, Guadalupe Diego Palomo, luego de recibir sus artículos afuera del centro acuático El Rollo, ubicado en la avenida Costera, en el fraccionamiento Costa Azul.
Las colonias asignadas para la entrega de enseres domésticos son: Hermenegildo Galeana, Praderas de Costa Azul, Justicia Social, Lomas de Costa Azul, Vista Hermosa, Club Deportivo, Condesa, Cumbres de Figueroa, Garita y 20 de noviembre.
La fila de personas abarca de la entrada del centro acuático hasta atrás del negocio, frente a playa Icacos.
Los enseres domésticos son: un colchón, una estufa, un refrigerador, un ventilador, una licuadora y un juego de sartenes.
Diego Palomo relató que llegó el domingo a la 1 de la tarde para formarse y hasta ayer recibió sus enseres domésticos.
“Aquí uno tiene que ponerse listo, porque la gente se mete y no avanza la fila y lo que provoca es quedarse más tiempo”, acotó.
Reclamó que hay personas que ofrecen sus espacios en 500 pesos la noche, pero “se hace el relajo por ese tipo de personas”.
“Por esa razón pasan lista cada dos horas, como si estuviéramos en sus cuarteles militares, nos regañan, yo creo que se desquitan con nosotros”, comentó.
Declaró que en esas 48 horas sufrió hambre, calor y frío, “es un martirio, todo por falta de organización de los soldados, pero lo hacen a su manera”.
Sostuvo que estuvo acompañada de su hija de 8 años durante esas 48 horas, “valió la pena la espera, porque la verdad sí necesito los enseres, porque lo perdí todo”.
“Mi casa era de madera y láminas galvanizadas, todo se me cayó por el huracán Otis; creo las partes altas de Acapulco sufrieron los mismos daños, declaró.
Expresó que “este huracán casi nos quita la vida, a mi y a mi familia –integrada por cinco miembros– nos salimos a tiempo y corrimos a la casa de la vecina, que es de material, y después se escuchó como se cayó todo”.
Añadió: “al menos el gobierno de López Obrador, nos ayudó para no empezar de cero, ya comenzamos a levantar la casita, ahora más resistente y con los enseres, un poco mejor estaremos”.

 

Aún hay muestras de los estragos que dejó Otis, pero avanza la rehabilitación de servicios

Aurora Harrison

Han transcurrido 83 días desde el huracán Otis y en la avenida Ruiz Cortines los contenedores de basura ubicados en las colonias Francisco Villa, Los Periodistas y en La Laja, frente al mercado ayer estaban saturados de desechos, además había varios puntos donde las banquetas tenían cables de luz y de telefonía tirados.
En esa avenida hay lámparas que están sin funcionar frente a la Secundaria Técnica 1 y en donde la barda se colapsó, metros más adelante en el semáforo que está frente a la tienda de comida rápida y hace esquina con la avenida Baja California no funciona, de manera que los vehículos que circulan por esa vialidad lo hacen con precaución.
Sobre esa avenida hay escurrimientos de agua potable, pero hay colonias que el servicio es irregular como el caso de la Francisco Villa y la Infonavit Alta Progreso, donde los vecinos en ocasiones tienen que comprar pipas con agua ante la falta del suministro.
Hay algunas tiendas de conveniencia que fueron saqueadas y que todavía no dan servicio a la población, hay casas dañadas, escuelas que los patios están sin techo, como es el caso del Colegio de Bachilleres de Ruiz Cortines, la primaria Francisco Villa; la Preparatoria 27 de la Universidad Autónoma de Guerrero, en la Secundaria número 7 Ignacio Chávez.
En el caso de los hospitales que resultaron con afectaciones todavía están los daños, pero en aquellos negocios donde hubo rapiña, como las farmacias, algunas ya están abiertas y dando servicio a la población, aunque no con todos los productos, pero ya están en operación.
Hay calles que están en proceso de pavimentación, como es el caso de la Solidaridad, cerca de la clínica número 2 del IMSS, en la calle 6 de Enero de la colonia La Laja, pero los vecinos dicen que van lentos, que son pocos los trabajadores que se presentan, y que apenas se retomaron porque cuando ocurrió el huracán se suspendieron.
A diferencia de los primeros días del huracán que eran cerros de basura, láminas tiradas y árboles, la vialidad está más limpia, pero en las zonas donde están los contenedores éstos están desbordados y ayer no había vigilancia policial como en otras ocasiones.
Como se ha informado en estás paginas, los servicios no se han restablecido en su totalidad y aún hay muestras de los estragos que dejó el huracán, pero ya hay más movimiento en las calles, algunos comercios se están activando, otros todavía siguen cerrados o están en proceso de rehabilitación.

Muere electrocutado un hombre al reparar el techo de su casa que voló Otis

Un hombre murió electrocutado al estar construyendo su techo que voló el huracán Otis, en la colonia Héroes de Guerrero, parte alta de La Sabana.
El hecho fue reportado ayer a la 1 de la tarde en la calle Vicente Guerrero, informaron policías estatales.
El reporte policiaco indica que el hombre estaba colocando las láminas galvanizadas, luego de que el huracán Otis le voló el techo por los fuertes vientos.
Sin embargo, el hombre por un descuido tocó los cables de alta tensión cuando estaba arriba de las láminas, por lo que tuvo una descarga eléctrica y murió al instante. (Redacción).

 

Que acompañe la familia a los niños en su aprendizaje luego de Otis, pide el arzobispo

Daniel Velázquez

El arzobispo Leopoldo González González llamó a los adultos, padres, tíos y hermanos a acompañar a los infantes en el proceso de enseñanza-aprendizaje luego del huracán Otis, pues para algunos estudiantes todavía no es posible regresar a las aulas.
En su mensaje de este domingo, el arzobispo sugirió que en el hogar, en aquellos casos donde los alumnos no han podido volver a las aulas, que se les dedique un espacio para el estudio y otro para la reflexión de los temas que se han tratado en las clases, pues eso ayuda en el aprendizaje.
El acompañamiento a los infantes en el proceso educativo es especialmente importante, pues recientemente, a causa de la pandemia, los alumnos también estuvieron ausentes de las escuelas. “Esto hace todavía más necesaria la cercanía de los maestros en la escuela y de los papás en el hogar, para acompañar, motivar y facilitar el aprendizaje de los niños y adolescentes”.
El mensaje del arzobispo fue a a propósito del regreso a clases, luego de las vacaciones de fin de año, pero con la reserva de que hay escuelas que a consecuencia del huracán todavía no pueden volver a clases.
Felicitó a quienes ya han regresado a sus escuelas y a los que no han podido hacerlo, les dedicó palabras de fortalecimiento y esperanza, pues tendrán que esperar.
El arzobispo destacó que la escuela “nos abre a la realidad, al darnosla a conocer. En los primeros años nos ayuda a mirarla con la mayor amplitud posible, luego, de acuerdo con nuestras facultades, inclinaciones e intereses. Nos ayuda a conocer con la mayor precisión posible un aspecto particular de ella, y así, nos capacita para servir de manera profesional a la sociedad”.
González, también habló del problema de la violencia, que se ha intensificado en estos primeros días de 2024. A las víctimas de la violencia les dijo que la mayoría de la sociedad se indigna por lo que sucede, por los asesinados o ejecutados, por los pierden sus bienes, por los que pagan cuota.
Convocó a que esta semana se dediquen oraciones por la paz y porque las autoridades responsables de la seguridad, “encuentren las estrategias conforme a derecho, para garantizar la seguridad de las personas y de sus bienes”.

Hay “problemas económicos” pero la Loyola regresa a clases virtuales, asegura el rector

Ramón Gracida Gómez

El rector de la Universidad Loyola del Pacífico, Enrique Pasta Muñúzuri, declaró que la escuela tiene “problemas económicos”, una posible disminución de 15 por ciento en la matrícula y una reconstrucción aún en proceso, pero volverán a clases virtuales el 29 de enero y eventualmente serán presenciales.
En entrevista con El Sur, Pasta Muñúzuri reivindicó la vigencia del proyecto educativo jesuita en el municipio después del huracán Otis, porque aún resulta atractivo para las familias porteñas, además, que busca incidir en la sociedad y decenas de estudiantes de la Universidad Americana de Acapulco (UAA) ya buscan revalidar sus estudios en esta escuela, por lo que se espera mantener una matrícula similar a la del inicio del año escolar.
La Universidad Loyola del Pacífico fue inaugurada en agosto de 1992, con el fin de que “las familias no tuvieran que mandar a sus hijos a estudiar fuera, con el grave de riesgo de que se fueran y se quedaran afuera, y no regresara la gente preparada y educada a su terruño”, indicó Pasta Muñúzuri.
Transcurría el último año de gobierno de Francisco Ruiz Massieu, quien promovió la educación superior privada, cuando sólo existía la opción de estudiar este nivel en la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG). En ese contexto, nacen dos de las universidades privadas más grandes del municipio, la Loyola y la UAA, esta última inició actividades en 1991, y hace unas semanas anunció su cierre por las afectaciones de Otis.
El proyecto inicial de la Loyola era una escuela de educación superior, pero los cambios tecnológicos y el aumento de la oferta educativa obligaron a extender la oferta a nivel preparatoria en 2007 y secundaria en 2018.
Las instalaciones se ubican en la colonia Cumbres Llano Largo, a donde se llega después de recorrer una parte de la avenida Escénica y luego de subir la avenida Heroico Colegio Militar. En el camino todavía hay muchos árboles caídos, que recuerdan a lo que fue una imagen generalizada en los primeros días después del huracán Otis.
“La Loyola se ha distinguido siempre y es uno de nuestros grandes atractivos, pues que estamos en una cañada llena de árboles, de vegetación. Entonces, se cayeron muchos árboles y las ramas y demás generaron un montón de basura”, contó el rector este viernes, 80 días después del impacto de Otis.
Su oficina luce ordenada, su escritorio, su librero, su mesa donde platicó con El Sur, junto con la coordinadora de Comunicación Institucional, Liliana Hernández. En general, todo el edificio no parece dañado, pero apenas fue rehabilitado la semana pasada.
En contraste, el edificio de enfrente, que alberga los salones de nivel licenciatura, concentra una gran parte de los daños. Se rompieron las ventanas y los salones aún están desordenados. Otros edificios más pequeños también resultaron severamente afectados y hasta donde había salones sólo queda el piso.
Pasta Muñúzuri, ingeniero civil de profesión, contó que los últimos pisos son los más afectados por el material que tenían, multipanel, “es un sandwich de lámina y lámina y poliestireno en medio. Muy económico, muy fácil de montar y como no teníamos mucho dinero hace 31 años, nosotros decidimos usarlo, en el comité que construyó la Loyola, yo con mi empresa constructora físicamente hice la chamba”.
La escuela tiene 550 estudiantes en los distintos niveles educativos y casi 100 trabajadores, una comunidad que respondió “positivamente” al huracán Otis, dijo Pasta Muñúzuri, porque muchos apoyaron en la limpieza durante los meses de noviembre y diciembre.
Varios trabajadores aún siguen despejando las áreas comunes, los salones, todo. El plan de reconstrucción va a comenzar con los edificios de secundaria y preparatoria, porque es más urgente que estén en un salón de clases, que un estudiante de universidad, que puede aguantar clases de forma remota, explicó el rector de la Loyola, que llegó al cargo en agosto de 2011, y vivió como todas las instituciones educativas, la adaptación de clases en línea por la pandemia.
Por ahora, los estudiantes tienen cursos virtuales para recuperar las clases que no hubo por Otis y el 29 de enero inicia el siguiente periodo. El plan es que en el transcurso del semestre se pueda transitar a una modalidad híbrida de clases, virtuales y presenciales, pero depende de los fondos que consiga la universidad.
Una iniciativa de egresados promueve la campaña 1000 x 1000, con lo que se pretende que cada persona aporte mil pesos para la reconstrucción; por su parte, las autoridades de la universidad van a buscar a empresas, por ejemplo, las propietarias dueñas de los hoteles, para convencerlos de “que la Loyola es una institución que debiera mantenerse viva en operación en Acapulco” y, por lo tanto, puedan aportar “algo”.
Se le mencionó el caso de la UAA, cuyos trabajadores protestan y los estudiantes buscan revalidar sus estudios. Pasta Muñúzuri se mostró empático con estas demandas y expuso que han recibido decenas de alumnos que buscan revalidar sus estudios en la Loyola, pero es la Secretaría de Educación Pública (SEP) la que finalmente va a decidir cuántas materias serán tomadas en cuenta como cursadas o no.
Dijo que la revalidación “sí es un problema, cuando cierras una universidad. Si la quieres cerrar correctamente, la tienes que cerrar en cuatro, cinco años, lo que duren tus planes de estudios. O sea, sí voy a cerrar, pero bueno voy a llevar a todo mi alumnado, voy a seguir ofreciendo, pero ya no voy a recibir alumnos de nuevo ingreso”.

 

Continúan colonias sin acceso al agua y con basura a 80 días del impacto del huracán Otis

Aurora Harrison

Han transcurrido 80 días del huracán Otis, hay colonias que no tienen agua como la Alta Caleta, en el fraccionamiento Las Playas, Palma Sola Fovisssste y en la zona de Jardín donde el servicio es irregular, todavía hay calles donde se amontona la basura.
En la avenida Costera sigue habiendo cruces de calles sin semáforos, el servicio de energía eléctrica se restableció en la ciudad, aunque hay lámparas del alumbrado público que no funcionan y que la dirección de Alumbrado Público las está rehabilitando.
Los vecinos de la colonia Alta Caleta dijeron que desde el huracán el servicio ha sido irregular nada más le mandan una vez a la semana; en esta semana que está por terminar no han tenido ningún día agua, por lo que han llamado al número de atención ciudadana para reportar el servicio, pero no les han enviado agua.
En la colonia Palma Sola los vecinos se quejaron porque llevan desde antes del huracán sin agua potable y que no han tenido desde entonces.
Del servicio de recolección de basura en la avenida Solidaridad del fraccionamiento Hornos Insurgentes había un montón de basura acumulado y una lona en la que dice “no tirar basura”; más abajo, por la Escuela Secundaria 70 había ramas de árboles y un camión de basura que estaba recolectando los desechos.

 

Siguen sin moverse embarcaciones hundidas de la zona desastre del Club de Yates

Panorámica del aún devastado Club de Yates desde la avenida Gran Vía Tropical Foto: Ramón Gracida

Ramón Gracida Gómez

El Club de Yates sigue siendo una zona de desastre luego de 80 días del paso del huracán Otis, por las múltiples embarcaciones de grandes dimensiones que ahí siguen hundidas o varadas.
En un recorrido realizado este viernes, por esta parte de Acapulco, se observaron también los yates arrumbados en playa Honda y ningún movimiento de grúas con la capacidad para mover este tipo de embarcaciones.
Familiares de marineros desaparecidos han insistido a las autoridades en que busquen los restos humanos en las embarcaciones encalladas en el Club de Yates y la Marina Acapulco, que se ubica en la misma zona y también resultó afectada por los vientos de 300 kilómetros por hora y la lluvia intensa de la madrugada del 25 de octubre.
Durante la conferencia de este miércoles, el titular de la Secretaría de Marina (Semar), José Rafael Ojeda, expuso que hasta esa fecha se recuperaron 95 embarcaciones, 74 dentro de la bahía y 21 en Puerto Marqués.
Estas cifras se suman al total de 458 embarcaciones extraviadas tras el paso del huracán Otis, de acuerdo con el secretario Ojeda, de las cuales 15 están documentadas con personas desaparecidas y 11 ya han sido localizadas.
Indicó que son 24 las personas desaparecidas en el mar, una cifra diferente a la que proporcionó el vicefiscal de Investigación de la Fiscalía General del Estado (FGE), Gabriel Alejandro Hernández Mendoza, quien mencionó 27 en una entrevista que concedió a El Sur el 28 de diciembre.
Este viernes se cumplieron 80 días del impacto del huracán Otis y el Club de Yates aún da la imagen de una devastación importante, por los yates que quedaron hundidos y que no han sido rescatados.
Desde un punto de la avenida Gran Vía Tropical, se pudo constatar que embarcaciones de grandes dimensiones y que cuestan millones de pesos están sumergidas. Algunas de ellas no tan abajo, por lo que se pueden distinguir en el agua.
Otros yates afectados sólo son identificados porque la proa, la parte delantera de la embarcación, que es un pico, flota en el mar y el resto del yate está debajo, lo que aumenta la percepción de catástrofe.
Al recorrer la vista hacia la playa Manzanillo se pueden ver las múltiples embarcaciones de grandes proporciones que siguen varadas, algunas entre piedras, otras en las pequeñas playas de la zona y unas más afuera de la Marina Acapulco, donde nunca han permitido la entrada a reporteros, para tener una postura de los encargados y cuya puerta que da a la avenida Costera estaba cerrada en la tarde.
De la misma forma, playa Honda también es un cementerio de yates de lujo, varados en la arena, algunos encima de otros. No parece que haya un avance en el remolcado de éstos, porque en recorridos anteriores se ha constatado la misma falta de actividad.
Además de la urgencia para descartar si los cuerpos de marineros desaparecidos están ahí, ambientalistas de Acapulco también han apremiado a las autoridades a remover las embarcaciones, por la contaminación de los motores, y en general, por la presencia de los restos de estos barcos hundidos en el mar.

 

Acuden decenas de afectados por Otis a los módulos de pre registro para un segundo censo

Decenas de ciudadanos hicieron fila ayer en los módulos de atención a damnificados del huracán Otis para el pre registro de un segundo censo de la Secretaría del Bienestar federal.
En un recorrido por tres módulos la Unidad Deportiva Vicente Suárez, el ubicado en parque de la colonia La Laja y el del Zócalo había personas adultas y jóvenes que acudieron con sus documentos para registrarse, llevaban sus documentos en folder.
Los requisitos que los “Servidores de la Nación” pedían era copia de la credencial de elector, la CURP, el comprobante de domicilio y les informaban que si tenían la dirección tenía que coincidir y que si su nombre ya había salido en el primer censo se iba a anular.
En el módulo de la colonia La Laja como a las 11 de la mañana había unas 50 personas formadas esperando a que les permitieran el ingreso para que un servidor público los atendiera, les pedían los documentos antes mencionados y les informaron que a partir de la próxima semana, el lunes 15, les iban a llamar para poder recibir su apoyo.
“Lo que pasa es que yo no pude censarse en el primer registro porque como estaba trabajando, no tuve tiempo para estar en la casa y poder censarme”, dijo el vecino de la colonia La Laja que ayer acudió al módulo para registrar su vivienda dañada.
Otro de los ciudadanos que llegó a formarse en la fila contó que no se había censado y “voy a ver si todavía me puedo censar, porque la primera vez como padezco de la presión, pero como no había medicamentos mis hijos me sacaron de aquí para poder tratarme”.
En el módulo de atención a damnificados ubicado en el Zócalo de la ciudad también había un gran número de personas formadas, ahí estaban atendiendo a personas que no se habían censado de las colonias Hornos, Centro, Petaquillas, 5 de Mayo, Miguel Alemán, Barrio de la Guinea y Pozo de la Nación.
En el módulo de la Unidad Deportiva Vicente Suárez fueron pocas las personas que acudieron a la hora que se hizo el recorrido. (Aurora Harrison).